20 de diciembre de 2015

COLOMBIA.

Ivan Márquez: Por primera vez en un acuerdo de paz las víctimas serán oídas 
Resumen Latinoamericano /AVN/ 15 Diciembre 2015.- 

El representante de la delegación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (Farc-EP), Iván Márquez, aplaudió la firma del acuerdo de reconocimiento de las víctimas del conflicto armado, pues por primera vez estas personas serán oídas.

Tras la suscripción del documento, en La Habana, Cuba, Márquez explicó que ahora las víctimas y sus organizaciones desempeñarán un papel crucial en este acuerdo de paz alcanzado entre el Gobierno de Colombia y las Farc-EP, pues podrán corregir las asimetrías que los órganos del Estado han mostrado a la hora de perseguir los delitos cometidos a lo largo del conflicto, favoreciendo la impunidad de agentes del Estado

“Por primera vez en un acuerdo de paz las organizaciones de víctimas podrán presentar informes con acusaciones ante la jurisdicción creada, los cuales deberán ser atendidos por la misma y las víctimas deberán ser oídas antes de imponer sanciones a quienes reconozcan sus responsabilidades”, comentó Márquez en referencia a uno de los puntos del acuerdo, que establece la creación de una jurisdicción especial para la paz y que tendrá competencia sobre todos los que hayan participado en el conflicto.

En transmisiones de Telesur, Márquez resaltó que este es el primer acuerdo de paz alcanzado en Colombia que no se ha encerrado con una amnistía general para todos los que intervienen en el conflicto, sino que a través de la creación de una jurisdicción especial para la paz se podrán conocer sobre todas las violaciones de derechos y sobre todos los responsables de éstas

“Quienes hasta ahora históricamente se habían amparado en la impunidad para cometer graves crímenes contra los colombianos deberán comparecer ante el país y asumir sus responsabilidades”, añadió.

El representante de la delegación de las Farc-EP dijo que la verdad debe marcar el único camino para construir una mejor Colombia.

“El acuerdo alcanzado citó el derecho a la verdad en el vértice superior del sistema diseñado y establece herramientas eficaces para establecer la verdad sobre lo ocurrido durante el conflicto.

Sin verdad no hay reconciliación posible. La verdad debe marcar el único camino para reconstruir la sociedad colombiana tras años de enfrentamiento”, añadió.

Para Márquez, el origen del conflicto armado, que se mantiene en esa nación neogranadina desde hace más de 50 años, es anterior a la fecha de creación de las Farc.

Hablan las guerrilleras víctimas del bombardeo del Estado Colombiano al campamento de Raúl Reyes, FARC-EP 
Por Dick & Miriam Emanuelsson, ANNCOL/NICARAGUA/MÉXICO/ Resumen Latinoamericano/2015-12-15 .-

Hoy, 15 de diciembre 2015, se suscribe entre el gobierno de Juan Manuel Santos y la Delegación de Paz de las FARC-EP el 5º punto de la agenda de paz sobre el tema de las Víctimas. Ha llegado una selección de víctimas desde Colombia para presenciar el histórico día. Pero el tema ha sido presentado en los medios oficialistas que “todas las víctimas son de las FARC”.

Videos:
1. Hablan las guerrilleras Susana y Diana víctimas del bombardeo en el campamento del Comandante Raúl Reyes el 1º de marzo de 2008 (1,25 horas): https://youtu.be/Bjievps84FM

2. Entrevista (56 minutos) con los padres de los universitarios mexicanos asesinados en el bombardeo: ¡“A convertir el dolor en lucha”! https://youtu.be/VhB0m9vbUQ8?list=PLrKXSXO-RwT3IcRub6nHn6zBI05ZnKhru

En realidad la insurgencia es responsable por una mínima cuota de las víctimas durante el conflicto social y armado de más de 50 años, calculada por los organismos de DDHH y ong´s a un 15-20 por ciento.

Compáralo con la responsabilidad del Estado y su “Monstruo”, como tildó Salvatore Mancuso el paramilitarismo, que juntos con las FF.MM. representan 70 por ciento de los horrores del conflicto colombiano.

Por lo menos cinco perforaciones en la espalda de la enfermera del campamento, la guerrillera Yarlenis, fue la respuesta del Ejército Colombiano cuando pedía de auxilio.

Lo mismo pasó éste guerrillero. Fotos: Ejercito y reportos ecuatorianos.
ANNCOL, por su parte, presenta en el siguiente reportaje dos víctimas que no están presentes en La Habana hoy.
Son las guerrilleras Susana Téllez y Diana Torrez, sobrevivientes del bombardeo ordenado por Álvaro Uribe y su ministro de Defensa Juan Manuel Santos el 1º de Marzo a las 00.30 horas.

Unos 30 guerrilleros y cinco universitarios mexicanos estaban durmiendo en sus ´caletas´, sin darse cuenta que una de las peores matanzas contra seres humanos en Latinoamérica sería una triste realidad cuando la primera bomba de 250 libras (113,4 kilogramos) caerían sobre sus cuerpos. Solo una carpita y mosquitero eran las “protecciones”. La guerrillera Diana Torrez es llevada por dos soldados ecuatorianos. Después el bombardeo se arrastró y logró esconderse toda la noche bajo un basural de hojas de los árboles, lo que seguramente fue su salvación.

SANTOS SE HINCHARÁ HOY CON FRASES y declaraciones sobre la paz.
Pero su “paz” no es del pueblo colombiano sino de las Locomotoras Mineras, los ganaderos y el capital financiero transnacional especulativo. En la sombra están los generales, militaristas o corruptos, esperando para “mamar gallo al Acuerdo de Paz”, antes que haya secado la tinta de las firmas de ambas partes.

Las guerrilleras de las FARC, Susana y Diana, lisiadas por el bombardeo, no se encuentran en La Habana para presenciar la firma sobre el tema de las Víctimas. Se encuentran en exilio en Managua, Nicaragua desde hace casi ocho años. Dicen, que cuando el Secretariado les ordena para empacar las maletas y nuevamente incorporarse a las filas guerrilleras para cumplir sus tareas, ahí estarán. Porque son y siguen siendo de las FARC, sean como sean las circunstancias.

La guerrillera Susana Téllez es tranquilizada por el ministro de Defensa de Ecuador, Wellington Sandoval. 

EN ESTA EXTENSA ENTREVISTA de 85 minutos relatan cómo fue el bombardeo esa noche fatal y el día siguiente cuando llegaron las tropas ecuatorianas, cómplices del Ejército Colombiano, al lugar en donde murió el Comandante Raúl Reyes y su cordón de seguridad.

