20 de febrero de 2022

VENEZUELA.

 

Maduro y la nueva búsqueda 

existencial del chavismo

Por Franco Vielma. Resumen Latinoamericano, 18 de febrero de 2022.

En su Memoria y Cuenta ante el país presentada en el mes de enero, el presidente Nicolás Maduro llamó a una reflexión nacional para repensar el rol del chavismo de cara a los lapsos políticos que nos aguardan.

El período 2022-2030 sería, acorde a la visión del Presidente, un tiempo político para la nueva gestión de gobierno. Una Nueva Etapa de Transición al Socialismo (NETS), relanzando el concepto de las 3R, pero desde una nueva interpretación: Resistencia, Renacimiento y Revolucionar.

Llama a reflexionar sobre estas claves, como puntos inexorables del presente, pues de asumirse con claridad política podrían garantizar la continuidad revolucionaria, la estabilidad y el buen gobierno, «con eficacia política y calidad revolucionaria», ha dicho el Presidente retomando palabras de Alfredo Maneiro.

Sin embargo, la preocupación manifiesta del mandatario iba más allá de estos conceptos. Llamó concretamente a todas las estructuras sociales y territoriales del chavismo a discutir otros ámbitos. Casi al finalizar su discurso, refirió la existencia de nuevas situaciones, en el acontecer propio del funcionamiento del mundo, las nuevas realidades políticas, la configuración económica del país y del orbe, las dinámicas sociales impuestas por las nuevas tecnologías y la subjetividad o el contexto de los sentidos comunes.

«En primer lugar, la pandemia lo cambió todo, y así seguirá siendo; las costumbres sociales, los cuidados sociales, el relacionamiento social, el intercambio de la humanidad. En segundo lugar, el modelo económico mundial y el surgimiento de naciones potencia, de nuevas oportunidades, de nuevas tecnologías, que lo va cambiando todo de manera acelerada. La forma de articularse la economía mundial, el comercio, la tecnología. Vamos hacia otra era post-petrolera que tiene hoy por hoy una enorme influencia en la industria y la tecnología mundial, y como ustedes saben tiene una enorme influencia decisiva en nuestro país…», indicó el Presidente.

A lo cual agregó que mirar «el cambio del modelo económico, no solo en Venezuela, que ya es severo y radical, sino en el mundo». «El impacto en la metódica comunicacional, en el funcionamiento individual, familiar, social, y en el acceso a la información, a la comunicación y a la cultura de la humanidad. Ya la humanidad solo por este aspecto es otra», remarcó.

En conjunto, los llamados a estas reflexiones son en realidad llamados a una nueva búsqueda, cuestión que es para Maduro un proceso necesario, permanente y dinámico, pues una revolución solo lo será como proceso sociopolítico, en la medida en que logre vincularse con las realidades sociales.

«Nuestra esencia es mantenernos en proceso de cambios», señaló el Presidente, para evitar que nos volvamos «agua estancada».

De manera que el desarrollo de una discusión de 3R en una Nueva Etapa de Transición al Socialismo necesariamente debe confluir considerando el mundo cambiante, las nuevas leyes de gravedad que rigen nuestra sociedad y los cambios acelerados y desfiguraciones que ha sufrido el país.

Esto debe ser interpretado como lo que realmente es. No se trata de preguntas y debates al aire. Lo que concurre acá es una búsqueda profunda de sentido y propósito para el chavismo y para el país, lo cual es extraordinario.

¿Por qué una nueva búsqueda existencial?

En su discurso de enero, el presidente Maduro hizo referencia a varios ciclos que ha transitado la Revolución Bolivariana, desde la era pre-revolucionaria que inició el 4F de 1992 hasta el presente.

A su juicio, todos los ciclos han sido de evolución. Ha sido un proceso con avances y retrocesos, con contradicciones naturales, pero también mediante circunstancias que se han navegado por ser impuestas con fines adversos.

