Conmemoración del genocidio del pueblo armenio
Por Jorge Raúl Barragán*
23/04/2012
Viedma.- (APP) La República de Armenia se encuentra situada en el Cáucaso Sur, en el altiplano entre los mares Negro y Caspio. Allí, la presencia del pueblo armenio se remonta al 1.000 AC y ha sufrido constantes invasiones expansionistas de imperios orientales y occidentales.
Al oeste limita con Turquía, donde en 1911 asumieron el poder los ideólogos del “Panturquismo” con el objetivo de unir en un nuevo esquema imperial a todos los pueblos de habla turca, destruyendo las minorías cristianas y recuperando los territorios de la “Gran Turquía” a través de una limpieza étnica. Las enormes reservas petroleras de Bakú (Azerbaiján) eran parte de este gran proyecto y los armenios eran un obstáculo dentro de este esquema.
En 1915 decretaron el exterminio. Armenios, asirios y griegos fueron las víctimas, cuando el estado de guerra mundial en el que Turquía se ubicó del lado de Alemania, hacía pasar desapercibido para occidente el genocidio.
El plan constó de tres fases: en la primera ejecutaron a 800 intelectuales armenios con el objetivo de descabezar al pueblo; en la segunda reclutaron a los hombres para realizar trabajos forzados, los asesinaron y enterraron en fosas comunes; en la tercera obligaron a niños, mujeres y ancianos a caminar sin agua ni comida hacia el desierto y durante la marcha los sometieron a atrocidades como violaciones masivas por parte del ejército, rapto de menores, niños enterrados o quemados vivos.
El 75% de la población Armenia fue asesinada, el 95% de la cultura Armenia fue destruida y el 80% del territorio histórico armenio fue usurpado.
Los sobrevivientes se dispersaron por el mundo en calidad de refugiados, dando origen a la Diáspora Armenia. Argentina fue uno de los países que los cobijó.
El término genocidio, delito de derecho internacional, es aplicable a esta matanza de armenios entre 1915 y 1923.
Así fue reconocido por varios países incluido el nuestro, el Consejo Mundial de Iglesias, el Tribunal Permanente de los Pueblos y la Subcomisión de Prevención de Discriminaciones y Protección de las Minorías de la O.N.U.
Por Ley Nacional 26199 se reconoció este hecho y Río Negro señala también por Ley 4189 al 24 de abril como “Día de conmemoración del Genocidio del Pueblo Armenio”.
Hay distintas formas de relativizar o silenciar procesos genocidas; se pueden olvidar, negar o darles un sentido salvador que los justifique. Todas ellas son un atentado contra la humanidad que ha reconocido que existen derechos de carácter internacional inherentes al ser humano.
Para evitar estos ataques y defender los valores de la vida, el respeto y la dignidad humana, los pueblos necesitan memoria, verdad y justicia. (APP)
*Legislador Provincial - Frente para la Victoria
Fuente:AgPP

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