Informe exclusivo sobre violencia institucional Acerca del brazo armado de la ley
Defensoría General relevó denuncias por tortura y abusos varios de policías y penitenciarios.
Más represión y violencia selectiva
Por José Maria Maggi
Desde 2010 en Santa Fe la policía duplicó su tasa de encarcelamiento.
Imagen: Andres Macera
Imagen: Andres Macera
Golpes, golpizas, balas de goma y gas pimienta, picana, puntazos o cortes, asfixia, submarino seco, quemaduras, abuso sexual, duchas de agua, fría, torturas y tormentos psicológicos, extorsión y amenazas varias. Estos son los métodos de violencia ejercidos por uniformados policiales o penitenciarios recogidos en el informe anual que ayer la defensora general Jaquelina Balangione desgranó para Rosariol12. Son 579 víctimas en todo 2018 que sumaron casi un millar de actos brutales denunciados. Se registraron además 18 casos de muertes bajo custodia. El estudio revela que desde 2010 se duplicó la tasa de encarcelamiento en la provincia de Santa Fe: de 79 cada 100 mil habitantes a 167 por estos días. Esto repercute en la cantidad de detenidos hacinados: hay varias unidades penitenciarias excedidas en número: al 28 de diciembre de 2018 había una sobrepoblación de 534 internos. "El crecimiento de las tasas de encarcelamiento no está relacionado con el aumento del delito sino con la capacidad de extensión y ocupación territorial de las fuerzas de seguridad", explica Balangione.
El informe da cuenta del ejercicio de una "violencia ejercida a partir de criterios de clasificación socioeconómicos y socioespaciales que se manifiestan en la regularidad y repetición del uso de la fuerza física a través de golpes varios". En los datos que emergen del análisis del ejercicio de la violencia institucional de las fuerzas de seguridad pueden observarse patrones de selectividad que responden a criterios sociodemográficos y socioespaciales.
"En efecto, el tipo de selectividad que el Estado aplica en su accionar criminalizante es siempre el mismo: joven, adulto, de unos 26 años promedio, que vive en los barrios más pobres de las ciudades y cuyo nivel de instrucción es muy bajo", describe la Defensora General. En Rosario se observa que las víctimas residen en los barrios con peores condiciones de vida, en su mayoría pertenecen Matheu, La Tablada, 17 de Agosto, Las Flores, Las Delicias, parte de San Martín, Villa Banana y Triángulo. "Esto ha llevado a algunos autores a esbozar la idea de una letalidad policial caracterizada por aristas raciales, ya que orienta su actividad hacia cierto tipo de víctima claramente identificada por su color de piel, su pertenencia territorial o su anclaje identitario. Por lo tanto, podemos afirmar que el sistema penal es claramente selectivo. Su característica principal -profundizada en los últimos años- es la delegación en la agencia policial la captación de personas" señala la funcionaria y lo suscribe en el documento.
Del informe se desprende que "la tortura no es sólo el golpe que marca. La complejidad de las prácticas de degradación y padecimiento ejecutadas requieren analizar los distintos tipos de agresiones físicas sumadas a los traslados constantes o gravosos, los habituales regímenes de aislamiento extremo, el hambre permanente, las condiciones inhumanas de detención, las amenazas que suelen ser certezas, el constante robo de pertenencias por parte de los agentes, la deficiente atención de la salud, las requisas vejatorias y el impedimento de vinculación familiar".
Para Balangione "este informe confirma que las instituciones totales no podrán jamás cumplir con los principios resocializadores de la pena. La ficción rehabilitadora cae para dar lugar a un modelo de seguridad que se funda en el control de los sectores vulnerables atrapados por el sistema penal. La pena no es sólo la privación de la libertad sino una sumatoria de padecimientos corporales y psicológicos que se imprimen para siempre en la subjetividad de los detenidos a los que se pretende disciplinar, subordinar e incapacitar".
En el año 2018 ingresaron a las cárceles de la provincia de Santa Fe un total de 979 privados de la libertad. Para el año 2018 el total de alojados en las cárceles provinciales ascendió a 5.798. Si a este total se agrega la población de las Alcaidías, el número asciende a 5.949.