Cuentan las guerrilleras como fueron primero dos bombardeos con bombas de 250 libras seguidos por los helicópteros Black&Hawk que venían ametrallando al campamento y desembarcando tropas regulares, cometiendo crímenes de guerra que es cuando el soldado da un tiro de gracia en la espalda a su contrincante. Los testigos para ese crimen son Susana, Diana y Lucía Morett, la universitaria mexicana que sobrevivió al bombardeo. 

La universitaria mexicana Lucía Morett en la llegada a Nicaragua donde fue recibido por presidente Daniel Ortega. 
Verónica Velázquez, mexicana muerto en el bombardeo.

POR ESO HAN SIDO BUSCADAS por los agentes enviados por el dúo Uribe & Santos para acabar con las tres mujeres valientes que no se han dejado presionar por la horda fascista colombiana.

Y cuentan las dos mujeres, que lograron salvarse de los agentes enviados que las buscaban para asesinarlas en el Hospital Militar en Quito, Ecuador. Fueron llevadas ahí desde el campamento bombardeado gracias al ministro de Defensa de Ecuador, Wellington Sandoval que las protegió hasta la segunda semana de mayo de 2008 cuando fueron llevadas a Nicaragua.

La universitaria mexicana Lucia Morett, por su parte, se vio obligada de refugiarse en un lugar desconocido en el mundo después que regresó a su tierra mexicana. El régimen pro yanqui de Felipe Calderón no hizo una sola protesta contra el régimen Uribista&Santista que asesinó a sangre fría a cuatro jóvenes compatriotas que en la prensa reaccionaria mexicana y colombiana fueron catalogados como “guerrilleros en preparación”. Los cinco universitarios habían llegado al campamento después un evento en la capital ecuatoriana, convocado por el Movimiento Continental Bolivariano (MCB). Después el evento fueron rumbo a Sucumbios y el campamento guerrillero para encontrar más elementos en el lugar para sus tesis sobre estudios latinoamericanos que realizaban en la UNAM, Universidad Nacional Autónoma de México.

EL ATAQUE AL CAMPAMENTO del integrante del Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP, Raúl Reyes fue ejecutado en Sucumbíos, Ecuador, 1700 metros de la frontera colombo-ecuatoriana. El campamento servía transicionalmente como un lugar donde Reyes recibía mensajeros de diferentes gobiernos para facilitar la liberación de prisioneros de guerra que tenían las FARC en ese momento, relatan las guerrilleras. El ataque fue duramente condenado por la comunidad internacional.

¿Quién era el/la Infiltrado/a? 
ABRIL 2005: 
La joven y guapa guerrillera que se preparó para la entrevista era Susana Téllez, afrocolombiana que era parte del cordón de seguridad del comandante Raúl Reyes. La había escuchado el día antes en el aula del campamento cuando dio una charla de más de una hora sobre la estructura orgánica de todo el movimiento guerrillero de las FARC, desde las milicias populares hasta el Partido Comunista Colombiano Clandestino, PCCC. Lo hizo con una elegancia y seguridad política que me impresionó, sabiendo que ella había sido formado adentro de las filas guerrilleras desde los 13 años.

Susana Téllez en abril 2005. 
Era un año duro, decía tanto ella como Raúl Reyes. Uribe estaba obsesionado por una victoria militar y había lanzado “Plan Patriota”, el sucesor del Plan Colombia para dar con todo contra las FARC y el ELN. Los gringos ya tenían más experiencia del tema colombiano.

Lograron capacitar sus colegas colombianos en unir los diferentes ramas de las FFMM para combinar los ataques terrestres con la aviación, asesorados por los dos mil asesores militares estadounidenses en Colombia. La inteligencia militar colombiana también se lanzaba con todo, espiando a la oposición popular para desacreditarla, utilizando sus “peleles” en Caracol y RCN. Llegaron estos “colegas” para hacer “Un Día en el Ejército”, montándose el camuflaje en la base de Entrenamiento del Ejército en Tolemaida “para sentir como era estar en el campo de batalla”. No es de sorprenderse semejante periodismo ligado a la guerra.

CUANDO VEO NUEVAMENTE LA ENTREVISTA con Raúl Reyes, Susana y el musculoso Arnóbis, que era el moreno encargado en el campamento de la ametralladora, pues veo solamente colombianos humildes, mujeres y hombres de la mejor calidad humana, seres humanos sin temor de perder la vida para construir una Nueva Colombia donde todos quepan pero donde la oligarquía mata a todos que insiste en ese sueño.

El Comandante Raúl Reyes en abril 2005. 
No niego que pensé primero en estos guerrilleros cuando supe en la tarde ese 1º de marzo de 2008 que había sido bombardeado el campamento de Raúl Reyes. Tres sobrevivientes, ¿Quiénes son? me pregunté.

Me alegré cuando vi por Telesur las secuencias en un acto de mujeres sandinistas en Nicaragua donde aparecieron Susana, Diana y la mexicana Lucia un mes después del bombardeo. Buscaba en el archivo los videos y entrevistas de las compañeras, entre ellas “Catarina”, una veterana guerrillera que se salvó del genocidio político de la Unión Patriótica, incorporándose a las filas de las FARC en los 80´.

CUANDO VEO LAS GUERRILLERAS NUEVAMENTE al principio del mes de noviembre este año (2015), siento una gran alegría. El brazo izquierdo de Susana se redujo dramáticamente por la onda explosiva.

Susana, con un brazo visiblemente reducido y dos piernas gravemente afectadas por las bombas esa noche fatal. Diana, que visiblemente no solo se ve dulce y tierna sino que perdió la maniobra de su pierna izquierda donde la rótula voló por la onda expansiva de la primera bomba. – Cuando desembarcaron las tropas colombianas y llegaron al campamento, muchos compañeros que estaban heridos gritaron por auxilio. Fueron respondidos por los militares del ejército colombiano con ráfagas, cuenta Diana con una expresión en los ojos, difícil de interpretar.

Es la misma historia de Susana.

Su casa en Managua es como un recordatorio de su “familia”, como la llaman las FARC pero sobre todo, su comandante, “El Camarada Raúl”.

Fueron testigos cuando los militares colombianos en la madrugada colocaron a su comandante adentro el helicóptero, llevándolo a Colombia como un trofeo de guerra. Detrás dejaron 25 guerrilleros muertos, varios con disparos en la espalda. “Sentí un vacío cuando llevaron al camarada Raúl”, recuerda Susana.

