20 de marzo de 2022

UCRANIA.

 

 ¿Avances en la negociación?

Resumen Latinoamericano, 17 de marzo de 2022.

En paralelo a los acontecimientos que se producen en el frente militar, en el que Ucrania anuncia una contraofensiva que, según Mijailo Podoliak cambiará significativamente el panorama militar, el frente diplomático parece conseguir ciertos avances. Desde la semana pasada, diversas fuentes anónimas, confirmadas por negociadores de ambas partes -Podoliak por parte de Ucrania y Medinsky por parte de Rusia-, se habían mostrado a lo largo del fin de semana moderadamente optimistas con el curso que estaban tomando las negociaciones.

Frente a declaraciones triunfalistas o épicos discursos, numerosas fuentes apuntan a un acercamiento entre las partes en ciertos temas concretos. Mientras Volodymyr Zelensky era recibido con una ovación en su intervención por videoconferencia ante el Congreso de Estados Unidos en una intervención en la que apeló a Martin Luther King y utilizó el 11 de septiembre o el bombardeo de Pearl Harbor para exigir armas, Financial Times publicaba un borrador de acuerdo entre Rusia y Ucrania. Antes, el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov, se había mostrado moderadamente optimista ante la posibilidad de un acuerdo. Como él, también Volodymyr Zelensky se había referido en términos similares en días anteriores, calificando de “más realista” la postura rusa.

Estos avances -que hay que tomar con cautela, ya que en guerra las circunstancias pueden cambiar muy rápidamente y todo acuerdo puede torcerse a causa de cambios en el frente militar o intervenciones externas (ya sean militares o políticas)- probarían también lo afirmado la semana pasada por la prensa israelí, que tras las conversaciones de Naftalí Bennet con Moscú y Kiev afirmó que las negociaciones iban más allá de lo que las partes estaban dejando ver en público y daba a entender también que se estaban produciendo a espaldas de los socios occidentales de Ucrania. Frente a la necesidad de Ucrania de conseguir el final de la intervención militar rusa, un lastre más para la ya maltrecha economía ucraniana, que tendrá que reponerse tras la guerra no solo de las fallidas reformas neoliberales, sino también de la destrucción que supone el escenario militar, Estados Unidos y sus aliados de la OTAN continúan prometiendo más dinero y más armas. Biden anunció ayer más de 800 millones de asistencia militar a Ucrania dentro de un paquete de 13.600 millones para el país, para garantizar que Kiev pueda seguir luchando contra Rusia. Frente a la necesidad de favorecer la diplomacia, sus socios occidentales animan a Ucrania a continuar la guerra.

Apenas horas después de la enésima declaración de Zelensky sobre la negativa de la OTAN a aceptar a Ucrania, que varios medios occidentales entendieron como renuncia en lugar de resentimiento, el Kremlin apuntaba ayer por la mañana a la posibilidad de una neutralidad ucraniana al estilo sueco o austriaco como fórmula de compromiso. Aunque negada por fuentes ucranianas poco después, algún tipo de neutralidad sí forma parte del borrador publicado por Financial Times, que cita fuentes de la negociación aunque sin precisar de cuál de ellas. Los puntos mencionados se corresponden con exigencias rusas, lo que sugiere también fuentes rusas, algo confirmado por Mijailo Podoliak, que afirmó que las exigencias de Ucrania se mantienen: alto el fuego y retirada de las tropas rusas.

El plan de paz, que el medio no publica en su totalidad y que está siendo discutido desde este lunes, contiene quince puntos entre los que destacan la renuncia de Ucrania a la entrada en la OTAN, que en tiempos de Poroshenko se incluyó en la Constitución, y también a la posibilidad de instalar bases militares extranjeras en su territorio a cambio de garantías de seguridad de aliados como Estados Unidos, el Reino Unido o Turquía.

