Las diatribas judiciales de Astiz, un actor provocador
Año 4. Edición número 178. Domingo 16 de octubre de 2011
Por Raúl Arcomano
Astiz: “Este acto no es justicia”, dijo el represor. (TELAM)
Juicio por la megacausa ESMA. El reo habló durante dos horas y terminó en papel de víctima, como un “perseguido político” y protagonista de una “parodia”.
Hace ya más de diez años, el tipo le dijo a la entonces periodista Gabriela Cerruti: “Esta es mi quinta guerra: quedarme callado, haber aguantado todo este tiempo sin decir nada”. Hoy el ex marino ya no calla. El tribunal que lo juzga está por dictar sentencia y el viernes pareció dar su último manotazo de ahogado. En el juicio oral por los crímenes de la Esma, Alfredo Ignacio Astiz hizo uso de su derecho a decir sus últimas palabras. Fueron más de trece mil palabras que leyó durante más de dos horas: las finales fueron: “Este acto es un linchamiento. Este acto no es justicia”. El resto del mamotreto de treinta páginas es un compendio de lugares comunes sobre la (mal) llamada “lucha antisubversiva”. El perfecto asesino creado por la última dictadura dejó una actuación para el final, inspirado quizás en alguna película estadounidense: se levantó, se acercó a los jueces, les entregó un ejemplar de la Constitución Nacional y pidió que se la entreguen al presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti. Clap, clap. Aguante la ficción.
Astiz es uno de los 18 acusados en el juicio por la “megacausa Esma”. Los miembros del Grupo de Tareas 3.3.2 son juzgados por 85 casos de delitos de tormentos y privaciones ilegales de la libertad. Entre ellos los secuestros y desapariciones de las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo, Azucena Villaflor, María Bianco y Esther Ballestrino de Careaga. También los crímenes del periodista y escritor Rodolfo Walsh y las monjas francesas Léonie Duquet y Alice Domon. Por el campo de concentración de la Esma se calcula que pasaron unos cinco mil detenidos-desaparecidos. La fiscalía y las querellas ya pidieron la prisión perpetua de Astiz, al igual que de otros acusados, como su ex jefe, el temible Jorge El Tigre Acosta.
El Ángel Rubio comenzó su diatriba agradeciendo a sus defensores oficiales. Luego siguió leyendo su prolijo texto, cuyos títulos y subtítulos eran mostrados por diapositivas. Se lo vio de traje marrón, camisa celeste, con sobrepeso, cejas rebeldes. De vez en cuando levantaba la vista hacia el público, buscando aprobación. Con atención miraba Cecilia Pando, la solitaria militante castrense. Astiz habló de “parodia de juicio” y de la “ilegitimidad del mismo y de todos sus participantes”. En ese momento se lamentó de que en el penal donde está detenido sólo dispone para escribir de “cuatro horas de computadora por semana, lo que me ha causado una desigualdad con las posibilidades de las ilegítimas querellas”.
Siguiendo con el formato fílmico, el escrito pasó por varios tonos. De película épica: “Creo que lo único que faltaría es que los acá falsamente imputados hagamos el celebre juramento, atribuido a los gladiadores romanos: ‘Ave Cesar, los que vamos a morir te saludan’”. A película de ciencia ficción, cuando habló de “más de 21.000 ataques terroristas sufridos por nuestro país, gran parte de ellos durante un gobierno constitucional, que dejaron mas de 3.000 victimas”. Tampoco se privó de entonar cantitos de época, para ¿demostrar? la violencia de los militantes: Duro, duro, duro, aquí están los montoneros que mataron a Aramburu u Oy, oy, oy, qué contento estoy, aquí están los montoneros que mataron a Mor Roig.
Con la posibilidad que le da el estado de derecho, Astiz no se privó de nada. Proclamó ser “un perseguido político” del Gobierno. Habló de “terrorismo y colonialismo judicial”. Dijo que hay “grupos de persecución y venganza”, en referencia a los querellantes, a los organismos de derechos humanos y a la fiscalía. Y calificó al juicio como “una persecución disfrazada de un acto judicial”. “La ilegal condena –bramó– que va a dictar el tribunal especial es parte del plan del Poder Ejecutivo. El Gobierno no vacila en la venganza de las personas que combatimos el terrorismo. Se busca la venganza a través del martirio y la muerte en prisión.”
El odio hacia los abogados acusadores ocupó gran parte de su relato. “Toda ésta es una posición fundacional, infantil y voluntarista. Los países exitosos superan los incidentes anteriores que han sufrido en su historia para buscar un futuro mejor, en busca del bien común. He llegado a la conclusión que la ilegítima querella representa a esa pequeña minoría, elitista, absolutista y resentida, cerrada sobre sí misma, y que trata de manipular a los demás mediante la exaltación del rencor, el enfrentamiento y la violencia, reflejando su resentida personalidad. Sus opiniones peyorativas, la falta de argumentos sólidos y el resentimiento han demostrado, aún más, si eso fuera posible, que esto no es un juicio, sino una persecución por motivos políticos que no busca la justicia.”
Dejó unas palabras para la defensa de su querida Esma. Sobrevivientes de ese centro clandestino testimoniaron que Astiz no salía de allí ni sus días de franco. El viernes la recordó. “Dentro del plan de hostigamiento del terrorismo judicial, figura la difamación de la Esma. Actualmente la misma se encuentra usurpada por los grupos de persecución y venganza, en connivencia con el Gobierno, usándose el lugar para una exhibición perversa y falsa. Lo que fue hasta su usurpación un instituto de excelencia para la formación de los suboficiales de la Armada, deberá volver en el futuro a cumplir esa tarea.”