ELLA LOGRÓ ALEJARSE DEL CAMPAMENTO después el primer bombardeo. Había tenía la guardia entre 20.00-22.00 horas, dos horas y media antes del bombardeo. Cayó “rendida”, dice, por algo extraño en el aire que posteriormente dice fue un químico blanco que los sobrevuelos seguramente habían tirado para hacerlos dormir.

– ¿Cómo es posible que todo el mundo estaba durmiendo profundamente cuando ocurrió el bombardeo. Otra cosa extraña es que no estaban los fusiles en respectiva ´caleta´ cuando despertamos por el bombardeo, los sobrevivientes. Es decir, la infiltración nos había desarmado antes del bombardeo, dice Diana.

Vimos muchos movimientos extraños los días antes del bombardeo, agrega Susana, y alerté al camarada Raúl sobre ese hecho. Él dijo que lo había registrado también, y salió la misma tarde del 28 de febrero con tres guerrilleros para explorar el terreno donde íbamos a instalar el nuevo campamento. Solo faltaba que la delegación mexicana, que llegó a las 18.30 el 28 de febrero, terminara sus entrevistas e irse para después armar el nuevo campamento en un lugar desconocido por el enemigo.

De la rótula no quedó nada y dejó Diana con las muletas por el resto de la vida. 

LAS DOS GUERRILLERAS HAN ANALIZADO durante estos casi ocho años ¿por qué pasó el bombardeo?

– Había muchos movimientos en los alrededores del campamento por desconocidos, dice Diana.

– Estamos seguras que teníamos infiltración de guerrilleros recién llegados, agrega Susana.

Pero otro factor preocupante para el Secretariado y el Bloque Sur de las FARC era la supuesta integrante de la Comisión Internacional, la guerrillera “Esperanza”, Nubia Calderón.

Después el primer bombardeo ella estaba ilesa mientras su compañero sentimental, Franklin, había muerto en el bombardeo. Según fuentes nuestras, “Esperanza decía, cuando los guerrilleros heridos pedían su ayuda, que ´iba a ir para conseguir ayuda´. Es más, según ella se había reunido con guerrilleros en una finca para analizar la situación pero para los heridos en el campamento bombardeado no resultó en nada”, dice la fuente. 

Formación en el campamento de Raúl Reyes, abril 2005.
ESPERANZA RESULTA UN TEMA DELICADO, tanto para las FARC como al gobierno sandinista. Para el gobierno colombiano los sandinistas son enemigos a muerte, sobre todo después que el presidente Daniel Ortega de Nicaragua visitara Manuel Marulanda durante el proceso de paz en San Vicente de Caguán, 1999-2002. Pero también por haber otorgado asilo político a las dos guerrilleras. Esta enemistad se reforzó después el fallo en la Corte de la Haya que sentenció a favor al estado nicaragüense sobre el control de gran parte del archipiélago de las islas de San Andrés en donde Nicaragua obtuvo más de 70.000 kilometros cuadrados.

El 27 de febrero de 2010 el diario opositor nicaragüense y ciego antisandinista La Prensa publicó extractos de un programa de RCN (canal colombiano de TV/Radio) la noche anterior. En ello hablaba sobre una supuesta carta con la fecha 20 de agosto de 2008 del jefe del Frente 48 de las FARC en el Bloque Sur, Edgar Tovar, (Ángel Gabriel Lozada García) dirigida al Secretariado de las FARC, es decir tres meses después que Susana, Diana y Lucia habían aterrizado en Nicaragua.

Tovar murió en un combate el 20 de enero 2010, por lo cual no podía desenmascarar el montaje que la inteligencia militar montó y que salió en RCN y La Prensa al mes siguiente. 

En la carta de Tovar al Secretariado, éste recomienda la máxima instancia de las FARC de ejecutar a “Esperanza”, supuestamente internada en el hospital militar en Nicaragua. Había llegado ahí sin que nadie supiera cómo. Pero fue recogida por el gobierno nicaragüense, seguramente pensando que ella era también víctima por su presencia en el bombardeo el 1º de marzo de 2008, aunque oficialmente solo se ha hablado de tres víctimas sobrevivientes del bombardeo.

En la carta de Tovar, obviamente un descarado montaje de la inteligencia militar colombiana, éste decía lo siguiente:

“Nos reunimos, por solicitud de ellos, con el embajador de Nicaragua y Nacho. Se trató un sólo tema: la enorme preocupación que hay en el Gobierno nicaragüense y el ecuatoriano porque se salió la información de la forma como Esperanza fue trasladada a Nicaragua”

En ese renglón el documento de la inteligencia colombiana involucra al gobierno sandinista, su enemigo natural, en el tema de las asiladas en Nicaragua.

Seguimos:

“Si lo anterior es grave, más grave aún es que Esperanza le ha comentado a ciertas personas que la OEA, la CIA y la inteligencia militar colombiana la tienen muy acosada y que ella va a tener que vomitar muchas cosas que sabe, por ejemplo: sobre unas tales reuniones de Larrea con el camarada ‘Raúl”, sobre un dinero que según se le dio a Correa para la campaña”.

Ahí Uribe & Santos involucran el invadido, es decir, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, que por parte del jefe del Frente 48 de las FARC ha recibido dinero de las FARC para financiar su campaña electoral.

Y más, y esto es más grave:

“Resulta que a Esperanza en los exámenes que le han practicado le descubrieron, entre otros problemas de salud, un cáncer agresivo, lo que significa que le quedaría poco tiempo de vida. A ella le están atendiendo en un hospital militar, médicos de Estado de absoluta confianza. Acá nosotros, después de una profunda reflexión y teniendo en cuenta que la cuestión es de extrema gravedad, se nos ocurrió la idea de que se le practique la eutanasia y la cosa quedarla como algo natural, producto de la enfermedad. El embajador dice que eso se puede hacer sin ningún problema y que sólo esperan la orden de acá, que ojalá sea lo más pronto posible”.

Lo que un jefe de un frente de las FARC está proponiendo, desde las selvas impenetrables del sur de Colombia, es que las autoridades nicaragüenses asesinan a “la agente de la CIA” como “algo natural” a través una “eutanasia”.

Esto es periodismo colombiano sin arrugar la frente. Parte de la guerra psicológica.

Pero también es periodismo político de Nicaragua, donde el enemigo para el diario La Prensa es el sandinismo.

