Por Nicolás Lantos
En el acto por el Día de la Bandera, CFK anunció que los abogados que llevan el juicio con los fondos buitre en Nueva York pedirán al juez Griesa que se generen las condiciones para una negociación que permita cumplir “con el ciento por ciento de los acreedores”.
EN EL ACTO POR EL DIA DE LA BANDERA, LA PRESIDENTA MANIFESTO LA VOLUNTAD DEL GOBIERNO DE NEGOCIAR CON LOS BONISTAS
“Llegar a un acuerdo beneficioso e igualitario”
Cristina Kirchner sostuvo que su voluntad es cumplir con los bonistas que ingresaron “y también con los que no ingresaron” en el canje. Pero resaltó que pretendía una negociación justa de acuerdo con las leyes nacionales.
Por Nicolás Lantos
La presidenta Cristina Kirchner encabezó la celebración por el Día de la Bandera frente al Monumento en Rosario.Imagen: Darta/dsl
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner manifestó la voluntad de su gobierno de “cumplir con el 92,4 por ciento” de bonistas que ingresaron al canje de deuda argentina defolteada, “y cumplir también con los que no ingresaron” en el marco de una negociación “justa” en concordancia con “la Constitución, a las leyes nacionales y a los contratos que se firmaron” con todos los tenedores de deuda. Para instrumentar esto, la mandataria instruyó a los abogados que representan los intereses del país ante los tribunales de los Estados Unidos que “le soliciten al juez” Thomas Griesa “que genere las condiciones para poder llegar a un acuerdo que sea beneficioso e igualitario para el 100 por ciento de los acreedores”. En su mensaje, la Presidenta también prometió resolver este problema durante su mandato para evitar dejarle “una papa caliente” a quien la suceda el año que viene.
El anuncio se hizo en el marco de las celebraciones del Día de la Bandera, en la ciudad santafesina de Rosario, en un acto del que participaron también el gobernador de esa provincia, Antonio Bonfatti, y la intendenta Mónica Fein. Los dos dirigentes socialistas, opositores al Gobierno, también hicieron un llamado a la unidad nacional en defensa de la soberanía ante “la especulación financiera”, y respaldaron la posición del Gobierno de “negociar en función de los intereses de todos los argentinos”. Antes del discurso presidencial se anunció la creación de un nuevo billete de diez pesos con la imagen de Manuel Belgrano, y luego del acto político hubo un festival musical del que participaron miles de rosarinos (ver aparte).
“Condiciones justas”
El mensaje de Fernández de Kirchner en Rosario fue escuchado con atención no sólo en la Argentina, donde llegó a todos los hogares mediante la cadena nacional; también en Nueva York, donde reside el juez Griesa, que en sus audiencias por el caso de los fondos buitre contra la Argentina demostró seguir en detalle y sopesar para sus sentencias el contenido de los discursos presidenciales. Hacia allí estuvieron dirigidas también las palabras de la jefa de Estado, cuando ratificó su voluntad de “cumplir con el 92,4 por ciento” de acreedores “que accedió a ingresar al canje del 2005 y de 2010”, y “también cumplir con los que no ingresaron” de acuerdo con lo decidido por el magistrado neoyorquino.
De esta forma, CFK confirmó que la Argentina buscará evitar el default a través de una negociación con los bonistas que no adhirieron al canje: el mensaje llegó pronto y, minutos después del discurso presidencial, las acciones argentinas en la Bolsa de Nueva York experimentaban una recuperación. Sin embargo, al igual que el lunes en su mensaje por cadena nacional y tal como hizo el día siguiente el ministro de Economía, Axel Kicillof, la Presidenta insistió en que la negociación sólo se llevaría a cabo bajo “condiciones justas” que permitan honrar todos los compromisos adquiridos por el país. CFK tuvo un claro elogio para la capacidad de negociación de su ministro, recordando la solución aportada por Kicillof ante el Club de París y Repsol.
