12-3-2015
Lesa Humanidad
La causa por la desaparición de un grupo de abogados
Noche de las Corbatas: dos abogados pasaron de testigos a imputados
Lesa Humanidad
La causa por la desaparición de un grupo de abogados
Noche de las Corbatas: dos abogados pasaron de testigos a imputados
Se trata de la causa que investiga la desaparición de un grupo de abogados en Mar del Plata. Los nuevos imputados son Ricardo Domingo Monterisi y Federico Gastón Amadeo L’Homme. Ambos fueron secretarios del juez Pedro Federico Hooft, el juez acusado de no tramitar los habeas corpus ni las causas donde se denunciaba el secuestro de sus colegas.
Monterisi y L’Homme habían declarado como testigos ante Bava pero el juez resolvió ayer que, “luego de realizado un análisis minucioso de los hechos materia de investigación” –como les informó por oficio-, quedan imputados en la causa. Por ello, les aclaró que están relevados “del juramento de decir verdad”, que serán citados a prestar declaración indagatoria y que tienen derecho a nombrar un abogado. También aclaró que “sus declaraciones recibidas en la presente causa no serán consideradas en su contra”.
La causa que lleva adelante Bava busca desentrañar lo ocurrido entre junio y julio de 1977, en Mar del Plata, en la denominada “Noche de las corbatas”. Los habeas corpus favor de los secuestrados fueron presentados en el juzgado de Hooft y al menos dos de ellos se tramitaron en las secretarías de Monterisi y L’Homme. El expediente abierto por el habeas corpus presentado en favor del abogado Raúl Alais fue tramitado en la secretaría a cargo de L’Homme, y el expediente sobre el laboralista Jorge Candeloro y su esposa, Marta García de Candeloro, estuvo en manos del secretario Monterisi.

Según los testimonios de los sobrevivientes, los primeros secuestrados fueron Candeloro y su esposa. A ellos les siguieron los abogados Norberto Centeno, Salvador Arestín, Alais, Camilo Ricci, Carlos Bozzi y Tomás Fresneda y Mercedes Argañaraz de Fresneda -embarazada de 4 meses-. A ellos les siguieron otras detenciones en la siguiente semana: José Verde y su esposa, y María Esther Vázquez de García y su esposo Néstor Enrique García Mantica. De todos ellos, solo sobrevivieron Marta García, José Verde y su esposa, Ricci y Bozzi.
En abril del año pasado, L’Homme, que fue uno de los secretarios del juzgado de Hooft entre 1976 y 1985, fue uno de los testigos de la defensa de Hooft durante el jury que se realizó en La Plata. El objetivo era que el magistrado quedara sin fueros para que pudiera ser conducido por la fuerza pública a declarar en la causa federal. Hasta ese momento, Hooft había evitado asistir a las distintas citaciones judiciales. En esa opotunidad, L’Homme funcionó como un testigo de concepto de la defensa y describió positivamente el comportamiento de Hooft ante los presos por delitos comunes y habló sobre las visitas a las comisarías.
Reconoció que en la Comisaría Cuarta había un área restringida y que cuando fue con Hooft allí no entraron a ese sector. Según una de las víctimas, que estuvo alojada en esa dependencia policial, el juez sí ingresaba a esa área e incluso ella –que estaba allí en el último tramo de su secuestro- le gritó su nombre.
Además, al describir el procedimiento sobre los hábeas corpus L’Homme: “El procedimiento habitual para resolver un hábeas corpus era enviar un oficio y esperar el resultado del informe, ya sea positivo o negativo. En los casos que recuerdo los informes se contestaron”.
El jury que encabezó el ministro de la Suprema Corte de Justicia bonaerense, Juan Carlos Hitters, decidió mantener los fueros de Hooft y poco después Bava emitió una resolución en la cual aclaró que Hooft continuaría siendo investigado por su actuación durante la Noche de las Corbatas. “Corresponde continuar con la producción de medidas de prueba, manteniendo vigente el llamado a prestar declaración testimonial”, sostuvo Bava a principios de agosto del año pasado y aclaró que la decisión del tribunal de mantener los fueros del juez provincial permitía sostener la “estrategia” del acusado “de evitar que se efectivice la audiencia” amparado en su condición de juez.
