10 de mayo de 2012

NEUQUÉN: Finaliza la audiencia de este miércoles por la causa La Escuelita II.

Finaliza la audiencia de este miércoles por la causa La Escuelita II 
may 9, 2012
La primera de las audiencias programadas para esta semana (del 07/05 al 11/07/2012) culminó pasado el mediodía de hoy luego que se frustraran varias de las declaraciones testimoniales por denuncias de amedrentamiento.

Desde la fiscalía denunciaron persecución hacia los testigos que estaban convocados para hoy.

Hubo una fuerte disputa con los abogados defensores, por lo que las personas que iban a prestar su declaración testimonial no lo hicieron. Estaba previsto tratar los casos de Raúl Sotto y Dionisio Contreras y el de Ricardo Novero.

En tanto los hermanos Domingo, Eduardo y Jorge Adolfo Pailos, fueron quienes no declararon.

Mañana continuarán las audiencias en el salón Verde de Amuc, donde funciona el Tribunal Oral Federal (TOF), encabezado Orlando Coscia.
Foto: www.patagoniafotopress.com.ar
Fuente:NeuquenalInstante

09 MAY
El temor de los Pailos 
Juan Domingo Pailos y Julio Eduardo Pailos no declararon ayer en el juicio en el que debían prestar testimonio por el secuestro y las torturas que sufrió Ricardo Novero en 1976 porque temen perder sus trabajos en el hospital de Cipolletti.
Juan Domingo Pailos no declaró
“Es preocupante que pasen estas cosas, es el sostenimiento de métodos que utilizaron toda la vida y que siguen pasando y que nos deben llamar la atención”, dijo el fiscal Marcelo Grosso, al profundizar en las razones por las cuales la Fiscalía consideraba que los testimonios de los hermanos Pailos debían ser suspendidos hasta que fueran atendidos y supervisados en el programa nacional de contención de testigos.

Lo más importante de la última audiencia en el que la que se preveía finalizar la etapa de los episodios ocurridos en la comisaría de Cipolletti, fue el temor de los testigos por las represalias laborales que podrían sufrir si daban su testimonio sobre los métodos represivos sufridos después del golpe de Estado: ni la psiquiatra que atendió a Novero durante varios años por un ataque psicótico, ni el ex jefe de recursos humanos de la empresa Kleppe -donde trabajaba Novero cuando fue secuestrado- recordaron quién era Novero ni qué pudo haberle pasado durante la dictadura.

“Si alguien me hubiera contado que fue torturado, lo hubiera recordado”, dijo la profesional para satisfacción de la defensa.

La audiencia programada para las 9 comenzó alrededor de las 11, porque el Tribunal estaba deliberando qué hacía con los testigos Pailos después de que recibió a las 7,30 el planteo de la fiscalía de que los testigos presenciales de las torturas y el secuestro de Novero no debían comparecer.

“La fiscalía piensa que hay acoso laboral que puede incidir en la declaración”, detalló el fiscal José María Darquier. La fiscal de primera instancia, María Cristina Beute, entregó copias de las denuncias realizadas por la esposa y la hija de Julio Eduardo Pailos que detallaron una seguidilla de traslados y de presiones laborales en el hospital Cipolletti que atribuyeron al hecho de que se hizo público que su padre sería testigo en el juicio.

Las mujeres aclararon que el responsable de las directivas que las afectó a ambas en su labor profesional como enfermeras, es un médico de apellido Rubianes, padre de la abogada defensora de Gustavo Vitón (interventor militar en la comisaría de Cipolletti en 1976 y uno de los 22 imputados en este juicio), Paola Rubianes.

Según explicó Juan Domingo Pailos, el médico Rubianes durante el ejercicio de la dirección del hospital hace pocos meses, decidió también su traslado compulsivo -sin previo sumario ni una explicación administrativa de la decisión- al hospital de Fernández Oro.
Pailos en rueda de prensa 
“Tengo 38 años en el hospital (de Cipolletti) y me sacan del cargo sin motivo, luego me trasladan para irme a otro hospital y me niego. Soy jefe de servicio de mantenimiento hace 27 años y es una persecución total, hace dos días -mientras estaba de licencia médica en su casa- me dicen que me cambiaron todas las cerraduras y la llave; y tengo que venir acá (a la audiencia) y me siento quebrado por esas cositas que nos enteramos, que hay acá una hija del doctor que defiende a los imputados; si es el jefe que quedó a cargo de la dirección (del hospital) y cuando fue director a mi cuñada y a mi sobrina que son perseguidos, las cambian y los sacan en los lugares de trabajo” dijo Juan Domingo Pailos en una breve rueda de prensa cuando se retiraba de la audiencia.

