Gisela Brito/Resumen Latinoamericano/CELAG, 18 de diciembre de 2015 –
El escenario de disputa institucional en Venezuela comienza a tomar forma luego de la victoria de la oposición aglutinada en la Mesa de Unidad Democrática el pasado 6 de diciembre.
Una vez que asuman los diputados electos el próximo 5 de enero, la MUD (109+3) contará con mayoría calificada asegurada de 3/5 y mayoría calificada de 2/3 en caso de conseguir el apoyo de los 3 diputados indígenas.
Un actor clave en el escenario de pugna institucional (que se abrirá a partir de 2016) es el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), organismo integrado por 32 magistrados cuya designación surge de la AN distribuidos en seis salas según áreas de competencia (Constitucional – Político Administrativa – Electoral – Casación Civil – Casación Social – Casación Penal). ¿Por qué es clave el TSJ?
El punto central está en el proceso de formación de leyes que establece la Constitución Nacional.
En su artículo 2141, la ley fundamental establece que corresponde al Presidente la promulgación de las leyes emanadas de la AN dentro de un lapso de diez días siguiente a haberla recibido.
Una vez recibida una ley votada en la AN, hay tres escenarios posibles que corresponden al Presidente:
1) promulgarla
2) Con el acuerdo del Consejo de Ministros solicitar a la AN realizar modificaciones o levantar la sanción de la ley.
En este escenario será la AN la que tiene la potestad de decidir por mayoría absoluta acerca de las observaciones solicitadas. Una vez que se hubiera vuelto a votar, el Presidente tendrá cinco días para promulgar la ley sin poder realizar nuevas observaciones.
3) Entre las atribuciones del Presidente, el mismo artículo detalla que de considerar que una ley o un artículo de alguna ley es inconstitucional podrá remitir la misma a la Sala Constitucional del TSJ dentro de los diez días de plazo con el que cuenta para su promulgación.
En ese caso será el TSJ quien tendrá la potestad de definir la constitucionalidad o no de la misma.
Decisión a la que tanto la AN como el Poder Ejecutivo quedan sometidos. Con estos mecanismos, el Poder Ejecutivo podría limitar parcialmente el poder de la AN en el caso de considerar que sus decisiones afectan los intereses nacionales o escapan a los límites de la Constitución
La designación de miembros del TSJ
En este momento hay 12 vacantes sin cubrir en el TSJ. El primer conflicto fuerte entre oficialismo y oposición será sobre la definición y designación de estos 12 magistrados. El oficialismo convocó a sesiones extraordinarias de la AN saliente para designar a estos jueces durante el mes de diciembre.
La primera sesión en la que se abordará este punto se realizará el próximo martes 22 de diciembre. Para proceder al nombramiento, la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia establece que se deberá contar con 2/3 de los votos en la AN, mayoría que actualmente el oficialismo no posee.
No obstante, el artículo 382 de la misma ley prevé la designación por mayoría absoluta en la cuarta sesión plenaria en caso de no alcanzarse acuerdo de 2/3 en sesiones sucesivas.
En el caso de que una vez instalada la nueva AN, la oposición busque avanzar en la remoción de los magistrados o revertir sus nombramientos podrán moverse institucionalmente en lo establecido por el artículo 265 de la Constitución, el cual establece que:
“Los magistrados o magistradas del Tribunal Supremo de Justicia podrán ser removidos o removidas por la Asamblea Nacional mediante una mayoría calificada de las dos terceras partes de sus integrantes, previa audiencia concedida al interesado o interesada, en caso de faltas graves ya calificadas por el Poder Ciudadano, en los términos que la ley establezca.
”3 El Poder Ciudadano (integrado por el Defensor del Pueblo, la Fiscal General y el Contralor General de la República) sería en este caso el paso previo para poder avanzar en la remoción de magistrados.
Sin embargo, para ello, se requeriría un Poder Ciudadano afín a la oposición venezolana. Para que ello ocurra (para cambiar al actual Poder Ciudadano) tiene que producirse un dictamen del TSJ, y luego pasaría a la AN.
Pero hay que considerar que el TSJ actual no puede ser removido si no es por petición del Poder Ciudadano. Entonces, en este sentido, de intentarse esta vía opositora, existe un entrampamiento legal sin una clara resolución.
En resumen, la Constitución establece de esta manera límites claros a todos los poderes del Estado en un régimen de control cruzado; nadie tiene la potestad de echar por tierra con la institucionalidad vigente desde una de las instituciones.
Si la oposición decide mantenerse en los límites de la constitucionalidad y someterse a ellos, se abrirá un tenso escenario de uso de las instituciones para intervenir en el juego político que al parecer será la característica de la disputa política durante 2016.
Sin embargo, esto no puede ser confundido con creer que la oposición por tener amplio poder en la Asamblea Nacional, tiene potestad legal absoluta para gobernar jurídicamente. Siempre al chavismo se le denunció por la falta de respeto a la división de poderes.
Ahora, por tanto, es turno, que la propia oposición demuestre que es capaz de respetar lo que siempre demandó: respeto a la división de poderes, al poder de la Asamblea Nacional, pero también al Poder Ciudadano, al Poder Electoral, al Ejecutivo, y al poder judicial.
*Gisela Brito, Licenciada en Sociología, es investigadora del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG)
Notas: 1 Disponible en http://www.cne.gob.ve/web/normativa_electoral/constitucion/titulo5.php#c… 2http://www.derechos.org.ve/pw/wp-content/uploads/Ley-Org%C3%A1nica-del-T… 3http://www.cne.gob.ve/web/normativa_electoral/constitucion/titulo5.php#c…
Trabajadores del sector eléctrico rechazan aspiraciones privatizadoras de la derecha
Resumen Latinoamericano/AVN, 18 de diciembre de 2015 –
Este jueves, trabajadores del sector eléctrico se congregaron en distintas entidades del país, en defensa de la estabilidad laboral sostenida en la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec), tras la nacionalización de la industria lograda en 2007 por el Comandante Hugo Chávez.
La fuerza laboral se apostó en las distintas sedes de la estatal eléctrica en varias entidades del país, en rechazo a las intenciones que han asomado los diputados opositores recién electos para la Asamblea Nacional, 2016-2021, de privatizar empresas de servicios del Estado y de modificar leyes que protegen a la clase trabajadora.
En Caracas, los trabajadores concentrados en la sede Corpoelec manifestaron su apoyo al Gobierno nacional e instalaron asambleas de carácter permanente, para resguardar los derechos de los obreros, así como para elevar y repotenciar la eficiencia de la compañía. “Hemos visto un cambio en Corpoelec con la Revolución Bolivariana.
En la Cuarta República, el sistema eléctrico nacional era un sistema que se manejaba por el sector privado, por una contratista, pero fue la revolución la que vino a darles a todos los trabajadores los derechos que nunca habían tenido, incorporándolos de manera igualitaria, con un salario digno y beneficios que antes no tenían.
Es por eso que aquí estamos los trabajadores defendiendo a nuestra industria”, expresó José Luis Criollo, trabajador. En Portuguesa y Barinas, entidades de la región llanera, los trabajadores se declararon en alerta ante la posible arremetida de la derecha nacional, que pretende volver a aplicar medidas que perjudiquen al sector sindical.
En este sentido, el secretario de Organización del sindicato eléctrico de Portuguesa, Luis Arteaga, llamó a la derecha a “no llegar modificando ni derogando leyes que consagran conquistas de la masa obrera de Venezuela”, como la restitución de la retroactividad de las prestaciones sociales (eliminadas en 1997), la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales y la ampliación a 26 semanas de los permisos pre y postnatal, establecidos en la Ley Orgánica del Trabajo, de los Trabajadores y Trabajadoras (LOTTT).
En Mérida, al menos 700 agremiados en el Sindicato de Trabajadores del Sector Eléctrico acompañaron la jornada de protesta. Lo mismo ocurrió al oriente del país, en Monagas, donde los obreros aseveraron que se mantendrán unidos y movilizados en defensa de la empresa.
“Vamos a defender nuestra empresa. Somos y seguiremos siendo servidores públicos. Les decimos a los diputados (de derecha) electos que dejen la falta de respeto. Esta empresa seguirá dándole el servicio al pueblo de Venezuela”, declaró Cribely Rojas, trabajadora de la Unidad de Desarrollo Social, desde la entidad oriental.
Maduro: Parlamento Comunal será una instancia legislativa del pueblo desde la base
Resumen Latinoamericano /AVN/ 17/12/2015.-
El jefe de Estado dijo que ese parlamento será una instancia legislativa del pueblo desde la base.
“Hoy se instaló en la sede de la Asamblea Nacional el Parlamento Comunal, y yo le voy a dar todo el poder al Parlamento Comunal, todo el poder y ese parlamento va a ser una instancia legislativa del pueblo desde la base”.