Con ello, Rusia conseguiría una de sus principales exigencias, que Ucrania no se convierta, como estaba haciendo ya, en una herramienta militar contra Rusia, ya fuera mediante la entrada del país en la Alianza Atlántica o por la presencia de instalaciones militares de esos países a escasa distancia -en términos armamentísticos- de Moscú. Kiev cumpliría así una exigencia que Moscú había planteado en las negociaciones con Estados Unidos y que Rusia había tratado de conseguir por medio de lo que el sociólogo ucraniano Volodymyr Ischenko califica de “diplomacia coercitiva”, una amenaza militar que hasta ahora no se había utilizado y que hasta hace escasas semanas parecía solo una advertencia.

Dan credibilidad a esta posibilidad de aceptación ucraniana -al menos de forma temporal- de renuncia a la OTAN las palabras del martes de Anthony Blinken, que afirmó que esa renuncia no se trataría de una concesión a Moscú sino de una constatación de la realidad. Pese a las promesas, la OTAN siempre ha sido consciente de la línea roja que la entrada de Ucrania suponía para Moscú y nunca ha tenido prisa en aceptar al país como miembro. El hecho de que aceptar la principal exigencia rusa intente presentarse como algo ajeno a las exigencias de Moscú hace pensar que se busca restar relevancia a lo que en realidad es una concesión clara a las demandas rusas (cuando menos en este tema).

Sin embargo, la cuestión de la neutralidad es quizá el tema que más se presta a un acercamiento entre las partes. La negativa de la OTAN a enviar tropas, a aceptar a Ucrania en la Alianza (y también en la Unión Europea) o “cerrar el cielo” (eufemismo para la imposición, por parte de la OTAN, de una zona de exclusión aérea, que implicaría derribar los misiles rusos y bombardear su aviación, lo que causaría un enfrentamiento directo OTAN-Rusia que, de momento, ni Estados Unidos ni la OTAN están dispuestos a arriesgar) han dejado finalmente claro para Ucrania que es preciso buscar otra forma de garantizar su seguridad, al menos en un futuro a corto y medio plazo.

Las exigencias políticas con las que Rusia ha justificado su intervención, la seguridad de Donbass y Crimea, la discriminación a la población de habla rusa y la desnazificación, son temas en los que las partes tendrán mucho más difícil llegar a un compromiso. Teóricamente, las exigencias de Moscú de derogar las leyes que expulsan a la lengua rusa del espacio público solo requerirían que Zelensky cumpliera sus promesas electorales, pero la retórica nacionalista y la continuidad de esa línea ha sido la norma en su mandato, en el que no solo no ha derogado leyes discriminatorias, sino que las ha endurecido. Es difícil también imaginar al Gobierno de Zelensky, o a cualquier otro nacido de Maidan, desarmando a batallones de ideología fascista o neonazi, especialmente en estos momentos en que los grupos como Azov están siendo presentados por fuentes oficiales como parte integral del Estado.

Pero, ante todo, por el momento parece dudoso que Kiev vaya a ceder a la exigencia de Rusia de aceptar la pérdida de territorios. Tanto medios occidentales como ucranianos han publicado repetidamente en los últimos días que el Gobierno ucraniano cree haber elegido la estrategia militar correcta para responder a la intervención rusa, alargarla y aumentar así sus costes, en busca de una rebaja en las exigencias de Moscú en este sentido. Reafirmado en su postura por la promesa de más armas procedentes de Estados Unidos, Volodymyr Zelensky añadió a las exigencias planteadas por Podoliak la de la integridad territorial. Ucrania no solo exige la retirada rusa de todos los territorios capturados desde el 24 de febrero, que incluyen, por ejemplo, la región de Jerson al completo y partes importantes de Donbass, sino también de Crimea y las Repúblicas Populares. La simple aparición de Crimea en estas exigencias hace inviable un compromiso con Rusia.