“La Argentina, como siempre, va a estar dispuesta a dialogar”, insistió la mandataria, aclarando que eso se hará siempre en el marco de lo establecido por la legislación nacional. “Soy la presidenta de la República Argentina y he jurado por la Constitución de la Nación Argentina para hacer cumplir sus leyes”, y es bajo esas premisas que se buscará alcanzar “un acuerdo que sea beneficioso e igualitario para el 100 por ciento de los acreedores, porque hay normas que cumplir y leyes que respetar aquí y también en el país donde se dictó la sentencia”.
Esas son las instrucciones que, a través de Kicillof, Fernández de Kirchner impartió a los abogados que representan al país en esta causa: “Es necesario que se le generen a la Argentina las condiciones para poder negociar en este marco –destacó–. Porque hemos dado muestras de que somos personas capaces de sentarnos a negociar y acordar”. En ese sentido recordó: “Durante mucho tiempo nos corrieron con que no cumplíamos nada, a Néstor en 2005, hasta que finalmente llegó el primer canje; luego, cuando llegamos al segundo canje; luego, con el Club de París; luego, con el Ciadi. Entonces, ¿quiénes son los que no quieren negociar? Los argentinos queremos negociar”, aseguró.
Unidad y responsabilidad
El mensaje de la Presidenta también puso la lupa sobre lo que sucede en otras partes del planeta. “Curiosamente, los que siempre nos señalaron a nosotros como atolondrados o imprevisibles, o que tomábamos decisiones de arrebato y un día pensábamos una cosa y otro día pensábamos otra, son los que precisamente tienen ya hace bastante tiempo el mundo patas para arriba”, graficó. Y recordó que hace un año, en la conferencia del G20 en San Petersburgo, se debatía invadir Siria, pero hoy las potencias que intentaban convencer a los demás países de esa guerra, “están conversando con Siria y con Irán para intervenir como aliados en Irak”. “En lo financiero, el panorama es igual de preocupante, con Europa devastada y varios países reestructurando permanentemente su deuda, porque al vencimiento no la pueden pagar.”
En contraste puso el ejemplo argentino: “Los imprevisibles, los que no cumplíamos, venimos bancando que Inglaterra siga ocupando las Malvinas y, sin embargo, sólo estamos reclamando política y diplomáticamente porque ése es el camino”, dijo, levantando el aplauso de veteranos de la guerra que estaban entre los invitados especiales para la jornada. “Nadie nos va a apartar de ese camino, porque somos un pueblo pacífico, porque creemos en los derechos humanos para todos los pueblos”, afirmó.
En un toque irónico, agregó que muchos sectores opositores no entienden la política que lleva adelante el gobierno porque “escriben cosas ellos mismos sobre mí en los diarios, después las leen y se las terminan creyendo”. Y otro factor “con el que tenemos que cargar”es de género, ya que “se le adjudica a las mujeres siempre un cachito de hormonas diferenciales a la hora de tomar decisiones”.
La Presidenta sostuvo finalmente que las dos grandes virtudes necesarias para afrontar la delicada situación con los fondos buitre son la unidad y la responsabilidad. “La unidad nacional es una posición que ningún argentino puede dejar de observar a la hora de defender los grandes intereses nacionales que están más allá de los gobiernos de turno”, sostuvo en primer lugar, haciendo un llamado a “sobreponerse a las banderías políticas, ideológicas y partidarias, y pensar, aunque sea por única vez, primero en la República Argentina”.
Por último prometió “defender” los intereses del país. “Sería muy fácil hacer lo que hicieron los que nos precedieron: prometerle a cualquiera la Luna, firmar cualquier cosa, total el que viene, que se haga cargo. No cuenten conmigo para hacer cualquier cosa; sí para hacer lo que debo, siempre estoy dispuesta a cumplir con mi deber, pero nunca rifar a la Patria –concluyó CFK–. No vamos a hacer lo mismo que hicieron con nosotros, que nos dejaron o nos tiraron un país con las papas calientes. Al contrario: pagamos y lo hicimos con inclusión social.”
