Circuito Camps: ex jefe policial proclama su inocencia con un salmo
El ex jefe policial Carlos “El Oso” García volvió a declarar en el juicio que se desarrolla en La Plata. Fue la última audiencia del año. El debate ingresó en un cuarto intermedio hasta febrero.
27.12.2011
Juicio Circuito Camps. Declara Carlos "El Oso" García. (Foto: Matías Adhemar)
Por Pablo Roesler
Fue la última audiencia del año y hasta febrero de 2012 el juicio por los crímenes de lesa humanidad cometidos en el Circuito Camps que se realiza en La Plata quedó suspendido por la feria judicial. Y la última palabra la tuvo un imputado, quien citó el salmo con que David implora protección y perdón a Dios, antes de negar todas las acusaciones en su contra. “A ti, oh Jeová, levantaré mi alma. Dios mío en ti confío; no sea yo avergonzado en este día, no se gocen de mi mis enemigos”, recitó al comenzar su declaración indagatoria Carlos “El Oso” García, el ex jefe del Comando Radioeléctrico de la Policía Bonaerense durante la última dictadura cívico militar, acusado de haber participado en el robo de la nieta de Chicha Mariani y señalado recientemente por otro testigo como parte de la patota del fallecido jefe policial de La Plata, Juan Fiorillo.
García se sentó ante los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº1 de La Plata, que funciona en el teatro de la Amia, en 4 entre 51 y 53, sorbió agua y afirmó: “Voy a declarar con relación a este testigo que ha instalado mi nombre de una manera profusa”.
Se refería al ex policía Julio César López del Pino, quien en su declaración del 19 de diciembre pasado afirmó que el “Oso” García y el titular de la Unidad Regional, Juan Fiorillo, estaban presentes cuando lo secuestraron en octubre de 1978 en la Unidad Regional, la central de policía ubicada en 12, entre 60 y 61, donde actualmente funciona la Departamental La Plata.
Ese ex policía lo acusó, además, de ser parte de “la patota”, a la que definió como “un grupo de 7 u 8 personas que se encargaba de hacer allanamientos, las detenciones. También de torturar”.
Fueron esas acusaciones las que dispararon las palabras bíblicas del acusado. “Esto es lo que siento, lo que experimente el otro día cuando se presentó toda una acusación en mi contra”, dijo García tras recordar el salmo.
García utilizó unos cuarenta minutos para desmentir e intentar derrumbar las declaraciones del ex policía secuestrado, a quien aseguró que conoció en la sala de audiencias.
“Yo no soy parte de la historia que cuenta”, juró ante los magistrados. “Yo he sido un hombre funcional a Fiorillo”, abundó.
Y citó al testigo desaparecido Jorge Julio López, para señalar a la patota: “Lo había dicho Julio López. Yo lo vi en televisión estando preso cuando él habla y dice que Garachico le pega un tiro en la frente a no se quien y que Manolo Aguiar termina de completar la faena. Esa era la patota. Y estamos hablando del año 76. En el 77 esa patota siguió”, dijo y cerró: “En todo caso, no se, estaría Fiorillo con ellos”.
García está imputado como autor material de privación ilegal de libertad y tormentos en 22 hechos, como autor mediato en otros 2, coautor de cuatro homicidios y autor material de la sustracción de la bebé Clara Anahí, robada en el ataque de la casa Mariani Teruggi de calle 30.
El 3 de octubre García había declarado en la indagatoria para negar su participación en el ataque a la casa de calle 30. “Voy a negar terminantemente haber estado en ese lugar. Yo prestaba servicio en otro destino”, dijo en esa ocasión.
El acusado fue inculpado de ese hecho en una carta que otro imputado, Hugo Guallama, escribió en agosto de 2005 y lo señaló como al policía a quien el comisario Fiorillo le entregó a Clara Anahí tras el ataque.
Para declararse inocente, el acusado utilizó las palabras bíblicas que compuso David para implorar perdón. Lo curioso es que en el salmo 26 el rey hebreo confía haber actuado con integridad y pone eso a prueba del señor. Tal vez, el imputado haya reservado ese análisis para la justicia de los hombres.
Fuente:Diagonales

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