En perspectiva, el chavismo ha librado las más formidables maniobras destituyentes que pueden conocerse contra un país: golpes de Estado, paros patronales, guerra económica a gran escala, revoluciones de colores sucesivas, conformación de un proto-Estado paralelo, pretendido aislamiento internacional, guerra comunicacional y cognitiva perenne, bloqueo total al comercio exterior del Estado, inducción del vaciado del territorio por resultado de la guerra (migración), estrategia de «máxima presión», inserción mercenaria, intentos de magnicidio, propagación de la guerra armada difusa desde el frente externo, entre otras situaciones.

En suma, es inevitable que dentro de este duro periplo el chavismo como constructo ideológico y social resulte libre de deformaciones. Nuestra posición existencial ha cambiado con las circunstancias en un proceso continuo de adaptación.

Los tiempos de la realidad política, tan cambiantes y complejos, ha ido desfasando algunas viejas creencias, algunas viejas frases, algunas anteriores formulaciones e interpretaciones sobre el país, sobre la vida nacional y sobre el futuro. Esto último es lo que entendemos como «razones existenciales».

Desde Max Weber hasta Nicolás Maquiavelo, desde Vladimir Lenin hasta Simón Bolívar, los pensadores sobre la política y los políticos, pese a los desfases de eras e ideologías, han coincidido en la existencia de ideales existenciales nacionales como los elementos primarios que conforman una nación. Un territorio vaciado de ello estaría destinado a ser cualquier otra cosa, menos una nación.

El presidente Maduro llamó a una discusión para dilucidar una nueva etapa política hasta el año 2030 (Foto: Bloomberg)

Si entendemos la suma de las agresiones que han existido contra Venezuela en los últimos 23 años, pero incluso desde antes de ello, lo que ha habido es un proceso inducido de vaciado existencial, en algunas etapas de la historia se consumaron y en tiempos de chavismo se han pretendido. Ese «vaciado» es el primer componente del aparato de dominación de una hegemonía extranjera con tintes pseudo-criollos que fue la que nos rigió hasta el advenimiento del chavismo.

La era chavista ha propuesto para el país retomar las ideas fundacionales y originales del bolivarianismo, trayéndolas al tiempo presente desde esta formulación teórica pero no estructurada que entendemos como chavismo. Precisamente por ello, el chavismo, su propuesta existencial, ha sido el real centro del ataque, pues esta disputa para desfigurar nuestra política, nuestra economía, nuestra seguridad, no ha sido otro que el interés de desfigurar nuestra alma política y propósito.

Hay que insistir en que, aunque el chavismo ha propuesto respuestas proporcionales a la agresión, logrando sostenerse contra todo pronóstico de manera insólita, todo este proceso también nos ha cambiado y nos demanda nuevas búsquedas.

El presidente Maduro, de manera extraordinaria y meridiana, nos ha llamado a ese debate en líneas concretas sobre la nueva era del gobierno. Lo ha hecho considerando que hay un trecho político hasta 2024 que, en apariencia, supone un tiempo favorable para maniobrar, un tiempo útil para reflexionar y avanzar en el terreno de lo real.

A manos que ocurran nuevas grandes conmociones y arremetidas, tendremos un tiempo mínimo durante este año para detenernos y pensar sin la premura de la emergencia máxima, al contrario de como transcurrió desde 2015 a 2021.

La tarea de pensar colectivamente

En los últimos días, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) ha tomado posición de vanguardia en esta discusión a escala nacional. El objetivo ha sido revisar las 3R.Nets. La discusión ha transcurrido desde sus bases territoriales de acuerdo a un grupo de preguntas generadoras sobre el presente de la política nacional, la economía, las tareas del gobierno y las formas en las que debe materializarse la resistencia, el renacimiento y la revolución.

No es un asunto accesorio. La tarea es pensar nuestra situación como país frente a nosotros mismos y frente al mundo, en medio de un conjunto de cambios que transcurren.

«Un país que esté atento a los cambios, una revolución como la nuestra, que esté atenta a los cambios, tiene que cambiarse a sí misma, tiene que andar y caminar los tiempos, tiene que cabalgarlos con fuerza propia, con direccionalidad, con las riendas en las manos, y tenemos que buscar, como revolución del siglo XXI, estar uno, dos, tres pasos adelante de los grandes cambios sociales, sociopolíticos, socioculturales, sociocomunicacionales, económicos, tecnológicos, que ya impactan la vida de nuestro país y de la humanidad», dijo Maduro.

