18 de abril de 2021
La estrategia oficial para desacelerar los aumentos de precios y la resistencia del poder económico
La inflación también es una batalla política
Pese a la reiterada estrategia de hacer política con muertos de la principal fuerza de la oposición (Cromañón, Nisman y ahora la pandemia) y de los brulotes de economistas mediáticos, algunos de ellos responsables del fracaso macrista y otros campeones de pronósticos fallidos, el equipo económico del gobierno de Alberto Fernández puede mostrar los siguientes méritos:
* Refinanció la deuda con acreedores privados, internacionales y locales, extendiendo los plazos, con período de gracia y bajando la tasa de interés.
* Reconstruyó el mercado de deuda en pesos, fulminado con el insólito default de pasivos en moneda nacional ("reperfilamiento" en lenguaje de marketing) del último ministro de Economía de Macri, Hernán Lacunza.
* Ordenó las cuentas fiscales en un escenario económico muy adverso por la herencia macrista y luego por la pandemia.
* Pese a la restricción de recursos diseñó un dispositivo efectivo de protección económica de empresas, trabajadores y grupos sociales vulnerados por la crisis del coronavirus.
* Ajustó el régimen de administración de divisas que permitió primero frenar la corrida cambiaria, para después comenzar una constante compra de dólares.
* Definió un marco de negociación con el Fondo Monetario Internacional que acercó la posibilidad de un acuerdo en condiciones relativamente aceptables para no abortar la recuperación de la economía.
* Avanzó en la posibilidad de refinanciar los vencimientos de deuda con el Club de París.
En este recorrido favorable, la evolución de la inflación no está incluida. El principal y complejo desafío de cortísimo plazo que tiene el ministro de Economía, Martín Guzmán, es bajar fuerte el ritmo de aumentos de precios. La tasa acumulada del primer trimestre ha sido dura, con un 4,8 por ciento en marzo que enciende luces de alerta.
Manuales
A diferencia de experiencias pasadas que pensaban que la inflación es un fenómeno exclusivamente monetario, ignorando que la devaluación cabalgando al galope lanzaba nafta al fuego de los precios, el equipo económico ampliado del gobierno de Fernández tiene criterios sensatos y avanza simultáneamente en varios frentes.
Esto significa registrar que la inflación tiene origen multicausal, como reconoció hasta el Fondo Monetario Internacional, lo que ha generado urticaria emocional a la grey doméstica de la ortodoxia. Tan impactados han quedado algunos de sus miembros que dicen que descreen de la existencia de ese comunicado oficial del Fondo, y otros directamente lo han ignorado cuando hasta hace poco cualquier mención del staff técnico era considerada palabra santa.
Poner el foco en los diversos impulsores de la inflación no asegura resultados pero, al menos, se aleja de concepciones teóricas y prácticas obsoletas que sólo han provocado daños al tejido social y productivo.
Como ya se precisó en esta columna, la particularidad de la economía argentina de ser bimonetaria, muy endeudada en dólares, de ingreso medio y elevada inflación exige un esfuerzo adicional para abordar esa complejidad.
Con décadas de anotar cifras de inflación altas y muy altas queda en evidencia que los manuales tradicionales son insuficientes para aplicar en la economía local, situación que reclama amplitud en el análisis y en la utilización de instrumentos de la política económica.
Misión
El equipo económico admite que la inflación enero-marzo está fuera de los parámetros esperados y que es elevada. El objetivo explícito que tiene es buscar reducirla en forma gradual junto a la recuperación del poder adquisitivo del salario.
Tras esa meta, señala tres indicadores para reforzar la estrategia oficial:
1. El tipo de cambio no está actuando como impulsor de la tasa de inflación, como lo hizo el año pasado.
2. Los sindicatos que cerraron paritarias lo han concretado en línea con los objetivos de política macroeconómica definidas por el Gobierno.
3. La política fiscal continúa en un sendero progresivo de consolidación de la mano de una recuperación gradual y heterogénea de la actividad económica.
Para disminuir la tasa de inflación, misión en la que se juega no sólo la cuestión económica sino el proyecto político del Frente de Todos, el voluntarismo no conduce a un sendero apacible; más bien orienta a abrazarse a la frustración de las buenas intenciones.
En estos meses el combo de fuerte repunte de los precios internacionales de las materias primas agropecuarias con recomposición acelerada de márgenes de rentabilidad provocó el salto inflacionario.
Un informe de Economía indica que en el primer trimestre de 2021, el índice de precios de las materias primas que elabora el Banco Central aumentó 14 por ciento, acumulando un incremento de 34 por ciento desde septiembre de 2020, explicado fundamentalmente por el alza del precio de los productos agropecuarios.
Este impacto en los precios locales es lo que se denomina "inflación importada". Es uno de los aumentos de las materias primas más fuertes de los últimos años, alcanzando máximos que no se observaban desde 2014.
Si bien el alza de estos precios mejora las condiciones del sector externo, ha significado también una presión continua sobre los precios internos, en particular aquellos vinculados con la canasta alimentaria.
Expectativas
La inflación de estos meses es expresión de la tradicional puja distributiva que, como ya ha quedado probado, en la economía argentina adquiere una intensidad que otras no tienen.
Tan es así que la inflación ha marcado cifras mensuales elevadas a lo largo de la pandemia sin importar el derrumbe de la actividad al comienzo de la crisis del coronavirus, el congelamiento de tarifas, la limitación de la demanda por la reducción de la masa salarial global y la relativa contención cambiaria.
En los peores meses de la pandemia los precios siguieron subiendo y se aceleró la tendencia cuando empezó la reapertura de la economía, que derivó en recuperación de la actividad en la mayoría de los sectores.
Guzmán está convencido de que utilizando los instrumentos tradicionales de política económica (fiscal, monetaria y cambiaria) podrá alinear la tasa de inflación para evitar que se replique en los próximos meses la dinámica registrada en el primer trimestre.
A la vez, en el equipo económico indican que al mismo tiempo se necesitan acciones inmediatas directas (control e intervención en mercados sensibles) para que el indicador de este y el próximo mes se ubique en escalones inferiores al de marzo.
En el texto oficial explicando la batería de medidas que se implementarán para desacelerar la suba de precios se señala que "se observan aún comportamientos en la formación de precios que internalizan expectativas que no están alineadas a los principios del marco macroeconómico".
Agrega que "es necesario en este sentido profundizar la coordinación, mediante acuerdos y regulaciones que permitan una mayor previsibilidad para los próximos meses, que serán acompañados de controles y monitoreo sobre los formadores de precio, de modo que eviten la generalización de conductas especulativas".
Política
En la economía argentina la inflación no es solamente un fenómeno económico; es también político. Es una definición que muchos economistas rechazan pero así les fue con esa actitud cuando tuvieron responsabilidad de gestión.
Las señales en ese sentido son tan transparentes que no considerarlas constituye una ingenuidad asombrosa teniendo a mano enseñanzas de experiencias pasadas. Guzmán lo traduce diciendo que los empresarios no tienen que creer en las estimaciones de las consultoras de la city, que generar expectativas de inflación al alza.
Esas proyecciones son evidentemente políticas. Las empresas formadoras de precios ajustan de acuerdo a las expectativas de subas de acuerdo a lo que insisten en sus informes la secta de economistas especializados en errores de pronósticos.
Guzmán trata de contrarrestarlas diciendo que no hay que creerles porque se han equivocado en el pasado por sesgo ideológico. Durante el gobierno de Macri siempre estimaron una tasa de inflación más baja que la efectivamente registrada. El año pasado, por esa tendencia política conservadora, las proyecciones fueron en otro sentido. En una y en otra oportunidad se equivocaron.
