Un robo armado para salir en TV
Mauro Viale presentó un “asalto en vivo” en el hall de la estación de Constitución. La ministra contó que las cámaras de seguridad revelaron que todo había sido un montaje. El joven que apareció robando confesó que le habían pagado para prestarse a la escena.
Garré exhibió los videos de las cámaras de seguridad.Imagen: DyN
La ministra de Seguridad de la Nación, Nilda Garré, denunció que el programa televisivo matutino del conductor Mauro Viale, del canal América TV, difundió en vivo un “falso asalto” a mano armada en la estación de trenes de Constitución. Según la funcionaria, las cámaras de seguridad del lugar demostraron que lo que aparecía como un robo fue en realidad un montaje preparado: los dos camarógrafos, explicó Garré, le entregaron 20 pesos a un joven con antecedentes penales para exhibirse asaltando a una mujer. El muchacho fue detenido y confesó que le habían pagado para prestarse a la operación. Y la mujer resultó ser amiga del “ladrón”. Los camarógrafos negaron la acusación.
“Nos parece realmente perverso que haya medios que pretendan lucrar de esta manera con el fraude y el engaño burlándose de todos, y además aumentando la sensación de inseguridad con hechos irreales, justo cuando la presidenta Cristina Fernández planteó como prioridad la cuestión del freno al delito y se implementó hace unos días un refuerzo de custodios en esa estación ferroviaria”, afirmó la ministra en una conferencia de prensa.
Garré aseguró que el último jueves, a las 8.02, el programa Mauro 360 mostró a un joven que robaba con una faca en el hall central de la estación de trenes de Constitución y se hacía hincapié en que en el lugar “no había policías”. “Se lo veía esgrimiendo esa faca, mostrándola en un cierto alarde de poder criminal por la forma en que la movía y la expresión de su rostro”, señaló Garré.
“Parecía amenazar a una persona que le entregaba una campera, después este joven se pone con un gesto de satisfacción la campera que habría robado”, explicó la ministra. Mientras, en patalla aparecían las frases “Inseguridad en vivo: cámaras de A24 captan joven armado”, “para la Justicia acá no hay policías” y un “robo en vivo”.
En la conferencia, Garré exhibió las imágenes tomadas por las cámaras de seguridad de la estación ferroviaria. “En un momento –siguió Garré–, el joven se detiene y habla con los camarógrafos. Luego pasa frente a un policía para colocarse justo bajo los equipos que podían obtener la mejor escena.” Además, el programa “no se refirió al hecho de que el supuesto robo se concretó a unos pocos pasos del agente”, que incluso en ese momento se fue a otro sitio del hall.
Además, Garré confirmó que cuando el joven fue detenido declaró que “los camarógrafos le habían dado 20 pesos” y a cambio de eso se había prestado a “ese montaje, a este fraude que se les hace a todos los televidentes por un medio que debería estar al servicio de la difusión de noticias reales, no de las que fabrica”.
La policía logró ubicar a la supuesta damnificada. Ante el juez, la mujer declaró que es amiga del “ladrón” y que en realidad la campera se la prestó porque él le había dicho que tenía frío.
Garré dijo que esto es “una gravísima irresponsabilidad del medio” y que si bien desconoce los objetivos que tuvo para hacer el falso robo, pueden ser “el rating o un ataque a la gestión” del ministerio a su cargo. “Es una burla a la ciudadanía, porque se le está mintiendo, se le está entregando información falsa, incentivando miedos y aumentando la sensación de inseguridad en forma artificial”, aseveró.
Los camarógrafos y una productora de América TV rechazaron la denuncia. “El joven se acercó a preguntarnos de dónde éramos. Cuando lo volvemos a ubicar en el hall central nos llama la atención porque estaba rodeado de un grupo de gente que estaba parada al costado de la boca del subte”, relató Juan Carlos Distéfano, uno de los camarógrafos. “La ministra no vio bien el video, habla de que el joven movía el arma, pero no la movió nunca”, comentó Distéfano. Agregó: “Esto es una locura, (nunca) en mi vida yo pagué para una nota o una imagen, ni en mi vida la gerencia de noticias me sugirió pagar”.
La ministra agregó que el juez citó a los camarógrafos a declarar, aunque aclaró que ella “no les imputaba nada”, y que si bien el joven fue detenido por efectivos de la Policía Federal a las 13.40 del jueves en General Hornos y Caseros, cerca de la estación, fue indagado y luego dejado en libertad, pese a tener antecedentes penales.
