3 de agosto de 2021

TROPEL 2 del 03.08.2021

 

Los otros lados de la lactancia: 

experiencias de madres feministas

Por Itatí Morales, Vera Vanzetti, Laura Bolten, Resumen Latinoamericano, 2 de agosto de 2021. 

En la Semana Mundial de la Lactancia Materna, ponemos sobre la mesa, con el puño firme y cansado, algunas reflexiones como madres feministas. A partir de nuestras experiencias, realizamos intercambios entre nosotras y con otres para interrogar los mandatos, las exigencias y las prácticas que (nos) juzgan. Reflexiones que incomodan para visibilizar los conflictos vividos desde el lugar de cuerpos que amamantan. 

“Mi suegra amamantó a sus 4 hijes hasta los 3 meses, ella decía que se había quedado sin leche. Sinceramente, en aquel momento, en que yo amamantaba y estaba rodeada de una nube de mensajes confusos y románticos, la creí una especie de madre desalmada-víctima de la industria láctea. Pero ahora, después de pasar tanta información por el filtro de la experiencia, pienso que como madre hizo lo que pudo y eso es lo que siempre estará bien”. (Vera Vanzetti)

Este año, la Semana Mundial de la Lactancia Materna tiene como lema: “Apoyar la lactancia materna para un planeta más sano”. Organismos multilaterales, como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF, plantearon la necesidad de garantizar un sistema de apoyo para amamantar contemplando a la familia y la crianza en comunidad junto con información y derechos laborales -nada nuevo, ya lo sabíamos-. Pero ahora, a los cuerpos que amamantan se les agrega una nueva carga; proteger el planeta. En esta misma dirección, también van ideas como “los pañales tienen que ser de tela”, “la comida tiene que ser casera y orgánica”, y “los juguetes de madera reciclada”. Quienes tenemos la capacidad de amamantar y/o estamos encargades de la crianza: ¿no tenemos ya carga suficiente?

Creemos que pensar la lactancia como un derecho, en pleno siglo XXI, suena algo descabellado. ¿Por qué algo tan “natural” tiene que reivindicarse como un derecho? Y acá es cuando la trama se vuelve oscura. El derecho, y la necesidad, de alimentar a les recién nacides tiene una historia que se entrelaza no sólo con el patriarcado, sino con el más profundo capitalismo. El cual triunfó cuando nos individualizó, nos aisló y nos dio la opción de comprar las soluciones. Antes, en las sociedades europeas del siglo XIX, venían de otros cuerpos, es decir, las llamadas nodrizas, amas de leche o crianderas. El capitalismo le encontró la vuelta financiera, empaquetó la leche y le puso precio.

Sin embargo, el saberlo no nos hace dejar de reflexionar sobre el gran acto de amor y sacrificio que implica amamantar. La frase “eso que llaman amor es trabajo no pago”, usada para referirse a las tareas del cuidado y a las labores domésticas, también nos resuena cuando pensamos en lo que es y ha sido, para nosotras, amamantar.

Encontramos que hay un montón de requerimientos que vivimos como exigencias y que también nos atan a mandatos, estereotipos e ideales que nos frustran. Porque todos los mensajes y discursos dirigidos a “las madres” apelan y funcionan desde uno de los bastiones troncales de sometimiento y dominación: la culpa.

“Cuando mi hija nació, en su segundo día de este lado de la piel y en esos momentos de tratar de que se prenda a la teta, algo que se dice natural e instintivo, pero que, en lo concreto, no resulta así, ella, en su esfuerzo por saciar su hambre, me sacó un pedacito de pezón. Sí, así de doloroso como te lo estás imaginando en este momento fue para mí. ¿Cómo seguir? Mi teta me dolía mucho, me costaba pensar en sostener la lactancia en esas condiciones, así que apareció el intermediario, ¡un plastiquito salvador! Fuimos aprendiendo a amamantar y a lactar con ese intermediario, en ese sentido, todo estaba bien, yo podía dar la teta y ella tomar… pero para mí significaba una carga emocional y social, entre mi hija y yo, en ese vínculo que se genera en y con la teta, en ese entre, ¡había un plástico! Plástico, ¿entienden? Me costó mucho cargar y salir de esa culpa, me sentía que no era una buena madre y que estaba en falta, por floja, por no aguantar un poco ese dolor. Ella nunca, pero nunca iba a sentir mi teta de verdad, que nuestro vínculo se iba a ver condicionado, determinado por ese intermediario. Sí, así de intenso pesa el deber ser, y sí, así de extremo es el puerperio”.(Laura Bolten)

(Imagen: Emergentes)

El sistema que no acompaña

Vivimos en un mundo que no está preparado para las personas que deciden amamantar, criar, trabajar y, continuar con una lactancia materna exclusiva, es aún más difícil. Acá, vienen unas habilidades matemáticas para aprender a sacarse leche y que les bebés quieran tomarla en mamadera, jeringa o vasito. Es inimaginable el sacrificio que hacen algunas madres.

“Cuando se acercaba mi fecha de retorno al trabajo, empecé a preocuparme por esto. Porque algunas pueden sacarse leche en el trabajo y eso toman les bebés al día siguiente cuando no están. Otras, como yo, no tenemos el lugar ni el tiempo de hacerlo. Es decir, debemos dedicar fines de semana y madrugadas para stockear el freezer de leche. Y así, se te va la vida. Pienso de nuevo en los mandatos de lactancia materna exclusiva y en los sacrificios titánicos para lograrlo hasta los 6 meses, al menos, que es lo que recomienda la OMS. Mientras, las licencias te permiten estar 3 meses con tu niñe. No hay victoria, por donde se lo mire”.(Itatí Morales)

La presencia de lactarios en los lugares de trabajo es nula y tienen poca valoración social. Entonces, si, por un lado, hay mensajes de lactancia materna exclusiva y a demanda: qué reproches o, peor aún, qué consejos le vamos a dar a une lactante que labura en la caja del super, por ejemplo, y decidió dejar de amamantar para alimentar con leche de fórmula, ya que se le haría imposible sacarse leche en su trabajo.