Siendo esa una tarea que se ha desplegado colectivamente, su objeto es propiciar un resultado colectivo, analizando lo que hemos sido, lo que hemos hecho y lo que nos corresponde desde hoy.

Para eso es necesario un proceso indispensable. Necesariamente hay que renunciar a algunas creencias arraigadas, reinterpretar otras y parir unas nuevas, sobre la vida nacional, sobre el chavismo y sobre cómo debemos abordar los hechos en una afinada congruencia entre nuestro idealismo y nuestro pragmatismo, desde una visión crítica, más bien dialéctica.

«No podemos quedarnos, inclusive, en algunas definiciones que pudieron haberse hecho, con las condiciones históricas de la Venezuela que vivimos hasta el 2014, o nos renovamos o erramos», exclamó el Presidente con énfasis. Debemos «combinar todo lo que hemos sido con lo nuevo».

La búsqueda de propósito existencial, que es una tarea permanente, propone un horizonte en el corto plazo. Se aproxima el V Congreso del PSUV y será un espacio para desbocar estas reflexiones. Vale recalcarlo, es el chavismo oficial y su partido quienes en este punto han dispuesto la posibilidad de discutir y rediseñar nuestro propósito como país. Somos quienes estamos haciéndolo.

No son los «críticos» desafiliados, ni los pendencieros en las orillas de la política. No será la derecha ni sus aparatos de reproducción ideológica burguesa. No serán ellos los idóneos para esta discusión. De unos solo pueden surgir elucubraciones y quimeras individualistas, inorgánicas, que solo sirven para hacer de las ideas un archipiélago. De otros solo puede surgir el argumentario de la regresión y la restauración.

No son ellos quienes pueden generar un resultado heroico. Es el país profundo organizado en esta discusión, el chavismo, el único facultado para proponer una visión colectiva. ¿Cuántas veces ocurre esto en la política venezolana?

Quizá la tarea inicial, para poder pensar colectivamente, es no banalizar el clamor del Presidente. A mi parecer, estas discusiones no son un episodio estéril, sino una oportunidad clarificadora para asumir el tiempo político.

Las ideas fundacionales y originales del chavismo fueron cimentadas en el propio proceso de búsqueda que nos trajo hasta este punto, el cual debemos reformular. El mando político nacional debe reinstalarse en las trincheras de las ideas asumiendo que, solo desde ellas y por ellas, tendremos destino. ¿Hay plena claridad de esto en todo el directorio político?

La duda anterior no es retórica. El discurso de Maduro nos aborda luego de que el año pasado él mismo propusiera ante el chavismo una discusión para avanzar en la conformación de un Bloque Histórico, recalcando en la vigencia de una crisis orgánica, refiriendo a Gramsci. En aquel momento, el llamado de Maduro también venía planteado desde la inquietud la necesaria interpretación de la realidad nacional y cohesionar al país en un ideario hecho a la medida. ¿Se lee con esto la preocupación de fondo abiertamente manifiesta del Presidente?

Tanto en sus reflexiones del año pasado, como las que ha hecho frente al país en enero, los objetivos son idénticos. Proyectarnos hacia el futuro desde la práctica de un gobierno popular y con plena comprensión de las realidades. ¿Lo estamos haciendo?

Estamos en los extraordinarios tiempos del llamado a la búsqueda. No podemos permitir que estos transcurran frente a nosotros sin asumirlos.

Fuente: Misión Verdad



«Trump había dado la orden expresa 

de organizar una invasión multinacional»

Resumen Latinoamericano, 17 de febrero de 2022.

El analista internacional venezolano Sergio Rodríguez Gelfenstein, habla sobre la revelación de un documento que vincula al gobierno argentino de Mauricio Macri con un intento de invasión a Venezuela en el 2019.

Escuchar el audio, pinchando el link:

https://radiocut.fm/audiocut/trump-habia-dado-orden-expresa-organizar-una-invasion-multinacional-a-venezuela/



Legalización de la dolarización (I)

Por Pasqualina Curcio. Resumen Latinoamericano, 11 de febrero de 2022.

