3 de marzo de 2020

TROPEL 3 del 03.03.2020.

Gates y la lucha ambiental de las comunidades
Por Gastón Rodríguez*, Resumen Latinoamericano 02 de marzo de 2020
El magnate invertirá en la sustentabilidad de los procesos de extracción en Antofagasta de la Sierra, donde el impacto, según denuncian las asambleas locales, ya es irreversible.
El anuncio de que Bill Gates invertirá una pequeña parte de su exorbitante fortuna en la extracción más «sustentable» de litio en Antofagasta de la Sierra, Catamarca, coincidió con el corte de la ruta provincial N° 43 por parte de la comunidad indígena de la zona, que repudia la construcción de un acueducto que, pronostican, secará un río, agravando el impacto ambiental del extractivismo. «Hay un daño irreversible», denuncian.
Según publicó la agencia de noticias Bloomberg, el fondo Breakthough Energy Ventures, que dirige Gates, proyecta invertir unos 20 millones de dólares en una startup llamada Lilac Solutions, interesada en el proyecto de salmuera de litio Kachi, ubicado cerca de El Peñón, en el departamento de Antofagasta.
El jueves 20 de febrero, vecinos autoconvocados de la zona e integrantes de la Comunidad Indígena Atacameños del Altiplano comenzaron un corte selectivo (sólo a camionetas mineras) sobre la ruta 43, luego de presentaciones legales y múltiples asambleas para oponerse a la construcción del acueducto Los Patos, una obra de más de 30 kilómetros que pretende, a través de seis pozos de bombeo, extraer por hora unos 650 mil litros de agua.
Fue la empresa Livent, junto a las recién instaladas Galaxy Lithium SA y Minera Santa Rita SRL, quienes presentaron el pedido para trazar el acueducto dentro del territorio de la comunidad indígena Kolla Atacameña de la Ciénaga Redonda, violando el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre pueblos indígenas y tribales, que obliga a la consulta previa, libre e informada.
«Nuestro reclamo no es contra los trabajadores. Ocurre que la empresa tiene la tecnología y el dinero para reciclar el agua residual que hoy tiran al salar con químicos, contaminándolo. Deben invertir en reciclar esa agua en vez de continuar extrayendo millones de litros de agua dulce, lo que deviene necesariamente en un daño ambiental irreversible, afectando a la cría de animales, que es nuestro trabajo ancestral y base de nuestra economía familiar. Nosotros también luchamos por defender nuestro trabajo», expresó en un comunicado la Asamblea del Corte Selectivo de Antofagasta de la Sierra.
Livent –que antes operaba con el nombre de Minera del Altiplano– realiza proyectos de explotación de litio en el Salar del Hombre Muerto desde hace más de 20 años, lo que trajo graves consecuencias para las comunidades de la zona, como la desaparición de vegas, lagunas y hasta del río El Trapiche.
La inversión del fundador de Microsoft busca reducir el consumo de agua en el proceso de obtención del litio, eliminar los estanques de evaporación y reducir el tiempo necesario para la extracción del mineral de la salmuera.




Foto: AFP

Esta semana, un grupo de investigadores del Conicet difundió un comunicado afirmando que «no es posible una megaminería sustentable», cuestionaron los argumentos de quienes defienden la actividad y convocaron a la comunidad científica a expresare en contra del avance del extractivismo. «Circulan argumentos que generan confusión y pueden favorecer una nueva avanzada de la megaminería. No creemos que exista una intención de buscar una minería alternativa y sustentable, sino de hacer pasar a la megaminería como lo que no es», sentenciaron. 
*Tiempo Argentino