El borrador de acuerdo al que ha tenido acceso Financial Times parece el inicio de un camino incierto en el que existen numerosas contradicciones que aún parecen insalvables. ¿Puede Ucrania confiar en las garantías de seguridad ofrecidas por sus socios? ¿Puede Rusia confiar en la neutralidad de Ucrania o la reducción de su ejército considerando las ingentes cantidades de armas y financiación que ha llegado ya o llegará en los próximos meses? ¿Puede Donbass confiar en que Ucrania no tratará de recuperar esos territorios por la fuerza considerando el precedente de estos últimos ocho años? Demasiados interrogantes en un proceso de negociación en su fase inicial, que contradice muchas de las declaraciones de los líderes y en el que no hay que descartar que el objetivo ucraniano sea alargar el proceso en busca de la reunión Zelensky-Putin que el presidente ucraniano lleva meses tratando de lograr.

Fuente: Slavyangrad



Rusia revela nuevos detalles de 

documentos sobre los laboratorios 

biológicos secretos de la OTAN en 

territorio ucraniano

RT / Resumen Latinoamericano, 17 de marzo de 2022.

La información se proporciona en la última actualización del Ministerio de Defensa de Rusia sobre la operación militar especial en Ucrania.

Expertos rusos en defensa radiológica, química y biológica han estudiado una serie de documentos originales que revelan los detalles de un proyecto secreto de Estados Unidos y la OTAN en Ucrania que investigaba la transmisión de enfermedades de animales a los humanos, informó el portavoz del Ministerio de Defensa de Rusia, Ígor Konashénkov.

Las declaraciones se realizaron durante una rueda de prensa sobre los avances de la operación militar en Ucrania. En particular, el vocero comentó que durante años y bajo el control inmediato de expertos estadounidenses se llevó a cabo un estudio sobre la transmisión de enfermedades mediante murciélagos a los humanos en un laboratorio de la ciudad de Járkov.

Pekín exige a Washington aclarar las preocupaciones sobre sus laboratorios biológicos en el extranjero

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«En el marco de un proyecto estadounidense, el Instituto de Medicina Veterinaria de Járkov estudió las aves silvestres como vectores portadores de la gripe aviar altamente patógena», agregó el funcionario militar.

Al mismo tiempo, sostuvo, en los laboratorios ucranianos se evaluaban las condiciones en las que los procesos de transmisión pueden volverse inmanejables, causar daños económicos y plantear riesgos para la seguridad alimentaria.

Grandes cantidades de biomateriales humanos fueron retiradas desde Ucrania al Reino Unido y otros países europeos.

«En un futuro próximo, publicaremos un nuevo paquete de documentos recibidos de empleados de los biolaboratorios ucranianos y presentaremos los resultados del peritaje», dijo el portavoz.

  • El pasado 6 de marzo, Konashénkov informó que se han venido desarrollando componentes de armas biológicas en laboratorios ucranianos situados cerca del territorio de Rusia.
  • El vocero destacó que durante la operación especial militar en Ucrania se supo que el régimen de Kiev destruyó de forma precipitada las evidencias de un programa de armas biológicas financiado por el Departamento de Defensa de EE.UU.
  • El 10 de marzo, el jefe de las Tropas de Protección Radiológica, Química y Biológica de Rusia, Ígor Kiríllov, ofreció este detalles sobre los proyectos que se realizaban en laboratorios biológicos en Ucrania con financiación de EE.UU.





Un periodista de la televisión ucraniana 

evoca la doctrina nazi de la solución

final y llama a la exterminación de los 

niños rusos

Resumen Latinoamericano, 17 de marzo de 2022.

«Matando a los niños, nunca crecerán y la nación desaparecerá», afirmó el presentador del canal ucraniano ’24’ Fakhrudin Sharafmal.

Fakhrudin Sharafmal, presentador del canal ucraniano ’24’, hizo este martes un llamamiento a favor de la exterminación de niños rusos, tras invocar la doctrina de la solución final del nazi Adolf Eichmann, considerado como ‘arquitecto’ del Holocausto durante la Segunda Guerra Mundial.