RCN & La Prensa involucran al gobierno sandinista en un supuesto plan de Daniel Ortega y el Secretariado de las FARC, objetivamente respaldado por Rafael Correa. El plan consiste en asesinar a una “traidora de las FARC” que insinúan ser agente de la CIA y que está atendida en el Hospital Militar en Managua. Esta es guerra psicológica en su máximo nivel y en un frente internacional.

“Un día en el Ejército”; periodistas de Caracol en la base militar de Tolemaida.

SUSANA Y DIANA SE HAN DEDICADO a estudiar durante los ocho años en Nicaragua. Susana ya se graduó el año pasado en relaciones internacionales en una universidad en Managua mientras Diana, que es más joven, salió como la mejor alumna del bachillerato, decorada y diplomada que sigue sus estudios en una universidad en la capital nicaragüense.

Las dos quieren aprovechar la entrevista para enviar un saludo fraternal y combativo a sus jefes en La Habana y los demás camaradas de la organización.

 – Un saludo muy fraternal al pueblo de Colombia, un pueblo valiente al cual nosotras damos nuestro amor y la causa a favor de ellos. Además un saludo a los camaradas, que aquí estamos, en una otra trinchera de lucha pero estamos con ellos.

Estamos firmes con los presos de guerra, con el camarada Simón Trinidad, injustamente encarcelado en EEUU. Tenemos la convicción que vamos a lograr la paz pero de verdadera justicia social.

Están listas para empacar y ponerse nuevamente a su “familia”. – 
A los camaradas en La Habana que sigan adelante, que nos representan dignamente, que no sean tan confiados pero que sigan adelante, que aquí estamos esperando que nos colocan en la causa.

El pueblo nicaragüense es un pueblo digno, muy hospitalario y un pueblo guerrero junto con los pueblos latinoamericanos y del mundo. Dicen las dos víctimas en Managua que no son derrotadas y con las maletas listas para seguir la lucha. 
Ve toda la entrevista: https://youtu.be/Bjievps84FM


Colombia: Antes de navidad se firmaría acuerdo de víctimas en La Habana 
Alianza Colombiana de Prensa Alternativa / Resumen Latinoamericano/ 11 de diciembre de 2015 .- 

Este viernes Las FARC advirtieron la “inminente” firma del acuerdo de víctimas, en medio del aniversario número diez del Movice, Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado.

La noticia se dio en el segundo día del ciclo 46 de los diálogos de paz que en La Habana. 

El anuncio provino de Jesús Santrich, de la delegación de paz de las FARC, quien saludó “a todas las organizaciones de víctimas y organizaciones defensoras de derechos humanos de Colombia, en especial al Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado, Movice, que cumple su décimo aniversario de lucha por reivindicaciones de profundo contenido altruista, entre las que se destaca su persistencia en la exigencia de la no repetición”.

Después del saludo llegó la noticia que alegró los titulares de la prensa: la “inminente” firma del acuerdo de víctimas, el cual corresponde al punto 5 de la agenda de diálogos.

“Este nuevo aniversario de tan histórica fecha (67 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos), es el tercero que se produce en medio de las conversaciones de paz en La Habana, con la particularidad de que antecede la suscripción inminente de un nuevo acuerdo, que sin duda deberá recoger la más pródiga declaración de ‘Compromiso con la promoción, el respeto y la garantía de los derechos humanos’”, anunció ‘Santrich’, mientras los periodistas tomaban atenta nota.

Aprovecharon el espacio también las FARC para recordar las causas que originaron el conflicto en Colombia y la violación de derechos humanos por parte del Estado contra la oposición política.

Afirmó la insurgencia que la guerra de más de medio siglo que vive Colombia, “bien puede pararse si por fin deciden, quienes gobiernan, redistribuir la riqueza nacional, satisfacer las necesidades básicas de la población, abrir los caminos de la democracia y clausurar para siempre la guerra sucia y el terror que mantiene la persecución contra la dirigencia popular”.

Finalmente la organización guerrillera criticó al Gobierno por “la mantención de una injustificable situación carcelaria inhumana” y exigió “soluciones inmediatas a este problema”, así como atención a los prisioneros enfermos y cumplimiento del indulto anunciado para 30 prisioneros de las FARC.

La Habana, Cuba APA – Alianza Colombiana de Prensa Alternativa Prensa Rural/ REMA-ACPP/ REMAP


Comunicado de las FARC- EP: A 25 AÑOS DEL ATAQUE EN CASA VERDE
La Habana, Cuba, sede de los Diálogos de Paz, diciembre 10 de 2015 

Ayer se conmemoraron los 25 años del aleve ataque al campamento de las FARC-EP en Casa Verde, jurisdicción de La Uribe, Meta, con el ánimo de eliminar a los integrantes del Secretariado de nuestra organización en momentos en que se mantenían conversaciones con el gobierno para iniciar diálogos de reconciliación que permitieran la participación de representantes de la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar en la Asamblea Nacional Constituyente.

En ese mismo día se celebraba en todo el país la elección de quienes habrían de participar como delegatarios a esa altísima corporación. Un documento firmado el 21 de octubre de 1990, por los integrantes de una delegación del gobierno, y por Manuel Marulanda Vélez, Alfonso Cano, Adán Izquierdo y Timoleón Jiménez (FARC); Pablo Tejada (UC-ELN); y Francisco Caraballo (EPL), consignó lo siguiente:

“1 -La coordinadora Guerrillera Simón Bolívar hizo una clara expresión de voluntad de avanzar en un proceso de solución política del conflicto.

2 -Considera que siendo la Asamblea Nacional Constituyente el escenario democrático donde se debatirán los problemas fundamentales de la Nación, debe alcanzarse una Constitución Política que represente un verdadero tratado de paz, estable y duradero para los colombianos en concordancia con la decisión y el espíritu del último fallo de la Honorable Corte Suprema de Justicia.

3 -En tales circunstancias estima la Coordinadora Guerrillera que es fundamental su participación en la Asamblea Nacional Constituyente a través de sus propios jefes y delegados.

4-Para lograr dichos propósitos es necesaria la designación oficial por parte del Ejecutivo de una comisión que, con otra de la Coordinadora Guerrillera, adelante los procesos de paz.

5 -Es entendido que la Comisión Negociadora para cumplir sus propósitos no tiene temas vedados y a la mesa de conversaciones se podrán presentar todos aquellos que las partes consideren pertinentes.

“En consecuencia, la Comisión Exploratoria considera que están dadas las condiciones para que el Gobierno Nacional integre una Comisión tendiente a desarrollar un diálogo directo con la Coordinadora Guerrillera”.

