18-6-2014
Fondos Buitre
Opinión

Ricardo Aronskind
El fondo NML tendría una ganancia de 1200 millones
Fondos buitre: algunos puntos sobre el fallo de la Corte norteamericana
Fondos Buitre
Opinión

Ricardo Aronskind
El fondo NML tendría una ganancia de 1200 millones
Fondos buitre: algunos puntos sobre el fallo de la Corte norteamericana
La deuda externa argentina, contraída por otros gobiernos para financiar en gran parte la fuga de capitales, es una pesada herencia neoliberal. Los fondos buitre, dice el economista Ricardo Aronskind, “operan como un puente entre el negocio financiero y el judicial”.
Mariano Armagno
El fallo no es sino uno más de los numerosos episodios de la deuda externa que se generó en el país a partir de la última dictadura militar. La Argentina vivió en situación de endeudamiento permanente entre 1977 (reforma financiera de Martínez de Hoz) y 2001 (derrumbe de la “convertibilidad”). En ese período la deuda externa creció tanto por tomar créditos malamente utilizados, como por acumulación acelerada de intereses, producto de un sistema financiero internacional perverso. De la herencia neoliberal quedaron empresas públicas privatizadas, servicios públicos concesionados, deudas financieras impagables y juicios en diversos tribunales reclamando “derechos” que el establishment argentino concedió generosamente a los intereses extranjeros.
La enorme deuda externa, contraída para financiar la fuga de capitales y no para modernizar el aparato productivo, no podía ser pagada a fines de 2001, y ni siquiera los intereses devengados podían ser afrontados. El default fue la consecuencia de esa situación y abrió paso a lo que usualmente se hace en todo el planeta ante casos de insolvencia (tanto pública como privada): renegociar las condiciones de pago, para que se vuelva factible cumplir con los compromisos. La renegociación no solo alivia al deudor: es útil para que el acreedor pueda cobrar, al menos, parte de lo prestado. Es una práctica habitual y normal. Lo de los fondos buitres, en cambio, es otra cuestión. No es un “préstamo que salió mal”, sino una operación económica hecha específicamente con papeles derrumbados, para ser perfeccionada en los estrados judiciales. Los buitres operan como un puente entre el negocio financiero y el judicial.
Se trata de comprar activos financieros a precio de ganga, y de reclamar el pago completo del valor nominal de los mismos. Como esos precios irrisorios no son producto del azar, sino de un mal devenir económico del deudor, reclamar el pago completo es, por supuesto, un gesto formal que preludia el accionar judicial contra el caído. Y allí cobra especial importancia el perfil ideológico de los estrados judiciales en los que se radicará la demanda. La aceptación de los tribunales neoyorquinos, tan cercanos a Wall Street, como lugar para zanjar las controversias entre deudores y acreedores es partir de una cancha judicial inclinada a favor de los actores más influyentes, que por otra parte accionan un conjunto de mecanismos para que las afinidades ideológicas-políticas-culturales-ideosincráticas actúen plenamente en la decisión de los magistrados.
Además, el negocio es tan jugoso que, por ejemplo en el caso del fondo NML, representa más de 1.200 millones de dólares netos de ganancia por sobre lo “invertido”. Sobra dinero para estimular la vocación jurídica por hacer “respetar los derechos de propiedad”.
El gobierno nacional se ha hecho cargo, a lo largo de la última década, de un conjunto de pesadas cargas dejadas por las lamentables administraciones neoliberales. Juicios en el CIADI (Banco Mundial) entablados por empresas privatizadas o concesionadas contra el Estado Nacional, por incumplimiento de los grotescos contratos firmados en los ‘90, renegociación de la deuda con el sector privado, cancelación de la deuda eterna con el FMI, arreglo con REPSOL por la expropiación luego de la ruinosa gestión española de YPF, renegociación de la añeja deuda con el Club de París. El último tramo de este proceso de normalización de los numerosos pleitos heredados, era el tema de los “fondos buitres”. Y aquí se emitió el peor fallo posible para la Argentina.
Se abren a partir de esta situación un conjunto de nuevos escenarios. Argentina deberá “desenganchar” el pago al fondo NML de los compromisos con otros acreedores del país, para que no se genere un movimiento acumulativo de demandas, en reclamo de similares condiciones a las obtenidas gracias al fallo norteamericano. En materia de creatividad, el mundo financiero ha demostrado en las últimas décadas posibilidades ilimitadas. Si lo que les interesa a los fondos especulativos es simplemente cobrar, se pueden buscar y encontrar las formas para evitar que esos pagos terminen arrasando las reservas del Banco Central. Esa es la “línea roja” que el gobierno argentino no está dispuesto a traspasar. Y está muy bien que no lo haga, ya que los actores internos (bancos, grupos empresarios, sectores agrarios) han mostrado a lo largo de estos años una fuerte vocación especulativa, incluso al costo de arriesgar una crisis económica.
Resguardar las reservas del BCRA es preservar la normalidad económica y la paz social. La expectativa de que se logre un acuerdo aceptable con el 7% restante de los acreedores, radica en que en el período reciente, los acreedores externos se han mostrado, por lo general, más razonables y más pragmáticos que grupos locales embarcados en una cerril estrategia opositora (al gobierno, pero también al país).
Lo más difícil parece ser convencer a ciertos argentinos que, para ganar, hay que producir riqueza, y no golpes financieros
Tras el mensaje de la presidenta Cristina FernándezEl fallo no es sino uno más de los numerosos episodios de la deuda externa que se generó en el país a partir de la última dictadura militar. La Argentina vivió en situación de endeudamiento permanente entre 1977 (reforma financiera de Martínez de Hoz) y 2001 (derrumbe de la “convertibilidad”). En ese período la deuda externa creció tanto por tomar créditos malamente utilizados, como por acumulación acelerada de intereses, producto de un sistema financiero internacional perverso. De la herencia neoliberal quedaron empresas públicas privatizadas, servicios públicos concesionados, deudas financieras impagables y juicios en diversos tribunales reclamando “derechos” que el establishment argentino concedió generosamente a los intereses extranjeros.
La enorme deuda externa, contraída para financiar la fuga de capitales y no para modernizar el aparato productivo, no podía ser pagada a fines de 2001, y ni siquiera los intereses devengados podían ser afrontados. El default fue la consecuencia de esa situación y abrió paso a lo que usualmente se hace en todo el planeta ante casos de insolvencia (tanto pública como privada): renegociar las condiciones de pago, para que se vuelva factible cumplir con los compromisos. La renegociación no solo alivia al deudor: es útil para que el acreedor pueda cobrar, al menos, parte de lo prestado. Es una práctica habitual y normal. Lo de los fondos buitres, en cambio, es otra cuestión. No es un “préstamo que salió mal”, sino una operación económica hecha específicamente con papeles derrumbados, para ser perfeccionada en los estrados judiciales. Los buitres operan como un puente entre el negocio financiero y el judicial.
Se trata de comprar activos financieros a precio de ganga, y de reclamar el pago completo del valor nominal de los mismos. Como esos precios irrisorios no son producto del azar, sino de un mal devenir económico del deudor, reclamar el pago completo es, por supuesto, un gesto formal que preludia el accionar judicial contra el caído. Y allí cobra especial importancia el perfil ideológico de los estrados judiciales en los que se radicará la demanda. La aceptación de los tribunales neoyorquinos, tan cercanos a Wall Street, como lugar para zanjar las controversias entre deudores y acreedores es partir de una cancha judicial inclinada a favor de los actores más influyentes, que por otra parte accionan un conjunto de mecanismos para que las afinidades ideológicas-políticas-culturales-ideosincráticas actúen plenamente en la decisión de los magistrados.
Además, el negocio es tan jugoso que, por ejemplo en el caso del fondo NML, representa más de 1.200 millones de dólares netos de ganancia por sobre lo “invertido”. Sobra dinero para estimular la vocación jurídica por hacer “respetar los derechos de propiedad”.
El gobierno nacional se ha hecho cargo, a lo largo de la última década, de un conjunto de pesadas cargas dejadas por las lamentables administraciones neoliberales. Juicios en el CIADI (Banco Mundial) entablados por empresas privatizadas o concesionadas contra el Estado Nacional, por incumplimiento de los grotescos contratos firmados en los ‘90, renegociación de la deuda con el sector privado, cancelación de la deuda eterna con el FMI, arreglo con REPSOL por la expropiación luego de la ruinosa gestión española de YPF, renegociación de la añeja deuda con el Club de París. El último tramo de este proceso de normalización de los numerosos pleitos heredados, era el tema de los “fondos buitres”. Y aquí se emitió el peor fallo posible para la Argentina.
Se abren a partir de esta situación un conjunto de nuevos escenarios. Argentina deberá “desenganchar” el pago al fondo NML de los compromisos con otros acreedores del país, para que no se genere un movimiento acumulativo de demandas, en reclamo de similares condiciones a las obtenidas gracias al fallo norteamericano. En materia de creatividad, el mundo financiero ha demostrado en las últimas décadas posibilidades ilimitadas. Si lo que les interesa a los fondos especulativos es simplemente cobrar, se pueden buscar y encontrar las formas para evitar que esos pagos terminen arrasando las reservas del Banco Central. Esa es la “línea roja” que el gobierno argentino no está dispuesto a traspasar. Y está muy bien que no lo haga, ya que los actores internos (bancos, grupos empresarios, sectores agrarios) han mostrado a lo largo de estos años una fuerte vocación especulativa, incluso al costo de arriesgar una crisis económica.
Resguardar las reservas del BCRA es preservar la normalidad económica y la paz social. La expectativa de que se logre un acuerdo aceptable con el 7% restante de los acreedores, radica en que en el período reciente, los acreedores externos se han mostrado, por lo general, más razonables y más pragmáticos que grupos locales embarcados en una cerril estrategia opositora (al gobierno, pero también al país).
Lo más difícil parece ser convencer a ciertos argentinos que, para ganar, hay que producir riqueza, y no golpes financieros
20-6-2014
Fondos buitre
Opinión

Alejandro Vanoli
Escenarios posibles
"El resultado de esta negociación tiene implicancias que exceden al país"
Fondos buitre
Opinión