«Ya que en Rusia nos llaman nazis, fascistas, etc., me gustaría citar a Adolf Eichmann, quien dijo que para destruir una nación es necesario, ante todo, matar a los niños. Porque si se mata a sus padres, los hijos crecerán y, definitivamente, se vengarán. Matando a los niños, nunca crecerán y la nación desaparecerá», dijo el periodista durante una transmisión.

Sharafmal recordó que los militares ucranianos no pueden «aniquilar a los niños rusos, porque está prohibido por las reglas de guerra», así como por algunas convenciones, pero se dijo dispuesto a llevar a cabo su plan con sus propias manos. «Yo no soy de las Fuerzas Armadas de Ucrania. Y cuando tenga la oportunidad de eliminar a los rusos, definitivamente lo haré. Ya que me llaman nazi, me adhiero a la doctrina de Adolf Eichmann, y haré todo lo que esté en mi mano para que tanto ustedes como sus hijos no vivan nunca en esta tierra», dijo.

El presentador fue más allá y dijo que ahora no se trata de la obtención de la paz, sino de la victoria del pueblo ucraniano. «Necesitamos la victoria. Y si tenemos que masacrar a todas sus familias [rusas] para hacerlo, seré uno de los primeros en hacerlo», continuó.

«Esperamos que una nación como Rusia y los rusos no vuelvan a quedarse en esta tierra. […] Y espero que cada uno contribuya con su aporte y mate al menos a un ‘moskal’ [insulto étnico a los rusos usado principalmente en otras naciones eslavas]», concluyó.

Fuente:RT



Exmilitar de EE.UU. denuncia que 

su país contribuyó al conflicto en 

Ucrania al entrenar a sus «neonazis»

Resumen Latinoamericano /RT/ 18 de marzo de 2022.

El apoyo militar occidental a Kiev elevó las tensiones en la región hace muchos años, según el ex oficial del Cuerpo de Marines de EE.UU. Scott Ritter, quien asegura que la OTAN lleva entrenando en Ucrania a combatientes que califica de «neonazis» desde hace una década. En su opinión, no se debería tolerar esta práctica, que contribuyó al conflicto actual. 

El conflicto en Ucrania se ha internacionalizado no solo a nivel político y diplomático, sino también a nivel militar sobre el terreno. Por ejemplo, la Embajada de Ucrania en Washington aseguró haber recibido unas 3.000 solicitudes de ciudadanos estadounidenses para unirse a las fuerzas armadas ucranianas. Todo ello después de que Kiev anunciara que elimina todos los requisitos para obtener el visado a aquellos extranjeros que se quieran unir al combate en el país eslavo. 

Sin embargo, la presencia extranjera en Ucrania se remonta a hace varios años. Por ejemplo, la financiación y el entrenamiento tanto del ejército ucraniano como de grupos de combate siguen dando de qué hablar. ¿Quién ha entrenado a las fuerzas ucranianas? Y, sobre todo, ¿cuándo empezó este entrenamiento? 

De acuerdo con Scott Ritter, exoficial del Cuerpo de Marines de EE.UU., el ejército de su país entrenó en Ucrania a combatientes que califica de «neonazis», y Washington contribuyó a su expansión dentro, incluso, del aparato estatal. 

«Unidades militares neonazis» 

«Las unidades militares neonazis están incorporadas en el ejército ucraniano. Además, la ideología neonazi existe en la política ucraniana al igual que el culto a Stepán Bandera, un nazi ucraniano que estuvo al lado de Adolf Hitler en la Segunda Guerra Mundial», explicó señalando que esto es «inaceptable». 

Rittle considera que el objetivo de Moscú de desmilitarizar Ucrania consiste en la deconstrucción de las fuerzas militares que la OTAN lleva construyendo durante los últimos diez años, especialmente desde 2015, cuando la Alianza Atlántica empezó a entrenar de manera activa a batallones del ejército ucraniano. 