Así lo dijo el presidente de la República, Nicolás Maduro Moros, durante la emisión número 51 del programa radiotelevisivo Contacto con Maduro, que realizó desde el Palacio de Miraflores donde se reunió con representantes de los doce Consejos Presidenciales de Gobierno Popular quienes expusieron propuestas de cara al proceso de rectificación y reimpulso de la Revolución Bolivariana, refirió Prensa Presidencial en su página web.
“Vamos hacia el Estado comunal”, dijo el presidente Maduro. Más temprano, en la Asamblea Nacional, el presidente del poder legislativo, Diosdado Cabello, instaló el Parlamento Comunal, instancia que servirá para la elaboración de propuestas que fortalezcan las políticas del Gobierno nacional, como máxima instancia del autogobierno de las comunas.
Cabello pidió a los parlamentarios comunales “discutir y presentar las propuestas que consideren necesarias para ayudar al presidente Nicolás Maduro. Más temprano el Presidente de la AN explicó que mediante este Parlamento Nacional Comunal se creará un mecanismo legislativo “que le permita al pueblo disponer de recursos, jefaturas, toma de decisiones, leyes, y que le permita al pueblo disponer su forma de vida”, reseñó la Agencia Venezolana de Noticias (AVN).
En este contexto, llamó a las bases de la militancia revolucionaria y a todas las instancias de organización del poder popular a asumir su papel en la profundización de la Revolución frente a las estructuras tradicionales que prevalecen en el Estado y que obstaculizan el desarrollo del poder comunal.
Maduro anuncia líneas para fortalecimiento de Revolución bolivariana El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció este martes tres líneas de acción para fortalecer a la Revolución bolivariana luego del revés sufrido ante la derecha en los comicios legislativos del pasado día 6.
Desde el Palacio de Miraflores (sede del Ejecutivo), donde recibió a una nutrida manifestación de apoyo al Gobierno, el mandatario señaló como rutas a la rectificación de errores, la rebelión pacífica en las calles ante las amenazas hechas por los opositores de privatizar el país y el renacimiento político y popular del proceso revolucionario iniciado por el presidente Hugo Chávez (fallecido en 2013).
Según Maduro, de esa manera la derecha no logrará consolidar sus planes de golpe de estado electoral. Ellos jugaron y juegan sucio contra el pueblo para privarlo de sus conquistas, dijo. Hasta Miraflores llegaron esta jornada trabajadores de varios sectores, en su mayoría del área de la salud y de la Compañía Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela (Cantv).
En el acto, Maduro solicitó a ambos grupos entregar el martes próximo sendos planes para el mejoramiento de todos los servicios de la empresa de telecomunicaciones y la ampliación de la cobertura de la misión médica Barrio Adentro.
El jefe de Estado señaló algunos logros del país en esas esferas, como el acceso a internet del 88 por ciento de los venezolanos y la extensión de los servicios primarios de salud hasta el 80 por ciento del territorio nacional. Nuestra meta en dos años para Barrio Adentro es lograr el 100 por ciento de cobertura, dijo el mandatario, quien comprometió con esa tarea a los doctores presentes y los llamó “ejército de batas blancas”.
La derecha venezolana quiere repartirse el país como un botín, pero no lo permitiremos, subrayó. Maduro aseveró que él y su equipo trabajan con propuestas de las comunas, sindicatos y todas las fuerzas sociales para defender lo logrado hasta ahora por la Revolución bolivariana.
Esta jornada el mandatario dialogará con representantes de los consejos presidenciales de gobierno popular.
Ministra venezolana Delcy Rodríguez contra la “injerencia” de la canciller argentina
Resumen Latinoamericano, 17 de diciembre 2015.
La ministra venezolana de Relaciones Exteriores, Delcy Rodríguez, criticó hoy la “persistente e ilegítima injerencia en asuntos” de Venezuela de la canciller argentina Susana Malcorra. También cuestionó al presidente Mauricio Macri:
“No será de la mano de la sonrisa imperial que usted abonará a la unidad regional y a los intereses nacionales de su país”, apuntó.
“Preocupa profundamente que la canciller Malcorra manifieste preocupación por personas incursas en delitos de naturaleza terrorista”, dijo Rodríguez en un mensaje que publicó en su cuenta de Twitter.
A la vez, señaló que también “preocupa que a escasos días de mandato, el presidente argentino atente contra la libertad de expresión en su país y la ética judicial”. “No será de la mano de la sonrisa imperial que usted abonará a la unidad regional y a los intereses nacionales de su país”, aseveró.
“Las declaraciones de la canciller Malcorra dejan mucho que pensar. Reflexione sobre su persistente e ilegítima injerencia en asuntos internos de Venezuela”, señaló Rodríguez en otro mensaje.
“Exigimos respeto al pueblo de Venezuela”. “Cesen las acciones en contra de la patria de Simón Bolívar por los carteles de la derecha internacional”, agregó. Maduro ya había rechazó las advertencias de Macri, quien antes de asumir el Gobierno sostuvo que pediría la exclusión de Venezuela del Mercosur por las limitaciones a las libertades y por los dirigentes opositores presos, acusados de incitar a la violencia.
Una Revolución económica y productiva es el reto bolivariano para el 2016
Resumen Latinoamericano /AVN/ 17 de diciembre 2015.-
Ante un 2016 que se augura complejo por la caída de los precios del petróleo y la desestabilización política promovida por la derecha venezolana, el presidente Nicolás Maduro hizo un llamado a hacer un esfuerzo colectivo que permita el surgimiento de una contundente revolución económica y productiva.
“El eje del gran esfuerzo de recuperación nacional de corto, mediano y largo plazo es y tiene que ser una precisa, contundente y abarcadora revolución económica y productiva, como un gran esfuerzo de todos y todas, nadie se escapa de este esfuerzo”, expresó
Maduro en cadena nacional de radio y televisión, desde el Panteón Nacional, Caracas, donde participó en el acto conmemorativo de los 185 años de la muerte de Bolívar.
Señaló que la revolución económica debe estar vinculada a una “poderosa sustitución definitiva de los factores económicos anti-patria que existen, que han utilizado las dificultades nacionales para cabalgar en contra de la recuperación del país”.
El mandatario venezolano recalcó que si bien el Estado social impulsado por el líder socialista Hugo Chávez es el que ha permitido amortiguar el duro golpe de la caída de los precios petroleros, aún está pendiente para la Revolución la superación del modelo rentista, heredado de la Cuarta República, y que ha permitido que factores de la burguesía puedan torpedear la construcción del modelo socialista.
“Cien años de dependencia petrolera nos crearon una rémora, un sistema de dependencia, un metabolismo rentista que hasta para el último tornillo de una máquina amerita el dólar central del petróleo venezolano.
Tenemos que romper con ese sistema rentista y eso sólo se rompe generando una gran fuerza creadora, productiva, renovadora de las fuerzas productivas venezolanas de una nueva economía”, reiteró.
Maduro insistió en que se trata de un esfuerzo común para un plan de recuperación, relanzamiento y desarrollo económico: “ese es el eje de la estabilidad social, de la independencia, de la estabilidad política, de la igualdad, es el eje central de la paz”.
Bolívar ha renacido Junto al sarcófago en el que reposan los restos del Padre de la Patria, Maduro recordó que “Bolívar como idea, como hombre, como líder, vive un proceso de renacimiento temprano a partir del 4 de febrero del 92”, desde la irrupción del Comandante Chávez en el escenario político venezolano.
“Ese pueblo del 27 de febrero de 1989, de 1992, encontró en Bolívar, con Hugo Chávez a la cabeza, el proyecto nuevamente original para reivindicar y levantar un sueño de patria postergada”, dijo el jefe de Estado.
Maduro reiteró que ese esfuerzo de Chávez sólo puede permanecer vivo si no se repite la tragedia de la traición que vivió Bolívar en 1830, cuando surgieron fuerzas disolventes que, con una visión “mezquina y antibolivariana”, tomaron el poder político y luego el económico para saquear al país.
El Bolívar que llegó a Santa Marta, destacó Maduro, era un hombre traicionado, pero que mantenía la esperanza de recomponer a las fuerzas patriotas para salvar la unión. No obstante, confió en que las adversidades que hoy atraviesa la Revolución sirven para despertar del letargo a miles y reafirmar la cohesión de la militancia socialista en torno al proyecto bolivariano:
“Los convoco a ustedes, hombres y mujeres de esta Patria, a que cerremos filas para enfrentar las dificultades más grandes que se han presentado en el país”, expresó.
Tenemos la fuerza moral
El mandatario también reflexionó sobre los resultados electorales que condujeron a la victoria de la derecha en las pasadas elecciones parlamentarias, un episodio que Maduro consideró como una bofetada necesaria para despertar “a ese gran Lázaro colectivo que es el pueblo”.
