4 de mayo de 2012

BRASIL: PLAN CÓNDOR.

BRASIL - POR EL SECUESTRO Y DESAPARICIÓN DEL SINDICALISTA ALUÍZIO PALHANO PEDREIRA FERREIRA 
Abren proceso al ex jefe de la policía Brilhante Ustra
La Fiscalía Federal de Brasil abrió un proceso contra el ex jefe de la policía política, durante la dictadura, al que acusan de desaparición y torturas de las que fue víctima un miembro de la misma organización armada en la que militó la presidenta Dilma Rousseff.

Los fiscales de Sao Paulo imputaron al coronel retirado Carlos Alberto Brilhante Ustra los cargos de secuestro y desaparición, en 1971, del sindicalista Aluízio Palhano Pedreira Ferreira, miembro de la organización guerrillera Vanguardia Popular Revolucionaria.

Se trata del segundo proceso, el anterior fue el mes pasado, abierto por los fiscales de Sao Paulo contra ex represores pese a que está en vigor la Ley de Amnistía, promulgada en 1979 que impide juzgar a miembros de la dictadura (1964-1985).

En sus considerandos los fiscales federales,que forman el Grupo de Trabajo de Justicia de la Transición a la democracia, sostienen que las acusaciones contra Brilhante Ustra surgen del hecho de que la desaparición es un delito continuado. La sentencia, anunciada en 2010 por la Corte Interamericana, recomendó al Estado brasileño que "investigue y sancione" a los sospechosos de "graves violaciones de los derechos humanos".

Ese grupo de fiscales federales también llevan en consideración, en esta acción y en la que abrieron hace un mes contra un represor que actuó en la región amazónica, un fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, vinculada a la Organización de Estados Americanos.
FuentedeOrigen:ANSA
Fuente:Agndh

dijo que dos dirigentes opositores fueron secuestrados en buenos aires y quemados en río de janeiro 
Represor brasileño reveló secuestros en 1973 
Los datos contribuyen a la hipótesis de que el Plan Cóndor comenzó antes del inicio de la dictadura en Argentina.

El ex represor brasileño Claudio Guerra, que actuó en la policía política de ese país durante la dictadura (1964-1985), declaró que los cuerpos de varios opositores, entre ellos dos capturados en la Argentina, fueron incinerados en Río de Janeiro.

Claudio Guerra afirmó en el libro Memorias de una Guerra Sucia, que João Batista Rita y el militar retirado Joaquim PiresCerveira, ambos pertenecientes a organizaciones armadas, están en la lista de opositores que fueron incinerados en una usina de caña de azúcar carioca.

Rica y Pires Cerveira fueron secuestrados el 5 de diciembre de 1973 en Buenos Aires, probablemente con apoyo de las fuerzas represivas argentinas, al mando del agente brasileño Sergio Paranhos Fleury, según el Dossier Dictadura, de la Comisión de Muertos y Desparecidos Políticos. El dato viene a contribuir a una de las hipótesis sobre las que trabaja la justicia argentina que investiga los crímenes del Plan Cóndor, la coordinación represiva de las dictaduras del Cono Sur: que los secuestros de exranjeros en territorio nacional comenzaron aún antes del inicio de la dictadura argentina, y fueron ordenados por los gobiernos de facto que estaban ya en funciones en los países vecinos.

“En determinado momento de la guerra contra los adversarios del régimen comenzamos a discutir qué hacer con los cuerpos eliminados en la lucha clandestina, estábamos en el final de 1973, necesitábamos un plan”, señala Guerra en un adelanto del libro, publicado ayer el sitio de noticias brasileño IG.

Las revelaciones de Guerra, uno de los pocos represores que reconocieron sus delitos, se conocen una semana después de que organismos de Derechos Humanos solicitaron a la presidenta DilmaRousseff que ponga en funciones a la Comisión de la Verdad sobre los crímenes de la dictadura.