Alejandro Vanoli
Escenarios posibles
"El resultado de esta negociación tiene implicancias que exceden al país"
Por qué la resolución del conflicto con los fondos buitre no es sólo un problema argentino. Opina Alejandro Vanoli, economista y presidente de la Comisión Nacional de Valores (CNV): "Lo que se discute es cómo se va a administrar de ahora en adelante una reestructuración soberana".
Si bien la reestructuración de la deuda argentina alcanzó una aceptación del 92 por ciento sobre la deuda total, en noviembre de 2012 el juez Thomas Griesa dispuso que la Argentina debía pagar el 100 por ciento de la deuda que mantiene con los bonistas que no ingresaron a los canjes de deuda. Darle un trato preferencial a los acreedores que no ingresaron al canje, la mayoría en manos de fondos buitres, que adquirieron los bonos por un valor mucho menor, no sería justo para aquellos que aceptaron la reestructuración de buena fe y confiaron en el país.
Con el rechazo de la Corte Suprema de los Estados Unidos a tomar el juicio contra el Estado argentino se inicia una nueva instancia de negociación en la que a ambas partes les conviene alcanzar algún tipo de acuerdo.
Si bien se trata de una negociación difícil, los incentivos de todos los jugadores están puestos en un acuerdo. Para ello es necesario que las partes implicadas actúen con racionalidad. Si la única opción es pagar 15 mil millones de dólares al contado, el mejor negocio es no negociar, porque los costos superan a los beneficios.
Llevar la negociación a una instancia en la que no haya ninguna alternativa es un resultado que no le conviene a nadie. En ese sentido, forzar un pago del cien por ciento al contado no es lógico ni razonable, porque no están dadas las condiciones.
El límite de la negociación para el Estado argentino se halla en la protección de la soberanía y la independencia, junto a la preservación de su capacidad de cumplir adecuadamente con sus funciones como Estado y proteger los derechos de los habitantes de la República. Cumplir "de cualquier manera" significaría no sólo condenarse a una nueva cesación de pagos generalizada sino también crear una carga insostenible para el Pueblo argentino.
El resultado de esta negociación tiene implicancias que exceden a nuestro país. Lo que se discute es cómo se va a administrar de ahora en adelante una reestructuración soberana. Por ello ya han expresado su preocupación diferentes actores y naciones así como organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional. Si esta negociación no llegara a “buen puerto”, podría haber importantes consecuencias en Estados Unidos, en cuanto al uso de esa plaza para la colocación de bonos en las reestructuraciones de deuda.
Aunque parezca extraño, el fallo de la Corte Suprema estadounidense que ordena a la Argentina pagar a los fondos buitre también puso de buen humor a algunos ciudadanos argentinos, que festejaron el rechazo del máximo tribunal norteamericano a la apelación del gobierno sobre la decisión del juez Thomas Griesa.
El denominado “grupo Varela” está formado por 13 litigantes que acompañaron la demanda de los fondos del NML Capital, Aurelius, ACP Partner, Blue Angel y Olifant Fund para cobrar 1333 millones de dólares en bonos en default emitidos por la Argentina. El mote del grupo responde, acaso, a una formalidad: el de Pablo Alberto Varela era el primer apellido que surgía de la presentación colectiva que hicieron en la causa.
El abogado que los representa es el estadounidense Michael Spencer, que le confirmó al diario Clarín, sus clientes reclaman -entre todos- “un millón de dólares”.
Infojus Noticias quiso comunicarse con Spencer a su estudio en Nueva York, pero no tuvo una respuesta. El 7 de mayo, Spencer firmó una presentación colectiva en la que sus 13 clientes daban respaldo al reclamo de los fondos buitre. En el documento, el abogado se pliega a los argumentos del principal demandante, NML Capital. “Argentina ha tenido históricamente dificultades para estar al día con sus obligaciones financieras. Puede hablarse de una diplomacia del default ya que hubo al menos cinco defaults reales o amenazas de defaults”, se lee.
La presentación intenta diferenciar a los a los bonistas argentinos de los capitales extranjeros definiéndolos como “ciudadanos argentinos individuales que adquirieron relativamente poca cantidades de bonos soberanos”. Se trata, según el escrito, de “inversores de clase media” y las pequeñas cantidades son “entre 25.000 y 90.000 dólares para su jubilación y ahorros”. También aclara que los bonos fueron comprados entre 1998 y 2001, lo que probaría que no se trata de fondos buitre, sino de inversores de buena fe.
El documento argumenta que “Argentina no presentó evidencia alguna” para demostrar que no puede afrontar la deuda: “Es un país del G-20 con miles de millones de dólares de reservas, muchos otros activos, y la voluntad política de expropiar propiedades para su propio beneficio, ya sea una compañía petrolera o un fondo de pensiones”.
Al final del escrito, Spencer glosa la jurisprudencia de la que se nutrió para construirlo. En un apartado, el abogado señala “otras fuentes”, entre las que se cuenta una nota del periodista Marcelo Bonelli en el diario Clarín del 18 de octubre de 2013.
“No sé quién nos representa”
De esos 13 litigantes se sabe poco: viven en distintas ciudades del país, muchos de ellos son jubilados, tienen más de 80 años, y algunos han muerto. La lista completa aparece en el escrito: Pablo Alberto Varela, Lila Inés Burgueño, Mirta Susana Diéguez, María Evangelina Carballo, Leandro Daniel Pomilio, Susana Aquerreta, María Elena Corral, Teresa Muñoz de Corral, Norma Elsa Lavorato, Carmen Irma Lavorato, Cesar Rubén Vázquez, Norma Haydee Ginés, y Marta Azucena.
Las hermanas Carmen y Norma Lavorato tienen 83 y 88 años, respectivamente, y Susana Aquerreta, 90. En octubre de 2012, cuando la Cámara de Apelaciones de Nueva York confirmó la orden del juez Griesa de que la Argentina debía pagar, Norma Lavorato había dicho al diario La Nación no tener “muchas expectativas de cobrar porque soy muy grande” aunque había considerado al fallo “una decisión muy importante”.
Dos de ellos fueron consultados por Infojus Noticias y no quisieron dar detalles sobre la forma en que se agruparon y quiénes son sus abogados en el país. “Eso me lo reservo para mí”, dijo Carmen Lavorato, la más joven de las hermanas. Dijo además no conocer personalmente a Spencer, aunque explicó que el grupo “nos hemos reunido con él”. Norma, su hermana, está enferma. Las dos viven en Barracas.
Susana Aquerreta tiene 91 años y vive en Recoleta. Le dijo a Infojus Noticias que el tema la afectaba mucho. “Mi nombre está en el fallo, pero no sé quién nos representa. Hay gente que está llevando esto y lo está llevando bien. Es gente más joven que yo”, aseguró.
“Estoy muy contento con el fallo de EE.UU.”
El grupo Varela no es el único favorecido con la decisión de la justicia norteamericana. Hay otro grupo de unos 50 bonistas argentinos que encabeza Horacio Vázquez, un ingeniero electrónico de más de 40 años que preside la Asociación de Damnificados por la Pesificación y el Default (Adapd). En 2003, cuando el país aún atravesaba un periodo de profunda depresión económica, compraron bonos de la deuda pública argentina.
“Me dedico a mi familia”, dijo Vázquez en comunicación telefónica con Infojus Noticias. Dijo estar desocupado: “Es difícil conseguir trabajo”. Ahora, el fallo de Griesa sentaría una jurisprudencia que le permitiría a él y los miembros Adapd pedir ser incluidos en la resolución judicial.
-Somos pequeños y medianos ahorristas. Somos profesionales que trabajamos en relación de dependencia. Yo me quedé sin trabajo. Soy ingeniero, y nunca más conseguí trabajo de ingeniero.
-¿Por qué no arreglaron en 2005 y 2010?
-¿Por qué voy a aceptar una quita del 65 por ciento? Todos los bancos recibieron el 100 por ciento. Todo el default se generó por las cuasimonedas y las deudas de las provincias. Hubo empresas a las que les licuaron la deuda.
-¿Ustedes tienen relación con bonistas internacionales?
-Tenemos relación con los bonistas italianos. Con ellos y con American Task Force Argentina. Nos hemos reunido con ellos varias veces.
No es la primera vez que Vázquez participa activamente contra las políticas en las que el Estado Nacional toma las riendas: cuando el gobierno nacionalizó en 2008 las AFJP, integró la agrupación “Argentinos autoconvocados contra la confiscación”, que tenía como leitmotiv la consigna “vienen por todo, también por vos”. Vázquez dijo estar “muy contento con el fallo de Estados Unidos. Nos demuestra que hay justica. Que allá hay República”.
Con este panorama jurídico, a los bonistas que no participaron de la demanda sobre la que falló Griesa sólo les restaría presentarse en el juzgado del juez neoyorquino y hacer un trámite administrativo para reclamar su parte, según explicó a Infojus Noticias el periodista Carlos Burgueño. “Son alrededor de 6.000 millones de dólares más”, detalló el autor del libro Los buitres.Historia oculta de la mayor operación financiera contra la Argentina.

2. Antes de la crisis de 2001, Argentina intentó salvar su economía con dos operaciones financieras. Primero, con el Blindaje, Argentina recibió un préstamo ficticio de 40 mil millones de dólares. Tiempo después se aplicó el Megacanje, que intercambió bonos viejos por nuevos. Ambas operatorias fracasaron, el país entró en default y muchos de los que tenían bonos salieron corriendo a venderlos. ¿Quiénes compraron esos bonos? Los fondo buitre, pero a un precio mucho más bajo de su valor. Por eso se los llama bonos basura.

3. En 2005, el país mejoraba su economía y se creaban puestos de trabajo. Con esa coyuntura, el Estado argentino decidió reestructurar su deuda para cumplir sus compromisos financieros. Casi el 76% de los deudores aceptaron esa renegociación con una quita de casi el 75% de ganancias. Los fondos buitre que habían comprado bonos no quisieron aceptar.

4. En 2008, el fondo NML perteneciente a Elliot Management y fundado por Paul Singer compró bonos basura por 48,7 millones de dólares. Estos bonos representan el 1% del total de bonos en el mercado, que salieron del Blindaje y Megacanje.