«Los entrenaron para luego enviarlos a matar a los separatistas rusohablantes en Donbass», aseguró. «Dichos elementos de las fuerzas militares ucranianas en realidad representan a la OTAN y deben ser eliminados», añadió. 

Más actores internacionales 

El exoficial asegura que, además de la presencia estadounidense, los ejércitos del Reino Unido y de Canadá también participaron en entrenamientos a neonazis afiliados al batallón Azov en Ucrania. Asimismo, afirmó que unidades militares extranjeras de EE.UU. y la Unión Europea visitaron el país eslavo para, precisamente, formar grupos nacionalistas extremistas en el oeste de la nación, y que después estos grupos derrocaron al presidente Víktor Yanukóvich y comenzaron a aplicar políticas de violencia e intimidación contra la población. 

En su opinión, el actual mandatario, Vladímir Zelenski, habría corrido la misma suerte que su predecesor si no hubiera incluido a esos grupos nazis en las fuerzas ucranianas y no les hubiera dado carta blanca en todas partes. 

Ritter asegura que cuando Zelenski se convirtió en presidente de Ucrania, se reunió con el batallón Azov para pedirle que implementara un alto el fuego en la región del Donbass, pero sus responsables se negaron a acatar las órdenes. «Retrocedió ante estas personas porque están bien equipadas y están preparadas para cometer actos de violencia», concluyó. 

Comenta Jorge E. Macías Jaramillo*.  

¿Quien es  “Scott Ritter William Scott Ritter Jr.?  Precede de  familia  de militares  EE.UU.  Sirvió a su ejército soldado raso por 5 años.  Desde 1984, fue nombrado oficial de inteligencia en el Cuerpo de Marines de los Estados Unidos Por  más de 12 años.   Fue ex inspector de armas de las Naciones Unidas en Irak de 1991 a 1998. Más tarde se convirtió en un crítico de la política exterior de Estados Unidos en el Medio Oriente . Antes de la invasión de Irak en marzo de 2003, Ritter declaró que Irak no poseía capacidades significativas de armas de destrucción masiva (ADM), convirtiéndose, según The New York Times, en «el escéptico más ruidoso y creíble de la afirmación de la administración Bush de que Hussein estaba escondiendo armas de destrucción masiva 

Durante la Tormenta del Desierto , se desempeñó como asesor de misiles balísticos del general Norman Schwarzkopf . Ritter luego trabajó como consultor militar y de seguridad para Fox News. la red. Ritter también tenía «una larga relación […] de carácter oficial» con la agencia de espionaje de inteligencia extranjera del Reino Unido, MI6, según una entrevista que concedió a Democracy Now! en 2003.  

Opiniones sobre la política de Estados Unidos hacia Irak 

Tras su dimisión de la UNSCOM: “ COMISIÓN ESPECIAL DE LAS NACIONES UNIDAS”.   Ritter siguió siendo un comentarista franco sobre la política de Estados Unidos hacia Irak, en particular con respecto a la cuestión de las armas de destrucción masiva. 

Se convirtió en una popular figura antibélica y comentarista de programas de entrevistas. ]   

Fuente. https://hmong.es/wiki/Scott_Ritter   Wikipedia.  

Es de suma importancia la información del ex militar de EE-UU,  Scott Ritter en el actual conflicto en Ucrania  quien asegura que el cuerpo de marines de EE.UU. ha entrenado en Ucrania a combatientes que califica de «neonazis» desde hace una década. En su opinión, no se debería tolerar esta práctica, que contribuyó al conflicto actual.  Esto  nos indica que en Ucrania hay  combatientes “neonazi.   El acuerdo de Minsk nos muestra que en Ucrania  hay  mercenarios. Estos mercenarios  son mencionados en los acuerdos de Minsk:   que pensamos pueden ser los mismos que los grupos neonazi o  además de los grupos neonazi hay fuerzas militares mercenarios porque el Acuerdo de Minsk I de 2014   negociaron  varios acuerdos el número 10:   Retirada de todas las formaciones armadas extranjeras, equipo militar, y también mercenarios desde el territorio de Ucrania bajo la supervisión de la OSCE “Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa” Desarme de todos los grupos ilegales. 

