Adujo que por "buena fe" confiaba en los informes que le daban
El ex juez Otilio Romano negó cualquier complicidad con el accionar represivo de los militares
Otilio. ¿Yo? Yo no sabía nada.
Mendoza.- El ex juez Federal Otilio Romano dijo desconocer los hechos que se le imputan, no haberse enterado durante la dictadura de detenciones ilegales ni que el Departamento de Informaciones (D2) de la policía provincial fuera un centro clandestino de detención. En una declaración que fue leída hoy en una jornada dedicada a los descargos de los imputados previo al debate oral, Romano negó su participación en los actos cometidos por los militares e incluso la menor complicidad con ellos. Dijo que "se encontraba en independencia como profesional y en falta total de complicidad con el accionar militar".
El ex juez Otilio Romano negó cualquier complicidad con el accionar represivo de los militares
Otilio. ¿Yo? Yo no sabía nada.
Mendoza.- El ex juez Federal Otilio Romano dijo desconocer los hechos que se le imputan, no haberse enterado durante la dictadura de detenciones ilegales ni que el Departamento de Informaciones (D2) de la policía provincial fuera un centro clandestino de detención. En una declaración que fue leída hoy en una jornada dedicada a los descargos de los imputados previo al debate oral, Romano negó su participación en los actos cometidos por los militares e incluso la menor complicidad con ellos. Dijo que "se encontraba en independencia como profesional y en falta total de complicidad con el accionar militar".
La actividad de hoy se centró en la continuidad de las lecturas de las declaraciones realizadas por los imputados en la instancia de instrucción, en la que se recordó la declaración del ex magistrado mendocino del 26 de agosto de 2010 donde manifestó desconocer los hechos por los que se le imputa, como así también, aseguró no tener conocimiento sobre las detenciones que se realizaban en el país.
En ese sentido negó su participación al decir que se encontraba en independencia como profesional y en falta total de complicidad con el accionar militar.
"Los jueces no podíamos hacer nada", teníamos las manos atadas, tanto la Justicia Federal como la provincial", sostuvo el imputado, quien aseguró que en aquel momento desconocía la existencia de un plan sistemático de exterminio y que debía limitarse a confiar en lo que informaban las distintas fuerzas.
En cuanto a su desempeño dentro de la Justicia Federal, Romano aludió a un Estado "de precariedad económica y estructural con la que desarrollaba su trabajo", razón por la cual tenía dificultad para realizar revisión e investigación ante cada pedido de habeas corpus a los que tuvo acceso.
Ante la interrogación por parte de la Fiscalía sobre cuál era la incompetencia legal que lo limitaba, respondió con evasivas e insistió en la falta de personal instruido para tal tarea y que "por buena fe", confiaba en los informes dados por las fuerzas.
Junto a Romano también están procesados el destituido Luis Miret, quien fuera subrogante y luego juez designado en el período Militar; Guillermo Petra y Rolando Carrizo, todos involucrados en los procedimientos ilegales practicados a partir del golpe de estado de 1976, y una treintena de ex policías y militares.
El punto común de la acusación a los cuatro jueces es por no haber investigado las denuncias de detenciones ilegales, desapariciones y asesinatos que llegaron por centenares a sus juzgados en forma Habeas Corpus y demás recursos.
A pesar de su negativa, el desarrollo de anteriores debates permitió constatar que el plan ejecutado por el Terrorismo de Estado funcionó con la complicidad o encubrimiento de distintos poderes y actores sociales, lo que le da trascendental importancia a este nuevo juicio.
En reiteradas ocasiones, Romano realizó comentarios que generaron molestia entre los presentes, sobre todo al referirse a "los detenidos que no denunciaron violaciones y ahora parece que hasta pueden reconocer voces".
También se refirió hacia elfFiscal, al decir que lo que éste le incrimina "sólo existe en su imaginación".
Con respecto a los centros de detención clandestinos, en particular el D2, dijo que "allí sólo funcionaba un organismo de la Policía y que sólo con posterioridad tomó conocimiento de lo que ocurría en aquella época".
