El piloto que salvó a Huguito
El periodista Luis Bruschtein, su mujer, y su madre, Laura Bonaparte, se habían exiliado en México durante la dictadura. A una de sus hermanas y su marido los asesinaron en Argentina, y el hijo de ambos, Huguito, tenía apenas tres años. El nene quedó solito, ya que el único familiar que lo encontró fue un tío abuelo.
Este hombre mayor, quiso llevar a Huguito con su tío Luis y su abuela a México, pero no tenía ni documentos ni pasaportes del nene. Ante esta situación tan compleja, el hombre decidió pedir al piloto de una línea aérea que lo ayudara, aunque apenas lo conocía. Le contó la verdad, tenía que atravesar la frontera de algún modo con una criatura indocumentada y nadie debía saberlo porque tenía la mitad de su familia exiliada, otra parte desaparecida, y sus padres asesinados por los militares. El piloto no hizo preguntas, no habló de política, no puso ningún inconveniente, sólo acordó con él qué día viajarían a México. En Ezeiza, vestido con su uniforme, tomó al nene con toda familiaridad, lo subió a sus hombros y cruzó el puesto de Migraciones.
Dentro del avión, Huguito viajó con su tío abuelo. Cuando la nave aterrizó en tierra azteca, el piloto tomó al nene y nuevamente lo puso a babucha y lo cruzó como si fuera un familiar.
El tío abuelo regresó a la Argentina, y falleció poco después. Era el único que conocía la identidad de este piloto que desinteresadamente, sin pedir nada a cambio, asumió el riesgo de perder su trabajo, o ser detenido .
La familia Bruschtein nunca pudo agradecer a ese desconocido el gesto solidario que permitió que un nene de sólo tres años pudiera reencontrarse con su familia.
Fuente:TiempoArgentino
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