La experiencia del Centro Educativo Isauro Arancibia
Por Leonardo Marcote, Resumen Latinoamericano, 2 marzo 2020
“El Isauro”, como lo llaman sus trabajadores y alumnos abrió sus puertas en 1998 para enfrentar a las políticas neoliberales que el menemismo puso en marcha a comienzos de los años noventa y que estaban haciendo estragos en todo el país. Carlos Menen finalizaba su presidencia dejando un país desbastado, en la pobreza absoluta. Producto de ese capitalismo salvaje, el país quedo en una crisis política, económica, social e institucional que derivo en una revuelta popular en el caluroso diciembre de 2001, en el gobierno de la Alianza. Bajo ese contexto de avanzada del campo popular el Centro Educativo Isauro Arancibia daba sus primeros pasos y se convertiría en un ejemplo a seguir para todes los que luchan día a día por una educación pública, gratuita, y de calidad.
Desde que la escuela fue inaugurada por Susana Reyes, directora de esta experiencia inédita y revolucionaria, se convirtió en un espacio de contención y aprendizaje para muchas personas en situación de calle, siendo la única escuela de la Ciudad de Buenos Aires que tiene jornada extendida, desde las nueve de la mañana hasta las cuatro de la tarde, para jóvenes y adultos. Dándoles la posibilidad a los trabajadores y alumnos de poder dejar a sus hijos en el jardín maternal que funciona dentro del mismo edificio. La escuela no solo es un lugar de aprendizaje, también es un lugar de resistencia y sus docentes y alumnos vienen librando batallas contra los distintos gobiernos de la Ciudad. A mediados del 2019, el gobierno de Rodríguez Larreta, amenazó con clausurar el jardín maternal al que asisten más de 50 niños y niñas, la mayoría hijos de estudiantes y de vecinos del barrio. “Hace 20 años nació nuestro jardín, un pilar fundamental de este proyecto pedagógico: un espacio abierto a toda la comunidad al que asisten más de 50 niñxs, desde los 45 días, hijos de estudiantes y de vecinos del barrio. Los ejes que nos guían son educación de calidad y para todxs: Ningún ninx puede quedarse afuera”, explicó la comunidad de la escuela en un comunicado.   
Dentro del colegio los alumnos aprenden un oficio en los distintos talleres: panadería, costura, bicicleteria, y desde hace 13 años, escriben en la revista que ellos mismo diseñan, “La realidad sin chamuyo”. Dé cada taller surge un emprendimiento que ellos mismos llevan adelante. Todes los que son parte del Isauro Arancibia, trabajadores, docentes, y alumnos están comprometidos con la educación pública. Haciendo honor a su nombre, siguen el ejemplo de Francisco Isauro Arancibia, maestro tucumano, dirigente sindical y militante del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), asesinado por la dictadura militar. Cómo activo militante de la educación pública Arancibia fue uno de los fundadores de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA). Su compromiso le costó la vida y fue asesinado junto a su hermano Arturo René, en las primeras horas del comienzo del Golpe de Estado, el 24 de marzo de 1976, mientras dormían en el local del sindicato docente tucumano. El hombre que, pese a hacer amenazado por la Triple A, decidió quedarse y continuar la lucha con sus compañeros fue encontrado con 120 balazos en su cuerpo. “Jugar, reír, escucharnos, reflexionar y emocionarnos”, son los deseos de la comunidad educativa del Arancibia que el próximo 16 de marzo comienza nuevamente un año más de esta experiencia educativa inédita en nuestro país y, desde su página de facebook, invitan a todes los que quieran ser parte de este proyecto a que se inscriban acercándose a la escuela ubicada en la Avenida Paseo Colón 1318, en el barrio