El tribunal número 1 está integrado por Alejandro Waldo Piña, Juan Antonio González Macías y Raúl Fourcade
Fuente:Telam
14/04/14
lesa humanidad
Megajuicio: “Uno no sabía si los desaparecidos eran desaparecidos o pasaban voluntariamente a la clandestinidad”
Durante una nueva jornada de debate, el Tribunal leyó la indagatoria que le realizaron a Otilio Romano en 2010. El ex juez sostuvo que nunca recibió una denuncia de torturas y que “ninguno era inocente”.
Gabriela Guilló

En una nueva y larga audiencia del Megajuicio por delitos de lesa humanidad, el Tribunal dio a conocer la indagatoria a la que fue sometido el ex juez federal Otilio Romano, hoy imputado por homicidio agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas; tormentos agravados por la condición de perseguido político de la víctima, y como integrante de una asociación ilícita.
Romano declaró en agosto de 2010 y sus palabras fueron ventiladas esta mañana en los Tribunales Federales.
El ex juez primero realizó un relato sobre cómo ingresó a la Justicia y de las supuestas constantes amenazas que recibía.
“Con -el entonces fiscal- Luis Miret andábamos armados porque no sabíamos de dónde venían las amenazas. Ninguno era inocente y nosotros estábamos en el medio”, declaró en relación a la supuesta teoría de los dos demonios y la presunta inocencia de la Justicia.
“Una de las mejores policías estaba en la provincia, cómo podíamos presumir que cometían delitos. Todos los detalles los supimos después de la dictadura”, dijo.
“No sabíamos nada de los que estaba pasando… se vivía en un estado de guerra y uno no sabía si los desaparecidos eran desaparecidos o pasaban voluntariamente a la clandestinidad. Era difícil determinar quiénes eran los mentirosos”, sostuvo y agregó que “los centros clandestinos no eran conocidos por nosotros”.
Tras esto, indicó que la “lucha contra la subversión” no era competencia de la Justicia Federal sino de las Fuerzas Armadas por lo que “no he tenido vinculación ni conocimiento con los delitos de lesa humanidad”.
El debate continúa esta tarde.
Fuente:SitioAndino
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“Con -el entonces fiscal- Luis Miret andábamos armados porque no sabíamos de dónde venían las amenazas. Ninguno era inocente y nosotros estábamos en el medio”, declaró en relación a la supuesta teoría de los dos demonios y la presunta inocencia de la Justicia.
“Una de las mejores policías estaba en la provincia, cómo podíamos presumir que cometían delitos. Todos los detalles los supimos después de la dictadura”, dijo.
Luego aseguró que los fiscales y jueces eran “como el jamón del sándwich que no podíamos tener custodia porque éramos los oponentes a la Policía…la Justicia salvaba vidas y no era cómplice de la dictadura”.
En relación a las denuncias por torturas y violaciones, en principio aseguró que “posponer las investigaciones era un modo de proteger a las víctimas”. Después, indicó que nunca recibió denuncias por estos hechos y que “solo dijeron que habían recibido algún cachetón, que ahora son considerados delitos de lesa humanidad”. Al respecto, se refirió a Luz Faingold -quien denunció que el ex magistrado la visitó en el D2 donde permaneció detenida- “a ella le pregunté si la habían violado y me dijo que no. Otras violaciones fueron denunciadas recién dos años después”.
“No sabíamos nada de los que estaba pasando… se vivía en un estado de guerra y uno no sabía si los desaparecidos eran desaparecidos o pasaban voluntariamente a la clandestinidad. Era difícil determinar quiénes eran los mentirosos”, sostuvo y agregó que “los centros clandestinos no eran conocidos por nosotros”.
Tras esto, indicó que la “lucha contra la subversión” no era competencia de la Justicia Federal sino de las Fuerzas Armadas por lo que “no he tenido vinculación ni conocimiento con los delitos de lesa humanidad”.
El debate continúa esta tarde.
Fuente:SitioAndino


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