6 de julio de 2014

GUATEMALA.

Cancelación de residencia temporal a dos personas voluntarias de PBI Guatemala
2 JULIO 2014

Brigadas Internacionales de Paz (PBI) Guatemala quiere llamar la atención y compartir su profunda preocupación debido a la cancelación de la residencia temporal en Guatemala a dos personas del equipo de voluntarias y voluntarios de PBI en el país. Se trata de una medida adoptada por la Subdirección de Operaciones de Extranjería, de la Dirección General de Migración (DGM) - Ministerio de Gobernación, en dos resoluciones del 1 de julio, sin que consten las razones o hechos que motivan la decisión. La situación resultante, afecta a ambas personas y a su estatus migratorio, así como a la labor de acompañamiento y observación internacional para la defensa de derechos humanos que PBI realiza en Guatemala desde hace más de 30 años.

El 1 de julio 2014, dos integrantes del equipo de PBI, de nacionalidad chilena y española, se presentaron ante la institución mencionada, que les había citado mediante notificación escrita de 25 de junio (recibida el 26) con el fin de proporcionar, respectivamente, “información referente a su Residencia Temporal”. Durante la reunión, en presencia de la representante legal de PBI en el país y de un abogado, ambas personas fueron informadas de que quedaba cancelada su residencia temporal y que contaban con un plazo de 10 días para abandonar el país. Sin embargo, las resoluciones que recibieron por escrito carecen de razonamiento alguno sobrehechos concretos que fundamenten la decisión adoptada.

PBI cuenta con personería jurídica en Guatemala desde 19951, y está debidamente registrada y acreditada ante las instancias públicas competentes, contando con representación legal y capacidad de obrar y actuar en el marco de su mandato y misión. Cada voluntario y voluntariade PBI inicia el trámite de solicitud de residencia temporal a su llegada al país cumpliendo con la normativa migratoria. En todo momento, PBI y sus voluntarios y voluntarias en Guatemalaactúan dentro del marco legal. Regularmente, las autoridades nacionales son informadas de nuestro quehacer en el país y en el exterior.

El voluntario y la voluntaria de PBI a quienes se refieren las resoluciones, mantuvieron presencia internacional en La Puya el 23 de mayo y observaron el desalojo violento del plantón de la Resistencia Pacífica de la Puya, sobre el cual PBI alertó en junio2. Representantes de la DGM presentes en La Puya en el momento del desalojo, se retiraron del lugar sin dirigirse directamente a las personas interesadas, tras comprobar que su situación migratoria estaba en orden mediante la verificación de su documentación identificativa por agentes de policía.

En las semanas siguientes, varios medios de comunicación guatemaltecos se expresaron de forma difamatoria en contra de “extranjeros” y organizaciones internacionales. Nos preocupa que la decisión de retirar la residencia temporal a dos integrantes del equipo de PBI pueda tener relación con informaciones falsas recogidas en medios de comunicación sobre el trabajo de observación internacional durante el desalojo.

En el actual contexto caracterizado por el cierre de espacios para defensores y defensoras de derechos humanos, nos preocupa asimismo que las resoluciones mencionadas perjudiquen las posibilidades de acompañamiento y observación internacional para contribuir a proteger espacios no-violentos de resolución de conflictos y de promoción y reivindicación de los derechos humanos en Guatemala. La labor que desarrolla PBI en el país responde, en todo caso, a la petición de organizaciones y actores sociales que tienen derecho a defender talesderechos, y a solicitar acompañamiento y observación internacional cuando debido a ello enfrentan amenazas y agresiones.


1Concedida el 10 de marzo de 1995 mediante Acuerdo Ministerial 148-95, del Ministerio de Gobernación.

2PBI, “Desalojo violento de la Resistencia Pacífica de La Puya”, Guatemala, 3.06.2014,




La Revolución truncada. La traición del glorioso ejército de Guatemala desde hace 60 años.
Hace seis décadas se llevó a cabo la contrarrevolución contra el  
gobierno legítimo del Coronel Jacobo Árbenz Guzmán por parte de la  
oligarquía en connivencia con el ejército de Guatemala. Desde esa  
época hasta nuestros días, la población mayoritaria sufre las  
consecuencias de tan oprobioso hecho pues, a partir de ello, la  
oligarquía terrateniente tomó de nuevo las riendas que la revolución  
le había arrebatado desatando la más grande carnicería de los tiempos  
modernos en Guatemala.