Leemos este texto 25 años después de los hechos que recordamos hoy, porque a cambio de una oportunidad se procedió el ataque contra la dirección de las FARC en Casa Verde, con lo cual se dio largas a la guerra durante cinco lustros, más la frustración de los diálogos de Caracas, Tlaxcala y el Caguán.

Si el Estado no hubiese persistido en su guerrerismo cuántas atrocidades se hubieran evitado; cuántos hornos crematorios habrían permanecido apagados; cuántas motosierras hubiesen sido dejadas de lado como armas de destrucción humana; cuántos ciudadanos y ciudadanas no estaríamos recordando en este momento como víctimas; cuántos hombres, mujeres y niños hoy fallecidos por falta de un momento de lucidez, podrían estar vivos hoy aportando a la felicidad y la grandeza de la patria.

Al cumplirse 25 años de una fecha de ingrata recordación, honrar a las víctimas, asumir responsabilidades, pedir perdón de manera colectiva y efectuar un juramento nacional que comprometa la voluntad de todos los compatriotas con el “nunca más”, es el reto del momento.

Por otra parte queremos, hoy 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos, anunciar al país que nos proponemos en este ciclo 46 de las conversaciones de paz, cerrar el acuerdo sobre el punto 5 víctimas, que cumple ya un año y medio de discusiones, y dar con ello un paso más de avance en el camino que debe conducir a la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente.

La historia de lo relatado así lo indica y su necesidad insoslayable la impone. El instrumento constitucional al que recurre el gobierno pretextando que reduciendo su original umbral electoral al 13%, es garantía de puesta en marcha de lo que eventualmente pudiera acordarse en un pacto final de paz, es política y jurídicamente insostenible.

La refrendación a que alude el punto 6 de la agenda de La Habana requiere ser abordada en la Mesa de manera juiciosa y madura. Lo que está por definirse es la puesta en marcha y la seguridad jurídica de lo que se logre acordar, y más aún, la seguridad jurídica personal de todos y cada uno de los actores del prolongado conflicto, combatientes y no combatientes, y de agentes del Estado y servidores públicos de muy diversas instancias, que no fueron ajenos a tantos episodios horrendos de la confrontación

Por nuestra parte continuaremos abogando por la vigencia de la justicia social, puesta la mirada en la justicia prospectiva. Colombia lo merece; y debe cimentarse todo ello en un Acuerdo Nacional sobre lo Esencial, sobre lo Fundamental, con plenas garantías de implementación, para que efectivamente se imponga la paz para siempre. Ese es el camino, porque la paz es con todos y para todos. 
DELEGACIÓN DE PAZ DE LAS FARC-EP


Colombia El ataque a Casa Verde y la Constituyente 25 años después: lecciones y paradojas 
Por Roberto Romero Ospina, Centro de Memoria, Paz y Reconciliación / Resumen Latinoamericano/ 09 de Dic. 2015.-

El 9 de diciembre de 1990 el país presenció la verdadera puesta en escena de la combinación de todas las formas de lucha, la vieja táctica casi siempre exitosa que inventó el establecimiento para mantener su predominio en la vida nacional.

Ese día, cuando millones de ciudadanos convocados por el Estado, incluidos liberales y conservadores afectos al régimen, acudían a las urnas para elegir los 70 miembros de la Asamblea Nacional Constituyente destinada a cambiar la Carta de 1886, más de 7000 hombres del Ejército, tomaban a sangre y fuego el emblemático paraje de Casa Verde.

Un asalto semejante no se veía desde el 24 de mayo de 1964 cuando 16.000 soldados y tras una operación de cerco, se tomó la región de Marquetalia iniciándose la actual etapa de guerra contrainsurgente que lleva ya 51 años.

Por lo menos cuarenta y seis naves de guerra, entre ellas bombarderos K-Fir, Mirage, aviones AT-37, AC-47, cargados con bombas de 250 libras, helicópteros artillados UH-60 y UH-1H, Bell 212, Hughes y Bell abrirían el camino de la toma.

La llamada Operación Colombia, aprobada por el presidente César Gaviria, iba destinada a liquidar toda la dirigencia guerrillera asentada en una vasta zona de la cordillera oriental que bordea el río Duda a través de cinco objetivos de guerra bautizados como Centauro, Bravo, Espuela, Furia y Águila.

En ese sitio, colindante con los municipios del Meta La Uribe y Mesetas, se asentaban varios campamentos guerrilleros con más de dos mil de hombres en armas conocidos como El Hueco, La Caucha, y el Rincón de los abuelos, entre otros.

COLOMBIA/FARC_88Gerillasoldater i FARC:s centrala bas, CASA VERDE, mars 1988.FOTO: DICK EMANUELSSON
Casa Verde solo era solo un rancho en forma de ele, contiguo a los citados campamentos que se levantó para las conversaciones que se iniciaron en el gobierno de Betancur tras el acuerdo de Cese al Fuego, Tregua y Paz firmado en mayo de 1984 y de inmediato se convirtió en un emblema nacional por la esperanza de concordia que representaba.

El golpe de mano preparado con mucha antelación, apuntaba a que cuando se instalara la Constituyente, el 4 de febrero de 1991, el movimiento guerrillero agrupado en las FARC, el ELN y una fracción minoritaria del EPL (el M19, el EPL y el Quintín Lame ya se habían reintegrado a la vida civil tras acuerdos con el gobierno de Barco), debía estar derrotado o tan maltrecho que no representara ningún obstáculo a un proceso que debía convertirse en un nuevo tratado de paz, pero sin ellos.

Las pretensiones fallidas de Gaviria 
La operación no fue un paseo por el bosque. “Hemos encontrado una resistencia feroz”, dijo un oficial a El Tiempo que precisó además que en los primeros intercambios de disparos hubo decenas de bajas de ambas partes. Por lo menos perecieron más de cuarenta militares entre oficiales y soldados y número similar de guerrilleros. Un helicóptero fue derribado y cuatro resultaron seriamente averiados.

Sin embargo, mucho antes de ser presidente, Gaviria se había propuesto acabar con la comandancia de las FARC bajo cualquier pretexto. Tras el atentado a la vida del ministro de Defensa, general Guerrero Paz, el 22 de noviembre de 1988 y del que salió ileso no así sus tres escoltas que perecieron por la carga explosiva, Gaviria, ministro de Gobierno de Barco, propuso que de inmediato se bombardeara al Secretariado de las FARC sin tener en cuenta que no eran responsables del ataque sino una disidencia de esa guerrilla conocida como “Ricardo Franco”.

