Gutiérrez defendió el blindaje de la Corte Suprema a Traferri
"Nosotros no fallamos para el clamor popular"
Lo explicó el presidente de la Corte cuando lo consultaron por la decisión de mantener los "fueros absolutos" para el senador que era requerido por la justicia.
Desde Santa Fe
“Lea el fallo porque va a aprender mucho”, recomendó el presidente de la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe, Rafael Gutiérrez. El tono imperativo llamó la atención porque la pregunta periodística era de una mujer. Y el consejo fue su respuesta ante una sentencia controvertida del tribunal que convalidó los “fueros absolutos” en la provincia y salvó al “aforado”, como él llamó en su voto al senador Armando Traferri, de una audiencia imputativa en una causa por corrupción en la que los fiscales Luis Schiappa Pietra y Matías Edery le atribuyen el supuesto rol de “organizador de una organización criminal”. Según el presidente de la Corte, “los jueces no estamos para defender nuestras decisiones”. “Nosotros no fallamos para el clamor popular, fallamos dentro de la ley y la Constitución porque eso es un estado de derecho”.
Gutiérrez lideró la mayoría de la Corte (5 a 1) que consagró el blindaje de Traferri. Una “inmunidad de proceso” que impide a los fiscales pedirle explicaciones ante un juez mientras ocupe su banca en el Senado. “Al terminar su mandato, se encontrará allanado el camino para disponer las medidas que el Ministerio Público considere necesarias”, dijo el presidente de la Corte en su voto. Así, Schiappa Pietra y Edery deberían esperar hasta diciembre de 2023 para indagar a Traferri y si éste es reelecto, otros cuatro años más, con lo cual la audiencia imputativa recién se podría realizar en diciembre de 2027.
El jueves, Gutiérrez presidió la apertura del año judicial, pero en su discurso, no habló del fallo Traferri. Al día siguiente, Schiappa Pietra y Edery apelaron la sentencia ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, por la vía del recurso extraordinario, que si la Corte de la provincia lo rechaza, los obligará a recurrir en queja ante el máximo tribunal. Lo que está en debate es la “constitucionalidad” de una parte del artículo 51 de la Constitución de Santa Fe que consagra la “inmunidad de proceso” de los legisladores, que no existe en ningún lugar del país.
Después del acto, Gutiérrez y el gobernador Omar Perotti aceptaron una ronda de prensa. “Usted dijo que en su discurso que la constitucionalidad de una norma se defiende hasta última instancia. ¿Aludió a los fueros de los legisladores, al caso Traferri? ¿Tiene algo para decir? –le preguntó una periodista.
-No tengo nada que decir –se molestó Gutiérrez. “Primero, que yo hablé de principios. No hablé de una causa determinada porque además yo no puedo hablar de las causas en trámite. Se podrá estar de acuerdo o no (con una sentencia), pero están los remedios procesales para atacarla”.
-¿De ese fallo qué tiene para decir?
-Lo que dije en el fallo.
-¿Lo recuerda?
-Le recomiendo que lo lea porque va a aprender mucho -insistió Gutiérrez
-Lo leí. Pero para que la audiencia también lo sepa porque no todos pueden leer sus fallos.
-Los fallos se publican el mismo día que se dictan por intermedio de la (Oficina de) Comunicación de la Corte. Y también en todos los medios procesales. Si cada fallo que tenemos… Los jueces no estamos para defender nuestras decisiones. Los jueces estamos para convencerlos, cuando lo hacemos es porque estamos convencidos de que es así. Segundo: nosotros no fallamos para el clamor popular, fallamos dentro de la ley y la Constitución porque eso es un estado de derecho.
Rosario 12 ya informó que en su voto Gutiérrez descalificó el fallo del juez José Luis Mascali, que había declarado “inconstitucional” la “inmunidad de proceso” de Traferri y la Corte anuló. “Yerra el juez”, “evidencia un desconocimiento supino”, escribió en algunos de sus párrafos. “Es irrazonable lo expresado por el doctor Mascali en cuanto a que mantener los fueros del senador Traferri tendría como consecuencia consagrar la impunidad de los delitos de corrupción”, lo corrigió.
