18.10.2013
Montoneros desperdigados que fueron cazados como conejos
ESMA: Los casos de los hermanos Reinhold, Ana María Stiefkens de Pardo y Guillermo Parejo
Ana María Stiefkens y su hijo Carlos Martín Pardo
En la ESMA se abordó el caso de Susana Beatriz Siver de Reinhold y Marcelo Carlos Reinhold, también el de Laura Reinhold, hija de Susana nacida en cautiverio. Y también el de Ana María Stiefkens de Pardo y de Guillermo Parejo, de cuya suerte se tiene poca pero indubitable información. Susana y Marcelo Reinhold, "Susanita" y "Chelo", militaban en la Juventud Universitaria Peronista y más precismaente en el Centro de Estudiantes de Derecho de la UBA. Él tenía 22 años de edad y ella 21. Susana estaba embarazada de cuatro meses. El 14 de agosto de 1977, aproximadamente a las 16 horas, ella fue secuestrada de su domicilio en Haedo por un grupo de tareas que estaba a las órdenes del capitán de navío Luis D'Imperio, alías "Abdala" y uno de cuyos integrantes era el prefecto Gonzalo Sánchez.
Montoneros desperdigados que fueron cazados como conejos
ESMA: Los casos de los hermanos Reinhold, Ana María Stiefkens de Pardo y Guillermo Parejo
Ana María Stiefkens y su hijo Carlos Martín Pardo
En la ESMA se abordó el caso de Susana Beatriz Siver de Reinhold y Marcelo Carlos Reinhold, también el de Laura Reinhold, hija de Susana nacida en cautiverio. Y también el de Ana María Stiefkens de Pardo y de Guillermo Parejo, de cuya suerte se tiene poca pero indubitable información. Susana y Marcelo Reinhold, "Susanita" y "Chelo", militaban en la Juventud Universitaria Peronista y más precismaente en el Centro de Estudiantes de Derecho de la UBA. Él tenía 22 años de edad y ella 21. Susana estaba embarazada de cuatro meses. El 14 de agosto de 1977, aproximadamente a las 16 horas, ella fue secuestrada de su domicilio en Haedo por un grupo de tareas que estaba a las órdenes del capitán de navío Luis D'Imperio, alías "Abdala" y uno de cuyos integrantes era el prefecto Gonzalo Sánchez.
Marcelo fue secuestrado el mismo día, junto a su amigo Alejandro Roberto Odell. Los tres fueron llevados a la ESMA.
Susana fue sometida al trabajo esclavo dentro del centro clandestino de detención, tortura y exterminio.
El domingo 16 de enero de 1978 empezó a tener dolores de parto y, dado que el Dr. Magnacco, quien habitualmente atendía los partos de las detenidas-desaparecidas, estaba de vacaciones, el capitán de navío Raúl Scheller, alías "Mariano", fue a buscar al jefe del Servicio de Ginecología del Hospital Naval, quien diagnosticó que debía practicársele una cesárea.
Susana fue llevada al Hospital, donde nació su hija, a quien llamó Laura. En el hospital, Susana permanecio esposada a una cama con rejas y madre e hija sólo pudieron estar juntas entre diez y 15 días. Susana llamaba a Laura "Lauchita" porque era muy pequeña.
Unas horas antes de ser trasladada, Susana escribió una carta para los abuelos de la niña, a quienes supuestamente les iba a ser entregada. El prefecto Héctor Febres les avisó a las demás detenidas-desaparecidas embarazadas de la ESMA que se llevaría a la niña. Esa misma noche, el jefe de guardia apodado "Pedro Bolita" (Carlos Gaitán), se llevó a Laura, quien nunca fue entregada a su familia biológica y que recién recuperó su identidad en el año 2011.
Susana sigue desaparecida, mientras que Marcelo fue sacado de la ESMA junto a Roberto Cigliutti el 9 de noviembre de 1977. Ese mismo día se encontró su cuerpo incinerado dentro de un automóvil Renault incendiado en el kilómetro 34, acceso Pilar de la Ruta Panamericana. Había tres personas más, tan carbonizadas y mutiladas que no pudieron ser identificadas.