El bombardeo tenía el objetivo de impedir cualquier posibilidad de que las FARC, el ELN y parte del EPL participaran en la Constituyente pues cómo se explica que faltando un mes para su apertura se llevara a cabo una operación de esa magnitud y en contravía de los reiterados llamamientos de la insurgencia de querer participar en dicha Asamblea.
COLOMBIA/FARC_88Gerillasoldater i FARC:s centrala bas, CASA VERDE, mars 1988.FOTO: DICK EMANUELSSON
Rafael Pardo y Humberto De la Calle entran en escena y la respuesta de las FARC Rafael Pardo, Consejero Nacional de Seguridad de Gaviria y hoy flamante ministro Consejero para el posconflicto, los derechos humanos y la seguridad, era de la idea de no permitir la presencia guerrillera en aquella zona sin que nada le pasara mientras se continuaba operando.

“Qué tal que las FARC hubieran seguido con una zona de 3000 o 4000 kilómetros como santuario donde no pudiera entrar la fuerza pública ni el gobierno, eso no tenía ninguna presentación”, dijo a un medio al cumplirse 20 años justificando aquel ataque que fue un fracaso estruendoso.

Las FARC respondieron el mismo 9 de diciembre con una ofensiva sin precedentes que dejó decenas de soldados y policías muertos y daños inmensos en la infraestructura económica, en especial en la redes eléctricas hasta el punto que el ministro de Gobierno, Humberto De la Calle, hoy jefe negociador en las conversaciones de La Habana, rogó, embargado por la angustia, un cese inmediato de la ofensiva y llamar a reanudar las conversaciones en una improvisada rueda de prensa en la propia puerta del Palacio de Nariño.

Pardo sería nombrado más tarde como ministro de Defensa de Gaviria y desde allí dirigió todas las operaciones ofensivas contra las FARC. Una vez posesionado en septiembre de 1991, fue célebre el plazo que se puso él mismo para acabar con esa guerrilla: 18 meses exactos.

Han transcurrido ya 24 años de aquel lapso perentorio y el grupo alzado en armas no ha sido derrotado militarmente.
COLOMBIA/FARC_88Gerillasoldater i FARC:s centrala bas, CASA VERDE, mars 1988.FOTO: DICK EMANUELSSON
Una esperanza truncada 
Pero volvamos a la Constituyente que hoy también aparece en el centro del debate en un patinaje de la historia con lecciones poco aprendidas. ¿Qué habría sucedido si en la Asamblea Nacional Constituyente hubiera asistido la plana mayor de la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar CGSB y no sólo los comandantes desmovilizados de la Alianza Democrática M-19, el Ejército Popular de Liberación EPL, el Partido Revolucionario de los Trabajadores PRT y el Movimiento Armado Quintín Lame MAQL? No hay duda que el camino hacia la paz, que tenía la obligación de abrir ese cuerpo legislativo de urgencia, tendría que haber sido otro.

Si se tienen en cuenta las cifras de los investigadores del curso de la guerra, que promedian por año en medio millar las bajas de parte y parte, en un extraño equilibro del terror, en estos veinte y cinco años de la del ataque a Casa Verde y de la Constitución del 91, tendremos que hablar de más de veinte mil combatientes caídos. Y qué decir de las decenas de miles de víctimas civiles, entre ellas los cuatro mil inmolados de la Unión Patriótica. La suma puede pasar fácilmente de cien mil personas. Una verdadera catástrofe histórica.

Definitivamente el diálogo y la paz están atados a la convocatoria de una Constituyente de carácter soberano, democrática y popular, señaló en julio de 1990 la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar, en respuesta al gobierno a través del Consejero de Seguridad, Rafael Pardo, quien les había enviado una carta donde conminaba a la insurgencia a ubicarse en sitios previamente acordados para iniciar el diálogo mientras se ponía en duda la buena fe de los guerrilleros.

Jacobo Arenas, el segundo al mando de las FARC, en Caracol Radio esgrime en junio de 1990 una contrapuesta: “En esencia, el planteamiento de la CGSB es el de que el único camino para encontrar la paz es crear un medio ambiente favorable a través de la convocatoria a una Constituyente que se ocupe de la redacción de una nueva Carta que refleje la realidad actual del país”. Arenas moriría en agosto de ese año.

La lógica de los alzados en armas era que en medio del genocidio de la Unión Patriótica sería inconcebible que se aceptaran las propuestas de Pardo. También aducían que no había tiempo suficiente para desmovilizarse, como lo exigía el presidente Gaviria, y participar en las elecciones.

Todo el tema, entonces, se reducía a los cupos, pero previa renuncia a la lucha armada y el compromiso de una desmovilización de las tropas. Francisco Caraballo, jefe de la fracción minoritaria del EPL decía desde Casa Verde, un par de meses antes del ataque:

“Rechazamos que el requisito para la participación de la insurgencia en la Asamblea Constituyente sea la desmovilización del movimiento armado…, no somos partidarios que este gire un cheque en blanco, es decir, se desmovilice o entre en una tregua prolongada sin que realmente haya algo concreto que justifique ese procedimiento. Desde luego, somos partidarios de la participación del movimiento armado en la Constituyente, pero no de la entrega de las armas como paso previo”.
COLOMBIA/FARC_88En gerillasoldat på vakt i FARC:s centrala bas, CASA VERDE, mars 1988.FOTO: DICK EMANUELSSON
El ultimátum de Gaviria llega a la CGSB 
El punto crucial de este esfuerzo lo representó, un mes antes de las elecciones a la Asamblea, el apoyo para que una comisión especial de la UP –todos integrantes de las filas comunistas– llegara el 8 de noviembre en un helicóptero oficial a Casa Verde, para transmitir las propuestas del gobierno que facilitaran la presencia de la CGSB y a la vez conocer la última palabra de los guerrilleros.

Carlos Romero, presidente la Unión Patriótica, Álvaro Vásquez, secretario general del Partido Comunista, Hernán Motta Motta, senador de la UP y María Osorio, dirigente nacional de esta organización, llegaron aquel día muy temprano, pero sólo pudieron regresar a Bogotá la mañana siguiente después de una borrascosa sesión con el Secretariado de las FARC que contó con la presencia del jefe del EPL, Francisco Caraballo.

Los dos fundadores de las FARC, Manuel Marulanda y Jacobo Arenas.

“La comisión traía prácticamente un ultimátum del gobierno a la Coordinadora Guerrillera para participar en la Asamblea Constituyente, con el agravante, como si fuera poco, de obtener una respuesta inmediata de todas las agrupaciones y frentes, lo que era totalmente imposible en una jornada”, recuerda veinte años después Francisco Caraballo, entrevistado por este periodista.

