7 de febrero de 2015

CAUSA AMIA - MUERTE DEL FISCAL NISMAN.

ECHANDO LASTRE
Por Raúl Kollmann e Irina Hauser

La semana que viene la Procuración rescindirá el contrato de Diego Lagomarsino, el hombre que le dio su arma a Nisman. Lo hará a pedido del actual fiscal de la causa AMIA, de confianza de su antecesor, ya que el “técnico informático” casi no concurre a la fiscalía y allí “nadie sabe bien qué hacía”



EL REEMPLAZANTE DE NISMAN PIDIO A LA PROCURACION QUE RESCINDA EL CONTRATO DE LAGOMARSINO
Un técnico para nada imprescindible
Lagomarsino es quien le prestó la pistola Bersa 22 a Nisman. Tenía un contrato por 41 mil pesos mensuales en la Unidad AMIA, pero no iba a la fiscalía y nadie sabe bien de qué se ocupaba. La fiscal Fein lo investiga.
Por Raúl Kollmann e Irina Hauser

El técnico informático Diego Lagomarsino tiene varias empresas a su nombre y viajó treinta veces al exterior en tres años.Imagen: DyN
La Procuración General rescindirá la semana que viene el contrato del técnico informático Diego Lagomarsino, en base a un pedido del fiscal Alberto Gentili, quien reemplazó a Alberto Nisman en la Unidad Especial AMIA. Lagomarsino fue la última persona que vio con vida a Nisman y fue el que le prestó la pistola Bersa 22 con la que se produjo el disparo mortal. Ganaba una cifra sideral, 41.000 pesos mensuales, el contrato más alto que se registre en cualquier fiscalía del país. La mayoría de los empleados de la Unidad AMIA testimoniaron que no concurría a la fiscalía y él mismo afirmó que trabajaba de forma remota y que solía ver a Nisman en el edificio Le Parc, muchas veces en horarios inhabituales, como las dos de la mañana de un feriado. Gentili, designado por Nisman para reemplazarlo en enero, señaló en un escrito que el informático no se presentaba a trabajar y que lo mismo ocurrió con otro contratado, el abogado Claudio Rabinovich, que percibía 31.000 pesos mensuales y que será igualmente dado de baja.

La fiscal Viviana Fein investiga qué papel tenían ambos, qué trabajos hacían y la relación con Nisman. Sus legajos son los únicos dos que hasta ahora pidió a la Procuración, aunque había otros ocho contratados que tampoco asistían a las dependencias de la unidad, según las declaraciones del resto de los empleados ante la fiscalía, que dijeron que sabían de su existencia, pero no conocen qué tareas cumplían. Tanto Lagomarsino como Rabinovich habían firmado sus contratos en 2008. Los papeles definían en forma genérica sus supuestas tareas. En el caso del primero, se hablaba de servicios informáticos, y en el del segundo, jurídicos. Gentili, a cargo transitoriamente de la UFI AMIA, pidió rescindirlos por ser una suerte de empleados o asesores fantasma. Este fiscal declaró ayer en la causa sobre la muerte (ver aparte).

Fein analiza en particular una serie de empresas que figuran a nombre de Lagomarsino, de 35 años, y unos treinta viajes al exterior que hizo en los últimos tres años. Intenta verificar en cuáles de ellos estuvo con Nisman. Se sabe que fueron a Chile juntos y también a alguna provincia.

Lagomarsino es un protagonista enigmático de las últimas 24 horas de la vida de Nisman. Parece claro que no tuvo que ver directamente con la muerte del fiscal porque no estaba en el edificio entre las 11 y las 15 del domingo 18 de enero, el día que fue hallado sin vida. Este último dato habrá que comprobarlo: en los registros de Le Parc figura que entró el sábado a las 20 y que salió recién el lunes a la madrugada, 0.53 hora. Pero da la impresión de que es un registro equivocado. Habitualmente el personal de seguridad no anotaba las salidas en el momento. Por otro lado, la fiscal informó esta semana que había formas de entrar o salir del edificio sin ser captado por cámaras, de las cuales –además– pocas funcionaban, como lo confirmó el director de la empresa a cargo de la seguridad.
Lo que es todavía más oscuro es el trabajo de Lagomarsino con Nisman. El dice que se dedicaba a la seguridad informática, pero es una versión difícil de creer:

- La Procuración tiene un equipo informático, especializado, que es usado por buena parte de las fiscalías del país.

- Hay algunas fiscalías que tienen su propio equipo informático. Entre ellas está la Unidad AMIA.

- Lagomarsino ni siquiera estaba en el equipo de la Unidad AMIA propiamente dicho, funcionaba por afuera.

En una versión que hizo llegar a este diario, Lagomarsino contó –a través de una jueza– que le prestó el arma a Nisman porque éste fue advertido por el espía Antonio “Jaime” Stiuso de que desconfiara de la custodia y que les pusiera seguridad a sus hijas. Esta explicación no la dio en la Justicia y ahora la niega. No se entiende por qué razón esquiva nombrar al otrora poderoso hombre de la ex SIDE. La obligación de guardar secreto es de por vida, pero se lo releva para un caso concreto, como cuando el mismos Stiuso declaró en el juicio por atentado a la AMIA, igual que otros agentes. En ese caso, por ejemplo, el relevo del secreto a un grupo de agentes permitió establecer el pago ilegal de 400 mil dólares con fondos de Inteligencia al desarmador de autos Carlos Telleldín, para que diera una versión inventada que inculpara a los policías bonaerenses.

Hasta ahora la evidencia científica no indica rastros de la presencia de terceras personas en el baño donde Nisman apareció muerto, ni en su ropa ni en el arma que le prestó Lagomarsino. Ese préstamo es el único hecho formal por el que hasta ahora está implicado, lo demás es un misterio a desentrañar.

Su abogado Maximiliano Rusconi lo hizo hablar y dar su versión de los encuentros que tuvo con Nisman el sábado 17 de enero, el día previo a su muerte, pero no respondió preguntas.

En ese contexto fue que contó que el fiscal lo había convocado para que fuera a su departamento y que allí le preguntó si tenía un arma para prestarle. Dijo que le preguntó al fiscal si creía que la denuncia por encubrimiento contra la presidenta Cristina Kirchner había tenido más repercusión de la que esperaba, y que le dijo que sí, que tenía miedo por sus hijas y que no confiaba en la custodia. Según Lagomarsino, le dijo a Nisman que la pistola era vieja y que no le iba a servir para defenderse, y que le contestó que la quería para llevar en la guantera. Según su relato, volvió a su casa, buscó el arma y se la llevó cerca de las 20. Le explicó, relató entonces, cómo usarla y que la respuesta de Nisman fue que no se preocupara porque no la iba a usar. ¿De dónde se conocían? Según el joven informático, de arreglar las computadoras cuando todavía vivía con la jueza Sandra Arroyo Salgado.

La fiscal Fein también mandó a investigar las llamadas de Lagomarsino, que es una de las cuestiones que están pendientes. Por ahora, aunque él no lo nombró en su declaración inicial y pública –pero sí ante la jueza que acercó su relato a este diario– ya se corroboró que Stiuso fue una de las últimas personas que hablaron con Nisman antes de su muerte.

La última llamada habría sido cerca de las cinco de la tarde, un horario cercano al que el fiscal habló con Lagomarsino para citarlo en su casa. El ex jefe de operaciones de la SI tendrá que declarar pronto, aunque se mantiene en secreto cuándo y dónde.







PANORAMA POLITICO
Peligros
Por Luis Bruschtein


Aunque la investigación concluyera de manera terminante que el fiscal Nisman se suicidó, muchos no lo creerían. Es una muerte que se prestará siempre para la especulación y el juego político. La manera en que el fiscal Ricardo Sáenz o su colega Carlos Rívolo usaron este suceso trágico para influir en su interna profesional es apenas una demostración.

¿Qué es más importante: dilucidar esa muerte o utilizarla para saldar cuentas con la procuradora Alejandra Gils Carbó y desgastar la figura presidencial?

La “amenaza” que recibió el polémico juez Claudio Bonadio subraya el sentido que se les quiere dar a estos hechos: “La yegua ya dio la orden de tu muerte”, dice el mensaje, escrito novelescamente con letras de diario recortadas. Este juez es el que lleva una investigación de la empresa Hotesur, de las que una de las propietarias es Cristina Kirchner. Justamente por esa razón, Cristina Kirchner es la más interesada en que no le pase nada. La misma situación se planteaba con Alberto Nisman, que había presentado una denuncia contra ella.

Las dos acusaciones tienen poca consistencia y forman parte de la ofensiva judicial contra el Gobierno en un año electoral. Sobre todo es endeble jurídicamente y sin pruebas la denuncia que presentó el fiscal Nisman. Por esa debilidad de la denuncia, el oficialismo necesitaba que el fiscal se presentara en el Congreso para ponerlo en evidencia. La falta de pruebas es tan obvia que su posición hubiera sido pulverizada en la reunión parlamentaria que se había convocado para el lunes posterior al hallazgo de su cuerpo.

Con sus años como fiscal, Nisman tenía que saber el desastre al que se dirigía. El borrador que se encontró es todavía más flojo. Su muerte en esas circunstancias fue la peor noticia para el oficialismo, que ya consideraba que la reunión del lunes sería un paseo. Nadie fue más afectado por la muerte de Nisman en ese contexto que el Gobierno.

