Secuestran un auto en el que se transportaba a desaparecidos durante la dictadura
Minutos después del mediodía se realizó un importante operativo en un inmueble de calle Perú del barrio centro. El automóvil se encontraba en estado de abandono.
jueves, 10 de mayo de 2012
Personal policial realizó el allanamiento.
Minutos después del mediodía, se realizó un importante procedimiento en un inmueble ubicado en la calle Perú al 100, en el que se secuestraron elementos de prueba de gran importancia para la "megacausa" por los crímenes durante la dictadura.
De acuerdo con el testimonio de Juan Bustamante, uno de los imputados, él conocía de la existencia de dos automóviles marca Ford, modelo Falcon, de color aceituna, en los que se trasladaba a Tucumán, en el baúl, a los prisioneros capturados durante el Proceso.
El doctor Antenor Ferreyra, uno de los abogados de la querella, solicitó al tribunal que se realizaran los procedimientos necesarios para secuestrar uno de éstos autos, ubicado en una casa de calle Perú, en el número 123.
Según pudo saber Nuevo Diario, LV11 y FM 88.1, el juez interviniente en la causa dio la orden de secuestro del vehículo, el cual se encontraba en estado de total abandono. El operativo que fue realizado por efectivos de la Policía Federal Argentina, quienes, tras constatar la presencia del vehículo en el lugar, procedieron a realizar el sumario del secuestro.
Fuente:NuevoDiario
10 de Mayo
Un ex policía rompió el silencio y acusó a jueces y militares por las desapariciones en Santiago
El ex agente Juan Bustamante acusó hoy a ex militares y jueces de la última dictadura que "hoy deberían estar en el banquillo de los acusados y no están".
Bustamente, uno de los 10 agentes de policía acusados, declaró durante la tercera audiencia del juicio por delitos de lesa humanidad cometidos contra 44 personas que se lleva adelante en los Tribunales de Santiago del Estero.
Tras acceder a declarar, señaló que "el dueño de la vida y la muerte era el mayor Leopoldo Sánchez, el brazo ejecutor de Antonio Bussi", que era jefe mayor del Ejército en Tucumán, y reveló que el predio militar de Santo Domingo fue utilizado como centro clandestino de detención.
Durante su declaración, Bustamante, quien durante la última dictadura realizaba informes de inteligencia de calle, reveló también otros nombres de militares y ex jueces de la última dictadura militar que a su criterio "hoy deberían estar en el banquillo de los acusados y no están".
“Sánchez dirigía los operativos, traía de Tucumán el listado de las personas que debían secuestrar y procedía a su traslado, juntamente con los entonces militares Llavier, Arce, Julián, Correa Aldana, Tomo y D`Amico”, añadió.
Asimismo, indicó que los ex jueces Santiago Grand, Arturo Liendo Roca, Eduardo López (actual camarista federal), Santiago Olmedo (integró el tribunal en el caso Maria Soledad Morales, en Catamarca) y Lorna Hernández, “tenían pleno conocimiento de lo que ocurría e incluso estaban en los interrogatorios de los detenidos”.
“Esta sala tendría que estar llena de imputados y únicamente estamos los que elaborábamos informes callejeros”, precisó.
Bustamante explicó que la policía santiagueña “elaboraba los infomes y los operativos lo concretaba el Ejército y nosotros teníamos conocimiento porque en la Unidad Regional 1 nos enviaban como veedores”.
El ex policía recordó que “dos veces al año, Bussi, Menéndez y Sánchez se reunían en el Batallón de Ingenieros de Combate 141 y se disputaban el poder por tener mayor cantidad de prisioneros ante el presidente (Jorge Rafael) Videla”.
En un pasaje de una su declaración, Bustamante denunció que uno de los principales centros clandestinos de detención “funcionaba en la localidad de Santo Domingo”, un campo de adiestramiento militar abandonado distante a 25 kilómetros al noroeste de la capital santiagueña.
“Los conscriptos de esa época nos comentaban que camiones del Ejército solían llevar bolsas de cal y tambores de gasoil y que en las paredes de los dormitorios, los detenidos escribían sus nombres en las paredes”, añadió.
El ex policía, que también integró la custodia del ex gobernador de facto César Fermín Ochoa y el caudillo peronista Carlos Juárez recordó que “el lugar también fue visitado por Bussi y Menéndez y allí deberían realizarse excavaciones y citar a soldados que estuvieron ahí a partir de 1976”.
“Yo tomé conocimiento de lo que hacían los militares durante la dictadura porque Sánchez, que era el brazo ejecutor, fue mi confidente y llevaba a los detenidos a Tucumán, en el baúl de un falcón verde”, acotó en alusión al automóvil que hoy fue secuestrado en un viejo galpón.
En el final de su extensa declaración, Bustamente expresó que quiere “llegar a la verdad de lo ocurrido durante la dictadura militar” y pidió resguardo para su vida y la de sus familiares, que "a partir de hoy corren peligro", a lo que el tribunal accedió.
Fuente:Telam
jueves, 10 de mayo de 2012
Los nombres de jueces y militares
Habló un represor acusado en Santiago del Estero
El ex agente de policía Juan Bustamante acusó a ex militares y jueces de la última dictadura y reveló que el predio militar de Santo Domingo fue utilizado como centro clandestino de detención, en la tercera audiencia del juicio por delitos de lesa humanidad a 44 personas que se lleva adelante en los Tribunales de Santiago del Estero. Bustamante, uno de los 10 agentes de policía acusados que accedió a declarar, señaló que “el dueño de la vida y la muerte era el mayor Leopoldo Sánchez, el brazo ejecutor de Antonio Bussi”, que era jefe mayor del Ejército en Tucumán. En la misma causa, el tribunal ordenó el secuestro de un auto Ford Falcon verde que se habría utilizado para trasladar a detenidos durante la última dictadura y que estaba abandonado en un predio céntrico de la capital santiagueña.