Vivimos en un mundo del trabajo que es inhumano y difícil de articular con la crianza con apego. En el capitalismo, no hay cabida para la improductividad, entonces, para muchas personas gestantes, puérperas y criadores de niñes pequeñes, compatibilizar el trabajo pago con las tareas del cuidado se vive, según las situaciones, con menos derechos y libertades para decidir. Para muchas personas que trabajan en el sector privado, es más injusto todavía. Las decisiones de cada gestante, puérpera y cuidadore se toman en el marco de contextos sociales estructurales.

Celebrar la lactancia materna en sociedades actuales va de la mano con exigir lactarios cómodos con todas las garantías, tanto en el sector privado como en el público. Porque, aunque sea un derecho, sigue siendo sólo un privilegio de algunes trabajadores, que ni siquiera logran los tan “propagandeados” 6 meses de lactancia materna exclusiva. En Córdoba, por ejemplo, la licencia máxima existe en el sector público y es de 180 días totales, pero que incluyen también los 30 que se obligan a tomar antes de la fecha de parto. Es decir, se vuelve al trabajo con une niñe de 5 meses.

Siempre, por alguna razón, seremos malas madres

Según la configuración de nuestras vidas y, de acuerdo a ello, las posibilidades que tenemos; amamantamos o alimentamos con la leche de fórmula, o ambas. Cada una de estas vivencias se experimenta de modo diferente en nuestros cuerpos, pero, sea cual sea, siempre reflota la voz que nos juzga de “malas madres”.

Somos “malas madres” porque, cuando damos fórmula, somos “funcionales” a la gran industria capitalista. La misma que vende relatos que desvalorizan y desplazan a les cuerpes amamantantes con discursos como “la leche materna no es suficiente” o “no tenés leche”. Lo sabemos. El capitalismo nos quiere completamente extrañadas de algo que implicaría un primer gesto de soberanía alimentaria. Pero incluso, a veces también llegamos a serlo cuando decidimos la lactancia materna exclusiva, aunque nos hayan dicho que nuestra leche no es suficiente.

(Imagen: Emergentes)

“En un control pediátrico, descubrimos que mi hije, alimentade sólo con leche materna directo de la teta, se había estancado en su peso, de una manera alarmante. La pediatra, pro lactancia, me dijo con un poco de tristeza que iba a tener que darle un poquito de fórmula hasta averiguar por qué, pero eso a mí no me traumaba. Me molestaba más saber que estuve tantos meses haciendo tanto esfuerzo y que haya sido para nada (como lo veía en ese momento), y más aún, tener que contarles a las abuelas materna y paterna que tenía que darle mamadera al bebé: desde el día 1 insistían y se sorprendían al saber que sólo tomaba teta y que nos iba bien con eso. ‘¿Viste? Necesitaba mamadera’, fueron sus palabras. Hasta ahí llegó mi lactancia materna exclusiva y mi forma de rebelarme ante sus mandatos. Ellas ganaban”.(Itatí Morales)

También hemos sido “malas madres” cuando gritamos a viva voz que dar la teta ya nos había cansado, que nuestro cuerpo también tenía deseos de fumar, tomar o dormir 8 horas seguidas. Y seguramente, la posibilidad o imposibilidad de decirlo a viva voz haya tenido que ver con otras aristas patriarcales y capitalistas que nos marcan y nos determinan.

“A los 8 meses de alimentar a le bebé con lactancia a demanda, pero no exclusiva, sentí la sensación de hartazgo. A las necesidades del bebé se le empezaron a sobreponer las mías. Quería parar con ese ritmo de estar a disposición constante para alimentar, dormir, calmar. Lo entendía y decidí acompañar poniendo el cuerpo en los primeros meses, pero, a los 8 meses, le bebé ya comía huevo duro, o sea… Yo quería correrme del lugar de la principal proveedora, había dejado de ser cómodo y la idea que había leído en algún pedorro artículo de que todo lo solucionaba la mágica teta, ya no me convencía. Más que sentirme empoderada, o a pleno, me metía por el camino a la pérdida total de mi autonomía y quería que el papá también participara proveyendo el alimento”.(Vera Vanzetti)

Hay una pregunta que vuelve constantemente a nuestras reflexiones: ¿en qué lugar quedamos quienes amamantamos? ¿Dónde está nuestro cuerpo, nuestras tetas, nuestro yo, nuestros tiempos, nuestras ganas, nuestros deseos? Hay mucha carga moral y social para decir “no quiero dar más la teta”, “necesito mi cuerpo de vuelta” o hasta gritar “¡son mis tetas!”. Detrás del discurso de la lactancia a demanda y del mandato de la exclusividad, se oculta el lado B que implica vivirlo como una exigencia, ya que nuestros cuerpos tienen que tener una disponibilidad del mil por cien. Algunes llegamos a vivirlo, de manera literal, como un trabajo esclavo.

¿Volvemos a los tradicionalismos?