Augusto Miguel Reinhold, hermano de Marcelo, dio su testimonio. Dijo que "el 14 de agosto de 1977 por la tarde estábamos un grupo de amigos preparando una despedida de soltero. Estaba mi cuñada, la esposa de mi hermano. Entonces se abrió la puerta y entraron dos o tres personas de civil que nos pusieron a todos mirando a la pared. Buscaban a mi hermano y nos preguntaban sobre él. Se llevaron a mi cuñada. Por suerte, yo puedo contarla", relató.
"A los pocos días del secuestro tuvimos varias llamadas telefónicas suyas. Nos decía que estaba bien, que lo trataban bien. Pero después no llamó más y no supimos más nada. Recién en 1982 nos enteramos de dónde había estado y qué había pasado con Susana y con su hija", continuó diciendo.
"Hace aproximadamente dos años y medio apareció Laura. Sabemos que ella tuvo la inquietud de saber de todo este tema. Ella se presentó en Abuelas (de Plaza de Mayo), le hicieron los estudios y dio que era mi sobrina", concluyó.
El caso de Ana María Stiefkens de Pardo
Tenía 30 años y le decían "Negra". Fue secuestrada alrededor del 11 de enero de 1977 mientras iba de Morón a Ramos Mejía con su hijo Carlos Martín, de dos años, quien luego fue devuelto a su familia. Ella fue llevada a la ESMA y sigue desaparecida.
Dijo su marido, Héctor Pedro Pardo: "La casa en la que vivía mi señora fue allanada, afectada, destruida con armas y trasladaron todos sus bienes en camiones militares. Esto surge de testimonios de los vecinos", contó el testigo.
Ana María, dijo, "tenía un trabajo social histórico en Córdoba, era psicóloga, trabajaba en una comunidad educativa. Cuano formamos pareja, ella ya tenía relación con Montoneros".
Héctor Pardo dijo que sabe que su esposa estuvo en la ESMA por testimonios de sobrevivientes recopilados por organismos de derechos humanos. Testimonios "muy escuetos pero específicos en los que la nombran. Y su nombre aparece asociado, con la palabra traslado a su
"Como esposo de Ana María Stiefkens y padre de su hijo considero que es de interés de todos los que estamos aquí llegar a una verdad sobre lo qué pasó con ella. Tengo un interés personal en saber dónde están sus restos. Tengo que considerar, después de tantos años y por lo que es público, que en algún lado han sido depositados".
Ana María había nacido en Alejo Ledesma, Córdoba. era Hija del odontólogo Enrique Steifkens y de la profesora Alicia de Anquín. Se recibió de psicóloga en la Universidad Nacional de Córdoba. y trabajó en el Departamento de Complementación Educativa del Ministerio de Educación de Córdoba, puntualizó Roberto Baschetti, historiador especializado en el peronismo, y partucularmente en sus vertientes más combativas.
Ella fue, agregó Baschetti en base a la informacíón que le dio Héctor Pardo, "una de las personas que se ocupó del Área de Finanzas" de Montoneros, y vivía en la calle Córdoba 772 de Morón, finca que "uno o dos días después de haberse producido su secuestro fue atacada con todo tipo de armas, al decir de los vecinos, por tropas que serían de Aeronáutica".
El caso de Guillermo Alberto Parejo
Tenía 27 años de edad y lo apodaban "Willy". Militaba en la JUP de San Fernando y trabajaba en la Municipalidad de ese Partido. Fue secuestrado en agosto de 1976 y llevado a la ESMA, donde estuvo en cautiverio por lo menos hasta mayo de 1977.
Su hermana María Cecilia dijo que poco antes del golpe de estado del 24 de marzo de 1976 la casa familiar en la que ella y su hermano vivían, fue baleada, lo que hizo que decidieran vivir en distintos sitios, manteniendo esporádicos contactos telefónicos.
"La última vez que llamó fue en agosto de 1976. Sé por Alicia Milia que estuvo en la ESMA. Ella lo vio en mayo de 1977, pero después ya no lo vio mas".
