22.04.2014
En una audiencia ante la Corte Suprema de ese país por la causa Discovery, sobre el acceso de los holdouts a activos del país en el exterior
EE UU apoyó a Argentina y los jueces cuestionaron el pedido de los buitres
Jonathan Blackman, abogado de la Argentina, cuestionó fallos que violarían leyes de inmunidad soberana. Y el procurador norteamericano dijo que a su país "no le gustaría que cortes extranjeras" pidieran mostrar sus activos.
Por:
Nicolás Furfaro
Argentina, los holdouts y el gobierno de Barack Obama respondieron ayer las preguntas de los jueces de la Corte Suprema estadounidense, quienes ahora deben dar una opinión final sobre el caso Discovery, una causa satélite que hace centro en el pedido de los fondos buitre de buscar activos argentinos en el exterior.
Los magistrados presionaron a las tres partes durante una hora y dejaron algunas pistas sobre el camino que pueden tomar: expusieron una visión negativa sobre una extensión exagerada del pedido de los buitres y le dieron valor al hecho de que el deudor en este caso es un estado soberano.
Como se puede leer en las transcripciones, el abogado Jonathan Blackman, del estudio Cleary Gottlieb Steen & Hamilton, comenzó planteando la posición argentina antes de recibir los cuestionamientos de los jueces. Buscó transmitir que los fallos de los tribunales inferiores violan la Ley de Inmunidad Soberana (FSIA) porque no tiene sentido hacer una búsqueda que después no puede derivar en una acción de embargo.
La idea fue mostrar todo el proceso como parte de una unidad indivisible, cuestión agravada por el hecho de que los acreedores pidieron datos sobre los activos del país en todo el mundo. Se incluyeron embajadas, instalaciones militares e incluso propiedad personal de presidentes, cosas que el defensor aseguró que están protegidas.
Esto sin embargo no encontró una recepción tan fácil como se podía llegar a esperar. La jueza Ruth Ginsburg planteó que la letra escrita de la FSIA no se refiere directamente sobre el proceso de búsqueda de activos y el juez Stephen Breyer dio a entender que eso daría lugar a que los acreedores tengan el derecho de enterarse si hay cosas embargables en otros países para luego ver si pueden actuar bajo las leyes de esos lugares.
"No tiene referencias excepto por el punto 1605 (g), que habla específicamente del Discovery. Sin embargo el estatuto delinea bien los límites que existen a la hora de la búsqueda cuando se refiere al universo de activos embargables", sostuvo Blackman. Además apuntó que el requerimiento encabezado por el fondo NML "excede por mucho el poder de las cortes estadounidenses" y pone en peligro no solo a la Argentina sino a todos los estados extranjeros. La idea del impacto global de la acción de los holdouts es una de las cartas clásicas en la defensa argentina.
En línea con Blackman se pronunció el procurador adjunto de los Estados Unidos, Edwin Kneedler. El mensaje que dio –que debe ser tomado como la posición oficial de la Casa Blanca– es que el caso se trata sobre la soberanía de los gobiernos y que a EE UU no le gustaría verse en una situación análoga en la que una corte de otro país lo obligara a mostrar sus activos.
Además, apuntó que otros países se acercaron al Departamento de Estado para expresar su preocupación, cuestión que fue tomada con escepticismo por el magistrado Antonin Scalia (el más experimentado, con 27 años como parte del máximo tribunal). "Si fuera así hubieran presentado escritos cuando pudieron hacerlo", dijo para hacer referencia a la actitud que tomaron por ejemplo en el caso central por la cláusula Pari Passu, cuando los gobiernos de México, Francia y Brasil decidieron avanzar con presentaciones formales.
Por el lado de los fondos buitre habló el abogado de Theodore Olson, que basó su argumentación en dos ejes: separar la búsqueda de activos del hipotético embargo de los mismos; y asegurar que en todo caso la inmunidad queda descartada por una supuesta renuncia que aceptó el país en los contratos de deuda.
Con la cancha inclinada para el lado de los holdouts parecía que Olson iba a tener ventaja en su presentación, pero la presión se mantuvo y sus argumentos fueron rebatidos por los jueces. Ruth Ginsbourg rechazó desde un principio la visión de que Argentina es como cualquier otro deudor y planteó que "al ser soberano es inmune excepto en lo que se refiere a la cuestión comercial dentro de los Estados Unidos".
