19 de diciembre de 2013

MEGACAUSA ESMA: Cabandié declaró en el juicio ESMA: "Para nosotros, vengarnos es ser felices".

19.12.2013
dio testimonio como vìctima y testigo de la desaparición de su madre 
Cabandié declaró en el juicio ESMA: "Para nosotros, vengarnos es ser felices" 
Su caso es parte de los 800 que integran el tercer juicio oral de la megacausa por la que se juzga a 67 represores.
Juan Cabandié nació en marzo de 1978 en una pieza de la ESMA durante el cautiverio de su madre, Alicia Alfonsín de Cabandié. El diputado nacional declaró ayer ante el Tribunal Oral Federal 5 como víctima, ya que permaneció apropiado durante 27 años, y como testigo de la desaparición de su madre, que pudo reconstruir tras recuperar su identidad.

"Vengo a vengarme, decirles en la cara que para nosotros, vengarnos es ser felices, junto a mi mujer y mis hijos", dijo ayer Cabandié al finalizar su declaración testimonial, que fue celebrada con aplausos de los jóvenes que lo acompañaron desde el público.

El diputado y su madre son parte de los más de 800 casos que integran el tercer juicio oral de la megacausa ESMA por la que 67 represores de la ESMA están siendo juzgados.

Su madre Alicia Alfonsín fue secuestrada el 23 de noviembre de 1977 en su departamento del barrio porteño de Monserrat junto a su esposo Damián Cabandié. La joven tenía apenas 16 años y estaba embarazada de cinco meses. Ambos militaban en la Juventud Peronista. 

La pareja fue llevada a los Centros Clandestinos Atlético y Banco y a fines de diciembre de 1977, Alicia fue llevada a la ESMA. "De mi padre, que era delegado gremial de la ex telefónica Entel, ya no se conoce el paradero", señaló ayer Cabandié. 

Alicia, conocida como Bebé, llegó a la ESMA rapada y durante su detención fue controlada asiduamente por el jefe del 'Banco', Guillermo Minicucci.

Antes de dar a luz, debió escribir una carta a sus padres, una de las formas de hacer creer a la detenida que el niño iba a ser entregado a su familia. "Mi madre descreía de la posibilidad de que mis abuelos estén a mi cuidado, descreía de lo que le comunicaban acerca de que iban a juntarse junto a mi padre en un centro de recuperación, pero así y todo mi madre escribió esa carta", contó.

En marzo de 1978, dio a luz a un niño al que llamó Juan, según contó la sobreviviente Sara Solarz de Osatinsky, quien la ayudó en el parto. También fue asistido por el médico de la ESMA, Jorge Magnacco.

"A dos semanas de mi nacimiento, a mediados de marzo de 1978, las personas que estaban detenidas en el centro clandestino ya no pueden dar cuenta de la existencia de mi madre, no la ven más", recordó.

A los pocos días, el niño fue entregado a la Policía Federal Luis Antonio Falco y a su esposa Teresa Perrone, quienes lo anotaron como hijo propio. Cabandié logró reconstruir una parte de esa historia a partir de testimonios de personas cercanas a sus apropiadores: "El 2 de abril de 1978 Falco convoca a amigos y familiares a concurrir a su domicilio a la tarde y se presenta conmigo en brazos diciendo, sentenciando, este es mi hijo y nada más. En los documentos falsos de apropiación figuro como nacido en el Hospital Penna el 2 de abril de 1978."

Cabandié aseguró haber pasado una "infancia signada por la violencia verbal, psicológica y física". Con el pasar de los años entendió las razones: "Sólo se puede tratar así al hijo de un enemigo y me abracé a la idea de que yo podía ser un hijo de desaparecidos."

Junto a su "hermana" Vanina, hija biológica de Falco, se presentó en Abuelas de Plaza de Mayo y 2004 le informaron su verdadera identidad.
Fuente:TiempoArgentino



CABANDIE DECLARO EN EL JUICIO POR LOS CRIMENES COMETIDOS EN LA ESMA
“La venganza es ser felices”
El diputado del Frente para la Victoria contó su historia y describió la militancia política de sus padres en el juicio que investiga la permanencia de su madre y de él mismo en el centro clandestino de la Marina.
Por Alejandra Dandan

Falco “tenía una relación muy cercana con otro sangriento represor, Miara”, dijo Cabandié.Imagen: Bernardino Avila
“Vengo a vengarme, hoy no hay ninguno de los imputados, quizás alguno está viendo en circuito cerrado desde la cárcel, y les quiero decir en la cara que vengo a vengarme, porque para nosotros la venganza es ser felices con mi mujer, mi hijo y mis compañeros que están acá presentes.” Juan Cabandié estaba cerca de terminar su declaración en el juicio por los crímenes de la Escuela de Mecánica de la Armada. En la sala no estaban los represores. Una pequeña hinchada de compañeros se había sentado al fondo y aplaudió fuerte en ese momento. Poco antes también se habían hecho sentir. Se oyeron algunas risas cuando el diputado del Frente para la Victoria confundió dos veces el nombre del partero y médico de la ESMA –Magnacco– por el nombre del CEO del Grupo Clarín.