Lo que sucede es que esta construcción de expectativas no es solamente una cuestión técnica derivada de la incomprensión acerca del funcionamiento de la economía, sino que es un posicionamiento eminentemente político.
Conducción
En esa disputa de construcción de expectativas, un protagonista principal es la conducción política del poder económico. Está lanzada a erosionar al gobierno de Alberto Fernández y a que el oficialismo tenga un revés en las elecciones de medio término.
Lo hace en varios campos de batalla, desde la oposición a las políticas sanitarias de cuidado colectivo y alimentando versiones sobre la efectividad y la disponibilidad de vacunas hasta la promoción de la desestabilización económica-financiera. En ese último frente se destacan los siguientes movimientos:
* Cuestiona los programas de administración de precios (Cuidados y Máximos).
* Resiste el Sistema Informativo para la Implementación de Políticas de Reactivación Económica (Sipre), al cual las grandes empresas tienen que suministrar datos vinculados a costos y niveles de producción.
* Busca disminuir la capacidad de financiamiento del fisco judicializando el Aporte de las Grandes Fortunas.
* Exigen una suba de la tasa de interés para financiar al Tesoro vía la compra de títulos de deuda en pesos.
* Desde hace unos días empezaron a alimentar expectativas de una brusca devaluación para después de las elecciones legislativas a través de operaciones en el mercado de dólar futuro.
* Ignora las firmes señales de recuperación económica y de los diversos programas de financiamiento oficial al sector productivo.
* Critica simples medidas de transparencia en las exportaciones de carne vacuna pese a que se descubrieron diversas maniobras de subfacturación.
* Impulsa el endurecimiento de la conducción de la Unión Industrial promoviendo la candidatura a presidente del abogado y lobista Daniel Funes de Rioja. Si Techint termina imponiéndolo hundiría a la UIA en un cuadro patético: una cámara industrial relevante del país tendría como titular una persona que no es industrial.
En los próximos meses el desafío del gobierno de Fernández es consolidar la estrategia económica para provocar un sendero de desaceleración del alza de precios. Para tener éxito en esa misión debe fortalecer la estrategia política frente al poder económico porque en ese terreno también se juega cuál será la trayectoria inmediata de la tasa de inflación.
Resultados de la gira europea de Martín Guzmán
París y el FMI deberán esperar
Imagen: EFE
¿Qué fue a buscar Martín Guzman en su gira europea? ¿Qué resultados obtuvo? "Gestos de confianza", responde casi retóricamente una fuente que siguió muy de cerca los pasos del ministro desde que partió de Ezeiza. Más en concreto: Argentina no está en condiciones de hacer frente al vencimiento de 2400 millones de dólares con el Club de París a fin de mayo, pero necesita iniciar negociaciones ya y no dejar supeditadas las conversaciones al cierre de un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Acuerdo que, transmitió además el ministro, no hay posibilidad de que se concrete antes de las elecciones de octubre. Los interlocutores del ministro Guzmán tomaron nota de este dato, que a esta altura hasta en el propio FMI admiten como una realidad inamovible. No hay ningún memorandum firmado ni compromisos en papel con membrete, pero se puede afirmar que Argentina logró un compás de espera del Club de París para el inminente vencimiento por otros dos meses, hasta el 29 de julio, plazo en el cual se irán conversando los términos de un nuevo acuerdo.
Guzmán no fue a Europa en busca de acuerdos, sino a explicar la posición negociadora de Argentina ante los organismos internacionales y por qué su planteo es cambiar las reglas de refinanciación de deudas. Busca "comprensión y respaldo" del mundo desarrollado para la situación argentina, que "transita por un estrecho desfiladero" que no le deja ninguna posibilidad de tropezarse y volver a levantarse. Pero explica que no es un caso aislado, sino el resultado de las malas políticas financieras y económicas que los propios organismos prohijaron. Y que es el momento de corregirlas.
No es que salga a buscar un salvavidas porque sienta que se encuentra en una situación desesperada, como lo demuestra el hecho de que el viaje se planificó con bastante antelación, y un mes antes de partir hacia Washington para participar de la asamblea anual conjunta del FMI y el Banco Mundial, ya estaban agendados todos los encuentros en el viejo mundo. Incluso el viaje a Rusia, aunque no se contemplaba en ese momento la combinación de la entrevista con el ministro de Finanzas y la gestión por traer la producción de vacunas Sputnik a la Argentina.
El caso argentino
Guzmán, acompañado por Sergio Chodos, negociador permanente ante el FMI, Maia Colodenco (encargada de asuntos internacionales) y Melina Mallamace (jefa de gabinete de asesores), explicó en las capitales de cinco países europeos, a lo largo de una semana, las complejidades de la situación argentina y de su relación con el Fondo Monetario. No necesitó mucho esfuerzo para captar el interés de sus interlocutores.
Que un país como Argentina este sumido en un nivel de pobreza mayor al 42%, no se explica solamente por la pandemia. Se trata, además, del país que recibió el mayor crédito stand by del FMI hace apenas tres años y ahora se convirtió en el mayor deudor del FMI. Razones de sobra para querer escuchar de primera mano las explicaciones que podía dar su ministro de Economía.
Guzmán no fue a negociar con los ministros de economía europeos, sino a explicarles qué está negociando Argentina con el Fondo. Explicó que no es simplemente una negociación a partir de las limitaciones de pago, de no poder cumplir con lo pactado por el gobierno anterior, sino que se plantea "romper los moldes" de los acuerdos tradicionales del FMI. "Son esquemas pensados para la economía del siglo XX y hoy estamos con una economía mundial distinta, con otras necesidades y otras restricciones, a las que se sumó una pandemia mundial", sostiene ante cada uno de sus interlocutores, buscando involucrarlos en el replanteo del rol que ocupan los organismos internacionales.
Lo que Guzmán busco transmitir es que lo que se está discutiendo no es sólo un acuerdo de reprogramación de vencimientos, sino nuevos instrumentos para una nueva arquitectura financiera global. Hubo gestos y guiños que el ministro recoge como saldos positivos de su gira. "Son consensos que se van logrando en un planteo diferente que está haciendo Argentina ante el FMI, y ese avance ante las principales potencias europeas le da una masa crítica a la posición que los negociadores argentinos defienden", sostuvo un integrante del staff de Guzmán.
Rompiendo moldes
Se desprende, de ese balance, que Argentina va logrando espacio para hacer más comprensible su necesidad de profundizar en un acuerdo que trascienda los cánones habituales del menú del FMI. La propuesta de estirar el período más allá de los diez años que el Fondo ofrece en sus programas de Acuerdo de Facilidades Extendidas fue puesto sobre la mesa en cada reunión ministerial. La propuesta consistiría en una AFE con cuatro años de gracia (sin pago de capital ni intereses), al cabo de los cuales se alcance un consenso para la renovación del plan por otros diez años desde entonces. No hubo un acuerdo explícito de los interlocutores, pero se acepta la necesidad de plantear alternativas antes casos que, como el argentino, claramente no cierran frente al menú actual.
Guzmán también expuso ante sus pares europeos la propuesta que compartió con México de una distribución distinta de la ampliación de fondos que el FMI resolvería por vía de emisión de Derechos Especiales de Giro. La propuesta es que no se haga proporcional a la participación de los países miembro, porque esto concentraría la disponibilidad de fondos en los países más fuertes, sino que estos cedan recursos a los países de desarrollo medio muy endeudados, como el caso argentino. No hubo una respuesta inmediata a este pedido. Las potencias europeas prefieren tomarse un tiempo antes de ceder al pedido.
