Cerruti confirmó que Estados Unidos "no le exigió ningún plan económico" a la Argentina
La portavoz de la Presidencia, Gabriela Cerruti, aseguró este jeves en su habitual conferencia de prensa que “Estados Unidos no exigió un plan económico a la Argentina”, al tiempo que advirtió que si se le pagara al Fondo Monetaria Internacional (FMI) en función del acuerdo que dejó el Gobierno de Mauricio Macri, “no podría haber políticas sociales”.
Además, dijo que Estados Unidos "reconoció el crecimiento vigoroso que tuvo la economía argentina en el último año" y aseguró que la inflación “es el gran desafío y uno de los principales problemas que tiene Argentina en este momento", al tiempo que consideró que el índice de precios “está en la senda del descenso con más trabajo y producción”.
Respecto de las declaraciones de la oposición consideró que “no es fácil llegar a un diálogo en función de las variantes internas que tiene”, pero aseguró que “el acuerdo con el FMI se discutirá en el Congreso”.
Por otra parte, la funcionaria se refirió a la vacunación de niños y niñas antes del comienzo de clases y proyectó que el objetivo es que “todos los niños completen el esquema de vacunación antes del inicio del ciclo lectivo”.
En ese sentido, afirmó que “la obligatoriedad de las vacunas" contra el coronavirus "no forma parte de la agenda del Gobierno nacional”, y remarcó que el pase sanitario “ayuda a que la “población complete el esquema de vacunación”.
En cuanto a la salud del Presidente, reafirmó que “permanece en Olivos y mantiene una agenda de trabajo”, en el marco del aislamiento que debe cumplir por haber sido contacto estrecho de una persona que se contagió de coronavirus.
El cotitular de la CGT, Pablo Moyano, se reunió este miércoles con la presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, quien se sumó a la marcha prevista para el próximo 1 de febrero frente al Palacio de Tribunales de la Capital Federal para “echar” a los miembros de la Corte. También, adhirió el dirigente sindical docente, Rodolfo Baradel.
Unos 80 funcionarios K, entre ellos la vicepresidenta Cristina Kirchner, tienen unos 80 recursos pendientes ante la Corte en causas por corrupción.
El encuentro entre Hebe de Bonafini y Pablo Moyano se produjo esta mañana en la casa particular de la dirigente de derechos humanos, en la ciudad de La Plata.
En la reunión, los dirigentes conversaron sobre “temas organizativos de la marcha del 1 de febrero, la situación con el FMI, el estado laboral de los trabajadores y trabajadoras y el presente político y social”, informó InfoCamioneros, el sitio del Sindicato de Camiones en el red social Instagram.
Dirigentes políticos, sindicales y referentes de los movimientos sociales adhirieron en los últimos días a la manifestación convocada para el 1 de febrero (#1F) frente al Palacio de Tribunales a partir de las 18.
Allí se reclamará, entre otras cuestiones, también, el cese de la condena a la Tupac Amaru, Milagro Sala, entre otros temas.
Por su parte, el secretario general de Suteba, Roberto Baradel, afirmó hoy que participará de la marcha del próximo 1 de febrero frente a la sede de la Corte Suprema de Justicia, que fue convocada por el juez titular de la cámara del Tribunal Oral Nº 29 de la Ciudad de Buenos Aires, Juan Ramos Padilla, y que cuenta con el apoyo de organizaciones civiles y de abogados, para exigir “un Poder Judicial independiente”.
A Ramos Padilla se sumó el líder piquetero y condenado por la toma de la comisaría de la Boca, Luis D’Elía. La marcha cuenta con el apoyo del viceministro de Justicia y ex número dos de la AFI, Juan Martín Mena. Ramos Padilla, miembro de la agrupación K de Leopoldo Moreau, D’Elia y Mena fueron denunciados ante la justicia por atentar contra la democracia al reclamara la renuncia de los miembros de la Corte sin el procedimiento constitucional.
“Vamos a movilizar el 1 de febrero por una justicia independiente que no esté atada al poder político, ni a las corporaciones o al poder, un Poder Judicial que no arme causas, que no sea parte del lawfare ni garantice impunidad a nadie”, expuso Baradel en declaraciones a una radio K.