De acuerdo con el relato de Guerra la incineración de los cuerpos de varios opositores en la usina de Cambahyba tuvo el aval del coronel del Ejército Freddie Perdigao Pereira, del Servicio Nacional de Informaciones, que dependía de la Presidencia, y del marino Atonio Vieira, del Centro de Informaciones de la Marina. “El lugar fue aprobado, el horno de la usina era enorme, ideal para transformar en cenizas a cualquier vestigio humano”, contó Guerra, quien fue ex jefe del Departamento de Orden Político y Social. (ANSA).
FuentedeOrigen:TiempoArgentino
Fuente:Agndh

MOVIMIENTO DE JUSTICIA Y DERECHOS HUMANOS / Brasil 
Foto: DivulgaçãoCapa de "Memorias de una guerra sucia", de la editorial Topbooks
INFORMACIÓN:

"Militantes de izquierda fueron incinerados en el ingenio azucarero"Delegado revela en el libro que se convirtió en cenizas los cuerpos de David Capistrano, Ana Rosa Kucinski y ocho otros opositores de la dictadura
Se lanzaron bombas en todo el país y participó en 1981 en Río de Janeiro, el bombardeo del 1 de mayo el espectáculo en el Pabellón Riocentro. Él estuvo implicado en el asesinato de un centenar de personas durante la dictadura militar. Se trata de un delegado de los subordinados capixaba que heredaron el delegado Paranhos Fleury, Sergio Paulo en las fuerzas de la resistencia violenta a la democratización de Brasil.
Sin embargo, el nombre de Claudio Guerra nunca estuvo en las listas de entidades en defensa de los derechos humanos. Pero con el lanzamiento del libro "Memorias de una guerra sucia", que acaba de ser publicado, este ex delegado de la DOPS (Departamento de Orden Político y Social) pasará a la historia como uno de los principales de derecha terroristas que han existido en el país .
Más de este nuevo personaje, las pruebas recogidas por los periodistas Marcelo Medeiros Netto y Roger, en los últimos dos años, trae revelaciones rimbombantes acerca de algunos de los acontecimientos más notables de los años 70 y 80.
Las revelaciones sobre el caso en sí Riocentro, el asesinato del periodista Alexandre von Baumgarten, en 1982, la muerte del delegado de Fleury, estrechar los vínculos entre la delincuencia organizada y los sectores militares en la lucha para mantener la tapa, y los nombres de algunos de los financistas privados de acciones de terrorismo de Estado que se estableció durante ese período.
El informe del IG tenía acceso a libros, publicados por Topbooks. La historia de Claudio Guerra es impresionante. Así detallado y objetivo que tiene todo para convertirse en uno de los guiones de trabajo de la Comisión de la Verdad, creada para investigar violaciónes de los derechos humanos entre 1946 y 1988, período que incluye la dictadura militar (1964-1988).
David Capistrano, Massena, Kucinski y otros incinerados
Claudio Guerra en cuenta, por ejemplo, como incinerar los cuerpos de los diez presos políticos en un ingenio azucarero en el norteño estado de Río de Janeiro. Los cuerpos que no se encuentran - como él los testigos-los izquierdistas que fueron torturados brutalmente.
"En tiempo de guerra contra los opositores al régimen que estamos discutiendo qué hacer con los cuerpos eliminados en la lucha clandestina. Fue a finales de 1973. Teníamos que tener un plan. Aunque la prensa estaba bajo censura, hubo resistencia en el país y el extranjero contra los actos ilegales, torturas y asesinatos. "
Los diez presos incinerados
Juan el Bautista y Joaquim Pires Cerveira detenido en Argentina para el equipo de Fleury delegada.
Ana Rosa Silva y Wilson Kucinsk "La mujer tenía marcas de mordidas en el cuerpo, tal vez de haber sido asaltado sexualmente, y el joven tenía las uñas de su mano derecha."
David Capistrano ("él había roto la mano derecha"), John Massena Mello, José Román Maranhão Filho y Luiz Ignacio> los líderes históricos de la PCB.
Santa Cruz, Fernando Augusto Oliveira Filho y Collier, Eduardo Los militantes de la Acción Popular Marxista-Leninista (APML).
El delegado recordó el ex vicegobernador de Río de Janeiro Heli Ribeiro, propietario de Cambahyba ingenio azucarero, ubicado en el municipio de Campos, a quien periódicamente el suministro de armas para luchar contra los campesinos sin tierra en la región. Heli Ribeiro, el segundo relato, "haría lo que fuera necesario para evitar que el comunismo tomó el poder en Brasil".
Claudio Guerra reveló su amistad con el dueño de la fábrica a sus superiores: el coronel de caballería del Ejército de Perdigão Freddie Pereira, que trabajaba para el Servicio de Inteligencia Nacional (SIN), y el comandante de la Armada Anta Nio Vieira, quien trabajó en el Centro de? de la Armada (CENIMAR).
Dice que lo llevó, entonces, los dos comandantes de la granja:
"El sitio fue aprobado. El horno de la planta era enorme. Ideal para convertir cualquier ser humano sigue siendo a cenizas. "
"La planta, sin embargo, para recibir los beneficios por el bien de los servicios militares. Fue un período de dificultades económicas y los dueños de los ingenios de la región colgado en la deuda.Pero no es el Cambahyba personal. Ellos tenían un fácil acceso a la financiación y otros beneficios que el Estado puede ofrecer. "
Traducción:MG
Fuente:Movimento de Justiça e Direitos Humanos
Fuente:Agndh