Grosso: “El Fondo Monetario en Argentina nunca es bienvenido”
Por Mariano Pacheco/ revista Zoom/Resumen Latinoamericano
Entrevista al diputado nacional y dirigente del Movimiento Evita. Unidad, expectativas y contradicciones de un gobierno gestado en la oposición.
Hace su recibimiento en el Congreso como si se tratara de una entrevista cualquiera en una Unidad Básica: saluda distendido, ofrece mate, bromea junto a sus asesores. También allí, como en cualquier local territorial, hay un cuadro con el rostro de Eva Perón. Leonardo Grosso tiene 36 años y desde hace casi una década es Diputado Nacional del Movimiento Evita. Estudió Ciencia Política en la Universidad Nacional de San Martín, sitio del Conurbano donde se lo conoce por sus intervenciones la frente de la Campaña Nacional Contra la Violencia Institucional.
En esta conversación con Zoom, reflexiona sobre la particularidad de ser un Diputado “de los Movimientos Populares”, sus vínculos con otros parlamentarios de la izquierda, la relación entre peronismo y diversidad sexual y su posición frente a la deuda externa. Un diálogo a fondo con un militante que pasó de la militancia territorial al Congreso.
En tu caso sos hoy en día Diputado nacional, como el resto de tus 256 colegas, pero además de integrante del Frente de Todos tenes la particularidad de ser uno de los seis “Diputados de los Movimientos Populares”. ¿Considerás alguna diferencia en ese sentido o es lo mismo que cualquier otro parlamentario que llegó en la boleta por otro sector del peronismo?
En el actual Congreso ha aumentado la representación de los Movimientos Populares y yo eso lo vivo como una necesidad de asumir un mayor compromiso. Pasamos de un bloque de cinco Diputados del Movimiento Evita a uno de seis de los distintos Movimientos Populares, y eso implica mayor diversidad. Estamos nosotros pero también el Movimiento Popular La Dignidad, la Corriente Clasista y Combativa, el Frente Patria Grande y el Partido País de Misiones; la composición es hoy en día mucho más variopinta, y esto tiene que ver con el fuerte proceso de pelea en las calles que los movimientos sociales le dieron al macrismo en los últimos cuatro años. Eso implica mayor responsabilidad, porque si bien los movimientos tienen más representación parlamentaria, aún no hay una representación real del sector social, porque los diputados y diputadas que estamos ya veníamos participando en política y, en general, pertenecemos a los sectores medios. Ahí veo una deuda pendiente importante de esta democracia: lograr que los sectores populares estén sentados acá en el parlamento representando sus propios intereses. De ahí la doble responsabilidad: trabajar para abrir, no entender nuestra presencia como un punto de llegada sino de partida, para perforar las instituciones, traer las demandas de los sectores que históricamente estuvieron relegados de los lugares donde se toman las decisiones en la Argentina. Y así venimos tratando de hacerlo. Hace unos años, por ejemplo, comenzamos a instalar la agenda contra la violencia institucional y trabajar sobre los modos de entender la justicia, los derechos humanos que quizás antes no estaba, que es la mirada de los sectores populares sobre estos temas: los casos de gatillo fácil, los pibes que no entran en las políticas de derechos humanos vinculada a la pelea que dieron nuestras Madres y Abuelas y los organismos. Después asumimos la agenda de la economía popular, una vez que se logró construir ese ideario político y ese proyecto, e incorporamos la Emergencia Social, la Ley de Barrios Populares e incluso la Emergencia Alimentaria, que hoy es utilizada como herramienta legal por este, nuestro gobierno, para resolver uno de los peores legados que deja el macrismo que es el hambre en la Argentina.
Todos los Diputados de los Movimientos Populares ingresaron por la lista del Frente de Todos. Pero más allá de eso, ¿hay algún tipo de coordinación formal entre ustedes?
Si, hay una articulación que es casi natural, porque todos venimos de la calle, nos cruzamos en los territorios y por ejemplo, ahora, todas las organizaciones a las que pertenecemos estamos construyendo la UTEP como espacio de sindicalización de la economía popular, por todo eso hay una inteligencia común mucho más aceitada. Y también hay una coordinación de hecho que implica que, entre todos y todas, nos ayudemos a impulsar los ejes de la economía popular en el Congreso. Como siempre, cuesta, pero entendemos que vale la pena porque la coalición de la que somos parte, el Frente de Todos, es hoy gobierno y el presidente de la Nación habló de la economía popular cuando asumió el 10 de diciembre del año pasado, cosa que no había sucedido nunca en la historia de la Argentina. Entendemos que ésta es una buena oportunidad para acompañarnos en los distintos proyectos que los Diputados y Diputadas de los Movimientos Populares vamos instalando, en una lógica escalonada, para ir instalando los temas con mayor fuerza.
¿Qué pasa con los Diputados de la izquierda? Se supone, en principio, que habría un horizonte  más o menos común entre una mirada de izquierda y la de un peronismo que lucha por la justicia social. Sin embargo, por ejemplo respecto del tema de la deuda, no fue posible compartir una misma plaza entre esa izquierda y estos movimientos populares. ¿Cómo es entonces esa relación en el parlamento?
Yo particularmente tengo una relación excelente, tanto con Nicolás del Caño como con Romina del Plá y consolidamos un vínculo y una articulación política durante los años macristas, donde todo era  mucho más fácil porque nos unía el espanto, pero por supuesto tenemos miradas muy diferentes de cómo creemos que hay que abordar la resolución de los problemas que tiene el país, pero eso no me impide –ni a mí ni al resto de los Diputados y Diputadas de los Movimientos Populares e incluso otros del Frente de Todos– ver que ahí hay también sectores populares representados, con otras estrategias, pero que con sus aciertos y sus errores intentan llevar adelante una agenda popular dentro del Congreso.