El artículo 51 de la Constitución de Santa Fe no es “una suerte de patente de corso a los legisladores para obrar a su antojo”, dijo Gutiérrez. Y la norma “debe complementarse con el artículo 67 del Código Penal” que suspende la “prescripción de los delitos cometidos en el ejercicio de la función pública”.
“De esa manera, se salva la posible impunidad (…) de eventuales delitos de los legisladores santafesinos. Al terminar el mandato (de Traferri, en diciembre de 2023), se encontrará allanado el camino para disponer las medidas que el Ministerio Público considere necesarias, más allá que, aun mientras duren los fueros, pueda continuarse con la investigación de los ilícitos que pudiera haber cometido el aforado”.
“Por eso, considero que la suspensión del plazo de prescripción contemplada en el artículo 67 del Código Penal constituye -como dije- una garantía suficiente contra el peligro de la eventual impunidad de la que pudiera beneficiarse un legislador santafesino”, concluyó Gutiérrez.
Kilos
Caso Sain: El acceso de la defensa a la causa confirmó sospechas
Un lawfare a la santafesina
Desde Santa Fe
El primer acceso -y muy restringido- a la investigación al ex ministro Marcelo Sain y su equipo permitió a las defensas ratificar lo que sospechan. “En lo que pudimos ver, no hay tareas de seguimiento, ni escuchas telefónicas, ni nada de eso. Lo único que existe son consultas a distintas bases de datos de una gran amplitud, por ejemplo Google, que son públicas. Todas actividades que de ningún modo constituyen espionaje”, reveló a Rosario 12 el abogado Juan Lewis, que defiende a su colega Nadia Schujman, entre otros. “Lo sí pudimos ver es mucha información” de militantes radicales que responden al diputado Maximiliano Pullaro y “figuran como testigos declarantes” en la causa. Entonces, las supuestas pruebas no tienen que ver con eso “tan escandaloso que plantean como espionaje, tanto los fiscales Ezequiel Hernández y Mariela Jimenez como Pullaro”, quien el viernes fue admitido como querellante en el proceso. “Lo que demuestra que acá hay una voluntad de instrumentar esto políticamente, para alguna carrera política o alguna campaña y que hay fiscales y jueces que se someten a esa manipulación”, advirtió Lewis.
El viernes, los abogados defensores sumaron dos sorpresas. La primera, en la audiencia ante la jueza Susana Luna, quien admitió a Pullaro como querellante porque Hernández y Jimenez le adjudicaron el rol de supuesta “víctima”. Una de las pruebas que ofrecieron es la transcripción de una escucha telefónica entre Pullaro y un policía condenado por narcotráfico: el ex jefe de Inteligencia de Drogas Peligrosas Alejandro Druetta, que fue encontrada en el allanamiento del Ministerio de Seguridad, el 26 de noviembre. Los fiscales presumen que la filtraron para “perjudicarlo”. El audio era público: se reveló en el juicio ante el Tribunal Oral Federal 3 de Rosario, que condenó a Drueta a 10 años de prisión por “tráfico de estupefacientes doblemente agravado”, en marzo de 2021. “Los elementos que aportaron los fiscales” para justificar la querella de Pullaro “son cosas que no constituyen espionaje y ni siquiera delito”, retrucó el abogado Hernán Martínez, defensor de Sain.
La segunda sorpresa fue cuando Lewis y Martínez intentaron acceder a la causa porque el jueves -24 horas antes de la audiencia Pullaro-, los fiscales notificaron que habían levantado la “reserva” del sumario. “Fuimos a buscar las actuaciones”, contó Martínez, pero nos dijeron que sólo podíamos sacar fotos con el celular”, en la mesa de entradas de la Fiscalía. Tampoco tuvieron acceso a la información digital, por su volumen.