El dirigente sindical docente consideró que “el Poder Judicial debe que impartir justicia, no como ahora” y aclaró que, si bien “no son todos los jueces iguales, se generó un modus operandi que determina en la Argentina el armado de causas y situaciones de injusticia como la que sufre Milagro Sala en Jujuy”.
Baradel adelantó que participarán de la convocatoria “sectores de la producción, el trabajo, los derechos humanos y la educación” y puso de relieve la necesidad de comprometerse “con el pedido de volver a tener un Poder Judicial independiente”.
Entre otras organizaciones, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) anunció que se movilizará el #1F “para exigir el cambio de los integrantes de la Corte Suprema de Justicia” (CSJN), porque “estos jueces designados a dedo se tienen que ir”, según anunció el secretario nacional adjunto del sindicato, Rodolfo Aguiar.
“Deben renunciar porque cuentan con la reprobación de toda la sociedad. La connivencia que mantienen con algunos sectores políticos es alarmante, ya que nunca garantizaron la división de poderes. También son responsables del endeudamiento dolorosa con el FMI y la fuga de divisas”, señaló el dirigente estatal.
Fuente:LaCritica
20.01.2022 / Covid-19
El Gobierno aclaró que "la obligatoriedad de la vacuna" no está en su agenda ni en la del Frente de Todos
Según sostuvo la portavoz de la Presidencia, “la obligatoriedad de las vacunas" contra el Covid-19 "no forma parte de la agenda del Gobierno nacional ni de la del bloque oficialista” en Diputados, pese al proyecto de ley presentado por legisladores del FDT.
La portavoz de la Presidencia, Gabriela Cerruti, descartó como parte de "la agenda del Gobierno nacional" y del Frente de Todos al proyecto de ley presentado por un diputado del oficialismo para implementar “la obligatoriedad de las vacunas" contra el Covid-19."Respecto del proyecto de ley que presentó un diputado (Juan Carlos Alderete, en conjunto con Verónica Cáliva), a quien repetamos por su labor y por su trayectoria, no forma parte en este momento de la agenda del Poder Ejecutivo ni la del bloque ofiicialista en el Congreso", respondió la funcionaria ante una consulta acerca de esa iniciativa en el marco de su habitual conferencia de prensa de los jueves.
En el mismo sentido, aclaró que se trata de "un proyecto presentado por un diputado de acuerdo a lo que él cree que se debería hacer", situación que el Poder Ejecutivo "respeta", pero "no es parte de la agenda" del Gobierno.
En tanto, consultada acerca de las declaraciones del ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, para "llevar adelante el pase sanitario en transportes de media y larga distancia", Cerruti precisó que "la Nación hace recomendaciones, pero las decisiones las lleva adelante cada una de las provincias" y "Buenos Aires está evaluando una serie de decisiones que entienden que van en el camino correcto".
"Nosotros seguimos insistiendo que el pase sanitario nos ayuda sin duda y su imprementacion y pedido en la mayor cantidad de situaciones posibles a que se complete el esquema de vacunación", afirmó la ex diputada nacional, y agregó que el certificado de inmunización "es la única y mejor solución, además de sostener el resto de los cuidados".
Asimismo, destacó la importancia de la vacunación y aseguró que "la población mayor de 18 ya tiene un esquema completo en cifras altísimas", pero que es necesario que "se complete el de niños, niñas y adolescentes antes de que comience el ciclo lectivo".
Cafiero en Washington: la gira que activó el conteo final para saber cómo jugará EEUU en el FMI
El canciller argentino habló con tres interlocutores de Biden en menos de dos días. El pedido de una decisión política no fue eludido por Blinken. Los diálogos reservados y los costos políticos que Alberto ya escuchó en Buenos Aires. Por qué en la Cancillería creen que cumplieron su objetivo inicial. La ruta que sigue: Moscú y Beijing.
19/01/2022

Foto: @CancilleriaARG / Twitter
Con su visita de 48 horas por Washington, el canciller Santiago Cafiero activó la cuenta regresiva para saber si la administración del presidente norteamericano, Joseph Biden, apoyará a la Argentina ante el FMI o mantendrá la posición del Departamento del Tesoro, que podría originar el fracaso de las negociaciones en pleno desarrollo.
