Jornada de Concientización y Homenaje Militantes de las Ligas Agrarias Chaqueñas Asesinados y /o Desaparecidos
en la última Dictadura Militar
26 de Abril de 2012
Sáenz Peña Chaco
Organizan: “Ateneo “Carlos Servando Piccoli” que nuclea a los centros de estudiantes Nivel Terciario “Don Orione” y U.N.C.A.U.S.; Peronismo en Acción , Agrupación Centro de ex Combatientes de Malvinas, Familiares y amigos de las víctimas, Profesores de Nivel Secundario y Terciario y Vocal Oficial del Consejo de Educación Prof. Susana Romano.-
PROGRAMA DEL 26 DE ABRIL DE 2012
Jornada: Jueves 26 de Abril de 2012Ciudad: Presidencia Roque Sáenz Peña, Provincia del Chaco.
Lugar: Centro Cultural Centro Chaqueño.
Horario: 08,00 a 12,30 hs
Destinatarios: Nivel Secundario- Nivel Terciario- Docentes- Comunidad en General
Objetivos:
v Que la memoria, la verdad y la justicia son condiciones necesarias para la identidad de un pueblo y la elaboración de un proyecto de futuro.
v Contribuir a la formación de ciudadanos críticos, comprometidos solidariamente con la realidad de la provincia y la nación.
Actividades:
1.- 08.00 – 08,40
Apertura:
Oración a cargo del Rvdo P. Martín Zapararte
Introducción a cargo de un miembro del Ateneo “Carlos Servando Piccoli.” Los Jóvenes: Importancia de su Participación y Protagonismo Ciudadano.
2.- 08.45 – 08,25
Dr Mario Piccoli:
Relato de la Militancia de Carlos Servando Piccoli.
Reseña de Ligas Agrarias Chaqueñas
4.-09.15 – 09.30
El auditorio se expresará con lemas o frases escritas referentes al tema. Al cierre se leerán espontáneamente.
Receso de 10 minutos.
5.-09.00- 09.30
Sr. Oscar Matteo Raffin:
El valor de la Militancia
6-09.30- 10
Dr. Diego Jesus Vigay- Fiscal Federal “ ad hoc “
DD HH Estado Causa Ligas Agrarias
7.-10.00 – 10.40
El pasado y el presente. Construyendo la historia.
Branco Capitanich:
Proyecto del Impenetrable
8.-10.45-10.55
Transmisión Película:
“El Grito Callado”
Acto de Cierre:
9.-11.00 – 12.00
Ministro de Educación
Francisco Romero:
Valores de la Democracia: Educación-Libertad-Participación
Lectura de los lemas y su fundamentación
Agradecimientos.
Entrega de recordatorios.
DESAPARECIDOS Y ASESINADOS – LIGAS AGRARIAS CHACO
Nombres y Apellidos Localidad de origen Fecha de detención y/o desaparición 1.-Juan Sokol Villa Angela Octubre 1976
2.-Carlos Héctor Orianski Sáenz Peña Octubre 1976
3.-Carlos Servando Piccoli
4.- Raul Eduardo Gomez Estigarribia alias Ñaro Sáenz Peña Corrientes Abril 1979 Febrero 1977
5.-Armando Molina Tres Isletas Junio 1979
6.-Secundino Vallejos Villa Berthet 1979/1980
7.-Hugo Rogelio Voccouber Villa Berthet Agosto/Setiembre 1980
8.-Luis Fleitas Sáenz Peña Agosto/Setiembre 1980
Fuente: Registro Único de la verdad I informe de difusión 24 de Marzo de 2009
“SIEMPRE PRESENTES EN LA MEMORIA DEL PUEBLO”
Visto:
La lucha de las Ligas Agrarias, formada por todos los agricultores pequeños y medianos, con los mismos derechos y los mismos deberes, y
Considerando:
Que sus jóvenes militantes se organizaron y movilizaron para afrontar la crisis agropecuaria de los años 70;
Que el campo se puso de pie recogiendo el enérgico clamor campesino el 10 de Octubre de 1970,
Que la solidaridad entre los hombres y los pueblos , nacen de la lucha por conquistar sus derechos;
Que las Ligas Agrarias Chaqueñas nacieron como único camino para conquistar la democracia y la libertad;
Que su meta era conseguir justicia para el campo; Que el Primer Congreso de las Ligas Agrarias se realizó en Presidencia Roque Sáenz Peña el 14 de Noviembre de 1970;
Que estaban formadas por más de 60 colonias organizadas que se capacitaban consolidando el movimiento;
Que la unión de las Ligas Agrarias incrementó notablemente el número de socios de las cooperativas y renovó los cuadros dirigenciales;
Que el plan de Acción analizaba la situación del campesinado, el fondo algodonero nacional;