Añadió que la propuesta del gobierno se reducía a aceptar los diálogos sobre la base de la liberación de los civiles y militares retenidos, un cese unilateral del fuego por parte de la guerrilla, mientras condicionaba la presencia de la insurgencia en la Constituyente a través compromisos serios de desmovilización.

En pocas palabras, se nos conminaba a rendirnos”. Recuerda que la CGSB había demostrado tanto interés en acceder a la Constituyente que esbozó una lista de veinte delegatarios, con voz y voto: once de las FARC, ocho del ELN y cuatro del EPL “pero nunca recibimos una respuesta, mientras que en algunas altas esferas nuestra propuesta fue considera como escandalosa”.

Para el ex dirigente guerrillero, quien salió de la cárcel en 2008, tras pagar una pena de dieciséis años, la actitud del gobierno se explica en “la repetición del mismo libreto que tiene la oligarquía desde hace más de medio siglo de cara a la solución del conflicto armado y social interno que vive el país: desmovilización, entrega de armas y reinserción, sin cambio alguno en la vida política y social del país”.

“Nosotros sabíamos que íbamos a ser minoría en la Asamblea, pero nuestra participación sería un hito político sin precedentes; y subrayo, esa presencia nuestra implicaba de hecho una tregua inmediata de las acciones.

Eso no lo quisieron ver en su momento. Hubiéramos sido un factor dinámico en las deliberaciones y seguramente contribuido con nuestras luces en la formulación de un nuevo país”, enfatizó.

Una delegación llega a Casa Verde en una oportunidad anterior.

Un regreso lleno de provocaciones
El regreso de la Comisión no fue menos accidentado que las tensas conversaciones en Casa Verde: se hizo en medio de bombardeos contra la guerrilla en la región de La Uribe, que pusieron en grave peligro la vida de sus integrantes, y aciago preámbulo de lo que vendría el 9 de diciembre.

Los operativos militares contra La Uribe fueron reconocidos por el propio presidente Gaviria, iniciados dos días antes de la visita de la comisión de la Unión Patriótica, lo que hizo que varios analistas se formularan la pregunta: ¿qué sentido tenía enviar una misión, que contaba con la confianza de la guerrilla, para observar su voluntad de diálogo en medio de un operativo militar en marcha?

Esos no son gestos de paz, concluyeron y más bien parece un objetivo calculado de propaganda al diálogo para ambientar una ofensiva militar. Lo que quedó claro al final es que se trataba de bloquear la presencia de la CGSB en la Constituyente. Como lo demostraron los hechos que siguieron, y los que se dieron ya en pleno desarrollo de las deliberaciones que el país seguía día a día.

El domingo 9 de diciembre de 1990, mientras las bombas arrasaban con el símbolo que representaba Casa Verde, Gaviria declara ante el país que quedaba “abierto el camino para que la Constituyente sea el gran tratado de paz que reclamara la Corte Suprema de Justicia, en donde sea posible el pluralismo y la tolerancia por las ideas ajenas”.
COLOMBIA/FARC_88Gerillasoldater i FARC:s centrala bas, CASA VERDE, mars 1988.FOTO: DICK EMANUELSSON

Sorpresas te da la vida 
El 16 de diciembre de 1990, una semana después del asalto a Casa Verde, Manuel Marulanda, en declaraciones a RCN, señala que “… nunca hemos cerrado el diálogo”. El 10 febrero de 1991, tras una violenta contraofensiva de las guerrillas, Gaviria propone en la Constituyente, “… un diálogo directo y expedito” con la insurgencia y un lugar para reunirse con las FARC y el ELN después de haber señalado a los medios que “la ofensiva guerrillera los tomó por sorpresa”.

Sólo hasta el 4 junio, cuando restaba un mes exacto para que concluyera el trabajo de la Asamblea, pudieron verse cara a cara la Administración Gaviria y la CGSB en la mesa de Caracas, instalada por el propio ministro de Gobierno, Humberto de la Calle.


Manuel Marulanda y Alfonso Cano en Casa Verde.

Navarro Wolff, en una entrevista con la revista Semana, en julio de 2011, repasó la situación en forma autocrítica, respondiendo a la pregunta si no nos habríamos ahorrado muchos muertos si la guerrilla hubiera entrado en la Constituyente: “Yo creo que no estuvimos muy lejos de que eso sucediera.

Pero eso no se logró por varias razones. Jacobo Arenas murió antes del proceso constituyente, el genocidio de la Unión Patriótica influyó negativamente, además, el día que hicimos las elecciones para elegir a los miembros de la Constituyente, el Ejército entró al campamento de La Uribe de las FARC.

A veces creo que si la Constituyente se hubiera demorado seis meses más, probablemente habría podido negociarse un esquema para que entraran las FARC y nos hubiéramos salvado de veinte años de barbaridades”.

La Asamblea Nacional Constituyente, entonces, fue una especie de simulacro de paz. Un pacto de paz, sí, entre un sector armado, el minoritario, y “el régimen” como diría Álvaro Gómez Hurtado, pero dejó trunco el proceso definitivo hacia la concordia nacional.

Pero hay que señalar también, en aras de la justicia histórica, que de no haberse firmado ese pacto parcial de paz por parte del M-19, que había renunciado al camino de las armas y optado por la vía del debate democrático, y propiciado los acuerdos antes de esperar un arreglo definitivo con la CGSB, jamás se hubiera ensayado la paz, y que trajo, de todas maneras, una nueva realidad política para el país otorgándole una Constitución bien diferente a la obsoleta de 1886 y donde prima el reconocimiento a los Derechos Humanos. El M-19 hizo acelerar la historia sólo un tramo.

El trecho restante sigue dependiendo de un acuerdo final de paz, que seguramente demandará un nuevo tratado hacia otra Carta fundamental, esa sí, hacia una paz duradera. fuente: ANNCOL 


COLOMBIA “Las causas que generaron la lucha armada no han sido resueltas” 
Resumen Latinoamericano/ 09 de dic. 2015.-

Victoria Sandino analiza las causas sociales y políticas que dieron la lucha armada en Colombia, país que se basó históricamente en un modelo de exclusión y despojo, caracterizado por una excesiva concentración de la tierra en pocas manos, y una profundización del conflicto social a manos de la violencia sin límites ejercida desde el Estado para con el pueblo, tanto con el ejército oficial como con paramilitares, sumado a una disposición por parte del pueblo que decidió levantarse en armas. En la entrevista nos acerca a los comienzos de la violencia en Colombia, a partir del asesinato de Gaitán, y la formación de los primeros procesos de resistencia armados, entre ellos el surgido en Marquetalia, que luego daría lugar a las FARC-EP.