La moneda nacional, aquí en Venezuela como en cualquier Estado-Nación, es símbolo de soberanía. Es garantía de independencia económica en la medida en que nos otorga la potestad de decidir libremente sobre nuestra política monetaria, que no es un detalle menor ya que ésta repercute y determina el resto de las políticas económicas y sociales, sean estas fiscales, comerciales, industriales, agrícolas, petroleras, etc. El que cada país cuente con su propia moneda lo libera del sometimiento extranjero en la medida en que es autónomo de decidir, por ejemplo, que escala monetaria utiliza (bolívares fuerte, soberano o digital), qué forma emplea (billetes, electrónica, cripto) y qué cantidad circula, cuándo y cómo. 

Se entiende por moneda no solo la pieza de metal acuñada, en una acepción general se refiere al dinero aceptado como unidad de cuenta, medida de valor y medio de pago, indistintamente de su forma, sea efectivo (papel o metal acuñado), electrónico, digital o cripto. De acuerdo con el artículo 318 de la Constitución “La unidad monetaria de la República Bolivariana de Venezuela es el Bolívar” y es competencia del Banco Central de Venezuela, de acuerdo con el citado artículo, de preservar el valor interno y externo de nuestra unidad monetaria, el bolívar.

La dolarización de las economías es un mecanismo de neo colonización mediante el cual el imperio norteamericano busca imponer su moneda y en esa medida someter a los países por la vía de coartarle su libertad de decidir, nada más y nada menos, sobre las políticas monetarias, económicas y sociales. La competencia, la potestad y por lo tanto el poder de emitir dólares estadounidenses la tiene exclusivamente la Reserva Federal de EEUU, que recordamos es propiedad de 8 grandes magnates no solo gringos, también ingleses y franceses. 

Una economía dolarizada depende exclusivamente de la Reserva Federal para cualquier decisión que vaya a tomar. Por ejemplo, si los “gobernantes” del país dolarizado quieren aumentar el presupuesto público de gasto para adquirir más medicamentos y repotenciar los hospitales, y requieren, por lo tanto, mayor cantidad de dinero, deben primero, pedir permiso a EEUU para que éste le suministre los dólares requeridos, lo que siempre será bajo las condiciones impuestas por el imperio. Aunque se trata del secreto mejor guardado, el debilitamiento de las monedas nacionales figura en los manuales para someter y derrocar gobiernos a través de la dolarización. Tal es el caso del libro “Las políticas de las acciones no violentas. Teoría del poder” escrito en 1973 por Gene Sharp, artífice de las guerras no convencionales.

El objetivo de dolarizar la economía venezolana no es reciente. Al igual que en América Latina y el Caribe, pretendieron imponer el dólar en los 90. El autor material del plan fue el economista Steve Hanke, miembro del Instituto Cato (think tank de la Reserva Federal) asesor, no por casualidad, de dolartoday (portal web mediante el cual desde el 2010 se manipula políticamente el valor de nuestro bolívar) y también accionista de la plataforma AirTm, otro portal a través del cual se fija el supuesto valor del bolívar. Hanke, quien estuvo detrás de la dolarización de Ecuador, confesó que entre 1995 y 1996 era el asesor de Rafael Caldera y que, en ese momento, cuando la inflación se remontó a 100% anual, le recomendó dolarizar la economía venezolana.  (https://www.americaeconomia.com/economia-mercados/finanzas/el-fallecimiento-de-chavez-y-de-su-moneda). Hoy insiste en su recomendación, afirma que, la única manera de detener la hiperinflación es con la dolarización. También dice que no se necesita una relación con la Reserva Federal de Estados Unidos para ejecutar una dolarización formal (https://talcualdigital.com/economista-steve-hanke-el-bolivar-saldra-de-circulacion-si-continua-la-hiperinflacion/).