5. En 2010, el Estado argentino reestructuró por segunda vez su deuda. Adhirió un 16% más. Sumada a la renegociación de 2005, alrededor del 92% de los tenedores de deuda aceptaron el ofrecimiento argentino. Los fondos buitres volvieron a rechazar la negociación.

6. En diciembre de 2011, el fondo buitre NML presentó una denuncia contra la Argentina en la justicia norteamericana. Quería cobrar el valor total de ganancias. En febrero de 2012, el juez Thomas Griesa falló a favor del fondo buitre y ordenó pagarle el 100%. Argentina apeló y un mes después, el Tribunal de Nueva York suspendió la orden de pago del fallo de febrero. En septiembre de 2012, la Corte de Apelaciones (una instancia judicial superior) confirmó la orden de pagarle a NML. Frente a esta situación, Argentina volvió a apelar, pero el martes pasado la Corte de Estados Unidos rechazó esa apelación y ordenó que el Estado argentino cumpla lo que había fallado el magistrado de primera instancia.

7. El fallo del juez Griesa ordena que Argentina le pague al fondo NML unos 1330 millones de dólares. En uno de los intentos de presión, NML quiso quedarse con la Fragata Libertad, cuando en uno de sus viajes ancló en Ghana, en 2012. Después de dos meses de arduas negociaciones e instancias judiciales, el Tribunal Internacional del Derecho del Mar ordenó su liberación.

8. Si Argentina le paga al fondo NML, el otro 7% que todavía no reestructuró su deuda podría exigir que también se le pague el 100%. Esto significaría pagar 15 mil millones de dólares. Además, se corre el riesgo de que el 92% que sí aceptó la reestructuración en 2005 y en 2010 pretenda iniciar nuevas demandas contra la Argentina.

9. El 30 de junio Argentina tiene que pagar en Estados Unidos 225 millones de dólares a los bonistas que sí entraron al canje, como parte del plan de pagos. Por el fallo de la Corte de Estados Unidos, estos pagos podrían ser embargados. Esto ubicaría a la Argentina en “default técnico”, porque la suma girada no alcanzaría para pagar a todos los acreedores.

