El caso de los 43 estudiantes desaparecidos en México no se puede cerrar, ya que no existen pruebas científicas que confirmen que los estudiantes fueron incinerados en un basurero, aseguró hoy el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), que denunció numerosas irregularidades en la investigación. 8 de Febrero de 2015
México, 8 feb (EFE).- El caso de los 43 estudiantes desaparecidos en México no se puede cerrar, ya que no existen pruebas científicas que confirmen que los estudiantes fueron incinerados en un basurero, aseguró hoy el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), que denunció numerosas irregularidades en la investigación.
Entre ellas, que los peritos no estuvieron presentes cuando se recuperó la bolsa con fragmentos óseos que, según la Procuraduría General de la República (PGR), fue recogida del río San Juan y de la que se extrajeron los restos del único identificado hasta ahora.
El pasado 27 de enero, el procurador Jesús Murillo informó en una conferencia de prensa que había suficientes pruebas científicas para concluir que los 43 estudiantes fueron asesinados e incinerados por miembros del cartel Guerreros Unidos en un basurero del municipio de Cocula y sus cenizas esparcidas en el mencionado río.
Murillo presentó las pruebas recolectadas en dicho terreno, ubicado a pocos kilómetros de este municipio vecino a Iguala, donde los estudiantes desaparecieron el 26 de septiembre presuntamente por órdenes del entonces alcalde, José Luis Abarca, detenido junto casi un centenar de personas, la mayoría policías y servidores públicos.
Según la versión de las autoridades, tras ser detenidos por policías locales de Iguala y de Cocula fueron entregados al grupo de narcotraficantes, quienes aseguraron que los mataron y los incineraron, testimonios dados por válidos por el Ejecutivo mexicano.
Desde que a comienzos de octubre se encontraran varios cuerpos en fosas en el municipio de Iguala y se rumoreara que podían ser los estudiantes, los familiares de los jóvenes exigieron que la EAAF actuara como perito independiente.
Los argentinos, quienes no lograron identificar a ninguno de los estudiantes entre las decenas de cuerpos encontrados en Iguala, acordaron trabajar en conjunto con la fiscalía mexicana, sin embargo, esto no se ha cumplido en varios puntos de la investigación, según denunciaron en un comunicado.
"El EAAF fue convocado por la PGR a la vera del río San Juan cuando dicha bolsa ya se encontraba abierta y siendo analizada por peritos de la PGR", varios fragmentos se encontraban expuestos sobre una lona, entre ellos, la muestra que culminó con la identificación del joven Alexander Mora, el único estudiante identificado por el laboratorio de Austria al que se llevaron algunos de los restos.
"Hasta el momento, el EAAF aún no tiene evidencia científica para establecer que, en el basurero de Cocula, existan restos humanos que correspondan a los normalistas", apunta el documento, por lo que "no existen elementos científicos suficientes" para vincular los restos hallados en el basurero con los recuperados en el Río San Juan.
Entre los restos hallados en este basurero, están dos prótesis dentarias y, según declararon a los peritos las familias de los estudiantes, ninguno de ellos las usaba por lo que se confirmaría "la presencia de restos humanos de un individuo, que no corresponde a los restos de ninguno de los normalistas", agregan.
Además, hubo una diligencia en el basurero el 15 de noviembre del 2014 realizada por peritos de la PGR en la que se recogieron 42 elementos balísticos, muestras de tierra y otros elementos no biológicos que luego fueron presentados como pruebas, sin haber avisado ni contar con la presencia del EAAF en la recolección.
Durante estos días, aseguran los peritos, el sitio quedó completamente abierto al público, por lo que "la evidencia que se haya recogido en esas condiciones" podría "llegar a ser desestimada como prueba".
Otra de las irregularidades que los argentinos detectaron fue que 20 de los perfiles genéticos de los familiares de Ayotzinapa enviados por la PGR al laboratorio de Innsbruck eran diferentes a los enviados por el EAAF al mismo laboratorio, siendo de las mismas personas.
"En experiencia del EAAF, es inusual tener diferencias entre laboratorios de análisis de ADN en lo que se refiere a perfiles genéticos que emanan de muestras de sangre tomadas directamente a familiares, ya que el procesamiento de las mismas es sencillo", apuntaron.
Sobre el fuego que presuntamente quemó durante horas los cuerpos de los estudiantes hasta hacerlos desaparecer, los peritos argentinos aseguran que, según sus análisis, en el basurero ha habido otros eventos de fuego en fechas anteriores.
Además, otro de los motivos para no cerrar la investigación es que todavía no se han investigado muchos de los elementos encontrados en el lugar donde presuntamente fueron incinerados, que fue dividido en 132 cuadrículas y hasta el día de hoy apenas se han analizado una treintena.