“Esa bofetada ha despertado a miles. Yo personalmente me he visto la cara con miles de hombres y mujeres en las calles y he escuchado su verdad, su decisión”, señaló el Jefe de Estado, quien destacó que con la activación de las fuerzas originarias de la Revolución “habrá el milagro de tener patria, habrá el milagro de tener paz y de retomar el camino que pretende ser mancillado nuevamente” por la burguesía.
Aunque lamentó que en los pasados comicios parlamentarios “se impuso la manipulación y la demagogia”, confió en que la “Patria tiene la fuerza moral y espiritual para hacer frente a las dificultades”.
Por esa razón, instó a los venezolanos a reafirmar la unidad y repetir la hazaña que permitió “el resurgir (del pueblo), desde un tiempo espeso, gris y oscuro que se veía”, aquel 13 y 14 de abril de 2002, cuando la derecha perpetró el golpe de Estado contra el líder socialista Hugo Chávez.
“Esta Patria se levantará por encima de estas dificultades y surgirá en la voluntad indeclinable de Bolívar con una poderosa Revolución económica de nuevo tipo, con nueva fuerza, con nuevos motores”, manifestó Maduro, para quien la defensa de las conquistas es un punto clave para “afirmar el camino de respeto a la historia, a la Constitución, a la democracia”.
“Valoremos lo que hemos vivido, valoremos lo que tenemos. Quien no cuida lo que tiene a pedir se queda. Cuidemos amorosamente, valerosamente, y digo más: preparémonos para cuidar, proteger, si es necesario, heroicamente, el camino de Bolívar, el camino de la paz, el camino de la Constitución, al costo que sea necesario”, aseveró.
VENEZUELA EN LA HORA DE LOS HORNOS
Por William Yohai /Resumen Latinoamericano /14 de diciembre 2015.-
Reproducimos más abajo un trabajo del joven economista Rodrigo Alonso sobre Venezuela y sus alternativas después de la reciente derrota electoral del chavismo.
Comparto los conceptos que formula el autor.
Recomiendo la lectura, no sólo porque, en mi opinión plantea correctamente el nudo de la cuestión, sino porque aporta un volumen de información nueva. Al menos para mí.
La frase de José Martí “Es la hora de los hornos y no se ha de ver más que la luz” titulaba también una película icónica de los años 60.
Aquella que terminaba con una larga escena mostrando la foto del Che muerto. ¿Se verá la luz en Venezuela y cabe agregar en el resto de América Latina?
La historia está por escribirse.
Cuando las políticas de medias tintas comienzan a demostrar una y otra vez su incapacidad para alterar en forma estable los parámetros inevitables del capitalismo no hay más remedio que plantearse las soluciones radicales.
La alternativa no parece ser más entre Astori (el férreamente neoliberal ministro de economía uruguayo) o Kicillof (el “heterodoxo” neokeynesiano que lideró la economía durante la última etapa del kirchnerismo en Argentina).
Si los pueblos quieren cambiar sus expectativas, tal vez no tanto por el lado de aumentar unos niveles de consumo que las disponibilidades del planeta vuelven cada vez más problemáticos, cuanto por alcanzar la dignidad que proviene de la equidad en la distribución y el aporte de trabajo a la sociedad, no tendrán más remedio que meterle mano al modo de producción.
Forma un tanto académica para decir: “expropiar a la burguesía”. Camino difícil. Pero ésta ha demostrado que no “permite un momento de locura”. Aún los procesos, podemos citar a Venezuela, pero también a Argentina, Ecuador o aún Brasil, que no lo hacen, generan unos niveles de oposición sumamente violentos.
El brutal intento de golpe civil que experimentó Cristina Fernández en 2008 cuando trató simplemente de racionalizar un régimen de impuestos a la exportación de productos agrícolas sin procesar demuestra lo anterior en forma contundente.
La burguesía no tolera, no ya los proyectos que se plantean su expropiación (total pero también parcial) lisa y llana sino también aquellos que en el plano de lo simbólico cambian los parámetros tradicionales del gobierno.
Que un mulato de clase media baja y formación militar, como Hugo Chávez, acceda al gobierno; o que un ex obrero metalúrgico haga lo propio provoca un rechazo visceral que tarde o temprano se manifiesta en forma violeta.
Ni siquiera sirve que, como en el último caso nombrado, las políticas llevadas adelante comporten una estabilización política del sistema y generen ganancias extraordinarias para bancos, terratenientes, gigantes comerciales y grandes industriales.
Son las duras lecciones de estos años del acontecer en nuestro continente.
Conviene no olvidarlas.
Venezuela: control popular de la economía para derrotar el ascenso de la burguesía
Por Rodrigo Alonso [1]
El reciente revés electoral en Venezuela nos habla, en lo fundamental, de las enormes dificultades para que un proceso revolucionario se sostenga políticamente sin el control popular del excedente económico y los principales puestos de mando de la producción. Sin hegemonía económica no puede haber hegemonía política duradera.
El primero de mayo pasado Maduro llamó a la clase obrera a tomar el control de la producción, no ha sido posible avanzar en ese sentido y hoy se paga el precio. Esa es la batalla fundamental por dar y la única manera posible de derrotar la conspiración económica y los ajustes antipopulares por venir. Veamos más en detalle esta cuestión. Proyectos nacional-populares o gestiones progresistas de los capitalismos latinoamericanos son posibles únicamente bajo ciertas circunstancias históricas de bonanza económica.
Tanto los proyectos socialdemócratas en los países centrales como los gobiernos populares en América Latina son tanto el producto de una reestructuración del poder y la asunción de un nuevo bloque histórico en el control del Estado como la expresión política de un ciclo de auge capitalista en ese espacio territorial, a pesar de la aparente contradicción.
La bonanza es condición necesaria aunque no suficiente para el desarrollo de una “gestión popular”, se requiere además la conformación de un bloque político que asuma ese proyecto. Pero una vez que esa materialidad necesaria comienza a desaparecer y los mecanismos para diferir el problema (déficit fiscal, endeudamiento) se agotan, la “gestión popular” queda en el aire; la torta comienza a quedar chica para continuar conciliando la puja distributiva entre las clases y el capitalismo comienza a reclamar un ajuste anti-popular que recomponga las condiciones para la acumulación y el mantenimiento de la tasa de ganancia.
Si el gobierno en cuestión se niega a aplicar el “paquetazo” entonces emergerán diversos desequilibrios económicos resultado del “malestar” del modelo económico privado y mercantil ante las diferentes regulaciones impuestas para evitar que se ajuste sobre los trabajadores. La actual guerra económica en marcha sobre Venezuela es la expresión de este movimiento.
La guerra económica, es decir, la acción deliberada de la burguesía que opera de sus posiciones económicas estratégicas para disputar renta y riqueza, al mismo tiempo que apuesta por el descalabro económico para modificar la correlación de fuerzas en el terreno político, expresa el punto límite de las contradicciones de la gestión que se pretende popular de una estructura económica capitalista aún sin superar.
Dicho de otro modo, en Venezuela estamos ante el embotamiento entre la gestión chavista del Estado y la estructura económica. Por un lado está el modelo de gestión chavista orientado a la inclusión social, la disminución de la pobreza y erradicación de la indigencia, la soberanía económica y política, la igualdad y el desarrollo productivo. Por otro lado tenemos a una estructura económica basada en el control privado de la mayor parte del excedente económico y los puestos de mando (parte de la banca, importaciones y principales medios de producción), lo que permite acabar privatizando una parte no despreciable de la renta petrolera (se trata de la captura de la “renta en destino” como ha señalado el economista Alfredo Serrano [2] ) .
Ya no es posible continuar conciliando ambas dimensiones. La estructura económica privada para continuar su reproducción debe desmantelar el modelo de gestión chavista, a eso apuesta con la guerra económica. Por su parte, el proyecto chavista, para persistir y avanzar, necesita alterar la estructura económica, lo que implica necesariamente ir sobre las posiciones económicas de la burguesía venezolana, es decir, avanzar en la redefinición de las relaciones sociales de producción.
La superación de la actual estructura económica no pasa por plantearse abstractamente “superar el rentismo importador”, aunque es clave la necesidad de orientar la brújula estratégica en ese sentido. El problema detrás de la guerra económica en lo fundamental no está relacionado con las ineficiencias derivadas de la matriz productiva (qué y cómo se produce) o el excesivo carácter importador.
De hecho, según datos de la CEPAL, Venezuela realiza menos importaciones en relación a su PIB que el promedio de toda América Latina y países como Uruguay, Argentina, Bolivia o Chile, son “más importadores” que Venezuela si comparamos el total de importaciones anuales de cada país con su PIB [3] .
La llave para la derrota definitiva de la guerra económica parece estar más bien en la capacidad de lograr un control soberano sobre el excedente económico. Los últimos datos disponibles del BCV al respecto indican que a 2012, la parte del PIB correspondiente a ganancias es del 42% (la parte que corresponde a salarios es de apenas un 32% [4] ), es decir, aún sabiendo que en parte de este 42% están los ingresos de PDVSA y otras empresas que controla el Estado, el grueso de esa cifra es controlado por la burguesía venezolana. Ese control del excedente es el que permite el despliegue de la guerra económica.