10. En este tiempo Argentina recibió apoyos de todo el mundo en contra de los fondos buitre. El G77, el gobierno francés, el brasileño, el Premio Nobel en Economía, Joseph Stiglitz, son algunos de los que respaldaron la posición del Estado argentino. También se mostraron a favor del país las organizaciones europeas Exchange Bondholder Group, Fintech y los denominados Euro Bondholders. Estos países y organismos internacionales sostienen que los especuladores financieros no crean puestos de trabajo, sino que condenan al país a empobrecerlo.
Este fraude financiero no está penado por la ley. Pero comprar deuda de un país en crisis a precios de remate para luego exigir el pago de sumas mucho mayores ha dejado profundas heridas en la economía de países de todos los continentes. Es el caso de Liberia, Zambia, Congo, Perú, Ecuador, Brasil, Argentina, Kazajstán y Turquía, entre otros. Porque en los últimos años, los países en vías de desarrollo con alto grado de endeudamiento externo dejaron de ser sus víctimas exclusivas, y se extendieron a la Europa empobrecida, como sucede en el caso de Grecia.
El lado Dart de los negocios
Rusia: En 1991, en Rusia, tras la caída de la URSS, Kenneth Dart participó en las privatizaciones y compró empresas en quiebra. Tuvo que huir del país por amenazas, pero se llevó una ganancia de 1.000 millones de dólares. Poco después, también dejó su casa de Florida, donde vivía con su mujer y sus hijos, tras un incendio provocado presuntamente por la mafia rusa.
Brasil: Dart se ganó el mote de “padre de los fondos buitre” por su intervención en las finanzas brasileñas en 1992. Durante la reestructuración de la deuda de los bonos Brady, su empresa Dart Management compró bonos devaluados en Brasil por 375 millones de dólares. El magnate no aceptó la reestructuración de la deuda como sí lo hicieron otros acreedores, y reclamó ante la Corte de Estados Unidos el pago total. En 1994, Brasil tuvo que desembolsar 955 millones de dólares.
Grecia: En 2009, cuando se agravaba la crisis en Grecia, Dart Management compró bonos griegos a la mitad de su valor nominal fuera del país. Pero poco después exigió el pago del valor total de los bonos. En el año 2012, luego de reestructurar la deuda y obtener un préstamo de salvataje de la Troika, Grecia pagó a Dart Management el 90% de esa deuda. Hoy vive una profunda crisis económica y tiene una deuda que equivale al 170 % de su PBI.
Dart Management compró también bonos basura en Turquía, Kazajstán y Ecuador.
Los negocios de Singer
Perú: a través de Elliot Management, Paul Singer compró en 1996 deuda por un valor nominal de 20 millones de dólares, pero pagó poco más de la mitad. Elliot no aceptó la reestructuración de la deuda propuesta por el gobierno peruano, como sí habían aceptado otros bonistas. Llevó el caso a juicio, y en el 2000 logró que Perú le pagara 58 millones de dólares.
Congo: el caso del Congo es quizás el más escandaloso: Elliot compró bonos allí por 10 millones de dólares y poco después reclamó 400. Finalmente logró que le pagaran 182 millones. Una tasa de retorno que, como señaló la presidenta de la Nación, “no existe ni en el crimen organizado”.
Fuente:Infojus
Por Claudio Socolsky
Frente al Monumento a la Bandera, y de espaldas al río Paraná, se montó el escenario donde se desarrolló el acto principal por la conmemoración del Día de la Bandera. La presidenta Cristina Fernández estuvo acompañada por el gobernador Bonfatti, la intendenta de Rosario, Mónica Fein, el ministro de Defensa, Agustín Rossi, y la ministra de Seguridad, María Cecilia Rodríguez. Sobre el otro costado del palco oficial se ubicaron el vicepresidente Amado Boudou, los gobernadores de Entre Ríos, Sergio Urribarri, y de Salta, Juan Manuel Urtubey, y varios integrantes del gabinete nacional. Más atrás se pudo observar la presencia de varios funcionarios y legisladores nacionales. Debajo del escenario se sentaron otros funcionarios provinciales y municipales, y dirigentes gremiales.
El acto central, que comenzó con la entonación del Himno Nacional interpretado por el tenor Darío Volonté y una orquesta de músicos dirigida por Lito Vitale, ratificó el clima de cordialidad que atraviesa la relación entre la Nación y los mandatarios socialistas, y que se hizo más evidente desde el arribo de las fuerzas de seguridad nacionales a los barrios rosarinos más castigados por la presencia del narcotráfico. Esta coordinación en materia de seguridad fue reconocida por los gobiernos que distinguieron a integrantes de Prefectura, Gendarmería, Policía Federal y la Policía de Seguridad Aeroportuaria. Diferente fue la reacción de la gente cuando fue el turno del reconocimiento al jefe de la policía santafesina, que recibió la distinción de manos del gobernador Bonfatti bajo una silbatina generalizada.
La buena sintonía entre el gobierno nacional y el municipio rosarino fue destacada también por la intendenta Fein, quien logró levantar algunos aplausos cuando se refirió a la futura puesta en marcha del tren Retiro-Rosario. Para que no quedaran dudas sobre el buen momento de la relación, la mandataria rosarina le dedicó también un último párrafo de su discurso a la coyuntura económica. “Sabemos que la especulación financiera no tiene bandera, pero nosotros los argentinos vamos a defender la celeste y blanca”, precisó la intendenta.
Desde temprano, militantes que portaban banderas de Unidos y Organizados, La Cámpora, Kolina, Nuevo Encuentro, Movimiento Evita, Miles, Partido Justicialista de Santa Fe, UPCN, entre otras, ocuparon los lugares más cercanos al escenario. Muchos llevaban pancartas y globos con la consigna “Patria sí, Buitres no”. Pero sin dudas fue Lucas, un pibe rosarino de diez años, quien se llevó todas las miradas cuando apareció junto a su padre por el corralito de prensa con gomera de gran tamaño. “Es para bajar a los buitres”, dijo el chico, a quien le sacaron muchas fotos, y sorteó con éxito su comprensible timidez cuando fue entrevistado por varias emisoras rosarinas.
Más allá de la presencia de la militancia kirchnerista, muchas familias se acercaron hasta la zona del Parque a la Bandera para recorrer la muestra interactiva que organizó el Ministerio de Defensa y las que propuso el municipio rosarino. Otros prefirieron sumar calorías acercándose al lugar donde se ofrecían generosas porciones de asado a la estaca y a los camiones que repartían chocolate y mate cocido caliente. Luego de los discursos, llegó el tiempo de los números musicales. Los Auténticos Decadentes hicieron una versión del tema “Gente que no”, dedicada al juez Thomas Griesa y a los fondos buitre.
La primera señal que envió el Gobierno al mercado, luego de conocerse la negativa de la Corte Suprema de Estados Unidos a expedirse sobre el caso que enfrenta la Argentina contra los fondos buitre, fue la de asegurar la protección de los bonistas que aceptaron el canje. El objetivo fue darle previsibilidad a ese 93 por ciento de tenedores que había compartido el peso de la deuda y aceptado una reestructuración. Esa intención que enunció la Presidenta, y luego confirmó Kicillof, quedó sin sustento legal cuando la Cámara, en menos de 48 horas, levantó el stay y abrió el juego para que los buitres puedan ejecutar sus sentencias. El fallo de Griesa obliga a pagar 1330 millones de dólares –con los intereses devengados ascendería a unos 1500 millones– en efectivo y en una sola cuota cuando el país liquide el próximo vencimiento de deuda. En caso contrario, podrán embargarse los fondos para el pago de ese vencimiento, lo que gatillará la situación de default técnico.
Los escenarios tras el revés judicial se resumían a una estrategia para negociar, mientras se avanzaba en la posibilidad de realizar un canje voluntario de bonos con legislación estadounidense para modificar el lugar de pago a Buenos Aires y así evitar embargos y cumplir con los vencimientos de deuda. “Este tribunal dictamina que la propuesta del ministro de Economía es violatoria de las resoluciones y procedimientos actualmente en vigor en el Distrito Sur de Nueva York”, es el breve escrito que Griesa difundió ayer. Esta alternativa, sobre la que el Gobierno dejó de hablar por ahora, encuentra serias dificultades de realización. Más allá del desacato ante Griesa, analistas señalan el riesgo de que surjan nuevos holdouts (aquellos que no ingresen en este canje por jurisdicción). En total hay 28 mil millones de dólares en bonos bajo legislación extranjera. Además, hay grandes fondos de inversión extranjeros que tienen imposibilitado adquirir deudas bajo otra legislación que no sea de Estados Unidos.
El camino que hoy se mantiene es el de negociar. “He dado instrucciones al ministro de Economía para que nuestros abogados le soliciten al juez que genere las condiciones para poder llegar a un acuerdo, que sea beneficioso e igualitario para el cien por ciento de los acreedores”, dijo la Presidenta durante el acto por el Día de la Bandera (ver página 3). Griesa es quien debe establecer las condiciones para permitir el diálogo sin riesgo de embargos con un nuevo stay, más allá del 30 de julio (treinta días después del vencimiento de los 228 millones de dólares del Discount). La posibilidad de que funcionarios del gobierno viajen hacia Nueva York a solicitar un canal de diálogo por el momento fue descartada desde el Palacio de Hacienda. Serán los representantes del estudio Cleary Gottlieb Steen & Hamilton, que representan al país en esta causa, los encargados de trasladar, como sostuvo Cristina, el pedido de una instancia de diálogo a Griesa.
Entre el pago en efectivo que pretenden los buitres y la oferta de canje de su deuda defaulteada que presentó el país, las alternativas son variadas. El precedente que todavía da esperanza a los negociadores argentinos es que los principales fondos litigantes (NML, Aurelius y Blue Angel) generalmente aceptan bonos como resarcimiento, los cuales rápidamente venden en el mercado. Es por eso que, según señales que enviaron desde NML, existe posibilidad de negociación con el gobierno argentino, y pretenderían condiciones similares a las que ofreció el país a sus acreedores del Ciadi, de los países del Club de París y a Repsol por la estatización de YPF. En todos los casos, se requiere que Griesa ofrezca garantías para abrir el canal de diálogo.
La combinación de efectivo y bonos ya había sido propuesta al Gobierno por parte de bancos extranjeros, estudios de abogados y fondos de inversión que ingresaron en los canjes anteriores, con el objetivo de evitar un escenario de default que complique las tenencias en deuda argentina en cartera de estas entidades. Pero nunca llegaron a prosperar. Sin embargo, en las nuevas condiciones creadas por el fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos, si la justicia finalmente habilita un escenario de negociación, el Gobierno deberá definir su propuesta. En caso de una negativa de Griesa, debería enfrentar el default o aceptar el pago de los 1500 millones de dólares y patear hacia adelante la resolución de aquellos que reclamen por la misma vía.
Los pagos por los reclamos vía cláusula de pari passu (tratamiento igualitario entre acreedores) se extenderían hasta los 15.000 millones de dólares, correspondiente al 7 por ciento de holdouts actual que no entraron al canje. Se sumaría a esto el 93 por ciento que aceptó una quita en el canje y podría reclamar la diferencia. En este último caso, el país podría alegar que la mejora que recibieron los buitres fue forzada y no voluntaria, como detalla la cláusula RUFO, que obliga a igualarles la oferta a los bonistas que ingresaron. De todos modos, esto también depende de la interpretación de un juez.
El rechazo a la propuesta había sido adelantado por el propio Griesa en la audiencia del miércoles pasado, cuya versión taquigráfica se conoció anteayer. En ese intercambio, Griesa le propone al abogado de los buitres, Robert Cohen, que haga un escrito que deje en claro el rechazo a ese tipo de operaciones. “Quiero hacer algo que sea sencillo. Y es proponer una orden que diga simplemente que el mecanismo propuesto viola las órdenes de este tribunal. Lo que quisiera que haga, señor Cohen, con aviso al señor Boccuzzi (Carmine, abogado por Argentina), es proporcionar una orden sencilla que declare que existe una violación de las órdenes de la Corte existentes”, señaló el controversial magistrado.
Con la firma temblorosa del octogenario juez, se conoció un escrito con ese espíritu. “En su discurso del 17 de junio de 2014, el ministro de Economía de Argentina, Axel Kicillof, propuso iniciar los pasos para llevar a cabo un canje de deuda para pagar a los tenedores de bonos bajo derecho argentino. Este tribunal dictamina que la propuesta del ministro es violatoria de las resoluciones y procedimientos actualmente en vigor en el Distrito Sur de Nueva York. Por lo tanto, la República de Argentina no puede llevar a cabo la propuesta del ministro de Economía”, advierte el escrito supuestamente redactado por Griesa.
Acciones con fuerte suba
21.06.2014
Con el rechazo de la Corte Suprema de los Estados Unidos a tomar el juicio contra el Estado argentino se inicia una nueva instancia de negociación en la que a ambas partes les conviene alcanzar algún tipo de acuerdo.
Si bien se trata de una negociación difícil, los incentivos de todos los jugadores están puestos en un acuerdo. Para ello es necesario que las partes implicadas actúen con racionalidad. Si la única opción es pagar 15 mil millones de dólares al contado, el mejor negocio es no negociar, porque los costos superan a los beneficios.
Llevar la negociación a una instancia en la que no haya ninguna alternativa es un resultado que no le conviene a nadie. En ese sentido, forzar un pago del cien por ciento al contado no es lógico ni razonable, porque no están dadas las condiciones.
El límite de la negociación para el Estado argentino se halla en la protección de la soberanía y la independencia, junto a la preservación de su capacidad de cumplir adecuadamente con sus funciones como Estado y proteger los derechos de los habitantes de la República. Cumplir "de cualquier manera" significaría no sólo condenarse a una nueva cesación de pagos generalizada sino también crear una carga insostenible para el Pueblo argentino.
El resultado de esta negociación tiene implicancias que exceden a nuestro país. Lo que se discute es cómo se va a administrar de ahora en adelante una reestructuración soberana. Por ello ya han expresado su preocupación diferentes actores y naciones así como organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional. Si esta negociación no llegara a “buen puerto”, podría haber importantes consecuencias en Estados Unidos, en cuanto al uso de esa plaza para la colocación de bonos en las reestructuraciones de deuda.
19-6-2014
Fondos buitre
Quiénes son y qué buscan
Los bonistas argentinos que acompañan a los fondos buitre
Fondos buitre
Quiénes son y qué buscan
Los bonistas argentinos que acompañan a los fondos buitre
El denominado “Grupo Varela” está formado por 13 litigantes argentinos en la misma causa que los holdouts ante el juez Griesa. El abogado que los representa es estadounidense y dice que sus clientes reclaman, entre todos, “un millón de dólares”. Hay otros que no participaron de la demanda, pero también podrían cobrar.
Kitsh
“Tenemos relación con la American Task Force Argentina”, dijo uno de ellos a Infojus Noticias.
El denominado “grupo Varela” está formado por 13 litigantes que acompañaron la demanda de los fondos del NML Capital, Aurelius, ACP Partner, Blue Angel y Olifant Fund para cobrar 1333 millones de dólares en bonos en default emitidos por la Argentina. El mote del grupo responde, acaso, a una formalidad: el de Pablo Alberto Varela era el primer apellido que surgía de la presentación colectiva que hicieron en la causa.
El abogado que los representa es el estadounidense Michael Spencer, que le confirmó al diario Clarín, sus clientes reclaman -entre todos- “un millón de dólares”.
Infojus Noticias quiso comunicarse con Spencer a su estudio en Nueva York, pero no tuvo una respuesta. El 7 de mayo, Spencer firmó una presentación colectiva en la que sus 13 clientes daban respaldo al reclamo de los fondos buitre. En el documento, el abogado se pliega a los argumentos del principal demandante, NML Capital. “Argentina ha tenido históricamente dificultades para estar al día con sus obligaciones financieras. Puede hablarse de una diplomacia del default ya que hubo al menos cinco defaults reales o amenazas de defaults”, se lee.
La presentación intenta diferenciar a los a los bonistas argentinos de los capitales extranjeros definiéndolos como “ciudadanos argentinos individuales que adquirieron relativamente poca cantidades de bonos soberanos”. Se trata, según el escrito, de “inversores de clase media” y las pequeñas cantidades son “entre 25.000 y 90.000 dólares para su jubilación y ahorros”. También aclara que los bonos fueron comprados entre 1998 y 2001, lo que probaría que no se trata de fondos buitre, sino de inversores de buena fe.
El documento argumenta que “Argentina no presentó evidencia alguna” para demostrar que no puede afrontar la deuda: “Es un país del G-20 con miles de millones de dólares de reservas, muchos otros activos, y la voluntad política de expropiar propiedades para su propio beneficio, ya sea una compañía petrolera o un fondo de pensiones”.
Al final del escrito, Spencer glosa la jurisprudencia de la que se nutrió para construirlo. En un apartado, el abogado señala “otras fuentes”, entre las que se cuenta una nota del periodista Marcelo Bonelli en el diario Clarín del 18 de octubre de 2013.
“No sé quién nos representa”
De esos 13 litigantes se sabe poco: viven en distintas ciudades del país, muchos de ellos son jubilados, tienen más de 80 años, y algunos han muerto. La lista completa aparece en el escrito: Pablo Alberto Varela, Lila Inés Burgueño, Mirta Susana Diéguez, María Evangelina Carballo, Leandro Daniel Pomilio, Susana Aquerreta, María Elena Corral, Teresa Muñoz de Corral, Norma Elsa Lavorato, Carmen Irma Lavorato, Cesar Rubén Vázquez, Norma Haydee Ginés, y Marta Azucena.
Las hermanas Carmen y Norma Lavorato tienen 83 y 88 años, respectivamente, y Susana Aquerreta, 90. En octubre de 2012, cuando la Cámara de Apelaciones de Nueva York confirmó la orden del juez Griesa de que la Argentina debía pagar, Norma Lavorato había dicho al diario La Nación no tener “muchas expectativas de cobrar porque soy muy grande” aunque había considerado al fallo “una decisión muy importante”.
Dos de ellos fueron consultados por Infojus Noticias y no quisieron dar detalles sobre la forma en que se agruparon y quiénes son sus abogados en el país. “Eso me lo reservo para mí”, dijo Carmen Lavorato, la más joven de las hermanas. Dijo además no conocer personalmente a Spencer, aunque explicó que el grupo “nos hemos reunido con él”. Norma, su hermana, está enferma. Las dos viven en Barracas.
Susana Aquerreta tiene 91 años y vive en Recoleta. Le dijo a Infojus Noticias que el tema la afectaba mucho. “Mi nombre está en el fallo, pero no sé quién nos representa. Hay gente que está llevando esto y lo está llevando bien. Es gente más joven que yo”, aseguró.
“Estoy muy contento con el fallo de EE.UU.”
El grupo Varela no es el único favorecido con la decisión de la justicia norteamericana. Hay otro grupo de unos 50 bonistas argentinos que encabeza Horacio Vázquez, un ingeniero electrónico de más de 40 años que preside la Asociación de Damnificados por la Pesificación y el Default (Adapd). En 2003, cuando el país aún atravesaba un periodo de profunda depresión económica, compraron bonos de la deuda pública argentina.
“Me dedico a mi familia”, dijo Vázquez en comunicación telefónica con Infojus Noticias. Dijo estar desocupado: “Es difícil conseguir trabajo”. Ahora, el fallo de Griesa sentaría una jurisprudencia que le permitiría a él y los miembros Adapd pedir ser incluidos en la resolución judicial.
-Somos pequeños y medianos ahorristas. Somos profesionales que trabajamos en relación de dependencia. Yo me quedé sin trabajo. Soy ingeniero, y nunca más conseguí trabajo de ingeniero.
-¿Por qué no arreglaron en 2005 y 2010?
-¿Por qué voy a aceptar una quita del 65 por ciento? Todos los bancos recibieron el 100 por ciento. Todo el default se generó por las cuasimonedas y las deudas de las provincias. Hubo empresas a las que les licuaron la deuda.
-¿Ustedes tienen relación con bonistas internacionales?
-Tenemos relación con los bonistas italianos. Con ellos y con American Task Force Argentina. Nos hemos reunido con ellos varias veces.
No es la primera vez que Vázquez participa activamente contra las políticas en las que el Estado Nacional toma las riendas: cuando el gobierno nacionalizó en 2008 las AFJP, integró la agrupación “Argentinos autoconvocados contra la confiscación”, que tenía como leitmotiv la consigna “vienen por todo, también por vos”. Vázquez dijo estar “muy contento con el fallo de Estados Unidos. Nos demuestra que hay justica. Que allá hay República”.
Con este panorama jurídico, a los bonistas que no participaron de la demanda sobre la que falló Griesa sólo les restaría presentarse en el juzgado del juez neoyorquino y hacer un trámite administrativo para reclamar su parte, según explicó a Infojus Noticias el periodista Carlos Burgueño. “Son alrededor de 6.000 millones de dólares más”, detalló el autor del libro Los buitres.Historia oculta de la mayor operación financiera contra la Argentina.
20-6-2014
Fondos Buitre para principiantes: las diez claves a entender
Fondos Buitre para principiantes: las diez claves a entender
Lo que hay que saber para comprender de manera sencilla y ágil los puntos cruciales de la trama. Quiénes son, cómo actúan y cuáles fueron los momentos cruciales que desembocaron en la decisión de la Corte estadounidense que rechazó la apelación argentina.
1. Los fondos buitres son compañías instaladas en paraísos fiscales, que tienen muchos abogados y asesores financieros. Especulan y operan en las economías de países empobrecidos.