El jefe del Palacio San Martín se reunió con tres terminales que llevan directamente al inquilino de la Casa Blanca. Estuvo con el secretario de Estado, Anthony Blinken; luego fue recibido en el Capitolio por la titular de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y después cenó con el director para América Latina del Consejo de Seguridad Nacional, Juan González. Todos los mensajes tuvieron una frase que la Cancillería plasmó en su comunicación pública apenas Cafiero salió del State Dept: «Es necesario un mensaje de la autoridad política al Tesoro para contar con el apoyo de Estados Unidos en el Fondo Monetario Internacional, y que de este modo no se restrinja el crecimiento de la Argentina».
El camino que elija Biden será determinante para el futuro de la relación bilateral, en un momento donde la Casa Rosada también revisa las posibilidades de profundizar el vínculo con China. Todo un límite para la tolerancia que comparten republicanos y demócratas respecto a su patio trasero. El mandatario norteamericano sabe que en los próximos sesenta días deberá reanudar o desanudar la inflexión previa que le dejó su antecesor, Donald Trump, cuando decidió utilizar la mayoría accionaria que Estados Unidos tiene en el directorio del Fondo para otorgarle el préstamo al gobierno de Mauricio Macri.
Decodificación de comunicados
Cuando concluyó la reunión, la señal que lanzó el Departamento de Estado fue ambigua y escueta. Alimentó las especulaciones sobre un virtual estancamiento de la negociación. La declaración corrió por cuenta del portavoz Ned Price. Detalló que Blinken «discutió la negociación de Argentina con el FMI y alentó a Argentina a presentar un marco de política económica sólido que devuelva el crecimiento al país». Casi una repetición de la exigencia del Tesoro desde que comenzaron los intercambios y la misma advertencia que han dicho los funcionarios de Biden que visitaron Buenos Aires.
La declaración aumentó las dudas, pero también tiene su lógica. Resulta impensable que una comunicación formal del Departamento de Estado desautorice a otra área, en este caso, al sector más duro de la administración demócrata, liderado por la secretaria del Tesoro Janet Yellen y su asesor y ex número dos del FMI, David Lipton, el mismo que se opuso en la era Trump a respaldar el préstamo pero cambió de opinión cuando el magnate le hizo valer su poder.
Por ahora no se sabe si la respuesta será distinta en el futuro, pero la bilateral de cancilleres es todo un gesto para un funcionario como Blinken que no suele realizar este tipo de encuentros. Mucho menos en estos días, donde la aventura de apoyo militar norteamericano a Ucrania, en el marco de la OTAN, aumenta la tensión bélica con Rusia, el país que el presidente Alberto Fernández visitará en los primeros días de febrero para reunirse con su par Vladimir Putin. Luego seguirá hasta Beijing para encontrarse con Xi Jinping.
Sin embargo Blinken habló mucho más de lo conocido durante la hora que duró la reunión. Participaron diez funcionarios de los dos países. Delante de ellos, según pudo reconstruir este diario, el secretario de Estado no sólo les dijo que apoya las negociaciones con el FMI y que esperan una «resolución positiva». Además definió al crecimiento del año pasado como «impresionante, muy importante”. Puertas afuera del salón Thomas Jefferson sólo hablaron de “una economía vibrante” y un crecimiento “vital para el hemisferio y también para Estados Unidos».
En la comitiva argentina evaluaron que las declaraciones posteriores de Price no fueron tan ambiguas. El portavoz podría haber omitido hablar de las negociaciones. Cuando se refirió a un programa económico usó la palabra framework, es decir, un marco de trabajo que esté vinculado al crecimiento. Ese argumento es muy similar a las palabras de Cafiero. Apenas se sentó delante de Blinken, le pidió con franqueza que Biden defina si le dará rienda suelta a la intransigencia técnica de Yellen y Lipton o si tomará una decisión política. Además le dijo claramente que Argentina necesita «crecer para poder pagar».