Brasil: Ex represor confiesa en sus memorias que quemó cuerpos en dictadura
03 de mayo de 2012Un ex agente de la dictadura brasileña (1964-85) lanzará un libro de memorias con revelaciones sobre la represión a la izquierda y que relata cómo los cuerpos de diez militantes fueron incinerados en una planta azucarera en el norte de Rio de Janeiro, informó la editora Topbooks.
El libro "Memorias de una guerra sucia", que comenzará a ser vendido el fin de semana en Rio de Janeiro, surge del testimonio del ex comisario Claudio Guerra, del conocido órgano de represión DOPS, a los periodistas Rogério Medeiros y Marcelo Netto.

"En determinado momento de la guerra contra los adversarios del régimen pasamos a discutir qué hacer con los cuerpos de los eliminados. Estábamos al final de 1973", explica el ex agente en el libro, según fragmentos divulgados en el sitio informativo IG.

La decisión fue utilizar el horno de una usina de azúcar, propiedad del vicegobernador de Rio en la época, donde habrían sido incinerados los cuerpos, entre otros, de los dirigentes comunistas Luiz Ignácio Maranhao Filho y Joao Massena Mello, y la pareja Ana Rosa Kucinski y Wilson Silva.
"La mujer presentaba mordeduras por el cuerpo, tal vez por haber sido violada, y el joven no tenía las uñas de la mano derecha", revela Guerra, citado por el portal informativo IG.

"Este hombre dice barbaridades que han dejado a las familias -de los desaparecidos- traumatizadas. El Estado tiene que intervenir, llamarlo a declarar y esclarecer si es verdad", dijo a la AFP la presidenta de la ONG de familiares de muertos y desaparecidos Tortura Nunca Mais, Vitoria Grabois, quien se declaró "perpleja" ante los relatos de este ex agente desconocido hasta la fecha.

El nombre de Claudio Guerra "no consta en ninguna lista de torturadores recopiladas por organizaciones de izquierda, porque nunca torturó a nadie: su misión era matar", revela la editora en el sitio de divulgación del libro.

El narrador es descrito como un peligroso agente del crimen organizado que, según el diario O Globo, cumplió condena por un ataque con bomba en 1982 contra un capo del juego ilegal y está enjuiciado por el presunto asesinato de su esposa y su cuñada en 1980, de 19 disparos una y 11 la otra.
El ex represor de 71 años afirma que en la cárcel se arrepintió, se hizo pastor de una iglesia evangélica y decidió revelar sus memorias para ayudar a las familias a encontrar a sus desaparecidos.

Su libro, cuya veracidad nadie confirma, relata numerosos detalles y actos del régimen, y muchos nombres.