Sonia Sotomayor – una de las juezas que llegaron al lugar por elección de Obama y que participó de la audiencia a pesar de no saberse si estará en el fallo – también expresó preocupación por el alcance del pedido de los buitres.
La respuesta de Olson trató de justificar su posición diciendo que lo que les interesaba a los holdouts eran las cuentas bancarias y que el gobierno nacional les había dado muchas razones para sospechar que había activos escondidos. Agregó además que los jueces e incluso el país podrían poner objeciones sobre los límites que se pueden tener en cuenta, sin que esto signifique que se descarte la búsqueda total de activos.
El argumento fue respondido claramente por la Corte: a pesar de lo que dijo el litigante, el pedido de NML alcanza todas las propiedades de Argentina, hasta cuántos aviones de combate posee. "Cuando la soberanía está involucrada, una corte distrital tiene que ser más cuidadosa", sostuvo el juez Stephen Breyer, y agregó que tal vez los tribunales inferiores deben pedirle al Departamento de Estado su opinión sobre hasta dónde puede llegar la búsqueda de activos de gobiernos extranjeros.
"Argentina podría tener un trato especial como deudor, porque es una nación, no uno ordinario", planteó el especialista en la Corte Suprema Lyle Deniston en el análisis que realizó luego de la audiencia en el blog del tribunal (www.scotusblog.com). Además sostuvo que "si el caso fuera sobre un deudor normal, la Corte probablemente estaría dispuesta a dejar que los acreedores vayan muy lejos para descubrir si estuvo escondiendo dinero o propiedades, sin preocuparse por si el activo finalmente no puede ser embargado al final".
En cuanto a la supuesta renuncia de inmunidad incluida en los contratos de los bonos, el juez Kennedy preguntó repetidas veces si el alcance de esta realmente llegaba a la propiedad obviamente protegida por las ley de protección de la soberanía (como los bienes militares o de las embajadas del país). Olson volvió a recurrir al argumento de que lo que le interesaba realmente a los buitres eran las cuentas bancarias, lo que pareció no tener mucho éxito entre los supremos.
Aunque algunos rumores hablaron inicialmente de un viaje relámpago del ministro Axel Kicillof, el titular de la cartera económica delegó la atención a la audiencia en colaboradores cercanos. En el lugar estuvieron presentes el secretario de Finanzas, Pablo López; el secretario Legal y Administrativo, Federico Thea; y Matís Isasa, representante de la Unidad de Reestructuración de Deuda.
También formaron parte de la delegación oficial la embajadora nacional en los Estados Unidos, Cecilia Nahón; y el representante del país ante el Fondo Monetario Internacional (FMI), Sergio Chodos. "La reunión fue bien técnica y previsible. No hubo nada que nos soreprendiera o generara algún tipo de sensación diferente de la que ya teníamos en la cabeza. Ahora hay que esperar que se expida la corte antes del receso de verano", apuntó a Tiempo Argentino una fuente del gobierno nacional.
El paso a paso de la disputa
Fsia: Argentina buscó transmitir que los fallos de los tribunales inferiores violan la Ley de Inmunidad Soberana (FSIA) porque no tiene sentido hacer una búsqueda que después no puede derivar en una acción de embargo.
Obama: el representante de Estados Unidos se pronunció en línea con el abogado de la Argentina, y dijo que al gobierno de su país no le gustaría verse en una situación análoga, en la que otro país lo obligara a mostrar sus activos.
Sin inmunidad: los holdouts basaron su argumentación en separar la búsqueda de activos del hipotético embargo, y en asegurar que en todo caso la inmunidad queda descartada por una supuesta renuncia que aceptó el país en los contratos de deuda.
Preguntas: los jueces se mostraron en la audiencia de ayer muy estrictos con las tres partes que intervinieron. Sin embargo, los magistrados dejaron en claro que tienen consideraciones especiales con el deudor por tratarse de un Estado nacional y que ven exagerada la extensión del pedido de los buitres en el sentido de los pedidos sobre activos en el extranjero.
Fuente:TiempoArgentino


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