Que pedían se cumpla con el otorgamiento de créditos para activar la economía agropecuaria,
Que exigían la entrega de títulos de tierras a los que les fueran sacados en 1958 en la zona de Castelli,
Que querían más escuelas, más y mejor educación en zonas urbanas y especialmente en zona rural,
Que una luchaban por mejor situación sanitaria en la provincia;
Que por ello; Es necesario:
Artículo 1°: Concientizar desde la información histórica, social, cultural, educativa, política a los ciudadanos de nuestra ciudad;
Artículo 2°: Activar la memoria, porque conociendo la historia se ilumina el presente y se genera el futuro en la vida de los pueblos;
Artículo 3° : Reconocer que las Ligas Agrarias hicieron verdadera cultura luchando por la libertad de los pueblos desde el trabajo de la tierra, la educación de sus hijos y el compromiso hasta entregar la vida en busca de justicia.-
Artículo 4º : Dar forma
Osvaldo Lovey, Secretario General de las Ligas Agrarias del Chaco,
por Lucho Soria
"GRITA LO QUE SIENTES"
Osvaldo Lovey fue secretario general de las Ligas Agrarias del Chaco. Años después, cuando se crea el Movimiento Peronista Montonero en Roma en 1979, fue designado secretario general de la rama agraria. En la actualidad integra la cooperativa "El Zorzal", de Machagay, provincia del Chaco.
--¿Cómo se formaron las ligas?
--Había una necesidad colectiva derivada de las reivindicaciones insatisfechas de los pequeños y medianos agricultores. Las Ligas surgen en el Chaco para expandirse después ampliamente por la región noreste e incluso en parte de la pampa húmeda. En esos años esas provincias venían sufriendo un azote económico muy grande a causa de la caída de los precios de la producción --por ejemplo, el algodón chaqueño--, lo que provocaba un éxodo constante de gente. Obreros rurales, pequeños y medianos productores abandonaban sus campos, sus chacras y se iban a Buenos Aires por falta de futuro. Las Ligas fuerin una herramienta fundamental para defender nuestros intereses, ya que los grandes monopolios que operaban en la compra y venta y en la industrialización de los productos primarios estaban acostumbrados a fijar los precios a su antojo. Esta es una de las razones vitales que dan origen a las Ligas. Después hubo elementos más sociopolíticos que facilitaron esta construcción. Las políticas de la dictadura militar generaron una fuerte ola de reacciones populares en todos los sectores. No nos olvidemos que las Ligas no fueron un movimiento aislado: tenían que ver con lo que estaba pasando en el país con los trabajadores, el movimiento estudiantil, etc.
--¿Cómo recordás la asamblea fundacional?
--La asamblea fundacional fue el primer cabildo abierto del agro chaqueño, y así lo llamamos en aquella época. El lema era "grita lo que sientes" y se realizó en Roque Saenz Peña, la zona algodonera por excelencia. Pero no fue una cosa que surgiera de un día para otro, ya que tenía sus antecedentes en las primeras movilizaciones encabezadas aquí por la Federación Agraria Argentina. Yo siempre digo que todo el movimiento de las Ligas lo inició la Federación Agraria Argentina. Lo que pasa es que después, al defeccionar, la Federación estuvo dirigida por hombres que se prestaron al juego de los sectores monopólicos de esa época, en connivencia con el gobierno de turno. Entonces a este movimiento lo continuaron los sectores juveniles, como el Movimiento Rural, de la Acción Católica, al que muchos estábamos integrados, además en los centros juveniles cooperativistas. Esas fueron las dos vertientes de jóvenes que nos pusimos al frente de forma improvisada en las primeras movilizaciones y le dimos continuidad. Al quedarnos sin una entidad orgánica que dirigiera el movimiento, se formó una nueva entidad, que fueron las Ligas Agrarias.