"Espero que se haga justicia para aquellos que fueron humillados y avasallados en ese período tan negro de nuestro país", agregó.
Fuente:Telam
03 10 2013
TESTIMONIOS
Día 95. "Espero que se haga justicia"
Fue el pedido de María Cecilia Parejo, hermana de Guillermo, detenido-desaparecido en la ESMA. Además, declararon Augusto Reinhold, hermano de Marcelo, militante asesinado, y Héctor Pardo, esposo de Ana María Stiefkens, detenida-desaparecida.
El caso de Guillermo Alberto Parejo (685)
Tenía 27 años de edad y lo apodaban "Willy". Militaba en la JUP de San Fernando y trabajaba en la Municipalidad de ese Partido. Fue privado ilegalmente de su libertad, con violencia, abuso de funciones y sin las formalidades prescriptas por la ley en el período comprendido entre los meses de agosto de 1976 y mayo de 1977, en la Provincia de Buenos Aires. Fue llevado a la ESMA, donde permaneció en cautiverio bajo condiciones inhumanas de vida. Habría sido trasladado y sigue desaparecido.
El testimonio de María Cecilia Parejo, hermana de Guillermo
La testigo contó que un poco antes del Golpe cívico-militar fue baleada la casa familiar en la que vivía con su hermano. Esto generó que la familia decidiera vivir en distintos inmuebles, por lo que comenzaron a verse menos y el contacto empezó a ser mayoritariamente por teléfono. "La última vez fue en agosto de 1976. A partir del final de 1976 nos empezó a extrañar que no llamara. No llamó nunca más. Lo que sé yo, a través de Alicia Milia, es que estuvo en la ESMA. Ella lo vio a mi hermano cuando estaba secuestrada en mayo de 1977. A los pocos días de llegar ella a la ESMA lo ve a mi hermano, después no lo ve más".
"Espero que se haga justicia para aquellos que fueron humillados y avasallados en ese período tan negro de nuestro país", dijo María Cecilia para finalizar su declaración.
Los casos de Susana Beatriz Siver de Reinhold, Marcelo Carlos Reinhold y Laura Reinhold (351, 352 y 438)
Susana y Marcelo, "Susanita" y "Chelo", militaban en la Juventud Universitaria Peronista y en el Centro de Estudiantes de Derecho. Él tenía 22 años de edad y ella 21. Susana estaba embarazada de cuatro meses. El 14 de agosto de 1977, aproximadamente a las 16:00 horas, fue privada ilegalmente de la libertad, con violencia, abuso de funciones y sin las formalidades prescriptas por la ley en el domicilio que habitaba en Haedo, Provincia de Buenos Aires. El operativo estuvo a cargo de un grupo de personas armadas, entre quienes estaba el Capitán D´Imperio y el integrante de la Prefectura Naval Gonzalo Sánchez. Marcelo fue secuestrado el mismo día, con su amigo Alejandro Roberto Odell (caso 353).
Las tres víctimas fueron llevadas a la ESMA, donde permanecieron en cautiverio bajo condiciones inhumanas de vida. Susana fue sometida al trabajo esclavo dentro del centro clandestino de detención, tortura y exterminio. Un domingo del mes de enero de 1978, aproximadamente el día 16, Susana empezó a tener dolores de parto y, dado que el Dr. Magnacco, quien habitualmente atendía los partos de las detenidas-desaparecidas, estaba de vacaciones, Scheller fue a buscar al jefe del Servicio de Ginecología del Hospital Naval, quien diagnosticó que debía practicarse una cesárea. Susana fue llevada al Hospital, donde nació su hija, a quien llamó Laura. En el Naval, Susana debió permanecer en una cama con rejas. Madre e hija sólo pudieron estar juntas alrededor de 10 ó 15 días. Susana la llamaba "Lauchita" a Laura, porque era muy pequeña. Unas horas antes de ser trasladada, Susana escribió una carta para los abuelos de la niña, a quienes supuestamente les iba a ser entregada. El Subprefecto Héctor Febres les avisó a las demás detenidas-desaparecidas embarazadas de la ESMA que se llevaría a la niña. Esa misma noche, el jefe de guardia apodado "Pedro Bolita" (Carlos Gaitán), se llevó a Laura, quien nunca fue entregada a su familia biológica y recuperó su identidad en el año 2011.