Pese al interés del Gobierno mexicano de dar explicaciones y convencer a los padres del fatal destino de sus hijos, estos continúan sin creer la versión oficial y aseguran que no dejarán de luchar porque siguen creyendo que continúan con vida.
Fuente:Caracol.com
Estos son 7 errores de la PGR en el caso Ayotzinapa, según los peritos argentinos
febrero 8, 2015

El equipo Argentino de Antropolología Forense (EAAF) dio a conocer el “Documento inicial sobre investigaciones en el basurero de Cocula y Río San Juan” en el que enlista siete inconsistencias en la investigación que realizó la Procuraduría General de la República (PGR) sobre la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, ocurrida el 26 de septiembre.
“En opinión del EAAF, los peritajes de PGR deben ser evaluados por peritos independientes, estableciendo su rigor científico. El envío de 20 perfiles genéticos de los familiares de los estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa con problemas que no permiten su utilización, la interpretación del sitio del basurero como un solo evento de fuego cuando es posible comprobar que no lo es.
“La recolección de evidencia fuera de los acuerdos de trabajo conjunto establecidos con el EAAF, el abandono de la custodia del basurero, sitio clave en la investigación de este caso, entre otros serias dificultades, así lo atestiguan”, concluye el equipo de expertos argentinos en un comunicado emitido la noche del sábado 7 de febrero.
De acuerdo con el comunicado, personal del EAAF no estuvo presente en dos diligencias realizadas por personal de la PGR a pesar de que ese era un acuerdo entre las autoridades ministeriales.
Por ese motivo, el titular de la PGR, Jesús Murillo Karam, determinó que la Coordinación de Servicios Periciales informara al laboratorio de Innsbruck que sólo tomara como válidos los perfiles de los familiares de los normalistas desaparecidos provenientes de las muestras procesadas por el equipo argentino.
Y también que la Coordinación de Servicios Periciales de la PGR presentara en la Averiguación Previa correspondiente un dictamen rectificando los perfiles genéticos con errores.
“A la fecha de hoy, el EAAF no tiene certeza de que ambos compromisos se hayan cumplido plenamente y esto puede afectar futuras comparaciones que pudieran realizarse si se enviaran nuevas muestras de restos al laboratorio de Innsbruck”, indica el documento del equipo argentino.
El EAAF indica que las imágenes satelitales del basurero en llamas presentadas ante medios de comunicación son del 12 de octubre de 2010, 28 de octubre de 2013 y 16 de noviembre de 2013, lo que “prueba la multiplicidad de fuegos ocurridos en el basurero de Cocula. Otros elementos, como los estratos del subsuelo de la zona de quema también muestras distintos eventos de fuego”, señalan.
Los expertos argentinos explicaron que no fue preservada la escena del crimen y que, además, fue contaminada por la presencia de diversas personas, incluidas las autoridades, familiares y representantes de medios de comunicación.
Los integrantes del EAAF confirmaron que durante sus investigaciones hallaron restos en el basurero de Cocula los cuales no pertenecen a los normalistas de Ayotzinapa, puesto que se trata de piezas dentales de otras personas.
“Según la información proporcionada por los familiares de los normalistas, ninguno de los jóvenes desaparecidos utilizaba prótesis dentaria. Es decir, estas piezas – las prótesis parciales, el diente y el fragmento de mandíbula- confirman la presencia de restos humanos de un individuo, que no corresponde a los restos de ninguno de los normalistas. Es importante comparar esta información con los datos físicos de otras personas desparecidas en Cocula, Iguala y zonas aledañas”, explica el documento.
“El EAAF desea manifestar que esto no excluye la posibilidad de que algunos de los normalistas hayan corrido la suerte señalada por la PGR. Al mismo tiempo, hasta el momento, el EAAF aún no tiene evidencia científica para establecer que, en el basurero de Cocula, existan restos humanos que correspondan a los normalistas”, agrega.
Además, los expertos argentinos sugieren que no se concluyan las investigaciones, puesto que aún “falta procesar una cantidad importante de evidencia tanto por los peritos de la PGR como del EAAF. Se necesita mayor tiempo de análisis de los restos óseos y toda evidencia asociada a ellos. Esta tarea llevará varios meses más de trabajo”.
“Hasta momento, se han analizado en profundidad cerca de 30 de las 137 cuadriculas que componen el área de investigación del Basurero de Cocula. Los peritos de ambas instituciones aún deben examinar más de 100 cuadriculas adicionales”, añade el documento.
El 27 de enero pasado, la Procuraduría General de la República confirmó que los 43 normalistas de Ayotzinapa fueron secuestrados, asesinados, incinerados y sus restos arrojados al río San Juan, cercano al basurero de municipal de Cocula.