El miércoles que viene, a las 10, está prevista la audiencia de apelación ante el juez de Cámara Sebastián Creus, quien tratará –entre otros recursos- el fallo del juez Jorge Patrizi que levantó el secreto del sumario el 10 de febrero, pero los fiscales Hernández y Jimenez no cumplieron la orden y apelaron. “Vamos a pedir el acceso a la causa sin restricciones”, explicó Martínez para saber por qué investigan a Sain y a sus ex colaboradores.
Lewis dijo que lo que encontraron en la Fiscalía eran “siete biblioratos y “documental digitalizada”. “Fuimos con dispositivos electrónicos para copiar esa información y no pudimos. Nos dijeron que sólo podíamos consultarla en la mesa de entradas. Que podíamos tomar fotos con el celular de algunas cosas, pero se fijaban cuáles eran porque aducían que las tienen datos de terceras personas no se podían copiar”. Por lo tanto, el “levantamiento de la reserva es ineficaz. Es imposible analizar siete biblioratos y la información digitalizada, sin tener copias”, denunció Lewis. “Los fiscales impiden el acceso” de la causa a las defensas.
A pesar del cepo, “algunas cosas pudimos ver”, reveló Lewis. “Y en lo que vimos no hay tareas de seguimiento, ni escuchas telefónicas, ni interceptación de comunicaciones personales prohibidas. Nada de eso. Lo único que existe hasta ahora son consultas a distintas bases de datos de una amplitud, por ejemplo Google, que son públicas”. “Todas actividades que de ningún modo constituyen espionaje. “Sí hay mucha información” de militantes radicales de Pullaro “que figuran como testigos declarantes”.
Causas penales
Lewis dijo “hay mucha información de causas penales”. Hernández y Jimenez pidieron informes a sus colegas con una lista de nombres. “Los fiscales que respondieron” señalaron a sus investigados. “Incluso, algunos dijeron que no pueden reseñar a los que resultan imputados sino también a otras personas sospechadas y después fruto de la investigación no se los imputa o no se logra suficiente material para imputarlos”.
“En otros casos también, se investigan a testigos para ver qué fiabilidad pueden tener y a otras personas para ver si pueden ser imputadas o no. Eso es algo que cae de maduro en cualquier investigación. Acá, algunos fiscales han contestado de manera clara. Eso es lo que pudimos ver. No pudimos hacer un análisis exhaustivo de todo el material, con tantas dificultades para acceder”.
“Además, también nos encontramos que hay requerimientos a fiscales que no están contestados. La Fiscalía dice que sólo el 10 el 13% de la personas que estaban en esa base de datos figuran como imputadas en el sistema informático del MPA. Sí, pero los propios fiscales al contestar estos requerimientos de Hernández y Jiménez dicen que, en realidad, ellos tienen que investigar a muchas más personas antes de imputar a alguien. Y que hay otras causas están en curso”.
“Entonces, todo esto se parece más a una estrategia para eludir alguna investigación en la que pudiesen quedar imputados o sospechados algunas personas que a una investigación por espionaje. La verdad que hechos de espionaje no hay ninguno. Esperaremos que se formalice la imputación y si efectivamente se hace por esto, plantearemos la incompetencia porque se trata de una actividad cuyo análisis corresponde a la justicia federal”, concluyó Lewis.
Adiós a un compañero entrañable de la redacción
Rozín, guerrero de la noticia
La autora de la nota, su primer editor en Rosario/12 y el club de sus amores despiden al talentoso periodista fallecido.