Susana sigue desaparecida, mientras que Marcelo fue trasladado con Roberto Cigliutti el 9 de noviembre de 1977. Ese mismo día se encontró su cuerpo incinerado dentro de un automóvil Renault destrozado y totalmente incendiado en el kilómetro 34, acceso Pilar de la Ruta Panamericana. Había tres personas más, también incineradas, quienes no pudieron ser identificadas por el estado de mutilación en el que fueron encontradas.
El testimonio de Augusto Miguel Reinhold, hermano de Marcelo
"Fue el 14 de agosto de 1977, por la tarde. Estábamos un grupo de amigos preparando una despedida de soltero. Estaba mi cuñada, la esposa de mi hermano. Se abre la puerta y entran dos o tres personas de civil. Nos ponen a todos mirando contra la pared. Los escuchaba a ellos. Estaban buscando a mi hermano, me hacían preguntas sobre él. Se llevan a mi cuñada. Por suerte yo puedo contarla", relató el testigo.
"A los pocos días del secuestro tuvimos varias llamadas telefónicas de él, decía que estaba bien, que lo trataban bien. Hasta que una vez no llamó más. No supimos más nada. Después, recién en el año ´82, nos enteramos de dónde había estado y qué había pasado con Susana y su hija".
Laura
"Hace aproximadamente dos años y medio apareció. Sabemos que ella tuvo la inquietud de saber de todo este tema. Ella se presentó en Abuelas (de Plaza de Mayo), le hicieron los estudios y dio que era mi sobrina", contó Augusto.
"Les agradezco mucho por dejarme declarar", dijo el testigo para concluir su declaración.
El caso de Ana María Stiefkens de Pardo (193)
Tenía 30 años de edad y le decían "Negra". Alrededor del 11 de enero de 1977 fue privada ilegalmente de su libertad, con violencia, abuso de funciones y sin las formalidades prescriptas por la ley en el trayecto entre las localidades de Morón y Ramos Mejía, en la Provincia de Buenos Aires. Ana María fue secuestrada con su hijo Carlos Martín, de dos años de edad, quien luego fue devuelto a su familia.
Ana María fue llevada a la ESMA, donde permaneció en cautiverio bajo condiciones inhumanas de vida. Habría sido trasladada y sigue desaparecida.
El testimonio de Héctor Pedro Pardo, esposo de Ana María
"La casa en la que vivía mi señora fue allanada, afectada, destruida con armas y trasladaron de bienes en camiones militares. Esto surge de testimonios de los vecinos", contó el testigo.
Sobre Ana María, relató que "tenía un trabajo social histórico en Córdoba, era psicóloga, trabajaba en una comunidad educativa, tuvo afinidad con el FLP. En la medida en que conformamos pareja, ella tiene relación con Montoneros". Luego agregó que "empiezan a circular testimonios, fundamentalmente de organismos de derechos humanos nacionales e internacionales. Empiezan a manejarse listas de detenidos en las que la nombran a mi esposa, Ana María Stiefkens, y en las que el testimonio es escueto, pero muy específico, como que ha sido vista en la ESMA. En el listado que se va confeccionando la palabra traslado está al lado de su nombre".
El hijo
El testigo respondió sobre los daños causados en el entorno familiar, generados por la desaparición forzada de Ana María: "me contaba mi suegro que mi hijo se despertaba de noche con pesadillas. La familia queda muy afectada, por supuesto. Considero que todos nos damos cuenta de lo que significa la desaparición de una madre para un hijo, para mí y para toda la familia".
"Lo que me interesa decir lo digo como esposo de Ana María Stiefkens, como el padre de nuestro hijo. Considero que es de interés de todos aquí llegar a una verdad sobre qué pasó con ella. Yo tengo un interés personal de saber qué fue de ella. Tengo un interés personal de saber dónde están sus restos. Tengo que considerar, después de tantos años y por lo que es público, que en algún lado han sido depositados", dijo Héctor al concluir su declaración testimonial.
