7 de febrero de 2015

COMUNICADO DE LA CORREPI.

06/02/201
De Walter Bulacio a Ismael Sosa
Comunicado de la CORREPI: “4.321 pibes asesinados por el aparato represivo del Estado”
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Son 2.778 los muertos por la represión en la era K.

El asesinato de Ismael Sosa por la represión de la Policía de Córdoba al ingreso de un recital de la banda de rock nacional La Renga volvió a poner en el tapete de la discusión al accionar represivo de la Policía nacional. La Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI) emitió un comunicado que revela le terror del accionar del Estado represivo a lo largo de los años de democracia. Los números son preocupantes: 4.321 personas asesinadas por la policía desde diciembre del 83, durante el período de restauración democrática. En la etapa kirchnerista, donde se asume que el Estado lleva adelante una política de Estado importante en materia de derechos humanos, los muertos por la represión fueron 2.778. Esto se le suma a los 218 desaparecidos en tiempos de democracia. "Entre Walter e Ismael, miles de chicos fueron asesinados a golpes o con otros métodos de tortura, en la calle, en comisarías u otros lugares de detención; murieron fusilados por el gatillo fácil o desaparecieron a manos de las fuerzas de seguridad argentinas", advierte el documento.
A través de un comunicado la CORREPI señaló los alarmantes números de muertes causados por la represión policial desde el retorno a la democracia. "De Walter Bulacio a Ismael Sosa: 4.321 pibes asesinados el aparato represivo del estado argentino", fue titulado el texto que describe el terror del aparato represivo.

"Ismael Sosa suena a Walter Bulacio, porque era un pibe que quería ir a un recital de rock, y se topó con la policía. Y suena a Luciano Arruga, porque estuvo desaparecido, desde que se lo vio detenido, hasta que apareció su cuerpo –esta vez cinco días, no cinco años después. Suena también a un montón más de pibes apaleados y verdugueados en otros recitales, a la salida de bailantas, en canchas de fútbol o en la esquina, nomás. Suena a los 218 desaparecidos en democracia, a los 2.778 asesinados por el aparato represivo estatal desde el 25 de mayo de 2003, a los 4.321 desde diciembre de 1983", señala de manera contundente el documento de los especialistas en los crímenes del Estado.

En ese sentido, el comunicado continúa: "Esta vez fue en Córdoba. Tocaba La Renga (una de las bandas más solidarias, por largos años, con la campaña de CORREPI Por Walter y Por Todos) y el chico que flotaba en el Embalse de Río Tercero se llamaba Ismael Sosa. Pronto leeremos, como en 1991, como todas las otras veces, las “explicaciones” de la policía y de sus responsables políticos. Nos hablarán de que los pibes “se querían colar”, que había “inadaptados” y que los uniformados tuvieron que emplear “la fuerza mínima necesaria para restablecer el orden”. En 1991, el argumento del comisario Miguel Ángel Espósito fue que los chicos “estaban aglomerados en la vía pública y bailaban”", ironiza el documento.

"El comisario que hace hoy de Espósito en Villa Rumipal, Córdoba, explicará pronto a algún medio el rol de la policía: Como brazo armado del Estado, dirigido por el gobierno de turno, su función es garantizar el orden establecido, y, cuando se ve amenazado, restaurarlo por medio de la fuerza. Eso se llama control social. Con “la fuerza mínima necesaria”, desde luego. Eso se llama economía de recursos".

La CORREPI que lleva adelante campañas nacionales denunciando el accionar policial y al Estado como responsable de las muertes de la represión, expone los números de una problemática que no se discute en la escena de la política nacional. "De vuelta: 2.778 asesinados por el aparato represivo estatal desde el 25 de mayo de 2003, y 4.321 desde diciembre de 1983. Más de doscientos desaparecidos. El 51% del total no había cumplido 25 años. Ninguno era el hijo de un empresario, de un diputado, de un banquero o de un juez. Todos eran hijos del pueblo trabajador".

Fuente:AnalisisDigital

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