ECHAN A JEFES POLICIALES POR LAS FOTOS DEL CADAVER DE JAZMIN DE GRAZIA QUE PUBLICO CRONICA
La filtración que se paga con el cargo
El diario Crónica publicó fotos del cuerpo de la modelo fallecida tomadas por policías. Las tomas no habían sido incorporadas al expediente. Garré pasó a disponibilidad a dos jefes y abrió un sumario a varios policías más. También se inició una causa penal.
La modelo Jazmín De Grazia fue encontrada muerta el domingo pasado en la bañera de su casa.
El encargado del laboratorio de fotografía de la Policía Científica y el jefe de esta área fueron pasados a disponibilidad ayer, debido a la publicación de las fotos del cadáver de Jazmín De Grazia y de su departamento, momentos antes de que la modelo fuera trasladada a la morgue. “No me va a temblar el pulso para tomar las máximas sanciones”, aseguró la ministra de Seguridad de la Nación, Nilda Garré, quien se solidarizó con los familiares de la joven. Por su parte, el juez Ernesto Raúl Botto aseguró que las imágenes publicadas ayer en el diario Crónica no fueron incorporadas al expediente judicial, “motivo por el cual se efectuará la correspondiente denuncia a fin de investigar la presunta comisión de un delito de acción pública”. Según afirmó el director del semanario Paparazzi, Luis Ventura, días atrás le ofrecieron ésas y más fotos por 20 mil pesos.
Fuentes del Ministerio de Seguridad comentaron que el pase a disponibilidad podría incluir a los jefes de Guardia de la Policía Científica y a varios integrantes de la comisaría 17ª, quienes intervinieron en el caso. También serán investigados quienes hayan podido tener acceso a esas fotografías, informó esa cartera nacional, desde donde se pidió la preservación de la impresora del laboratorio fotográfico de la Policía Federal para determinar cuántas copias se expidieron, en qué horas y a pedido de quiénes.
En conferencia de prensa, la ministra de Seguridad consideró que el diario, “en forma absolutamente inescrupulosa, ha dado difusión masiva a fotos que invaden la intimidad de una mujer muerta y ofenden a su familia y la ética de los que respetamos estos valores de dignidad y privacidad”. Luego afirmó que desde otro punto de vista, era más grave aún “la actitud de aquellos policías que han entregado copias de estas fotos que deberían haber integrado solamente el sumario judicial”.
En total, fueron publicadas seis fotos que muestran el cuerpo sin vida de la joven de 27 años en el baño, una inscripción en el espejo, una tableta de analgésicos y un plato que tendría restos de cocaína. Todas fueron tomadas en el departamento que la modelo y periodista alquilaba en Las Heras 1707, en el barrio porteño de Recoleta. Según aseguró Jorge Rial, conductor y coequiper de Luis Ventura, las fotos ofertadas eran 50. “Se sabe que no están hechas con una cámara de celular”, aseguró Rial.
A través de un breve comunicado, el juez Botto aclaró que las fotos publicadas, “que constituyen prueba del sumario en el que se investiga la muerte de la nombrada (Jazmín De Grazia) –en trámite ante la Fiscalía Nº 7 a cargo de Justo José Rivera– no han sido incorporadas por la prevención a dichas actuaciones, es decir, las fotos publicadas por dicho diario han sido sustraídas al conocimiento de la Justicia, motivo por el cual se efectuará la correspondiente denuncia a fin de investigar la presunta comisión de un delito de acción pública.”
Por su parte, el fiscal Rivera citó a declarar al jefe de la Superintendencia de Asuntos Internos de la Policía Federal, comisario mayor Alejandro Rom, y al jefe de la comisaría 17ª, Marcelo Repetto, para que explique cómo llegaron esas fotos al diario. Por el hecho podría abrirse una causa por “violación de secretos y cohecho” que excede a esa fiscalía, que impulsaría una nueva causa para ser sorteada en la Cámara del Crimen, desde donde se asignará un nuevo juzgado. El sumario policial llegó a manos de Rivera el jueves pasado, cuatro días después del deceso.
La autopsia determinó que De Grazia murió por “asfixia por inmersión”. La principal hipótesis de los investigadores es que se ahogó porque sufrió una descompensación, producto del abuso de estupefacientes, aunque el análisis toxicológico estará listo la próxima semana. Poco antes de morir, la periodista llamó a su novio, el empresario Leandro Cabo Guillot, para decirle que se sentía mal. Cuando el joven entró, con la ayuda de un cerrajero y del conserje, encontró a su pareja sumergida en la bañera.