En las dos semanas después de la firma del Protocolo de Minsk, hubo violaciones frecuentes del alto el fuego por ambas partes. Un seguimiento de este protocolo fue acordado el 10 09 2014. 

El memorándum resultante ha clarificado la aplicación del protocolo con estas  medidas de pacificación acordadas: 

Remoción de todo el armamento pesado, 15 km detrás de la línea de contacto, por parte    

  de cada lado del conflicto, para crear una zona desmilitarizada de 30 km. 

Prohibición de las operaciones ofensivas. 

. Prohibición de los vuelos de aviones de combate sobre la zona de seguridad. 

. Retirada de todos los mercenarios extranjeros de la zona de conflicto. 

. Configuración de una misión de la OSCE  para supervisar la aplicación del Protocolo de Minsk. 

Si en Ucrania existen  grupos Neonazi  entrenados por los EE.UU.  También tienen mercenarios pagados por alguna potencia extranjera, mientras estos persistan en  Ucrania  será difícil lograr el alto al fuego y  concertar La PAZ.  Pareciera que era inminente la intervención del ejército Ruso para poner orden firme, para la Paz duradera  en Ucrania.  

Mientras el País más belicoso del planeta EE.UU. y el que ha invadido a gran cantidad de países en todos los continentes sigue dominando las políticas bélicas de la OTAN.  Sigue aplicando la guerra económica a todo país que no se les doblegan,  continúa confirmando el envió de armas por miles de millones de dólares para apoyar al ejército de Ucrania, o a los mercenarios o a los neonazi,  en un futuro próximo lo sabremos.  Porque para justificar la invasión por la OTAN que es lo mismo que el ejército de EE.UU. debe propiciar conflicto, caos y la inestabilidad política en la región a invadir en este caso en Ucrania.  

(*)Ciudadano Panameño.  Ecologista. Pacifista. Profesión Médico Pediatra.  



Estrategia a largo plazo

Por Nahia Sanzo. Resumen Latinoamericano, 18 de marzo de 2022.

Apenas unas horas después de que Financial Times publicara la existencia de un plan de paz de quince puntos que las delegaciones rusa y ucraniana discuten desde hace unos días para lograr un acuerdo de paz definitivo, ambos países han tratado de contener el optimismo injustificado que había causado la información. Los contenidos del propio artículo, y la ausencia de exigencias sobre la integridad territorial de Ucrania evidenciaba que la información estaba basada en fuentes rusas, pero incluso desde el Kremlin se ha querido aclarar una serie de puntos. El secretario de prensa del Kremlin, Dmitry Peskov, insistía ayer por la mañana en que, pese a contener algunos aspectos que sí están presentes en los documentos de trabajo, el tono general de optimismo no era más que un espejismo.

El desmentido del Kremlin a la posibilidad de un acuerdo rápido tampoco era necesario para comprender que la información no se correspondía con la realidad. La ausencia de menciones a Crimea y Donbass, un tema en el que, sin una derrota militar completa de alguna de las partes difícilmente puede haber un acuerdo político inminente, confirmaba ya esa hipótesis. Si bien las encuestas de meses anteriores al inicio de la intervención rusa mostraban que la población ucraniana -a excepción de la de Ucrania occidental, mucho más beligerante en este tema- era favorable a un compromiso con Rusia para resolver el conflicto en el este (fundamentalmente por la vía del cumplimiento de los acuerdos de Minsk con una autonomía para los territorios de la RPD y la RPL), los actos del Gobierno ucraniano los últimos siete años se han producido en sentido contrario.