Próxima audiencia
El juicio continuará el lunes 7 de octubre desde las 9:30 horas con más declaraciones testimoniales.
Fuente:EspacioMemoriayDDHHexEsma
Tenía 27 años de edad y lo apodaban "Willy". Militaba en la JUP de San Fernando y trabajaba en la Municipalidad de ese Partido. Fue privado ilegalmente de su libertad, con violencia, abuso de funciones y sin las formalidades prescriptas por la ley en el período comprendido entre los meses de agosto de 1976 y mayo de 1977, en la Provincia de Buenos Aires. Fue llevado a la ESMA, donde permaneció en cautiverio bajo condiciones inhumanas de vida. Habría sido trasladado y sigue desaparecido.
El testimonio de María Cecilia Parejo, hermana de Guillermo
La testigo contó que un poco antes del Golpe cívico-militar fue baleada la casa familiar en la que vivía con su hermano. Esto generó que la familia decidiera vivir en distintos inmuebles, por lo que comenzaron a verse menos y el contacto empezó a ser mayoritariamente por teléfono. "La última vez fue en agosto de 1976. A partir del final de 1976 nos empezó a extrañar que no llamara. No llamó nunca más. Lo que sé yo, a través de Alicia Milia, es que estuvo en la ESMA. Ella lo vio a mi hermano cuando estaba secuestrada en mayo de 1977. A los pocos días de llegar ella a la ESMA lo ve a mi hermano, después no lo ve más".
"Espero que se haga justicia para aquellos que fueron humillados y avasallados en ese período tan negro de nuestro país", dijo María Cecilia para finalizar su declaración.
Los casos de Susana Beatriz Siver de Reinhold, Marcelo Carlos Reinhold y Laura Reinhold (351, 352 y 438)
Susana y Marcelo, "Susanita" y "Chelo", militaban en la Juventud Universitaria Peronista y en el Centro de Estudiantes de Derecho. Él tenía 22 años de edad y ella 21. Susana estaba embarazada de cuatro meses. El 14 de agosto de 1977, aproximadamente a las 16:00 horas, fue privada ilegalmente de la libertad, con violencia, abuso de funciones y sin las formalidades prescriptas por la ley en el domicilio que habitaba en Haedo, Provincia de Buenos Aires. El operativo estuvo a cargo de un grupo de personas armadas, entre quienes estaba el Capitán D´Imperio y el integrante de la Prefectura Naval Gonzalo Sánchez. Marcelo fue secuestrado el mismo día, con su amigo Alejandro Roberto Odell (caso 353).
Las tres víctimas fueron llevadas a la ESMA, donde permanecieron en cautiverio bajo condiciones inhumanas de vida. Susana fue sometida al trabajo esclavo dentro del centro clandestino de detención, tortura y exterminio. Un domingo del mes de enero de 1978, aproximadamente el día 16, Susana empezó a tener dolores de parto y, dado que el Dr. Magnacco, quien habitualmente atendía los partos de las detenidas-desaparecidas, estaba de vacaciones, Scheller fue a buscar al jefe del Servicio de Ginecología del Hospital Naval, quien diagnosticó que debía practicarse una cesárea. Susana fue llevada al Hospital, donde nació su hija, a quien llamó Laura. En el Naval, Susana debió permanecer en una cama con rejas. Madre e hija sólo pudieron estar juntas alrededor de 10 ó 15 días. Susana la llamaba "Lauchita" a Laura, porque era muy pequeña. Unas horas antes de ser trasladada, Susana escribió una carta para los abuelos de la niña, a quienes supuestamente les iba a ser entregada. El Subprefecto Héctor Febres les avisó a las demás detenidas-desaparecidas embarazadas de la ESMA que se llevaría a la niña. Esa misma noche, el jefe de guardia apodado "Pedro Bolita" (Carlos Gaitán), se llevó a Laura, quien nunca fue entregada a su familia biológica y recuperó su identidad en el año 2011.
