2 de junio de 2013

URUGUAY.

02.06.2013
encuentro del presidente uruguayo con francisco en roma 
Mujica le pidió al Papa apoyo para el diálogo con las FARC 
Si bien el mandatario oriental es agnóstico declarado, dijo que reconoce el peso político que tiene la Iglesia, de ahí el petitorio.
El papa Francisco recibió ayer en el Vaticano al presidente uruguayo, José Mujica, con quien conversaron sobre la importancia de apoyar el proceso de paz en Colombia. Jorge Bergoglio destinó 45 minutos al encuentro con el titular del ejecutivo uruguayo, un reconocido "no creyente", y al final de la reunión describió al ex líder del movimiento Tupamaros como un "hombre sabio".


En uno de los encuentros con mandatarios más largos que ha mantenido hasta ahora y, en medio de una gran sintonía, el Papa argentino recibió en el Palacio Apostólico con un fuerte abrazo a Mujica, un agnóstico declarado que, sin embargo, admite el "peso social" que la Iglesia Católica tiene en la región. A sabiendas de ello, Mujica le pidió al Sumo Pontífice que apoye las negociaciones entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el gobierno de Juan Manuel Santos.

"Teniendo en cuenta que el Caribe y Colombia son enormemente católicos, tengo que reconocer que entre las cosas que le pedí al papa, no en términos de rogativa, sino en términos de humanidad, es que hagan todo lo que puedan para que el proceso continúe y llegue a buen puerto, por lo que significa para Colombia y toda América", añadió.

La respuesta del Papa, según el mandatario uruguayo, fue que "estaban informados" sobre la actual situación del proceso negociador que se desarrolla en Cuba y que, en este sentido, la actitud de la Iglesia es "positiva".

La pobreza fue otro de los temas que Mujica abordó con el Pontífice durante la audiencia privada, cuestión que preocupa también al Papa, quien, según su interlocutor, "sigue siendo un hombre austero, como lo ha sido toda su vida, y va a traer cambios a la vida de la Iglesia muy importantes". En la lucha contra la pobreza, señaló el presidente uruguayo, "hay que ponerle calor militante, de compromiso. Yo le pido a esta Iglesia, y a todas, que traten de echar una mano militante, no solo en cuestión de recursos económicos, que no se arregla solo con recursos económicos. Hay que poner otros tipos de recursos". 
Fuente:TiempoArgentino


Tabaré da un paso al frente 
Año 6. Edición número 263. Domingo 2 de junio de 2013
Por Emiliano Guido 
eguido@miradasalsur.com
El próximo candidato presidencial del oficialismo uruguayo será el ex jefe de Estado que, en su momento, reconoció que iría a la guerra con la Argentina para defender a la papelera Botnia. Vázquez es, según todos los encuestólogos, el único dirigente frenteamplista que puede vencer en los comicios nacionales de 2014.

Tabaré Vázquez se hace el desentendido, pero los cantos de la militancia reunida en el humilde club barrial Juventud para escuchar su palabra son música para sus oídos: “Se siente, se siente, el Taba presidente”. El ex jefe de Estado mueve lateralmente su cabeza para los dos costados, se toca una y otra vez su jopo entrecano, ríe con moderación e intenta repetir sin fisuras la puesta en escena de los últimos meses: mantener el suspenso sobre su candidatura presidencial pero, a su vez, jugar y manipular con olfato maquiavélico el deseo del universo frenteamplista que ya tiene puesta la camiseta “Tabaré 2014”. El acto de la corriente centrista Asamblea Uruguay continúa luego de que el oncólogo montevideano más famoso logra silenciar la frase que, según él y sus asesores, todavía no puede decirse abiertamente, y, finalmente, termina su discurso tejiendo frases políticamente correctas que son ya son parte del manual de estilo del oficialismo uruguayo: “Ser del Frente es más que un carné o un cargo, es un testimonio permanente de lealtad con Uruguay. 

Compañeros, los nombres de los candidatos no son lo más importante”, cierra Tabaré mientras los organizadores inundan el salón con el sonido de la famosa murga Agarrate Catalina y, minutos después, cada uno de los asistentes enfila camino para su casa del barrio Las Piedras. Tabaré no parece original. Al igual que un intendente argentino del conurbano norte cuya comuna tiene nombre de animal, su estrategia es que el run run político sólo orbite alrededor de su persona, demorar hasta el máximo tiempo posible la oficialización de su juego político y, mientras tanto, acumular adhesiones, titulares y fotografías con primerísimo primer plano.