También hubo tiempo para el tratamiento de otros temas sugeridos por los funcionarios anfitriones. Alemania muestra gran interés por la estrategia argentina en materia energética. Tiene ambiciones de participar fuerte en energía eólica pero también en las demás fuentes alternativas. La preocupación de los italianos esutvo más orientada a cómo serán en el futuro las reglas para el movimiento de capitales, anoticiados de que algunas empresas de esa nacionalidad han tenido dificultades psra remitir utilidades a la península. En el caso de Rusia, la posibilidad de aumentar el intercambio y, principalmente, darle mayor proyección a su industria de bienes de capital, frman parte de su propia estrategia geopolítica.
Puertas adentro
No fueron ajenas a los encuentros de Guzmán y su equipo en el exterior algunas situaciones de tensión que se vivían internamente, en el país. Durante la estadía del ministro en el exterior se conoció el salto del IPC de marzo, del 4,8%. Dato al que Guzmán se adelantó, anticipando el día anterior que iba a ser "el aumento más alto del año". Y ello, en el marco de los anuncios de mayor rigurosidad en las restrricciones a la circulación de las personas. Pero hubo más inquietud de los que le transmitían desde Buenos Aires los acontecimientos, que la de quienes la recibían en la vieja Europa.
En los próximos días, habrá que ver cómo logra el ministro volcar en un convulsionado escenario interno, los logros que pareció recoger en su incursión europea. La tensión en la puja distributiva vía precios que le impone la franja más concentrada de la economía local mete ruido político. Sus pares del gabinete económico también esperan su regreso para definir los próximos pasos.
Las restricciones, en Argentina y otros parajes
Las clases presenciales, las clases sociales
* El presidente Alberto Fernández anunció medidas severas y razonables ante la creciente cantidad de contagios y muertes. Decisiones similares a las que adoptan otros países, incluyendo los de la Unión Europea (UE) o muchos gobernados por la centroderecha.
* Se comunicaron mal cometiendo errores no forzados. No solo de transmisión, también políticos en sentido estricto. Se dejaron picando varios pases gol para la oposición que…
* … objetaba las iniciativas antes de conocerlas y ratificó las críticas furibundas después.
* La opo judicializó a toda velocidad.
* Juristas cambiemitas (confesos o culposos) denunciaron inconstitucionalidad. Esto viene sucediendo desde marzo de 2020. En meses recientes se añade que:
* Los medios dominantes, “La Nación” como vanguardia, hacen un lobby infatigable a favor de los laboratorios Pfizer.
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Angela, Emmanuel, Alberto: Las restricciones a la actividad y circulación vespertina-nocturna se concretan en todo el mundo tanto como las suspensiones de la presencialidad en escuelas. Abunda información al respecto, es didáctico ojear videos de la canciller alemana Angela Merkel y del francés Emmanuel Macron. Merkel se consagró como una de las mejores estadistas durante la peste; llega a las semis de Champions League, por lo menos. Macron juega en ligas menores. Diferencias de peso específico al margen, ambos concuerdan: el virus es prioridad que torna imperativo limitar libertades ciudadanas por tiempo determinado, en aras de un bien colectivo superior. Autoridades de sistemas democráticos estables reconocen la excepcionalidad y actúan en consecuencia.
Fernández tomó iniciativas parecidas, adecuadas a los peligros. Cometió traspiés en el discurso. No era una pieza sencilla. Cuesta concientizar a la población sin crear pánico, avisar intervenciones en su vida cotidiana con empatía… son mandatos imperiosos y peliagudos.
Las fallas del discurso se notaron de entrada, no hizo falta que los adversarios las subrayaran para capitalizarlas. La falta de comunicación previa con los gobernadores (los 24, no Larreta en particular) y el propio equipo configuraron la mayor equivocación. Fernández dejó malparados a Nicolás Trotta y Carla Vizzotti. Resintió la credibilidad ante sus pares. Es difícil captar el origen del traspié, el resultado perjudica al elenco oficial.
La falta de contacto con gobernadores (la mayoría del espacio oficialista) repercutió en el primer reflejo de los mandatarios. Retacearon adhesión concreta a las medidas, cada quien miró dentro del territorio propio. La cautela de jefes locales variopintos para suspender la presencialidad escolar revela que es un aspecto sensible que muchos intuyen de baja popularidad. Los funcionarios nacionales de primer nivel que llaman “antipática” a la suspensión parecen entender el punto. No hay modo certero de medirlo… menos para quienes somos agnósticos de las encuestas. Claro que en una sociedad pluralista y movilizada jamás existe unanimidad ni cosa que se le parezca. Y que las respuestas locales en las semanas por venir estarán supeditadas a cómo sigan los indicadores sobre contagios, saturación de sistemas de salud, fallecimientos.
La mención a las Fuerzas Armadas pecó de confusa. El presidente no subrayó que le encomendó misiones habituales en contingencias catastróficas y que irían desarmados. El silencio habilitaba lecturas disímiles, señalarlo era forzoso. El Gobierno cuenta con pergaminos en la materia, deben extrovertirse y no tenerlos por sobreentendidos.
La “relajación” del sistema sanitario constituye un dicho poco feliz, de ahí que haya sido necesario aclararlo y complejizarlo.
La mención presidencial a las fuerzas federales de Seguridad resonó fuerte. Es todo un dato que el ulterior Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) carezca de menciones al respecto.
Las autoridades nacionales enfatizan que los uniformados (federales o provinciales) carecen de facultades penales o sancionatorias y que solo pueden detener por orden judicial.
AF los despliega en suelo porteño y en Buenos Aires. Se articulan reuniones para cooperar en los dos distritos. Nadie lo verbalizará pero la Casa Rosada tiene en mira a la Policía porteña tanto como a la Bonaerense, comandada por el ministro de Seguridad provincial, Sergio Berni.
Las expresiones “toque de queda” o “estado de sitio” o la alusión gutural de un adalid de Clarín a “los tanques en la calle” carecen de tangencia con la realidad, abusan de la metáfora bélica, practican el deporte de meter miedo.
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Sembrar amparos e incertidumbre: Larreta se victimizó, despotricó por no haber sido consultado, pidió una reunión que Fernández le concedió. Resuenan reminiscencias del tangazo: “ahora que estoy/frente a ti/parecemos ya ves/dos extraños”.
HRL obtuvo visibilidad, telecomandado por la jefa de su partido, la ex ministra Patricia Bullrich. Volvió a postularse como defensor de la escuela, lauro que contradice su trayectoria como gobernante.
Sembró recursos judiciales, ante la Corte Suprema de Justicia y en tribunales inferiores, de jueces amigables.
El ejemplo cundió entre intendentes bonaerenses de Juntos por el Cambio (JpC). Ninguno de los litigantes veloces dio cuenta del estado desesperante de los hospitales de su distrito. Ni Larreta, que manipula cifras descaradamente ni, por ejemplo, el alcalde de San Isidro Gustavo Posse. Cero alusión, por caso, a cómo está el hospital municipal Melchor Posse. Una digresión irónica: ese nombre, de acuerdo a la Vulgata hegemónica, revelaría la existencia de un feudo radical en pleno Conurbano dominado por una dinastía familiar desde la recuperación democrática. No es el criterio de este cronista, que respeta al voto popular, pero refulge la contradicción del relato hegemónico.
La consecuencia directa de la pulsión pleitista será tener en vilo a las familias en réplica a una normativa que rige por dos semanas. La presencialidad dista de ser absoluta, se sabe. La limitan los horarios acotados de la nueva normalidad más los cierres de burbujas para prevenir infecciones.
La evaluación del impacto epidemiológico, el real objetivo del DNU, deberá sopesarse en esas dos semanas. Funcionarios peronistas porteños y bonaerenses observaron con satisfacción la noche del viernes; poca circulación, la gente común en sus casas. Prematuro extraer conclusiones rotundas sobre acatamiento voluntario antes de la semana próxima.
