4 de abril de 2015

A 13 AÑOS DE LA DESAPARICIÓN DE MARITA VERÓN.



3-4-2015
Aniversario
"Si Estela de Carlotto encontró a su nieto, ¿por qué perder la esperanza?"

Susana Trimarco dijo que no pierde las esperanzas de encontrar "cómo sea" a su hija Marita Verón. A 13 años del día en que desapareció, en manos de una red de trata, su madre habló de la necesidad de que se haga Justicia por su hija y las demás víctimas.
Marcos Adandia

"Yo cocino cuando vuelva": esas fueron las últimas palabras que Susana Trimarco escuchó de su hija el 3 de abril de 2002. La joven le dio un beso y salió de la casa. Iba a realizarse una serie de estudios ginecológicos. A metros de su vivienda, según testigos, fue interceptada por un automóvil. Al cumplirse 13 años del secuestro de su hija Marita Verón por parte de una red de trata, Susana Trimarco dijo que no pierde la esperanza de encontrarla "como sea", y aseguró: "Si Estelita de Carlotto encontró a su nieto después de 35 años, ¿por qué voy a perder las esperanzas?".

Trimarco formuló estas declaraciones a la agencia Télam ayer, horas antes del aniversario. Y dijo que jamás en la vida olvidará el impulso que Néstor Kirchner le brindó a su lucha: "No quería que trabaje, sino que me ocupara de buscar a Marita. Por eso cuando me veía, me decía: 'tu hija depende de vos y tenés que seguir luchando para que aparezca y se sepa qué pasó con ella", expresó Trimarco. "Siempre me ayudó y pidió que las fuerzas nacionales de seguridad se ocuparan del tema", dijo. Recordó también que le llegó a preguntar qué podía hacer para agardecerle: "En ese momento me abrazó y me dijo: 'con las madres no se hace política, seguí buscando a tu hija y decime todo lo que necesites'".
Marita Verón desapareció el 3 abril de 2002, cuando tenía 23 años. Desde ese día su madre comenzó la búsqueda y una tarea que se transformó en un símbolo de la lucha contra la trata de personas. Trimarco citó como ejemplo a otro símbolo de las luchas colectivas: Estela de Carlotto, presidenta de la Asociación de Abuelas de Plaza de Mayo, que pudo encontrar a su nieto Guido después de 36 años. "Si Estelita de Carlotto encontró a su nieto, ¿por qué perder las esperanzas?", dijo Trimarco, que no pierde las esperanzas de encontrar a su hija con vida.

"Necesito que quede firme la sentencia para que mi hija tenga Justicia"
Los sospechosos de haber secuestrado a la joven tucumana para obligarla a ejercer la prostitución fueron absueltos durante un juicio oral pero posteriormente condenados al ser revisado el fallo por la Corte Suprema de Justicia. Trimarco admitió que está "enojada con la Justicia porque en estos 13 años yo pude luchar y lo sigo haciendo todos los días, pero esta Justicia es tan lenta que no da respuestas".

"¿Cómo puede ser que se demore tanto en dejar firme una sentencia, cuando las cosas están tan claras y se permita a estos delincuentes seguir sueltos por las calles cometiendo delitos?", se preguntó Trimarco durante una charla con Télam. "Necesito que quede firme la sentencia para que mi hija tenga Justicia", dijo. recordó que al salir del juicio (donde todos quedaron absueltos) "estos delincuentes se burlaban de mí, pero yo les dije que uno por uno la iba a pagar y todo cae por su propio peso".

Trimarco recordó que después de aquel día fueron detenidos los hermanos Rubén "La Chancha" Ale y Ángel "Mono" Ale, quienes "se creían dueños de esta provincia pero ahora les estamos desarmando los negocios sucios y turbios por los que se hacían llamar empresarios. Siempre dije que eran empresarios de la droga y la prostitución. Y poco a poco les vamos desarmando todos los negocios porque no pueden usar las mujeres como si fueran cosas o negociarlas como objetos", agregó. Los hermanos Ale, a quienes Trimarco siempre vinculó con la desaparición de su hija, fueron detenidos junto a otras cuatro personas en una causa por lavado de activos que investiga el juez federal 2 de Tucumán, Fernando Poviña, impulsada por Unidad de Investigación Financiera (UIF) a partir de las denuncias realizadas por la madre de Marita.

Más de 8000 mujeres rescatadas entre 2007 y 2014
Sobre los objetivos propuestos a partir de su lucha, Trimarco afirmó: "Quiero que lleguemos a la verdad y se haga justicia por mi hija y por tantas mujeres desaparecidas de este país". "Estoy muy orgullosa que mi lucha haya permitido rescatar más de 8.000 mujeres entre el 2007 y el 2014 y que hayan vuelto con su familia después de estar en situación de prostitución", resaltó.

Admitió que además de orgullo siente dolor ya que su trabajo es reconocido en todos los
niveles pero el objetivo principal no pudo ser alcanzado. "En el tema de trata de personas creo que estoy cambiando la historia, pero no tengo a mi hija", explicó y añadió: "Por ahí pienso que algo malo hicieron con ella, pero también hay hechos y pistas que me ayudan a seguir con esperanza de encontrarla con vida".





3-4-2015
Aprendizajes
Fundación María de los Ángeles: cómo cambió la asistencia a las víctimas

Hoy se cumplen 13 años de la desaparición de Marita Verón. Además de ser un caso emblemático para visibilizar la trata de personas, el camino recorrido por la Fundación que creó Susana Trimarco significó múltiples aprendizajes para asistir y contener a las víctimas.