Ahora bien, dónde queda la, supuestamente, irrenunciable “renuncia” de Tabaré a la “actividad política” como consecuencia de que se hiciera pública su desafortunada frase cuando reconoció que había pensado ir a la guerra con la Argentina con auxilio del Comando Sur norteamericano para defender los intereses de la pastera Botnia por sobre las demandas de los ambientalistas de Gualeguaychú. Según experimentados periodistas uruguayos, ese anuncio explicitado por Tabaré en octubre de 2011 sería más bien una regla sistemática de su conducta política desconcertante que utiliza siempre el paso al costado como instancia para rearmar su juego político. “ A su renuncia al Partido Socialista en 2008, luego de que un congreso partidario rechazara el veto presidencial a la despenalización del aborto, antecedieron otras dos. En 1996, cuando Vázquez se impuso un paréntesis político ante la renuncia de Líber Seregni a la conducción del Frente Amplio. Y un año más tarde, cuando renunció a la presidencia de la coalición por discrepancias con el entonces edil tupamaro Jorge Zabalza, que se había negado a votar la licitación del Hotel Carrasco”, apuntó, en su momento, el periodista uruguayo Ricardo Scagliola en un artículo titulado “Nuevo paréntesis político de Vázquez”.

Por otro lado, en la ida y vuelta de Tabaré Vázquez, hay un sólo dato cierto: la vulnerabilidad electoral del oficialismo oriental. Debido al sistema de ballottage imperante –se debe superar el 50% de los votos para ganar en primera vuelta–, el Frente Amplio no puede permitirse grandes retrocesos de legitimidad social porque debe enfrentar al mismo tiempo a dos tradicionales maquinarias políticas: los partidos conservadores Nacional y Colorado. El sociólogo Adolfo Garcé, del Instituto de Ciencia Política, lo explica así: “El Frente Amplio, sin Tabaré Vázquez, sabe que puede perder en 2014. Con Vázquez, es casi invencible”. Una hipótesis que también sostiene el investigador Gerardo Caetano, quien consideró que “una renuncia definitiva de Tabaré Vázquez a la vida política dejaría al Frente Amplio, que ya está en problemas de medición en los sondeos, en una situación muy crítica”.

Ahora bien, ya que según todos los analistas uruguayos el retorno de Tabaré a la alta política es inminente porque no habría otro candidato que pueda superar, como dice el escritor Eduardo Galeano, al elitista “Partido Coloranco” (ya que colorados y blancos tienen muchos denominadores comunes), es oportuno preguntarse: ¿cómo un dirigente socialista llegó a tocar la puerta del presidente estadounidense George Bush en pos de defender a muerte una inversión extranjera directa? En ese sentido, en diálogo telefónico con Miradas al Sur, el escritor uruguayo Raúl Zibechi sacó a relucir un pasado poco promocionado del ex jefe de Estado oriental para despejar esas dudas: “Primero, Tabaré recién entra a la política casi al cumplir los 50 años. Nunca fue un militante de base, menos un dirigente de izquierda. Antes, se dedicó a hacer su carrera de oncólogo y a promover su clínica privada. Su primera actuación pública fue cuando Gregorio Álvarez asumió de facto la presidencia en 1981. Entonces, él mandó una carta a un diario muy conservador de la época para saludar este acontecimiento. Es decir, honró la figura de un presidente dictatorial, a pesar de que un hermano suyo era preso político, en función de hacer lobby para su clínica”. A renglón seguido, agrega Zibechi: “Conclusión: dudo mucho que Vázquez sea una persona, ideológicamente, de izquierda. Como presidente, fue el primer jefe de Estado en poner una estatua del Papa en las calles de Montevideo. Es un hombre que vive en una mansión de un millón de dólares en un barrio exclusivo (El Prado, coto de la vieja oligarquía uruguaya). Vetó la Ley de aborto, la mujer es del Opus Dei y él es un masón confeso”.
Sin embargo, en términos periodísticos, lo más relevante es el Tabaré modelo 2014 y revelar la pregunta del millón de dólares sobre su candidatura presidencial. En ese sentido, Miradas al Sur habló con el cronista Ricardo Scagliola, quien desde las páginas del siempre interesante semanario Brecha cubre periódicamente la agenda política del ex jefe de Estado oriental.