En Venezuela hemos estado presenciando la dolarización de la economía desde el año 2013. En el marco de una guerra no convencional, el dólar norteamericano ha ido incursionando, invadiendo y ocupando cada vez con mayor fuerza y presencia nuestro territorio económico. En el 2016 alertamos que el tipo de cambio estaba siendo manipulado políticamente a través del portal dolartoday y que los precios de todos los bienes y servicios de la economía venezolana se estaban referenciando, como era de esperarse, a ese tipo de cambio repercutiendo en mayor inflación (La mano visible del mercado. Guerra Económica en Venezuela). 

Luego, en la medida en que debilitaban cada vez más nuestra moneda (la depreciación inducida del bolívar desde el 2013 hasta hoy asciende a 5.749.000.000.000%) comenzamos a observar y alertar que los agentes económicos buscarían desprenderse de la moneda más débil, el bolívar, y migrar a una “más fuerte”, el dólar. Las personas preferían tener dólares y no bolívares, como era también de esperarse. Es así como en 2018 los pagos en los comercios se comenzaron a realizar en dólares en efectivo sin que hubiese una prohibición por parte del BCV, organismo competente constitucionalmente para resguardar nuestra moneda. Por el contrario, tácitamente y con una tolerancia excesiva se permitieron y permiten las transacciones comerciales en la moneda extranjera, al punto de calificarla “válvula de escape”.

La permisividad de la circulación del dólar en nuestra economía hizo que, llegado un momento, los precios de los bienes y servicios no solo se referenciaran al tipo de cambio manipulado, sino que los precios se comenzaran a publicar en dólares en los anaqueles de los comercios. 

A eso hay que añadir y es lo más asombroso y lamentable que, la política del BCV desde el 2018 haya contribuido al logro de los planes imperiales de dolarización, no solo por no prohibir las transacciones, sino por potenciar sus efectos, y es que, con la decisión monetarista de disminuir la cantidad de bolívares en la economía dieron mayor espacio al dólar. No hay suficientes bolívares circulando en nuestra economía, así que, si los venezolanos, de manera soberana, queremos realizar nuestras transacciones en bolívares, ni siquiera los encontramos.

En 2017, según datos del BCV, por cada 100 bolívares que se producían y transaban en nuestra economía, se disponía de 63 bolívares circulando (sea en efectivo o dinero electrónico). En 2018 cayó a 43, en 2019 a 32, en 2020 por cada 100 bolívares producidos solo circulaban 19 y en 2021 solo circulaban 2 bolívares por cada 100 que se producían. En ese escenario, el ejército enemigo con su arma no convencional, el dólar, aprovechó la retirada de nuestras tropas, el bolívar, para invadir y ocupar nuestro territorio. Hoy, según datos del BCV, circulan BsD 4.337.008.226, lo que equivale a US$ 922 millones para cubrir las transacciones en una economía que produce US$ 35 mil millones, o sea, solo el 3% del dinero que circula son bolívares, el resto de las transacciones se realiza en dólares. 

La situación se agrava cuando esta política implícita de permisividad de la dolarización transaccional potenciada con la disminución de los bolívares por parte del BCV se comenzó a oficializar y legalizar a través de distintos instrumentos financieros que enumeraremos y analizaremos en la próxima entrega.

Fuente: Últimas Noticias



Legalización de la dolarización (II)

Por Pasqualina Curcio. Resumen Latinoamericano, 17 de febrero de 2022.

En el marco de la guerra económica el reconocimiento formal de la dolarización por parte de la Asamblea Nacional termina siendo un logro del imperialismo, en la medida en que le permite avanzar hacia la quinta y última fase de las guerras no convencionales.

Son loables, y las compartimos, las intenciones del legislador de fortalecer el bolívar mediante el intento de desincentivar el uso del dólar. Su espíritu de aumentar la recaudación tributaria pechando a quienes más transan dólares también lo compartimos. Sin embargo, el hecho de que la Asamblea Nacional haya aprobado la “ley de reforma parcial del decreto con rango, valor y fuerza de ley de impuesto a las grandes transacciones financieras”, en las que incluyó explícitamente aquellas que se realizan en “monedas distintas a la de curso legal”, representa no solo el reconocimiento oficial de las transacciones financieras en divisas/dólares (contrario al artículo 318 de nuestra Carta Magna que reza que la moneda de curso legal es el bolívar) sino sobre todo su legalización al momento de establecerle un impuesto y una contradicción con nuestra Constitución.  