Estos discursos y mandatos que ponemos en jaque, ¿no son acaso una nueva forma de volver a los roles tradicionales de mujer criando dentro de la casa y padre trabajando afuera? Porque con tanto discurso que coloca solamente en el centro a la teta lactante, es imposible no caer en esa dicotomía. Ni hablar, además, de que es un privilegio de clase el poder vivir con solo un sueldo.

La demanda de cuidado y la reproducción de la vida se centraliza en nosotras. Hay un juego semi perverso para los varones entre la imposibilidad de amamantar, el mandato patriarcal y los privilegios que eso implica. ¿Cómo pensar su rol en el marco de una lactancia materna exclusiva, pero fuera de los condicionamientos del sistema capitalista y patriarcal?

“Hoy, las pocas mamaderas al día son, para mí, momentos de libertad, en donde el cuidado no depende enteramente de mí y lo siento compartido con el padre”.(Itatí Morales)

Peor aún, ¿dónde quedan aquellas otras mapaternidades? Hombres trans que deciden tener hijes y que deben lidiar con todo tipo de mandatos y miradas de les otres si deciden, o no, amamantar. ¿Cómo encuentran su lugar en un mundo de licencias heteronormadas y roles asignados de manera binaria? Nos queda mucho por pensar y resolver.

Elegir es difícil. Ser libre para elegir, mucho más. En la Semana Mundial de la Lactancia, nos queda seguir pensando y pidiendo más derechos, más libertades y un mundo más justo para madres y niñes. Pero, sobre todo, que los mandatos se queden en la puerta.

(Imagen: Emergentes)

Fuente: ANRed



A tres años de la muerte de Sandra 

y Rubén

Resumen Latinoamericano, 2 de agosto de 2021. 

A tres años de la explosión en la Escuela Primaria N°49 Nicolás Avellaneda, del partido de Moreno, recordaron a Sandra Calamano y a Rubén Rodríguez con la Orquesta Por La Memoria, integrada por músicos de zona Oeste del Gran Buenos Aires y por alumnos de la escuela, convocados por el profesor Sergio Martín Reyes. Además, Leonor Rodriguez (integrante de Espacio de Libertad) compartió algunas reflexiones para evocar esta fecha.

El 2 de agosto de 2018, a las 8:06 hs, en momentos en que la vicedirectora Sandra Calamano y el auxiliar y tallerista Rubén Rodríguez empezaban a preparar el desayuno para los alumnos, un escape de gas, denunciado en reiteradas ocasiones por las autoridades del establecimiento, provocó una explosión que les quitó la vida.

A tres años, este 2 de agosto, a las 8.06, se emitió a través de las plataformas YouTube y Facebook de Espacio de Libertad este video realizado por músicos de la zona oeste del Gran Buenos Aires junto a estudiantes de la Escuela Primaria N° 49 Nicolás Avellaneda, del barrio Villa Aberasturi, del partido de Moreno, en el que compartirán canciones en tributo a Sandra y Rubén.

El docente Sergio Martínez Reyes, quien se desempeñó como profesor de chelo en la escuela, fue quien convocó a los y las intérpretes que integran La Orquesta de la Memoria.

La muerte de Sandra y Rubén dejó al descubierto las tremendas deficiencias en la infraestructura de los edificios escolares. El reclamo por justicia continúa vigente y sin respuestas desde hace ya tres años.




128 Femicidios en siete meses



Por RedEco, Resumen Latinoamericano, 2 de agosto de 2021. 

De acuerdo a los datos actualizados del Registro de Femicidios del Observatorio Mumalá se cuentan 199 muertes violentas de mujeres, travestis y trans entre el 1 de enero y el 30 de julio de este 2021; es decir 1 muerte violenta cada 25 horas; de las cuales 128 son Femicidios, femicidios vinculados y trans-travesticidios (1 cada 39 horas).

Hubo además 31 muertes violentas asociadas al género, vinculadas a economías delictivas y robos; 32 muertes violentas de mujeres están en proceso de investigación (esperando autopsia y peritajes); 8 suicidios femicidas y 194 intentos de femicidios.

Las provincias que presentan mayor tasa provincial de femicidios son Santiago del Estero, Formosa, Neuquén, Tucumán y La Rioja, superando ampliamente la tasa nacional de femicidios, que en Argentina es de 0,5 femicidios cada 100.000 mujeres.

El 62% de los femicidios fue cometido en la vivienda de la víctima o en la vivienda compartida; 13% en la vía pública; 10% en otros lugares; 6% en descampados; 4% en vivienda del femicida; y 2% en el trabajo de la víctima. 6 de cada 10 fueron cometidos por parejas o ex parejas de las víctimas; 17% por un conocido; 8% por un familiar; 5% por un familiar no directo; 5% por desconocidos. El 13% de los femicidios fue cometido por un integrante de las fuerzas de seguridad.

35% de los femicidios se cometió con arma blanca; 26% con arma de fuego; 19% a golpes; 8% quemada; 8% por asifixia; 4% otras modalidades.

1 de cada 4 víctimas había denunciado al agresor y el 17% tenía algún tipo de medida de protección judicial (botón antipánico o restricción de acercamiento). 1 de cada 3 mujeres fue asesinada con un arma blanca.

126 niñas, niños y adolescentes quedaron sin madre.

“La tendencia constante de femicidios revela la imperiosa necesidad de adoptar políticas públicas integrales para proteger a quienes se encuentran en situación de violencia de género. (…) En un contexto electoral dónde los discursos ganan terreno, estos datos nos bajan abruptamente a una realidad que no cesa: las mujeres y diversidades seguimos muriendo a manos de la violencia machista”, expresaron desde Mumalá.