La situación es tan extrema y compleja que induce al temor y a una fuerte inquietud, tanto porque se afecta la suerte de la República y sus instituciones como porque en ese cuadro destemplado pesa ahora la vida de una persona. ¿Cualquier fiscal puede deponer a un presidente con una acusación sin sustento? ¿Cualquier fiscal puede intervenir en el proceso electoral ciudadano con acusaciones insustentables que puedan incluir pedidos de allanamientos, de detención o de indagatorias? ¿Puede hacerlo si una buena parte de los funcionarios judiciales que intervendrían respalda esas acusaciones porque está contra de ese gobierno? Los mensajes de odio en Facebook contra Cristina Kirchner, por parte de la jueza Fabiana Palmaghini, producen escalofríos por sus augurios de parcialidad, y son apenas otra muestra de la actitud politizada y tan embanderada de gran parte de los miembros del Poder Judicial, como quedará demostrado también en el acto que se convocó para el próximo jueves. El peligro más grande de la investigación son estas presiones.

Toda la investigación que realizó Nisman del atentado a la AMIA fue alimentada por el director de Operaciones de la Secretaría de Inteligencia, Antonio “Jaime” Stiuso, quien, a su vez, recibía los aportes de la CIA y el Mossad. Los Servicios de Inteligencia descartaron otras pistas y eligieron la llamada pista iraní. Fue así durante la investigación del juez Juan José Galeano y se mantuvo después con la del fiscal Nisman. Pero hacía varios años que Nisman no aportaba nuevas pruebas. Como sucedió con el ex embajador de Irán en la Argentina, Hadi Soleimanpour, que fue detenido en Londres por Interpol y liberado por falta de pruebas, si otros acusados hubieran sido detenidos, habría sido muy difícil condenarlos con las pruebas que había reunido Nisman. ¿Por qué los Servicios de Inteligencia (SIDE,

CIA, Mossad) no aportaron más pruebas a la investigación de Nisman? ¿Por qué lo dejaron solo con su acusación?

La denuncia del memorándum de acuerdo con Irán se produjo cuando el gobierno de Israel se manifestó en su contra. Dos periodistas argentinos dijeron bajo juramento que les habían mostrado una comunicación interna de la Cancillería iraní donde se afirmaba que el gobierno argentino podía dejar de perseguir a los acusados por el atentado a la AMIA a cambio de acuerdos económicos. Nadie más que algún funcionario de la embajada israelí o del Mossad podría haber mostrado un documento de esas características. Ese documento, que estaba escrito en inglés, cuando en Irán se habla el idioma farsi, fue una piedra basal de la denuncia contra el memorándum.

De ese documento, lo único que hay es la palabra de los dos periodistas, uno de los cuales reveló que supo de él por “fuentes oficiosas de la Cancillería de Israel que ni siquiera hubieran podido asegurar que no era falso. Nadie más lo vio. En todo caso, el Mossad nunca se lo facilitó a Nisman. Aunque nada de lo supuestamente acordado se verificó en la realidad, Nisman formuló su denuncia contra la Presidenta y el canciller sobre esa hipótesis. Está comprobado que nada de lo que dice es cierto. Los jefes de Interpol aclararon que el gobierno argentino insistió en que no se levantaran las alertas rojas, está demostrado que el comercio con Irán disminuyó en vez de aumentar y que el famoso petróleo iraní –que según Nisman fue el motivo de esta supuesta traición– no se puede refinar en la Argentina por su alto contenido de azufre.

La razón por la que Nisman creyó más en los Servicios de Inteligencia que en los hechos crudos todavía es una incógnita. Sobre esas patrañas pretendía acciones legales contra una presidenta de la República y un canciller. Pero los Servicios de Inteligencia no le proveyeron de prueba concreta, también lo dejaron solo, más interesados en las repercusiones políticas de la denuncia que en el esclarecimiento de las mismas. Es probable que el fiscal también persiguiera un efecto político, pero sin pruebas quedaba muy expuesto desde el punto de vista legal, y su trabajo como fiscal en las dos investigaciones –AMIA y memorándum– quedaba marcado por el fracaso, como sucedió. Entre las miles de versiones sobre estos sucesos, se habló de que al fiscal le habían prometido dos testigos para apuntalar su denuncia, y que a último momento le avisaron que no los tendría.

Toda la guerra contra el gobierno argentino por el memorándum de acuerdo con Irán partió de los Servicios de Inteligencia, en especial el israelí, que aportó ese famoso documento interno de la Cancillería iraní, nunca presentado en la causa y cuyo contenido se demostró que era falso. Una operación del servicio secreto de un país extranjero pudo movilizar a la oposición interna contra el memorándum. Todas las instancias por las que transitan estos gravísimos hechos –el atentado a la AMIA y la muerte del fiscal que lo investigaba– están conmocionadas a su vez por problemáticas concretas de los que tratan de usarlos en provecho propio: los sectores más conservadores del estamento judicial se resisten a introducir los cambios propuestos por el oficialismo; la corporación mediática se resiste a la desmonopolización que requiere la nueva ley de medios; los Servicios de Inteligencia buscan venganza por los desplazamientos internos y la reorganización que se impulsa desde el Congreso; y la oposición está en un año electoral. Para todos ellos, el Gobierno es el único responsable de todos sus males. No es la mejor combinación para esclarecer ninguno de los hechos investigados.

Los Servicios de Inteligencia y la corporación de medios están tan mezclados con estos hechos, que es inevitable que el acto que se anuncia para el próximo jueves en homenaje al fiscal sea usado políticamente como se hizo con la ceremonia de su entierro. No por la actitud de la familia, que en todo momento trató de preservar el sentido de ese acto en un marco respetuoso, sino por la intervención de grupos de activistas que provocaron los desmanes. Desde el punto de vista granmediático, estos desmanes constituyeron lo más trascendente de la ceremonia. Y a los activistas los pusieron los servicios.

El jueves también estarán los que, al igual que en el entierro, tratarán de usar en provecho propio la muerte del fiscal. Estarán los dirigentes de la oposición como Elisa Carrió, que ya trató de opacar al fiscal Nisman con su propia denuncia contra la Presidenta. A cada quien le interesa su parte del botín sin que les importen mucho los 85 asesinados en la AMIA o el mismo fiscal homenajeado. La demagogia es más visible y ruidosa que la discreción de los que están más preocupados por el esclarecimiento de esas muertes. Son situaciones en las que la política muestra su costado más oscuro, donde la vida de las personas se convierte en meras fichas de un juego de poder que circula por rincones que nunca salen a la luz.





FISCALES OPOSITORES LLAMARON A UNA MOVILIZACION EL 18 DE FEBRERO POR LA MUERTE DE NISMAN
Una marcha de la gran familia judicial
Será una Marcha del Silencio. Desde la oposición salieron a apoyar. El kirchnerismo sostuvo que buscan sacar rédito.
Por Nicolás Lantos

Los fiscales Campagñoli, Sáenz, Marijuán y Stornelli, acompañados de Julio Piumato, en las puertas de Comodoro Py.Imagen: DyN
Una manifestación de un sector del Poder Judicial para pedir Justicia. Aunque suene contradictorio, eso fue lo que anunciaron ayer cuatro fiscales opositores y el dirigente sindical Julio Piumato, al convocar a una Marcha de Silencio para el 18 de febrero, cuando se cumpla un mes de la muerte de Alberto Nisman. En conferencia de prensa, llamaron a marchar “sin identificaciones partidarias” entre la Plaza Congreso y las oficinas donde funciona la UFI-AMIA, donde trabajaba Nisman, a pocos metros de Plaza de Mayo. La cita obtuvo rápidamente el apoyo de dirigentes y medios de comunicación opositores y se viralizó en las redes sociales gracias a las mismas cuentas que estuvieron detrás de las convocatorias “espontáneas” de cacerolazos contra el gobierno nacional. Desde el kirchnerismo se mostraron respetuosos del derecho a manifestarse, aunque salieron a responder. El secretario general de la presidencia, Aníbal Fernández, señaló que entre los convocantes “hay gente que no se movió por otros argentinos en los momentos más duros”.

Aunque la cara visible son los fiscales Guillermo Marijuán, Carlos Stornelli, José María Campagnoli y Ricardo Sáenz, la convocatoria cuenta con el apoyo desembozado de la Asociación de Magistrados y de dirigentes de la oposición. Otros fiscales, como Cristina Caamaño, rechazaron la propuesta y hay sectores del Poder Judicial que tampoco la acompañan. Desde el Gobierno le atribuyen la intención de sacar rédito político de la muerte del responsable de la investigación sobre el atentado contra la sede de la mutual judía y de buscar la renuncia o destitución de la procuradora Alejandra Gils Carbó.

“Dada la consternación que nos ha causado la muerte trágica de nuestro compañero Alberto Nisman, los empleados, funcionarios y magistrados del Ministerio Público Fiscal y también del Poder Judicial Nacional, le rendiremos homenaje con una marcha en silencio y con total tranquilidad”, anunció Marijuán, que aclaró que la convocatoria “no es en contra de nadie, sino por respeto”, a pesar de que fue refrendada por dirigentes de la oposición como Elisa Carrió, Graciela Ocaña y Laura Alonso, y, en las redes, por los organizadores de anteriores cacerolazos.

Aunque alegan marchar por la independencia del Poder Judicial, entre los que pusieron la cara para la convocatoria está el fiscal Campagnoli, quien investigó de forma irregular a la familia Kirchner, por lo que estuvo al borde de ser destituido por mal desempeño el año pasado, y sobre el que pesan denuncias por violencia institucional. También Stornelli, de fluidos vínculos con el PRO y con un sector de la barra brava de Boca Juniors, club donde actúa como jefe de Seguridad. Por su parte, Sáenz es vicepresidente de la opositora Asociación de Magistrados que preside el camarista radical Ricardo Recondo y fue denunciado por realizar “forum shopping”. Tanto Sáenz como Recondo participaron de viajes y programas financiados por la fundación Certal, vinculada a Clarín.