El estudio revela que 5 de 10 unidades penitenciarias que pertenecen a la provincia sobrepasan la capacidad de alojamiento declarada: la Unidad Penitenciaria Nº 1 de Coronda, la Nº2 de Las Flores, la Nº 10 de Santa Felicia, la Nº 11 de Piñero y la N° 16 se encuentran con una cantidad de personas alojadas mayor que el cupo máximo declarado. Frente a esta situación de sobrepoblación, el Estado genera medidas provisorias que empeoran la situación de los alojados: agrega colchones, incorpora camas en espacios colectivos, crea pabellones en sectores destinados a otros fines, aloja detenidos en zonas de tránsito. La sobrepoblación genera hacinamiento, deterioro edilicio, pésimas condiciones higiénicas y falta de privacidad. Intensifica los niveles de violencia institucional, aumenta los conflictos entre internos y produce muertes. Durante el año 2018 hubo un total de 18 muertos declarados por el Servicio Penitenciario.
07 de mayo de 2019
Caso testigo
Esa costumbre de ahorcarse
"Las muertes dudosas, las muertes por ahorcamiento, los enfrentamientos entre internos del sistema carcelario son el corolario de la efectivización de la amenaza institucional que pende sobre el colectivo de personas más vulnerables" dice el informe. Curiosamente en las celdas de aislamiento es donde se producen la mayor cantidad de "ahorcamientos".
"Un hombre de 36 años -relata el documento- que fue detenido la noche del domingo 14 de octubre (de 2018), en el marco de un presunto robo, fue llevado a la comisaría 7ma de San Lorenzo. Fue detenido a raíz de un llamado al 911 que habría realizado una vecina para denunciar que habrían ingresado a su casa con intenciones de robo. Efectivos de la comisaría 7ma detuvieron al presunto culpable y lo llevaron a la dependencia policial. Lo siguiente que se supo del sujeto fue que se lo encontró muerto, ahorcado en su celda, con un cable de instalación eléctrica del calabozo. Una versión policial dice que estaba sentado en el piso con un cable colgando del cuello y el rostro morado. Los uniformados constataron el pulso y estaba muerto".
Fuente:Rosario12
Por siempre Evita Eva y sus hijas e hijos montoneros
Por Juane Basso
Publicada en 07/05/2019
“A la compañera Evita / que nos mira desde el cielo / va un saludo combatiente / de sus hijos montoneros”.El estribillo, punto de partida para este artículo, pertenece a una canción que en un ritual repetido cada año ante decenas de ex integrantes de la Juventud Universitaria Peronista (JUP) de Rosario entona Gloria Canteloro, hija y nieta de obreros, peronista, ex presa política, exiliada y sobreviviente de la dictadura. A días del cumpleaños número cien de la Abanderada de los humildes, Gloria se sienta a charlar con El Eslabón, mate en mano, y a pensar qué significó esa mujer para aquella generación que asumió al ícono de Eva como “el espíritu de la revolución dentro del movimiento” y se sintió “su continuadora”.
La nota fue grabada este jueves 2 de mayo en el espacio de memoria que funciona en el ex Servicio de Informaciones, donde trabaja Gloria. La sobreviviente acaba de declarar hace dos días en La Plata como testigo de la causa donde se juzgan los crímenes de lesa humanidad de los que fueron víctima militantes montoneros que participaron de la “Contraofensiva” contra la última dictadura cívico-militar. Su testimonio estará muy presente durante la entrevista. Tras haber sido detenida a los 18, cuando integraba la Unión de Estudiantes Secundarios (UES), Canteloro estuvo presa tres años en Devoto, luego salió del país, se reenganchó con “la orga” y, antes de retornar al país, realizó un curso acelerado de formación con los palestinos de Al-Fatah. Desde su primera infancia a su adolescencia, desde el Ludueña hasta el Líbano, de ayer a hoy, la figura de Evita marcó su vida y la de buena parte de sus compañeros y compañeras. Y tiene ganas de contarlo.