Señaló a Marcelo Medin -supervisor de servicios generales- como el “patovica” que buscaba su desplazamiento. Precisó que no hubo amenazas directas, ni advertencias personales; a excepción de cuando fue reincorporado en el nosocomio cipoleño en 1983 “cuando me reincorporaron con la advertencia de que me callara y me reincorporaban, después del 83 no tuve problemas con nadie hasta que empezó todo esto hace 20 días”, dijo.

Expresó que no tenía dudas de que lo que les ocurría en el hospital es “porque les molesta el apellido Pailos”, porque “cuando se enteraron que declaraban Sotto, Contreras y que nosotros veníamos en el paquete (por él y su hermano), empezó la persecución”.

“Tengo muchas cosas para decir porque soy un hombre sufrido, golpeado, estuve desaparecido cuatro meses en la comisaría de Cipolletti y en la U9 con Sotto y mi hermano Julio”, dijo Juan Domingo Pailos.

Agregó que “declaraba por Novero, por Contreras y por Sotto porque compartí la comisaría con los tres y después con Sotto en la U9, con él estuvimos un día afuera que no supe dónde era porque estábamos encapuchados, y luego aparecimos en la cárcel”, agregó.

Pailos dijo que no podría precisar la fecha, aunque “sí puedo decir que nos sacaban a las 3 de la mañana de la cárcel y nos pegaban en la Federal, en un subterráneo, las heridas las tengo en mi cara y en mis dientes producto de las golpizas; tanto que tuvo que ir un médico a parar la mano porque ya estaba casi muerto, bah estaba muerto, ya no conocía a nadie; en la Federal nos sacaban de a uno. Estaba Quiñones, Vitón, también Camarelli y Villalobos me pegaba, y el Sato Martínez me pegaba, y Mamaní me pegaba; me acuerdo de todo porque todavía tengo los golpes”, insistió ante la consulta de prensa.
La defensa de Vitón: Hernán Corigliano y Patricia Rubianes 
La defensora Paola Rubianes adhirió a la suspensión del testimonio de los Pailos aunque con argumentos diferentes a los de la fiscalía: consideró que los testigos no podían declarar hasta que se esclarezca la situación planteada, ya que de lo contrario “se afecta el derecho de defensa” de su asistido, Gustavo Vitón, ante la posibilidad de que la abogada no pudiera intervenir en la audiencia.

Finalmente el Tribunal decidió suspender la declaración de Juan Domingo y Julio Eduardo Pailos, pero no se informó cuándo sería reprogramada la audiencia.

“Obstaculizar la investigación, es encubrimiento” 
La fiscal María Cristina Beute adjunto las denuncias al expediente del juicio
La fiscal Beute dijo que si bien no se descartaba ninguna hipótesis en la causa que se abrió en la fiscalía por la presentación de la familia Pailos, se analiza si las acciones que los testigos perciben como una persecución, se corresponde con la obstaculización de la investigación en el juicio oral.

“No podemos decir que no hay caso hasta investigar si hubo encubrimiento: son situaciones simultáneas a la citación a declarar, la manipulación o acosos son progresivos, hay varias maniobras que recaen sobre estas tres personas que son parte de una misma familia; hay una vinculación de parentesco entre una de las personas que toma estas decisiones con una de las defensas particulares, son indicadores. Lo que hizo la fiscalía fue darle a los testigos, a través del programa nacional de protección, la tranquilidad de declarar con otro ánimo”, dijo.
El Tribunal: Mariano Lozano, Orlando Coscia, Eugenio Krom 

La denuncia de Novero 
Según la denuncia de Ricardo Novero en la Justicia en marzo de 2008, de 58 años en ese momento, en 1976 vivía en España 1053 de Cipolletti, frente a la casa de su madre cuando fue detenido unos tres meses.
A continuación, la transcripción de los párrafos salientes de su declaración: 

“Al momento de su detención su madre, que ya no vive, hizo muchas averiguaciones, que incluso le pegaron en la comisaría de Cipolletti cuando fue a averiguar. Que el teniente primero Vitón le dijo a su madre que había que matar a los hijos y nietos de ella para que no se reprodujeran los montoneros, la madre del dicente entonces se desmayó”.