Durante la declaración, Bustamante, quien durante la última dictadura realizaba informes de inteligencia de calle, reveló también otros nombres de militares y jueces de la última dictadura militar que a su criterio “hoy deberían estar en el banquillo de los acusados y no están”: “Sánchez dirigía los operativos, traía de Tucumán el listado de las personas que debían secuestrar y procedía a su traslado, juntamente con los entonces militares Llavier, Arce, Julián, Correa Aldana, Tomo y D’Amico”, añadió.
Asimismo indicó que los ex jueces Santiago Grand, Arturo Liendo Roca, Eduardo López (actual camarista federal), Santiago Olmedo (integró el tribunal en el caso María Soledad Morales, en Catamarca) y Lorna Hernández “tenían pleno conocimiento de lo que ocurría e incluso estaban en los interrogatorios de los detenidos”.
El Falcon patente G 010.831, que el ex policía Juan Bustamante, uno de los 10 acusados por la desaparición de 44 personas, indicó como el vehículo que utilizaban las Fuerzas Armadas para secuestrar y trasladar a Tucumán a desaparecidos, antes y durante el golpe militar de 1976 se encontraba abandonado en un viejo galpón con techos de chapa de zinc, ubicado en la céntrica calle Perú 123, en la capital provincial.
La presidenta del máximo tribunal, Graciela Fernández Vecino, aceptó el pedido de las querellas, con adhesión de los abogados defensores de los represores imputados, de requerir informes para determinar la propiedad del rodado y el galpón del en el que se encontraba guardado.
Recientemente, el juez federal de Bahía Blanca Eduardo Tentoni secuestró 43 Ford Falcon y un Chevy (foto) que habrían sido utilizados durante la última dictadura militar para el secuestro de personas estaban en galpones de la Subjefatura Intendencia de la Base Naval Puerto Belgrano.
“Esta sala tendría que estar llena de imputados y únicamente estamos los que elaborábamos informes callejeros”, señaló.
Fuente:CasaPueblos
Envío:Andrea Benites-Dumont
Conmovedor relato de la madre de Félix López Saracco
Publicado el 11/05/2012
“Mi hijo vino a Santiago (capital) a una fiesta, desde donde salió a comprar unos cigarrillos. Fue en ese momento cuando lo secuestraron y nunca más supimos de él”, afirmó Blanca Estela Saracco de López, madre de Félix Daniel López Saracco, un estudiante universitario de La Banda, desaparecido el 7 de febrero de 1976.
El relato de la progenitora correspondió al inicio de la etapa de declaraciones testimoniales de la Megacausa, donde se juzga a 10 represores que actuaron en Santiago del Estero en los denominados “años de plomo”, de la década de los ‘70.
La madre del joven dijo que su hijo, al momento del rapto, cursaba el segundo año de la carrera de Abogacía. “Era un chico bueno y humilde”, recordó emocionada la testigo.
La mujer recordó que fue su marido, Sebastián López, quien se movilizó en un inicio por recuperar a su hijo, dado que ella se encontraba enferma. “Anduvimos por todos lados, pero nunca pudimos saber a dónde lo llevaron”, indicó la testigo.
Sostuvo que, por trascendidos, su esposo viajó a Tucumán, pero tampoco dio con el joven.
“Una vez, cuando nos enteramos que había una lista de chicos López en Santa Fe, yo misma viajé sola. Fui a una dependencia policial que estaba alejada de la ciudad. En los altos había policías con armas y me dijeron que si entraba me iban a matar a balazos. Igual ingresé porque no sentí nada de miedo. Cuando di con la lista, mi hijo no estaba entre esos jóvenes”, dijo la progenitora.
Finalmente, reveló que su esposo falleció con la pena de no saber del paradero de su hijo, pero que ella sigue adelante, en representación de muchas madres que no lo llegaron a hacer.
Operativo
Tras el secuestro del joven Félix Daniel López Saracco, ocho policías de civil irrumpieron con armas de fuego en su hogar de avenida Besares N° 501 del barrio Centro de la ciudad de La Banda.
Así afirmó la segunda testigo que pasó ayer por el tribunal de la Megacausa: Ramona Elvira Vizgarra, quien desde los años del hecho, trabajó como empleada doméstica de la familia López Saracco.
“Era la 1 de la madrugada cuando tocaron el timbre. Yo no sabía si abrir o no, pero ni bien lo hice, ocho personas de civil abrieron toda la puerta entre gritos y patadas”, recordó.
En ese sentido, detalló que ella era la única presente en ese momento, dado que los padres de Félix Daniel se encontraban en Córdoba, por razones de salud de su patrona.
“Nunca se identificaron y revisaron toda la casa. Entraron con armas en la mano, revolvieron todo, tiraron las cosas que había en la repisa. Como yo tenía miedo, lo primero que hice fue salir en busca de ayuda”, explicó la doméstica.
Ante las preguntas del tribunal, sostuvo que fue auxiliada por un vecino, a quien lo identificó como Juan Sayago (ya fallecido). “Fue él quien llamó a la policía. Vinieron urgente los uniformados de la Unidad Regional 2, porque la casa está a la vuelta de esa sede”, dijo la testigo. Sin embargo, afirmó que su sorpresa fue mayor cuando éstos últimos le explicaron que los ocho desconocidos eran en realidad “policías de civil”.
Fuente:ElLiberal


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