Fuente:Infojus
Causa Hooft: imputaron a los ex secretarios del juez
Se trata de Ricardo Domingo Monterisi y Federico Gastón Amadeo L`Homme quienes trabajaron en el Juzgado a cargo de Pedro Federico Hooft durante la tristemente conocida “Noche de las Corbatas”
El juez Martín Bava, a cargo del Juzgado Federal Nº 3 decidió, en el marco de la causa que se investiga al juez Pedro Federico Hooft por los delitos de lesa humanidad cometidos en La Noche de las Corbatas, imputar a Ricardo Domingo Monterisi y Federico Gastón Amadeo L`Homme, quienes se desempeñaban como secretarios del magistrado en el Juzgado Provincial Nº3, durante la última dictadura cívico militar.
Según fuentes judiciales, tanto Monterisi como L’Homme se desempeñaron como secretarios de Hooft y habrían instruido en los expedientes por los habeas corpus presentados por los familiares de los abogados secuestrados en julio de 1977.
En un principio, fueron llamados a declarar en calidad de testigos en la causa que se le sigue al magistrado, pero tras recabar nuevas pruebas se determinó que ambos tendrían algún grado de participación en los delitos que se investigan.
Hasta el momento no se conocen los cargos que se le imputan, pero el juez Bava ya libró el oficio en el que se les informa que su situación pasó de testigos a imputados. Además se les aclara que deben buscarse un abogado y que oportunamente serán llamados a declaración indagatoria.
“Luego de realizado un análisis minucioso de los hechos materia de investigación, queda formalmente imputado (art. 72 y cctes. del CPPN) en el marco de las presentes actuaciones, quedando relevado del juramento de decir verdad siendo que en su oportunidad será citado a prestar declaración indagatoria poniéndosele en conocimiento en su momento los hechos materia de imputación (artículo 294 y cctes. del CPPN). Por tal motivo, a partir de este momento, tiene el derecho a designar un abogado de su confianza o, caso contrario, se le designará el defensor oficial en turno”, reza el oficio.
Una fuente extraoficial, aseguró que se pudo comprobar que los secretarios habrían acompañado al juez Hooft, a la comisaría cuarta, lugar que supo ser un centro clandestino de detención durante la última dictadura.
En la causa que se tramita en el Juzgado Federal 3, se investiga a Hooft por su participación en la denominada “Noche de las Corbatas”, cuando era juez en lo criminal y correccional.
El megaoperativo que tenía como objetivo a un grupo de abogados laboralistas se produjo en julio de 1977. Los militares ayudados por un grupo de civiles pertenecientes a la Concentración Nacional Universitaria (CNU), secuestraron a los abogados Norberto Centeno, Salvador Arestín, Hugo Alais, Camilo Ricci, Carlos Bozzi, Tomás Fresneda y Mercedes Argañaraz de Fresneda, embarazada de 4 meses.
Luego fue el turno de José Verde y su esposa. A mediados de junio del mismo año, ya habían sido detenidos en Neuquén y trasladados a esta ciudad, el abogado Jorge Candeloro y su esposa Marta García.
Sólo sobrevivieron José Verde y su esposa, Ricci, Bozzi y Marta García. A Hooft se le imputa no haber dado el trámite a los recursos de hábeas corpus presentados a favor de los abogados desaparecidos.
Tres meses después de los secuestros, el coronel Pedro Barda –jefe del GADA 601 y de la represión en la ciudad- le envió un comunicado en el que le informaba que “el delincuente subversivo Jorge Candeloro había sido abatido por las fuerzas militares al intentar escapar de las fuerzas de seguridad”, según figura en la causa judicial. Hooft no pidió explicaciones al Ejército, no investigó esa muerte ni pidió el cadáver para entregarlo a su familia.
Tampoco llamó a declarar a los abogados Carlos Bozzi y Camilo Ricci, liberados a los pocos días de haber sido secuestrados.
El 28 de abril de 2014, un Jury de enjuiciamiento de magistrados, resolvió que Hooft no había cometido los delitos de lesa humanidad que se le imputaron, lo restituyó en el cargo y le devolvió el porcentaje de los sueldos que no percibió desde que fue suspendido, en marzo de 2013. No obstante, la causa penal en su contra continúa.
El acusado ya eludió al menos seis veces, los llamados a indagatoria de la Justicia. Los fueros que conserva por su función le permiten desatender la requisitoria sin correr el riesgo de ser detenido por la fuerza pública.
Fuente:InfonewsMardelPlata


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