--En ese marco, ustedes cuestionaron severamente en una asamblea a Di Roco que en ese momento estaba el frente de la Federación.
--Por supuesto. El era el presidente de la Federación y en una de las asambleas fue abucheado espontáneamente por la gente. Casi lo bajan del palco. Había venido a parar la mano, a poner paños fríos. Decía que había que esperar, que las autoridades del gobierno tenían buenas intenciones. Pero eso no tenía ninguna relación con lo que estaba pasando en la realidad. En premio a esa lealtad de intereses, el presidente Lanusse lo llevó como ministro de Agricultura. Precisamente, la visita de Lanusse a una concentración de las Ligas, dos después del primer cabildo abierto, fue el hecho que les dio una notoriedad de alcance nacional, que hasta ese momento no tenían.
--¿Porqué fue Lanusse a esa reunión?
--El había anunciado una gira por toda la región. Vino al Chaco, fue a Misiones, después fue a Tucumán, donde le tiraron naranjas. En parte era una gira proselitista porque, en ese momento, Lanusse estaba impulsando el Gran Acuerdo Nacional y pretendía postularse como candidato a presidente. Cuando apareció por Resistencia, nosotros hicimos un planteamiento público: que si el presidente quería conocer los problemas del Chaco tenía que venir a Saenz Peña, porque en la Capital no estaban los problemas. Lo desafiamos al afirmar que si él no estaba dispuesto a venir al interior del Chaco organizaríamos una caravana a Resistencia con los agricultores para demostrar cuál eran los verdaderos problemas. Este pronunciamiento público de las Ligas dio origen a una serie interminable de negociaciones. Viajamos a Buenos Aires, nos entrevistamos con Manrique, que en ese momento era ministro de Bienestar Social, para ver de qué modo y en qué marco iría Lanusse a Saenz Peña. Nosotros planteamos nuestras condiciones: lo invitábamos a una asamblea de productores, pero que esa asamblea la organizaríamos nosotros. Finalmente, en contra de los consejos que le daba el gobernador Maza para que no concurra, aceptó el desafío y vino. Así fue cómo él estuvo en el palco, frente a cinco mil agricultores convocados por las Ligas Agrarias. Ahí aprovechamos para plantearle públicamente los problemas, algunos de los cuales lo involucraban directamente a él y a su familia. En el Chaco se habían dado en concesión 1.100.000 hectáreas a un consorcio formado por la empresa Pedro y Antonio Lanusse y una firma norteamericana para explotar el suelo y el subsuelo. En la asamblea lo hostigamos duramente con este tema y Lanusse se vio obligado a anunciar públicamente que ese proyecto estaba muerto. Fue una de las grandes victorias de las Ligas porque, además, esa pulseada con Lanusse nos significó obtener un montón de reivindicaciones que habíamos acordado previamente como condición para que él pudiera venir.
--¿Monseñor Italo Di Stéfano jugó un rol fundamental en esa época?
--Sin duda. En el primer período, cuando la juventud agraria tomó las banderas que había abandonado la Federación, el rol que desempeñó el obispo Di Stéfano fue fundamental por una razón muy sencilla: la gente descreía de la clase dirigente, se sentía traicionada. De algún modo, la única autoridad en que la gente confiaba era en el obispo, ya que nosotros cumplíamos un rol de activistas en cuanto a lo organizativo pero nuestra credibilidad todavía estaba siendo puesta a prueba. El fue uno de los que se puso al frente y cumplió un rol muy importante. En los acontecimientos posteriores, cuando las Ligas tomaron fuerza orgánica, hubo una serie de discrepancias con Di Stéfano y se alejó del movimiento. Pero nosotros rescatamos su tarea porque en la primera etapa desempeñó un rol fundamental.
--¿Qué sentís, tantos años después, cuando caminás por el Chaco?