“Evita fue alguien idolatrada en mi familia”, recuerda Gloria al inicio de la charla en la que repasa su infancia en casa de sus abuelos en barrio Ludueña. “Mi abuelo era ferroviario, con mi abuela vivían en una casilla muy humilde, de madera y cartón. En las habitaciones y en el comedor había varios cuadros”, rememora. Y luego detalla: “Tenían uno de Perón con el traje de gala y otro de Evita con un vestido largo y su rodete. Me acuerdo que había uno que si lo mirabas de frente veías a Perón y Evita, y si lo veías de un costado veías a Perón y del otro lado a Evita”.
El padre y la madre de Gloria también eran peronistas, por eso ella dice que el peronismo es parte de su identidad desde la cuna. “Mi papá era muy sencillo, de casa al trabajo y del trabajo a la casa. Era peronista pero no se metía en política. En cambio mi vieja cuando laburó en fábricas, hasta que se casó, fue delegada. Cuando se casó no trabajó más, porque mi viejo no quería, eran chapados a la antigua, y aquella era una sociedad más machista”, cuenta.
“Cuando mi mamá hablaba de Perón y Evita se le notaba el sentimiento en la expresión de cada palabra, en el brillo de los ojos” se emociona Canteloro. “Hasta el día de hoy vos le hablás de Evita y Perón y se le ilumina la cara. No le hablés mal porque te fusila con la mirada”, añade Gloria para quien por el peronismo, y especialmente por Eva, “la familia tenía muy claro que era la oligarquía conservadora la que sojuzgaba a la clase trabajadora, los mismos que festejaron la muerte de Evita con la frase «viva el cáncer»”.
—¿Esa imagen de Eva adquiere otro sentido cuando vos comenzás a militar políticamente?
—Ya más adolescente, cuando la escucho a mi hermana, que empieza a militar en el ‘72, cuando se forma la UEL y después la JUP. Luego en el ‘74 yo me sumo a la UES. Ahí tengo más conocimiento del mito de Eva, el relato de cuando quiso formar las milicias obreras, su renunciamiento y lo que significó ese discurso, la Fundación que no hacía caridad sino que daba herramientas para que la gente pueda salir adelante, como con las máquinas de coser.
En esa etapa de militancia la figura de Eva aparecía más que nada para nosotras como una mujer que tenía un peso político y simbólico muy fuerte. En aquella época no se hablaba de lucha de género, era una sociedad sumamente machista, y las mujeres también éramos machistas. El feminismo era algo muy incipiente, un poco discutíamos qué era el feminismo porque no estábamos de acuerdo en un montón de cosas. Pero en la militancia política que nosotros asumíamos, Eva toma toda esa dimensión. Veíamos en ella a una mujer era capaz de tener un rol trascendente en la política y en el gobierno de Perón. Esa capacidad de movilizar el sentimiento de las masas.

—¿La referencia de Evita fue un impulso para que las compañeras militantes se animen a disputar espacios hegemonizados por los hombres?
—En la militancia de los 70 y para atrás no hay una militancia de mujeres tan presente. Hubo, pero no como se da como entonces. En los 70 las mujeres volvieron a tener una mayor participación no sólo en la política sino en la vida pública. Nuestra disputa, la de las mujeres militantes, tal vez no era como se da hoy desde la lucha de género, pero sí había una disputa más en términos políticos dentro de la organización, dentro de las agrupaciones. Tenía que ver con la convicción de que teníamos la misma capacidad que los compañeros, la misma capacidad política, teórica, ideológica y también militar. Nosotras sentíamos que podíamos ser iguales que los hombres, en todos los aspectos.
También había algo en mi caso que tenía que ver con un modo de ser personal. A mí no me gustaba jugar a las muñecas o a la maestra. Yo jugaba a policías y ladrones, me gustaba correr, odiaba profundamente no haber nacido varón, porque sentía que el varón tenía más libertad, y la mujer no.
Si Evita viviera sería montonera
—¿Cómo se dio tu acercamiento a la participación política?
