16 de octubre de 2015

LA PLATA: FALLECIÓ LA TITULAR DE ABUELAS DE PLAZA DE MAYO FILIAL LA PLATA.

SU FALLECIMIENTO

Jorgelina Azzarri 
16 de Octubre de 2015
Jorgelina Azzarri Jorgelina Azzarri Titular de Abuelas de Plaza de Mayo filial La Plata desde la creación de la emblemática entidad; mujer de firmes convicciones y carácter enérgico; generosa, luchadora y de sonrisa fácil, falleció, a los 82 años, Jorgelina Azzarri de Pereyra. 

“Coqui”, como todos la conocían, había nacido el 6 de junio de 1933 en esta ciudad, en el seno de una familia numerosa, cuyos padres, Jorge Marcos y Natividad D´Azagastizal, eran químicos farmacéuticos.

Tuvo cuatro hermanas y un hermano. Completó sus estudios secundarios en el entonces Liceo de Señoritas y casi de inmediato, todavía muy joven, se casó con el abogado Osvaldo Pereyra.

El matrimonio tuvo tres hijos, Liliana, Marcelo y María Alejandra, y Jorgelina, dedicada por entero a la atención de los suyos, vio formarse así el hogar que tanto había anhelado. Su historia estuvo marcada, alternativamente, por las emociones más extremas.

En octubre de 1977 desapareció, en manos de la Armada, su hija Liliana, que estaba embarazada de cinco meses, y en aquel tiempo, de búsqueda desesperada, experimentó lo más atroz que puede sentir una madre.

Dos años después, producto de ese duro golpe en la familia, se enfermó y murió su marido, y ahí, después de volver a caer, supo levantarse para seguir firme un camino que ya le había sido trazado.

“Lali”, como ella llamaba a su hija mayor, había sido asesinada, luego se supo, el 15 de julio de 1978; el 9 de noviembre de 1985, después de una pelea de largos años, en un local todavía prestado, se inauguró la sede local de Abuelas de Plaza de Mayo, y Jorgelina, entre sorprendida y orgullosa, aceptó la designación de titular de la institución.

Unos meses antes, en marzo, se había realizado la primera exhumación vinculada a los desaparecidos y el Equipo Argentino de Antropología Forense identificó a Liliana en el cementerio de Mar del Plata.

Nunca, ni aun en los momentos de mayor desazón, Jorgelina bajó los brazos, y el tesón y la esperanza que guiaron cada uno de sus pasos tuvieron sus frutos con la mejor de las compensaciones, allá por 2008: otra restitución, la número 95, fue la de su esperado nieto, Hilario.

Durante más de dos décadas se la vio trabajar en la causa prolongadas horas, los lunes, miércoles y viernes, en la sede platense que la organización pudo conseguir, finalmente, como definitiva y propia, en la calle 8 Nº 835, piso 6.

Alegre, jovial y compañera incondicional, fue una abuela que se volcó de lleno a la relación con sus nietos y así, además de lograr una relación sana y franca con Hilario, disfrutó profundamente de su estrecho vínculo con Santiago, Milagros y Ana. Jorgelina Azzarri se caracterizó por una personalidad intensa, arremetedora, y de trato afable.

Tuvo incontables y muy buenas amigas, y lo que más le gustaba era estar rodeada de sus seres queridos y, cada vez que las circunstancias se lo permitían, encarar algún viaje.
Fuente:ElDia

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