Un llamado a la unidad
El gobernador de Santa Fe, Antonio Bonfatti, y la intendenta de Rosario, Mónica Fein, hicieron un llamado al pueblo argentino a estar “unidos” y a “levantar más alto que nunca la bandera” contra la especulación financiera, en sus discursos durante el acto por el Día de la Bandera que compartieron con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. “Esta instancia que estamos transitando en el abordaje de la deuda externa, nos tiene que encontrar unidos, sin fisuras, con madurez”, sostuvo Bonfatti, antes de pedir “mucho diálogo y transparencia para negociar en función de los intereses de todos los argentinos” con los acreedores externos que litigan contra el país en Nueva York. En su discurso, el gobernador además agradeció “la articulación con las fuerzas federales en materia de seguridad democrática” que “ha permitido reforzar” la lucha contra el narcotráfico en esa provincia. Por su parte, la intendenta Fein pidió levantar “la bandera por la soberanía de nuestras islas Malvinas y por la integración de los pueblos latinoamericanos”, pero ahora “más alto que nunca frente a la especulación financiera que no tiene bandera”. En el mismo sentido, la jefa comunal rosarina rescató “el trabajo conjunto” que impulsan junto a los gobiernos nacional y provincial “para abordar complejos desafíos”, no sólo en materia de seguridad sino también “para cumplir el sueño de los argentinos que es lograr la reactivación ferroviaria nacional”, en referencia a la recuperación del ramal que unirá desde 2015 a Rosario con Buenos Aires. Luego del acto protocolar, continuó la ceremonia sobre el escenario montado de espaldas al río Paraná, donde hubo números musicales durante toda la tarde.
Un nuevo billete de 10 pesos
La presidenta Cristina Kirchner presentó ayer en Rosario el nuevo diseño del billete de 10 pesos que entrará en circulación en seis meses y evoca las figuras del general Manuel Belgrano y Juana Azurduy. La Presidenta exhibió en el acto, junto a descendientes de Belgrano, una gigantografía del billete. En la nueva imagen Belgrano tiene uniforme militar y también se ve a Pedro Ríos, “el tamborcito de Tacuarí”. Pero la gran novedad es el reverso que homenajea a Juana Azurduy, teniente coronel de las milicias, “ejemplo de coraje y compromiso”, según leyó la locutora oficial.
Fuente:Pagina12
La presidenta ratificó el compromiso de cumplir con todos los acreedores, en condiciones justas y de acuerdo a la ley
Cristina le pidió a Griesa que genere condiciones para llegar a un acuerdo
La celebración del Día de la Bandera, en Rosario, le dio un marco particular al discurso de la mandataria, que giró en torno al fallo que benefició a los fondos buitre. "Revolotean también sobre nuestros recursos naturales", advirtió.
Por: Martin Piqué
En un discurso que había despertado mucha expectativa por el litigio con los fondos buitre, la presidenta concentró ayer la mayor parte de su mensaje en explicar la posición de la Argentina tras el fallo de la Corte Suprema estadounidense. "Que nadie se equivoque. Nosotros queremos cumplir con el 100% de los acreedores. Queremos cumplir con el 92,4% que accedió a ingresar al canje de 2005 y 2010, y también queremos cumplir con los que no ingresaron. Sólo pedimos que nos generen condiciones de negociación justas, de acuerdo con la Constitución argentina, a las leyes nacionales y a los contratos que firmamos con ese 92,4% de nuestros acreedores", subrayó la jefa de Estado desde un atril con pantalla LED que decía "todos bajo la misma bandera" y portaba los colores celeste y blanco. Con el río Paraná de fondo, la misma ribera en la que Manuel Belgrano creó la enseña que identificaría a su ejército, la mandataria informó que había instruido al ministro de Economía, Axel Kicillof, para que los abogados que representan al país le soliciten a Griesa "que genere las condiciones para llegar a un acuerdo beneficioso e igualitario" para todos los acreedores.