“Debemos hacer esta tarea de trabajar e investigar con libertad e independencia, porque sin investigadores independientes, la Justicia no suele actuar”, dijo Campagnoli en la conferencia de prensa. Stornelli, por su parte, advirtió que el caso de Nisman “es el primero de estas características, pero podría no ser el último”. Ambos estuvieron escoltados por Piumato, secretario general de la Unión de Empleados Judiciales, quien pidió que “quienes tienen las responsabilidades de investigar la muerte de Nisman y de seguir sus investigaciones, y quienes tienen en sus manos causas trascendentes para el futuro de la Nación, deben sentir que están acompañados por la comunidad judicial y el conjunto del pueblo argentino”.

Sin embargo, no toda la “comunidad judicial” concuerda con la protesta: la fiscal federal en lo criminal Cristina Caamaño calificó ayer la marcha como “una puesta en escena para victimizarse” y denunció que “los fiscales que convocan están operando políticamente”

Desde el gobierno nacional, si bien recalcaron el derecho a manifestarse y a expresarse de quienes organizan la protesta, pusieron la lupa en su legitimidad y cuestionaron los antecedentes de quienes la convocan.

“Creemos firmemente en la libertad de expresión, en la libertad de reunión, en la libertad de opinión, y creemos que la democracia debe ser plena e intensa. Somos extremadamente respetuosos de todas las manifestaciones, pero también creemos que es necesario tener un nivel de evaluación de por qué se realiza una marcha de esta naturaleza”, dijo el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, que destacó que “quien tiene que investigar” la muerte de Nisman “es el Poder Judicial” y “nadie puede decir que existe intromisión e interferencia por parte del Ejecutivo” en esa investigación.

Por su parte, el secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, aseguró que la posibilidad de marchar “forma parte de los derechos conquistados por todos los argentinos”, pero advirtió que entre quienes le dan apoyo “hay gente que no se movió por otros argentinos en los momentos más duros” del país, y mencionó en ese sentido al ex fiscal general Strassera.
Fuente:Pagina12





Cruce entre Aníbal Fernández y Strassera por la dictadura
06 Feb 2015
"Jorge Cepernic había venido a Buenos Aires y a la salida de un cine fue detenido por las actas de reparación institucional. Algo sin sentido que no apuntaba ningún delito en especial, pero él (Strassera) consideró que eso era suficiente y rechazó el hábeas corpus", indicó Fernández.

"Hay gente que no se movió por otros argentinos en los momentos más duros de la democracia", añadió el secretario general de la presidencia en declaraciones a la prensa.

Por su parte Strassera en declaraciones a radio Nacional Rock propuso este viernes por la mañana que Fernández le mencione "un hábeas corpus que haya firmado él o los Kirchner, y entonces vamos a hablar del tema".

"Cépernic era amigo de los Kirchner pero no lo firmaron ellos, es uno de los hábeas corpus rechazados con información fehaciente del Poder Ejecutivo. Ni siquiera me lo reprocha el hijo de Cépernic el día de hoy", agregó.

El ex fiscal se refirió también a la marcha de silencio convocada por un grupo de fiscales, con el apoyo de dirigentes de la oposición, para el próximo 18 de febrero en reclamo por el esclarecimiento de la muerte de Alberto Nisman.

"Es la primera vez que tienen que salir los fiscales a pedir que los dejen trabajar en paz. Ha muerto uno de ellos, es una cosa seria. Solo quieren que los dejen actuar con libertad de justicia", aseguró Strassera.

"Conozco a una gran mayoría de los fiscales y esto no es político", añadió para concluir en que la procuradora Gils Carbó "debería renunciar e irse porque es un escándalo lo que está haciendo, está persiguiendo a los fiscales", agregó.

A su turno Fernández indicó que la realización de la marcha "forma parte de los derechos que hemos conquistado todos los argentinos, no me parece que sea malo, han matado a un fiscal, o ha muerto un fiscal, o se ha suicidado un fiscal".

También aludió a la participación de Strassera en la manifestación señalando que "resulta que es él que ahora va a marchar, bueno, bienvenido sea que se haya dado cuenta de que la libertad es otra cosa y que el respeto por las instituciones es otra cosa".
Fuente:NoticiasArgentinas




UNA MOVIDA PARA REALIZAR ESTE AñO UN ENCUENTRO NACIONAL DE ARGENTINOS DE ORIGEN JUDIO
Judíos pero no de la DAIA ni la AMIA
Disgustados por la posición de las autoridades de las organizaciones de la colectividad judía alrededor del caso Nisman, un grupo de argentinos de origen judío busca armar un encuentro a través de las redes sociales.
Los argentinos de origen judío quieren mostrar otras opiniones.Imagen: Joaquin Salguero

Luego de que la denuncia y posterior muerte del fiscal Alberto Nisman volviera a poner en el centro de la discusión el atentado contra la AMIA, un grupo de miembros de la comunidad judía decidió desmarcarse de la posición oficial adoptada por la AMIA y la DAIA por considerarlas “burdamente alineadas con los sectores más belicistas de la política internacional” y comenzó a organizar un Encuentro Nacional de Argentinos de Origen Judío para algún momento de este año. El sociólogo Mario Toer, uno de los motorizadores, señaló que se trata de un espacio para quienes “no quieren ser utilizados” y confió en que la propuesta será “altamente convocante”.

“Las principales organizaciones de la comunidad judía se atan a una política mundial que no toma en cuenta lo que son los pareceres de una comunidad tan vasta, con tanta inserción y con tantos exponentes como la nuestra”, afirmó Toer, apuntando contra las autoridades de la AMIA y la DAIA. “Es fundamental convocar a esta enorme cantidad de gente, que seguramente va a aceptar el llamado, porque está clarísimo que muchos no compartimos la manera en que las agrupaciones de la comunidad se alinean en función de una política a nivel internacional”, agregó.

El académico consideró que luego de la muerte del fiscal Nisman “se hizo muy evidente” cómo la conducción de las organizaciones judías “se plegó a operaciones políticas” y por eso la nueva vertiente surge como una respuesta a esa postura. “Fue tan alevoso ese alineamiento que se ha generado una reacción”, afirmó.

La convocatoria está circulando a través de las redes sociales y las adhesiones se reciben en el mail argentinosdeorigenjudio@gmail.com. Allí expresan que “quienes formulamos este llamamiento no pretendemos constituirnos en la voz de la totalidad de los argentinos de origen judío, pero les negamos a la DAIA y la AMIA la atribución de hablar y negociar como si fueran los depositarios del monopolio de ‘lo judío’”. Entre otras cosas, recuerdan “el vínculo de subordinación del fallecido fiscal Nisman con la embajada de Estados Unidos” y el brusco cambio de parecer de la conducción de la AMIA-DAIA respecto al Memorándum de Entendimiento con Irán. “Nuestro destino estuvo –y está– íntimamente enlazado con el futuro de la Argentina”, remarcan.

Toer explicó que la iniciativa pretende “generar un encuentro que dé un cauce a los que no queremos que nos utilicen”, y se mostró optimista respecto de los apoyos que podrían cosechar. “No tengo datos precisos de cómo va a seguir este encuentro, pero sí tengo la certeza de que va a ser muy convocante dadas las características tan burdas y este alinearse con los sectores más belicistas de la política internacional de las principales organizaciones judías”, remató.





OPINION
Por qué los judíos tenemos la culpa
Por Elina Malamud *


Mi abuelo Morduch Gurewitsch era bolchevique. Quién sabe en qué momento de fin del siglo XIX o principios del XX se fue de Chechersk a Gomel para estudiar. Era la parte de Rusia en proceso de industrialización que hoy se llama Bielorrusia. Cambió su torá tan vapuleada por escritos prohibidos que hablaban de un mundo más justo y así fue que se vio comprometido en la revolución de 1905, simbolizada bellamente por Eisenstein en El acorazado Potemkin y en el cochecito de bebé que rueda infinitamente por las escaleras de Odessa. Se escapó del zar rumbo a Berna, ahí estudió bioquímica y partió después a Sudamérica, seguido por mi abuela, Malka Lifschitz, licenciada ella en letras eslavas. Me encantaría hacer un agujerito en el diploma de Morduch, que cuelga enmarcado en la pared de mi living, para espiar al otro lado del tiempo esas dos vidas suyas, la del militante que no fue como Pavel Vlásov, el romántico revolucionario de la novela de Gorki, y la del estudiante emigrado que arrastró su pobreza del Este, que tal vez se haya codeado con Rosa Luxemburgo y cuya tesis final en la Universidad de Berna me regodeo en encontrar una y otra vez en Internet: Ueber einige Amidoderivate der Schwefelsa”ure, Inaugural-Dissertation... von Morduch Gurewitsch, 1910. Como tantos migrantes del Este de Europa que en aquella época se largaban a Palestina, a Estados Unidos, al Brasil, a Inglaterra, a Argentina, llegaron a Buenos Aires por 1911, pero nunca abandonaron la ilusión de volver a participar en la gran avanzada que cambiaría el mundo.

Los judíos socialistas del Bund en el que militó mi abuelo, según me explicaba Yeña, mi dulce idishe mame, imaginaban una sociedad futura igualitaria y sin explotados, en la que no existirían las fronteras nacionales y la única patria sería la clase trabajadora. En la izquierda de Poalei Tzión, en cambio, seguidora de Ber Borojov, consideraban que una historia común, una economía alejada de la producción primaria y un pasado lingüístico que los reunía conformaba a un grupo humano al que sólo le faltaba un territorio para constituirse como pueblo y ese territorio estaba en Palestina, donde deberían afincarse si querían recuperar su relato legendario y llevar la buena nueva de la revolución proletaria a los campesinos de Oriente Medio. No los juzgo. Sólo quiero contar cómo eran. Todos eran judíos socialistas que migraron como mi familia.