En compañía del jefe de la Agencia de Investigación Criminal de la PGR, Tomás Zerón de Lucio, el titular de la PGR, Jesús Murillo Karam, dijo que, con base en las declaraciones de los participantes en los hechos, se determinó que “los estudiantes fueron señalados como delincuentes del grupo antagónico”, por lo que fueron asesinados.
A continuación puedes consultar íntegro el “Documento inicial sobre investigaciones en el basurero de Cocula y Río San Juan” emitido por el EAAF.
Entre ellas, que los peritos no estuvieron presentes cuando se recuperó la bolsa con fragmentos óseos que, según la Procuraduría General de la República (PGR), fue recogida del río San Juan y de la que se extrajeron los restos del único identificado hasta ahora.
El pasado 27 de enero, el procurador Jesús Murillo informó en una conferencia de prensa que había suficientes pruebas científicas para concluir que los 43 estudiantes fueron asesinados e incinerados por miembros del cartel Guerreros Unidos en un basurero del municipio de Cocula y sus cenizas esparcidas en el mencionado río.
Murillo presentó las pruebas recolectadas en dicho terreno, ubicado a pocos kilómetros de este municipio vecino a Iguala, donde los estudiantes desaparecieron el 26 de septiembre presuntamente por órdenes del entonces alcalde, José Luis Abarca, detenido junto casi un centenar de personas, la mayoría policías y servidores públicos.
Según la versión de las autoridades, tras ser detenidos por policías locales de Iguala y de Cocula fueron entregados al grupo de narcotraficantes, quienes aseguraron que los mataron y los incineraron, testimonios dados por válidos por el Ejecutivo mexicano.
Desde que a comienzos de octubre se encontraran varios cuerpos en fosas en el municipio de Iguala y se rumoreara que podían ser los estudiantes, los familiares de los jóvenes exigieron que la EAAF actuara como perito independiente.
Los argentinos, quienes no lograron identificar a ninguno de los estudiantes entre las decenas de cuerpos encontrados en Iguala, acordaron trabajar en conjunto con la fiscalía mexicana, sin embargo, esto no se ha cumplido en varios puntos de la investigación, según denunciaron en un comunicado.
"El EAAF fue convocado por la PGR a la vera del río San Juan cuando dicha bolsa ya se encontraba abierta y siendo analizada por peritos de la PGR", varios fragmentos se encontraban expuestos sobre una lona, entre ellos, la muestra que culminó con la identificación del joven Alexander Mora, el único estudiante identificado por el laboratorio de Austria al que se llevaron algunos de los restos.
"Hasta el momento, el EAAF aún no tiene evidencia científica para establecer que, en el basurero de Cocula, existan restos humanos que correspondan a los normalistas", apunta el documento, por lo que "no existen elementos científicos suficientes" para vincular los restos hallados en el basurero con los recuperados en el Río San Juan.
Entre los restos hallados en este basurero, están dos prótesis dentarias y, según declararon a los peritos las familias de los estudiantes, ninguno de ellos las usaba por lo que se confirmaría "la presencia de restos humanos de un individuo, que no corresponde a los restos de ninguno de los normalistas", agregan.
Además, hubo una diligencia en el basurero el 15 de noviembre del 2014 realizada por peritos de la PGR en la que se recogieron 42 elementos balísticos, muestras de tierra y otros elementos no biológicos que luego fueron presentados como pruebas, sin haber avisado ni contar con la presencia del EAAF en la recolección.
Durante estos días, aseguran los peritos, el sitio quedó completamente abierto al público, por lo que "la evidencia que se haya recogido en esas condiciones" podría "llegar a ser desestimada como prueba".
Otra de las irregularidades que los argentinos detectaron fue que 20 de los perfiles genéticos de los familiares de Ayotzinapa enviados por la PGR al laboratorio de Innsbruck eran diferentes a los enviados por el EAAF al mismo laboratorio, siendo de las mismas personas.
"En experiencia del EAAF, es inusual tener diferencias entre laboratorios de análisis de ADN en lo que se refiere a perfiles genéticos que emanan de muestras de sangre tomadas directamente a familiares, ya que el procesamiento de las mismas es sencillo", apuntaron.
Sobre el fuego que presuntamente quemó durante horas los cuerpos de los estudiantes hasta hacerlos desaparecer, los peritos argentinos aseguran que, según sus análisis, en el basurero ha habido otros eventos de fuego en fechas anteriores.
Además, otro de los motivos para no cerrar la investigación es que todavía no se han investigado muchos de los elementos encontrados en el lugar donde presuntamente fueron incinerados, que fue dividido en 132 cuadrículas y hasta el día de hoy apenas se han analizado una treintena.
Pese al interés del Gobierno mexicano de dar explicaciones y convencer a los padres del fatal destino de sus hijos, estos continúan sin creer la versión oficial y aseguran que no dejarán de luchar porque siguen creyendo que continúan con vida.