--Es una mezcla de muchas cosas. Hay zonas que recorro en las que me agarra una nostalgia muy grande, porque en otros años eso era un hervidero de gente. Era un Chaco que se sustentaba en la unidad económica familiar, un lote de cien hectáreas lo trabajaba toda la familia y, a su vez, daba trabajo a otros obreros rurales. Hoy son zonas semi despobladas a causa del proceso de tecnificación y de concentración de la propiedad de las tierras. El Chaco es otro. En cuanto al Movimiento Rural, cumplió un rol previo muy importante en lo que hace a la formación del material humano. Ayudó a constituir los fundamentos ideológicos y sociales de toda una generación que después convirtió toda su actividad a la militancia social y política.
--¿Cómo recordás a Carlos Picolli?
--Carlos siempre está presente en mis recuerdos. Aparte de haber sido nuestro compañero de lucha y uno de los principales iniciadores del movimiento en esta región, fue mi amigo más entrañable. Son pérdidas irreparables que a uno le dejan un vacío que, como dice la canción, son muy difíciles de llenar.
Rafael Yacuzzi
"Nada de eso fue inútil"
Preso y luego exiliado, al regresar a la Argentina dejó de ejercer el sacerdocio, y hoy como antes, vive como cooperativista en Villa Ana, Santa Fe.
En su testimonio hace un balance sobre aquellos años y cuenta cómo fue su militancia social. Rafael Yacuzzi, 63 años, campesino, ex cura, fue uno de los gestores de las Ligas Agrarias.
Preso y luego exiliado, al regresar a la Argentina dejó de ejercer el sacerdocio. Hoy, como antes, vive y trabaja como cooperativista en Villa Ana, Santa Fe.
--¿Cómo comenzó su militancia social?
--Yo pertenecía a una familia campesina, estaba muy identificado con la vida de los trabajadores rurales y los pequeños productores y, además, trabajaba como trabajo ahora. Me ganaba el pan con el sudor de la frente. Además, como sacerdote, no podía permanecer indiferente al dolor social. Fue una opción que me trajo el rechazo de los más poderosos. Así como, en su momento, había sentido el llamado de Cristo, sentí el llamado de la gente. Para esa época se acentuaba la presencia de la corriente tercemundista y yo no veía contradicciones entre la militancia y el ejercicio del sacerdocio. No por eso dejaba de celebrar la misa, de confesar, de bautizar, etc.
--¿Cuál era la relación entre dar misa y repartir un volante?
--Eran dos actividades que uno se sentía llevado a realizar. Pero no puedo dejar de confesar que cuando uno repartía un volante que hablaba de la organización del pueblo o del rechazo a las injusticias sociales, en el fondo el mensaje era lo mismo, o sea el mensaje evangélico.
--¿Cuál era la actitud de la jerarquía eclesiástica frente a su militancia?
--Hubo ciertas críticas, ciertas incomprensiones. Pero nunca hubo sanciones. El obispo de mi diócesis me hizo algunas observaciones. Pero entre el criterio de la jerarquía y el criterio del Evangelio, me quedé con lo último porque allí estaba la vida de la gente. En esa época había un auge de las luchas sociales y uno se sentía identificado con eso. La gente veía la presencia de los sacerdotes, lo digo en plural, porque éramos muchos los que estábamos en ese camino, como un respaldo concreto, más aún en el Chaco, con monseñor Italo Di Stéfano, aunque años después él se apartó. La gente requería nuestra presencia, y cuando faltábamos a las reuniones después venías las críticas. Me consideraban uno de ellos.
--¿Cuál es su balance de aquellos años?
