Salta:
Primer juicio complicidad empresarial
Rechazan nuevos testigos
y pedidos de informes
Por Elena Corvalan
El Tribunal Oral, integrado por los jueces Marta Snopek, Federico Díaz y Gabriel Casas, rechazó ayer dos pedidos de prueba de la acusación y que tendían a comprender mejor el contexto en el que fueron detenidos y torturados una veintena de trabajadores de La Veloz del Norte, que junto con Atahualpa eran en la década del 70 las dos empresas de transporte de pasajeros de larga y media distancia más importantes de la provincia.
Los fiscales Francisco Snopek y Juan Manuel Sivila habían pedido que se permitiera declarar a cuatro personas que durante la última dictadura cívico-militar fueron detenidas y torturadas. Tres fueron sometidas a tormentos en la Comisaría 4°, y también refirieron el uso de una moto y de la radio para tapar los gritos de dolor. Un cuarto afirma haber sido torturado en dependencias de La Veloz del Norte. El Tribunal consideró que el pedido era “extemporáneo”, y lo rechazó.
En otro caso el Tribunal se negó a solicitar al Ministerio de Trabajo de la Nación que informara si Marcos Levín participó en 1976 de las negociaciones paritarias con la UTA. El pedido era del querellante David Leiva, en un intento por probar que Levín integraba la Federación de Empresarios del Transporte (FESTAP), y que esta entidad propiciaba la represión al gremio.
Es que en su edición del 20 de marzo de 1976 el diario El Intransigente da cuenta de que la FESTAP envió una carta al jefe de Policía, el represor Miguel Raúl Gentil, “solicitando se aplique a la UTA la ley de seguridad del Estado”, cuando el gremio estaba inmerso en una medida de fuerza. Esta ley permitía la represión a las actividades comunistas. El Tribunal tampoco lo permitió, pero el testigo Carlos Aponte recordó que la FESTAP pidió “que se reprimiera a los choferes” y añadió que si no recuerda mal “Levín era el presidente de FESTAP”.
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