8 de mayo de 2013

POR EL POLICIA INFILTRADO EN UNA AGENCIA DE NOTICIAS.

POR EL POLICIA INFILTRADO EN UNA AGENCIA DE NOTICIAS
Todos los jefes bajo investigación
Por Raúl Kollmann
A raíz de una orden de la ministra de Seguridad, Nilda Garré, el jefe de la Policía Federal (PFA) dispuso que se investigue a todos los jefes de la sección Reunión de Información de la División Análisis de la PFA. La pesquisa se puso en marcha a partir de la denuncia de que el oficial mayor de Inteligencia Américo Alejandro Balbuena estuvo infiltrado desde hace más de una década en la Agencia Rodolfo Walsh, una agencia de noticias que cubre conflictos sociales. Por esa vía del espionaje –dicen en el Ministerio de Seguridad–, Balbuena accedía a todos los datos sobre las organizaciones sociales. En concreto, lo que deben explicar los jefes es si sabían que Balbuena violaba una regla escrita del Personal Civil de Inteligencia (PCI), que les impide trabajar en cualquier medio de prensa.

La Agencia Rodolfo Walsh denunció que Balbuena ingresó al medio en 2002, durante el gobierno de Eduardo Duhalde, y su trabajo periodístico consistía en armar la agenda social, por lo que estaba al tanto, por ejemplo, de todas las actividades en las que se reclamó el esclarecimiento de la desaparición de Luciano Arruga o las acciones de los familiares de las víctimas de Cromañón o las convocatorias de Quebracho, las organizaciones de estudiantes universitarios o los delegados de subterráneos. Ayer, numerosas organizaciones sociales se reunieron para expresar su repudio y condena a la operación de inteligencia protagonizada por Balbuena. “Está claro que también la Federal tiene su proyecto X, igual que la Gendarmería”, coincidieron la abogada Myriam Bregman y los dirigentes del Nuevo MAS, Héctor “Chino” Heberling, y José Castillo, de Izquierda Socialista, que fueron parte de las organizaciones que ayer se dieron cita en la sede de la Correpi. También hubo coincidencia en señalar que el caso no se resuelve con un sumario interno y que existe responsabilidad del gobierno nacional.


Durante el fin de semana, apenas descubierto el caso, la ministra Garré pasó a disponibilidad a Balbuena y le ordenó al jefe de la Federal, Román Di Santo, que determine si otros funcionarios de la sección de Reunión de Información de la Policía Federal incumplen la Ley de Inteligencia, ya que –según Garré– es claramente incompatible ser PCI y trabajar en una agencia de noticias monitoreando a las organizaciones sociales. 


Supuestamente, Balbuena trabajaba en Inteligencia Criminal, es decir en la búsqueda de información sobre las grandes bandas. Lo que queda claro para la Agencia Rodolfo Walsh es que estaba infiltrado y no lo pudo haber hecho sin el visto bueno de sus jefes. Ayer trascendió que la investigación ordenada por Garré abarcará a la totalidad de los responsables del área de la Policía Federal.

Fuente:Pagina12
 Américo Alejandro Balbuena
FuenteFoto:Web



7.05.2013
expectativa por el sumario administrativo que instruyó garré
Secuelas del espionaje en la Walsh 
El escándalo por la infiltración del oficial de inteligencia de la Policía Federal Américo Alejandro Balbuena en la Agencia de Noticias Rodolfo Walsh y su inmediato pase a disponibilidad por parte de la ministra de Seguridad, Nilda Garré podría revelar una trama de espionaje que exceda las facultades de la fuerza de acuerdo a la ley de inteligencia. 
Por: G. A. M. 
El escándalo por la infiltración del oficial de inteligencia de la Policía Federal Américo Alejandro Balbuena en la Agencia de Noticias Rodolfo Walsh y su inmediato pase a disponibilidad por parte de la ministra de Seguridad, Nilda Garré podría revelar una trama de espionaje que exceda las facultades de la fuerza de acuerdo a la ley de inteligencia. 

Balbuena responsable en la agencia noticiosa de la agenda de actividades políticas, lo que le dio acceso a los movimientos de organizaciones políticas y sociales, según pudo reconstruir Tiempo Argentino, era personal civil de la Policía Federal. 

Su cargo era el de auxiliar superior de Inteligencia anteriormente denominada división de Análisis Delictivo, e ingresó como infiltrado en el año 2002, bajo el mando del jefe policial Roberto Giacomino durante la presidencia de Eduardo Duhalde. 

Fue sostenido en su rol por las subsiguientes conducciones de la Federal ya en gobiernos kirchneristas, por lo que el sumario interno que también instruyó Garré podría echar luz sobre cuáles eran las funciones que se le habían encomendado en los últimos años, y cuál era su cadena de mando desde 2003 a la fecha. 

El responsable político de la fuerza fue el ahora senador Aníbal Fernández, a cargo de la cartera de Justicia y Seguridad, hasta su desdoblamiento. 

Según fuentes policiales, cada superintendente de Interior de la Federal supo de la infiltración de Balbuena en la Agencia Walsh y fueron los destinatarios de la información que pudo haber colectado en tareas de inteligencia. Incluso, el mismo Horacio Giménez, hoy a cargo de la Policía Metropolitana ocupó ese rol durante su desempeño en la Federal y debió haber conocido que era un agente infiltrado. 

Balbuena reportó durante todo este tiempo a lo que en la jerga se denomina "manipulador o controlador", que a su vez escaló toda la información recopilada por el informante a su jefe de Departamento. 

El caso de Balbuena, a quien se separó provisoriamente durante la investigación, es el segundo en la historia de la fuerza en ser expuesto a la luz pública. 

Fuentes policiales deslizaron que por algún motivo fue delatado a quienes lo denunciaron públicamente. Su origen como oficial auxiliar es idéntico al del célebre espía Ciro Gerardo James, protagonista del escándalo por las pinchaduras telefónicas ilegales que salpicaron al jefe de gobierno porteño Mauricio Macri, causa elevada a juicio oral.
Fuente:TiempoArgentino
Envío:Agnddhh