Hasta tanto, añadimos un par de observaciones costumbristas. Es factible que el mensaje oficial tenga alta adhesión porque gran parte de los ciudadanos de a pie comparten dos vivencias que expresan el peligro y la esperanza en la coyuntura. En primer lugar todos conocemos personas cercanas que se contagiaron recientemente. En segundo lugar todos conocemos personas cercanas vacunadas o que están a punto de serlo. En esa dialéctica se juega el futuro de los argentinos.
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Ni campeones ni al descenso: Digresión futbolera, para distender y comparar. En cada Mundial hay hinchas y periodistas que consideran fracaso a no salir campeón: Argentina, condenada al éxito. El historial comprueba que son contados los equipos que levantaron la Copa. Argentina integra ese grupo, ganó tantas como Francia por debajo de Italia, Brasil y Alemania.
En materia de vacunación, aunque la necesidad apremie, se está dentro del reducido conjunto de países que las realizan con regularidad. No los primeros, hazaña imposible para un país con población relativamente numerosa y de rango económico medio o mediocre.
La oposición quiso entorpecer la llegada y el uso de la Sputnik V. La judicializó, intentó criminalizarla. Apenas ayer, con los aliados habituales y toneladas de ruido mediático.
El suministro preocupa al Gobierno, carece de la regularidad deseada. De cualquier manera hasta el 16 de abril se habían vacunado por primera vez 5.431.994 primeras dosis y se habían aplicado 794.878 segundas dosis. El 12 por ciento de la población recibió al menos una. Con la inminente llegada de vacunas AstraZeneca y Sputnik los números y porcentajes aumentarán
El criterio del reparto entre las provincias puede suscitar diferencias de criterio, como casi todo. Hacerlo proporcional a la población es una pauta sencilla, racional, fácilmente mensurable. Las recriminaciones de Rodríguez Larreta y su team son oportunistas, injustificadas.
Las recientes gestiones del presidente y del canciller Felipe Solá con funcionarios del Departamento de Estado parecen haber destrabado escollos para posibilitar envíos de vacunas AstraZeneca.
El Gobierno nacional no formula anuncios sobre remesas pendientes. Meses atrás lo hizo, asumiendo compromisos que no dependen de su voluntad ni de su obrar. Ahora se precave, para no ilusionar de más. De nuevo, es mala fe exigirle otra conducta ante micrófonos y cámaras. Notoriamente sólo lo hace la CABA. Los gobernadores de otros distritos (aún los cambiemitas) son menos hipócritas.
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Política y elecciones: Unpopular opinión: discrepamos con quienes (de cualquier bandería) aducen “no queremos hacer política”. Se capta la idea: “no queremos aprovecharnos”, “hacer demagogia”, “sacar rédito oportunista” o lo que fuera, según el diccionario de cada cual. Pero son políticas públicas las que inciden sobre salud, economía, educación, intercambios o diálogos con otros Estados o con organismos internacionales.
En Argentina, contienden dos proyectos ideológicos divergentes, a menudo antagónicos. Hacen política que se dirime acudiendo al número en el cuarto oscuro o en los cuerpos legislativos.
Ya que de elecciones hablamos. Los eventuales cambios en el cronograma proporcionan una muestra de la incertidumbre dominante. Ningún partido o dirigente sabe si las condiciones sanitarias serán mejores en agosto o en septiembre. Se actúa afrontando la incerteza. Es correcto ir anticipando. Es imposible tener la bola de cristal.
La peste azota al planeta todo, la prepotencia de las naciones o las clases poderosas agrava las desigualdades preexistentes y alecciona acerca de lo que se juega haciendo política.
Alberto Fernández no aludió en su discurso a las ayudas económicas para el tramo actual de la emergencia. Sus allegados cuentan que lo hizo adrede para hacer centro en la gravedad de las acechanzas. En todo caso, las ayudas comenzaron a implementarse. En Nación, jamás en la CABA. Los titulares de prestaciones sociales las percibirán lo que importa más que el momento de la enunciación.
También conocen en cuero propio, vivido día tras día, el peso de la inflación, tal vez el indicador económico más grave que afronta el gobierno.
Merecen unas líneas de esta reseña los contribuyentes VIP que acuden a Tribunales para eludir el impuesto a las grandes fortunas, chirolas en proporción a sus patrimonios. Descollaron Héctor Magnetto, mandamás del Grupo Clarín y varios de sus acólitos. Cristiano Ratazzi, un parlanchín del establishment. La flor y nata de la familia Caputo. Y otros personajes avaros, insolidarios, obscenos en la defensa de su guita. Muchos más serán los que paguen, seguramente.
Las sociedades son más complejas que en el siglo XX. La Argentina padece una regresión o, mejor dicho, una caída comparada con momentos mejores no siempre tan distantes como se cuenta. La composición de la clase trabajadora del siglo actual se diferencia demasiado de la de años atrás. Puede ser difícil dibujar un mapa actualizado, concebir políticas eficaces para todos. Lo que sigue siendo cierto, en la tormenta del mundo, es que las clases sociales existen, tanto como la explotación y la rapacidad de los grandes capitalistas.
Entre 500.000 y 800.000 dosis en el avión de Moscú
Llegan más vacunas Sputnik que las esperadas
El avión de Aerolíneas Argentinas que viene de Rusia traerá este domingo más de medio millón de vacunas Sputnik V y algunas fuentes dicen que la cifra podría estirarse hasta 800.000 dosis. A semejante cantidad se suman las 964.000 de Oxford/AstraZéneca que estarán en Ezeiza cerca de las seis de la mañana de este domingo, traídos por un vuelo de KLM desde Holanda. Página/12 consultó con las autoridades sanitarias de Provincia de Buenos Aires y CABA para verificar cómo impactarán esas dosis en el plan de vacunación.
El distrito porteño abrirá en los primeros días de la semana que comienza la inscripción para aplicar dosis a personas entre 65 y 69 años. En la Provincia de Buenos Aires, este fin de semana se terminan de vacunar a los mayores de 70 y en los primeros días de la semana se arranca con los mayores de 60 con enfermedades como la diabetes, cardiovasculares, afectaciones del sistema inmune y otros. La nueva partida permitirá avanzar en la citación de personas de 60 a 69 años, sin enfermedades riesgosas, a partir del fin de semana que viene. (ver aparte).
Llegadas
La Argentina tuvo un bache en la llegada de vacunas. El último arribo fue el 4 de abril --497.000 dosis de Sputnik V--, es decir que hubo una sequía de 14 días. Las dificultades se saldaron de la mejor manera, porque en un solo día llega una cifra cercana o superior al millón y medio de dosis.
*El dato más novedoso llegó de Moscú. Habitualmente no precisan cuántas vacunas vendrán en cada vuelo, pero esta vez adelantaron que llegan más de 500.000. Fuentes consultadas por este diario dicen que esa es la cantidad mínima, pero que el vuelo 1060 de Aerolíneas podría traer hasta 800.000.
Un dato que no se conoce es la proporción entre dosis 1 y dosis 2. En todos los embarques anteriores, el mayor porcentaje fue de dosis 1, la que más importa porque permite inmunizar a más personas con al menos una primera dosis.
*Como es público, también este domingo, muy temprano, estarán en Ezeiza las 864.000 vacunas de Oxford/AstraZéneca provistas por el programa Covax de la Organización Mundial de la Salud. Son parte de los nueve millones de dosis compradas y pagadas por la Argentina.
Si se tiene en cuenta que, según el Monitor Público de Vacunación del Ministerio de Salud, ya se le aplicó una dosis a 5.500.000 personas, que hay un millón en proceso de aplicarse y llegan alrededor de 1.500.000 más, la Argentina podría tener inmunizadas -al menos con una dosis- a cerca de 8.000.000 argentinos en los próximos diez días. Hay que tener en cuenta que después de la aplicación de la vacuna hay que esperar cerca de tres semanas para que el cuerpo genere las defensas ante el virus, por lo que las restricciones parecen imprescindibles mientras se avanza en la vacunación y la inmunización.
