27 de noviembre de 2014

TUCUMÁN-MEGACAUSA VILLA URQUIZA: DECLARÓ QUECA KOFMAN.

Una histórica integrante de Madres de Plaza de Mayo declaró en la Megacausa Villa Urquiza

Celina Kofman busca desde hace 40 años a su hijo, quien fue torturado en la "Escuelita" de Famaillá y fue visto también en el penal.
Queca Kofman busca, desde marzo de 1976, a su hijo Jorge Oscar, secuestrado durante un operativo en la ruta 301, cuando iba en colectivo desde Tucumán hacia Córdoba. Ella pudo saber que lo llevaron a la "Escuelita de Famaillá", donde otros detenidos lo vieron, con signos de haber sido brutalmente torturado, y luego en Villa Urquiza.

Llegó hasta la Escuelita y gritó desde afuera el nombre de su hijo. "Nunca sabré si me escuchó", dijo, en uno de los momentos más emotivos de su declaración.

"El valor de que haber logrado que se realice un juicio con toda las garantías de la ley por el secuestro y desaparición de su hijo Jorge es invalorable. Durante su declaración expuso con claridad, pese a sus 91 años. Es un ejemplo de la militancia y el compromiso", expresó la abogada querellante Julia Vitar, quien lleva la causa de Jorge.

"De acuerdo a las investigaciones que ella realizó entre 1975 y 1976, como durante los primero años de democracia, indican que su hijo estuvo en la Escuelita de Famaillá y en el penal de Villa Urquiza. Ella presenció las declaraciones de dos presos comunes que vieron a Jorge detenido junto a los presos llamados subversivos (presos políticos)", sostuvo.

"Toda su declaración fue muy emotiva, contó sobre la larga espera que tuvo en el despacho de Bussi durante la dictadura, que a pesar de estar encañonando en 1975, se aproximó a los perímetros de la Escuelita de Famaillá a gritar el nombre de su hijo, esperando que la pueda escuchar", expleicó Vitar.

También mencionó que "su abogado era el doctor Ángel Pisarello y estuvo hablando con él hasta una semana antes de que lo asesinaran por defender a de presos políticos. La declaración de Queca fue completísima".

Durante la jornada también declaró el hermano de Jorge, Hugo quien dijo: "antes pedíamos aparición con vida, ahora pedimos juicio y castigo".

También declararon las testigos RC y AG, quienes que solicitaron que se aplique el protocolo de tratamiento a testigos víctimas de delitos sexuales. Decidieron declarar sin la presencia de los imputados pero con público presente en la sala de audiencias.
RC habló sobre su secuestro y las torturas a la que fue sometida en la Escuelita de Famaillá. Fue violada en reiteradas ocasiones. "Hijita, no se queje, si es subversiva bánqueselas", recordó RC que le dijo, por aquellos años, el ex juez Manlio Martínez.

"Yo soy una de esas que fue reducida a servidumbre sexual por Marcos Fidencio Hidalgo (director del penal de Villa Urquiza durante la dictadura). A la hora y las veces que él quisiera", expresó. A su vez dijo que Hidalgo la sometía sobre un colchón en el piso y dejaba su arma al lado.

Los represores continuarán con domiciliaria
Días atrás los fiscales Leopoldo Peralta Palma, Pablo Camuñas y Patricio Rovira presentaron con la adhesión de los querellantes Bernardo Lobo Bugeau, Pablo Gargiullo, Daniel Mendivil y Julia Vitar, la revocación de las revocaciones y arrestos domiciliarios de los represores condenados en la megacausa Jefatura II - Arsenales II, impuesto por la Cámara Federal de Casación Penal.

Ayer el TOF determinó no hacer lugar al pedido. Considerando que "este Tribunal carece de facultades juridiccionales para modificar en los hechos los efectos de la resolución del Tribunal revisor", expresa el texto firmado por los jueces Carlos Reynaga, Carlos Jiménez Montilla y Gabriel Casas.