«El Estado sigue mostrando serias limitaciones para abordar la violencia machista, no solamente hay que nominar ministerios, se necesitan presupuestos y equipos acordes a la gravedad de la situación en Argentina así como, en la urgencia declarar la Emergencia Ni Una Menos, proyecto de ley frenado en el Congreso Nacional», señaló Gabriela Sosa, directora ejecutiva de la Mesa Federal de Mumalá.



Originarios en el balcón de la Casa 

Rosada


Por Marcelo Valko[1], Resumen Latinoamericano, 2 de agosto de 2021.

El 3 de agosto se cumplen 75 años de una fecha increíble. En un país como Argentina que se considera excepcional en medio de Latinoamérica como machaca y naturaliza la historia oficial desde la escuela primaria, resaltando que a diferencia del resto de nuestros países hermanos nosotros provenimos de los barcos, es decir de Europa. Hace 75 años el 3 de agosto de 1946 varios kollas integrantes del Malón de la Paz estuvieron en el balcón de la Casa Rosada ante una Plaza de Mayo colmada de público que los vivaba. Fue la única vez en toda la historia nacional en que sucedió algo semejante. Poco tiempo después el episodio fue sepultado por la desmemoria. Osvaldo Bayer al prologar mi investigación “Los indios invisibles del Malón de la Paz” señala: “El valor de este libro es describir en todos sus detalles y aspectos un episodio escondido de nuestra historia cercana, que a los argentinos nos toca principalmente en el campo de la Ética. Un reclamo histórico de los pueblos originarios del norte que va a terminar en la represión y el desprecio”. Veamos de qué se trata.

A comienzos de la década del ‘40, el noroeste argentino padece condiciones de explotación extrema: usurpación de tierras, el látigo del capataz, el cepo del hacendado, jornales arbitrarios y hasta impunes abusos sexuales como el medieval derecho de pernada. En mayo de 1946, un conjunto de comunidades kollas aprovechado las nuevas condiciones sociopolíticas creadas por el ascenso de Juan Perón, deciden llevar su reclamo hasta la lejana Plaza de Mayo. El Malón de la Paz, tal como se autodenominan, reclama sus tierras usurpadas donde pagan arriendo hasta por los cementerios donde están enterrados sus ancestros. La marcha se convierte en un hito en los anales de las reivindicaciones indígenas y es inaugural en muchos sentidos: en principio, es la manifestación originaria de mayor envergadura y también el primer reclamo multitudinario que debe afrontar el flamante gobierno a pocos días de asumir. Finalmente, cuando el 3 de agosto ingresan en la Capital son aclamados por millares de porteños. Desde las ventanas de los edificios de la Av. de Mayo los vecinos arrojan flores a su paso.

Durante los casi 4 meses que el Malón de la Paz estuvo instalado como tema cotidiano en los medios de difusión escritos, radiales y cinematográficos, ocurren los episodios más sorprendentes de los que se tenga memoria en relación con una demanda de estas características desde el desfile con las tropas del Ejército hasta la aparición en notas de revistas de la farándula o en la sección deportes. Cuando el Malón de la Paz ingresa en la provincia de Buenos Aires, millares de personas salen a su encuentro, incluso ante su mera aproximación se crean comités Pro Reforma Agraria. Al llegar a la Plaza de Mayo, dos de sus integrantes se unen en un abrazo fraternal con el general Perón en el mítico balcón de la Casa Rosada a la vista de una multitud que observaba emocionada la escena. Jamás en nuestra historia había pasado algo similar. ¿Indios en el balcón de la Casa Rosada? Paradójicamente, después de tan apoteótica recepción, los indígenas argentinos son alojados en el Hotel de Inmigrantes, junto con inmigrantes ucranianos y polacos.

Otro aspecto insólito es la impactante cobertura periodística de la caravana kolla que irá in crescendo en forma proporcional con su cercanía a la Capital Federal. Este insólito interés por una protesta indígena, tiene que ver con el propósito inicial del gobierno de convertir el justo reclamo kolla en un ejemplo de los alcances de la Nueva Justicia Social. La solución sería inmediata. Radios, periódicos y noticieros como Sucesos Argentinos se ocupan de los kollas brindándoles un espacio destacado con titulares, entrevistas y primeras planas. Por lo pronto, la fama del Malón hace que firmas comerciales como la tabacalera 43/70Alpargatas o el analgésico Geniol, utilizan a los kollas para promocionar sus productos.

El gobierno advierte tarde las alianzas y apoyos de sectores no indígenas suscitados por el Malón y comprende que había ingresado en un terreno peligroso. De otorgárseles las parcelas a los 174 kollas, “una lluvia de malones” indígenas y de chacareros necesitados de tierras se lanzaría sobre el Ejecutivo. Por colmo, los kollas no piensan regresar sin las escrituras prometidas. El presidente no tiene demasiadas opciones: o devuelve la tierra a los kollas afrontando lo que vendría después, o los quita de la vidriera nacional. Para poner en práctica esta última variante, es necesario devaluar las aspiraciones de los kollas. Entre las actividades extravagantes a las que son obligados a participar, se destaca el partido de fútbol previo al tradicional River – Boca donde arman dos equipos con integrantes del Malón. Los 40.000 espectadores que asisten al encuentro se preguntan: ¿estos son los kollas que vinieron por sus tierras y están en la cancha jugando a la pelota? Tres semanas después de su apoteótica llegada, la esperanza indígena acaba en medio de gases lacrimógenos, golpes, insultos, llantos y vejámenes. Una fuerza conjunta compuesta por cientos de soldados de la marina de guerra y una brigada lanzagases de la Policía Federal rodea al Hotel de los Inmigrantes para desalojarlos. Los maloneros son secuestrados y arrojados dentro de un tren que marcha con custodia armada hasta Abra Pampa.