--Fundamentalmente la conciencia y la decisión para luchar por los legítimos derechos sociales. Las Ligas fueron el movimiento gremial campesino más importante no sólo porque fueron un instrumento de organización solidaria de la gente, sino por las reivindicaciones alcanzadas, como el precio compensatorio de la cosecha, la creación de los sindicatos de los trabajadores rurales, el acceso a créditos, los cursos de capacitación, etc. Hubo grandes sacrificios, es cierto, grandes dolores y sufrimientos, pero también alegrías entrañables. Y mása allá de los resultados, nada de eso fue inútil. Fueron semillas que con el tiempo dieron y seguirán dando frutos porque siempre hay y habrá gente luchando por sus derechos y por los derechos de todos. Y eso, aunque les pese a muchos, es la continuidad de aquello. Sí, es la continuidad. Fuente: Revista Los 70, 1997
jueves 1 de mayo de 2008
DESCANSA EN SU AMADO PUEBLO
Trasladaron los restos de Rafael Yaccuzzi a Villa Ana El pasado sábado 12 de abril, al cumplirse 39 años de haber liderado el 'Ocampazo del ‘69' (Marcha del Hambre de los Pueblos del Norte Santafesino, primera manifestación popular contra la dictadura de Juan Carlos Onganía en el país, ferozmente reprimida por las fuerzas de seguridad) fueron trasladados los restos de Rafael Yaccuzzi a Villa Ana.
En la vecina localidad ejerció su misión pastoral (siendo párroco) y su lucha social en defensa de los más humildes y desamparados, abrazando la causa del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo. Perseguido, injuriado, encarcelado y exiliado por regímenes dictatoriales, regresó a su amado pueblo para fundar la Cooperativa 'El Quebracho Colorado', su último gran aporte para la generación de empleo digno en la zona.
Antes de fallecer, en noviembre de 2001, había solicitado ser enterrado en Villa Ana; todo este tiempo, su cuerpo estuvo alojado en un nicho familiar del Cementerio Municipal de nuestra ciudad, esperando que sus compañeros de la lucha social y política, hagan realidad su deseo.
Precisamente, la Cooperativa El Quebracho Colorado y la Asociación Norte Amplio por los Derechos Humanos organizaron el postergado homenaje, con el traslado de sus restos desde Villa Ocampo por la Ruta Provincial 32, que desde el 15 de diciembre de 2003 lleva el nombre de 'Rafael Yaccuzzi', hasta la vecina localidad de Villa Ana; acompañado por legisladores nacionales y provinciales, dirigentes políticos y sociales, familiares, compañeros y vecinos.
Allí, su primo, el actual cura párroco Armando Yaccuzzi, celebró una misa de cuerpo presente en el Templo Parroquial; para luego trasladarlo definitivamente a su última morada, una tumba especialmente construida con el diseño arquitectónico de una chimenea, en alusión a su inclaudicable compromiso por mantener y generar fuentes de trabajo del norte santafesino, donde La Forestal se llevó todo.
BUSCÓ LAS CAUSAS DE LA OPRESIÓN
En su homilía, el Padre Armando destacó: 'Nuestro hermano Rafael, si hay algo que asumió con plenitud, es el compromiso del servicio al pobre, al más necesitado. No un servicio asistencial, un servicio pasajero; sino buscando las causas profundas de esa opresión y buscando los caminos de generación, de promoción, de todo aquello que lo ponga del pie al pobre y le de una calidad de vida'.'Los que son de Villa Ana conocen muy bien toda la trayectoria, todos los emprendimientos, todos los contactos que ha tenido Rafael con la comunidad; es curioso que especialmente la gente más humilde es la que rescata la memoria y se acuerda de los gestos de Rafael. La partida de él nos tiene que dejar a todos un mensaje vivo de su paso por acá', reflexionó.
Seguidamente, agregó: 'Nosotros como cristianos estamos en el exilio, nos dice el Evangelio, y la carpa de campaña, que es nuestro cuerpo, se va a perder; pero nuestra patria definitiva la tenemos junto al Padre. En ese camino, lo que quiere el Señor, es que gastemos nuestra vida ofreciéndosela, porque dando la vida es como se la reconquista; y en ese sentido, hasta el final Rafael entregó su vida por aquellos que más lo necesitan'.
El Padre Armando comentó que 'en sus últimos momentos, atendido por el Padre Farinello, se entregó en manos del Señor; entregó toda su vida por la liberación de sus hermanos. A veces, nosotros nos encerramos en una vivencia de Iglesia, en cierta actividades que son buenas pero no vemos más allá, lo que podríamos llamar los valores del Reino; porque la Iglesia es un signo visible de que el Reino de Dios está presente, pero el Reino de Dios es mucho más amplio, y los valores del Reino no están todos concentrados en la Iglesia'.