Juan Cabandié contó su historia muchas veces. En esa sala de Comodoro Py donde ayer volvió a sentarse había prestado declaración también en el juicio por el plan sistemático de robo de bebés. Cada vez los énfasis son distintos. Este juicio investiga la permanencia de su madre y de él mismo en el centro clandestino de los marinos. Cabandié acentuó en el testimonio los vericuetos y detalles de las militancias políticas de sus padres. Los prisioneros de la ESMA aparecieron evocados en términos de “compañeras” y “compañeros”. Situó pruebas contra Carlos Galián, reconocido como Pedro Bolita, y sobre Jorge Magnacco; habló de sus apropiadores y homenajeó nuevamente a su “hermana” Vanina Falco –hija biológica de las personas que lo robaron a él– por el modo de acompañarlo.

“Mis padres desarrollaron sus militancias políticas en el ámbito social”, dijo. Damián Cabandié y Alicia Alfonsín militaron en la agrupación Montoneros y en una unidad básica cuyo trabajo estaba situado en la ex Villa Mitre del barrio de Colegiales. Después del pase a la clandestinidad, se fueron a vivir al barrio de Congreso. “Mi padre era un delegado gremial de la ex empresa telefónica Entel.” Tenían 19 años él y 16 Alicia cuando los secuestraron, el 23 de noviembre de 1977.

Ambos fueron llevados al centro clandestino El Atlético, luego los derivaron al Banco y más tarde Alicia fue vista con vida y embarazada en la maternidad clandestina de la ESMA. “La Marina solamente se llevó a mi madre; de mi padre ya no se conoce el paradero”, dijo. “Según testimonios de la ex ESMA, el 25 de diciembre es la fecha en la que mi madre llega y fue puesta en ese lugar que vulgarmente llamaban la ‘Sardá clandestina de Massera’, producto de que alojaron a distintas compañeras, mujeres embarazadas, y en ese mismo lugar, mi madre está detenida hasta un par de semanas después de mi nacimiento.”

Varias sobrevivientes vieron a Alicia en el centro clandestino. Suelen mencionarla como la secuestrada más joven. “Como solía suceder en estos casos en que compañeras embarazadas daban a luz, previamente o producto del nacimiento, una persona del Grupo de Tareas y genocidas le propone a mi madre escribir una carta para mis abuelos donde les encarga el cuidado de mi persona”, dijo. Las compañeras de Alicia le dijeron a Juan que su madre no creía que eso fuera cierto. “Descreía de la posibilidad de que mis abuelos estuvieran a mi cuidado. También descreía de la comunicación que le brindaban estas personas que cumplían tareas en la ex ESMA. También descreía de que las enviasen a un centro de recuperación, pero así y todo mi madre escribe esa carta.”

“Como muchos de los nacimientos de los que hemos nacido en la ex ESMA fue ‘ayudado’ médicamente, entre comillas, ‘asistido’ por el doctor Magnetto”, dijo al comienzo y luego corrigió. Dos semanas después del parto se pierde contacto con Alicia. “Las personas que estaban detenidas en este centro clandestino ya no pueden dar cuenta de la existencia de mi madre.”

Juan Cabandié fue sacado de la ESMA y apropiado por el ex policía Luis Falco. “Yo crecí con esta familia, que me apropió desde el 2 de abril en adelante hasta los 25 años, donde doy con mi identidad verdadera y biológica.” Sabe que era ese día porque “testimonios de personas cercanas a los apropiadores que falsifican mi identidad me cuentan que el 2 de abril de 1978 en la casa donde vivían las personas que me apropian, llegó Luis, convoca a amigos y familiares a concurrir a su domicilio a la tarde y se presenta conmigo en brazos diciendo en ese momento: ‘Este es mi hijo’ y nada más”.