A Marita Verón la secuestraron a plena luz del día en Tucumán el 3 de abril de 2002. Tenía 23 años e iba camino a la maternidad a pedir un turno ginecológico. Dos días más tarde la vieron en la ruta que va de Los Gutiérrez a La Ramada, dos poblados con calles de tierra en el noreste tucumano. Después, el rastro de Marita se diluyó y volvió a aparecer en otro escenario: los burdeles de La Rioja donde la obligaron a prostituirse. Su madre, Susana Trimarco, transformó el caso en un motor para visibilizar el esclavismo sexual en el país y así empujar la reglamentación de una ley que tipifique el delito de trata de personas. En el camino por la búsqueda de Justicia en 2007 creó la Fundación María de los Ángeles, que trabaja en la asistencia integral de las víctimas, recibe denuncias y ofrece contención y asesoramiento. A trece años de la desaparición de Marita, la actividad de la Fundación creció y se multiplicó.

María Rosa Ponce estaba en cuarto año de la Facultad de Derecho cuando a su amiga Marita la secuestraron. Desde un primer momento acompañó a Trimarco. Hoy es una de las abogadas de la Fundación María de Los Ángeles. “Nos hemos equivocado mil veces y aprendimos. En las primeras épocas se caía en dar, dar y dar sin poder hacer un plan real de rehabilitación. Ahora la víctima entra por el departamento jurídico, empezamos con la asistencia jurídica, después el tratamiento psicológico y luego el social”, explicó a Infojus Noticias en una entrevista con todo el equipo de la sede tucumana, poco después de la primera condena por trata en esa provincia.

Los allanamientos ayer y hoy
Aquellos allanamientos encabezados por Trimarco eran muy distintos a los que se hacen hoy. “El hecho de que vaya personal policial con profesionales de otras áreas, con mujeres, con otra ropa, ya marcó una diferencia”, detalló Ponce. Para la abogada lo más importante es poder desarmar el “guión” que tienen las víctimas en su discurso, muchas veces orquestado por los tratantes para que digan lo que ellos quieren. Desde aquellos tiempos iniciales de la Fundación a hoy, cambiaron muchas cuestiones: “Hay un antes y un después del juicio de Marita, nosotros hoy estamos asistiendo a la víctima de trata, de explotación sexual y también a la mujer en situación de prostitución. Y nos preguntamos ¿qué pasa después del allanamiento? ¿Qué pasa con esas chicas que están en riesgo de vida, porque estuvieron conversando con nosotros, pueden ser testigos?”, explicó Elizabeth Saavedra, trabajadora social del organismo.

La prostitución no es un trabajo
Para los profesionales de la Fundación la prostitución no es un empleo. “No consideramos trabajo nada que estigmatice a la víctima y que le cause daño. En la oficina nos toca escuchar cómo las víctimas no hablan con todas las letras de eso que hacen. Dicen ´Laburo´, ´Me andaba mandando macanas´ Para ellas es normal porque lo han hecho su madre, su tía, una sobrina”, expresó Ponce. La abogada recordó: “Nosotros íbamos atrás del cierre de los prostíbulos porque estaba prohibido por ley desde 1937. No es que a Susana Trimarco no le gustaba el lugar y quería que lo cerraran. Pero nos encontrábamos con la gente, que tiene en su cabeza que el prostíbulo es legal porque lo ve desde siempre. Y que, al mismo tiempo, cree que la prostitución es delictiva porque ve que a las chicas se las lleva la policía”.

En la Fundación todos coinciden: el juicio por el secuestro de Marita fue un punto de inflexión. En febrero de 2012 comenzó el debate oral que duró casi un año y culminó con la repudiada absolución de todos los acusados de secuestrar y obligar a prostituirse a Marita en los locales Candy, Candilejas y El Desafío en La Rioja. “El juicio fue la cúspide de una investigación de años”, dijo Ponce. Escuchar a las víctimas El debate oral también significó un aprendizaje para el organismo y para el Poder Judicial alrededor de una pregunta puntual: ¿cómo tratar a las víctimas? Ellas tuvieron que declarar frente a los mismos que las habían mantenido secuestradas. En medio del testimonio, las insultaban, las intimidaban, entraban y salían de la sala. Los especialistas y quienes acompañan estos casos consideran que para las víctimas es difícil reconocerse como tales.

El mismo stress de alguien que fue a una guerra
La psicóloga María Paulina Maldonado asegura que la víctima de trata “tiene el mismo stress post traumático que una persona que fue a una guerra”. Y dice que muchas de ellas, “no registran estar con un cliente como un abuso y por eso lo pueden sostener. Pero hay un punto en el que se da un quiebre. Por ejemplo, un síntoma primario es un asco. Cuando empiezan a registrar que al estar con el cliente ciertas situaciones le dan asco, ahí empiezan a manifestarlo y a tratar de salir de la prostitución”.

La trama de asistencia y convergencia
-En Tucumán, la delegación central de la Fundación María de los Ángeles Verón queda en la calle 25 de mayo al 1000. Ahí funciona también un Centro de Acceso a la Justicia (CAJ), un Núcleo de Acceso al Conocimiento (NAC) -un programa del Eje Estratégico de Inclusión Digital del Plan Nacional de Telecomunicaciones Argentina Conectada-.

-Hace poco, se instalaron los profesionales de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar).

-El trabajo de la Fundación se articula con convenios con el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, el Ministerio de Trabajo, Desarrollo Social y Jefatura de Gabinete.

-En la capital provincial también funciona el Centro Maternal “Los Ángeles de María”. De 8 a 20, 95 niños y niñas asisten a diario a este lugar. Tienen desde 45 días a 4 años y son hijos de sobrevivientes de trata para la explotación sexual de personas, de víctimas de violencia de género y de mamás solteras.
MFA/MEL
Fuente:Infojus

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