Algo similar se podría pensar respecto de la consigna del “No Pago de la Deuda Externa”, ¿no? Digo: fue una consigna histórica de las izquierdas pero compartida por el peronismo también en los años ochenta, cuando se cuestionaba la legitimidad de la deuda adquirida por la dictadura. Y hoy en día hay muchas organizaciones sociales que están reclamando en las calles que se atienda a esa consigna que dice que “La deuda es con el pueblo”. ¿Cómo se tramita ese planteo por parte de los Diputados de los Movimientos Populares? O al menos en tu caso…
No, sí, está bien. Mirá, nosotros lo tenemos muy en claro: hay que negociar y el gobierno tiene ese mandato para hacerlo. Guzmán fue muy claro y ahí coincidimos plenamente. Y la movilización que hicimos el 12 de febrero frente al Congreso coincide con el planteo del ministro de Economía y del presidente de la Nación. En un país quebrado la prioridad es resolver la pobreza. En un país en el que mueren niños en Salta y existen serios problemas de desnutrición en el Conurbano Bonaerense, la prioridad es resolver eso, no pagarle a los bonistas extranjeros. Entonces: ¿qué dice Guzmán? Que para pagar hay que crecer, porque ningún país en proceso de descalabro económico puede sostener un compromiso de pago a los acreedores, así que en definitiva ahí hay una confluencia de intereses. Y de lo que nosotros intentamos dar cuenta en la movilización del 12 de febrero tiene que ver con eso. Primero: que el Fondo Monetario en Argentina nunca es bienvenido. El FMI volvió por una decisión política de Cambiemos, que generó una de las estafas financieras más importantes de la Argentina, que fue ese préstamo en el que el 90 o 95% del dinero fue girado al exterior para meterlo en la bicicleta financiera. Entonces: Argentina recibió el préstamo, cumplió las condiciones que imponía el FMI, pero ese dinero no sólo no se invirtió en el país sino que sirvió a la especulación financiera y la economía del país se derrumbó. Ahí hay responsabilidades claras: del gobierno de Macri, del Fondo Monetario Internacional y de los especuladores financieros, que son quienes deben hacerse cargo, y no el pueblo argentino.
Ahora te quería llevar a otro tema: el de las luchas por la diversidad en la Argentina contemporánea. Y su relación con la historia del peronismo. Digo: en los años setenta hubo figuras y procesos emblemáticos, como Néstor Perlongher y el Frente de Liberación Homosexual, que intentaron acercarse al peronismo, pero el resultado fue por demás complicado, para decirlo diplomáticamente.  ¿Cómo ves ese vínculo hoy, en pleno siglo XXI?
Y, está mucho más saldada la discusión. Pero quiero aclarar que, si bien en aquella ocasión el resultado fue muy malo, se venía de una historia diferente. Hay un proceso de organización histórico en nuestro país mucho más desarrollado que en otros y está claramente vinculado al movimiento popular en la Argentina, y al peronismo. Las primeras reuniones de homosexuales en este país estaban habilitadas por los contactos que tenían muchos compañeros con los sindicatos, que prestaban los lugares para poder juntarse: los ferroviarios, por ejemplo. Y eso sentó las bases materiales, objetivas, para crear en Argentina la primera organización de homosexuales de América Latina, que se crea a fines de los sesenta y permite que se comience a desarrollar la Marcha del Orgullo en este país. O vos recién mencionabas a Perlongher y el FLH, que se vinculó al peronismo y marchó a Ezeiza a recibir a Perón tras el regreso de su exilio, más allá de que luego –por las contradicciones que iban metiendo otros sectores en el movimiento– ese proceso no pudo avanzar. Y ya más cerca en el tiempo, el otro capítulo importante en la historia de nuestra comunidad se dio con el kirchnerismo. Si bien había un proceso de acumulación que venía desde los años ochenta, con la CHA, Carlos Jáuregui y todas las peleas que se fueron dando a lo largo y ancho del territorio nacional, la realidad es que la Ley de Matrimonio Igualitario, y la Ley de Identidad de Género, son dos puntos de acumulación que se producen en el contexto de una nueva  oleada de conquista de derechos, en un proceso de avance de las mayorías populares. Por eso peronismo y comunidad están directamente vinculadas. Eso, por un lado.