La presidenta también bromeó sobre su condición de mujer y el viejo prejuicio, reactualizado en los últimos días, de que las mujeres son más emocionales y con tendencia a las respuestas viscerales que los varones. Por eso, la mandataria utilizó un tono fuerte, de apelación al orgullo nacional y a la unidad de todos los argentinos ante uno de los conflictos más graves que atraviesa la Nación desde el default de 2001, pero también dejó en claro que el país, y el gobierno que ella encabeza, tienen vocación para negociar y voluntad de pago, incluso con los fondos buitre. "Ellos escriben cosas en los diarios sobre mí, las leen y después se las terminan creyendo. Es el principal problema que tienen. A las mujeres siempre se les adjudica un cachito de hormonas diferenciales. Eso es un pasivo aparte que tenemos que salir a cubrir a la hora de adoptar decisiones", comentó la jefa de Estado con un aire de resignada ironía.
"¿Saben por qué tengo la obligación de negociar? Porque soy una presidenta responsable, y quiero hacerlo en el marco de la Constitución y de las leyes", insistió luego la mandataria, quien no dejó de recordar que su mandato se completará en 1 año y 8 meses ("Cristina, no te vayas nunca", le gritaron en ese momento desde la multitud). Mientras la jefa de Estado hablaba desde la tarima con la bandera argentina, en el fondo se distinguía a la corbeta misilística de la Armada ARA Guerrico, que participó de la Guerra de Malvinas. "Aún tiene el impacto de las balas en su casco", contó la presidenta. A su lado estaba el ministro de Defensa, el rosarino Agustín Rossi, quien ayer encabezó una exposición de la Armada, de la que formaron parte tres buques que fueron visitados por el público. Los marinos repartieron 20 mil raciones de chocolate caliente, un verdadero estimulante para sobrellevar el frío de la tarde soleada de Rosario.
Al describir su rol al frente de la negociación con Griesa y los holdouts, Cristina remarcó que ella no está dispuesta a "hacer lo que hicieron los que precedieron a Néstor y a mí". Eso sería, explicó, "firmar cualquier cosa y que el que viene se haga cargo". "No cuenten conmigo para eso, sí para cumplir con mi deber, siempre. Por eso, argentinos, que nadie los asuste. Sepan que esta presidenta tiene un compromiso. Antes que mi gobierno, está mi país, mi nación y mi patria. Porque mis hijos, mis nietos, sus hijos y sus nietos, no dependen de mi gobierno, dependen de que haya patria y de que haya nación con soberanía", aseguró. La promesa despertó una de las ovaciones más largas de la tarde, algunos funcionarios presentes no podían disimular su emoción. Fue el caso de la ministra de Seguridad, Cecilia Rodríguez, quien compartía el escenario con el ministro Rossi, con el gobernador santafesino, el socialista Antonio Bonfatti, y con la intendenta de Rosario, Mónica Fein.
El discurso de Cristina había comenzado con un reconocimiento a la figura de Belgrano, su prócer preferido, que creó la bandera un 27 de febrero pero es homenajeado el día de su muerte. "Tenemos que recordarlos vivos, plenos y en acción. Para saber que su ejemplo sigue vivo", exhortó la mandataria y enseguida se refirió al homenaje más reciente que recibió Belgrano. Ayer, minutos antes de que comenzara la cadena nacional, la propia presidenta presentó el nuevo billete de 10 pesos, en el que aparecen un busto de Belgrano de uniforme militar y, al dorso, la imagen de Juana Azurduy, "generala del Ejército argentino". La mandataria volvió a ensayar un recorrido histórico para referirse a cuestiones más actuales: los antecedentes de la Argentina como pagador de deuda en la última década. Primero cuestionó el endeudamiento, el Blindaje y el Megacanje con los que se intentó sostener la Convertibilidad, el default de 2001, y luego, a modo de contraste, enumeró los pasos que fue dando la Argentina para reordenar su relación con los acreedores y organismos de crédito. "Miren si tenemos vocación de negociadores. ¡Miren si somos previsibles!", recalcó ante la muchedumbre. En la explanada que separa al río Paraná del Monumento a la Bandera, en la costanera de Rosario, se veían banderas de las agrupaciones de Unidos y Organizados, escudos del PJ, estrellas federales de ocho puntas, muñecos con forma de pingüino y la banda presidencial, pancartas que decían "Buitres o Argentina".