Con las vacunas de este domingo, la Argentina estará cerca de tener vacunado al 20 por ciento de la población, una cifra similar a la de los países europeos, igual a la de Brasil, muy por encima de Rusia o India. Naciones de enorme poder económico como Estados Unidos, que impide la salida de vacunas de su país, tienen vacunado al 38 por ciento de su población con la primera dosis. Por eso suena sórdido el discurso de la oposición y, en concreto, de Horacio Rodríguez Larreta, afirmando que “el gobierno fracasó en conseguir vacunas”. La administración de Alberto Fernández tuvo un notable acierto al apostar a la Sputnik V, del Instituto Gamaleya, que terminó siendo un sólido proveedor de una vacuna que, según sostienen los científicos, es de la mejor calidad. Aún así, Juntos por el Cambio se dedicó a criticar y hasta a denunciar penalmente al gobierno por envenenamiento.
En puerta
La Argentina espera más arribos de vacunas antes de fin de mes, pero en un mundo donde conseguir dosis es muy difícil, las partidas pueden llegar unos días antes o unos días después:
*El presidente Alberto Fernández le dirigió una carta a su par chino, Xi Jinping, pidiéndole que interceda para que llegue al menos un millón de dosis de Sinopharm de los dos millones ya contratados. La versión es que habrá una remesa de la vacuna china antes del 30 de este mes.
*En Estados Unidos hay 900.000 dosis de Oxford/AstraZéneca cuyo elemento activo se fabricó en la Argentina en la planta de mAbxience, en Garín. Hay una versión de que las vacunas están bloqueadas por el gobierno de Estados Unidos, pero las fuentes del laboratorio afirman que no es así y que la tardanza tiene que ver con el control de calidad. Lo cierto es que AstraZéneca, que es el productor de la vacuna, mantiene silencio y no explica lo que está sucediendo.
*La asesora presidencial, Cecilia Nicolini, llega este domingo a Moscú a gestionar nuevos envíos. Son grandes las chances de que lleguen uno o dos aviones más antes de fin de mes.
Las maniobras del macrismo para el espionaje ilegal
Un alto funcionario de la AFI contó cómo llenaron la agencia "de amigos"
Imagen: Télam
Un alto funcionario de la Dirección Administrativa de Asuntos Jurídicos (DAAJ) de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) dio detalles en la justicia de cómo ese área creció exponencialmente durante la gestión de Gustavo Arribas y de cómo la exSIDE trabajaba con las escuchas de los presos kirchneristas en el Penal de Ezeiza. La información aportada complementa la investigación que viene llevando adelante la fiscalía de Lomas de Zamora, que está analizando las grabaciones que la exSIDE tuvo en su poder con conversaciones entre los políticos detenidos y sus abogados en lo que se supone que era un círculo vicioso que servía para nutrir nuevas causas.
“Para mí el crecimiento del área de Jurídicos principalmente fue al solo efecto de crear cargos y poner a trabajar a amigos”, dijo ante los fiscales Cecilia Incardona y Santiago Eyherabide un alto funcionario de la DAAJ durante el macrismo que integra el organismo de inteligencia desde hace veinte años, habiendo pasado por ocho gestiones distintas. JMRP -- su nombre se preserva por haberse presentado como agente en actividad y por no estar imputado en la causa -- detalló que fue en 2016, con la llegada de Juan Sebastián De Stefano, que ese área se empezó a llenar de caras nuevas.
La DAAJ absorbió otras direcciones, como la de Asuntos Institucionales, la de Coordinación con el Sistema de Inteligencia Nacional (SIN) y la Estratégica Criminal. Para marzo de 2018, además, se creó una que iba a estar dedicada íntegramente a hacer las transcripciones de las escuchas, cuyas filtraciones en los medios tuvieron un rol clave en la persecución a opositores. La llamaron Dirección de Asistencia en Delitos Complejos y Crimen Organizado (DADCCO) y quedó en manos de un abogado que estaba próximo a jubilarse, Mariano Ruda Bart, uno de los tres exintegrantes de la DAAJ que fueron procesados por el juez Juan Pablo Augé en febrero.
“A mi entender no se debería hacer ese trabajo desde Jurídicos”, declaró JMRP. “Esa fue una decisión más política”, completó. Ruda Bart no declaró en indagatoria, pero sí presentó un largo descargo ante el juez Augé, en el que relataba que había ingresado a la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) en 1995 y había estado en la Dirección de Observaciones Judiciales, más conocida como la “Ojota”, hasta 2015, cuando la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner impulsó una reforma de la ley de inteligencia que creaba la AFI y ponía el manejo de las escuchas bajo la órbita de la Procuración General.
Fue la actual interventora en la AFI, Cristina Caamaño, que comandó ese traspaso al Ministerio Público, que quedó trunco a los pocos días de asumido Mauricio Macri, quien buscó recortar el poder de la procuradora Alejandra Gils Carbó al ordenar que la oficina de escuchas quedara bajo la órbita de la Corte Suprema. Bajo el control del máximo tribunal se creó la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado (DAJuDeCO). Ruda Bart volvió a quedar a cargo de un área vinculada a las escuchas por decisión de De Stefano y llevó a gran parte del personal que había revistado en la “Ojota”, según relató JMRP.
La DADCCO de la AFI funcionó primero en el octavo piso de la central de inteligencia en la calle 25 de Mayo. Después se mudó a la base de Villa Martelli, donde estaba asentada el área de Contrainteligencia. Pese a los escándalos en los que periódicamente la exSIDE se vio involucrada, distintos jueces siguieron pidiendo su intervención en las investigaciones, lo que quedó ahora vedado por decisión de Caamaño y del presidente Alberto Fernández. Si así lo solicitaban los magistrados, todas las mañanas la DAJuDeCO le enviaba a la DADCCO las grabaciones a través de un sistema de interconexión punto a punto que primero llamaron Sistema de Administración, pero después nombraron SIDEA, probablemente porque les traía recuerdos de los años felices de la Secretaría. También seguían yendo a buscar los CDs, que después debían entregar en el juzgado.
Las escuchas quedaban tanto en la DADCCO, que era un área administrativa, como en las áreas operacionales que llevaban los casos, como podían ser Contrainteligencia o Terrorismo. Así pasó con la causa sobre Mario Segovia, conocido como el Rey de la Efedrina, que sirvió de paraguas para que la AFI escuchara a los presos kirchneristas detenidos en Ezeiza. Esas escuchas terminaban filtradas o en los medios o en manos del juez Claudio Bonadio. En la fiscalía de Lomas de Zamora están focalizados ahora en las conversaciones que registró la AFI entre los presos y sus abogados, a pedido del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal (CPACF), que es querellante en la causa. "Es impresionante la cantidad de información de la que disponían", dijo una persona con acceso a la causa.
Que hubiera dos áreas de la AFI, una operacional y otra administrativa, trabajando con las escuchas sirve aun para que de un lado al otro se arrojen la culpa sobre las filtraciones. Lo que es singular es que la ya poderosa DAAJ también decidiera la creación de un área como la DADCCO para seguir sumando influencia. Ese rol deberán desentrañar los fiscales mientras la Corte decide si la causa continúa en Lomas de Zamora o si se muda a Comodoro Py, como resolvió la Sala IV de la Casación por mayoría.
Espionaje cumbre
“La causa del G20, a diferencia de Segovia, sí se inició a pedido de la Agencia”, declaró JMRP. Ese expediente, que también tramitó en la justicia federal de Lomas de Zamora, fue el que la AFI utilizó para justificar el espionaje a Cristina Fernández de Kirchner después de que identificaran que un auto de la exSIDE estaba montando guardia afuera del Instituto Patria.