Kiev siempre se ha negado a cumplir puntos tan básicos de esos acuerdos como la negociación con Donetsk y Lugansk o un estatus especial garantizado por la Constitución para los territorios en ese momento controlados por las Repúblicas Populares, asediadas política y militarmente por Ucrania con el apoyo explícito de Alemania y Francia, socios del Formato Normandía, y de Estados Unidos. Sin una victoria militar clara y completa de las Repúblicas Populares y Rusia en el frente de Donbass -que pese a los avances en casi todos los frentes no se ha producido de momento y zonas importantes como Mariupol, Lisichansk, Severodonetsk o Slavyansk siguen bajo control ucraniano-, es impensable que Rusia pueda imponer sobre Ucrania la aceptación de la pérdida de la RPD y la RPL en sus fronteras actuales, más aún en las fronteras de las antiguas regiones de Donetsk y Lugansk. Es también impensable que Rusia acepte negociar su retirada militar sin lograr un documento vinculante en el que Ucrania acepte, por lo menos, la pérdida de Crimea.

El desmentido de Mijailo Podoliak, el más mediático de todos los miembros de las negociaciones, fue ratificado ayer por Dmitro Kuleba, ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, que ratificó que las informaciones publicadas únicamente incorporan las exigencias rusas. En el tiempo transcurrido entre la publicación de la información y las negativas ucranianas, Volodymyr Zelensky ha pasado de citar el “I have a dream” de Martin Luther King a evocar el famoso discurso de Reagan en que apelaba a Gorbachov a “derribar este muro”, en ambos casos para exigir más armas, más intervención de Occidente y más sanciones contra Rusia. Sumado al listado de armas modernas que Estados Unidos ha anunciado que enviará de forma inmediata a Ucrania para garantizar la continuidad de la guerra, se pueden dar por válidas las numerosas fuentes que afirman que el equipo de Zelensky busca únicamente retrasar la ofensiva rusa por la vía de las negociaciones simplemente para ganar tiempo para reagrupar sus fuerzas y reforzar su ejército con el nuevo armamento enviado por sus aliados occidentales.

En ese sentido se pueden entender las últimas palabras de Zelensky, que frente a declaraciones más ambiguas como las de su entrevista al canal estadounidense ABC -en la que daba a entender la posibilidad de una aceptación, aunque fuera temporal de la pérdida de territorios-, se reafirma ahora en exigir la retirada incondicional rusa y el mantenimiento de la integridad territorial del país según sus fronteras de 1991.

Una vez más, las declaraciones de Mijailo Podoliak, que en su labor de relación con los medios realiza realmente una labor de propaganda exagerando tanto los éxitos ucranianos como las posibilidades de Kiev de conseguir sus maximalistas exigencias, aclaran la situación. Frente a la idea de que Ucrania había renunciado a la OTAN que parte de la prensa presentaba esta semana (de forma errónea, ya que las palabras de Zelensky eran un reproche para la OTAN, no una retirada), Podoliak presentó otra idea. Criticando que la OTAN no tiene “la fuerza”, en realidad la voluntad, de enfrentarse a Rusia, el asesor de la Oficina del Presidente de Ucrania prevé la creación de una nueva y mejor alianza. “Por eso queremos terminar esta guerra con una nueva coalición tan poderosa que sea capaz de detener a Rusia si quiere atacar a alguien de nuevo», afirmó Podoliak según citaba ayer la prensa.

Aunque las palabras de Mijailo Podoliak reflejan más un deseo que una posibilidad, esos deseos muestran también el rechazo de Ucrania a la principal exigencia rusa, la de la neutralidad del país, que habría de acompañarse de una reducción de los efectivos del ejército y la eliminación de las unidades neonazis o fascistas ahora parte de la Guardia Nacional, exigencias que, pese a los anuncios de avances en las negociaciones, Kiev va a seguir negándose a aceptar. Sin embargo, como ya ocurriera con el proceso de Minsk, en el que Ucrania realizaba lo que Rusia y las Repúblicas Populares calificaban de “imitación de actividad”, una aparente negociación que nunca llevaba a ningún resultado, la estrategia ucraniana pasa por dilatar al máximo el proceso para garantizar poder rearmarse y realizar, con ayuda de sus socios occidentales, una labor de propaganda. Todo ello con el objetivo de negociar en mejores condiciones políticas, aunque ello requiera permitir una mayor destrucción del país. Zelensky afirmaba ayer que es preciso no desvelar la estrategia de negociación de Ucrania. No es necesario, su táctica y su estrategia son perfectamente transparentes.

Ucrania, con la experiencia de haber mantenido artificialmente una guerra en Donbass durante ocho años, es favorable a continuar ahora una situación que garantiza la destrucción del país y la muerte de más civiles. Para ello, está dispuesta a utilizar todos los medios, entre ellos el de una propaganda capaz de afirmar, como hiciera ayer el Ministerio de Asuntos Exteriores en su perfil oficial de Twitter, que “puede que no entiendan el lenguaje, pero el dolor de las caras de estas personas está claro para todos”, un tuit ilustrado con las imágenes de civiles reaccionando el lunes al ataque en el que un misil ucraniano causó más de 20 muertos en las calles de Donetsk. Una estrategia a largo plazo en la que Kiev, como hasta ahora, cuenta con el incondicional apoyo de sus socios occidentales, preocupados por la población civil únicamente para ser utilizada en términos mediáticos.

Fuente: Slavyangrad



Lavrov sobre negociaciones de paz

: «La delegación ucraniana es lleva

da de la mano por EE.UU. y no se 

le permite aceptar las mínimas 

exigencias»

RT /Resumen Latinoamericano, 19 de marzo de 2022.

Foto: El presidente de Ucrania, Vladímir Zelenski, y el mandatario de EE.UU., Joe Biden, en el Despacho Oval de la Casa Blanca, el 1 de septiembre de 2021.Evan Vucci / AP

El canciller ruso explicó por qué la crisis actual no se origina en Ucrania.

El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ha afirmado que Occidente está controlando a la delegación ucraniana en las negociaciones con Rusia sin permitir a Kiev aceptar las mínimas condiciones.

«Constantemente se siente que la delegación ucraniana es llevada de la mano, muy probablemente por EE.UU., y no se le permite aceptar las exigencias que creo que son absolutamente mínimas», señaló Lavrov, citado por Interfax. Aun así, indicó, «el proceso sigue adelante».

Moscú: los diplomáticos ucranianos no muestran el mismo anhelo por reanudar el diálogo y avanzar en las negociaciones que la comitiva rusa

Moscú: los diplomáticos ucranianos no muestran el mismo anhelo por reanudar el diálogo y avanzar en las negociaciones que la comitiva rusa

El canciller subrayó que la actual crisis en el país eslavo «no se origina en Ucrania» sino en el curso que Occidente ha llevado a cabo desde principios de la década de 1990, «después de que quedara claro que Rusia no sería obediente y que Rusia tenía su propia opinión».

«No porque queramos ser una especie de matón, sino porque tenemos nuestra propia historia, propias tradiciones, propia comprensión de la historia de nuestros pueblos y propia visión de cómo garantizar nuestra seguridad y nuestros intereses en este mundo», explicó.

El ministro comentó las sanciones que los países occidentales adoptaron en reacción a la operación militar especial rusa destinada a «desmilitarizar y desnazificar» Ucrania, así como para proteger la región de Donbass de acosos y el genocidio alentado por Kiev.

«El comportamiento de Occidente confirma su falta de fiabilidad como parte del mundo donde se generan las principales monedas de reserva, como socio económico o como países donde se puede mantener reservas de divisas. Simplemente las robarán«, aseveró.

En este contexto, Lavrov destacó que Rusia está reforzando la cooperación con otros países, particularmente con China.

Envio:RL

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