Susana sigue desaparecida, mientras que Marcelo fue trasladado con Roberto Cigliutti el 9 de noviembre de 1977. Ese mismo día se encontró su cuerpo incinerado dentro de un automóvil Renault destrozado y totalmente incendiado en el kilómetro 34, acceso Pilar de la Ruta Panamericana. Había tres personas más, también incineradas, quienes no pudieron ser identificadas por el estado de mutilación en el que fueron encontradas.
El testimonio de Augusto Miguel Reinhold, hermano de Marcelo
"Fue el 14 de agosto de 1977, por la tarde. Estábamos un grupo de amigos preparando una despedida de soltero. Estaba mi cuñada, la esposa de mi hermano. Se abre la puerta y entran dos o tres personas de civil. Nos ponen a todos mirando contra la pared. Los escuchaba a ellos. Estaban buscando a mi hermano, me hacían preguntas sobre él. Se llevan a mi cuñada. Por suerte yo puedo contarla", relató el testigo.
"A los pocos días del secuestro tuvimos varias llamadas telefónicas de él, decía que estaba bien, que lo trataban bien. Hasta que una vez no llamó más. No supimos más nada. Después, recién en el año ´82, nos enteramos de dónde había estado y qué había pasado con Susana y su hija".
Laura
"Hace aproximadamente dos años y medio apareció. Sabemos que ella tuvo la inquietud de saber de todo este tema. Ella se presentó en Abuelas (de Plaza de Mayo), le hicieron los estudios y dio que era mi sobrina", contó Augusto.
"Les agradezco mucho por dejarme declarar", dijo el testigo para concluir su declaración.
El caso de Ana María Stiefkens de Pardo (193)
Tenía 30 años de edad y le decían "Negra". Alrededor del 11 de enero de 1977 fue privada ilegalmente de su libertad, con violencia, abuso de funciones y sin las formalidades prescriptas por la ley en el trayecto entre las localidades de Morón y Ramos Mejía, en la Provincia de Buenos Aires. Ana María fue secuestrada con su hijo Carlos Martín, de dos años de edad, quien luego fue devuelto a su familia.
Ana María fue llevada a la ESMA, donde permaneció en cautiverio bajo condiciones inhumanas de vida. Habría sido trasladada y sigue desaparecida.
El testimonio de Héctor Pedro Pardo, esposo de Ana María
"La casa en la que vivía mi señora fue allanada, afectada, destruida con armas y trasladaron de bienes en camiones militares. Esto surge de testimonios de los vecinos", contó el testigo.
Sobre Ana María, relató que "tenía un trabajo social histórico en Córdoba, era psicóloga, trabajaba en una comunidad educativa, tuvo afinidad con el FLP. En la medida en que conformamos pareja, ella tiene relación con Montoneros". Luego agregó que "empiezan a circular testimonios, fundamentalmente de organismos de derechos humanos nacionales e internacionales. Empiezan a manejarse listas de detenidos en las que la nombran a mi esposa, Ana María Stiefkens, y en las que el testimonio es escueto, pero muy específico, como que ha sido vista en la ESMA. En el listado que se va confeccionando la palabra traslado está al lado de su nombre".
El hijo
El testigo respondió sobre los daños causados en el entorno familiar, generados por la desaparición forzada de Ana María: "me contaba mi suegro que mi hijo se despertaba de noche con pesadillas. La familia queda muy afectada, por supuesto. Considero que todos nos damos cuenta de lo que significa la desaparición de una madre para un hijo, para mí y para toda la familia".
"Lo que me interesa decir lo digo como esposo de Ana María Stiefkens, como el padre de nuestro hijo. Considero que es de interés de todos aquí llegar a una verdad sobre qué pasó con ella. Yo tengo un interés personal de saber qué fue de ella. Tengo un interés personal de saber dónde están sus restos. Tengo que considerar, después de tantos años y por lo que es público, que en algún lado han sido depositados", dijo Héctor al concluir su declaración testimonial.
Próxima audiencia
El juicio continuará el lunes 7 de octubre desde las 9:30 horas con más declaraciones testimoniales.
Fuente:EspacioMemoriayDDHHexEsma

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