“Para mi criterio no debería haberse pedido desde la AFI autorización judicial para hacer tareas de inteligencia a raíz de estos eventos internacionales, ya que el organismo estaba facultado para cumplir esta misión”, opinó el abogado. Aun así, la AFI pidió el acceso a los lectores de patentes, a las cámaras de seguridad del Aeropuerto de Ezeiza y a las cámaras de la Ciudad de Buenos Aires, y recurrió a la Dirección Nacional de Migraciones (DNM) para “evitar el ingreso al país de ciertas personas”, relató el testigo. La compulsa en las bases de la DNM durante las cumbres se investiga en una causa que tramita en el juzgado de Sebastián Ramos en Comodoro Py.
El espionaje sobre periodistas que se acreditaron para cubrir la cumbre del G20 o sobre activistas y académicos que querían participar de la conferencia de la Organización Mundial de Comercio (OMC) está siendo investigado por la fiscala Paloma Ochoa, al igual que el espionaje sobre el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS).
A fin de marzo, Ochoa pidió que se llame a declaración indagatoria al exdirector general de la AFI Gustavo Arribas, a la exsubdirectora Silvia Majdalani y al exdirector Operacional de Contrainteligencia Martín Coste. Los tres ya están procesados en Lomas de Zamora. Arribas y Majdalani, también en Dolores. La novedad es que también la fiscala Ochoa pidió la indagatoria de Carlos Tonelli Banfi,el excuñado de Gabriela Michetti que, para entonces, estaba a cargo de la dirección de Eventos Especiales de la Dirección Operacional de Inteligencia sobre Terrorismo. Esa dirección junto con Contrainteligencia fue la que estuvo a cargo de hacer las "fichas" de los acreditados. El juez Julián Ercolini aún está analizando el pedido de la fiscala.
Con la documentación requerida tanto a la AFI como al Ministerio de Seguridad y a la Cancillería, Ochoa pudo determinar que la AFI se involucró directamente en los eventos con los que el macrismo daba la idea de “retorno al mundo” y que además tuvo una opinión vinculante sobre quiénes ingresaban o quiénes no. Todo esto contradice las explicaciones que dio la AFI en ese momento ante pedidos de información o en las causas que tramitaron en el fuero contencioso administrativo, como hizo notar el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) en una presentación en la causa. Lo curioso, además, es que con la acreditación de los periodistas los espías empleaban un “semáforo” según el interés que el espiado despertaba, el mismo sistema que los Súper Mario Bros usaban con los presos kirchneristas en Ezeiza. Afuera o adentro, la lógica era vigilar y controlar.
En un día sábado
Se registraron 19.119 casos de coronavirus en Argentina
El reporte del Ministerio de Salud confirmó 19.119 contagios en las últimas 24 horas, una de las cifras más bajas que se registró en la semana. No obstante, se trata de un día sábado, que por lo general acumula menos casos que en la semana porque se realizan menos testeos en comparación.
Con estos registros, suman 2.677.747 casos desde que ingresó el virus al país. Además, hubo 80 muertes, lo que eleva la cifra de víctimas mortales en el país a 59.164.
Los contagios en la provincia de Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires siguen en aumento: se detectaron 9.376 y 2.833 casos positivos respectivamente.
En el día fueron realizados 66.458 tests, a diferencia de los 120.904 del viernes, y desde el inicio del brote se practicaron 10.090.767 pruebas diagnósticas para esta enfermedad.
Hay por el momento 3.977 personas internadas en Unidades de Terapia Intensiva: las camas de UTI están ocupadas en un 64,8 por ciento a nivel nacional y en un 74,3 por ciento en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
En detalle

Provincia/Confirmados del día
Buenos Aires 9376
CABA 2833
Catamarca 153
Chaco 248
Chubut 86
Corrientes 275
Córdoba 1247
Entre Ríos 519
Formosa 15
Jujuy 140
La Pampa 153
La Rioja 2
Mendoza 763
Misiones 144
Neuquén 75
Río Negro 159
Salta 101
San Juan 70
San Luis 516
Santa Cruz 155
Santa Fe 1441
Santiago del Estero 255
Tierra del Fuego 80
Tucumán 313
La lucha por el cupo femenino de cara a la renovación de autoridades de la central obrera
Las sindicalistas quieren romper el techo de cristal en la CGT
Patricia Chaina
Hoy, solo Noemí Ruiz, secretaria general de Unión de Trabajadores de Moda e Imagen Publicitaria, conocida como AMA (Asociación de Modelos Argentinas), ocupa un cargo en esa conducción, a pesar la "Ley de cupo sindical", en la que Ruiz trabajó intensamente. “La ley todavía no se aplica adecuadamente” explica Ruiz a Página/12. Es la secretaria de Igualdad de Oportunidades y Género en el Consejo Directivo de la central obrera, e ingreso junto a Sandra Maiorana, quien ocupaba la Secretaría de Salud Laboral, por la Asociación de Médicos de la República Argentina (AMRA), respaldada por Hugo Moyano.
La presencia de dos mujeres en la central fue un logro. Luego de la ruptura de Moyano con la CGT, hoy liderada por Carlos Acuña y Héctor Daer, que se vio reflejada en el distanciamiento de Juan Carlos Schmid, Maiorano se mantuvo en su cargo dos años. “Noemí y yo fuimos las únicas que ingresamos cuando empezó el triunvirato, y me fui por decisión de mi gremio”, confirma Maiorano. Médica, sigue en la actividad gremial en Santa Fe, su provincia. Cree que “la apertura en la CGT tiene que darse, ir a elecciones, y que las mujeres ingresen” sostiene. Y arriesga: “Y puedan conducirla”.
La Ley 25.674 de cupo sindical femenino se promulgó el 8 de marzo de 2003, en el Día Internacional de la Mujer y establece un mínimo de 30 por ciento de mujeres en las conducciones gremiales. “Pero el cupo es acorde al padrón de cada organización –explica Ruiz--, por lo cual, hay un corset definido por el 16 por ciento comprobable en los padrones, cuando en realidad la proporción de mujeres es mayor, y el mundo laboral incluye cantidad de actividades que no se registran”.
Ya se ha mostrado, sostiene Ruiz, que la fuerza económica y laboral “exige igualdad de oportunidades porque hay igualdad de responsabilidades”. Su mirada sale del foco tradicional centrado en los roles docentes o los gremios de salud, donde predomina la participación femenina. Habla del 56 por ciento de la mano de obra global: “Desde el ama de casa a la compañera cartonera, porque la economía popular es parte del mundo trabajador, y no se la tiene en cuenta”.
En el mundo del trabajo, el “techo de cristal”, se impone más allá de los padrones. Para Angélica Graciano, secretaria general de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), “la participación política para las mujeres es complicada en el campo sindical porque exige estar, poner el cuerpo, fuera del horario de trabajo, y las mujeres sienten que, por sus responsabilidades familiares, no van a poder asumirlo. Eso limita el grado de participación político sindical. Pero es una marca social, los gremios reflejan el modo en cómo se estructura no solo una carrera laboral, sino también la trayectoria sindical”.
La nueva época
Noemí Ruiz es parte del secretariado de la CGT y miembro titular del Comité de Mujeres Trabajadoras de las Américas. “Hemos marcado el rumbo en políticas de genero desde hace 14 años --refiere--, planteamos la autonomía del cuerpo, la autonomía económica de la mujer, que es donde más se sufre la desigualdad, porque lo primero que se recorta es el poder económico a los efectos de someter, y el empoderamiento para acceder a puestos de decisión en cargos políticos y sindicales”. La búsqueda, explica, fue desde entonces “para llevar adelante un proceso igualitario y de gran dialogo”.