“La guerrilla colombiana no es un tema de pasión, ni de olas, sino de una respuesta legítima a la violencia de un Estado sangriento, militarista y represivo. Ahora, ¿Si la lucha armada sigue siendo vigente? Por supuesto que sigue siendo vigente. Es vigente en tanto que las causas que generaron no han sido resueltas”, afirma una de las representantes de la Delegación de paz de la insurgencia.

Además plantea que la cuestión del uso de las armas no es un tema de principios de la guerrilla, sino una de las formas de lucha que plantean para alcanzar la revolución: “Lo que estamos haciendo hoy en día es explorando otras rutas, ojalá que sea la ruta política, la menos dolorosa para nuestro pueblo.”

Quién no tenga el poder no podrá hacer realidad sus sueños de justicia” Victoria Sandino FARC-EP En la segunda parte, la comandante Victoria Sandino analiza el rol de las Fuerzas Armadas de Colombia y plantea la necesidad de que las fuerzas de seguridad sean Bolivarianas y se ocupen de cuidar las fronteras y la soberanía nacional.

“Las fuerzas armadas colombianas están sustentadas y creadas bajo la concepción de la teoría de la seguridad nacional de los Estados Unidos, y es la base fundamental considerar a sus connacionales como el enemigo interno, y está hablando de las comunidades, de los sectores populares, de las comunidades campesinas que habitan en los territorios, de las comunidades negras, de los pueblos indígenas y sus formas de organización.”

Agrega que por los intereses estratégicos, las fuerzas armadas quieren “un campo sin campesinos, sin indígenas, y sin población afro con vocación agropecuaria”.Plantea además que tiene que haber cambios de fondo, y para ello la mesa de diálogo con el gobierno de Colombia en La Habana esboza una serie de condiciones necesarias para que existan esos cambios institucionales.

Respecto de las discusiones acerca de la vigencia de la lucha por el poder, Victoria declara que “la única forma que tienen los sectores populares y las mayorías, de producir los cambios que requiere un país, es con de la toma del poder, no hay otra” y agrega “quién no tenga el poder difícilmente podrá hacer realidad sus sueños de justicia”.

Por último, llama a los movimientos sociales y organizaciones colombianas a formar un gran bloque de poder que pueda disputarle el poder a la oligarquía.
Fuente: Barricada TV https://www.youtube.com/watch?v=_KP2Ggq0Wsg&feature=youtu.be https://www.youtube.com/watch?v=_KP2Ggq0Wsg&feature=youtu.be 


Plan Colombia 15 años, nada qué celebrar 
Por Jaime Caycedo Turriago, Secretario General del PCC / Resumen Latinoamericano/ 4 diciembre, 2015 :- 

Nunca en la historia de la prolongada guerra civil las políticas públicas estuvieron tan comprometidas con el intervencionismo militar imperialista. Incluso como lo están hoy cuando el Comando Sur impone las condiciones militares del proceso de paz como aquella de “dialogar en medio de la guerra”. 

Jaime Caycedo Turriago
Secretario General del PCC 
Con euforia los medios de prensa han saludado los quince años del Plan Colombia (2000 – 2015). A comienzos de octubre el secretario de Estado Kerry, de visita en el país anunció junto con el presidente Santos la reorientación de la “ayuda” estadounidense en los horizontes de la visión imperial del “post-conflicto”. Sin duda la valoración entusiasta del balance de estos años por la Administración estadounidense y el gobierno de Santos muestra cuando menos dos facetas perversas del intervencionismo militar y político implícito en dicho plan, que al decir de Stella Calloni (…) “es el mayor proyecto geoestratégico que se haya trazado para recolonizar América Latina” (Vega; Martín: 2014). 

La primera es la falacia antidrogas como justificación encubridora de la permanencia del orden contrainsurgente a cuenta de la intensificación de las fumigaciones y la erradicación forzada sin alternativa productiva. La segunda, la financiación vía ayuda militar de la guerra interior, el asesoramiento, tecnificación y reestructuración de las fuerzas militares. La segunda es el gigantismo desproporcionado de un aparato anti guerrillero, una legislación que subordina la seguridad a la lógica de la contrainsurgencia y un brazo de ilegalidad paramilitar adaptado a la desarticulación de las formas organizadas de la oposición social y política. La “seguridad democrática”, las acciones militares y policiales en países amigos violentando su soberanía, la delación pagada, la ficción de desmovilizaciones insurgentes y los célebres “falsos positivos” fueron consecuencias de una política pública complementaria de las operaciones militares guiadas satelitalmente por el Comando Sur.

De hecho, la hoja de parra de la acción antinarcóticos cedió la prioridad a la guerra antiterrorista con los reajustes de la doctrina de seguridad nacional de los Estados Unidos en 2002. Las nuevas directrices erigieron en objetivos estratégicos la recuperación del control territorial por el Estado colombiano y la lucha contra el populismo antinorteamericano aludiendo a lo que Uribe y la ultraderecha denominan el castrochavismo. La primera es el acondicionamiento militar del territorio para la confianza inversionista de los megaproyectos minero energéticos con el saqueo extractivista, la depredación y la contaminación de las aguas. La segunda representa el estereotipo contra la revolución bolivariana en Venezuela que es la condena preventiva de cualquier cambio político fuera de control en el continente. Estas líneas han marcado el rumbo de la ideología dominante y dan vida a la actual contraofensiva de la derecha contra varios procesos latinoamericanos.

Desde enero de 2007 el Plan Colombia en el país pasó a convertirse en el Plan de Consolidación en los territorios, para conjugarse con la acción cívico-militar y los presupuestos municipales puestos en manos de los comandantes militares para la ejecución de obras civiles que legítimamente corresponden a los alcaldes y gobernadores. En las postrimerías del gobierno de Uribe y los inicios del gobierno Santos el Plan Patriota se concentró en el exterminio de los objetivos militares de alto valor. Nunca en la historia de la prolongada guerra civil las políticas públicas estuvieron tan comprometidas con el intervencionismo militar imperialista. Incluso como lo están hoy cuando el Comando Sur impone las condiciones militares del proceso de paz como aquella de “dialogar en medio de la guerra”. La reparación y la no repetición demandables a los Estados Unidos exigen punto final al Plan Colombia y a todo el andamiaje que lo ha soporta
Envío:ResumenLatinoamericano

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