—En la secundaria, yo hice el Superior de Comercio a la noche, y durante el día empecé a trabajar en un taller de costura, donde aprendí lo que es la explotación. Pero la idea era tener mi plata, terminar la secundaria y luego entrar a la universidad. Rápidamente sentí que no participar de lo que estaba ocurriendo en esos años, era un acto de cobardía, de traición a mi misma. Veía a los compañeros de la escuela, tan chicos, organizándose, discutiendo política y eso me generaba mucha admiración. En el ‘74 me sumé a militar en la UES.
— ¿Qué papel creés que tuvo el emblema de Eva Perón en esa experiencia militante a la que te sumaste?
— Para nosotros, no era un eslogan la frase «Si Evita sería montonera». Nosotros éramos la continuación de la figura de Eva como militante aguerrida, como mujer como quien se había enfrentado a la oligarquía como muchas más fuerza que Perón. La teníamos como referente, como mito y figura central de nuestro accionar político y hasta te diría que militar.
Eva era el espíritu de la revolución del peronismo. Ella dijo: «el peronismo será revolucionario o no será nada“. Y nosotros pensábamos, si en una isla pequeña como Cuba habían hecho una revolución, cómo no lo íbamos a hacer nosotros, si Evita lo había dicho «revolución o nada».
En esos términos, tan binarios, que también vivíamos en todos los niveles. Era una sociedad binaria, un mundo binario. En ese escenario sin grises, esa Eva sin términos medio, tomó para nosotros un rol central. Desde la UES tomábamos a Montoneros y a Evita no como algo diferente sino como una continuidad. Por eso las pintadas «Si Evita viviera sería montonera». Éramos más la continuidad de ella que de Perón.
Por otro lado estaba el secuestro del cadáver de Eva durante 17 años. Eso también caló hondo en nuestra generación. Era inconcebible que se secuestrara un cadáver. Podríamos decir que Eva podría ser la primera desaparecida. Hasta qué punto llegaba ese odio hacia su figura y lo que representaba. Y lo que representaba éramos nosotros. Para mi no había discusión sobre eso, no había duda.
—¿Desde un plano más individual, personal, Evita cuánto incidió en tu militancia política?
— Lo que me lleva a militar son muchas cosas, pero sin dudas la figura de Eva fue central. Cuando canto esa canción (refiere a la del inicio de la nota) tengo que pensar en otra cosa, sino se me quiebra la voz y no puedo cantar. Fue una mujer tan fuerte, tan capaz, tan entregada. Hasta último momento ella trabajó para la clase obrera, para los pobres. Que haya sido artífice de que la mujer pudiera votar, si bien es una lucha que viene de muchísimo antes, y hay otras que lucharon mucho. Pero ella toma esa lucha y la hace realidad en el gobierno de Perón. Es el día de hoy que mi vieja con 90 años va a votar. Si no la llevo a votar, y llega a ver en la tele que hubo votación y ella no fue, se que nos lo va a reprochar hasta el día que se muera.
“Eva hubiera podido ir más allá que Perón”
Gloria se sentó a dialogar con el eslabón apenas dos días después de haber viajado a La Plata para declarar en la causa Contraofensiva. Con los recuerdos aún frescos de su testimonio, revivió el reencuentro con compañeros y compañeras de militancia a quienes no veía desde hacía décadas, tanto de su exilio como de sus años como presa política.
“Fui la primera militante de la UES en caer en cana, y encima mujer. Tenía 18 años y parecía mucho menos. Si bien las compañeras me exigían como a cualquiera, sentía que era como la mascota, por lo bien que me trataban”, relata la sobreviviente. Y agrega: “Ahí aprendí mucho, hice toda la universidad que quería hacer, un posgrado y un doctorado incluso. Me enseñaron a resistir y eso es impagable para mi. Yo había sido una hija muy sobre protegida en mi casa. Así que estar detenida, con otras compañeras, hacinadas, a pesar de lo doloroso, fue todo un aprendizaje”.
A lo largo de la charla, Gloria sobrevoló la etapa de instrucción con los palestinos de Al Fatah en el Líbano que recibió junto a compañeras y compañeros montoneros que se formaban para resistir a la dictadura argentina –sobre la que ya habló en otras notas–. Recordó el esfuerzo físico que tanto le costó, el entrenamiento exigente sin distinción de género que practicaban, y en ese marco volvió la figura de Eva Perón. “Eso también tiene mucho que ver, creo que desde mi inconsciente. A Eva no la vimos nunca subir un muro, jamás supimos si ella manejó alguna vez una nueve, pero creo que en el inconsciente esta cuestión de que la mujer puede tanto como los hombres y que ella hubiera podido incluso más que Perón, pero lo impidió primero el propio Perón y después su muerte”.
Fuente:RedaccionRosario
O QUE LE LLENE EL TANQUE
Fein pide a Macri que "congele urgente" el precio del gasoil para el transporte
La intendenta Mónica Fein le envió una carta al presidente Mauricio Macri y a los legisladores nacionales para pedir que se "congele de forma urgente" el precio del gasoil que consumen los colectivos de los sistemas de transporte urbano del interior país.
La titular del Palacio de los Leones realizó una conferencia de prensa este lunes por la mañana para revelar su gestión y exponer los argumentos que la llevaron a pedir al gobierno nacional que tome medidas "con carácter federal".
"Solamente el sistema de la ciudad de Rosario requiere de 2.200.000 litros mensuales para su funcionamiento, por lo que cualquier variación del precio del mercado, implica una erogación millonaria por parte de cada una de las ciudades que contamos con sistema de transporte propio", explicó Fein, a través de su cuenta de Twitter.
En diciembre de 2018, el combustible representaba un 7,5% en la estructura de costos del precio al cual acceden las empresas del TUP. Hoy, dicho porcentaje asecendió al 16.

Sobre la participación de compensaciones por parte de Nación, desde el municipio indicaron que en período 2018 el Estado nacional se ocupaba del 66,95 por ciento, mientras que en el primer cuatrimestres de este año la porción se redujo a 27,23.

En cuanto a la solicitud, la intendenta remarcó que está "en contacto con el resto de las ciudades del interior para convocar en las próximas semanas a un Concejo Federal del Transporte, entre los secretarios y ministros de transporte para revertir la situación de profunda crisis que estamos atravesando".
Rosario celebra el centenario del nacimiento de Evita
Este martes se cumplen 100 años del nacimiento de Evita y la ciudad se prepara para homenajearla con distintos actos y espectáculos en distintos puntos.
May 7, 2019
Este martes se cumplen cien años del nacimiento de Eva Duarte. En Rosario, como en otras ciudades del país, habrá actos y reconocimientos.
El acto central en Rosario tendrá lugar a las 19 horas en el Cristo Redentor (Ovidio Lagos al 1800), sitio al que arribará una marcha de antorchas, y en el que se dirigirán a la concurrencia las autoridades del Partido Justicialista local, junto a los candidatos del Frente Juntos.
En ese marco, el concejal Eduardo Toniolli, titular del Partido Justicialista rosarino, señaló que “la memoria de Evita vence al tiempo y se trasmite de generación en generación, porque expresa el recuerdo de un proyecto de país soberano y con justicia social, el que supo construir junto a Perón, junto a los trabajadores organizados, junto a las mujeres que pudieron conquistar sus derechos cívicos, junto a los eternos excluidos de aquella Argentina que se jactaba de ser el granero del mundo, mientras millones de compatriotas morían de hambre o de enfermedades del siglo anterior”.
Asimismo, Toniolli adelantó que el acto partidario contará con la presencia de las y los candidatos del Frente Juntos “porque no hay mejor homenaje a la abanderada de los humildes que construir la unidad necesaria para derrotar al proyecto de hambre y entrega nacional que encarna Mauricio Macri”.
Cien Evitas
Una de las actividades que se suma a esta conmemoración es el Proyecto Cien Evitas, que contará con una caravana que pasará por diferentes puntos de la ciudad, para desembocar en el teatro La Comedia y finalizar con el estreno de esta producción, que según sostienen sus directores, “va a ser histórica, militante y convocante”
Fuente:Conclusion





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