Convencida del poder da la unidad, Ruiz destaca el rol de las mujeres en los puentes que construyen incluso entre las centrales: “Tenemos diálogo fluido, estamos alineadas y siempre impulsamos la unidad entre las centrales, aunque me decían que era indisciplinada por hacerlo, yo decía que solo en la unidad íbamos a encontrar nuestra fuerza”, puntualiza. Graciano aporta: "Nos encantaría como mujeres sindicalistas, que las representaciones gremiales tuvieran la proporción real que se presenta en las actividades. Hay que seguir peleando por eso y en unidad. Y no permitir que el patriarcado nos gane generando competencias y rivalidades".
Hoy, cuando los grupos de mujeres en luchan por sus derechos han crecido tanto hasta transformarse en una “marea”, ella reafirma: “La fuerza es la unidad, lo vivimos cuando impulsamos el cupo, necesitábamos la unidad de todas, trabajadoras, universitarias, empresarias, y lo hicimos”, recuerda. Valora en ese recorrido el “reconocimiento de los compañeros que acompañaron”. Eran “tiempos bravos, con peligro de vida, pero queríamos cambiar el status quo. Sabíamos que era difícil, pero yo decía a mis compañeras: No aflojemos, esto no es un juego de niñas, pero vamos a lograrlo”. Y añade: “Las mujeres somos conscientes del lugar donde estamos, y no es como la historia nos quiso plantear en la vieja concepción de la mujer loca o histeria”. El sello del patriarcado comienza a diluirse en la actualidad.
Historia con nombres de mujer
El mundo del trabajo es un lugar inhóspito y discriminador para las mujeres. Un reflejo de la sociedad en la que se desarrolla. “Nosotras ingresamos masivamente al mundo del trabajo con gremios como el de costureras, enfermeras, la docencia, pero no votábamos –señala Graciano--, no se nos permitía. Que una mujer se sindicalice estaba mal visto”. Pero hubo mujeres que fueron marcando rumbos. “Las mujeres de principio del siglo XX, las obreras textiles” apunta, sobre las manos anónimas que construyeron el camino. “Está Eva (Duarte de Perón) --destaca--, y hoy está Cristina (Fernández de Kirchner), una mujer brillante, inteligente, de principios, ella marca una época”. Y agrega: “El gran cambio a partir de los años ’80, se da con las Madres de Plaza de Mayo, ahí tenemos una cronología interesante donde abreva el sindicalismo docente, el peronismo, el movimiento de Derechos Humanos”.
“No habría un desarrollo de políticas sociales como el que existe hoy sin la fuerza de las mujeres en la actividad económica del país” describe Ruiz. Habla de “compañeras formadas”, que “ocupan lugares donde hay compromiso”. Graciano refiere a quienes se impusieron al mero “acompañamiento” diseñado por el patriarcado para las mujeres en la historia gremial: “Vanesa Siley en judiciales, Alicia Castro en aeronavegantes, en CETERA desde Mary Sánchez, pasando por Stella Maldonado, a Sonia Alesso, las excepciones”, puntualiza.
Pero en la central obrera más poderosa del país el cupo femenino es un pendiente. “No lo respetaron nunca” define Maiorana. “Mi gremio lo cumple --afirma--, pero por una elección de sus afiliados, y otra cosa es el Consejo donde participan los representantes. Siempre hubo pocas mujeres, soy una de ellas. Y que se llegue al 30 por ciento ¡ni siquiera hablar de paridad! me parece difícil, porque los cargos importantes no se los dan a mujeres”.
El lugar de la mujer queda en segunda y tercera línea dentro de esa composición gremial. Maiorana le encuentra una explicación: “Si bien avanzamos mucho, hay que tener en cuenta que mientras vos trabajas y no reclamas, no pasa nada, pero cuando planteas reclamos o diferencias, empiezan las disputas”.
La ley de cupo “nace de ese dolor y de esa rebeldía” aporta Ruiz. Y lo explica: “Hoy las normativas acompañan los procesos políticos y sociales, se adaptan, es lento, pero se está dando. Años atrás, cuando se hablaba de esto, solo se reconocía el comercio, la manufactura que reúne gran cantidad de mano de obra femenina, y se dejaba afuera a gran cantidad de gremios, los agujeros grises y a veces negros, y ahí está la violencia que sufríamos en cualquier puesto de trabajo”.
En el congreso de 2016, no se pudo poner el 30 por ciento del cupo recuerda Ruiz. “Había una fragmentación marcada, porque la central es la representación de la sociedad”. Para Graciano, los sindicatos tendrían que tener leyes de paridad que representen el porcentual que corresponde a cada actividad. Históricamente a las mujeres nos manda a acción social, cultura, y ahora a género y DDHH, pero las máximas responsabilidades son para varones”. Hay mucha misoginia, coinciden. “Y el poder, es una de las peores adicciones” sentencia Maiorana. “Y el patriarcado intenta reponerte en el lugar de subalteridad en las relaciones, hay que moverse de ahí –apunta Graciano--, sino, estas siempre rindiendo exámenes. Y no es así, estamos organizadas y en lucha”.
Según Graciano el problema de las mujeres en el mundo laboral se define en “la gran diferencia en lo regímenes de acceso al trabajo, aun con los avances de estos últimos años, hay un problema serio con las licencias por embarazo, por edad fértil, por el cuidado de niños y de los mayores. En las empresas todo eso se pregunta, se sondea y se evalúa” afirma.
Sobre esa trama reposa el patriarcado. Ningún hombre quiere correrse y delegar, afirman. Pero el tono de época impone el cambio. “Las mujeres hoy cotizamos en bolsa --define Maiorana--, vale tener una mujer y las buscan, pero las diezmaron durante tanto tiempo que tienen pocas, y a las más capaces les tienen miedo”. Ruiz confirma que delegar en las mujeres las decisiones “es lo que más les cuesta a los compañeros”. Maiorana añade: “Lo importante es que las mujeres entendamos que nosotras tenemos que creer en nosotras, estar seguras de quienes somos, va a llevar mucho tiempo, pero tenemos que tener metas, a corto mediano y largo plazo”.
Las leyes de patentamiento, otra fuente de desigualdad
Covid y vacunas: Monopolios farmacéuticos contra la salud pública
Imagen: AFP
Cuando en 1998 África superó ampliamente la cantidad de infectados de HIV con respecto al resto del mundo, varios países del continente pidieron retirar las patentes de los medicamentos para evitar las muertes. Los países ricos en los que se encuentran la mayoría de las farmacéuticas se negaron y los costosos medicamentos que estaban disponibles desde 1996, tardaron diez años en llegar a los países de bajos ingresos a un precio accesible.
Cuando India y Sudáfrica propusieron suspender el cumplimiento de obligaciones de propiedad intelectual mientras la carrera de las vacunas contra la Covid-19 entraba en fase 2, el mundo acumulaba alrededor de un millón de muertos. Hoy en día, la lógica de mercado volvió a imponerse: el debate sigue abierto y los muertos también. El mundo ya acumula casi tres millones.
En la industria farmacéutica, cuando un laboratorio desarrolla un medicamento, alguna empresa patenta su descubrimiento para proteger la propiedad intelectual del producto y evitar que otras puedan copiarse. Patentar un medicamento significa adquirir exclusividad para producir y comercializarlo durante veinte años.
El modelo de producción en la industria farmacéutica funciona basado en un esquema en que la inversión más riesgosa (por su capacidad de fracaso), el de Investigación y Desarrollo (I+D) es financiada pública o privadamente; y luego es patentada permitiendo al titular actuar como un monopolista y fijar altos precios con su consecuente rentabilidad extraordinaria. La consecuencia: se generan ganancias extraordinarias.