2. Antes de la crisis de 2001, Argentina intentó salvar su economía con dos operaciones financieras. Primero, con el Blindaje, Argentina recibió un préstamo ficticio de 40 mil millones de dólares. Tiempo después se aplicó el Megacanje, que intercambió bonos viejos por nuevos. Ambas operatorias fracasaron, el país entró en default y muchos de los que tenían bonos salieron corriendo a venderlos. ¿Quiénes compraron esos bonos? Los fondo buitre, pero a un precio mucho más bajo de su valor. Por eso se los llama bonos basura.

3. En 2005, el país mejoraba su economía y se creaban puestos de trabajo. Con esa coyuntura, el Estado argentino decidió reestructurar su deuda para cumplir sus compromisos financieros. Casi el 76% de los deudores aceptaron esa renegociación con una quita de casi el 75% de ganancias. Los fondos buitre que habían comprado bonos no quisieron aceptar.

4. En 2008, el fondo NML perteneciente a Elliot Management y fundado por Paul Singer compró bonos basura por 48,7 millones de dólares. Estos bonos representan el 1% del total de bonos en el mercado, que salieron del Blindaje y Megacanje.

5. En 2010, el Estado argentino reestructuró por segunda vez su deuda. Adhirió un 16% más. Sumada a la renegociación de 2005, alrededor del 92% de los tenedores de deuda aceptaron el ofrecimiento argentino. Los fondos buitres volvieron a rechazar la negociación.

6. En diciembre de 2011, el fondo buitre NML presentó una denuncia contra la Argentina en la justicia norteamericana. Quería cobrar el valor total de ganancias. En febrero de 2012, el juez Thomas Griesa falló a favor del fondo buitre y ordenó pagarle el 100%. Argentina apeló y un mes después, el Tribunal de Nueva York suspendió la orden de pago del fallo de febrero. En septiembre de 2012, la Corte de Apelaciones (una instancia judicial superior) confirmó la orden de pagarle a NML. Frente a esta situación, Argentina volvió a apelar, pero el martes pasado la Corte de Estados Unidos rechazó esa apelación y ordenó que el Estado argentino cumpla lo que había fallado el magistrado de primera instancia.

7. El fallo del juez Griesa ordena que Argentina le pague al fondo NML unos 1330 millones de dólares. En uno de los intentos de presión, NML quiso quedarse con la Fragata Libertad, cuando en uno de sus viajes ancló en Ghana, en 2012. Después de dos meses de arduas negociaciones e instancias judiciales, el Tribunal Internacional del Derecho del Mar ordenó su liberación.

8. Si Argentina le paga al fondo NML, el otro 7% que todavía no reestructuró su deuda podría exigir que también se le pague el 100%. Esto significaría pagar 15 mil millones de dólares. Además, se corre el riesgo de que el 92% que sí aceptó la reestructuración en 2005 y en 2010 pretenda iniciar nuevas demandas contra la Argentina.

9. El 30 de junio Argentina tiene que pagar en Estados Unidos 225 millones de dólares a los bonistas que sí entraron al canje, como parte del plan de pagos. Por el fallo de la Corte de Estados Unidos, estos pagos podrían ser embargados. Esto ubicaría a la Argentina en “default técnico”, porque la suma girada no alcanzaría para pagar a todos los acreedores.

10. En este tiempo Argentina recibió apoyos de todo el mundo en contra de los fondos buitre. El G77, el gobierno francés, el brasileño, el Premio Nobel en Economía, Joseph Stiglitz, son algunos de los que respaldaron la posición del Estado argentino. También se mostraron a favor del país las organizaciones europeas Exchange Bondholder Group, Fintech y los denominados Euro Bondholders. Estos países y organismos internacionales sostienen que los especuladores financieros no crean puestos de trabajo, sino que condenan al país a empobrecerlo.