“No nos va a temblar el pulso para tomar las máximas sanciones y separar de la fuerza a todos los responsables de este hecho, sin perjuicio de las demás sanciones penales que correspondan”, aseguró Garré. Luego contó que había dado instrucciones a la Jefatura de Policía, a cargo del comisario general Enrique Capdevila, para que “se extremen las investigaciones para saber cuáles fueron los responsables y poder reconstruir todo el circuito y tomar las máximas sanciones con todos los involucrados”.
El repudio de los fotógrafos
Las fotografías del cadáver de Jazmín De Grazia que publicó Crónica son “la antítesis de la integridad periodística”, sostuvo la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (Argra), sobre las imágenes del cuerpo desnudo que ayer dio a conocer ese matutino. “Esas imágenes no deben calificarse como fotografías de prensa: de dudoso pero casi seguro origen policial, no son periodísticas, su publicación es un hecho vergonzoso y probablemente constituya un delito”, afirmó la entidad en un comunicado. Argra lamentó “que quienes tienen la responsabilidad de comunicar hayan consentido su publicación”, señaló “la responsabilidad del diario” y destacó que “los límites éticos valorizan el discurso informativo”.
DAMIAN LORETI ANALIZA LAS FOTOS PUBLICADAS
El debate legal
Por Soledad Vallejos
Desde el campo jurídico, la publicación de las fotos de la modelo abre diferentes asuntos. En diálogo con este diario, el profesor de Derecho de la Información de la Carrera de Ciencias de la Comunicación, de la UBA, y doctor en Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid Damián Loreti señala que esos “andariveles jurídicos” distinguen ejes de debate y acción legal.
El primero, explica, está relacionado con las imágenes en sí. “Hasta ahora todo indica que no fueron tomadas por un reportero gráfico, sino por personal policial, que es auxiliar del Poder Judicial. Y también hasta ahora todo indica que esas imágenes nunca llegaron al juzgado, aunque debían estar protegidas por secreto de sumario”. Por ello, la circulación de las fotografías “saca a relucir el eventual incumplimiento de funcionario público, que tenía obligación de mantener su confidencialidad. Pero también surge la pregunta de cómo el medio accede a ese contenido”. Finalmente, el acceso a las imágenes vuelve tema el asunto del secreto de la fuente periodística. El periodista, señala Loreti, “no tiene responsabilidad penal por divulgar algo que está bajo secreto de sumario, porque no tiene deber de custodia de esa información”.
–¿Y si el periodista ofrece dinero para acceder a esa información?
–Es cohecho, no instigación. Lo de la instigación es opinable. Si no cualquier periodista que consiga fuentes que le cedan cosas podría ser entendido como instigador de la violación de secretos. La jurisprudencia no acompaña eso. Distinto sería si se pagó a un funcionario público para hacer lo que no debería; sería cohecho.
Otro aspecto es el inherente a la exhibición de las imágenes, en este caso tomadas “en situación de vulnerabilidad y en la esfera privada, de intimidad”, en su relación con la libertad de expresión. El precedente de la publicación, en la revista Gente en 1981, de las fotos del líder radical Ricardo Balbín, tomadas a escondidas en las últimas horas de su agonía (que derivó en un juicio histórico y ganado por su viuda a Editorial Atlántida) “es distinto respecto al origen de las fotos” porque en ese caso habían sido tomadas por un reportero gráfico del medio.
En este caso recordemos que se trata, presuntamente, de fotos tomadas por un funcionario público. Pero aun así hay otro tema ligado a esto: en Argentina, la protección a la vida privada no es penal sino civil.
–¿La publicación de esas fotos podría ser violación de la intimidad?
–Para que no lo sea, hace falta que la información que se dé sea exacta, porque si no lo fuera lo infringido es el derecho al honor, no a la vida privada. No toda violación a la intimidad es ilegal. El Código Civil considera intromisión arbitraria, artículo 1071 bis, cuando no hay interés público. Y no es lo mismo interés público que curiosidad pública o morbo. Esto también surge en la resolución de la Corte Interamericana del caso Fontevecchia, por la publicación de las fotos del hijo de Menem.
–Es decir que se valora la finalidad de la publicación.
–Sí. Si las fotos hubieran sido divulgadas para demostrar algo o para plantear que publicarlas buscó evitar la manipulación de pruebas, por ejemplo.
–Como se planteó con las fotos de la autopsia del caso Dalmasso.
–Ese fue el argumento, sí. Pero en este caso nada indica que haya sido así. Nada indica que haya asunto de interés público relevante que justifique la intromisión.
Fuente:Pagina12


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