A modo de ejemplo, las acciones del laboratorio Moderna con base en Boston, Estados Unidos, que produce una de las vacunas contra la covid-19 aumentaron un 160 por ciento entre octubre del 2020 y abril del 2021. Algunas estimaciones de mercado aseguran que puede generar más de 5.000 millones de dólares al año.
Desigualdad y mutaciones
La Organización Mundial de la Salud, que releva la administración de las vacunas a nivel mundial, aseguró que el 75 por ciento de las vacunas contra la covid-19 se dieron en 10 países ricos. Como contracara unos 130 países, donde viven más de 2.500 millones de personas, no se ha recibido ni una sola vacuna y se calcula que muchos de ellos deberán esperar hasta el 2024.
Uno de los impactos más directos y a la vez contraproducente incluso para los países que apoyan este modelo son las mutaciones que van surgiendo por la propia reproducción del virus. Se seguirán desarrollando variantes y algunas vacunas no serán efectivas, lo cual generará nuevas formas de esta pandemia.
“La intención de los patentamientos era promover la innovación, pero en el caso de las tecnologías médicas, el tiempo ha demostrado lo contrario”, explicó a Página 12 Lorena Di Giano, directora ejecutiva del Grupo Efecto Positivo (GEP) y abogada especialista en derechos de propiedad intelectual, al tiempo que cuestionó a las farmacéuticas: “Se convirtieron en empresas que especulan en mercados bursátiles. La combinación de acciones más patentes nos traen precios que no podemos pagar ni los usuarios ni los Estados. Tienen la obligación de garantizar la salud pública”.
Salud o comercio
El hashtag #liberenlasvacunas llegó a los medios estos últimos días, pero desde la etapa de fase 2 algunos países y organismos especializados reclaman por la liberalización de patentes, derechos de autor, diseños industriales y protección de la información para el tratamiento, prevención y contención de la covid-19. De esto se trata la propuesta de India y Sudáfrica ante el Consejo de los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (Adpic) en la Organización Mundial de Comercio.
Adpic es un acuerdo que se firmó entre 1986 y 1994 y obligó a todos los países miembros de la OMC a conceder patentes sobre medicamentos. Argentina fue uno de ellos: adhirió en 1995 y comenzó a aplicarse en el 2000.
"Numerosos países que excluían –por razones de salud pública– el patentamiento de productos farmacéuticos, debieron adaptar su legislación a esa nueva normativa internacional. No hacerlo suponía exponerse a represalias comerciales legitimadas mediante el mecanismo de solución de controversias de la OMC", explica la investigación "Acceso a medicamentos" llevada adelante por Carlos Correa y Germán Velásquez de la organización Centro del Sur.
Aunque cuenta con el apoyo de un centenar de países de ingresos bajos y medios y más de 400 organizaciones de la sociedad civil, la propuesta de India y Sudáfrica (que ya fue tratada en tres ocasiones desde que comenzó la pandemia en la OMC) no prospera.
Aún no se pudo obtener el consenso necesario (el apoyo de tres cuartas partes de los países que integran el organismo) para que se trate en la instancia siguiente, que es el Consejo General de la OMC. De los 123 apoyos necesarios, ya cuentan con más de 100.
Para resumir el mapa geopolítico, algunos de los países a favor de la liberalización son Argentina, Bangladesh, Chad (en representación de los miembros de los países con menores ingresos), Egipto, Honduras, Indonesia, Mozambique, Pakistán, Sri Lanka, Túnez y Venezuela. Por el contrario, los países más ricos donde se encuentran las sedes de las principales farmacéuticas se oponen: Australia, Estados Unidos, Inglaterra, Brasil, Japón, Noruega, Suiza y la Unión Europea. En tanto que Chile, China, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Filipinas, Jamaica, Nigeria, Senegal, Tailandia y Turquía analizarán la propuesta.
Qué dicen los laboratorios
Las grandes farmacéuticas levantan por lo menos dos argumentos por los cuales justifican su rechazo al pedido de acceso equitativo a las vacunas: que el problema no es la propiedad intelectual sino la capacidad de producción; y que sin derechos de propiedad intelectual no van a tener los incentivos necesarios para seguir investigando por ejemplo para las nuevas cepas que se van presentando.
"Los derechos de Propiedad Intelectual no son el problema" declaró Thomas Cueni, director de la Federación Internacional de Productores y Asociaciones Farmacéuticas (Ifpma) que representa a los principales productores de vacunas durante una conferencia organizada por la OMS, "los cuellos de botella son la capacidad, la escasez de materias primas, la escasez de ingredientes. Y tiene que ver con el conocimiento".
Este enunciado fue desmentido por distintos países: "En América Latina, Brasil y Argentina tienen la infraestructura necesaria para empezar a producir ya. Algunos países no tienen la tecnología para encarar nuevas investigaciones pero sí tienen la capacidad de fabricar las vacunas que ya están aprobadas", asegura Di Giano y agrega que de cualquier manera generaría una ampliación de la oferta, contribuyendo a bajar su precio y abrir la negociación por parte de los países de menores recursos.
El documento del Centro del Sur mencionado anteriormente asegura que "según la industria farmacéutica para el desarrollo de una nueva molécula de uso medicinal se requería una inversión de 2.500 millones de dólares. En contraste, un estudio realizado por investigadores independientes, publicado por la London School of Economics estimó un costo medio para el desarrollo de un nuevo medicamento en sólo 43.4 millones de dólares ", explica y concluye: "mientras no exista transparencia sobre cuáles son los costos reales de la I+D, el problema del precio y, por lo tanto, del acceso a los medicamentos, seguirá sin resolverse".
Asimismo, un informe publicado en febrero en la revista médica The Lancet muestra que los productores de vacunas recibieron unos 10.000 millones de dólares fondos públicos y de organizaciones sin fines de lucro para financiar sus vacunas, aun entendiendo que puede ser un número subestimado.
Un estudio detallado sobre el desarrollo de la vacuna de AstraZeneca coincide en lo esencial de este dato: la industria farmacéutica soportó menos del 3 por ciento de los costos de investigación: la mayor parte de los 120 millones de euros fueron invertidos por el Reino Unido (45 millones) y la Comisión Europea (30 millones) y otras entidades de fondos públicos.
Mientras el debate sigue abierto, los países centrales no pierden el tiempo, las multinacionales farmacéuticas que están trabajando en su desarrollo ya cuentan con solicitudes de patentes en distintas partes del mundo. “Encontramos 188 patentes asociadas a las vacunas con una respuesta inmune demostrada”, reveló Di Giano.
Frente a la cantidad de adhesiones, la OMC propuso una “tercera posición" que habilita el otorgamiento de licencias voluntarias. Esto significará mantener los derechos de propiedad intelectual fomentando acuerdos privados entre laboratorios y gobiernos para permitir transferencias de tecnología. “Las licencias voluntarias no funcionan, apelan a la voluntad de cada laboratorio. Lo que hace es correr el verdadero foco del debate que es la suspensión de patentes”, reflexiona Di Giano.
Otra de las propuestas en este sentido diseñada por la OMS en junio del 2020, es el Acceso Mancomunado a la Tecnología contra la covid-19, que también apela a la voluntariedad de compartir datos y propiedad intelectual de tecnologías. Sin embargo, el programa ha tenido pocas adhesiones.
El tercer intento y fracaso es la Covax, cuyo impacto es muy menor: hasta fines de febrero, tenía acceso solo al 2 por ciento de todo lo que Pfizer producirá y para repartir entre 145 países.
Pareciera ser que las soluciones intermedias no son viables. "Los medicamentos no son mercancías", explicó el activista colombiano Luis Guillermo Restrepo: "algún día recordaremos a las patentes como hoy recordamos a la esclavitud”.
Fuente:Pagina12








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