Fuente:Caracol.com
febrero 8, 2015

Padres de los normalistas piden no cerrar las investigaciones sobre la desaparición de los estudiantes.
“En opinión del EAAF, los peritajes de PGR deben ser evaluados por peritos independientes, estableciendo su rigor científico. El envío de 20 perfiles genéticos de los familiares de los estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa con problemas que no permiten su utilización, la interpretación del sitio del basurero como un solo evento de fuego cuando es posible comprobar que no lo es.
“La recolección de evidencia fuera de los acuerdos de trabajo conjunto establecidos con el EAAF, el abandono de la custodia del basurero, sitio clave en la investigación de este caso, entre otros serias dificultades, así lo atestiguan”, concluye el equipo de expertos argentinos en un comunicado emitido la noche del sábado 7 de febrero.
De acuerdo con el comunicado, personal del EAAF no estuvo presente en dos diligencias realizadas por personal de la PGR a pesar de que ese era un acuerdo entre las autoridades ministeriales.
Por ese motivo, el titular de la PGR, Jesús Murillo Karam, determinó que la Coordinación de Servicios Periciales informara al laboratorio de Innsbruck que sólo tomara como válidos los perfiles de los familiares de los normalistas desaparecidos provenientes de las muestras procesadas por el equipo argentino.
Y también que la Coordinación de Servicios Periciales de la PGR presentara en la Averiguación Previa correspondiente un dictamen rectificando los perfiles genéticos con errores.
“A la fecha de hoy, el EAAF no tiene certeza de que ambos compromisos se hayan cumplido plenamente y esto puede afectar futuras comparaciones que pudieran realizarse si se enviaran nuevas muestras de restos al laboratorio de Innsbruck”, indica el documento del equipo argentino.
El EAAF indica que las imágenes satelitales del basurero en llamas presentadas ante medios de comunicación son del 12 de octubre de 2010, 28 de octubre de 2013 y 16 de noviembre de 2013, lo que “prueba la multiplicidad de fuegos ocurridos en el basurero de Cocula. Otros elementos, como los estratos del subsuelo de la zona de quema también muestras distintos eventos de fuego”, señalan.
Los expertos argentinos explicaron que no fue preservada la escena del crimen y que, además, fue contaminada por la presencia de diversas personas, incluidas las autoridades, familiares y representantes de medios de comunicación.
Los integrantes del EAAF confirmaron que durante sus investigaciones hallaron restos en el basurero de Cocula los cuales no pertenecen a los normalistas de Ayotzinapa, puesto que se trata de piezas dentales de otras personas.
“Según la información proporcionada por los familiares de los normalistas, ninguno de los jóvenes desaparecidos utilizaba prótesis dentaria. Es decir, estas piezas – las prótesis parciales, el diente y el fragmento de mandíbula- confirman la presencia de restos humanos de un individuo, que no corresponde a los restos de ninguno de los normalistas. Es importante comparar esta información con los datos físicos de otras personas desparecidas en Cocula, Iguala y zonas aledañas”, explica el documento.
“El EAAF desea manifestar que esto no excluye la posibilidad de que algunos de los normalistas hayan corrido la suerte señalada por la PGR. Al mismo tiempo, hasta el momento, el EAAF aún no tiene evidencia científica para establecer que, en el basurero de Cocula, existan restos humanos que correspondan a los normalistas”, agrega.
Además, los expertos argentinos sugieren que no se concluyan las investigaciones, puesto que aún “falta procesar una cantidad importante de evidencia tanto por los peritos de la PGR como del EAAF. Se necesita mayor tiempo de análisis de los restos óseos y toda evidencia asociada a ellos. Esta tarea llevará varios meses más de trabajo”.
“Hasta momento, se han analizado en profundidad cerca de 30 de las 137 cuadriculas que componen el área de investigación del Basurero de Cocula. Los peritos de ambas instituciones aún deben examinar más de 100 cuadriculas adicionales”, añade el documento.
El 27 de enero pasado, la Procuraduría General de la República confirmó que los 43 normalistas de Ayotzinapa fueron secuestrados, asesinados, incinerados y sus restos arrojados al río San Juan, cercano al basurero de municipal de Cocula.
En compañía del jefe de la Agencia de Investigación Criminal de la PGR, Tomás Zerón de Lucio, el titular de la PGR, Jesús Murillo Karam, dijo que, con base en las declaraciones de los participantes en los hechos, se determinó que “los estudiantes fueron señalados como delincuentes del grupo antagónico”, por lo que fueron asesinados.
A continuación puedes consultar íntegro el “Documento inicial sobre investigaciones en el basurero de Cocula y Río San Juan” emitido por el EAAF.
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