El secretario de Estado tampoco dejó en el suelo el guante de la decisión política que le pidió Cafiero. Los testigos dicen que, en medio del minué diplomático de este martes, Blinken también fue franco por un momento. Le reconoció a su par argentino que el principal problema de la relación bilateral es por el préstamo que le concedió la gestión anterior, es decir Trump, a la Argentina. La caracterización que se filtró es un indicio. Revela que Biden asume que la densidad del vínculo estará condicionado por la decisión estrictamente política, y no técnica, que asumió el magnate republicano que lo antecedió en la Casa Blanca.
Blinken padece en carne propia las consecuencias de la era Trump. Conduce un Departamento de Estado diezmado por los funcionarios que abandonaron sus cargos durante el gobierno republicano, pero los intereses estratégicos de la agenda bipartidista sobre la Argentina no han cambiado. Así como el Pentágono está jugado en evitar la expansión marítima china, el State Dept no quita su atención sobre las inversiones orientales y mira con atención el rol que tendrá Argentina al frente del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Washington volverá a poner a un representante y revertirá la decisión de Trump de retirarse.
El tema fue parte del encuentro con Cafiero y ante las consultas de este medio confiaron que acordaron “trabajar en conjunto”. “Blinken habló de que seamos socios en la región”, apuntó uno de los asistentes que repasó el temario del encuentro. Hablaron de la presidencia de Fernández al frente de la CELAC y no hubo detalles sobre los enfoques respecto a Venezuela, Cuba y Nicaragua, aunque serán tres temas determinantes en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
González y Pelosi, China y exportaciones
La lista de costos que podría afrontar Fernández a cambio de un apoyo de Biden en el FMI no son desconocidos. Cafiero llegó a Washington luego de dos visitas a Buenos Aires del consejero González y de su jefe, Jake Sullivan. Así como escucharon la preocupación por la deuda también hablaron de la tecnología china 5G, de la agenda del Comando Sur del Pentágono y del rol que esperan de Argentina en la región para asuntos urgentes como Venezuela y como contrapeso del presidente ultraderechista de Brasil Jair Bolsonaro, que tiene una pésima relación con la administración demócrata.
La cena de Cafiero con González fue en la sede diplomática argentina en Washington, donde el embajador Jorge Argüello fue anfitrión. El encuentro fue privado pero estuvo concentrado en el rosario de temas que el enviado de Biden les anticipó el año pasado al Presidente, al titular de la Cámara baja, Sergio Massa y al secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz.
El consejero para América Latina llegó secundado por los tres funcionarios de Blinken que siguen el caso argentino: el subsecretario de la Oficina para el Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Brian Nichols, y Ricardo Zuñiga, su antecesor en el mismo cargo hasta el año pasado, que ahora es el encargado para temas migratorios del Triángulo Norte. A ellos se sumó Kevin O’Reilly, que estuvo en el mismo puesto durante la era Trump y formó parte de la operación que derivó en el respaldo al crédito del FMI.
Los nombres de los invitados norteamericanos a la residencia de Argüello confirman que el despliegue diplomático está en pleno desarrollo. Antes de llegar a ese punto, Cafiero también fue recibido por Pelosi en el Capitolio. En ese encuentro Cafiero habló para buscar formas de revertir los aranceles del 150% que le impuso Trump a las exportaciones argentinas de biodiesel. La medida implicó el cierre de ingresos anuales por 1.000 millones de dólares para el sector. Hasta ahora no hay señales de cambios, porque la Argentina perdió a fines del año pasado un recurso administrativo presentado ante el Departamento de Comercio para impugnar esos castigos antidumping.
En el Palacio San Martín no detallaron si Cafiero habló con Pelosi por la negociación con el FMI, pero los representantes del Partido Demócrata ya presentaron un proyecto de resolución y enviaron una carta al Tesoro para que revise sus posiciones respecto al papel de Estados Unidos en el FMI con países con la Argentina. Los gestos no pasaron inadvertidos en Buenos Aires y tuvieron poco impacto en el Capitolio. Aun así, son otro frente abierto que revela la disparidad de posiciones sobre Argentina que rodean a Biden.
Fuente:TiempoArgentino
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