Moisés Malamud, mi padre, nació a principios del siglo pasado cerca de Kishiniov, la capital de Moldavia, que en esa época se llamaba Besarabia y era también parte de la Rusia de los zares. Venía de una familia menos intelectual, más atada a la tradición religiosa y dispuesta a crecer en esa Argentina promisoria de leche y miel que fue refugio de emigrantes de toda la Europa del hambre, la persecución y la guerra. Mi abuelo Elías, un pobre mameligue alimentado a polenta, se vino a Buenos Aires antes de que empezara la guerra ruso-japonesa, a dormir de noche sobre el mismo mostrador en el que trabajaba de día, pero ya había progresado a kventenik –vendía “por su cuenta”– ofreciendo colchas de puerta en puerta, cuando toda su prole llegó a su encuentro. Hoy es una familia de doctores y comerciantes, estancieros y rentistas y hasta políticos que fragotearon con el general Bonnecarrére en los años convulsos que caracterizaron nuestro medio siglo y la caída del gobierno de Perón.

Así y todo, Moisés se fue, recién recibido, a constituirse en el único médico del Dock Sud, en la época de Barceló y Ruggierito, donde atendió con la misma solicitud a laburantes y malandras; organizó una cooperativa de médicos en Avellaneda que pronto quedó en manos de los que querían transformarla en una clínica privada de médicos directores y médicos asalariados. Entonces, ya director del Hospital Fiorito, fundó la cooperadora que todavía existe, cuando creyó que, si las partidas no alcanzaban, era lícito pedir ayuda a las fuerzas vivas de la ciudad y hoy un pequeño busto, en el patio del hospital, recuerda su trayectoria. Así fue, así es mi familia judía.

Así como esos vecinos que fundan un club de barrio para reunirse a bailar pasodoble, tango y cumbia, a jugar al truco, a rifar una bicicleta para construir la canchita donde ellos y sus hijos puedan ejercitar algún deporte, terminan cooptados por las millonadas obscenas de los traficantes de jugadores de fútbol, así también la mutual judía y la delegación de entidades judías, herederas de la primera cooperativa agrícola de Sudamérica fundada en 1890, en la sinagoga de piso de ladrillo de Basavilbaso, continuadoras del Bund y del teatro IFT, hoy están en manos de empresarios y rabinos que tejen sus negocios y sus políticas pro israelíes, programan la currícula de la educación comunitaria, deciden quién es suficientemente judío y quién no lo es para morir su eternidad en los cementerios que ellos administran... votados por ellos mismos.

Y la culpa es mía, es nuestra, nuestra de todos los judíos que priorizamos la vida ciudadana y no nos sentimos llamados a actuar en el seno de nuestra minoría étnica. Somos cientos de miles los judíos y judías argentinos y argentinas que no hemos sido obligados a continuar nuestra infancia y juventud en la colonia de verano de Summerland, ni a remar en Hacoaj, ni a jugar al vóley en Macabi, ni a hacer vida cultural en Hebraica, ni a ir a la sinagoga porque no creemos en la existencia de dios, ni a mandar a nuestros hijos al colegio Weitzman ni al Wolfsohn, ni nos hemos casado con un buen judío sino con un compañero de la facultad o de la militancia o con el hermano de una amiga del barrio que no profesaba nuestra religión ni tenía la misma historia del templo arrasado pero compartía nuestros ideales y nuestra esperanza de un mundo más justo. Somos cientos de miles los judíos y judías argentinos y argentinas que no estamos representados por la AMIA y la DAIA, que no comulgamos con las dirigencias israelíes, que lamentamos la derechización de una sociedad que se olvidó del kibutz y de los motivos que llevaron a sus antepasados a Palestina, y nuestras organizaciones comunitarias no tienen por qué convertirnos en sus adláteres, en sus defensores, en sus cómplices. Somos los que queremos una Palestina sin territorios ocupados, donde nadie se crea superior ni explote al otro y una dirigencia independiente que no pretenda colocar a nuestra minoría en un estamento ideológico que no le corresponde, porque los judíos somos muchos y pertenecemos a corrientes políticas diversas.

Es así que esos judíos deberíamos haber tenido una participación más activa en las instituciones comunitarias, o quizá, aún estemos a tiempo de crear otras nuevas en las que la diversidad de pensamiento y una visión del mundo más amplia no nos recluyan en estructuras manoseadas por miserias locales, mezquindades empresariales e intereses globales. Los judíos debemos hacer el mea culpa y recuperar el espíritu solidario de los fundadores de estas instituciones hoy cuestionadas, pensando en sus mutuales, en sus cooperativas y en los grandes hombres y mujeres de nuestra etnia que dedicaron su vida a la lucha por un mundo mejor y que ya han sido vastamente nombrados en los varios artículos que tantos judíos hemos publicado últimamente en los medios.
* Escritora y periodista.
Fuente:Pagina12





las conexiones de stiuso y nisman con la cia
Relaciones peligrosas

06/02/2015
Por Rubén Pereyra
Fue el lunes 2 de febrero. Gustavo Vera y Fernando “Pino” Solanas se pararon en la vereda de los tribunales de Comodoro Py y lanzaron el dardo mediático. Mientras el legislador porteño y referente de La Alameda presentaba una denuncia por enriquecimiento ilícito contra el ex hombre fuerte de los servicios de inteligencia argentinos, el senador y ex cineasta vinculaba a su ex aliada Elisa Carrió con el hombre al que acababan de denunciar: Antonio Stiuso.

“La doctora Carrió dijo que tenía amistad con Stiuso. Que estaba en contra del escrache porque ella tenía buena relación con Stiuso. Siempre se abstuvo de investigar esto. Me lo manifestó a mí y a Gustavo Vera”, dijo el senador Pino Solanas. Y agregó: “La doctora siempre se abstuvo de presentar algún proyecto que investigara esta verdadera cueva de ratones. Todo el mundo sabía que Stiuso era el hombre de la CIA, la central de inteligencia norteamericana. Todos ellos no son muchachos inocentes, son hábiles en asesinatos”.

¿Por qué el ex agente Stiuso, a quien todos sindican como el hombre fuerte de las operaciones mediáticas y políticas de los últimos 30 años, no era citado a declarar en la causa Nisman? Ningún político de la oposición pidió que la fiscal lo cite a declarar. El oficialismo presionó tibiamente hasta que la fiscal Viviana Fein se decidió y lo citó como testigo.

La respuesta a tanta cautela no está en ningún documento secreto ni en el escritorio de ningún funcionario. Hay que buscarla en declaraciones públicas, libros y artículos de los últimos años, que revelan la enorme influencia de la embajada de Estados Unidos en la política argentina y, en especial, el poder que ejercía sobre el titular de la unidad que investigaba el atentado a la AMIA, el fiscal Alberto Nisman.

Mucho de esto revela el libro Argenleaks, de Santiago O’Donnell, que ha tenido bastante difusión pero que muchos quisieran patear para abajo de la alfombra. Allí, en los cables oficiales que casi ningún político o funcionario se atrevieron a desmentir, queda claro que la dirigente del ARI Elisa Carrió tiene excelentes vínculos con la embajada de Estados Unidos, pero también revela que la legación diplomática manejaba a su antojo ciertos resortes de la Justicia y, entre ellos, nada menos que al fiscal de la causa AMIA.

En una entrevista en Radio América Santiago O’Donnell señaló que luego de publicar el libro fue citado por Nisman, quien reconoció que recibía información que provenía de Stiuso, que en ese momento era el director general de Operaciones de la Secretaría de Inteligencia. “Me decía que toda la información se la pasaba Stiuso –ratificó O’Donnell– porque era el que tenía contacto con servicios secretos de Estados Unidos y de Israel”.

Sobre la veracidad de los cables, el periodista añadió que “nunca nadie los desmintió porque son documentos oficiales que hasta la propia embajadora en la Argentina en ese momento, Vilma Martínez, los reconoció”. Comprobada la veracidad de estos documentos, es evidente también la injerencia de Estados Unidos en la política local. ¿Por qué no investigar, entonces, de qué manera se comportó la embajada cuando el fiscal Nisman decía que tenía un escándalo político entre sus manos que terminó siendo una bomba de humo que alguien le convenció de detonar?

No es la primera vez que la presidenta de la Nación, Cristina Fernández, habla de una conspiración o intento de golpe blando contra su gobierno. Tampoco es la primera vez que algún organismo político norteamericano participa en la preparación de algún golpe desestabilizador. Remitirse, para esto, a las operaciones de la USAID, la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo, de comprobada actuación en la desestabilización de gobiernos latinoamericanos. Su blanco preferido: Cuba, por supuesto.

De los golpes blandos pueden dar cuenta Manuel Zelaya, el destituido presidente de Honduras en el 2009, y Fernando Lugo, destituido en 2012 en Paraguay. De la actuación estadounidense en el golpe en Honduras habló nada menos que la ex secretaria del Departamento de Estado, Hillary Clinton, que en su libro Decisiones difíciles afirma que influyó en Honduras para impedir que Manuel Zelaya regresara a la presidencia, luego del derrocamiento en junio de 2009. Hillary admitió que “en los días siguientes del golpe hablé con mis homólogos de todo el hemisferio, incluida la secretaria Patricia Espinosa en México, con el objetivo de organizar ‘rápidamente’ unas elecciones que tuvieran como resultado hacer irrelevante la cuestión Zelaya”.

En Paraguay, la USAID tuvo una intervención decisiva para alfombrar el golpe a Fernando Lugo: instruyó a la policía que protagonizó la matanza campesina que inició el proceso de destitución.

En Bolivia, durante el año 2008, el presidente Evo Morales enfrentó una serie de acciones de protesta que tendían a su derrocamiento. Hasta se realizó un referendo revocatorio, en el cual el mandatario boliviano fue ratificado con más del 67% de los votos.

En esos días se comprobó que el embajador norteamericano, Philip Goldberg, se había reunido en secreto con uno de los líderes de la protesta, el prefecto de Santa Cruz, Rubén Costas, lo que fue tomado como un claro hecho de desestabilización en el que intervenía, una vez más, la embajada.