El fundamento del dólar paralelo y el actual diferencial cambiario hay que buscarlo en esos enormes excedentes en bolívares que la burguesía controla y busca proteger de la inflación y que ante la imposibilidad de cambiarlos por dólares en el mercado oficial, los deriva al mercado paralelo.
Los análisis que ponderan en el diagnóstico cuestiones como la corrupción o la falta de capacidad de gestión, acaban poniendo el foco en aspectos secundarios y omitiendo que el nudo del problema está en el tamaño de las contradicciones de clase acumuladas. La guerra económica no se ganará únicamente produciendo más, siendo más eficientes o replegándose al conuco [5] .
La tarea fundamental es la organización de las fuerzas populares en función de la disputa por los puestos de mando de la economía y el excedente. El desafío por delante es el cumplimiento del objetivo 1.3 del Plan de la Patria: “Garantizar el manejo soberano del ingreso nacional”, mientras no se controle el grueso del excedente económico, eso no será posible. El poco espacio que tiene Venezuela para modificar su matriz productiva en el marco de la actual división internacional del trabajo sólo podrá ser transitado si se alteran las relaciones sociales de producción desplazando a la burguesía de los puestos de mando de la economía y el control del excedente.
La propia burguesía con la guerra económica ha llevado a las fuerzas populares de Venezuela a una encrucijada: o avanzan en la toma del control de la economía o se desmantela el enorme acumulado durante el proceso bolivariano en medio de un brutal ajuste y la recomposición política de la derecha.
Cuando el Presidente Maduro dijo en su discurso del pasado primero de mayo “son ellos o nosotros”, dio en el clavo y graficó con claridad la magnitud del desafío histórico ante el que se encuentra tanto el pueblo venezolano como todos nosotros. [1] Economista [2] La enorme magnitud de fuga de divisas que ha padecido Venezuela durante el proceso bolivariano, las estimaciones van de los 150.000 a los 300.000 millones de dólares, evidencian la captura privada de parte de la renta petrolera. [3]
Los datos del Banco Central de Venezuela indican que del total de importaciones venezolanas, aproximadamente un 20% corresponde a bienes de capital, un 60% a bienes intermedios (insumos) y un 20% a bienes de consumo final. [4]
El resto del ingreso nacional o PIB corresponde al consumo de capital fijo, impuestos indirectos e ingreso mixto. [5] Producción agrícola orientada básicamente al autoconsumo.
Venezuela requiere solidaridad en lugar de canibalismo
Por Timoleón Jiménez / Resumen Latinoamericano/ 15 de Dic. 2015.-
Borrar de un plumazo su obra liberadora, demuestra cuánto terreno se ha perdido en el campo de la batalla ideológica contra el capital y sus políticas totalitarias.
El resultado electoral del 6 de diciembre en Venezuela, a todas luces desfavorable al PSUV y a la revolución bolivariana, ha dado para que todo el mundo opine acerca de la situación que se presenta en el país hermano.
Lo primero que cabría señalar es que a la par del triunfo de la coalición temporal de la derecha, apoyada con todo furor desde Washington, Londres y Madrid, y de manera un tanto disimulada desde Colombia y los países latinoamericanos en que gobierna la reacción continental, también parece haberse producido un triunfo de la ideología neoliberal transnacional. De repente se ha puesto de moda irse lanza en ristre contra la obra de Hugo Chávez Frías, achacar la derrota a los fracasos económicos, sociales y políticos de la revolución, considerar como incapaces, ineptos y corruptos a los dirigentes del proceso renovador venezolano, además de pontificar con suficiencia acerca de la tímida posición adoptada contra el capital por el modelo socialista del país vecino.
Es como si de un momento a otro el capitalismo, su voracidad depredadora, el imperialismo y su histórica posición antidemocrática y desestabilizadora se hubieran esfumado del panorama mundial y de la vida de los pueblos de América Latina y el Caribe. Es como si en los últimos diecisiete años y en la hora presente la acción revolucionaria, sus avances y desarrollos no hubiesen encontrado más obstáculos que la negligencia y la descomposición de las vanguardias democráticas. Es como si de un momento a otro se comprendiera que se está cerrando el ciclo durante el cual los revolucionarios lo tuvieron todo fácil sin haberlo aprovechado, y por tanto no cabe más sino reprocharles su incapacidad e incompetencia.
Hay que advertirlo a tiempo e imprimir una rectificación clasista al pensamiento. Lo que se está haciendo y diciendo contra la revolución bolivariana desde variados matices de la izquierda, confundidos o enajenados repentinamente por la avalancha propagandista, mediática e ideológica del gran capital transnacional, constituye ni más ni menos que el más irresponsable acto de canibalismo político. Ni este ni ningún otro es momento para emprender en gavilla un ataque demoledor contra la revolución, amenazada ya seriamente por el imperialismo y la oligarquía venezolana. Eso de caerle al caído para acabar de despedazarlo no tiene nada de revolucionario y por el contrario sirve a los intereses de la derecha internacional.
Que los voceros del orden capitalista mundial estén de fiesta y preparando desde ya su embestida final es comprensible. Se trata de la misma clase que no tuvo piedad con los comuneros de París en 1871, ni contra ninguno de los movimientos democráticos y de avanzada organizados por los trabajadores desde entonces en los más diversos países. Pero que los voceros del movimiento democrático y popular, revolucionario, progresista o de avanzada estén dando la espalda al pueblo de Venezuela, alegando los mismos contenidos de la propaganda imperialista, eso sí que resulta equivocado, incomprensible y vergonzoso.
Los hijos de Simón Bolívar, los hijos de Chávez, el pueblo que a pie llevó libertad a gran parte de la América del Sur, requiere del apoyo cerrado de todos sus hermanos latinoamericanos y caribeños. No fue sino que Chávez ganara las elecciones en 1998 para que de inmediato se pusiera en movimiento el engranaje para impedirle gobernar, para evitar a toda costa la implementación de las transformaciones que anunciaba. Y son casi dos décadas continuas de sabotaje en todas las formas. Corrupción, cooptación, traición, golpe de Estado, golpe petrolero, ataques a la infraestructura, protestas internas financiadas desde fuera, acciones desestabilizadoras, guerra económica, guerra mediática, guerra ideológica, maniobras electorales. Negar la realidad de esos ataques o desconocer sus efectos corrosivos constituye un acto de imperdonable ceguera.
Y lo que es peor, borrar de un plumazo la obra liberadora, las conquistas democráticas alcanzadas, las igualdades étnicas y de género, las innumerables conquistas sociales, la elevación general del nivel de vida de la población más necesitada, el millón de viviendas construidas y entregadas, los visibles desarrollos en salud y educación, la invalorable labor cultural, ideológica y política, la soberanía alcanzada, la integración continental, la solidaridad y el respeto internacional obtenidos por todos nuestros pueblos, entre otras tantas acciones reales de la revolución bolivariana, para reemplazarlas por palabras fáciles como ineficiencia, corrupción y caos, echadas a rodar de manera masiva por las cadenas y redes internacionales al servicio de la explotación y opresión mundial, constituye la demostración más palpable de cuánto terreno se ha perdido en el campo de la batalla ideológica contra el capital y sus políticas totalitarias.
Ninguna obra humana es perfecta ni está completamente terminada. La revolución también es un proceso en construcción, en el que se cometen errores, se producen desviaciones y fallan en consecuencia los resultados esperados. Cuando la intención de la crítica es sana y constructiva, cuando el interés es el de perfeccionar y no destruir, con seguridad que pueden corregirse a tiempo y de manera positiva las deficiencias. Pero otra cosa muy distinta ocurre cuando deliberada o neciamente se engrandecen estas últimas, cuando se las convierte en el todo, cuando se sacan a relucir en los peores momentos sólo para debilitar y echar abajo el sueño de un pueblo. Esta última actitud merece la más abierta condena. Y debe rectificarse con urgencia.
Lo que resulta verdaderamente innegable es que hay en curso una arremetida brutal del imperialismo depredador en todo el planeta, acompañada de una campaña de dominación ideológica sin antecedentes, y del más espantoso despliegue militar y terrorista. Es esa avalancha que amenaza la humanidad entera y que asesina y somete pueblos inermes del modo más salvaje, la que debe ser blanco de todos los ataques, críticas y denuncias permanentes por parte de los movimientos políticos y sociales de avanzada. Es contra ella que deben movilizarse los pueblos, como lo han hecho valiente y heroicamente los revolucionarios venezolanos durante las dos últimas décadas. Ellos, en su sabiduría democrática, encontrarán el modo de superar sus dificultades actuales, para lo cual requieren de nuestra solidaridad y comprensión. Estamos acompañándolos, hasta la victoria final.
La Habana, 13 de diciembre de 2015.