Es algo así como que la compra, venta y consumo de estupefacientes estén constitucionalmente prohibidos, como efectivamente lo están de acuerdo con los artículos 116 y 271 de nuestra Carta Magna, pero llega la Asamblea Nacional, con la justificación de querer desincentivar el tráfico y consumo de drogas, y aprueba una ley para cobrar impuestos a quienes vendan, compren y consuman cocaína. 

La mencionada ley no solo legaliza lo que de facto ha estado ocurriendo en Venezuela desde el 2017 que es la dolarización transaccional, es decir, el uso del dólar para pagar en los comercios, sino que además abre las puertas para la legalización de las transacciones financieras en dólares entre bancos nacionales (numeral 5 del artículo 4 y numeral 7 del artículo 8 de la mencionada ley) cerrando de esa manera el circuito de la dolarización. En cristiano, da pie a que se puedan hacer transferencias en dólares entre distintos bancos nacionales públicos o privados.

Para que efectivamente pueda aumentar el uso del bolívar y los venezolanos podamos pagar con nuestra moneda de curso legal debe cumplirse una condición: que haya bolívares. Así las cosas, el espíritu del legislador puede ser muy bien intencionado en cuanto a fortalecer nuestra moneda, pero si no hay bolívares circulando en nuestra economía, la ley terminará siendo letra muerta.

La producción nacional en Venezuela en estos momentos asciende a aproximadamente BsD 161.000.000.000, por lo que deberían circular, por lo menos, BsD 80.500.000.000 (el 50% del PIB considerando la velocidad del dinero). Circulan solo BsD 4.337.008.226 según datos del BCV. O sea, por decisión del BCV, circulan 18,56 veces menos bolívares de los que se necesitan, motivo por el cual, el imperialismo, como parte de sus objetivos, aprovechó ese vacío y ocupó ese espacio con su moneda: el dólar. 

En el marco de esta guerra económica, el reconocimiento formal de la dolarización por parte de la Asamblea Nacional a través de esta ley termina siendo un logro del imperialismo en la medida en que le permite avanzar hacia la quinta y última fase de las guerras no convencionales: “la consolidación del sistema imperial” habiendo ya superado la fase 4 de invasión y ocupación. Le permite al imperio, por ley, consolidar la dolarización para someternos y neo colonizarnos a través del uso de su moneda (“Guerra Difusa”). 

Esta ley se suma a otros instrumentos financieros que, desde el 2018, han dado espacio a la dolarización transaccional de nuestra economía. Con base en el Convenio N°1 aprobado por el BCV en octubre de 2018 se autorizó la apertura de cuentas bancarias en moneda extranjera. En diciembre de 2021, de todo el dinero depositado en la banca, tanto pública como privada, el 52,38% era en divisas, US$ 1.137 millones, lo que equivale a 39% más de los depósitos en moneda extranjera registrados en diciembre de 2020. El Banco de Venezuela, propiedad del Estado, encabeza la lista con mayores cuentas y depósitos en divisas: el 45,7% de esos US$ 1.137 millones.   

A inicios de 2021 se autorizó la emisión de tarjetas de débito para realizar pagos comerciales contra dichas cuentas en divisas, aunque esos pagos se materializan en bolívares mediante una operación cambiaria. En diciembre de 2021, el Banco de Venezuela anunció que entregaría, por taquilla, dólares en efectivo contra las cuentas en divisas para facilitar las transacciones comerciales en dólares en efectivo. Valdría la pena darse un paseo por EEUU y chequear si permiten abrir cuentas bancarias en monedas distintas al dólar, o ir a cualquier país de Europa y tratar de abrir una cuenta en dólares, o pagar una hamburguesa con rublos o yuanes en EEUU. 