20-6-2014
Fondos buitre: huellas de su vuelta al mundo
Fondos buitre: huellas de su vuelta al mundo
Las actividades financieras de los fondos liderados por Paul Singer y Kenneth Dart no están penadas por la ley. Pero comprar deuda de un país en crisis a precio de remate y luego exigir sumas mucho mayores, dejó heridas profundas en Brasil, Perú y Grecia, entre otros países.
Paul Singer y Kenneth Dart, las caras visibles de los fondos buitre que reclaman la mayor parte de la deuda a la Argentina, dejaron sus huellas en otras regiones del mundo. "Se está convalidando una forma de dominación mundial y de arrodillar a los pueblos", dijo la presidenta Cristina Fernández de Kirchner el lunes 16 de junio, tras conocerse el fallo de la Corte norteamericana.
Este fraude financiero no está penado por la ley. Pero comprar deuda de un país en crisis a precios de remate para luego exigir el pago de sumas mucho mayores ha dejado profundas heridas en la economía de países de todos los continentes. Es el caso de Liberia, Zambia, Congo, Perú, Ecuador, Brasil, Argentina, Kazajstán y Turquía, entre otros. Porque en los últimos años, los países en vías de desarrollo con alto grado de endeudamiento externo dejaron de ser sus víctimas exclusivas, y se extendieron a la Europa empobrecida, como sucede en el caso de Grecia.
El lado Dart de los negocios
Rusia: En 1991, en Rusia, tras la caída de la URSS, Kenneth Dart participó en las privatizaciones y compró empresas en quiebra. Tuvo que huir del país por amenazas, pero se llevó una ganancia de 1.000 millones de dólares. Poco después, también dejó su casa de Florida, donde vivía con su mujer y sus hijos, tras un incendio provocado presuntamente por la mafia rusa.
Brasil: Dart se ganó el mote de “padre de los fondos buitre” por su intervención en las finanzas brasileñas en 1992. Durante la reestructuración de la deuda de los bonos Brady, su empresa Dart Management compró bonos devaluados en Brasil por 375 millones de dólares. El magnate no aceptó la reestructuración de la deuda como sí lo hicieron otros acreedores, y reclamó ante la Corte de Estados Unidos el pago total. En 1994, Brasil tuvo que desembolsar 955 millones de dólares.
Grecia: En 2009, cuando se agravaba la crisis en Grecia, Dart Management compró bonos griegos a la mitad de su valor nominal fuera del país. Pero poco después exigió el pago del valor total de los bonos. En el año 2012, luego de reestructurar la deuda y obtener un préstamo de salvataje de la Troika, Grecia pagó a Dart Management el 90% de esa deuda. Hoy vive una profunda crisis económica y tiene una deuda que equivale al 170 % de su PBI.
Dart Management compró también bonos basura en Turquía, Kazajstán y Ecuador.
Los negocios de Singer
Perú: a través de Elliot Management, Paul Singer compró en 1996 deuda por un valor nominal de 20 millones de dólares, pero pagó poco más de la mitad. Elliot no aceptó la reestructuración de la deuda propuesta por el gobierno peruano, como sí habían aceptado otros bonistas. Llevó el caso a juicio, y en el 2000 logró que Perú le pagara 58 millones de dólares.
Congo: el caso del Congo es quizás el más escandaloso: Elliot compró bonos allí por 10 millones de dólares y poco después reclamó 400. Finalmente logró que le pagaran 182 millones. Una tasa de retorno que, como señaló la presidenta de la Nación, “no existe ni en el crimen organizado”.
Fuente:Infojus
MILITANTES Y FAMILIAS PARTICIPARON MASIVAMENTE DE LA CONVOCATORIA
Todos contra los buitresPor Claudio Socolsky
Las agrupaciones kirchneristas del espacio Unidos y Organizados se movilizaron para el acto.Imagen: Sebastián Granata
“Todos juntos bajo una misma bandera” fue la consigna para la movilización frente al Monumento a la Bandera. El gobernador y la intendenta de Rosario se sumaron al llamado de unidad. Hubo rechifla generalizada para la policía santafesina.
Desde Rosario
Con la unidad nacional como bandera y el rechazo general contra los fondos buitre, militantes y familias acompañaron ayer el acto oficial del Día de la Bandera en Rosario. En una jornada a pleno sol, en la que hubo actividades para todos los gustos y en la que se aguardaba con expectativa el discurso de la presidenta Cristina Fernández (ver nota central), la zona del Parque a la Bandera fue copada por miles de personas que siguieron con atención lo que sucedía en el palco oficial. “Todos juntos bajo una misma bandera” fue el slogan más repetido en las pantallas que transmitían las imágenes del acto. Si bien en los últimos años fueron constantes las críticas del socialismo porque la militancia kirchnerista ocupaba los lugares más cercanos al escenario donde se realiza el acto, el de ayer ratificó la buena sintonía que mantienen a partir del arribo de las fuerzas de seguridad federales para coordinar la lucha contra el narcotráfico en la ciudad. De todos modos, hubo algunos silbidos para el gobernador Antonio Bonfatti y una rechifla generalizada cuando se mencionó a la policía santafesina.Frente al Monumento a la Bandera, y de espaldas al río Paraná, se montó el escenario donde se desarrolló el acto principal por la conmemoración del Día de la Bandera. La presidenta Cristina Fernández estuvo acompañada por el gobernador Bonfatti, la intendenta de Rosario, Mónica Fein, el ministro de Defensa, Agustín Rossi, y la ministra de Seguridad, María Cecilia Rodríguez. Sobre el otro costado del palco oficial se ubicaron el vicepresidente Amado Boudou, los gobernadores de Entre Ríos, Sergio Urribarri, y de Salta, Juan Manuel Urtubey, y varios integrantes del gabinete nacional. Más atrás se pudo observar la presencia de varios funcionarios y legisladores nacionales. Debajo del escenario se sentaron otros funcionarios provinciales y municipales, y dirigentes gremiales.
El acto central, que comenzó con la entonación del Himno Nacional interpretado por el tenor Darío Volonté y una orquesta de músicos dirigida por Lito Vitale, ratificó el clima de cordialidad que atraviesa la relación entre la Nación y los mandatarios socialistas, y que se hizo más evidente desde el arribo de las fuerzas de seguridad nacionales a los barrios rosarinos más castigados por la presencia del narcotráfico. Esta coordinación en materia de seguridad fue reconocida por los gobiernos que distinguieron a integrantes de Prefectura, Gendarmería, Policía Federal y la Policía de Seguridad Aeroportuaria. Diferente fue la reacción de la gente cuando fue el turno del reconocimiento al jefe de la policía santafesina, que recibió la distinción de manos del gobernador Bonfatti bajo una silbatina generalizada.
La buena sintonía entre el gobierno nacional y el municipio rosarino fue destacada también por la intendenta Fein, quien logró levantar algunos aplausos cuando se refirió a la futura puesta en marcha del tren Retiro-Rosario. Para que no quedaran dudas sobre el buen momento de la relación, la mandataria rosarina le dedicó también un último párrafo de su discurso a la coyuntura económica. “Sabemos que la especulación financiera no tiene bandera, pero nosotros los argentinos vamos a defender la celeste y blanca”, precisó la intendenta.
Desde temprano, militantes que portaban banderas de Unidos y Organizados, La Cámpora, Kolina, Nuevo Encuentro, Movimiento Evita, Miles, Partido Justicialista de Santa Fe, UPCN, entre otras, ocuparon los lugares más cercanos al escenario. Muchos llevaban pancartas y globos con la consigna “Patria sí, Buitres no”. Pero sin dudas fue Lucas, un pibe rosarino de diez años, quien se llevó todas las miradas cuando apareció junto a su padre por el corralito de prensa con gomera de gran tamaño. “Es para bajar a los buitres”, dijo el chico, a quien le sacaron muchas fotos, y sorteó con éxito su comprensible timidez cuando fue entrevistado por varias emisoras rosarinas.
Más allá de la presencia de la militancia kirchnerista, muchas familias se acercaron hasta la zona del Parque a la Bandera para recorrer la muestra interactiva que organizó el Ministerio de Defensa y las que propuso el municipio rosarino. Otros prefirieron sumar calorías acercándose al lugar donde se ofrecían generosas porciones de asado a la estaca y a los camiones que repartían chocolate y mate cocido caliente. Luego de los discursos, llegó el tiempo de los números musicales. Los Auténticos Decadentes hicieron una versión del tema “Gente que no”, dedicada al juez Thomas Griesa y a los fondos buitre.
EL GOBIERNO Y EL PRINCIPAL FONDO BUITRE SE MOSTRARON ABIERTOS A NEGOCIAR UNA SALIDA AL CONFLICTO
Ahora le toca mover su ficha al juez Griesa
Las partes buscan abrir una mesa de negociación, lo que fue celebrado por el mercado. No obstante, Economía espera que el juez habilite el diálogo al dictar una nueva cautelar que evite el embargo del próximo pago de deuda, previsto para fin de mes.
Por Cristian Carrillo
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner se mostró ayer dispuesta a negociar con los fondos buitre beneficiados por el fallo del juez Thomas Griesa y no mencionó la posibilidad de cambiar la jurisdicción de la deuda bajo legislación estadounidense, algo que había dejado trascender el Ministerio de Economía. Horas más tarde, el propio magistrado emitió un escrito en el que reiteró que si esa maniobra se concreta será considerada un desacato (ver aparte). A su vez, el diario The Wall Street Journal informó que desde el fondo Elliott, que administra al NML (principal demandante), adelantaron ayer su predisposición a iniciar una etapa de negociación. Por lo tanto, todo parece indicar que el conflicto podría llegar a resolverse por esa vía. Los inversores en Wall Street celebraron las novedades y los papeles argentinos que cotizan en esa plaza treparon un 14 por ciento (ver aparte). No obstante, Economía espera que el juez Griesa habilite el diálogo entre las partes al dictar una nueva cautelar (stay) para evitar que el próximo pago de deuda que debe realizar Argentina el 30 de junio le sea embargado.
La primera señal que envió el Gobierno al mercado, luego de conocerse la negativa de la Corte Suprema de Estados Unidos a expedirse sobre el caso que enfrenta la Argentina contra los fondos buitre, fue la de asegurar la protección de los bonistas que aceptaron el canje. El objetivo fue darle previsibilidad a ese 93 por ciento de tenedores que había compartido el peso de la deuda y aceptado una reestructuración. Esa intención que enunció la Presidenta, y luego confirmó Kicillof, quedó sin sustento legal cuando la Cámara, en menos de 48 horas, levantó el stay y abrió el juego para que los buitres puedan ejecutar sus sentencias. El fallo de Griesa obliga a pagar 1330 millones de dólares –con los intereses devengados ascendería a unos 1500 millones– en efectivo y en una sola cuota cuando el país liquide el próximo vencimiento de deuda. En caso contrario, podrán embargarse los fondos para el pago de ese vencimiento, lo que gatillará la situación de default técnico.
Los escenarios tras el revés judicial se resumían a una estrategia para negociar, mientras se avanzaba en la posibilidad de realizar un canje voluntario de bonos con legislación estadounidense para modificar el lugar de pago a Buenos Aires y así evitar embargos y cumplir con los vencimientos de deuda. “Este tribunal dictamina que la propuesta del ministro de Economía es violatoria de las resoluciones y procedimientos actualmente en vigor en el Distrito Sur de Nueva York”, es el breve escrito que Griesa difundió ayer. Esta alternativa, sobre la que el Gobierno dejó de hablar por ahora, encuentra serias dificultades de realización. Más allá del desacato ante Griesa, analistas señalan el riesgo de que surjan nuevos holdouts (aquellos que no ingresen en este canje por jurisdicción). En total hay 28 mil millones de dólares en bonos bajo legislación extranjera. Además, hay grandes fondos de inversión extranjeros que tienen imposibilitado adquirir deudas bajo otra legislación que no sea de Estados Unidos.