Por el Secretariado Nacional de Las FARC-EP
Timoleón Jiménez
Venezuela: Frente campesino ratifica su compromiso por la defensa de la Ley de Tierras Caracas, 10 Dic. AVN.-
Campesinos y campesinas del país reafirmaron este jueves su compromiso en defensa de la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario y demás reivindicaciones obtenidas durante la Revolución Bolivariana.
En contacto con Venezolana de Televisión desde el Parque Ezequil Zamora, en El Calvario, centro de Caracas, un grupo de voceros del frente campesino y de Consejos Presidenciales de este sector se pronunciaron a propósito de la celebración de los 10 años de la promulgación de dicha normativa que democratizó la tenencia de espacios productivos en el campo.
Ante las intenciones de la derecha, tras la obtención de la mayoría parlamentaria en las elecciones legislativas del 6 de diciembre pasado, de modificar leyes aprobadas durante la gestión revolucionaria, los campesinos y campesinas ratificaron su disposición a movilizarse por todo el país en asambleas para subrayar la importancia de las conquistas revolucionarias alcanzadas en estos años.
Isabel Martínez, vocera campesina del estado Barinas, en la concentración en El Calvario advirtió: “Hoy está en riesgo la lucha contra el latifundio que hemos venido dado los campesinos en 17 años de revolución, pero aquí estamos los campesinos dispuestos a defender la Ley de Tierras, políticamente y en paz”.
Asimismo mencionó que de los 27 diputados electos a la AN de los estados llaneros, “tenemos 18 representantes campesinos que defenderán la Ley de Tierras, todos los recursos y los bienes que hemos tenido los campesinos”.
Con la firma de la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario, realizada por el comandante Hugo Chávez el 10 de diciembre de 2001 en Barinas, se saldó una deuda con el campesinado venezolano democratizando la tenencia de los terrenos productivos del país.
La normativa –firmada en igual fecha y lugar donde 142 años atrás el líder campesino y general Ezequiel Zamora librara la Batalla de Santa Inés con la bandera de Tierras y hombres libres contra la oligarquía que sometía a esclavos y trabajadores del campo– apuntó principalmente a la eliminación de los grandes latifundios por considerarlos parte de un sistema contrario a la justicia, que continuaba oprimiendo a las familias campesinas, mantenía terrenos ociosos o empleados por debajo de su productividad.
María Esperanza, vocera del Consejo Presidencial Campesino del estado Guárico, recalcó: “Nosotros seguiremos rodilla en tierra con esta lucha. Caminaremos, visitaremos a todos los estados, iremos a países si es necesario, pero no vamos a perder el legado que nos dejó el comandante Chávez”.
Venezuela Debate: Descarnado documento sobre el avance contrarrevolucionario
Resumen Latinoamericano /Corriente Revolucionaria Bolívar-Zamora, 10 de diciembre 2015.-
Ante el cuadro de crisis revolucionaria,
NOSOTROS DECIMOS:
Se impone un debate profundo, estratégico, objetivo y responsable pero descarnado a la vez si queremos salvar el proyecto histórico bolivariano. Nos encontramos ante un cuadro sumamente crítico, los cimientos sobre los que se ha montado el proceso revolucionario se estremecen o ya no están como el liderazgo histórico, se tambalea el apoyo del pueblo, la correlación de fuerza a favor a nivel latinoamericano comienza a cambiar y los precios petroleros alto ya no están. Es así que la ofensiva está en manos del enemigo imperial y con la victoria que obtuvo del 6D ha cerrado el cerco sobre nuestras posiciones. Prepara el asalto.
El cuadro actual del proceso es la combinación perfecta de la acción planificada del imperialismo y la contrarrevolución interna y las contradicciones, las desviaciones burocráticas y éticas dentro de la propia revolución. Aproximarnos a un balance objetivo pasa por abordar estos dos elementos. No hacerlo sería abordar el asunto de forma parcial y sesgada lo que nos puede llevar conclusiones erradas para definir la acción revolucionaria.
Pese que una parte mayoritaria voto por la contrarrevolución nosotros somos de la premisa que el pueblo no ha abandonado la revolución, siente que la revolución lo ha abandonado el, ha perdido las expectativas, las esperanzas, el entusiasmo y la credibilidad en un proceso que si bien lo ha llenado de conquistas y lo visibilizo hoy luce desdibujado por la corrupción, el nepotismo, el autoritarismo y la soberbia de una buena parte de la dirigencia. Muchas de las propuestas banderas con la que logro convocarlo como el poder popular, mandar obedeciendo, economía socialista productiva, ética socialista se quedaron cortas o reducidas a consignas y eslóganes de la propaganda institucional, esto ha provocado que dichas expectativas populares se hayan ido diluyendo en la medida que el proceso se ha ido burocratizando. El pueblo es sabio y paciente. Esto último también se olvidó en medio de una borrachera de poder y privilegios que obnubilo una buena parte de la “vanguardia política”.
La democracia protagónica y participativa se transformó en cosa menos que un cliché. Los pilares de la oxidada pero altamente eficientes democracias representativas volvieron a erigirse como lógica todopoderosa. Con ella, el clientelismo, el paternalismo, el verticalismo, el autoritarismo y todos aquellos “ismos” perversos de la racionalidad capitalista se impusieron triunfantes en la batalla ideológica.
Se rompió la ecuación chavista pueblo consciente, pueblo movilizado, pueblo organizado y representación política, pasando esta última a suplantar las demandas, las expectativas, las propuestas, el protagonismo de un Poder Popular que no llegó a madurar y realizarse extendidamente porque la lógica burocrática teme ser suplanta por el pueblo empoderado.
Hay que oír o ver a chavistas decir casi con lágrimas en los ojos que votaron por la MUD porque así el gobierno y la dirigencia reaccionaria. Es decir, ante la inexistencia de canales, de mecanismo de interpelación permanente, el pueblo encontró en el voto, un mecanismo o la forma para expresarse o más bien de gritarle a la casta burocrática. Y vaya grito que ha pegado el pueblo el 6D.
No podemos cuestionarlo por eso, si no hacer un esfuerzo, que en el liderazgo revolucionario debe ser una actitud cotidiana y normal, por interpretar ese mensaje con la mayor responsabilidad del mundo y actuar en consecuencia rectificando y construyendo las acciones para responder a eso que el pueblo está diciendo. Tanto daño y devastación causado en el estado de animo de las masas la lógica burocrática y vertical de gobernar y hacer política que se instituyo como la acción del enemigo, que la guerra económica, por ejemplo. No podemos achacarle toda la responsabilidad a la dirección actual ciertamente, pero tampoco se puede evadir del debate estos aspectos que son fundamental para poder comprender como llegamos al cuadro actual de proceso y lo que es más importante como retomamos una senda trasformadora, que pasa por retomar los códigos del chavismo originario, esos que descubrió y practico el comandante Chávez.
La acción enemiga encuadrado en un plan de guerra no convencional ha logrado sus objetivos porque ha encontrado un terreno abonado con los errores de la propia revolución, de su dirección formal y en general de todas las fueras chavista que hemos dejado de hacer lo debíamos hacer. No hemos sido capaces de contraponer a la estrategia imperialista y de la derecha venezolana una eficaz repuesta integral. Hemos sido reactivos, incapaz de retomar la iniciativa táctica y menos estratégica.
Es más, creemos que no tenemos una compresión verdadera y profunda de los planes estratégicos y del diseño táctico de la acción sediciosa enemiga. Este se ha ido desarrollado por fases cada una milimétricamente planificado. El imperio una vez superada la desorientación Imperial en un nuevo contexto de disputa por la hegemonía global, con sus adversarios, principalmente China y Rusia y también la disputa estratégica por el Medio Oriente que distrajo por un rato a las fuerzas Imperiales, tomo el pulso a los procesos progresistas que le había perforado su control hegemónico en américa latina y diseño sobre ellos un plan de Guerra no convencional para derrocarlos y tomar de nuevo el control de un área vital para su estrategia global de dominación. Más allá de la retórica y la consigna no hemos sabido descifrar en profundidad cuales ha sido los ejes, los escenarios, el curso de acción de los planes imperialista si no que casi mansamente hemos dejado que estos avancen. Y aquí estamos hoy.
En todo caso el debate debe partir colocando sobre la mesa todos los elementos que influyen o han influido en la configuración de una situación estratégica casi catastrófica para la revolución. Este ejercicio nos permitirá tener una visión completa del cuadro, visualizar las opciones y alternativas que tenemos, prever el curso de acción del enemigo y de los escenarios de lucha a los que en adelante eventualmente enfrentemos.
Pero es clave que cunda una profunda autocritica, revisión y rectificación de toda la dirigencia y también de todas las fuerzas del chavismo. Por supuesto que las grandes responsabilidades esta en quienes tienen responsabilidad de dirección en los distintos niveles del gobierno y de la conducción política, pero cada fuerza, cada colectivo, cada dirigente, cada cuadro tiene que asumir con profunda coherencia la responsabilidad que se tiene en toda esta situación. Cada eslabón o factor cumple una función dentro del bloque revolucionario, unos de gobierno, otros políticos, pero todo tenemos responsabilidad y debemos asumirla.