"El interés del libro radicará en los elementos de prueba que se puedan extraer. Si puede llevar a nuevos testigos o elementos interesantes a la investigación", dijo a la AFP Ivan Marx, fiscal que coordina un grupo de procuradores empeñados en llevar a la justicia casos de la dictadura.

"Por la ley brasileña, la confesión no es prueba, pero es bueno que esas personas hablen en público, puede ayudar a buscar más pruebas", dijo a la AFP la fiscal Eugenia Gonzaga, que investiga desapariciones mencionadas en el libro.

El libro surge justo cuando la presidenta Dilma Rousseff, ex guerrillera presa y torturada durante la dictadura, está a punto de crear una Comisión de la Verdad para investigar las violaciones a los derechos humanos durante ese período.

La ley de amnistía de 1979, declarada "sin efectos jurídicos" por la Corte Interamericana de Derechos Humanos pero corroborada por la justicia brasileña en 2010, impide juzgar a los represores.

Brasil reconoce oficialmente 400 muertos y desaparecidos durante el régimen militar, contra 30.000 de Argentina y más de 3.200 en Chile.
Fuente:Telam


Diputados presionan por trabajo de comisión verdad
03 de mayo de 2012
Diputados brasileños comenzaron a investigar abusos de derechos humanos cometidos por la ex dictadura militar (1964-1985) como una forma de presionar al gobierno a poner a funcionar una Comisión de la Verdad creada desde el año pasado, dijeron el jueves legisladores.

La diputada Luiza Erundina, del Partido Socialista Brasileño, dijo a corresponsales extranjeros que la cámara baja puso en marcha su propia investigación de los hechos ocurridos durante los 21 años de dictadura y ayudar a generar presión para que el grupo investigador que debe crear el gobierno arroje resultados concretos.

La presidenta Dilma Rousseff, quien fue presa y torturada durante el régimen castrense por su militancia en un grupo guerrillero, sancionó en noviembre la ley que crea la Comisión de la Verdad, pero cinco meses después ni siquiera ha nombrado a sus siete miembros.

La comisión del gobierno deberá estar formada por siete personas de reconocida independencia para investigar los abusos cometidos por el régimen militar en un plazo de dos años, cuando deberá entregar su informe a la presidenta.

Erundina comentó que la comisión investigadora creada por los diputados trabajará en forma paralela al grupo que designará la presidenta y ya comenzó a analizar documentos del período dictatorial y entrevistó a víctimas de la represión.

"Esperamos generar con la investigación un movimiento de presión social que impida que la Comisión de la Verdad no acabe sin resultados concretos", expresó la legisladora.

Reconoció que el grupo investigador de los diputados no tiene el mismo poder que tendrá la comisión que designará Rousseff, la cual tendrá la capacidad de hacer convocatorias compulsorias de personas involucradas en los crímenes, pero confió en que podrá poner información sobre la represión en manos del público.

Erundina dijo que ya hay una ebullición social en torno al tema, estimulada por la reciente publicación del libro "Memorias de una guerra sucia" de los periodistas Rogerio Medeiros y Marcelo Netto, basado en declaraciones del ex agente de la represión Claudio Guerra.

En el libro, Guerra detalla cómo utilizó un horno para incinerar los cuerpos de 10 militantes de izquierda y que lo facilitó para que otros agentes desaparecieran a opositores políticos, entre otros aspectos.

Erundina anticipó también que los días 3 y 4 de julio se realizará en la sede del Congreso un seminario sobre la Operación Cóndor, la operación represiva coordinada por las dictaduras de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, con la participación de representantes de todos esos países.

"Es un absurdo que ese tema no se haya trabajado en forma conjunto por todos los países involucrados, por sus congresos y sus fiscalías", declaró la diputada.

A diferencia de Argentina, Chile y Uruguay, en Brasil no se han procesado a los responsables de abusos cometidos por la dictadura debido a que la justicia no ha podido eludir la Ley de Amnistía de 1979, que ampara los crímenes políticos cometidos por todos los bandos durante el régimen militar.
Fuente:Telam

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