–¿El relanzamiento de Tabaré Vázquez es, realmente, irreversible? ¿Por qué se oficializaría ahora una candidatura de la que se viene hablando ya hace demasiado tiempo pero sin resultados concretos?
–A esta altura me parece más que obvio que Vázquez va a ser el candidato presidencial del Frente Amplio el año próximo. En su momento, él había esgrimido dos condiciones para su regreso a la alta política. Una pasaba por la biología; es decir, Tabaré tenía que chequear si su estado de salud le permitía volver a la presidencia. Recordemos que tiene una edad elevada, terminaría su hipotético segundo mandato como jefe de Estado con más de 80 años. Su otro condicionamiento pasaba por las circunstancias políticas. ¿Qué quiere decir Vázquez con circunstancias políticas? Bueno, Tabaré es un dirigente que, por lo general, ha buscado encolumnar detrás de él a todo el Frente Amplio, sin excepciones. Recordemos que el Frente es una fuerza variopinta, una coalición de partidos de izquierda bastante heterogénea. En ese sentido, el alineamiento con Vázquez es bastante evidente desde los sectores más de centro como el astorismo (por Danilo Astori, vicepresidente del país), pero sí presenta algunas tensiones con el mujiquismo, donde un sector que acompaña a José Mujica está disconforme con la candidatura de Vázquez pero, igualmente, no cuenta con la fuerza política necesaria para frenar su vuelta política. En síntesis, los dos condicionamientos que el año pasado Tabaré esgrimió para su retorno hoy están resueltos ya que se siente fuerte en su estado de salud y en su influencia sobre la interna frenteamplista.


–¿Con qué plazos observa que se materializará el anuncio, no sólo de Tabaré 2014, sino de la puesta en marcha de la campaña política presidencial?
–Él ya dejo en claro que septiembre es la fecha límite para definir oficialmente su candidatura presidencial. En ese sentido, hay un factor que se coló inesperadamente en la agenda político uruguaya y que tiene que ver con un referéndum revocatorio que propuso la oposición para derogar la despenalización del aborto. Recordemos que esta ley fue vetada por Tabaré durante su presidencia y luego en el período de Mujica esa norma fue, finalmente, promulgada. Frente a éstos, el Partido Blanco y el Partido Colorado apelaron a un recurso constitucional que el Frente Amplio utilizó frecuentemente cuando era oposición, que es la instancia plebiscitaria para derogar una ley. La consulta previa a la población para llegar al referéndum está fijada para el 23 de junio; si ese día un cuarto del padrón electoral se expresa afirmativamente, en septiembre habrá plebiscito para derogar la despenalización del aborto. El mismo plazo que Tabaré puso para expresarse sobre su candidatura. Claro, Vázquez se expresó en contra de esta ley. Eso lo coloca a contramano de todo el Frente Amplio, pero lo ubica en la opinión pública como un candidato más transversal en lo ideológico, con identidad progresista pero, a su vez, con posiciones conservadores. A su vez, Tabaré utiliza la postergación del anuncio como factor de acumulación política. Eso lo hizo siempre y resulta una estrategia tan cauta como eficiente. Cuanto menos habla él sobre su relanzamiento, más se instala en los medios de comunicación su candidatura. Y, en ese sentido, achica el margen y los tiempos políticos para que puedan surgir otros candidatos alternativos dentro del Frente.


–¿Cómo lee el ascenso de Raúl Sendic dentro del Frente Amplio? ¿Considera que su renuncia como director de la petrolera estatal es el paso previo a su candidatura presidencial o postergará esa decisión para los comicios del 2019?
–En principio, el nombre de Raúl Sendic es muy emblemático por ser el hijo del fundador del Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros. De todas maneras, a Raúl Sendic le falta un sustento político grande para encabezar una boleta nacional del Frente, le falta más aparato político para ser claro. Como director de la petrolera Ancap es visto por la opinión pública como un buen gestor. Además, tiene muy buen diálogo tanto con el presidente Mujica como con Tabaré Váz quez. Mi sensación es que se trata de un líder en construcción y que puede liderar la renovación dirigencial del Frente en los próximos años pero todavía no es su momento llegar a la Jefatura de Estado.

Fuente:MiradasalSur

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