El periodismo advierte con total claridad los signos del desenlace y del mismo modo en que se había encolumnado para narrar sus padecimientos y lo justo de sus reclamos, se lanza sin misericordia sobre el Malón para difamarlo o, en el mejor de los casos, mantiene un mutismo tan escandaloso como cómplice. Todo el racismo que había permanecido agazapado en los márgenes de las notas periodísticas aflora incontenible. Criterio, principal semanario católico, afirma que los indígenas no desean regresar a Jujuy para continuar degustando “las delicias de la mayonesa”. De la noche a la mañana se “descubre” que los kollas “no eran indios”. Una de las “pruebas contundentes” en tal sentido, la constituye el hecho que numerosos integrantes del Malón supieran leer y escribir. Nada más “sospechoso” para el imaginario urbano que un indígena lector. Otros acentuaron el proceso de extranjerización que había comenzado con su alojamiento en el Hotel de Inmigrantes. Aprovechando su procedencia norteña se los “bolivianizó”. Otros afirman que se trata de falsos indios y criollos disfrazados. Uno de los ejemplos más patéticos lo protagoniza el diputado jujeño Teodoro Saravia cuando grita desde su banca: “en Jujuy no existen indios ni kollas”. ¡Santo remedio! Si no eran indios, ni argentinos el problema de las tierras desaparecía.

Más allá de intereses que niegan la existencia de un país pluriétnico y se dedican a su invisibilización, las voces del Malón de la Paz continúan vigentes. A 75 años, la Memoria continua intacta y los reclamos también. Es lento, pero viene…


[1] Marcelo Valko autor entre otros libros como Pedestales y Prontuarios, El Malón que no fue, Cazadores de Poder, Pedagogía de la Desmemoria, Ciudades Malditas Ciudades Perdidas Los indios invisibles del Malón de la Paz.




Ya se ha cumplido un mes de la toma 

por 100 familias de un predio en Villa 

31, en Retiro

Resumen Latinoamericano, 2 de agosto de 2021.

Más de 100 familias y 175 niños y adolescentes continúan resistiendo en la toma de La Containera, en la Villa 31, llamada La Fuerza de las Mujeres, sosteniendo su lucha por tierra para vivir y vivienda digna. Sin respuesta de los gobiernos y sufriendo las bajas temperaturas más el permanente hostigamiento policial.

Ayelén PerezArquitecta UBA. Secretaría Obrero-Estudiantil

“El único abrigo que tenemos es el abrazo de nuestros hijos”, nos decía Alicia, vecina de la toma “La fuerza de las mujeres”, en la Villa 31, que ya lleva más de 30 días resistiendo y organizándose por una solución definitiva a su problema habitacional. No se puede permitir que 175 niños y mujeres con sus familias tengan que dormir entre bolsas de nylon con 6 grados junto a sus hijos. Como denuncia Andrea: “La única respuesta que tenemos son las amenazas de los policías que están acá: si nos pasa algo hacemos responsable al gobierno. Somos mucho más fuertes y vamos a estar hasta el final”.

Además del hostigamiento de la policía, denuncian que hubieron otros aprietes: les sacaron el plato de comida a 16 familias del comedor al que asistían diariamente que son parte de la toma, y echaron a los varones de las cooperativas de barrido para las que trabajaban.

Una de las mentiras que fogonean los medios y desde la fiscalía para alentar el desalojo, es que “el predio era clave en el avance de la urbanización e iba a estar destinado a una escuela para integrar al barrio”. Es completamente falso, existen dos instituciones y se construyeron a metros del lugar. Además, en el proyecto de urbanización ese predio estaba destinado a parquización y espacios verdes, que si se destinaron las partidas nunca se ejecutó, mostrando la gran estafa de esta urbanización que rechazan los vecinos.

Violencia es también no tener una vivienda digna

Desde “la fuerza de las mujeres” fueron respondiendo a las acusaciones recibidas. El terreno era un basural lleno de ratas, que limpiaron para sacar los escombros con los que se lastiman los niños cotidianamente. Desde el propio comedor que responde a la SISU (Secretaria de Integración Social y Urbana), impulsan firmas para decir que tienen a la Villa 31 en contra. Pero el apoyo que reciben cotidianamente, tanto de vecinos del barrio como de organizaciones solidarias, dice lo contrario.

Ante todas estas adversidades, «la fuerza de las mujeres» la sacan de apoyarse entre ellas, que vienen construyendo día a día y de la solidaridad recibida. La conquistaron organizándose para sacar el conflicto hacia afuera, hicieron videos convocando a la prensa y a las organizaciones y se rodeó de apoyo. Haciendo cartas a los ministerios de Hábitat y de la Mujer y Diversidades, contando su situación.

El mismo Ministerio que recortó todas las partidas presupuestarias para asistencia a mujeres en situación de violencia, hoy les ofrece unos subsidios, algo no muy distinto a los “habitacionales’’ que quiere otorgar el Gobierno de la Ciudad. Las mujeres vienen dejando muy en claro que no necesitan planes ni subsidios, para extender esta situación 6 meses más. El reclamo es tierra para vivir, vivienda y trabajo, y que se abra una mesa de diálogo para que sus hijos tengan un lugar donde vivir, pero también acceso a la salud, que también son derechos que les vienen siendo vulnerados.