El camino que hoy se mantiene es el de negociar. “He dado instrucciones al ministro de Economía para que nuestros abogados le soliciten al juez que genere las condiciones para poder llegar a un acuerdo, que sea beneficioso e igualitario para el cien por ciento de los acreedores”, dijo la Presidenta durante el acto por el Día de la Bandera (ver página 3). Griesa es quien debe establecer las condiciones para permitir el diálogo sin riesgo de embargos con un nuevo stay, más allá del 30 de julio (treinta días después del vencimiento de los 228 millones de dólares del Discount). La posibilidad de que funcionarios del gobierno viajen hacia Nueva York a solicitar un canal de diálogo por el momento fue descartada desde el Palacio de Hacienda. Serán los representantes del estudio Cleary Gottlieb Steen & Hamilton, que representan al país en esta causa, los encargados de trasladar, como sostuvo Cristina, el pedido de una instancia de diálogo a Griesa.
Entre el pago en efectivo que pretenden los buitres y la oferta de canje de su deuda defaulteada que presentó el país, las alternativas son variadas. El precedente que todavía da esperanza a los negociadores argentinos es que los principales fondos litigantes (NML, Aurelius y Blue Angel) generalmente aceptan bonos como resarcimiento, los cuales rápidamente venden en el mercado. Es por eso que, según señales que enviaron desde NML, existe posibilidad de negociación con el gobierno argentino, y pretenderían condiciones similares a las que ofreció el país a sus acreedores del Ciadi, de los países del Club de París y a Repsol por la estatización de YPF. En todos los casos, se requiere que Griesa ofrezca garantías para abrir el canal de diálogo.
La combinación de efectivo y bonos ya había sido propuesta al Gobierno por parte de bancos extranjeros, estudios de abogados y fondos de inversión que ingresaron en los canjes anteriores, con el objetivo de evitar un escenario de default que complique las tenencias en deuda argentina en cartera de estas entidades. Pero nunca llegaron a prosperar. Sin embargo, en las nuevas condiciones creadas por el fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos, si la justicia finalmente habilita un escenario de negociación, el Gobierno deberá definir su propuesta. En caso de una negativa de Griesa, debería enfrentar el default o aceptar el pago de los 1500 millones de dólares y patear hacia adelante la resolución de aquellos que reclamen por la misma vía.
Los pagos por los reclamos vía cláusula de pari passu (tratamiento igualitario entre acreedores) se extenderían hasta los 15.000 millones de dólares, correspondiente al 7 por ciento de holdouts actual que no entraron al canje. Se sumaría a esto el 93 por ciento que aceptó una quita en el canje y podría reclamar la diferencia. En este último caso, el país podría alegar que la mejora que recibieron los buitres fue forzada y no voluntaria, como detalla la cláusula RUFO, que obliga a igualarles la oferta a los bonistas que ingresaron. De todos modos, esto también depende de la interpretación de un juez.
GRIESA CONTRA LA MODIFICACION DE JURISDICCION
“Es violatoria de las resoluciones”
El juez neoyorquino Thomas Griesa ratificó ayer que considerará desacato (incumplimiento de sus sentencias) la intención oficial de cambiar la jurisdicción de los títulos bajo legislación estadounidense. La propuesta había sido adelantada por el ministro de Economía, Axel Kicillof, al día siguiente a que se conociera la negativa de la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos a expedirse en el litigio que enfrenta el país por 1330 millones de dólares que reclama un grupo de fondos buitre. La sentencia de Griesa obliga al país a pagar ese monto más intereses en efectivo con el próximo vencimiento de deuda o, en caso contrario, embargar los fondos para ese compromiso. Con el objetivo de evitar los embargos y mantener el pago de los vencimientos se deslizó la posibilidad de un canje de la deuda que se paga desde Nueva York.
El rechazo a la propuesta había sido adelantado por el propio Griesa en la audiencia del miércoles pasado, cuya versión taquigráfica se conoció anteayer. En ese intercambio, Griesa le propone al abogado de los buitres, Robert Cohen, que haga un escrito que deje en claro el rechazo a ese tipo de operaciones. “Quiero hacer algo que sea sencillo. Y es proponer una orden que diga simplemente que el mecanismo propuesto viola las órdenes de este tribunal. Lo que quisiera que haga, señor Cohen, con aviso al señor Boccuzzi (Carmine, abogado por Argentina), es proporcionar una orden sencilla que declare que existe una violación de las órdenes de la Corte existentes”, señaló el controversial magistrado.
Con la firma temblorosa del octogenario juez, se conoció un escrito con ese espíritu. “En su discurso del 17 de junio de 2014, el ministro de Economía de Argentina, Axel Kicillof, propuso iniciar los pasos para llevar a cabo un canje de deuda para pagar a los tenedores de bonos bajo derecho argentino. Este tribunal dictamina que la propuesta del ministro es violatoria de las resoluciones y procedimientos actualmente en vigor en el Distrito Sur de Nueva York. Por lo tanto, la República de Argentina no puede llevar a cabo la propuesta del ministro de Economía”, advierte el escrito supuestamente redactado por Griesa.
Acciones con fuerte suba
Los activos de empresas argentinas en Wall Street se dispararon hasta más de 14 por ciento luego de que el Gobierno ratificara la voluntad oficial de dialogar con los fondos buitre. Las acciones de entidades financieras que operan en esa plaza anotaron las subas más pronunciadas. El Banco Macro avanzó 14,4 por ciento, seguido por los papeles del Grupo Financiero Galicia, con el 12,4 por ciento, y el Banco Francés, 12 por ciento. Estos papeles habían cerrado el jueves en baja. La mejora se disparó tras el discurso, pero la tendencia alcista se había iniciado desde el arranque. El Macro acumulaba un alza de 5,8 por ciento; el Francés, 5,6 por ciento, y el Galicia, 5,4. Las ganancias al cierre de los papeles financieros sintonizaban con los ADR (certificados de depósitos) de Edenor, con un alza de 14 por ciento, seguidos por los de Transportadora de Gas del Sur (11,1 por ciento), Irsa (7,6 por ciento), Petrobras Argentina (9,2 por ciento), Pampa Energía (7,8 por ciento), Telecom (6,8 por ciento) e YPF (5,2 por ciento). Las mejoras superan a las subas de los indicadores neoyorquinos, que avanzaron en promedio apenas un 0,2 por ciento.
Fuente:Pagina12
21.06.2014
Aprobación de empresarios y políticos a la negociación con los acreedores
Referentes de la Unión Industrial Argentina, la Cámara de la Construcción y la Confederación General Empresaria, además del UNEN y el Frente Renovador, coincidieron en que se dio un paso adelante en el conflicto legal en los EE UU.
Por: Equipo de Economía
El mensaje de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, en el cual demandó "condiciones justas" para la negociación con los fondos buitre y destacó el objetivo de cumplir con el "cien por ciento de los acreedores" tuvo una repercusión positiva entre las filas del empresariado, la oposición política y el propio Frente para la Victoria.
Uno de los que se expresó a favor fue José Urtubey, vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA).
"Me parece razonable que se busque un punto de entendimiento para limitar el impacto negativo de esta cuestión", indicó a Tiempo Argentino el titular de Celulosa Argentina y hermano del gobernador de Salta.
Por su parte, el titular de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), Gustavo Weiss, señaló que "nosotros defendemos enfáticamente sentarse a negociar porque es la única solución posible, hay que negociar y, por supuesto, hacerlo en las mejores condiciones, con la mayor dureza posible". En diálogo con este diario, Weiss agregó que "lamentablemente, más allá de lo injusto de que estos fondos cobren una suma muy importante, tenemos que apoyar".
"Aquí están presentes todos los sectores productivos bajo una misma bandera que nos tiene que unir en este momento donde la especulación financiera quiere desarticularnos y detener este proceso de crecimiento y desarrollo", subrayó Marcelo Fernández, presidente de la Confederación General Empresaria (CGERA), quien estuvo en Rosario por el acto de la Bandera, ocasión en la que Cristina hizo su anuncio. En el ámbito político, dos de los principales referentes de la Unión Cívica Radical (UCR), Julio Cobos y Ernesto Sanz, se expresaron en conformidad con la decisión presidencial.
"Esperamos que la negociación sea en buenos términos y se termine pronto esto. Esto no es nada del otro mundo, hay que sentarse a negociar y listo", señaló Cobos.
Por su parte, Sanz, precandidato presidencial por el Frente Amplio UNEN, afirmó que la presidenta "inició el camino correcto" y consideró que "todas las demás bravuconadas se rinden frente a la realidad".
En tanto, el diputado nacional del Frente Renovador y directivo de la UIA, José Ignacio de Mendiguren, consideró importante que "el discurso de la presidenta 'haya despejado las dudas sobre el accionar del gobierno argentino en el caso de los buitres'".
A través de su cuenta oficial en la red social Twitter, De Mendiguren expresó que "en un tema tan delicado para la economía argentina como la cuestión deuda, se debe mantener una línea clara y avanzar de manera profesional". Por su parte la titular del bloque de Diputados del Frente para la Victoria (FPV) en Diputados,
Juliana Di Tullio, aseguró que "la víctima no puede ser acusada de culpable de un fallo injusto", en alusión a la resolución del juez de los Estados Unidos, Thomas Griesa, que obliga a la Argentina a pagar al contado 1330 millones de dólares a los fondos buitre. Di Tullio destacó en esa línea el discurso pronunciado por la presidenta y aseveró que la situación que atraviesa el país "requiere de un pueblo unido, consciente de que no se puede doblegar ante intereses espurios".
21.06.2014
por el cambio en la jurisdicción
Griesa emitió una orden en contra
El gobierno nacional confirmó la voluntad de negociación y el juez estadual de Nueva York Thomas Griesa emitió una orden que repitió que un cambio en la jurisdicción de los bonos no es viable legalmente.
Así la posibilidad de evitar un default quedó atada al resultado que tenga el diálogo entre las partes dentro de los nueve días que separan al país del próximo vencimiento de obligaciones.
El documento firmado por el juez en la tarde de ayer es escueto y se divide en dos partes.
La primera explica que el pasado 17 de junio el ministro de Economía, Axel Kicillof, sostuvo que la Argentina estaba empezando a dar los primeros pasos para llevar adelante un canje de deuda que cambiara los papeles reestructurados bajo ley neoyorquina por otros a pagar en la plaza local con normativa local.
"Esta corte ordena que la propuesta del ministro viola los fallos y procedimientos establecidos en el distrito sur de Nueva York, y la República Argentina tiene prohibido llevar adelante ese plan", planteó el juez en el segundo punto.