A pesar de la precisión con la que eligió las palabras y los conceptos, la presidenta no se privó de deslizar una advertencia para todos los argentinos. "No olviden que en nuestro país se ha descubierto la segunda reserva de gas más importante del mundo y la cuarta de petróleo no convencional más importante. Los que revolotean, no revolotean únicamente sobre las finanzas, revolotean también sobre los recursos naturales", advirtió. Y enseguida sugirió al auditorio que la escuchaba en Rosario o por televisión que leyera "intervenciones periodísticas y reportajes" difundidas en los últimos días.
sintonía con bonfatti y fein, y organización conjunta del acto
El acto del 20 de Junio siempre es organizado en forma conjunta entre la provincia y el municipio –que desde hace años son gobernados por el socialismo–, y el gobierno nacional. Esta vez, sin embargo, dos factores confluyeron para que los gestos conciliatorios y las muestras de unidad fueran más allá del protocolo de años anteriores. El primer hecho que influyó de forma determinante fue el fallo de la Corte estadounidense, que dejó en pie la decisión del juez Thomas Griesa de forzar un pago al contado y al 100% a los fondos buitre que litigaron contra la Argentina. La orden de la presidenta al ministro Axel Kicillof, para que los abogados que representan al país soliciten "condiciones de negociación justas" al propio Griesa, busca encontrar una salida a dos medidas que impiden pagarle al 92,4% de los acreedores: el levantamiento del "stay", la medida cautelar que frenaba temporalmente cualquier embargo a bienes argentinos, y la vigencia hasta diciembre de este año de la cláusula de garantía RUFO que en caso de pagarles a los holdouts otorgaría los mismos beneficios a los bonistas que aceptaron ingresar a la renegociación con quita.
Ese contexto, impuesto por Griesa, ya había sido mencionado por los anfitriones, Antonio Bonfatti y Mónica Fein. "La especulación financiera no tiene fronteras", fue el diagnóstico de la intendenta, quien siguió todo el acto con una sonrisa. "Esta instancia que estamos transitando con la deuda nos tiene que encontrar unidos. Los rivales son muy difíciles", había dicho Bonfatti. La otra razón que acercó posiciones con el socialismo fue el operativo interjurisdiccional contra las bandas de narcotraficantes que controlan el sur de Rosario: aquel desembarco de gendarmes, policías federales y prefectos, encabezado por Sergio Berni, se ejecutó a principios de abril, tras varias semanas de inteligencia, sin filtraciones a la prensa y con la cobertura de un falso congreso de medio ambiente en San Nicolás. Ayer hubo un reconocimiento a los jefes de las fuerzas de seguridad que participaron del operativo. El jefe de la policía de la provincia recibió un prolongado abucheo, los otros fueron aplaudidos. La labor en conjunto entre la Casa Rosada y el socialismo santafesino también se expresó en el festival artístico que comenzó antes y después del discurso de Cristina. Hubo artistas locales; luego tocaron Liliana Herrero, Bruno Arias y Los Auténticos Decadentes. Las señales de distensión con Bonfatti fueron presenciadas por algunos gobernadores del PJ, como Sergio Urribarri (Entre Ríos), Juan Bacileff Ivanoff (Chaco) y Juan Manuel Urtubey (Salta).
Fuente:TiempoArgentino
FuenteFotos:Perfil











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