El problema de la tierra

Acá las responsabilidades son claras: el Gobierno de la Ciudad de Larreta no garantiza vivienda y trabajo genuino en la ciudad más rica del país, que es también la más desigual. Pero ante el problema habitacional no hay grieta, como sucede en el conurbano donde gobierna el peronismo y el Frente de Todos, y tienen las mismas respuestas represivas ante las tomas de tierra, como pasó en Guernica, donde desalojaron para que construyan un country o en las tomas de Los Ceibos, La Unión en Rafael Castillo.

Tampoco hay que irse al conurbano para ver como coinciden en sus políticas expulsivas. El gobierno de la ciudad hizo negocios para beneficiar a sus amigos y especuladores, rematando más de 40 hectáreas de terrenos del estado para el negocio inmobiliario. Ahora hay que recordar que fueron también los legisladores y diputados del Frente de todos en la ciudad los que ayudaron con sus votos a que salgan esas leyes.

Los terrenos de la Villa 31, comprenden los predios de YPF, ferroviarios y portuarios. Donde se encuentra la toma, históricamente fueron terrenos fiscales. Ahora corresponden a la Ciudad pero se encuentran en disputa con Nación para hacerse de las tierras más cotizadas de la ciudad, que hasta el 2019 correspondieron a Nación. Sin embargo, en la Villa 31, durante los 12 años de gobierno kirchnerista, tampoco se dio respuesta a esta problemática, mientras la población de la villa se duplicó, como lo hubiera sido un plan de urbanización serio con real participación de sus habitantes en la toma de decisiones.

Esta puja viene teniendo como rehenes al conjunto de los habitantes de la 31, incluidos las vecinas y vecinos de la toma. Pero la respuesta al problema habitacional es la que dan los propios vecinos y vecinas cuando se organizan como lo vienen demostrando. La única forma de conquistar su derecho a la tierra y a la vivienda digna es confiando en sus propias fuerzas, uniéndose a otros sectores que están en lucha, sin depositar confianza en ningún gobierno, que tienen sus propios intereses completamente ajenos a los sectores populares.

fuente: La Izquierda Diario



Investigan muerte de Fátima, mujer trans 

de 29 años, en Formosa: denuncian 

violencia policial


Por Agustina Ramos, Resumen Latinoamericano, 2 de agosto de 2021.

Fátima Barrios era una mujer trans, tenía 29 años y falleció tras un operativo policial. Denuncian violencia institucional. Se esperan los resultados de la autopsia. 


El domingo 18 de julio, Fátima Belén Barrios, una mujer trans de 29 años, falleció en la subcomisaría del Barrio Guadalupe, en la localidad de Formosa. Alrededor de las 6 de la mañana, la habían llevado a esa dependencia desde la casa donde vivía, a partir de un llamado al 911 de una vecina que alertó sobre una pelea, informó a Presentes la Fiscalía a cargo. Una hora después, Fátima falleció en la subcomisaría en circunstancias dudosas que hoy se investigan. Su familia apunta a la policía como responsable.

En la madrugada del domingo 18 de julio, la dueña de la propiedad donde Fátima alquilaba y vecina, llamó a la policía para denunciar una pelea física entre Fátima y otra mujer. Tras el llamado, la policía provincial se acercó al domicilio, de donde llevaron a Fátima y a una amiga suya. “Cuando llegaron los efectivos policiales, Fátima se tornó un poco agresiva porque consideraba que no ameritaba una presencia policial y menos detenerla. Ahí se produce un forcejeo con los policías”, narró Daniel Suizer, el abogado que representa a la familia de Fátima. “Fue una alteración del orden público, es decir, una causa contravencional. Ni siquiera era un ilícito ni una causa penal, era una infracción por música fuerte y gritos”, precisó.

La causa lleva la carátula “Actuaciones preliminares sobre averiguación de causal de muerte” y es el expediente N°739/21. Está en el Juzgado N°2, el juez asignado es Marcelo Lopez Picabea y la Fiscalía N°4, a cargo de la fiscal Natalia Verónica Tafetani, lleva adelante la investigación.

Desde la Fiscalía explican que Fátima no estuvo en calidad de detenida. “Se la trasladó junto a otra chica también trans por disturbios en la vía pública ya que era una causa contravencional. En esos casos simplemente se los lleva, se les toma los datos, se inicia la causa y continúan en libertad”.

Los policías que participaron del operativo están siendo investigados de forma administrativa por la fuerza policial, pero por el momento no por el poder judicial. “Primero vamos a esperar la causal de muerte y ahí vamos a saber. Por ahora no hay ningún tipo de intervención de terceros”, indicó la fiscal.

La versión policial 

Según el informe policial, Fátima sufrió una descompensación en la subcomisaría, y cuando el personal médico del Sistema Integrado Provincial de Emergencias y Catástrofes (SIPEC) llegó, constató que ya no presentaba signos vitales.

En declaraciones a medios locales, el comisario y jefe de la Unidad Regional N°1 de la Policía de Formosa, Víctor Téllez, dijo que “la mujer falleció en una oficina de la comisaría. Nunca fue encerrada en una celda común. Y mucho menos recibió agresiones o violencia policial durante el procedimiento”.

Fiscalía espera resultados

La fiscal a cargo de la investigación, Natalia Tafetani, dijo a Presentes que se esperan los resultados de los análisis de las muestras. “Se están procesando en el Centro de Investigaciones Forense de nuestro poder judicial”. Calculó que durante “esta semana o la próxima” tendrán el informe completo.