En los últimos días, tras la muerte del fiscal Nisman, Evo Morales no tuvo dudas y declaró: “La hermana Cristina, su gobierno y su pueblo y junto al mundo entero derrotamos a los fondos buitre. Y cuando fracasan con la agresión económica contra Argentina, preparan una agresión política, con una emboscada a la presidenta Cristina, con la muerte del fiscal (Alberto Nisman)”.

Pero ¿hasta dónde llegan las conexiones entre Nisman, Stiuso y la embajada? Sigamos leyendo a O’Donnell: “Los cables reflejan una y otra vez la falta de independencia del fiscal respecto de la embajada de Estados Unidos en la investigación del atentado, tal como documenté en mis libros Argenleaks (2011) y Politileaks (2014). Dicha conducta incluye el adelantarle a la embajada medidas judiciales tanto de la fiscalía como del juzgado que entiende en la causa AMIA, llevar borradores de resoluciones a la embajada para ser corregidos hasta conseguir la aprobación de la sede diplomática, y disculparse reiteradamente cuando no se dio preaviso de alguna medida judicial del caso a los diplomáticos y agentes de dicha embajada estadounidense. Los cables reflejan también que importantes referentes de las principales organizaciones de la comunidad judía, de la Cancillería argentina y hasta de los propios expertos estadounidenses que le daban letra a Nisman expresaban en privado serias dudas acerca de la marcha del expediente, pero que evitaban que esas dudas se hicieran públicas para no debilitar la causa”.

De acuerdo con lo que cuenta el periodista en el sitio www.nodal.am, “poco tiempo después Nisman me citó en su despacho a través de su publicista para hablar del libro, invitación que acepté de buena gana como suelo hacer cuando alguien sobre quien escribí quiere comentar lo que dije. En esa reunión Nisman me dijo que si bien puede ser cierto que la embajada le decía esto y aquello, él no siempre le hacía caso y que continuaba investigando pistas alternativas mal que le pesara a la embajada y que la prueba está en el expediente y en que la acusación contra los encubridores de la ‘conexión local’ fue elevada a juicio. Nisman también me contó que prácticamente toda su información provenía del agente de la Secretaría de Inteligencia Jaime Stiuso, ya que Stiuso tenía la confianza de los servicios secretos estadounidenses e israelíes. Me comentó que Stiuso le pasaba información en bruto y lo que él podía corroborar lo llevaba al expediente”.

La relación Stiuso-Nisman es pública y está más que probada. Cómo se vinculan ambos con la embajada no sólo lo sostiene Santiago O’Donnell, sino también el abogado Juan Labaké, representante legal de Alberto Kanoore Edul, implicado en el atentado a la AMIA. Labaké es un abogado peronista, nacionalista, que sostiene –con escasas pruebas y muchas suposiciones– que el atentado contra la AMIA fue obra de servicios vinculados a Israel y que el desvío de la causa hacia la pista iraní fue obra de la CIA, el Mossad y la propia SIDE argentina.

En una entrevista concedida estos días al diario publico.es, Labaké señaló que antes de su muerte denunció a Nisman por traición a la patria. El abogado basa sus afirmaciones en que Nisman basó su acusación contra los iraníes en un documento reservado confidencial que la CIA le entregó a Miguel Ángel Toma en 2002, cuando este dirigente estaba a cargo de la Secretaría de Inteligencia durante el gobierno de Eduardo Duhalde.

“Es un informe de 150 páginas elaborado por la CIA y el Mossad, como consta en el propio documento”, señaló Labaké. Toma debía arreglar un problema con la CIA, porque la foto de su jefe en Buenos Aires había sido difundida por error, durante el mandato de Fernando de la Rúa, y el organismo de inteligencia norteamericano había quedado resentido. Toma viajó a Estados Unidos, se reiniciaron las buenas relaciones pero la Argentina tuvo que aceptar investigar el tema AMIA en base a este documento secreto.

“Este informe vino con la indicación de (el director de la CIA, George) Tenet de que debía manejarlo exclusivamente el agente de inteligencia Jaime Stiuso, por ser hombre de su confianza”, señaló el abogado. Y añadió: “Una vez pude leer el informe confidencial en noviembre, lo comparé con el exhorto de Nisman de 2007 que sirvió como fundamento para solicitar la extradición de ocho funcionarios y diplomáticos iraníes. Hay párrafos que son calcados. Esto me llevó a presentar la denuncia contra Nisman. Oficialmente ese informe forma parte de la causa AMIA” y, de acuerdo con Labaké, haber aceptado esa intromisión extranjera en el expediente habilita la calificación legal de traición.

El fiscal ya no podrá defenderse. Pero Stiuso tendrá la oportunidad de aclarar de dónde surge su poder económico, si prospera la denuncia que el legislador Gustavo Vera presentó en la Justicia. El líder de La Alameda solicita medidas de prueba para comprobar si el ex agente de inteligencia tiene conexiones con empresas como American Tape, Construcciones y Tecnologías S.A. y Avícola de la Cruz, entre muchas otras. La denuncia señala coincidencia de domicilios y personas, todas vinculadas a la Secretaría de Inteligencia y a Jaime Stiuso. “Todos esperaban una denuncia vinculada con la trata y la prostitución, y les aparecimos con una denuncia por enriquecimiento ilícito”, señalan en el entorno de Gustavo Vera.

Vera acompaña su denuncia con prueba documental, pero además solicita otras medidas probatorias, oficios ante la Oficina Anticorrupción, la Dirección General de Registro de la Propiedad Inmueble y la Inspección General de Justicia.

Tras la muerte de Nisman, esta revista denunció una telaraña mafiosa que es la que habría acabado con la vida del fiscal. Luego, también en tapa, tituló “Los sospechosos de siempre”, y vinculó a los agentes de la SIDE con esa telaraña que llevó al fiscal a la muerte.

Hoy, cuando las vinculaciones con la CIA, el Mossad y la embajada de Estados Unidos son inocultables, se hace más necesaria una investigación independiente, clara y precisa, que explique por qué está muerto el fiscal que llevaba la causa judicial más importante de la Argentina.



Editorial
Espías al banquillo

06/02/2015
La mejor tarea de los conspiradores fue difundir la idea de que las conspiraciones no existen. Que los complots son inventos de cronistas afiebrados o de políticos en apuros necesitados de transferir el origen de sus padeceres a otros. Por fortuna, la tarea de historiadores serios y, más acá, de arrepentidos como Edward Snowden o investigadores intrépidos como Julian Assange demostró que las confabulaciones son parte inalienable en la eterna disputa por el poder. Y que manejan los hilos de eso que los comunicadores llamamos “realidad”.

Desde los fragotes palaciegos para derrocar monarcas, al diseño geopolítico ejecutado a punta de fusil, pasando por guerras, operaciones mediáticas y magnicidios, los conspiradores se han servido de distintos recursos para obtener sus objetivos. Luego de la Segunda Guerra mundial, y con el apogeo de la Guerra Fría, el espionaje y, en especial, los servicios de inteligencia funcionaron como el brazo ejecutor de las maquinaciones secretas.
Alimentados por presupuestos multimillonarios y apañados por la sacrosanta “confidencialidad”, los espías dispersos por el orbe participaron de operaciones que sorprenderían al mismísimo John Le Carré.

Desde 1979, Antonio Stiusso integró ese club. Aprendió rápido que, en la política y los negocios, la mercancía más valiosa es la información. Y se dedicó a custodiarla, traficarla, esconderla o exhibirla con tanta destreza que, con los años, se transformó en el agente más poderoso y temido del país. Tanto, que tuvieron que pasar tres décadas para que un gobierno de la democracia se atreviera a meter mano en sus confines, la ex SIDE, un organismo que parecía regirse en los márgenes de la ley.

Como suele ocurrir con el kirchnerismo, fue un hecho trágico el que lo empujó a ejecutar esa transformación. Pero la muerte del fiscal Alberto Nisman expuso a la vista de todos lo que la dirigencia política conocía desde hace años: que los espías locales, en muchos casos alimentados por servicios extranjeros, adquirieron niveles de autonomización que los convirtieron en una amenaza para la democracia.

La disolución de ese organismo impregnado de sospechas y la creación de una nueva agencia abren la oportunidad histórica para saldar esa deuda. Pero también permitirán realizar una depuración profunda de la SIDE residual y penalizar a los ideólogos, ejecutores y beneficiarios de las acciones ilícitas cometidas desde ese búnker impregnado de sospechas. Porque los argentinos ya lo decidimos hace tiempo: el camino hacia el mejor futuro está alfombrado por Memoria, Verdad y Justicia.
Fuente:Veintitres





6-2-2015
Nisman
Lorenzetti reformó la seguridad de la jueza
Los dos celulares de Lagomarsino aún no se peritaron

La investigación por la muerte del fiscal a cargo de la UFI AMIA, Alberto Nisman, aguarda el resultado de una serie de pericias que serán fundamentales para el avance de la investigación. El retraso en los tiempos procesales impidió el peritaje de un celular y un radio de Diego Lagomarsino. Entre el lunes y martes podría resolverse.
Por: Juan Carrá
Facebook
Las pericias sobre los teléfonos serán determinantes para reconstruir los últimos días en la vida del Alberto Nisman. Además de los peritajes sobre sus teléfonos, queda avanzar en la revisión del celular de Diego Lagomarsino, última en persona en verlo con vida y dueño del arma calibre 22 con la que se ejecutó el disparo que causó la muerte del fiscal a cargo de la UFI AMIA. Según pudo averiguar Infojus Noticias el trabajo sobre los teléfonos de Lagomarsino –un celular y un Nextel– aún no ha comenzado por demoras en los tiempos procesales.