La unidad popular, patriótica nacional debe ser resguardad a toda costa. El balance, la crítica y la reflexión no puede ser autoflajerantes ni inquisidora. Se requiera estar juntos, estratégicamente, tácticamente, ideológicamente, espiritualmente y afectivamente unidos. El papel de compañero presidente, su esfuerzo, dedicación, la lealtad al comandante Chávez y al pueblo debe ser reconocido lo que no debe a su vez eximirlo de la responsabilidad que le corresponde. Pero toda crítica debe hacerse insistimos resguardando la unidad patriótica, buscando fortalecer la unidad estratégica y construir un camino táctico único para que todas las fuerzas chavistas junten sus voluntades y capacidades en función de hacer frente al enemigo estratégico el imperialismo y al enemigo interno la contrarrevolución oligárquica.
No poco favor ha hecho el sectarismo a los planes del enemigo. Debemos reconocernos todos, pero de verdad, valorando la diversidad, la pluralidad como una fortaleza, como un rasgo que fortalece y no como una amenaza. La crítica, los enfoques distintos deben ser visto como un componente de la diversidad y pluralidad del chavismo. Pero a su vez esta debe ser seria, objetiva, madura y propositiva. Además, debe estar acompañada del ejemplo en la acción revolucionaria, sustentad en el aporte real que hacemos al proceso.
Pese a la comprometida situación estratégica de la revolución su derrota no está predeterminada. Hay una base social formidable, hay un pueblo que mayoritariamente sigue creyendo en el socialismo chavista, esa es la fuerza principal de esta revolución a pesar que una franja de ese pueblo haya votado por la derecha asumamos que la revolución está en el pueblo, en su conciencia, su capacidad de lucha y que está expresándose porque quiere un cambio, pero dentro de la revolución. Navegamos en medio de una tormenta perfecta, pero tenemos como maniobrar si la dirección revolucionaria principalmente asume la actitud que corresponde de tomar el timón para enfrentar cada uno de los problemas, corregir las malas prácticas políticas y combatir las desviaciones éticas con firmeza y sin media tintas.
NOSOTROS PROPONEMOS.
ATACAR EL PROBLEMA ECONÓMICO
La situación económica, que es resultado, no solo de la Guerra económica emprendida por las fuerzas del imperio, sino también el resultado de las políticas aplicadas o no aplicadas en los últimos años. A la gigantesca fuga de capitales, sobre la cual no se logró aplicar control alguno (por el compromiso de sectores del gobierno con el capital financiero), o la cada vez mayor e impune corrupción estatal, la ineficiencia e ineficacia (caso de empresas nacionalizadas, cerca de 500 y casi ninguna funcionando), la precaria producción agrícola y pecuaria, se le suma una enorme deuda externa e interna.
Una economía, no sólo sin planificación alguna, sino fragmentada en su toma de decisiones y control de información estratégica. Un País más dependiente que nunca del petróleo y que produce menos que hace 15 años (de 2.8 millones de barriles en 1998 a 2.4 en la actualidad aprox.). Sin niveles de industrialización significativos, altamente especulativa, e importadora de casi el 80 % de lo que consume. Que ensanchó durante la bonanza de los precios de las materias primas la demanda interna geométricamente, y que es estructuralmente incapaz hoy en día de seguir subsidiando este consumo. Paralelo a ello, se despilfarró enormes reservas internacionales (casi 30 mil millones hace cuatro años) y se enfrenta a una coyuntura con el precio del petróleo en menos del 50% del presupuesto diseñado.
Este es el cuadro económico en el que nos encontramos y hay que tomar medidas revolucionarias urgentes controlando el poder del capital financiero, comercial e importador, disciplinado a la banca (nacionalizando sectores de ella, entre otras medidas), aplicando una reforma tributaria progresiva, controlando drásticamente la fuga de capitales, limitando las importaciones y ejecutando un plan nacional de industrialización y sustitución de importaciones, todas estas medidas con el pueblo organizado como ente ejecutor y supervisor, es decir, el Poder Popular.
Se debe “Como sea” garantizar una eficiente administración y control de las divisas. Para ello hay que crear mecanismos revolucionarios para su administración, es evidente que los tecnócratas y burócratas no han podido pues solo han servido para permitir los chanchullos que hicieron posible el defalco con las importaciones fraudulentas. Una medida planteada es que un ente conformado por el Estado, el poder popular y sectores productivos nacionales que se encargue de la elaboración, ejecución y control del presupuesto de divisas en donde esté garantizado los recursos en dólares para cada sector productivo público, comunal y privado de acuerdo a una planificación central en función de las metas de producción y de las necesidades del país.
Hay “Como sea” que poner en condiciones productivas a las empresas nacionalizadas. En este sector podemos poner en práctica el modelo mixto de economía con predominancia de lo Estatal- Social, pero incorporando a sectores privados que quieran avanzar con la revolución en un plan de desarrollo productivo nacional mediante asociaciones o alianzas en donde el Estado se reserva el control mayoritario del proyecto o mediante la figura de conglomerados productivos en manos de las comunas realmente organizadas y de los mismos sectores producticos particulares.
El control urgente de una inflación insoportable pasa en primer lugar el fortalecimiento y la articulación de las políticas de controles y fiscalizaciones contra las estructuras oligopólicas y monopólicas de los mercados financieros, importadores y comercial especialmente para los sectores de los alimentos, medicinas, repuestos automotriz, maquinaria e insumos agrícolas y la canasta básica.
En segundo lugar, pasa por impulsar la producción nacional. No se puede desconocer que tanto por efecto de la guerra económica como por los errores en políticas económica esta ha retrocedido. No solo es el sabotaje empresaria es también las condiciones reales de la economía que han hecho que muchas pequeñas y medianas empresas hayan cerrado. El problema es que cada producto que dejamos de producir es algo más que tenemos que comprar afuera y eso es más dólares que se nos escapan además de impactar en el desabastecimiento lo que presiona la inflación.
Hay que impulsar un plan productivo nacional para lo cual es necesario bajo la visión de economía mixta de este periodo de transición al socialismo crear las condiciones para que el sector privado pueda acompañarnos en esta tarea. La construcción de un conceso mínimo se hace necesario, no con las cúpulas empresariales, pero si con los empresarios mismos. La construcción del socialismo productivo pasa por ser capaces de echar andar una economía mixta de bienestar y justicia social
La batalla principal es este periodo es sin duda la batalla por reactivar, estabilizar e impulsar la economía dentro de un plan de desarrollo que apunte a la superación de rentismo parasitario con perspectiva socialista. Si la economía va bien la recuperación del apoyo, la valoración y percepción de la población sobre el desempeño de la gestión del gobierno revolucionario será positiva y esto tributará a la reconstrucción de una nueva mayoría revolucionará para poner andar el proyecto revolucionario nuevamente en la senda de Bolívar y Chávez.
PROFUNDIZAR DEMOCRACIA REVOLUCIONARIA.
Para poder seguir en la senda socialista el nuevo escenario estratégico del proceso trasformador bolivariano nos impone “COMO SEA” la recomposición de una nueva mayoría nacional patriótica y revolucionaria que hemos perdido por ahora. Esta es la más trascendental de la tarea política que tanto la Dirección de la revolución como todo el bloque patriótico chavista tenemos en este nuevo panorama que se abre con la lacerante derrota política electoral del 6D.
Para ello es un prerrequisito recuperar la confianza, hacer crecer de nuevo las expectativas y la esperan del pueblo en el proyecto histórico Chavista. Esto pasa por volver a los códigos ideológicos, éticos e identitarios que entusiasmaron, que sedujeron y que hicieron posible de la mano del comandante Chávez construir el consenso mayoritario para avanzar hacia las definiciones estratégicas de una revolución de carácter antiimperialista y anticapitalista.
Ese paradigma político él lo denomino Democracia Revolucionaria y está basado en el papel protagónico del pueblo, el poder popular, las masas empoderadas, así como en una nueva ética socialista pero también en inclusión social, justa distribución de las riquezas para lo cual la independencia nacional es un prerrequisito.
Estas banderas lograron movilizar y configurar un elemento que sistemáticamente se iría trasfigurando en sujeto político y en una mayoría nacional expresión mayoritaria de la voluntad de cambio que permitió como hemos dicho adelantar el conjunto de trasformaciones que nos trajeron hasta aquí pero que en punto de inflexión del proceso las desviaciones burocráticas, las lógicas capitalistas que no fueron superadas entre ella con mucha fuerza las corrupción de funcionarios públicos y dirigente hicieron que el entusiasmo y las expectativas, la credibilidad del pueblo en la revoluciona potenciada por las permanente e implacables operaciones de guerra psicológica del enemigo decayeran.