21.06.2014
FMI: decisión de la Corte de los EE UU agrava la reestructuración
El FMI aseguró que la decisión de la Corte Suprema de los EE.UU, de no intervenir en el caso entre Argentina y los fondos buitre, "dará probablemente a los acreedores, mayor ventaja y hará al proceso de reestructuración de deuda más complicado".
Para llegar a esta conclusión difundida en el documento "Marco de financiamiento del Fondo y deuda soberana–consideraciones preliminares", y reiterando lo planteado en el primer documento elaborado en mayo de 2013 sobre reestructuración de deuda, el FMI se basó en dos razones específicas. Por un lado, sostuvo que "al permitir a los holdouts interrumpir el flujo de pagos a los acreedores que participaron de las reestructuraciones, las decisiones desalentarán probablemente a los acreedores, de participar en una reestructuración voluntaria".
Por otro lado, "al ofrecer a los holdouts un mecanismo para extraer la recuperación fuera de un canje de deuda voluntario, las decisiones incrementarían los riesgos de que los holdouts se multipliquen y los acreedores, quienes de otra manera están inclinados a acordar una reestructuracion, podrían ser menos propensos a hacerlo debido a las preocupaciones de equidad entre acreedores". En el apartado especialmente dedicado a resolver "los problemas de las acciones colectivas", el Fondo planteó entre sus puntos que "una de las limitaciones importantes" de dichas acciones y, el "consentimiento de salida, es que por lo general sólo obligan a los titulares de la misma emisión". Así, el "riesgo" que surje por la limitación de que sea "posible" para los holdouts "neutralizar la operación de tales cláusulas al obtener una posición de bloqueo" de una emisión, "aumentó, como resultado del litigio que involucra a Argentina".
21.06.2014
convocado por la organización tupac amaru
Multitudinario banderazo frente a la Embajada de EE UU
Distintas organizaciones nucleadas en Unidos y Organizados se manifestaron ayer con un banderazo en repudio a la decisión de la Corte de Estados Unidos de no hacer lugar a la apelación de la Argentina contra los fondos buitre, entre ellas, la Tupac Amaru que se concentró en el Obelisco y emprendió una caravana vehicular hasta el barrio de Palermo. Los militantes concentraron en Plaza Italia para marchar hacia la Embajada de Estados Unidos.
En el marco las distintas actividades de repudio que se llevaron a cabo ayer para rechazar la resolución judicial que complicó la posición de la Argentina frente a los acreedores en litigio, y devolvió la causa de los "fondos buitre" al tribunal de Thomas Griesa, alrededor de las cuatro de la tarde, las distintas organizaciones kirchneristas concentraron en Plaza Italia en donde desplegaron una bandera argentina de 100 metros. Desde allí, emprendieron la marcha hacia la sede diplomática estadounidense, ubicada en Avenida Colombia 4300. Bajo la consigna "Argentina o Buitres", se les sumaron los referentes del Movimiento Evita, Militancia Popular, la John William Cook, el Partido Humanista y Actores por Cristina, entre otros. Al llegar a las inmediaciones de la sede diplomática, cercada por la policía, los militantes, estimados por los organizadores en unos 10 mil, entonaron el himno nacional.
Milagro Sala, referente de la organización y diputada provincial por el Frente Unidos y Organizados por la Soberanía Popular (FUyO) en Jujuy, explicó: "Este banderazo es en apoyo tanto a la política económica y a los intereses del pueblo argentino, como así también, como indicó la misma presidenta Cristina Fernández, para defender la economía global de los intereses de unos pocos."
En la movilización Sala agregó: "Instamos a los gobiernos de la región a no claudicar frente a fallos judiciales de esta características que benefician a muy pocos y perjudican a muchos". "En este tema, no importa el color político del que uno sea, se trata de defender los intereses de todos los argentinos. No vamos a permitir ni que Estados Unidos ni un pequeño grupo de especuladores pretendan tirar abajo todos los esfuerzos que se vienen haciendo desde que asumió Néstor Kirchner para desendeudar el país para tener autonomía", expresó Sala.
Esta semana, luego de que se conociera el fallo de la Corte de Estados Unidos, varias agrupaciones llevaron su propuesta frente a la sede diplomática del país del Norte. La Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), movimientos sociales y organizaciones políticas marcharon el lunes, a poco de conocerse el fallo de la justicia estadounidense.
21.06.2014
convocaron a la ciudadanía a concientizarse sobre el tema
Organizaciones políticas y sociales marcharon al Cabildo contra los buitres
Militantes de La Cámpora y otras agrupaciones K coincidieron en que es necesario comunicar el proceso de desendeudamiento.
Cientos de militantes de organizaciones políticas y sociales kirchneristas se dieron cita ayer en el patio del Cabildo para expresar el apoyo a la defensa de los intereses nacionales frente a los fondos buitre. "Queremos convocar a la ciudadanía a esta causa nacional. Es fundamental que nuestro pueblo se concientice sobre lo que está en juego", dijo el diputado nacional del Frente para la Victoria, Andrés Larroque, uno de los protagonistas del acto que se realizó bajo el lema "Buitres o Argentina. La Patria no se negocia."
Larroque, secretario general de La Cámpora, dejó en claro que la salida frente a la decisión de la Corte de Justicia de Estados Unidos de no tomar el caso argentino, lo que dejó firme el fallo del juez de Nueva York Thomas Griesa que obliga al país a pagarle a los fondos buitre que quedaron fuera la reestructuración de la deuda, será "en el marco de la unidad nacional, el patriotismo y las convicciones". "Cualquier salida será en el marco del crecimiento económico y la inclusión social. No vamos a permitir que extorsionen a la Argentina, y la continuidad de un proyecto de país. Esto va más allá de un gobierno o de un partido.
Estamos hablando de una nación", dijo Larroque. De fondo, centenares de militantes enarbolaban sus banderas y lanzaban sus característicos cánticos en la carpa blanca que se levantó en el patio del Cabildo, mientras afuera jóvenes de la Juventud Peronista desplegaban paraguas celestes y blancos.
En este marco, el también diputado nacional Juan Cabandié recordó que la situación planteada para la Argentina en la Corte estadounidense fue generada por "los endeudadores seriales deshonestos que tuvo la Argentina a lo largo de su historia", y "por el sistema financiero internacional que pretende poner de rodillas al país". "Nosotros no vamos a ser sumisos ni pasivos, por el contrario vamos a defender nuestra soberanía y nuestros intereses nacionales", puntualizó Cabandié, que dejó en claro que la estrategia argentina será en base a la "prudencia", por lo que "nadie tiene que alarmarse ni tener posturas apocalípticas".
El diputado advirtió que la presidenta Cristina Fernández no va dejar que el sistema financiero "condicione el futuro de las próximas generaciones".
En cuanto a la reacción de la oposición, Cabandié señaló que "en las primeras horas" de conocida la decisión se escucharon "declaraciones desafortunadas" pero luego "recogieron el guante, repensaron y hoy se manifiestan con un apoyo a la integralidad de nuestra patria".
Las organizaciones consensuaron durante el encuentro la necesidad de comunicar pedagógicamente en las plazas y los distintos barrios cómo se llegó a la situación actual con los fondos buitre: según dijeron, relatarán los procesos de toma de deuda (convertibilidad, blindaje y mega-canje) y su reestructuración en 2005 y 2010. También contarán cómo actúan los fondos especulativos que intentan jaquear la economía del país y cuáles son los distintos caminos que se pueden tomar. De acuerdo a los voceros de la reunión, se ponderó la participación "como pilar fundamental de la construcción de una verdadera unidad respecto de un tema que involucra a todos los argentinos".
En este contexto, el economista Santiago Fraschina y el periodista e historiador Hernán Biernza expusieron un debate político y económico sobre la historia de la deuda externa argentina.
21.06.2014
solicitada
TODOS CON LA CAMISETA ARGENTINA DECIMOS NO A LOS BUITRES
Las organizaciones y personalidades representativas de los trabajadores, los pequeños y medianos empresarios, los campesinos, los intelectuales y los estudiantes, que a través de 300 organizaciones nucleadas en la Convocatoria Económica y Social por la Argentina, nos manifestamos públicamente en repudio del accionar de los fondos buitres y de la maliciosa interpretación judicial en Nueva York que socava la soberanía de nuestro país y pone en riesgo la posibilidad de seguir creciendo con inclusión social, que a diferencia del ajuste y la dependencia que proponen las viejas recetas del neoliberalismo, nos han permitido cumplir con todos nuestros compromisos financieros y sociales.
Llegamos a esta situación a partir de una historia de profunda dependencia a través del endeudamiento público en los 30 años anteriores a la actual administración liderada por Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner. Sin embargo, lo que estamos viviendo hoy a partir de una demanda de lo que representa sólo el 1% del total de la deuda, cuya restructuración fue aceptada por el 93% en 2005 y 2010, no es otra cosa que la peor expresión de un sistema financiero internacional que ya de por sí genera desocupación, pobreza, marginalidad y profundas desigualdades sociales a escala internacional.
La historia de nuestro país y de la región, ha demostrado claramente que los procesos de endeudamiento nunca han propiciado períodos de desarrollo productivo y redistributivos sustentables sino que, por el contrario, los capitales financieros especulativos y la complicidad de nuestros anteriores gobiernos han provocado recurrentes crisis cuyo costo siempre lo han pagado los sectores de menores recursos, los productivos, la clase media y la sociedad en su conjunto, pero nunca el sistema financiero ni el capitalismo salvaje que los ampara en su búsqueda incansable y perversa del “ señor Dinero” como menciona el Papa Francisco.
Desde las organizaciones que formamos la Convocatoria, entendemos que este conflicto será resuelto de forma favorable para los intereses del pueblo y de la Nación por nuestra Presidenta, con una postura firme, digna y racional. Además, nos reconforta observar el apoyo de un amplio sector del espectro político argentino e internacional que comprende la amenaza que implica el éxito de los fondos buitres para el sistema global.
Debemos seguir promoviendo la unidad, reafirmando nuestra convicción de profundizar los lazos culturales, políticos y económicos con nuestros países hermanos de la Patria Grande. Sumando estratégicamente la potencia de otros países miembros de bloques geopolíticos diversos que compartan la necesidad de discutir profundamente espacios que nos permitan ganar independencia por sobre un capitalismo salvaje que avanza continuamente y que ya ni siquiera se los puede representar a través de los Estado-Nación. Ha llegado la hora de crear nuevos ámbitos internacionales para prevenir que, lo que hoy intentan con Argentina, lo puedan repetir con otros países.
Convocatoria Económica y Social por la Argentina
Fuente:TiempoArgentino










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