Haití: Nuevas protestas anunciadas, pese a la creación de una “comisión de evaluación electoral”
Resumen Latinoamericano/ Alter Press/18 de dic. 2015.-
Después de la del 16 de diciembre (ver nota aquí), se anuncia una nueva manifestación para el 27 de diciembre 2015 (fecha de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales) para denunciar las elecciones del 9 de agosto y el 25 de octubre de 2015, según aprendió la agencia en línea AlterPresse.
La manifestación del 27 de diciembre será nacional porque se extenderá en los diez departamentos del país donde se espera una votación simbólica contra el Consejo Electoral Provisional (CEP), el Jefe de Estado, Michel Martelly y la comunidad internacional, dijo el secretario ejecutivo de la plataforma “Pitit Desalin”, Assad Volcy.
“El pueblo haitiano a través del G8 (Grupo de los ocho candidatos contestatarios) y las estructuras políticas que participan en la lucha contra el golpe de Estado electoral votarán por las calles, contra Michel Martelly, sus acólitos y la oligarquía burguesa” dijo Volcy.
Él dio un ultimátum del 16 hasta 27 diciembre al Presidente Martelly y los miembros del Cep a renunciar, sino la movilización anunciado para el 27 de diciembre será gigantesca en todo el país.
Convocados por varias organizaciones de la oposición como la plataforma “Pitit Desalin”, “Fanmi Lavalas” y la Mesa de resistencia, miles de manifestantes marcharon en Puerto Príncipe para seguir denunciando esas elecciones, con motivo del 25 aniversario (16 diciembre 1990 – 16 diciembre 2015) de la realización de elecciones democráticas en el país.
La publicación de los resultados finales polémicos de la primera ronda de las elecciones presidenciales del 25 de octubre 2015 ha provocado un gran revuelo en los ámbitos políticos.
El Grupo de los Ocho candidatos contestatarios (G8), que incluye a Jude Celestin, pidió cambios profundos en el proceso electoral y el establecimiento de una comisión independiente de verificación de las actas de las elecciones del 25 de octubre de 2015.
Por decreto presidencial de fecha miércoles 16 de diciembre el jefe de Estado, Joseph Michel Martelly, formó una comisión presidencial, denominado “Comisión de evaluación electoral”, con el mandato de tomar todas las medidas necesarias en vistas de evaluar el proceso electoral.
Esta comisión hará recomendaciones tanto al Consejo Electoral Provisional (CEP) como al gobierno.
La decisión de la ejecutiva de formar esta comisión de evaluación electoral es ilegal e inoportuna, denuncia la plataforma política Renmen Ayiti, en un comunicado de fecha 17 de diciembre de 2015.
Hasta el New York Times considera que en las elecciones de Haití hubo fraude
Resumen Latinoamericano/ 17 de Dic. 2015.-
Hay una crisis electoral en Haití. La elección de octubre para elegir un sucesor a al presidente Michel Martelly fue tan contaminada por denuncias de manipulación de votaciones, votos ilegales y otros abusos que el resultado ha sido ampliamente denunciado como ilegítimo.
No sólo por las docenas de candidatos perdedores (había 54 de ellos en las listas) sino también por observadores independientes, grupos de derechos humanos, líderes religiosos haitianos, organizaciones de la diáspora haitiana y ciudadanos comunes que han salido, enojados, a las calles en manifestaciones a veces violentas.
Se supone que habrá una segunda vuelta el 27 de diciembre entre el que Jovenel Moïse obtuvo el primer lugar y Jude Célestin el segundo:. Sin embargo, el Sr. Célestin ha calificado los resultados de octubre como una “farsa ridícula” y amenazado con retirarse del balotaje.
Ha formado una coalición de 8 candidatos presidenciales que exigen una investigación independiente de la primera elección y reformas para asegurar la corrección de la segunda.
Casi todo lo que se puede decir en favor de la votación de octubre (para presidente pero también para el parlamento y alcaldes locales) es que fue menos violenta que de costumbre.
Pero según otros parámetros de credibilidad fue, de acuerdo a observadores escépticos, un fracaso colosal. El porcentaje de votantes fue bajo, 26%. Los observadores denunciaron votos alterados y que la tinta supuestamente indeleble se borraba rápidamente de los pulgares de los votantes.
El consejo provisional electoral (órgano del gobierno que administra las elecciones) distribuyó más de 900.000 carnés de acreditación a representantes de los partidos políticos. Se suponía que estos iban a ser garantías contra el fraude.
En lugar de ello probablemente contribuyeron a éste ya que aquellos que los tenían en su poder podían entrar a los lugares de votación y votar aunque sus nombres no estuvieran en las listas de votación.
Según observadores se generó un mercado negro permitiendo potencialmente a muchos compradores votar pronto y frecuentemente.
El sucesor electo por Martelly, el Sr. Moïse se ha declarado satisfecho con los resultados de octubre.
Lo mismo han hecho la OEA y el departamento de estado (de EEUU) que ha enviado al coordinador especial para Haití, Kenneth Merthen para tratar de persuadir al Sr. Célestin para que participe en el balotaje tal cual fue planeado, con promesas de una elección mejor.
Pero los EEUU deberían saber que es imposible construir un gobierno legítimo sobre unas bases podridas. Debería en cambio presionar para una investigación independiente, dirigida desde Haití para examinar la elección de octubre.
El balotaje debería ser postergado de forma que los votos de octubre puedan ser contados en forma pública y los resultados de legitimicen. Si es que esto fuera posible dadas las irregularidades.
Además, cualquier esfuerzo dirigido a efectuar una elección creíble debería incluir la reforma del consejo electoral que ha sido acusado de incompetencia y partidización.
Desde que fue víctima del terremoto hace casi seis años Haití a ido levantándose de a poco. Este camino ha sido complicado por la lucha para reconstruir un gobierno casi anulado y establecer intituciones sólidas conducidas por haitianos.
Los votantes en Haití están, con razón, desconfiados y descorazonados. El país no tiene un parlamento que funcione. Éste fue desmantelado en enero cuando los períodos de sus miembros se terminaron
Martelly ha estado gobernando por decreto.
Incluso dejando de lado la crisis de legitimidad presidencial, Haití tiene problemas serios (un gobierno disfuncional, apatía de los electores, falta de empleo, pobreza y cólera). Su emergencia actual puede estar lejos del centro de atención mundial.
Pero cualquiera que se preocupa por la democracia en un país cuyo destino está tan estrechamente ligado a las volubles y a veces malignas atenciones de EEUU y el resto del mundo debería prestar atención. Los haitianos se merecen algo mejor que esto.
Envío:ResumenLatinoamericano

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