Retomar entonces el camino hacia una nueva mayoría nacional pasa por profundizar y retomar los ejes constructivos de la DEMOCRACIA REVOLUCIONARIA como paradigma político para esta etapa de la transición socialista.
Para ello proponemos las siguientes ideas para del debate:
Asumir la construcción de las comunas, los concejos obreros y toda forma de empoderamiento del pueblo como una de las tareas políticas centrales de la revolución en el nuevo escenario.
Aplicar en profundidad todas las leyes del poder popular y por vida habilitante crear nuevo mecanismo de empoderamiento, trasferencia de funciones, atribuciones etc.
Municipalizar el Poder Popular. Toda alcaldía Bolivariana debe asumir como tarea revolucionaria de su gestión la construcción en cada rincón de su territorio los concejos comunales y comunas. Que no quede un solo municipio Chavista sin estar copado por el poder popular.
Consolidar los Concejos Presidenciales del Poder Popular y avanzar hacia construir el Parlamento Nacional del Poder Popular con voceros elegidos en las bases de todos los concejos presidenciales correspondientes.
Consolidar el PSUV como partido revolucionario instrumento del empoderamiento del pueblo. Esto es que sin dejar de ser un partido capaz de emplearse eficientemente en la batalla electoral sea capaz de acompañar al pueblo en su proceso de empoderamiento, en la construcción de las comunas, los concejos obreros etc. Las UBCH y CLP debe estar ligados al proceso de construcción comunal y de los trabajadores no para controlar si no para acompañar, orientarlos y servir de estructura de articulación con el gobierno revolucionario.
Unificar las fuerzas políticas y sociales chavistas alrededor de un programa y un plan de acción único que debe recoger las tareas revolucionarias de la nueva etapa. El GPPSB debe convertirse en centro de definiciones estratégicas, en una dirección revolucionaria unificada en una sola estrategia, una sola táctica y una sola línea política.
Impulsar desde le GPPSB el Frente Antimperialista y anti Contrarrevolucionario.
Conformar una Escuela Única de Formación de Cuadros para todo el GPPSB (partidos y movimientos).
Acelerar y profundizar la construcción de la Milicia Nacional Bolivariana como expresión de la unidad cívica militar y del poder armado del poder popular nacientes.
PSUV avanzará con ímpetu renovador hacia la contraofensiva revolucionaria
Foto: Andreína Blanco, AVN. Resumen Latinoamericano /AVN, 11 Diciembre 2015.-
Ante los resultados de los comicios parlamentarios del 6 de diciembre, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) se declara en sesión permanente para idear un plan que impulse la contraofensiva revolucionaria de las fuerzas chavistas, mediante una agenda estratégica centrada en la economía, gestión de gobierno, el funcionamiento de la organización política y un nuevo discurso.
“La transformación de la política revolucionaria, su renovación, es una de las virtudes de la Revolución Bolivariana, sin lugar a dudas, y debe ser una de las grandes virtudes de esta etapa de preparación de la contraofensiva revolucionaria”, expresó el presidente de la organización política, Nicolás Maduro, durante la plenaria extraordinaria del congreso del partido, realizada este jueves.
En el encuentro, celebrado en el Poliedro de Caracas, se colocó como primer punto la convocatoria al Congreso Económico de Pensamiento Socialista hacia el Modelo Productivo, que se efectuará el próximo miércoles. De dicho encuentro derivará un consejo económico que contribuirá a idear un modelo económico sustentable y a superar la guerra emprendida por sectores oligarcas mediante la especulación y el desabastecimiento, factores usados para cohesionar a un grupo de venezolanos en torno al antichavismo.
“Llegó la hora, todo el que quiera vivir en Venezuela y tener la paz para sus hijos, o producimos, trabajamos, distribuimos y respetamos las reglas de la economía justa o lo hacemos, no veo otra alternativa”, expresó Maduro, quien también denunció el bloque financiero internacional contra la nación, y que se refleja en el hecho de que, a pesar de haber pagado 27 mil millones de dólares de su deuda externa, el mercado internacional aumentó el riesgo país.
“Han decidido destruir y colapsar el modelo de la patria, el modelo igualitario inclusivo de la Revolución. Es una lucha de clases entre la élite burguesa parasitaria contra el pueblo. Buscaron dar un golpe electoral y tratarán de utilizar el poder que obtuvieron (en las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre) para desmontar la Revolución y dar un golpe definitivo contra la patria”, agregó.
En este sentido, llamó a aprovechar la estructura organizativa del PSUV, cuya base está compuesta por 13.686 Unidades de Batalla Bolívar-Chávez (UBCh), para promover líneas clave en el ámbito productivo y distributivo. Es “la única fuerza política, social, que existe en este país, que está hasta en el último rincón con capacidad operativa para influir, coordinar, una acción en este caso económica”.
Reactivación del gobierno de calle
La construcción de la contraofensiva revolucionaria incluye la implementación de un nuevo modelo de gobierno de calle para los próximos tres años. En esta ocasión, debe activarse el poder popular para hacer seguimiento a los compromisos y “profundizar la campaña de contraofensiva y solidaridad”.
Este nuevo mecanismo de gestión se combinará con la profundización de los mecanismos de defensa del modelo de justicia social creado en los últimos 17 años, que la mayoría parlamentaria de la derecha en la próxima AN pretende desmontar con la derogación de instrumentos como la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras.
“No permitiremos ni un solo abuso de la Asamblea Nacional de derecha que ganó en medio de una conmoción de la guerra económica”, agregó el Jefe de Estado, quien advirtió que su gobierno podría tomar medidas como la entrega de las empresas de servicios como Corpoelec a los trabajadores porque “no ha ganado una oposición que venga a hacer propuestas en positivo para el país, ha ganado una contrarrevolución antipatria”.
En ese ámbito, consideró que el trabajo medular debe ser la movilización de las bases y la reconquista de la hegemonía política para “levantar una poderosa y nueva conciencia sobre las amenazas con Venezuela”.
PSUV, la vanguardia luminosa
El Presidente del PSUV llamó a los 843 delegados de la organización política a evaluar los métodos de hacer política que emplea la organización, a través de las 3 R²: Revisión, Rectificación y Reimpulso, y Reporalización, Repolitización y Reunificación, para ir a un gran proceso de reconstrucción de la nueva mayoría.
Este proceso debe contribuir también a erradicar la prácticas sectaristas de cualquier tipo, para afianzar al partido como “una vanguardia iluminada, luminosa, moral. Una vanguardia moral que emane de ella luz, orientación histórica, política, ideológica, cultural. Hay que hacer vanguardia en estas condiciones de crisis contrarrevolucionaria que está viviendo Venezuela”
Los revolucionarios deben asumir el poder que tienen, “el de liderazgo entre el pueblo, de credibilidad, de llegar, de escuchar, de orientar, de construir, de resolver, de solucionar, de crear”, así como es necesario retomar “el trabajo de base, casa por casa, como el método permanente y principal”, para recuperar la fuerza electoral que se dejó llevar el 6 de diciembre.
En ese sentido, instó a emplear formas de intercambio más cercanas a la gente para promover el debate cohesionante en torno al chavismo y contribuya a “crear una nueva cultura política, una profundidad de ideas que se pierde de vista, es una bomba atómica cuando el liderazgo se funde en la realidad, se conecta con el corazón de los pueblos y tiene buenos métodos políticos, y tiene la razón, es una bomba atómica que nadie la para”.
El jueves de la semana que viene, tal y como lo adelantó el mandatario, se reunirán nuevamente los delegados de la tolda roja para entregar los resultados de la consulta y proceder a la toma de decisiones: “que el Psuv se crezca en las dificultades que estamos viviendo”.
Renovar el discurso político
Maduro, además, instó a los miembros de la Comisión de Agitación, Propaganda y Comunicación del Psuv a revisar las estrategias y líneas discursivas implementadas en la actualidad. “Nosotros nos quedamos con el discurso antiguo, discursero, agitador, consignero y, en algunos casos, panfletario. Hay que decir la verdad. Tenemos que renovar el discurso político en su contenido y en su forma. No podemos quedarnos hablándole solo a los convencidos”.
En ese sentido, llamó a estudiar los modelos comunicacionales que se han impuesto para ir en detrimento de los procesos revolucionarios, pues se ha pretendido vulnerar la moral revolucionaria del pueblo, con apoyo de medios de comunicación al servicio de las élites imperialistas y oligárquicas.
“La derecha basa su discurso político en el marketing, crean mensajes de odio y hacen eco en las redes, van trabajando para desarrollar campañas de descrédito, campañas de desmoralización que desaniman al pueblo”, dijo el líder socialista, quien llamó a hablar desde el amor y la verdad a los sectores que la derecha cohesionó en torno al antichavismo, a la división, al odio y a la intolerancia.