Por otro lado, yo siempre planteo mi posición política en un sentido más general: no hay forma de resolver los problemas de un sector de la sociedad, de una minoría, como a veces se plantea, si no se resuelven los intereses de las mayorías. En esos intereses y en el destino del pueblo argentino está el destino de nuestra comunidad, no veo otra posibilidad. Es falso el camino que propone el liberalismo, que supone que es posible resolver individualmente los problemas. Y lo vimos durante los cuatro años macristas, aumentó no sólo la discriminación sino incluso los crímenes de odio cometidos contra las personas trans, por ejemplo. ¿Por qué? Y, porque la descomposición social no ayuda en ningún caso a resolver la integración que necesitamos para construir un mundo con igualdad y con justicia.
Por último te quería preguntar sobre la situación actual. El gobierno del Frente de Todos está dando sus primeros pasos. Vos, como parte del proceso del que formás parte, ¿qué pensás? ¿Qué entienden que se puede hacer hoy en la Argentina tal como está en estas condiciones?
La situación es muy complicada pero ahí tenemos una coincidencia enorme con algo que dijo Alberto durante toda la campaña y que sigue diciendo ahora también, que es que hay que recuperar la Argentina empezando por los de abajo, y de ahí ir a buscar a todos. Esa inversión de las prioridades que había que hacer en la Argentina, nos parece, es el camino. El camino no va a ser la lluvia de inversiones, no lo fue nunca en la historia de este país. El camino es robustecer el mercado interno, generar empleo de pico y pala, como decimos nosotros. El camino es poner el centro de la escena la capacidad política y productiva que tiene la economía popular para reconstruir tejido social e incorporar al trabajo a millones de personas en un corto período de tiempo. Por ahí está el camino que nosotros entendemos tiene que transitar la Argentina para recuperar su economía, su capacidad de empezar a soñar un país distinto. Y en eso tenemos una coincidencia plena. Sabemos que no va  a ser sencillo y estamos dispuestos a poner el hombro y el pecho para laburar y sacar el país adelante. Pero también entendemos que todo ese proceso debe estar acompañado por la fortaleza de una enorme coalición política que construimos no lo speronistas, no los del Frente de Todos, solamente, sino el pueblo argentino como estrategia para salir de la crisis a la que nos había llevado Cambiemos. Esta es la primera vez, al menos que yo recuerde, que se sale de una crisis económica enorme sin estallido social, sino con alternativa política, y en esto coinciden también un montón de compañeros, de analistas y economistas. En término de retroceso de los derechos de los sectores populares y destrucción de la economía nacional, la crisis que generó el macrismo no tiene nada que envidiar a la crisis de 2001 y de 1989, pero con unidad y aprendizaje se logró encontrar una salida política, y es un trofeo que debemos atesorar como pueblo, porque habla de su maduración. Porque la crisis no la pagan los que viven en los countries sino los que menos tienen. Los muertos en la Plaza de Mayo no lo ponen los sectores altos de la sociedad. Los que se beneficiaron con el macrismo son los que aprietan un botón y se llevan la plata de la Argentina, o se van a vivir a Europa. Los nuestros no, se queda acá, con el hambre y la miseria que estos sectores adinerados generaron. Pero esa respuesta política tiene que ser asumida como un primer paso. Eso generó expectativas, y ahora esas expectativas tienen que ser cumplidas. Por eso hay que seguir sosteniendo esa consigna de que la deuda es con el pueblo.
Esa coalición que logró derrotar al macrismo en las urnas la integran una amplia amalgama de movimientos populares, como quizá no se había visto en períodos anteriores, pero también a personajes como Felipe Solá y Sergio Massa. ¿Qué pasa con esas contradicciones?
A mí me parece que está bien, que era necesario lograr esa amplitud, y me encanta. Creo que hay que seguir incluso buscando ampliar ese gran frente que construimos, inédito, porque participaron de él sectores que nunca en la historia había participado junto al peronismo, como la CCC y otras que  incluso nunca había participado electoralmente y se sumaron a ser parte de esta gran gesta que fue ponerle fin al neoliberalismo en Argentina de una manera democrática. Y creo que esa ha sido la estrategia del campo popular en Argentina, no sólo ahora sino en otros momentos, sea que se llame peronismo, FREJULI {Frente Justicialista de Liberación, en 1973}, kirchnerismo o Frente de Todos. Son grandes coaliciones populares que se proponen enfrentar a los sectores que siempre vienen a hacer lo mismo: rapiñar los recursos, dejar todo roto e irse.