Desde las querellas le preguntaron si sabía si el propio Falco lo había sacado de la ESMA: “No tengo a ciencia cierta el dato concreto de si fue Falco o no el que me sacó de la ESMA, sí puedo intuir que él tenía una relación muy cercana con otro represor, un sangriento represor miembro también de la Policía Federal que llegó al grado de subcomisario, cuyo nombre es Samuel Miara”. Falco está condenado y en la cárcel por la apropiación de Cabandié, que recuperó su identidad en 2004. Miara se apropió de los mellizos Reggiardo Tolosa. Cuando la Justicia buscaba a Miara, prófugo, Cabandié oyó a Falco jactarse de que lo había ayudado con los documentos. Ese fue uno de los elementos que más tarde le sirvieron para rearmar el rompecabezas de su historia.
Fuente:Pagina12



18.12.2013
El diputado y nieto recuperado recordó a sus padres, militantes desaparecidos
Juan Cabadié declaró en el megajuicio ESMA: "Para nosotros, vengarnos es ser felices"

Juan Cabandié se dio el gusto de ver crecer a sus hijos. "Nuestra venganza es ser felices" 
El diputado nacional y nieto restituido Juan Cabandié afirmó hoy que "la mejor venganza" para con los represores de la última dictadura cívico militar que secuestraron y asesinaron a sus padres y lo apropiaron recién nacido es "ser feliz", al declarar como testigo en el juicio oral por delitos de lesa humanidad cometidos en la Escuela de Mecánica de la Armada. "Les digo: soy feliz, yo vengo a vengarme, decirles en la cara, porque para nosotros vengarnos es ser felices, para mí y mi familia", afirmó Cabandié tras recordar ante el Tribunal Oral Federal 5 lo ocurrido a sus padres, Alicia Alfonsín, de 16 años y embarazada de cinco meses y Damián Cabandié, de 19, secuestrados el 2 de abril de 1978.

Recordó que su nacimiento "tuvo la participación, fue ayudado médicamente entre comillas asistido por el dr. (Jorge) Magnacco". El parto ocurrió a mediados de 1978 y Cabandié explicó que nunca pudo saber quién en concreto lo arrebató de brazos de su madre, en la maternidad clandestina conocida como la "Sardá" que funcionaba en la ESMA. "No tengo a ciencia cierta el dato concreto de si fue (Luis) Falco o no el que me sacó de la ESMA, sí puedo intuir que él tenía una relación muy cercana a otro represor, un sangriento represor miembro también de la Policía Federal Argentina que llegó al grado de subcomisario cuyo nombre es Samuel Miara", explicó.
   
El policía retirado Luis Falco está condenado y sigue en la cárcel por la apropiación de Cabandié, quien recuperó su identidad en el 2004. "A dos semanas de mi nacimiento, a mediados de marzo de 1978, las personas que estaban detenidas en el centro clandestino ya no pueden dar cuenta de la existencia de mi madre, no la ven más", recordó. Agregó que "testimonios de personas cercanas a los apropiadores que falsifican mi identidad me cuentan que el 2 de abril de 1978 en la casa donde vivían las personas que me apropian, llegó Luis, convoca a amigos y familiares a concurrir a su domicilio a la tarde y se presenta conmigo en brazos diciendo, sentenciando, este es mi hijo y nada más". Por eso, "en los documentos falsos de apropiación figuro como nacido en el hospital Penna el 2 de abril de 1978".

Cabandié aseguró haber pasado una "infancia signada por la violencia verbal, psicológica y física".
Los padres de Cabandié militaban en Montoneros y tras pasar a la clandestinidad fueron a vivir al barrio porteño de Congreso. "Mi padre era un delegado gremial de la ex telefónica Entel, a los 19 años, mi madre tenía 16 en el momento de su secuestro", detalló. La pareja fue llevada al centro clandestino de detención Banco, en Ezeiza y la joven fue luego trasladada a la ESMA para ser atendida en la maternidad clandestina.

"De mi padre ya no se conoce el paradero y mi madre según testimonios de ex detenidos de la ESMA, llega el 25 de diciembre a ese lugar denominado vulgarmente `la Sardá`, la maternidad clandestina de Massera", señaló. Antes de dar a luz, un represor le propuso a la joven "escribir una carta"  para los abuelos de Cabandié. "Los testimonios de compañeras detenidas dan cuenta de que esa era una forma de operar. Mi madre descreía de la posibilidad de que mis abuelos estén a mi cuidado, descreía de lo que le comunicaban acerca de que iban a juntarse junto a mi padre en un centro de recuperación, pero así y todo mi madre escribe esa carta", contó Cabandié.
Fuente:Telam          

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