También resolvieron disponer un estricto control de las detenciones domiciliarias, requiriendo un informe semanal sobre el cumplimiento de la medida.

También se dispuso que "el director del Programa Nacional de Protección de Testigos e Imputados realice un relevamiento de las víctimas testigos en la causa de referencia a fines de aplicar el programa".
Fuente:elDiario24



26.11.2014
JUICIO \"VILLA URQUIZA\" EN TUCUMÁN
“Llegué al alambrado y grité por Jorge”
Cruento relato de la Madre de Plaza de Mayo “Queca” Kofman. La histórica dirigente santafesina declaró ayer frente al TOF por el secuestro de su hijo. “Creímos estar en el infierno mismo”, recordó Kofman.
“Llegué al alambrado y grité por Jorge”
Kofman Queca - Juicio en Tucumán
 ¿Es amiga, enemiga, deudora o acreedora de alguna de las partes? “Soy madre de un desaparecido”. La respuesta de Celina “Queca” Kofman a la pregunta de rigor del presidente del Tribunal Oral Federal (TOF), Carlos Jiménez Montilla, anunció la crudeza del testimonio. La histórica referente de Madres de Plaza de Mayo declaró ayer en la megacausa por delitos de lesa humanidad “Villa Urquiza”, en la que su hijo es víctima.

Con su pañuelo blanco en la cabeza y con una enorme foto de su hijo, Jorge Kofman, sobre el pecho, la mujer de 91 años contó las circunstancias de la desaparición del estudiante de Filosofía y miembro del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) de 23 años.

Jorge estudiaba en Córdoba, pero por su militancia se encontraba en Tucumán cuando fue secuestrado. “Sabemos que estuvo aquí porque nos envió fotos y cartas”, afirmó “Queca” y exhibió una imagen de su hijo en la Casa Histórica, fechada de puño y letra por la víctima en mayo de 1975. Relató que la siguiente noticia que tuvo de él fue que lo habían detenido. “En agosto de 1975 nos avisó un compañero de militancia, (Enrique) Gorriarán Merlo”, añadió.

Hugo Kofman, hermano mayor de Jorge, consignó que había desaparecido durante las primeras semanas de julio. La familia residía en Santa Fe y apenas supieron sobre lo ocurrido, comenzaron a viajar a Tucumán para tratar de encontrarlo. En la provincia contactaron al abogado radical Ángel Gerardo Pisarello. “Fue el primero que presentó un habeas corpus, con resultado negativo. Por él supimos que había estado herido y que lo había cuidado una familia cerca de Famaillá. Ellos lo habrían llevado en sulky hasta la ruta para que tomara un colectivo de ‘El Cóndor’ a Córdoba y de ahí lo habrían bajado”, recordó. Agregó que lo habrían reconocido, posiblemente en un control, porque había estado detenido antes.

Por presos conocieron que Jorge pasó al menos por el centro clandestino de detención “La Escuelita” de Famaillá y por las cárceles de Concepción y Villa Urquiza. En Famaillá, lo habrían visto en muy mal estado de salud por las torturas.

“Queca” fue contundente al describir cómo estaba Tucumán en esa época: “era una ciudad sitiada. Pisarello nos recomendó que Hugo no anduviera solo por la calle y que no habláramos en los taxis. Creímos estar en el infierno mismo. Comenzaron a aparecer cadáveres y cadáveres”. Convencida de que su hijo estaba en Famaillá, se acercó a “La Escuelita”. “Sentí que mi hijo estaba ahí, fue la intuición de madre. Me detuvieron y encañonaron antes de llegar. Lloré tanto para que me dejaran acercar… Pude llegar hasta el alambrado y grité con toda la fuerza el nombre de Jorge. Nunca sabré si me escuchó”, lamentó quebrada.