Además, especificó que “al momento no hay indicios de lesiones externas. Está totalmente descartado que haya sido algún factor externo, como golpes o lesiones, porque en el cadáver de ella no había nada que pueda indicar una causal de muerte con interrupción de terceras personas.” Y agregó: “Tenemos los primeros resultados de sangre y orina, que arrojaron presencia de drogas y alcohol en altas dosis. La muerte se produjo por algún factor que todavía desconocemos, puede o no ser una intoxicación”.

Por qué denuncian violencia policial 

Sin embargo, tanto la familia como el abogado que la representa aseguran que Fátima murió por “la brutalidad policial”. “Nos basamos en las fotografías del cadáver. En ellas se la ve con contusiones en la frente (un hundimiento de cráneo), lesiones en la tibia y en las rodillas, y golpes en la nariz y en el rostro”, detalló Suizer.

El abogado informó a Presentes que se tomó el testimonio de otras personas trans que estuvieron en el lugar, “que evidencian una golpiza de parte de los efectivos ya dentro de la camioneta, del móvil policial”.“Es lamentable. Fue muerta por manos policiales: no me cabe ninguna duda. El objetivo de acompañar a la familia es mostrar que Fátima no murió de muerte natural como se dice porque presentaba golpes en el cuerpo que ameritan otra cosa”, agregó.

Todxs tenemos derechos

Antonia Palacios, coordinadora de la Red Libertad Positiva Formosa, organización que se encuentra acompañando y dando contención a la familia, contó que están a la espera de los resultados de la autopsia. Aunque los análisis dieron como resultado que Fátima estaba bajo los efectos de sustancias, sus allegadxs creen que la causa de su muerte fue otra.

El lunes 19 de julio, familiares de Fátima y distintas organizaciones de Formosa convocaron a una concentración ante la Subcomisaría. También hubo una concentración en Buenos Aires. En Formosa además se realizó una conferencia de prensa, en la que participó la madre. “Me dijeron que mi hija falleció, que murió de una sobredosis. Pero antes me dijeron que ella se hacía la retobada, que no le quiso dar los datos de ella. Yo estoy segura de que a ella la mataron a golpes”, expresó Beatriz Bogado. “No quiero que esto vuelva a suceder con ninguna chica trans porque todos tenemos derechos”, resaltó su madre a Radio Uno Formosa.

Piden investigar a la policía

En declaraciones a La Mañana en Vivo de Formosa, el comisario Téllez informó que por protocolo institucional, los policías que actuaron en el procedimiento de la detención de Fátima fueron sumariados con causa administrativa para investigar conductas y/o deslindar responsabilidades en el hecho.

“La primera medida que pedimos al juez es que en la investigación intervenga otra fuerza, como la Gendarmería, la Prefectura o la Policía Federal. No puede la policía investigarse a sí misma”, dijo el abogado de la familia, que aún no se ha constituido como querellante en la causa.

En este sentido explicó que en Formosa existe la Acordada N° 2.418 de 2005 que establece que en cualquier situación en donde se vea involucrada la policía provincial debe intervenir otra fuerza. “No lo hicieron y eso despierta muchas sospechas”, apuntó Suizer.

Con esta muerte en una subcomisaría, ya son dos las muertes de mujeres trans vinculadas con la policía en menos de una semana. A Fátima se suma Victoria Núñez, de 27 años, en Paraná, Entre Ríos, quien falleció el miércoles 21 de julio tras una intervención policial.

Fuente: ANRed



Movilización a la embajada de 

Paraguay repudiando al Estado 

infanticida


Resumen Latinoamericano, 2 de agosto de 2021.

Frente al Consulado Paraguayo numerosos manifestantes de organizaciones sociales argentinas y residentes de la comunidad paraguaya exigieron la libertad de Laura y Cármen Villalva, denunciaron la responsabilidad del Gobierno en la desaparición forzosa de Lichita, de 14 años y el asesinato de sus primas de 11, Lilian Mariana y María del Carmen.

Desde la Campaña Internacional Eran Niñas – Aparición con Vida de Lichita nuevamente volvieron a la Embajada de Paraguay, como todos los meses, a 11 meses del asesinato de María Carmen y Lilian, a 8 meses de la desaparición de Lichita y a 7 meses de la detención de Laura Villalba continúan exigiendo:

¡Basta de criminalizar a la familia Villalba!
¡Basta de presas por maternar!
¡Basta de niñas asesinadas o desaparecidas!
¡Basta de niñas y niños con sus madres presas, como rehenes del régimen terrorista de Paraguay!
¡Basta de asesinar a las campesinas y a los campesinos que luchan!

fotos y videos: Julia Mottura

Myriam Villalba, madre de Lilian Mariana
Laura Taffetani, Gremial de Abogados y Abogadas

Habla «El Tata» de la OLP-Resistir y Luchar
Se recolectaron juguetes y libros infantiles para ser entregados a una organización que trabaja por la infancia.
Gustavo Franquet de la Gremial de Abogados y Abogadas de Argentina

En 2019 Laura Villalba de 19 años junto a su hija María Carmen y sus sobrinas Lilian Mariana y Carmen Elizabeth, viajaron desde Argentina hacia Paraguay para visitar a sus familiares. Producto de la pandemia y el cierre de fronteras no pudieron regresar a Misiones.

Para el Estado de Paraguay el parentesco de las niñas con su familiares integrantes del EPP fue razón suficiente para desplegar un operativo de persecución y hostigamiento contra las niñas. El 2 de septiembre de 2020 el presidente Mario Abdo Benítez anunció en su cuenta de Twitter un “operativo exitoso” ya que las Fuerzas de Tareas Conjuntas del ejército paraguayo abatieron a dos peligrosos guerrilleros. La versión oficial fue rápidamente desmentida al hacerse público que los ejecutados no eran guerrilleros si no dos niñas argentinas: Lilian Mariana y María Carmen Villalba de 11 años de edad.