Simón Bolívar proscribió la moneda realista, sabía que nuestra independencia también pasaba por contar con una moneda de cuño propio y no depender de la del imperio español. Es así como en la Constitución Federal para los Estados de Venezuela en 1811 estableció que el Congreso tendría pleno poder de acuñar nuestra propia moneda (el peso venezolano). No obstante, en julio de 1830, en el marco de la traición a Bolívar y a la Patria, fue promulgada la ley que prohibió la acuñación de nuestra moneda en territorio venezolano derivando en una escasez del peso venezolano y propiciando el uso de las extranjeras. El 30 de diciembre de 1830, la Secretaría de Hacienda legalizó la circulación de las monedas extranjeras. No fue sino hasta el 31 de marzo de 1879 que se prohibió nuevamente la circulación de las monedas extranjeras y se creó una moneda única y propia, el bolívar, que desde ese momento lleva la efigie del Padre de la Patria y que, para nosotros los venezolanos, es símbolo y garantía de nuestra soberanía e independencia. 

Fuente: Últimas Noticias



Diosdado Cabello: “Los jóvenes son

el motor y el futuro de nuestra revolución”

Por Geraldina Colotti, Resumen Latinoamericano, 17 de febrero de 2022.

Por Geraldina Colotti, Resumen Latinoamericano, 17 de febrero de 2022.

Toda la dirigencia del Partido Socialista Unido de Venezuela y su componente juvenil (la Jpsuv) estuvo presente en la conferencia semanal dirigida por el vicepresidente del PSUV, Diosdado Cabello. De fondo, los preparativos del IV Congreso de la JPSUV y el V Congreso del PSUV. Ambos se realizarán el 5 de marzo, día de la muerte del comandante Hugo Chávez, quien fundó el partido, luego de un año de preparación, el 24 de marzo de 2007. Mientras tanto, anunció Diosdado, el partido avanza con la selección de candidatos a proponer, en línea con el plan «Resistencia, Renacimiento, Revolucionar todo», las 3R.nets propuestas por el presidente Nicolás Maduro.

Un plan estratégico que pasa por poner a prueba al Partido y sus líneas de acción con los cambios que provoca la “revolución digital”, por los desafíos y trampas que presenta en un sistema-mundo dominado por el modelo capitalista. En Venezuela, país bloqueado y perseguido por los ataques multiformes del imperialismo, esto implica una constante dialéctica entre resistencia y ofensiva en todos los niveles: primero en el económico-financiero, pero también en el cultural, de la batalla de ideas, y en el campo de la información, en los diversos escenarios en los que se manifiesta la guerra mediática, multiplicada por el poder de las redes sociales.

Para ello es fundamental la fuerza organizada y consciente de la juventud del partido que, el 12 de febrero, dio una gran manifestación en las calles, demostrando que, como dijo Cabello, es el motor y el futuro de la revolución. 

En los países capitalistas, las condiciones de los jóvenes retrocedieron después de la derrota del gran ciclo de lucha de los años 1970-80: en primer lugar en el plano económico, de condiciones de trabajo y de vivienda, y en consecuencia en el de la autonomía, luego en el plano de las decisiones políticas, considerando la crisis abierta de la democracia burguesa donde, ante de todo, cuentan las élites que representan al gran capital internacional. 

En Venezuela, a pesar de los efectos devastadores de las medidas coercitivas unilaterales impuestas por EE.UU. y Europa especialmente tras la muerte de Chávez, los jóvenes cuentan, proponen y se comprometen. Y los resultados son visibles. Acaban de finalizar los Juegos Olímpicos de la Juventud, con resultados al más alto nivel, especialmente en el ámbito femenino. Escuchando las declaraciones de los jóvenes deportistas, provenientes de los barrios más pobres, donde el impacto de la revolución bolivariana fue más profundo, entendemos por qué el plan de «hacer irreversible» el proceso de cambio para el 2030, manteniéndolo en la dirección del socialismo, no es solo una afirmación de Maduro, sino una posibilidad real.