JACOBO ARBENZ

De ese golpe oligárquico y la traición castrense hay innumerables  
documentos entre los que figuran los desclasificados por el mismo  
gobierno de los Estados Unidos lo cual prueba que la institución  
militar de gloriosa no tiene nada. Al contrario, desde esa afrenta no  
ha sido más que el verdugo del pueblo al ponerse al servicio de la  
clase hegemónica y el Imperio yanqui a quienes ha servido desde  
entonces de manera irrefutable, resguardando los intereses de aquella  
y éste en detrimento de la vida y el desarrollo de la mayoría de  
guatemaltecos.
Hoy escribimos estas líneas en conmemoración de los que brindaron su  
vida por la gesta revolucionaria, especialmente al coronel Árbenz  
quien murió asesinado en México como maniobra abortiva de cualquier  
intento de los revolucionarios por volver a su tierra y recobrar las  
conquistas populares que llevaron a plantear que a esta época se le  
denominara ?la primavera guatemalteca?.
Por ello, refutamos categóricamente la propaganda que se le hace a la  
institución castrense anteponiéndole el mote de ?gloriosa?. Esto que  
se lleva a través de los medios de comunicación por medio de una  
ridícula balada que trata de cubrir tras una pantalla de pulcritud y  
heroísmo al ejército ante una sociedad carcomida por la violencia, el  
crimen, la corrupción y la pobreza, de lo cual es partícipe un gran  
conglomerado de la alta y media oficialidad, no dejando de participar  
en ello la tropa llana. Tanto es así que muchos militares se han visto  
envueltos en crímenes de lesa humanidad tanto en el pasado,  
especialmente durante la guerra interna que sufrió la población con  
mayor profusión en el campo, como ahora, por lo que varios de ellos  
están siendo procesados, pero la mayoría sigue libre y campante. Otros  
han sido denunciados por defensores de derechos humanos de pertenecer  
a bandas del crimen organizado donde su actitud sanguinaria ha dejado  
huella en la psique del guatemalteco por lo horrendo y depravado de  
sus asesinatos.
Por si esto fuera poco, muchos de sus oficiales en activo y en retiro  
son los que forman bandas criminales que controlan el negocio del  
narcotráfico y otros que dañan directamente a la población como la  
trata de ilegales, de menores, de armas, de mujeres, etcétera. Su  
asesoría hacia las maras es evidente ya que los crímenes que cometen  
éstas tienen un patrón similar a los que han cometido y cometen  
aquellos contra sus víctimas: decapitaciones, descuartizamientos,  
torturas.
Asimismo, con la autorización del Congreso de la República, han  
colaborado con otras fuerzas militares, especialmente de EEUU e  
Israel, cuyos asesores bajo la pantalla de acciones humanitarias han  
venido a mapear las zonas donde se encuentran recursos naturales y  
energéticos de interés para sus transnacionales, así como la  
cuantificación de la resistencia hacia los megaproyectos que allí se  
piensan instalar. Además sus efectivos junto con otras fuerzas mal  
llamadas públicas como la policía y guardias privados de dichas  
compañías, han servido, a través de la represión y el homicidio, para  
resguardan los bienes privados de las transnacionales y sus adláteres  
criollos en vez de preservar la soberanía nacional. Casos  
emblemáticos: el desalojo hacia comunidades del Polochic para sembrar  
caña de azúcar y palma africana, la masacre de la cumbre de Alaska, el  
desalojo de comunidades a favor de la cementera de San Juan  
Sacatepéquez, el desalojo de La Puya en San José El Golfo, San Rafael  
Las Flores y un largo etcétera.
Valdría la pena, entonces, preguntarle a sus rapsodas, entre los que  
se cuentan algunos columnistas de los medios más importantes del país,  
¿Qué de glorioso tiene el ejército nacional? ¿Ha defendido alguna vez  
la soberanía del país? Más bien, se han comportado como un verdadero  
ejército de ocupación para sus propios conciudadanos, participando con  
otras fuerzas externas como los grupos de paramilitares y  
narcotraficantes que se regodean dentro y fuera de las fronteras  
patrias para realizar fechorías. A tal punto que convoyes provenientes  
de México han traspasado éstas para ejecutar sus planes macabros sin  
que ese glorioso ejército mueva un dedo.
Bueno, pero que se puede esperar de un cuerpo armado que ha aprendido  
sus prácticas psicópatas en la Escuela de las Américas donde además de  
esas prácticas deleznables y aberrantes contra sus enemigos de clase  
que no son más que ciudadanos indefensos que se oponen a los designios  
del gran capital, también aprenden a besar la mano gringa en vez de  
defender a sus compatriotas.
Pero allí han aparecido los testigos mudos pero contundentes de los  
cientos de esqueletos de mujeres, niños, ancianos y hombres indefensos  
que se han encontrado en las diferentes tumbas masivas y clandestinas  
que se han encontrado, incluso en los destacamentos, quienes señalan  
directamente a ese glorioso ejército de Guatemala como su carnicero.
¡Que viva la resistencia popular!
¡Que viva el 30 de junio, Día de la Dignidad de los pueblos 
masacrados!
¡Que viva Árbenz, el soldado del pueblo!

Colectivo La Gotera
Guatemala, 28 de junio de 2014
Envío:DiariosdeUrgencia

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