La familia efectuó presentaciones ante la Justicia, organismos nacionales e internacionales. Ninguno tuvo resultado. “Poco antes de que lo secuestraran y asesinaran, Pisarello nos dijo que había una pista positiva y que debíamos encontrarnos en un lugar que no fuera Tucumán ni Santa Fe. Poco después desapareció y no supimos a qué se refería”, añadió Hugo. Inmediatamente, resaltó la valentía y el compromiso del letrado. El público estalló en un aplauso espontáneo. “No sólo nos arrebataron a nuestros hijos y los asesinaron en campos de concentración, sino que quisieron borrarlos. No nos dieron siquiera el consuelo de un duelo. Los había tragado la tierra”, expresó la militante conmovida.

La megacausa “Villa Urquiza” determinará las responsabilidades de 10 ex guardiacáceles, ex policías y ex militares. 
Fuente:AgenciaFe




El testimonio de Queca Kofman 
declaró en el juicio por su hijo desaparecido
26/11/2014
Queca
Celina “Queca” Kofman, histórica referente de Madres de Plaza de Mayo de Santa Fe, declaró este martes en Tucumán en la megacausa por delitos de lesa humanidad “Villa Urquiza”, en la que su hijo es una de las víctimas, y aseguró que “sabemos que estuvo aquí porque nos envió fotos y cartas”.

Con su pañuelo blanco en la cabeza y con una enorme foto de su hijo, Jorge Kofman, sobre el pecho, “Queca” Kofman, de 91 años, contó las circunstancias de la desaparición del estudiante de Filosofía y miembro del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), de 23 años.

Jorge Kofman estudiaba en Córdoba, pero por su militancia se encontraba en Tucumán cuando fue secuestrado y según su madre “Sabemos que estuvo aquí porque nos envió fotos y cartas”.

Como prueba, exhibió una foto de su hijo en la Casa Histórica en la capital tucumana, fechada de puño y letra por la víctima, en mayo de 1975.

Después contó que la siguiente noticia que tuvo de su hijo fue que lo habían detenido ya que en agosto de 1975 “nos avisó un compañero de militancia, (Enrique) Gorriarán Merlo”.

La familia residía en Santa Fe y apenas supieron sobre lo ocurrido, viajaron a Tucumán para tratar de encontrarlo. En la provincia contactaron al abogado radical Ángel Gerardo Pisarello, quien “presentó un habeas corpus, con resultado negativo”, relató. “Por él supimos que había estado herido y que lo había cuidado una familia cerca de Famaillá”, aclaró.

Según el relato de testigos, Jorge Kofman pasó por el centro clandestino de detención “La Escuelita” de Famaillá, donde lo habrían visto en muy mal estado de salud por las torturas, y por las cárceles de Concepción y Villa Urquiza.

Queca Kofman fue contundente al describir que en esa época “Tucumán era una ciudad sitiada y Pisarello nos recomendó que no anduviéramos solos por la calle y que no habláramos en los taxis; creímos estar en el infierno mismo”.

“No sólo nos arrebataron a nuestros hijos y los mataron en campos de concentración sino que también quisieron borrarlos, no nos dieron ni el consuelo de un duelo porque se creyeron dioses, dueños de la vida y la muerte” finalizó..

Julia Vitar, querellante de la familia Kofman, destacó el valor del testimonio brindado. “Celina logró que haya un juicio con todas las garantías de la ley por el secuestro y la desaparición de su hijo, es un ejemplo auténtico de militancia y compromiso de una madre que se formó a la luz de la lucha”, afirmó la letrada.

“Por otro lado, las investigaciones que realizó durante los años 75 y 76, aportaron información concreta en relación al destino de su hijo”, manifestó la abogada. La megacausa “Villa Urquiza” determinará las responsabilidades de 10 ex guardiacáceles, ex policías y ex militares.

Vitar también hizo referencia al Habeas Corpus colectivo que se presentó ante el tribunal, por la decisión de la Justicia de liberar a 15 condenados en la megacausa “Jefatura II- Arsenales II” y darle prisión domiciliaria al resto.

El Habeas Corpus está firmado por Organizaciones de Derechos Humanos de Tucumán, con adhesiones de organizaciones del NOA.
Fuente:RedaccionRosario

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