 La entrevista del ministro de Cultura Ernesto Villegas, periodista y escritor, con la joven diputada Vanessa Montero, segunda vicepresidenta de la Asamblea Nacional, quien se formó en la escuela del Partido Comunista de Venezuela y luego se incorporó al Psuv, es una muestra de esto. Sin negar la existencia de cierta desafección de los jóvenes con la política, pero analizando las causas en el contexto nacional e internacional, Montero explicó cómo, a diferencia de la retórica utilizada por los gobiernos de los países capitalistas para los que los jóvenes son «el futuro», pero solo para postergar la cuestión de su papel en el presente, en Venezuela los jóvenes “son el presente” que construyen el futuro de la revolución.

Y sobre este tema, Diosdado respondió a una de nuestras preguntas, sobre los jóvenes que, luego de ser formados por la revolución bolivariana, salen del país, impulsados por las dificultades del momento, pero también por la propaganda bélica, que pinta a Venezuela como un país sin perspectivas. Recién en la mañana, un joven trabajador capaz de reparar rápida y hábilmente desde la computadora hasta la lavadora, hasta el sistema eléctrico, nos dijo que quería emigrar: “porque cuando estaba Chávez yo tenía carro, ahora no me lo puedo permitir». Por nuestra parte, le habíamos explicado cuál es la condición de la mayoría de los jóvenes en los países capitalistas, y enumerado las oportunidades que aún se les presentan a los jóvenes venezolanos. Pero, ¿qué le diría el vicepresidente del PSUV a este joven para convencerlo de que se quede?

“Nosotros -respondió el capitán- apuntamos al futuro del país y eso se encarna en la juventud. El comandante Chávez abrió las puertas de las oportunidades a la juventud, y estas siguen abiertas de par en par a pesar del ataque imperialista. Imagínate lo que podríamos hacer si no hubiera el bloqueo. Quizás -añadió-, también Venezuela, como muchos otros países, ante veía a la juventud como un tema propagandístico, pero no podíamos ir más allá”. Así como se sigue haciendo en los países capitalistas, donde no se va más allá de la «libertad» del mercado capitalista como única oferta a los jóvenes. 

En Venezuela, en cambio, donde se han construido 4.000 viviendas para el pueblo, los jóvenes no están obligados a permanecer en casa de sus padres a pesar de ser adultos y, como se desprende del número de diputados jóvenes electos en todos los niveles de gobierno, y al contrario de los presentes en las filas de la oposición, los jovenes cuentan en las decisiones políticas.

Luego le preguntamos al capitán cómo se cruzan los temas del congreso del Psuv con los del Congreso de la clase obrera y de los CPTT, los Consejos productivos de los trabajadores y trabajadoras, que se inaugura unos días antes. “Será un congreso -respondió- que durará prácticamente todo el año, ponendo al debate trabajadores de todos los sectores, delegados de todos los sectores y también con invitados internacionales y en el contexto de las 3R.net”.

Nuestra última pregunta, relativa a cómo los jóvenes del partido y la dirección del PSUV perciben el secuestro y deportación del diplomático-empresario Alex Saab, le brindó a Diosdado la oportunidad de retomar un tema que había abordado anteriormente: el ataque proveniente de los gobiernos capitalistas a sueldo de los Estados Unidos, que emergió una vez más con la investigación de Horacio Verbitsky. 

El periodista argentino reveló cómo, durante el gobierno del expresidente Mauricio Macri, el ejército argentino estuvo realizando maniobras militares para apoyar la invasión de Venezuela, buscada por Washington y otros países a pedido del autoproclamado Juan Guaidó, y disfrazada de “ayuda humanitaria” el 23 de febrero de 2019. “Nos causa mucha tristeza que esto se tenga que saber a través de una investigación periodística y que no haya un pronunciamiento del gobierno”, dijo Diosdado al resumir las fases de los diversos ataques a Venezuela, reiterando el compromiso antiimperialista de la Venezuela Bolivariana y condenando “cualquier tipo de intervención militar contra cualquier país”. 

Con respecto al tema de Alex Saab, denunció la prepotencia de Estados Unidos, que pisotea todas las leyes, y recordó la posición del gobierno, expresada por Maduro: “El señor Saab -dijo- es un diplomático delegado en el proceso de diálogo con la oposición. Sin su liberación, este diálogo no se dará”.

Envio:RL

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