Después de que la jueza de San Isidro y ex mujer de Nisman, Sandra Arroyo Salgado hiciera la presentación oficial de sus peritos de parte, se dio vista al resto de las partes para definir qué se va a buscar en los teléfonos de Lagomarsino. Para eso hay un plazo de tres días que aún no venció. Por lo tanto se espera que entre lunes y martes se concrete la pericia.

Lagomarsino –acusado por haberle facilitado el arma a Nisman pero que aún no ha sido llamado a indagatoria– está asistido por Maximiliano Rusconi quien organizó la conferencia de prensa en la que el experto informático que trabajaba como contratado en la UFI AMIA rompió el silencio. La situación judicial de Lagomarsino –que tiene prohibición para salir del país– aún está siendo evaluada por los investigadores. La propia fiscal Viviana Fein dijo que aún no surgen de la causa elementos como para vincularlo al hecho de otra forma que no sea a través del arma entregada a pedido del propio Nisman quien según le habría dicho al propio Lagomarsino “se sentía con miedo”.

Mientras se trabaja para avanzar en el análisis de las llamadas, la fiscal Viviana Fein recibió hoy las testimoniales de la diputada nacional por el PRO Laura Alonso y del fiscal que quedó a cargo de forma interina de la UFI-AMIA, Alberto Gentili. Fuentes vinculadas al expediente explicaron a Infojus Noticias que ninguna de las dos declaraciones aportó datos de importancia para el avance del expediente.

Otras pericias 
Paralelamente, se presentaron de forma espontánea en la Fiscalía dos psicólogos: uno de ellos propuso hacer una “autopsia psiquiátrica” para tratar de interpretar en función a la escena del crimen y otros elementos que son parte del expediente, cuál era el estado de ánimo de Nisman los días previos a que fuera hallado sin vida.

El otro profesional que se presentó propuso realizar un examen grafológico sobre el borrador de la denuncia presentada días antes y que fuera hallado en el tacho de basura del departamento del piso 13 de la torre del Le Parc en Puerto Madero.  Mediante este estudio se podría llegar a determinar si fue Nisman el autor de las correcciones y si las realizó bajo algún tipo de presión.  Hasta el momento ninguno de los dos fue desestimado.

Seguridad para la jueza
La Sala VI de la Cámara del Crimen integrada por Mario Filozof, Ricardo Pinto y Marcelo Lucini quedó ratificada como la revisora de las actuaciones que lleva adelante la jueza Fabiana Palmaghini. Los magistrados tendrán que definir la apelación de la Asociación de Fiscales a la resolución de Palmaghini en la que les negó la posibilidad de presentarse como querellantes en la causa. La entidad, presidida por Carlos Donoso Castex y de la que Nisman formaba parte, busca poder intervenir en la causa como parte acusatoria. La resolución podría estar después del 20 de febrero.

En relación al trabajo de la jueza Palmaghini –que aún no está de lleno al frente de la investigación por ser una causa caratulada como muerte dudosa–  en las última horas, la Corte Suprema de Justicia a través de su presidente, Ricardo Lorenzetti, le dio su respaldo y reforzó su seguridad con un sistema de monitoreo y cámaras en torno a su despacho.

La semana próxima, con la reactivación de las jornadas judiciales se aguarda que el ex agente de la SIDE Antonio “Jaime” Stiuso sea llamado a declarar. Desde la Fiscalía se anticipó que el encuentro tendrá la particularidad de ser en un lugar y momento que no se darán a difusión.

La citación de Stiuso quedó habilitada después de que la fiscal Viviana Fein recibiera la notificación formal de la Secretaría de Inteligencia por la cual el ex espía quedó relevado de guardar secreto sobre su actividad en el organismo por orden de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Cumplido este requisito, Stiuso podrá responder a un interrogatorio que previsiblemente girará en torno a las llamadas que cruzó con el fiscal de la causa Amia horas antes de que éste apareciera muerto en su departamento con un balazo en la cabeza, el 18 de enero.

La revelación de que Nisman se comunicó en tres ocasiones con Stiuso por vía telefónica días antes de su muerte surgió de un examen pericial realizado sobre un celular Nextel de Nisman por la División Fraudes Bancarios de la Policía Federal. Según el diario Tiempo Argentino el informe revela que las tres llamadas se originaron en el celular del fiscal y que activaron las antenas de la zona en que vive Stiuso.

La última conversación duró más de diez minutos y fue el día anterior a la muerte de Nisman. Según el primer análisis de comunicaciones al que accedió la fiscalía, las tres llamadas fueron del teléfono del fiscal al del ex agente de la SIDE y no hubo ninguna en dirección contraria.

El hombre que supo ser el jefe del área de contrainteligencia de la SIDE contrató los servicios jurídicos del abogado Santiago Blanco Bermúdez quien estuvo reunido con la fiscal el jueves para adelantar que Stiuso está en condiciones de declarar y, también en ese encuentro se definieron las particularidades con las que será citado el ex agente.





6-2-2015
Pericias
Según una nota de Tiempo Argentino que cita pericias
Nisman llamó tres veces a Stiuso horas antes de su muerte

Entre el viernes y el sábado previos a su fallecimiento, el fiscal de la Unidad Amia mantuvo por lo menos tres conversaciones con el ex agente de Inteligencia. La última fue el sábado a las cinco de la tarde, duró más de diez minutos. "Las llamadas tuvieron como origen al fiscal y activaron las antenas de la zona en la que vivía Stiuso”.
Telam
El ex jefe de Inteligencia Antonio Stiuso fue una de las últimas personas que se comunicó con el fiscal Alberto Nisman antes de su muerte, en el departamento que alquilaba en el edificio Le Parc de Puerto Madero. Entre el viernes y el sábado previos a su fallecimiento, Nisman llamó al menos tres veces al ex agente de la Secretaría de Inteligencia (SI) Antonio "Jaime" Stiuso. La última conversación duró más de diez minutos, según publicó el diario Tiempo Argentino.

“De los registros que suministró en un disco compacto la División Fraudes Bancarios de la Policía Federal Argentina surge que las llamadas tuvieron como origen al fiscal y activaron las antenas de la zona en la que vivía Stiuso”, informó el periodista Néstor Espósito en esa nota. Según los datos que ahora analiza la fiscal Fein, Stiuso respondió cada uno de esos llamados. No hay, por ahora, registros de llamadas de Stiuso al  ex titular de la Unidad AMIA.

La última conversación entre ellos se produjo el sábado 17, alrededor de las cinco de la tarde. El domingo los policías de la Federal encargados de la custodia del fiscal dijeron haber llegado al edificio de Le Parc a las 11 para encontrarse con el fiscal, que según declararon en la causa los había citada para esa hora. Nunca bajó ni respondió a sus llamados.

La fiscalía identificó una serie de números de telefonía celular (que incluye los Nextel) usados por Nisman y pidió a las compañías respectivas los listados de llamados entrantes y salientes para continuar la investigación. El período requerido por la fiscal Fein es mucho más amplio que las últimas 72 horas en que Nisman estuvo con vida. Esa tarea -a cargo de la División de Apoyo Tecnológico de la Policía Federal-  aún no se llevó a cabo, por cuestiones relacionadas con la designación de los peritos de parte y los puntos de peritaje.

El dato que más sorprendió a los investigadores, según Espósito, fue la facilidad con que llegaron a Stiuso. “El espía más renombrado tenía el Nextel a su nombre”, señaló y aclaró:

No uno de fantasía sino su propio nombre. El abogado del ex agente, Santiago Blanco Bermúdez, reconoció ayer en declaraciones periodísticas que su cliente tenía una “flota” de teléfonos a su nombre, dejando entrever la posibilidad de que Nisman hablara con otra persona. En todo caso, el ex agente deberá aclarar este punto cuando declare como "testigo" en la causa.

El secretario de Inteligencia, Oscar Parrilli, anunció ayer que la presidenta autorizó eximir al exagente de "la obligación de guardar secreto" por su gestión en los servicios de inteligencia desde 1972 (cuando fue designado), hasta el 5 de enero de 2015 (fecha en que obtuvo su jubilación).  Así, quedó habilitado a declarar como testigo con obligación de decir verdad, tal como lo solicitó e hizo saber ayer la fiscal de instrucción Viviana Fein.

Otras personas también estuvieron en comunicación con el fiscal en esos días. Entre ellas la diputada nacional por el PRO, Laura Alonso que intercambió mensajes vía móvil con el fiscal fallecido. Como oportunamente lo hizo con la diputada Patricia Bullrich, también en contacto con el fiscal en sus últimas horas de vida, hoy Fein le tomará declaración testimonial a Alonso




6-2-2015
Nisman
El primer estudio de este tipo tuvo resultado negativo
Un nuevo peritaje para ver si hay restos de pólvora en las manos de Nisman

Uno de los secretarios de la fiscalía de Viviana Fein viajará el lunes con un perito químico oficial. Ambos custodiarán las muestras tomadas de las manos del fiscal. Con ellas se hará un nuevo “barrido” con un microscopio electrónico, para ver si hallan restos de pólvora. Se hace en Salta porque en esa provincia el estudio se hace de forma automática.
Foto:GobiernodeSalta
La fiscal Viviana Fein decidió que uno de los tramos de la investigación por la muerte del fiscal Alberto Nisman se escriba en Salta, en el Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) del Ministerio Público provincial. Uno los secretarios de la fiscalía de Fein viajará el lunes con un perito químico oficial, para custodiar las muestras tomadas de las manos de Nisman en las que se va a hacer  un nuevo “barrido” (con un microscopio electrónico) para ver si encuentran restos de pólvora. El primer estudio de este tipo se realizó en la Superintendencia de Policía Científica de la Provincia de Buenos Aires y su resultado fue negativo.