“Cuando lo llevaron de su casa, en el campo, le preguntaban dónde estaban las armas. Que lo sacaban a las dos de la mañana para interrogarlo. Que Perico Rodríguez sabe cómo fue que lo trataron porque estaba en la celda del dicente. Que durante los interrogatorios también agarraban la foto de Perón y se la metían al dicente por la boca y se la hacían tragar. Que estaba encapuchado, que a veces cuando lo llevaban a las oficinas, en esas oportunidades no estaba vendado y ahí reconoció al teniente primero Vitón. Que en una oportunidad vio a un hombre de apellido Barros, que sabe que trabajaba en la municipalidad de Cipolletti, que sabía que hacía inteligencia, que ese hombre estaba en la misma oficina mientras que lo interrogaban. Que en la oficina estaban Vitón y Quiñones, que supo sus nombres porque así se llamaban entre ellos; que Vitón andaba siempre de uniforme, que Quiñones a veces de uniforme y a veces de vaquero. De la celda lo sacaban Vitón y Quiñones. Que Vitón era el principal capo de todos, que cuando lo sacaba decía que había que matarlo al dicente, que era asesino de sus compañeros. Que él iba a decir cuándo. Que Vitón era el mismo que había entrado a su casa. Que lo acompañaban hasta la puerta de la sala de torturas y ahí lo dejaban. Lo vendaban para que no sepa quién eran los torturadores. Dijo que le pegaban con una toalla mojada, con una manguera llena de arena, que también a veces le ponían la cabeza en un fuentón lleno de agua. Casi todas las noches lo sacaban para ser interrogado en otro lugar que no era la comisaría, que lo sacaban solo, en una camioneta del Ejército con una lona atrás, solo sin vendas, que en una oportunidad lo colgaron de la estructura que sostenía una lona, que le dijeron que tenían que cortarle los testículos porque no hablaba, lo desnudaron, después no pasó nada. Que le hacían simulacros de fusilamiento. Dijo que dentro de la comisaría estaba Villalobos, que le pegaba en el calabozo, que había sido compañero de colegio. Preguntado por las veces que fue llevado a un lugar atravesando el puente, dijo que fueron tres o cuatro veces, que la cama donde lo interrogaban era de hierro, que ratifica que el que lo interrogaba era Quiñones y también otro sargento militar, que es un hombre gordo, alto morocho, que no sabe el nombre. Que cuando lo interrogaron en ese lugar estaba vendado. Preguntado si cuando recuperó su libertad volvió a su trabajo en Kleppe, dijo que no, que fue a buscar su cuenta, que con eso le pagaron y se fue”.
fotos Oscar Livera/Matias Subat 


08 MAY
Por primera vez en el juicio, las víctimas del Operativo Cutral Có 
Luego de una semana de receso, el miércoles 9 de mayo el Tribunal Oral Federal de Neuquén retomará las audiencias de debate en el Salón Verde de Amuc. Durante la mañana está previsto que declaren Juan Domingo, Julio Eduardo y Jorge Adolfo Pailos, tres hermanos que fueron secuestrados y permanecieron desaparecidos en la comisaría de Cipolletti a partir del 24 de marzo de 1976. Por la tarde será el turno de Miguel Ángel García, Gladis Diojtar y Luis Alberto Marra.
Volverán a la audiencia los testimonios sobre la tortura en Cipolletti 
Los hermanos Pailos dan su testimonio no por sus propios casos sino por los que de Raúl Sotto, Dionisio Contreras y del fallecido Ricardo Novero, todos sobrevivientes de la tortura en la comisaría cipoleña luego del golpe en 1976. La denuncia de los Pailos, será ventilada en otro juicio.

El operativo Cutral Có 
El jueves 10 de mayo prestará testimonio Octavio Omar Mendez, secuestrado en el operativo conjunto que se realizó en las ciudades de Cutral Co y Plaza Huincul los días 14 y 15 de junio de 1976, del que participó personal del Ejército, de la Policía Federal y provincial.

Mendez, que tenía entonces 15 años, fue llevado desde el Centro de Enseñanza Nº6 de Cutral Co hasta la comisaría local, donde sufrió tormentos físicos y psíquicos. En los interrogatorios se le preguntó por su hermano, José Delineo, que luego fue detenido en Junín de los Andes mientras cumplía el servicio militar obligatorio y quien aún permanece desaparecido luego de haber pasado por el centro clandestino que funcionaba en el batallón neuquino y en las cárceles de Neuquén y Trelew.

Luego de Octavio Mendez declararán María Magdalena Bamonde -madre de José Delineo y de Octavio- y Victor Tapia. Los testigos de la tarde, según el cronograma, son: Mario Gerceck, Lidia Rosa Muñoz de Gerceck y Juan Uribe.

El viernes 11 de mayo se presentarán por la mañana en la audiencia: Armando Paris, Ramón León, y Elías Barrera. A la tarde están citados: Agustín Salvador Meza, Víctor Sansot y Horacio René Iraola.
fotos: Oscar Livera
Fuente: SindicatodePrensadeNeuquén