Carmen Elizabeth Oviedo Villalba de 14 años edad y residente en argentina se encuentra desaparecida desde el 3 de diciembre de 2020. La niña es hija de Alcides Oviedo y Carmen Villalba, ambas personas detenidas por razones políticas e integrantes del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).

En este contexto Carmen Elizabeth logra escapar junto a Laura Villalba y otras dos niñas: Tamara Anahí y Tania Tamara quiénes vieron por última vez a Carmen el 3 de diciembre pasado. Por su parte, Laura Villalba se dedicó a buscarla y el 23 de diciembre de 2020 fue interceptada por un retén y detenida en un cuartel militar.




Lago Puelo: la policía detuvo a 

vecinxs del Barrio Bosques


Resumen Latinoamericano, 2 de agosto de 2021. 

El jueves por la noche, vecinos del Barrio Bosques en Lago Puelo Chubut , denunciaron la detención arbitraria de cuatro personas mientras se encontraban cenando alrededor de un fogón en la casa de uno de ellos. Los habitantes del barrio advirtieron que las detenciones fueron realizadas sin motivo, haciendo un uso excesivo de la fuerza por parte de los efectivos policiales. «Luego de los incendios intencionales del 9/03 y en plena reconstrucción de nuestros hogares, sumado a la crisis del municipio que implica para nosotres la suspensión de lo que era ya una mal gestiónada ejecución de las partidas enviadas para los damnificados, encima tenemos que sufrir además el hostigamiento y el abuso de la policía del Chubut» explicaron. Finalmente el viernes fueron liberados.  


El jueves por la noche, vecinos del Barrio Bosques en Lago Puelo, Chubut denunciaron la detención arbitraria de cuatro personas mientras se encontraban cenando alrededor de un fogón en la casa de uno de ellos. Los habitantes del barrio advirtieron que las detenciones fueron realizadas sin motivo, haciendo un uso excesivo de la fuerza por parte de los efectivos policiales.

«Decimos arbitraria e ilegal por la violencia de los efectivos policiales y el uso excesivo de la fuerza al tirar al piso a los pacíficos vecinos, esposarlos y amenazarlos constantemente con frases como: ‘nosotros somos la autoridad, ya van a ver lo que les va a pasar mapuches toma tierras’ y otras del mismo tenor. A tal grado de abuso policial llegaron que incluso borraron la filmación del procedimiento que los mismos detenidos estaban realizando con sus propios celulares constituyendo eso un verdadero acto de ilegalidad» explicaron habitantes del Barrio Bosques mediante un comunicado.

Asimismo advirtieron que el 21 de julio, la policía se había instalado en un complejo de cabañas frente al barrio y que el hostigamiento y las persecución a las familias es constante.

«La policía de Massoni se instaló en un complejo de cabañas frente al barrio, y desde entonces, de día y de noche viene realizando un hostigamiento y una provocación constantes hacia las familias del barrio. Dicho hostigamiento alcanzó en la noche del jueves una intensidad que no dejaremos pasar» agregaron.

Mientras los detenidos permanecían en la comisaría, los vecinos de la comarca se manifestaron para exigir la inmediata libertad. Luego de esperar largas horas, el viernes fueron liberados.

«Denunciamos ante la opinión pública de nuestra querida comarca y denunciaremos ante la fiscalía, que constantemente el personal policial se negó a participarnos el acta de la detención al tiempo que daban diferentes versiones sobre los motivos de dicha detención. Entretanto nuestros vecinos detenidos permanecían esposados en un calabozo hasta que finalmente fueron liberados no sin antes ser obligados a firmar un acta donde explican las supuestas contravenciones cometidas. Días atrás todo el país pudo ver un video de las fuerzas de Massoni cantando amenazas a los piqueteros y la invasión nocturna de sus hogares. Lamentablemente esos cánticos se hicieron realidad y en la carne de nuestros vecinos. Luego de los incendios intencionales del 9/03 y en plena reconstrucción de nuestros hogares, sumado a la crisis del municipio que implica para nosotres la suspensión de lo que era ya una mal gestiónada ejecución de las partidas enviadas para los damnificados, encima tenemos que sufrir además el hostigamiento y el abuso de la policía del Chubut» finalizaron.

Fuente: ANRed



Radio abierta en defensa del derecho 

a la protesta y contra la represión en 

Chubut


Resumen Latinoamericano, 2 de agosto de 2021

A cuatro años de la desaparición forzada seguida de muerte de Santiago Maldonado. Este miércoles 4 de agosto entre las 16 y 18 hs en la plaza San Martín de Puerto Madryn se llevará adelante una radio abierta «en defensa del derecho a la protesta y contra la represión en Chubut».

«El objetivo es defender con fuerza nuestro legítimo derecho a la protesta sobre todo en un contexto provincial de pleno ajuste a trabajadores e irregularidades financieras, de presión ejercida por el voraz lobby megaminero, de políticas públicas represivas», destacan desde la Asamblea en Defensa del Territorio Puerto Madryn.

Participarán referentes locales y nacionales de la defensa de los DDHH así también diversos sectores que denuncian estas prácticas siniestras de las fuerzas chubutenses.

«Escucharemos a Nora Cortiñas, Verónica Heredia, Enrique Viale y Guillermo Folguera entre otras voces protagonistas».

Invitamos a toda la comunidad a acercarse. Habrá arte y música.

FUENTE: El Extremo Sur

Envio:RL

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