El CIF, a través de un comunicado, informó que el estudio estará a cargo del ingeniero químico José Luis Manzano, responsable del Servicio de Ingeniería y  Química Forense del Departamento Técnico Científico. Manzano integra el equipo desde la creación de la unidad, en junio de 2010, y está a cargo de la realización de peritajes con uno de los más recientes modelos de microscopios electrónicos utilizados para detectar partículas provenientes, por ejemplo, de un disparo.

El centro de peritajes salteño, puesto en funcionamiento en junio de 2010, cuenta con uno de los modelos que obtiene imágenes más detalladas de este tipo de rastros. Lo que buscan los peritos son “partículas provenientes del fulminante como plomo, bario y antimonio”, explicó a Infojus Noticias una fuente técnica con amplia experiencia en estos estudios. “Cuando estos tres elementos de la tabla periódica están fundidos como molécula se dice que el resultado es positivo, caso contrario es negativo”, dijo.

En uno de los comunicados publicados en el sitio de la Procuración General de la Nación, Fein hizo saber que decidió ordenar este nuevo estudio porque el laboratorio en la ciudad de La Plata, si bien es de última generación, funciona de manera manual, mientras que el de la provincia de Salta lo hace de forma automática.

Los rastros para analizar se levantan con “pequeños tapones con adhesivo en un extremo” que se pasan repetidas veces en las manos o prendas de un posible tirador. Esas muestras son conservadas en recipientes de vidrio para ser enviadas a los laboratorios con un documento de cadena de custodia, una suerte de hoja de ruta de la evidencia. Allí están las firmas de quien levanto la muestra y de las personas que posteriormente la tuvieron en su poder.

En el caso de la investigación por la muerte de Nisman, el primer peritaje de este tipo estuvo a cargo de la Superintendencia de Policía Científica de la Provincia de Buenos Aires. Según confirmaron a Infojus Noticias, en presencia de testigos,  y después de cuatro horas el estudio dio negativo. El ingeniero salteño trabajará con esas mismas muestras, dado que según informó la fiscalía de Fein, “se preservaron en todo momento y ni las prácticas anteriores ni las próximas son destructivas ni provocaron alteraciones”.

Técnicamente, “un resultado negativo” no excluye que la persona pueda haber disparado, ya que hay varios factores a tener en cuenta: el tipo de arma, por ejemplo, hacia donde se proyectaron los residuos, la sangre o la posición del arma, explicó a Infojus Noticias la misma fuente. Los resultados del nuevo estudio realizado por el cuerpo de peritos que dirige en el Ministerio Público Fiscal, Santiago López Soto, se conocerían después de 72 horas de iniciado.




6-2-2015
Nisman
Gentili subroga la UFI-AMIA hasra mediados de febrero
Caso Nisman: declararon la diputada Alonso y el fiscal Gentili

Lo hicieron ante la fiscal Fein que investiga la muerte de Alberto Nisman. La diputada del PRO aseveró que para ella no se trató de un suicidio y contó que Nisman le había dicho que tenía miedo por sus hijas.
Foto:Mariano Armagno

La fiscal Viviana Fein tomó declaración a la diputada Laura Alonso (PRO) y al fiscal subrogante de la UFI AMIA, Alberto Gentili. “Estoy segura de que no se trató de un suicidio”, dijo Alonso al salir de la fiscalía, y dijo que Nisman le había dicho: “No tengo miedo por mí, tengo miedo por mis hijas”, tras presentar la denuncia contra la presidenta por supuesto encubrimiento de los acusados iraníes por el atentado a la AMIA.

El fiscal Alberto Gentili quedó a cargo de la unidad fiscal de Nisman tras la confirmación de su muerte, como subrogante en forma interina. Ya había ocupado ese lugar durante las licencias anteriores de Nisman, y el mismo fiscal había pedido que lo reemplazara durante sus vacaciones por Europa este último verano. Su testimonio ante Fein puede servir para entender cómo era el funcionamiento de la unidad fiscal y las tareas de los distintos empleados.

La subrogancia de Gentili tiene plazo hasta fines de la semana próxima, pero la procuradora tiene la potestad de extenderla si lo considera necesario. Alejandra Gils Carbó se reunió con los querellantes de la causa AMIA para conversar cómo continuará el funcionamiento de esa unidad. Un grupo de fiscales tomará la titularidad de esa UFI, pero aún no se sabe quiénes serán.

“Los resultados de los peritajes toxicológicos e histopatológicos -que realizaron sobre el cuerpo del fiscal- serán elevados a la Fiscalía N°45 el 18 de febrero”, indicó la fiscalía mediante un comunicado. Esa prueba permitirá verificar si Nisman estaba bajo efecto de sustancias que hayan operado sobre su voluntad en las horas previas a perder la vida, el 18 de enero.

Ayer fue allanada la caja de seguridad que tenían Nisman y su madre en una sucursal del banco ciudad, y se verificó que estaba vacía. “En el libro de registros de entradas y salidas de locatarios de las cajas de seguridad de la entidad bancaria quedó asentado que en el transcurso de los últimos días del mes de enero se hizo presente la madre del fiscal Nisman en el lugar”, se informó.

Quién es Gentili
Hace alrededor de diez años, mientras era fiscal en Lomas de Zamora, lo denunció uno de sus secretarios, Ariel Berse -que en la práctica había quedado a cargo de la Fiscalía-. Berse lo acusó de un presunto pedido de coimas a una empresa para “limpiarle” una causa por contaminación.

Gentili estuvo al frente de la Unidad de Apoyo Fiscal para la Investigación de Delitos Complejos en Materia de Drogas y Crimen Organizado (Ufidro) durante tres años. A poco de asumir, Mónica Cuñarro, su antecesora, lo denunció por “nepotismo”. Lo acusó de designar familiares en distintos puestos de su dependencia, pero la causa fue archivada.

La Liga Argentina por los Derechos del Hombre lo acusó penalmente por realizar tareas de inteligencia ilegal sobre organizaciones políticas y sociales. Entre los investigados se destacaban el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini y el dirigente del Partido Comunista Patricio Echegaray, a quienes el fiscal acusó de ser parte de la estructura de financiamiento en Argentina de las FARC.

El periodista Horacio Verbitsky también denunció que en su época de fiscal antidrogas, el fiscal participó de una fiesta del Día de la Primavera en el departamento del abogado Julio Virgolini. El letrado defendía a dos famosos narcotraficantes: el peruano Marco Antonio Estrada González, condenado por ser el jefe de una banda que operaba en la Villa 1-11-14 del Bajo Flores y Enrique Piana, acusado por lavado y tráfico de drogas en la causa Viñas Blancas.
Fuente:Infojus




Viernes 06 de Febrero de 2015
Por jonathan heguier
La fiscal Fein no revelará qué día y hora citará a declarar al ex espía Stiuso
Así lo confirmaron fuentes de la fiscalía a INFOnews. El ex agente de la SIDE ya puede declarar porque se le levantó desde el Gobierno el secreto de Estado para prestar testimonio por la muerte de Nisman. Stiuso habló tres veces con el fiscal horas antes de su deceso.

 La fiscal que sigue el caso de la muerte de Nisman no revelará a qué día y a qué hora citará a declarar al ex espía Antonio Stiuso. Así lo confirmaron a INFOnews fuentes allegadas a la fiscalía Nº45.

Pese a que desde el Gobierno ya se le levantó el secreto de Estado al ex agente de la SIDE, como confirmó ayer el secretario de Inteligencia Oscar Parrilli, Viviana Fein decidió no revelar cuándo prestará testimonio Stiuso. Desde la fiscalía aseguraron a este portal que "la fiscal resguardará esa información".

Hoy Tiempo Argentino dio a conocer que el espía habló tres veces por teléfono con Nisman horas antes de su muerte.

De los registros que suministró en un disco compacto la División Fraudes Bancarios de la Policía Federal Argentina surge que las llamadas tuvieron como origen al fiscal y activaron las antenas de la zona en la que vivía. Stiuso (o, al menos, el Nextel que se le atribuye) respondió en las tres ocasiones.

La última conversación fue el sábado y duró más de diez minutos. No hay registros de llamadas de Stiuso al ex titular de la Unidad AMIA, consigna el diario.
Stiuso prestó servicios en la SI (ex SIDE) desde el 1 de diciembre de 1972 hasta el 6 de enero de 2015, fecha en la que el ex espía fue removido de su cargo como ex director de Contrainteligencia del organismo. Las tres claves de su testimonio pasarán porque deberá aclarar y dar detalles en relación al contenido de las llamadas de Nisman y su relación con la causa AMIA.

Stiuso deberá presentarse como testigo: no puede negarse a declarar y debe responder todas las preguntas que le realicen.  





Por qué es importante la declaración de Stiuso
La declaración del ex agente de Inteligencia es clave en la causa por la muerte del fiscal especial Alberto Nisman, ¿Por qué?
El nombre de Antonio 'Jaime' Stiuso no para de sonar en los medios desde que se conoció la muerte del fiscal especial de la causa AMIA, Alberto Nisman. Esta semana, su abogado, Santiago Blanco Bermúdez, se reunió con la fiscal Viviana Fein, para poner a disposición a su representado ¿Por qué? ¿Cuál es la importancia de su testimonio?
Stiuso fue personal jerárquico de la ex SIDE por varias décadas y su contacto con el fiscal se remonta al 2004 cuando el por entonces presidente Néstor Kirchner decidió impulsar la investigación del ataque a la AMIA con una fiscalía especial.

Según trascendió, Stiuso y Nisman trabajaban codo a codo en la causa AMIA al punto que el propio juez de la investigación, Rodolfo Canicoba Corral, llegó a aventurar que el fiscal podría no estar a cargo de la pesquisa sino que era comandado por el ex agente de inteligencia.