“Lo que sí, paradójicamente, tengo que agradecerles a los grupos de persecución y venganza, es que, gracias a este absurdo confinamiento, he dejado de ser un militar en situación de retiro para volver a ser un militar en situación de actividad”, amenazó en un tramo. Sobre el final, con aires de gurú new age, escribió: “Quiero expresarles que mi fuerza se fortalece en mi debilidad, por eso me complazco en las injurias, en las persecuciones y en las angustias, porque cuando soy débil, entonces es cuando estoy fuerte.” Los jueces del TOF 5 Daniel Obligado, Ricardo Farías y Germán Castelli ordenaron un cuarto intermedio hasta el miércoles. Ese día está previsto que brinden su alegato Antonio Pernías, Raúl Scheller y Juan Carlos Fotea. Luego, en las próximas semanas, se conocerá la sentencia. Será justicia.
Fuente:MiradasalSur
RECORDEMOS:(Nota:8-5-2011)
• POR DOCE SECUESTROS Y DESAPARICIONES. Piden reclusión perpetua para Astiz, Acosta y otros diez represores de la Esma
El Estado nacional, a través de la Secretaría de Derechos Humanos, pidió la pena de reclusión perpetua para los ex marinos Alfredo Astiz, Jorge Acosta y otros diez miembros del grupo de tareas 3.3.2 de la Esma por el secuestro y desaparición del grupo fundador de las Madres de Plaza de Mayo, en diciembre de 1977. Al concluir dos días de alegato, el abogado de la querella oficial, Martín Rico, reclamó el mayor rigor penal previsto en el Código Penal para doce de los 17 acusados en el juicio por los crímenes de lesa humanidad cometidos en el centro de detención de la Armada. La querella pidió la condena sólo por doce de los 85 delitos juzgados en los juicios, correspondientes al secuestro y desaparición del llamado “grupo de la Santa Cruz”, la iglesia de San Cristóbal donde funcionaba el primer grupo de Madres de Plaza de Mayo. Astiz, que se infiltró en el grupo en el grupo simulando ser familiar de desaparecidos y lo marcó in situ, escuchó impávido el pedido de condena, sumergido en la lectura de papeles de una carpeta rosada que porta en cada audiencia. El jueves y viernes próximos continuarán alegando por las querellas el abogado Horacio Méndez Carreras, en representación de las familias de las monjas francesas, y luego el abogado Luis Zamora, por la familias Careaga y de la joven sueca Dagmar Hagelin. Otro tramo del juicio, con alegatos específicos, corresponde al asesinato del escritor y periodista Rodolfo Walsh, cometido el 25 de marzo de 1977, y cuyo cuerpo fue visto por sobrevivientes, una minoría de los 5 mil detenidos clandestinos que pasaron por la ESMA.
Fuente:MiradasalSur
REPUDIO
H.I.J.O.S. REPUDIA EL ALEGATO FINAL DE ASTIZ EN SU JUCIO
15 de octubre de 2011
La agrupación Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio (H.I.J.O.S.) repudió hoy el alegato de ayer del represor Alfredo Astiz, en el juicio por la desaparición y asesinato de 86 personas en la ex Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) durante la última dictadura militar.
"Convocamos a todos a participar, porque a los genocidas los juzga un Tribunal y los condenamos todos", indicó la H.I.J.O.S. en un comunicado.
Ayer, Astiz sostuvo que "cuando las verdaderas instituciones republicanas se recuperen, muchos de los de aquí van a tener que dar explicaciones" y desafió al tribunal al regalarle un ejemplar de la Constitución Nacional.
"Lejos de llamarse al silencio o colaborar con la verdad y la justicia, usó el juicio como plataforma para su discurso amedrentador y reivindicatorio del terrorismo de Estado", señaló la agrupación en el documento, y destacó que "tanto él (Astiz) como los otros 17 imputados gozan de todas sus garantías".
El 11 de diciembre de 2009 comenzó, ante el Tribunal Oral y Federal Nº5, el juicio por 86 víctimas de la ESMA, entre otros Rodolfo Walsh, Azucena Villaflor, Alice Domon y Leonnie Duquet.
Astiz también es conocido por infiltrarse en 1977 entre las Madres de Plaza de Mayo, haciéndose pasar por familiar de un desaparecido, cuando en realidad integraba el Grupo de Tareas de la ESMA que finalmente las secuestró y desapareció.
Fuente:Telam
MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA
Taty Almeida: Astiz "insulta la memoria de nuestros hijos"
La referente de Madres de Plaza de Mayo Línea fundadora afirmó que el argumento del ex marino Alfredo Astiz durante su alegato de ayer en el juicio por la causa ESMA "no son más que una reacción furiosa, porque jamás (los genocidas) pensaron que iban a estar sentados en el banquillo de los acusados recibiendo lo que se merecen, prisión perpetua y cárcel común".
"Nunca imaginaros que les iba a llegar la justicia que nuestros hijos jamás recibieron", expresó Almeida, al insistir que "las Madres siempre demostramos que justamente por no vengarnos por mano propia, ellos ahora tienen el privilegio que no les dieron a nuestros hijos".
En su extenso discurso de más de dos horas, Astiz se definió como "un preso político", calificó de "ilegítimo" el proceso, las querellas y a la fiscalía, y negó la validez de la "justicia universal" para los crímenes cometidos durante la última dictadura militar.
Para Almeida, lo que dijo Astiz "insulta la memoria de nuestros hijos y la de los sobrevivientes" del terrorismo de Estado. Aún así, interpretó que "cuanto más declaran mintiendo e insultando, más se perjudican". Sin embargo, "gracias a que existe hoy la justicia, ellos pueden estar declarando, tener abogados defensores y decir lo que se les ocurre, insultando la memoria de nuestros hijos y de todos los que sobrevivieron a las torturas", concluyó.
Fuente:Pagina12

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