39 AÑOS ATRÁS
En el mes de abril, los diarios de todo el país publicaron las noticias de los disturbios en el norte santafesino. Pueblos enteros organizaron una Marcha del Hambre.Para contenerlos, la Guardia Rural debió acudir a sus fusiles. Pero ella misma no parece demasiado convencida. Por lo menos, el alto jefe que nos lleva en su jeep, después de acorralar bueyes perdidos en todos los rincones de la conversación, exclama de pronto, como a pesar suyo: 'La gente está oprimida'.
Los signos están allí, para el que quiera reconocerlos. En mitad del monte hemos visto quebrada la habitual mansedumbre de la misa, y en la voz de un cura joven con ojos incendiados recogimos un eco de furia de los viejos profetas:
'En cada hachero oprimido vemos el rostro de Dios pisoteado'.
RODOLFO WALSH, periodista
Las Ciudades Fantasmas - 1969
Ante el drama de la desocupación que día a día se agravaba, distintos sectores que trabajaban en la promoción en diversos lugares se empiezan a juntar viendo cómo coordinar y enfrentar esta política de empobrecimiento llevada adelante por el plan económico de la dictadura.
De esos encuentros surge la idea de hacer una marcha, que se denominaría 'Del Hambre', a pie, hasta Santa Fe. Partiría desde Villa Ocampo, con diversas adhesiones de los pueblos del norte y transitando por la Ruta Nacional 11, para reclamar en la capital provincial una urgente solución al gobernador, contralmirante Eladio Modesto Vázquez, instalando una olla popular frente a la Gobernación.
Desde Villa Ana, una de las apoyaturas de la protesta se movía incansablemente. Era el párroco del pueblo, Rafael Yaccuzzi. Tenía 34 años de edad y nueve de estado religioso. Había asumido el compromiso de defender los intereses de los trabajadores y desposeídos de la zona.
RAÚL BORSATTI, periodista
La Rebelión - 1999
-¿Usted cree sinceramente en la insurrección sin medios?.
-San Martín tampoco tuvo opción. Para poder rescatar el país ocupado tuvo que organizar un ejército de liberación con los medios a su alcance. Nosotros tendremos también nuestras patricias mendocinas y todos llenarán una función de colaboración en la lucha. Mire, yo en Villa Ocampo vi una criatura de siete años en la manifestación. Le pregunté qué hacía allí y me dijo: estoy porque mi papá está preso. Yo creo que cuando esa mujer sea madre de familia no tendrá que ir a ninguna concentración a pedir por los presos, estará acostumbrada a pelear para que su hombre no vaya a la cárcel por defender el pan.
RAIMUNDO ONGARO, sindicalista
Revista Así - 1969
Yo nací en Villa Ocampo hace 34 años, y toda mi vida de sacerdote la he cumplido en la zona, en Villa Ana, en Tacuarendí, en Reconquista. Me siento norteño, me siento santafesino, pero más que nada me siento solidario con los hombres; parte de una humanidad que tiene que ser liberada, y para esa liberación tengo que luchar yo también. No me preocupa lo que pueda decirse de mí, ni las medidas que tomen.
Yo estoy viendo las calamidades que afligen a mi gente. El monte no es para vivir, sino para morir, una muerte lenta, pero no se trata del destino de toda persona, sino que allí parece buscado. El hachero vive peor que un animal, y al fin de su jornada no tiene en su rancho más que un poco de grasa y una papa. Donde yo estoy, Villa Ana, parece un pueblo de muertos. Había nueve mil habitantes, hoy no alcanzan a dos mil quinientos. Se movían once trenes, hoy no pasa ninguno. Ni cabina telefónica ha quedado. El monte avanza otra vez sobre el pueblo; en mi propia cocina he matado víboras. Apenas quedan tres aserraderos que ocupan treinta personas y pagan con vales. El mayor ingreso económico del pueblo son sus noventa jubilados. Y esto se repite en todo el norte de Santa Fe. ¿Quieren que me quede quieto?.
RAFAEL YACCUZZI, sacerdote
Revista Así – 1969
Envío:Agndh
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