Stiuso y Nisman trabajaban codo a codo en la causa AMIA

En los últimos días se reveló además que entre los últimos llamados que recibió el fiscal en su celular el día sábado previo a su muerte se encontraron tres comunicaciones con Stiuso que alcanzaban hasta los 12 minutos de duración.

La fiscal cree que el ex agente puede ser fundamental para desentrañar qué es lo que ocurrió el 19 de enero en el departamento de Nisman de las torres Le Parc de Puerto Madero.

Por otro lado, periodistas reconocidos como Gerardo Young llegaron a afirmar que la denuncia que presentó Nisman contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y otros funcionarios fue escrita por el propio Stiuso.

Por estos motivos, la jefa de Estado a través del secretario de Inteligencia de la Nación, Oscar Parrilli, decidió relevar de su obligación como ex agente a Stiuso para que pueda presentarse a declarar ante la fiscal Fein y contar todo lo que sabe.

Hoy se conoció además que la fiscal que sigue el caso de la muerte de Nisman no revelará a qué día y a qué hora citará a declarar al ex espía. Así lo confirmaron a INFOnews fuentes allegadas a la fiscalía Nº45.
Fuente:Infonews





LA SECRETARIA DE INTELIGENCIA RELEVO DEL SECRETO AL EX AGENTE QUE SE COMUNICO CON NISMAN ANTES DE SU MUERTE
El ex espía Stiuso ya puede decir todo lo que sabe
Estaba citado para ayer pero no pudo ser localizado. Su abogado aseguró que deseaba declarar. La Presidenta lo liberó del secreto.
Por Irina Hauser

El abogado Santiago Blanco Bermúdez se presentó ayer ante la fiscal Fein como el representante legal de Jaime Stiuso.Imagen: efe
Cuando el miércoles fueron a notificar a Antonio “Jaime” Stiuso la citación de la fiscal Viviana Fein a los domicilios que había informado como propios ante la Secretaría de Inteligencia (SI), resultó que en dos inmuebles de Capital Federal los ocupantes no lo conocían y el tercero, en San Justo, estaba vacío. Su declaración testimonial debería ser inminente ya que su abogado adelantó que tiene voluntad de hablar y el Gobierno anunció que lo releva del secreto. El titular del organismo, Oscar Parrilli, dijo que el ex jefe de operaciones debería decir “todo lo que sabe, hizo y vio desde que ingresó a la SIDE, en 1972, hasta el 5 de enero de 2015, cuando obtuvo su jubilación ordinaria”. La convocatoria judicial obedece a que se detectaron comunicaciones entre un celular a nombre de Stiuso y un Nextel de Alberto Nisman en los días previos a su muerte e incluso, el anterior hay una conversación de más de 10 minutos.

Un enjambre de periodistas y curiosos esperaba a Stiuso a la mañana en la puerta de la fiscalía, pero el único identificable fue su representante legal, Santiago Blanco Bermúdez, quien mantuvo una reunión con la fiscal Fein. El abogado afirmó en declaraciones públicas que el ex jefe de contrainteligencia tenía una flota de celulares a su nombre, y deslizó –como argumento previsible– que no necesariamente los usaba él. De todos modos, el vínculo entre Nisman y la SI, y más precisamente con Stiuso, era conocido, aunque recién ahora el dato aflora en la causa en la que se investiga su muerte, a partir de un informe policial que da cuenta de las llamadas entrantes y salientes a los teléfonos que usaba el fiscal.

Hay conversaciones con diversas personas (todas están siendo citadas) y uno de los últimos contactos, el sábado a la tarde, es con un celular de Stiuso. Sería un llamado que sale del teléfono de Nisman. Habría, de todos modos, más llamadas entre ellos. Todavía no fueron analizados los mensajes de texto y WhatsApp, ni tampoco mails y otros contenidos de las computadoras. La fiscalía esperaba la designación de peritos de parte y anunció que les notificará los puntos a peritar.

El contacto entre el ex agente y Nisman está en línea con el relato que hizo llegar el informático Diego Lagomarsino a Página/12, según el cual el fiscal había tenido contacto con Stiuso antes de su muerte, cuatro días después de que presentara la denuncia por supuesto encubrimiento contra la presidenta Cristina Kirchner y el canciller Héctor Timerman, entre otros. Lagomarsino fue la última persona que vio a Nisman con vida y quien declaró haberle prestado el arma de la que salió el disparo, una Bersa calibre 22. El joven, que trabajaba para el fiscal, tendrá que volver a declarar en algún momento.

La fiscal Fein informó que esperaría el relevo del secreto para reprogramar la citación. A última hora de ayer recibió un documento enviado por Parrilli, que dice que “en función de la decisión de la Señora Presidenta de la Nación de comprometer la más amplia colaboración con la actividad probatoria a desarrollarse en el ámbito de dicho proceso judicial, corresponde autorizar al ex agente de mención (Antonio Horacio Stiuso) a que concurra ante la sede judicial de referencia a prestar declaración en el acto procesal para el que es convocado”. El texto señala que releva a Stiuso de “la obligación de guardar secreto” lo que “abarca a todos los hechos circunstancias en las que hubiera intervenido” durante “todo el período en el que prestar servicios en este organismo”.

El jefe de Inteligencia dijo ayer en referencia a la muerte de Nisman: “Pretendemos colaborar en todo y que se investigue lo que lamentablemente pasó en el mes de enero”. La declaración, según planificaba la fiscal, no sería en su despacho sino en algún lugar especialmente asignado para la ocasión y posiblemente en presencia de la jueza Fabiana Palmaghini.

Hasta el momento, toda la evidencia científica determinó que no habrían intervenido terceras personas en la muerte de Nisman, pero la fiscalía agotará todos los estudios posibles. Los videos de la autopsia fueron entregados ayer a los peritos designados el martes último por la ex esposa de Nisman, Sandra Arroyo Salgado. Los resultados de los peritajes toxicológicos e histopatológicos ya se sabe que serán elevados a la fiscalía el 18 de febrero. El primero es el que permitiría saber si ingirió o le hicieron consumir algún fármaco. Aunque se considere improbable, la fiscalía tiene que descartar si estuvo inconsciente y hubo un armado de la escena de suicidio. El análisis histopatológico, que también complementa la autopsia, se hará hoy por la mañana en la Morgue Judicial.

Permite analizar el orificio y la distancia del disparo –hasta ahora se estableció que fue a menos de un centímetro– así como el proceso de muerte en el corazón, los pulmones y el hígado. Aunque hasta ahora dio negativo el estudio de rastros de pólvora, se hará un nuevo estudio de barrido electrónico en Salta, donde un secretario de la fiscalía llevará el lunes el material a peritar (pistola y proyectil de ese cargador) y el resultado demorará 72 horas. Lo que se hace es reproducir el disparo y verificar si deja una huella de una combinación de plomo, bario y antimonio.

Entre las últimas declaraciones testimoniales, ayer siguieron desfilando integrantes del equipo de la UFI-AMIA que trabajaban con Nisman. Son 46 en total, incluidos diez contratados. Muchos dicen que no tenían idea de que estaba trabajando en una denuncia sobre encubrimiento, dos sí tenían conocimiento y sabían que volvería antes de lo que había informado a su equipo. Los contratados son diez y no iban físicamente a la oficina. El actual titular de la unidad, Alberto Gentili, quien además subrogaba a Nisman en su ausencia, pidió ayer la rescisión de los contratos de Lagomarsino y del abogado Claudio Rabinovich (en la Procuración señalan que nadie conocía qué funciones tenían) y que no presentaron facturas recientes. Hoy podría haber una resolución al respecto. Gentili está citado a prestar declaración testimonial hoy mismo, igual que la diputada Laura Alonso, entre otras personas que tuvieron contacto telefónico con el fiscal en los días previos a su muerte..

El abogado que fue a la fiscalía en representación de Stiuso, Blanco Bermúdez, revistó en la ex SIDE entre 2000 y 2003 según información del organismo. Representa a la familia del Lauchón Viale, el agente de la SIDE acribillado por la Policía Bonaerense en un operativo del grupo Halcón, en julio del 2013. Viale recibió ocho balazos en su casa de La Reja, Moreno, en medio de un operativo antinarcóticos. También defendió al represor Raúl Rolando Machuca, condenado a prisión perpetua, en la causa Circuito Camps .
.
La Procuración, en su comunicado habitual, informó también que Fein está analizado un video aportado por el canal C5N donde se ve la llegada de Nisman desde España a Ezeiza, el 12 de enero, antes de presentar su estruendosa denuncia. El encargado de los custodios del Ministerio Público, el comisario Eduardo Soto, informó el organismo, dio los nombres de los tres efectivos de la Policía Federal que estuvieron en el aeropuerto ese día.
Con la fiscal Fein resuelta a resignar por ahora sus vacaciones, la producción de información en ciernes y la declaración de Stiuso, se esperan días agitados.




“No podía no hacerlo”
“Está claro que mis prioridades están en otro lugar, para vos lo más importante es la puja de poder y salir en diarios, revistas y TV. Te felicito por haber conseguido lo que querías.” La frase es parte de una discusión entre la jueza Sandra Arroyo Salgado y su ex pareja, el fiscal Alberto Nisman. Según trascendió en los medios de comunicación, el 16 de enero Arroyo Salgado le reprochó a Nisman su regreso anticipado de Europa, donde estaba de viaje con su hija. “Ya te lo explicaré personalmente, no podía no hacerlo. Te mandé copia de los pasajes. Volvía en cuatro días y seguía todo igual, vos no lo aceptaste, no quiero hablar más por acá”, le respondió el fiscal de la Unidad AMIA. Los mensajes forman parte de otra causa, que instruye el juez Luis Rodríguez por amenazas que habría recibido Nisman mucho antes de su muerte y que Arroyo Salgado aportó el viernes pasado cuando declaró como testigo.
Fuente:Pagina12

No hay comentarios: