Para las Madres del Dolor, "Fernando fue el límite de tanto horror"
En entrevista con Télam, aseguraron que el acompañamiento de la sociedad ante la pérdida de un hijo es fundamental a la hora de juntar fuerzas en busca de Justicia.
Por Victoria Ojam
Integrantes de la asociación Madres del Dolor y de Usina de Justicia coincidieron en que el "acompañamiento de la sociedad" ante la pérdida de un hijo, como el que recibieron los padres de Fernando Báez Sosa, asesinado en Villa Gesell, durante la marcha del pasado martes es "fundamental" a la hora de juntar fuerzas para seguir adelante en busca de Justicia.
"Fernando fue el límite de tanto horror que superó las clases sociales, no es el pobre contra el rico sino la locura contra la locura misma, por eso tanta gente se conmovió por la magnitud de la saña", dijo a Télam Silvia Fredes, madre de Martina Miranda, la adolescente de 16 años que murió en 2016 tras ser atropellada en el barrio porteño de Villa Crespo.
Silvia, que integra la Asociación Civil Madres del Dolor, explicó en ese sentido que "la sociedad es una parte fundamental para que no sea silenciado tanto dolor" y que "el acompañamiento es necesario, porque uno no se siente solo en la lucha de pedido de justicia".
"Fernando fue el límite de tanto horror que superó las clases sociales, no es el pobre contra el rico sino la locura contra la locura misma, por eso tanta gente se conmovió por la magnitud de la saña", dijo a Télam Silvia Fredes, madre de Martina Miranda, la adolescente de 16 años que murió en 2016 tras ser atropellada en el barrio porteño de Villa Crespo.
Silvia, que integra la Asociación Civil Madres del Dolor, explicó en ese sentido que "la sociedad es una parte fundamental para que no sea silenciado tanto dolor" y que "el acompañamiento es necesario, porque uno no se siente solo en la lucha de pedido de justicia".

Isabel Yaconis, fundadora de Madres del Dolor.
Lo mismo consideró Isabel Yaconis, integrante de la misma asociación y madre de Lucila, la adolescente de 17 años que fue asesinada cuando se resistió a un intento de violación en el barrio porteño de Núñez en 2003.
"La reacción automática fue del barrio y de los vecinos", recordó Isabel, quien aseguró que fueron ellos quienes le dieron "la primera contención, como está pasando con Fernando".
Por su parte, Guillermo Bargna, integrante de la organización Usina de Justicia y padre de Soledad, la joven de 19 años violada y asesinada en su departamento de Caballito en 2009, consideró en diálogo con Télam que "el apoyo que la sociedad le ha dado a los padres de Fernando va a ayudar a reconfortarlos en un momento donde el duelo es muy intenso".
"Nosotros tuvimos el acompañamiento de los medios y de la sociedad, y así sentís que estar de pie en tan terrible tragedia cuesta un poco menos", agregó Fredes al recordar los días posteriores a la muerte de su hija y al destacar lo sucedido en la marcha frente al Congreso Nacional para acompañar a los padres de Fernando, Graciela y Silvino.

En su caso particular, la madre de Martina dijo que el suicidio del autor del crimen, Damián Villanueva, dos días después de que atropellara a su hija y escapara, la dejó "sin esa parte de la lucha constante que sirve de muleta".
La lucha por Justicia también sigue de manera incesante para Yaconis, quien desde hace casi 17 años busca saber quién mató a su hija.
Isabel contó a esta agencia que por entonces se "sentía muy invadida" por la prensa, aunque eso generó que "los padres que habían perdido a sus hijos descolgaran sus cuadros" y se sumaran a las marchas que ella encabezaba por Lucila.
En ese sentido, agregó que "en el caso de Fernando, con más de cien mil personas presentes en la plaza, el que tenga que tomar decisiones va a usar bastante el criterio".
"Ahí está la importancia, lo vi en la marcha, la gente con sus carteles; la sociedad siente la necesidad de compartir su dolor y el que tiene un familiar muerto tiene la oportunidad de que la foto corra la misma suerte de ser conocida", dijo Isabel.
Yo nunca supe si fue más fuerte el dolor de la pérdida o la impotencia de no haber podido hacer nada”
ISABEL YACONIS
La 'Madre del Dolor' consideró que "el momento de impunidad" de los rugbiers acusados por el asesinato en la puerta del boliche Le Brique de Villa Gesell "ya tiene que terminarse", pero opinó que "aunque se obtenga justicia", los padres de Fernando tendrán "que hacer un seguimiento" de la causa.
"Yo nunca supe si fue más fuerte el dolor de la pérdida o la impotencia de no haber podido hacer nada, eso lo sentí siempre, y tu vida pasa a ser eso, el tiempo siempre está repartido en eso, no hay horario para las madres", concluyó.
Bargna por su parte consideró que tras la manifestación del pasado martes al cumplirse un mes del crimen y el apoyo de la sociedad, los padres de Fernando van a sentirse algo reconfortados, y en referencia a la convocatoria comentó que aunque se veía "una especie de único cuerpo humano, cuando uno transitaba entre la gente, mirando los carteles que portaban, se daba cuenta de la cantidad de casos de no justicia que hay".
"Yo nunca supe si fue más fuerte el dolor de la pérdida o la impotencia de no haber podido hacer nada, eso lo sentí siempre, y tu vida pasa a ser eso, el tiempo siempre está repartido en eso, no hay horario para las madres", concluyó.
Bargna por su parte consideró que tras la manifestación del pasado martes al cumplirse un mes del crimen y el apoyo de la sociedad, los padres de Fernando van a sentirse algo reconfortados, y en referencia a la convocatoria comentó que aunque se veía "una especie de único cuerpo humano, cuando uno transitaba entre la gente, mirando los carteles que portaban, se daba cuenta de la cantidad de casos de no justicia que hay".

Bargna remarcó que en su caso los medios colaboraron "para que rápidamente el juez de instrucción hiciera un excelente trabajo" y llevara a juicio oral a Pablo Marcelo Díaz, quien cometió el crimen de Soledad durante una salida transitoria mientras cumplía condena por un delito similar.
En esa línea, dijo que "con la ayuda de la prensa se consiguió la ley de femicidios, de protección de víctimas, la modificación del Código Penal respecto de los hechos violentos que produjeran muertes y de la ley de ejecución de penas", pero que en el caso de Fernando "se ocupó muy poco de la parte de prevención".
"De eso lamentablemente la prensa no ha hablado, porque resulta más hablar de Fernando -ni que hablar que hay que hacerlo-, y de los asesinos, pero la parte de prevención se dejó muy de lado y realmente creo que hay una parte de culpa muy importante en eso", finalizó.
Fuente:Telam
Julio De Vido: “El castellano es un idioma muy preciso, somos presos políticos”
23 febrero, 2020
El ex ministro de Planificación consideró que “los tres poderes del Estado tienen que intervenir y analizar” las causas en su contra, las de Amado Boudou y las de Milagro Sala.
El ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido afirmó hoy que una Comisión Bicameral «debería revisar y analizar cada uno de los procesos en los que intervino (el fallecido juez federal Claudio) Bonadio».
«No soy abogado ni penalista pero creo que, de mínima, desde una Comisión Bicameral se debería revisar y analizar cada uno de los procesos en los que intervino el doctor (Claudio) Bonadio y los otros jueces que participaron activamente en estas persecuciones», enfatizó De Vido.
En declaraciones a A24, consideró que «los tres poderes del Estado tienen que intervenir y analizar» las causas que «se armaron en contra» suya, del ex vicepresidente Amado Boudou y de la líder de la organización Tupac Amaru Milagro Sala.
«Los tres poderes del Estado tienen que intervenir y analizar, tanto la Corte Suprema como el Congreso a través de una Comisión Bicameral de investigación de las causas que se armaron en contra de nosotros. También el Poder Ejecutivo tiene que buscar una salida a esta situación que es absolutamente injusta», resaltó.
Consultado sobre si se considera un detenido arbitrario o un preso político, respondió: «Somos presos políticos. El castellano es un idioma muy preciso. La construcción gramatical que tiene la lengua es demasiado importante como para ningunearla diciendo que somos presos arbitrarios».
«Arbitrario es otra cosa, es un fallo de un árbitro en un partido de fútbol equivocado. Arbitrario es una persona que a lo mejor tiene un incidente vial, lastima o mata a una persona sin querer, y a lo mejor lo detienen arbitrariamente porque salió sin la intención de matar», ejemplificó.
En otro tramo de la entrevista, el ex ministro cuestionó el aumento de jubilaciones del segundo trimestre del año brindado por el gobierno de Alberto Fernández, y manifestó: «Comparto lo que están demandando».
«No es posible que en un gobierno justicialista los que están mal ayuden a los que están mucho peor. Hubo gente que tuvo ganancias extraordinarias en cuatro años y hoy deberían tener disposiciones de tipo impositivas para que de esos recursos se puedan obtener los fondos para paliar la situación de los jubilados», concluyó De Vido.
Fuente:NotasdeActualidad
De Vido reclamó que una Comisión Bicameral revise las causas de Bonadío
23 de febrero de 2020
El ex funcionario sostuvo que "los tres poderes del Estado tiene que intervenir y analizar" las causas que "se armaron en contra" suya, de Boudou y de Milagro Sala.
El ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido afirmó hoy que una Comisión Bicameral "debería revisar y analizar cada uno de los procesos en los que intervino (el fallecido juez federal Claudio) Bonadio".
"No soy abogado ni penalista pero creo que, de mínima, desde una Comisión Bicameral se debería revisar y analizar cada uno de los procesos en los que intervino el doctor (Claudio) Bonadio y los otros jueces que participaron activamente en estas persecuciones", enfatizó De Vido.
En declaraciones a A24, consideró que "los tres poderes del Estado tiene que intervenir y analizar" las causas que "se armaron en contra" suya, del ex vicepresidente Amado Boudou y de la líder de la organización Tupac Amaru Milagro Sala.
Fuente:ElObjetivo
24 de febrero de 2020
Temas de debate: Cuáles son las alternativas que enfrenta el gobierno
La renegociación de la deuda
Se acercan semanas decisivas en el diálogo con los acreedores. El intercambio con el Fondo viene siendo prometedor, pero con los acreedores privados la incertidumbre es mayor.
Por Matías Vernengo y Christian A. Buteler
Producción: Javier Lewkowicz
Vieja deuda y nuevo FMI
Por Matías Vernengo *
Los ciclos de endeudamiento externo han sido traumáticos para la Argentina. Los últimos tres ciclos estuvieron relacionados con los procesos de restructuración neoliberal de la economía, durante la última dictadura, la Convertibilidad, y en el gobierno de Macri. En todos los casos hubo un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que impuso políticas de ajuste y severas recesiones. Pero hay razones para suponer que el FMI cambió y que una salida diferente es posible esta vez.
En parte, esto se debe al hecho de que Kristalina Georgieva, la directora general del Fondo, dijo que la institución reconoce que el tipo de cambio amplifica los efectos de choques externos a las economías periféricas. Además, los programas del FMI tendrán una mayor preocupación con las necesidades específicas de cada país. A eso se suma que la misión técnica del FMI reconoció que la deuda pública es insostenible, algo que ya había dejado claro el ministro Martín Guzmán. Esto reivindica el discurso del ministro, que sugirió, en el congreso, que “el FMI es responsable por la crisis de la deuda.”
Hay muchos que van a ver en esta nueva postura del FMI un cambio en el marco teórico, y una salida para la crisis que hunde al país hace dos años. Pero si bien el FMI reconoce la importancia del tipo de cambio, implícitamente estando de acuerdo con la necesidad de los controle de capital, el argumento sobre la insostenibilidad de la deuda sigue estando anclado en una visión convencional. El argumento es que los superávits fiscales primarios no son factibles, del punto de vista económico y político, para garantizar la sostenibilidad. Pero el problema es la deuda externa, en dólares, que fue más que duplicada durante el gobierno anterior, y no la deuda pública en pesos. La diferencia en el diagnóstico no es menor, y tiene consecuencias para entender la salida para la crisis.
Lo central para pagar la deuda externa es la obtención de dólares y la acumulación de divisas en el Banco Central. Las reservas son el resultado de la liquidación de las divisas obtenidas por las exportaciones o de entradas de flujos financieros. En este contexto, hay que promocionar exportaciones, sustituir las importaciones, y atraer flujos de capital. El ajuste fiscal solo funcionaría en estas circunstancias de modo indirecto, reduciendo el nivel de actividad, y por ende las importaciones.
El gobierno no necesita hacer un ajuste fiscal, por lo menos no para pagar la deuda externa, y tampoco tiene necesidad de aplazar o renegociar con quitas los pagos de bonos denominados en pesos, como hizo recientemente. Esto manda una señal equivocada, sugiriendo que la opción por bonos en moneda doméstica no debería tener prioridad. La idea de que bonos en moneda doméstica son inseguros, y que la deuda publica en moneda nacional es insostenible es analíticamente incorrecta. Siempre se puede pagar emitiendo, más allá de cuales puedan ser las consecuencias de dicha emisión.
Lo que se busca con la renegociación de la deuda externa es justamente aliviar la necesidad de hacer un ajuste fiscal, e impulsar un aumento de la inversión pública, algo que hasta el ‘Financial Times’ sugirió es necesario en Argentina. Inversión para reducir importaciones y aumentar las exportaciones.
Los resultados de la negociación con el FMI, hasta ahora, son prometedores. Se supone que el FMI al admitir que la deuda es insostenible, la deuda externa en dólares, abre las puertas para un compromiso que le permita al gobierno aplazar pagos y renegociar con los acreedores privados internacionales. El respaldo obtenido en Europa también sugiere que se podría obtener un acuerdo con el Club de Paris, que congrega varios acreedores internacionales. Los problemas recurrentes con la deuda externa incurrida durante gobiernos neoliberales siguen vigentes, y el FMI no cambió tanto como se supone, pero hay razones para la esperanza.
*Profesor de la Universidad de Bucknell, Pensilvania, Estados Unidos.
Oferta consensuada
Por Christian A. Buteler **
Hace más de un año sabemos que, sin importar quien ganara las presidenciales del 2019, la deuda externa debía ser renegociada. En febrero del 2018 los mercados voluntarios de deuda le cerraron las puertas a la Argentina, que ni siquiera con el crédito más grande de la historia del FMI, pudo recuperar la confianza y volver a financiarse en ellos.
El problema no pasa tanto por el monto sino por la concentración de vencimientos y la falta de un plan económico sustentable que asegure a quienes les prestan al país que podrán cobrar sus acreencias.
Para ello se designó como ministro de economía a Martín Guzmán una persona que viene del ámbito académico y que ha estudiado las distintas experiencias de reestructuración de deuda a nivel mundial.
En principio habíamos comenzado con un mensaje de una negociación “amigable”, a la uruguaya, donde se le iba a pedir a los bonistas estirar los años de pago y un período de gracia para que el país pueda ordenar su economía y generar el superávit fiscal que nos permita hacer frente a las obligaciones como también poder refinanciar parte de ellas en el mercado.
Todo parecía ir lento pero bien encaminado, se lograba renovar la deuda en pesos y pagar los vencimientos en dólares. Los bonos reflejaban ese clima favorable con subas en sus cotizaciones y los inversores parecían propensos a aceptar la renegociación. Pero aparecieron algunas nubes en el horizonte, se empezaba hablar de la posibilidad de una quita, algo que los bonistas ya no veían tan bien.
El punto de inflexión fue Kicillof y su bono BP21. A pocos días de tener que pagar 250 millones de dólares, el gobernador salió a decir que no podía afrontar ese vencimiento y propuso una postergación del mismo hasta mayo. Una operación que tenía casi nulas chances de éxito desde el inicio por varias razones, la cercanía con el vencimiento, la dispersión de los tenedores, que se regía por Ley Extranjera, pero sobre todo por lo poco serio de la propuesta. Al inversor solo se le pedía aplazar plazo pero nada se le decía si lo iba a cobrar o entraría en una futura reestructuración de la provincia. De esa manera el gobernador estiro los plazos a lo máximo permitido y un día antes de entrar en default tuvo que ceder y pagar, reconociendo el fracaso de esa operación.
Esto fue visto como un problema autogenerado, que cambió el humor inversor y los mercados respondieron en consecuencia. El traspié siguiente fue el AF20, dos canjes fracasados del gobierno nacional y una decisión de reperfilar (la nueva palabra para no decir defaultear) terminaron de cambiar completamente la expectativa de éxito para el canje.
Esta semana tuvimos un nuevo dato importante, el apoyo explícito del FMI a que la deuda es insostenible y que los bonistas deberían hacer una contribución importante en la negociación. Lo que en principio es tomado como una buena noticia puede llegar a ser contraproducente, el apoyo podría llevar al ministro Guzmán a realizar una oferta más agresiva y de esa forma alejarnos del acuerdo rápido. La fecha del 31 de marzo no se puso al azar, la necesidad de cerrar en marzo es para evitar los vencimientos que vienen inmediatamente después.
Tener éxito en la renegociación de la deuda no es una opción, es el único camino. Porque entrar en default significa perder toda probabilidad de financiación, Vaca Muerta es una mina de oro pero necesita dinero para sacar ese oro negro, afectaría la financiación de importaciones y entraríamos nuevamente en litigios que como ya hemos visto en el pasado reciente terminan siendo muy costosos. Y no crean que el rebote de la salida de la convertibilidad se dio por estar en default, los escenarios son distintos tanto locales como internacionales.
Argentina tiene que negociar con sus acreedores, negociar es exactamente lo opuesto a hacer una oferta del estilo “tómalo o déjalo”, la oferta tiene que estar consensuada previamente porque caso contrario los plazos no dan, tiene que tener en cuenta las necesidades del país pero también la de los bonistas. Un fondo es un administrador de dinero de terceros, si la negociación no le mejora el valor de sus tenencias no puede aceptar porque se enfrentaría a demandas de sus inversores. La situación siempre fue compleja y el margen de error pequeño. Esperemos que el equipo económico esté a la altura de las circunstancias.
**Analista Financiero. Twitter @cbuteler
Fuente:Pagina12




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