Enfermeros, residentes y concurrentes de la Ciudad se movilizaron hacia la Legislatura

Resumen Latinoamericano, 2 marzo 2020

Exigen ser considerados como profesionales de la salud.

fotos: Resumen Latinoamericano




El reclamo de enfermeros y enfermeras, que exigen ser considerados como profesionales de la salud en la Ciudad, vuelve a las calles. Este lunes desde las 11 se movilizan a la Legislatura porteña, en el marco de un paro activo y con la adhesión de residentes y concurrentes, que tras la histórica conquista del año pasado frenando la ley que los precarizaba aún más, siguen esperando definiciones concretas por parte del gobierno de Horacio Rodríguez Larreta, según publicó Nueva Ciudad. 
“El paro tiene como objetivo reclamar por la incorporación de enfermería dentro de la carrera profesional de la salud, muy importante porque jerarquiza nuestro trabajo. Hay sectores del país como Entre Ríos, Río Negro, Tucumán y la provincia de Buenos Aires, que consideran la enfermería una actividad profesional. Y el Gobierno de la Ciudad, sin motivos y por intereses propios no nos incluye”, explicó el licenciado en Enfermería Walter Benítez, del sector de Neonatología del Hospital Pirovano, en diálogo con el periódico El Barrio de Villa Pueyrredón.


El paro fue convocado por lxs representantes de las distintas asociaciones gremiales de enfermerxs y licenciadxs en enfermería como la Asociación de Trabajadorxs del Estado (ATE) y el Sindicato de Trabajadorxs de Enfermería (SITRE). También se adhirió la Asociación de Licenciadxs en Enfermería (ALE).
En tanto, ante la falta de respuestas por parte del Gobierno porteño, la Asamblea de Residentes y Concurrentes de CABA reclama una reunión “pronta” para tratar los temas “más urgentes”: “El bajo salario que percibimos, la duración extenuante de la jornada laboral  y los derechos para lxs Concurrentes”. Desde ese espacio advirtieron que “durante las últimas semanas no hubo  convocatoria alguna, por lo que hemos votado en Asamblea el paro y movilización el 2 de marzo al Ministerio de salud de CABA, a las 11, en sintonía con lxs compañerxs enfermerxs”.


“Los y las residentes y concurrentes no permitiremos que se sigan avasallando derechos. El conjunto de lxs trabajadrxs somos lxs principales defensores de la salud pública y por ello queremos una atención accesible, integral y de alta calidad. Ahora es el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires el que debe responder”, plantearon mediante un comunicado.
Durante su discurso de apertura de sesiones, el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, elogió el estado de la salud pública en la Ciudad, sin hacer mención al reclamo de enfermeros, residentes y concurrentes, algo que fue cuestionado desde la oposición.




Envio:RL

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