Simpático, macanudo, inteligente, ingenioso, buen tipo: te recuerdo con esas cualidades de la época en que las oficinas de Rosario/12 quedaban en la Peatonal Córdoba y vos eras el compañero que siempre, pero siempre, nos arrancaba como mínimo una sonrisa. O una carcajada. Después te fuiste a Perfil, después a la televisión, y la noche del martes 6 de diciembre de 2005 te nos apareciste con una revelación: "Fui lindo". ¡Un mito rosarino se instalaba en los medios! Posteé al día siguiente en mi blog una pregunta: ¿Cuándo fuiste lindo, Rozín? Copio hoy, y pego, con una tremenda tristeza, pero sin poder dejar de sonreír ante tu humor bizarro, la frase completa, que encontré citada en tu obituario por Susana Ceballos: “De joven era muy lindo. Pero si hoy baja un marciano y me ve a mí junto a Meolans no creería que somos de la misma especie”. De joven, querido Rozín, estudiabas periodismo en la Facultad de Comunicación Social de la UNR, donde, como todos, ibas de un aula a otra desafiando la brisa húmeda y fría que sopla desde el río Paraná. Así que una deidad pagana caminó las vereditas adoquinadas de la Siberia... ¡Y no la vimos! ¡Qué maestro del discurso que fuiste, Rozín! "Fui lindo" es una afirmación incontestable, es como decirle a alguien: "Yo te quería". ¿Cómo se entiende o se responde o se cree eso? ¿Qué fuerza verosímil nos impediría comunicar tales eventos del alma cuando eran noticia? ¿Pero... y si era verdad? ¿Y si eras lindo y me lo perdí para siempre? Los que fueron testigos de tu belleza, Rozín, ¿declararán acaso? ¿Guardarán fotos? ¿Querrán mostrárnoslas? A diecisiete años de tu enternecedora declaración televisiva aún recuerdo la cara que puso al oírte Chiche Gelblung (a investigar el origen de ese apodo... ¿otro que fue lindo de joven? ¿o de chiquito, aunque sea?) o a lo mejor me la invento, es lo más probable, la dibujo parecida a la que debe haber puesto el arquero ante el gol de palomita de tu ídolo, Aldo Pedro Poy... porque cómo olvidar en este apresurado retrato la identidad auriazul que compartías con el Negro Fontanarrosa, quien si mal no recuerdo para entonces ya había mudado su mesa del Cairo a La Sede, en aquellas charlas de bar en el after hour del diario, que deben haber sido una fiesta de ingenio y de humor; otra maravilla que nos perdimos. Y te cuento, Rozín, que el club de tus amores, en mutua lealtad, fue de los primeros en despedirte en las redes: "Desde el Club Atlético Rosario Central lamentamos profundamente el fallecimiento de Gerardo Rozín, un Guerrero de corazón, que siempre supo representarnos de la mejor manera. Enviamos nuestras condolencias y fuerzas a sus familiares y amigos".
Sentí cómo te recuerda tu primer editor, Pablo Feldman, qué entrañables memorias de cuando Rosario/12 y vos arrancaban juntos su andar en el periodismo gráfico: "Era un ruso... picante, un osado. Porque con diecinueve años él solito cubría Municipalidad y (el intendente Héctor) Cavallero. Era un tipo muy rápido, muy despierto; hábil, tenaz y muy leal, muy compañero de sus compañeros. Discutía con el editor, no se quedaba callado pero era respetuoso. Y tenía una intención de pertenencia. Él me ofreció que fuera a Buenos Aires a laburar a Canal 9 como gerente de noticias, cuando era productor de (Mariano) Grondona; quiero decir, un tipo generoso, además. Y buen escritor. Un día me llama Lila Ferreyra, la viuda de Rodolfo Walsh, la última mujer de Rodolfo. Ella era la que recibía nuestro material en Buenos Aires. Y me preguntó por Rozín. Me dijo: 'Vos sabés que leo algunas de las crónicas de él y hay cosas que me hacen acordar a Rodolfo'. ¡Para qué se lo conté a Rozín! No entraba en su cuerpo. Estaba feliz". Y se le quiebra la voz al recordar que gracias a vos conoció a la madre de tres de sus hijos, porque cuando te ibas a Buenos Aires lo llamaste desde la estación para recomendarle a una compañera de la Facultad: Fernanda González Cortiñas.
Chau, Rozín. En este día inverosímil, solo puedo decir que el recuerdo que dejás es hermoso. Abrazo fuerte a tu gente. Chau, compañero. Hasta siempre.
Fuente:Rosario12

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