Lejos de lo pretenden hacer creer con campañas mediáticas desmoralizantes, indicó Maduro, las fuerzas revolucionarias sacarán una victoria moral, que contribuirá a avanzar hacia nuevos triunfos en el campo político.
A través de un nuevo discurso, nuevos métodos de gobierno y nuevas orientaciones en lo económico, “en Venezuela el desenlace de esta batalla histórica será el triunfo del socialismo en una gran contraofensiva revolucionaria que ya ha arrancado en el aspecto político, moral, ideológico, en un movimiento de opinión nacional”.
AVN 11/12/2015
Venezuela debate: ¿Por qué fue derrotado el chavismo?
Por William Yohai/ Resumen Latinoamericano/ 8 de diciembre de 2015.-
Intentar explicar un fenómeno sumamente complejo como la evolución política del proceso bolivariano con una gráfica puede parecer un despropósito. Y sin embargo allí están los datos, que son fuertemente sugerentes.
Cuando Chávez gana las elecciones en 1998 el precio del barril era bajo, aún para los parámetros de comparación de la época. En 10 de los 12 años anteriores el mismo había sido superior a los 15 dólares el barril.
La consolidación del poder bolivariano se produce a partir de 2002 cuando el pueblo movilizado y la influencia que el líder tenía en las fuerzas armadas abortan el golpe cívico militar promovido por el imperialismo y parte de la burguesía venezolana.
A partir de allí los elevados precios del crudo permiten financiar, junto a medidas que habían permitido al estado venezolano captar una parte mucho mayor de la renta petrolera, una serie de políticas de beneficio popular de gran alcance.
Mencionaremos las que nos vienen a la memoria sin pretender ser exhaustivos: un gran aumento del acceso juvenil a la educación a todos los niveles, particularmente la universitaria, la instalación de las misiones en los barrios pobres de muchas ciudades del país que incluyen la asistencia médica primaria, auxilios monetarios para los más pobres, tiendas donde se pueden adquierir productos de primera necesidad a precios subsididados, construcción masiva de vivienda accesible para sectores antes privados de ella y, seguramente, unas cuantas más que olvidamos.
Más aún, Chávez inyecta en la cabeza del pueblo una mística igualitarista y da a los antes marginados una conciencia de su importancia social desconocida hasta entonces. Se crean así comunidades en campos y ciudades que difunden ideales difusamente socialistas. En realidad Chávez comienza a pronunciar esa palabra por primera vez desde el derrumbe del campo socialista.
Al mismo tiempo expropia una serie de industrias, metalúrgicas, de producción de alimentos, etc. y genera una reforma agraria proporcionando tierra a campesinos y comunas.
Expropia también algún banco de gran porte. Queda, sin embargo, gran parte de la economía en manos privadas. La tierra, la banca, la gran industria, el comercio exterior y gran parte del interior no son afectados en lo esencial.
Se mantienen los subsidios al precio de la energía que resulta prácticamente gratuita y fomenta, sobre todo en el caso de la nafta (gasolina), el uso abusivo del transporte privado en automóvil…para los que pueden permitirse uno, claro.
Se profundiza la dependencia del petróleo como fuente de las divisas necesarias para importarlo todo. Caen hasta niveles de casi nulidad las exportaciones no petroleras, que ya eran de por sí escasísimas.
El enorme carisma de Chávez permite disimular los problemas. No es casual que el “modelo” comienza a entrar en crisis cuando se juntan dos procesos; a saber
1) la enfermedad (no está claro si fue natural o provocada) de Hugo Chávez y
2) el agotamiento económico.
Es que, a pesar de que hacia 2012 los precios del petróleo se mantenía a niveles muy elevados, ya no alcanzaba para sostener el aumento del consumo producido por las políticas redistributivas de beneficio social llevadas adelante por el gobierno bolivariano.
Dejar amplios sectores económicos librados al control de la burguesía tiene consecuencias nefastas. La fuga de capital se vuelve masiva.
Los intentos de controlarla y regular las importaciones y los precios minoristas mediante medidas administrativas crean un diferencial de cambios y precios que son el caldo de cultivo para prácticas comerciales que generan ganancias exorbitantes a los comerciantes y financistas que las llevan a cabo. Importar con un dólar subsidiado y vender en el mercado negro interior o reexportar a precios internacionales se vuelve un negocio demasiado lucrativo para quienes están en condiciones de practicarlo.
Un impulso a la corrupción que no ha sido posible controlar. Decimos esto porque en teoría existían y existen los mecanismos para que estos fenómenos no se produzcan. Los que adjudican los dólares han sido siempre instituciones estatales.
Es imposible que ello ocurriera sin que jerarcas de alto nivel estuvieran involucrados. La caída brutal (un 60% entre julio de 2014 y diciembre de 2015) del precio del crudo agudiza los fenómenos de inflación, devaluación extrema (el precio del dólar en el mercado negro supera los 500 bolívares cuando los diversos cambios oficiales están debajo de 50), y, finalmente, escasez marcada de una amplia gama de productos de consumo popular a precios accesibles.
Se da así el fenómeno de salarios que, si se calculan al precio del dólar “negro”, no llegan a los dos dígitos. Simultáneamente el pueblo que, mayoritariamente sufre una caída grave de su nivel de vida, ve que en las alturas campea la corrupción. Y ya no está Chávez. No interesa aquí realizar una semblanza del actual presidente Nicolás Maduro.
Tengo la impresión de que es un hombre honesto. Resulta difícil afirmar lo mismo de su entorno. Y carece de las condiciones de liderazgo que ostentaba Hugo Chávez. No cabe duda que grandes sectores del pueblo venezolano se concientizaron políticamente estos años.
El discurso clasista de Chávez, unido a las mejoras sustantivas que introdujo el proceso en su calidad de vida no podían producir otro resultado. Mucho hablan algunos compañeros de las múltiples acciones llevadas adelante por la oposición política y sus mentores imperiales como factores determinantes de esta derrota catastrófica.
“Triunfó la guerra económica” es una frase que resume estas posiciones. No estoy de acuerdo. En Venezuela, a partir de un proceso iniciado con el acceso al gobierno y amplios resortes del poder por este gigante que fue Hugo Chávez, se inició una dialéctica tan natural como esperable. Cada cual hizo su juego
Al expropiar parte sustantiva de la renta petrolera que antes se perdía en los meandros de la burocracia de PDVSA y se iba al exterior, al proponer la unión de los países de América Latina que tomaron un rumbo así fuera tímido en un sentido antimperialista, al bloquear los intentos de constituir el ALCA, al intentar unir a los países exportadores de petróleo para poner un piso al precio del producto, y al mismo tiempo entregar ingentes cantidades del mismo a precio subsidiado a países de América Latina y el Caribe, incluyendo a los pobres de Nueva York, Chávez se cruzó en el rumbo del imperialismo yanki.
Y el imperialismo respondió con las armas que acostumbra. La operación más importante fue, sin duda, el golpe frustrado de 2002.
A partir de allí llevó adelante el menú de estrategias de tipo “golpe blando”, también conocido como “revolución de colores” que incluyen tanto a los clásicos sectores pequeño y gran burgueses, así como desclasados en lo interno cuanto a la reacción internacional ejemplificada en estos desprestigiados ex presidentes latinoamericanos y europeos.
No podemos dejar de mencionar aquí la “mano” que le dio Obama a Maduro con aquel decreto que, con el fin de sancionar a algunos responsables venezolanos, afirmaba que el país era una “amenaza para la seguridad de los EEUU”.
Y así llegamos a la clamorosa derrota del 6D. La combinación de dificultades económicas y falta de un rumbo claro del gobierno, unidas a la percepción de una gran corrupción en éste llevaron a lo que no puede llamarse victoria por parte de una derecha “escuálida” llena de líderes burgueses mediocres y que no propone un programa alternativo viable o con algún sentido popular. Creo que se trata de un ejemplo clásico de voto castigo.
El futuro luce muy difícil para el pueblo de Venezuela. Y en esa volteada caen (caemos) todos quienes aspiramos a un cambio revolucionario en América Latina. Y me atrevo a afirmar en el mundo.
En su momento el ascenso de Hugo Chávez y el proceso bolivariano representaron una clarinada de libertad cuando el más amargo neoliberalismo campeaba por estas tierras. Fue el inicio de una reacción popular masiva que trajo al gobierno a fuerzas con un discurso distinto.
Sólo Hugo Chávez (tal vez podríamos agregar a Evo Morales) planteó, sin embargo, la superación del capitalismo. Pero el venezolano no se animó (sus razones habrá tenido) para hablar y llevar adelante el único socialismo viable.
El socialismo “a secas”.
El que implica la liquidación de la propiedad privada de los medios de producción. Su “socialismo del siglo XXI”, concepto que, hasta donde yo sé nunca definió con alguna precisión, demostró sus limitaciones fatales.
Hoy estos procesos, variables en su profundidad y composición, caen como fichas de dominó. En Argentina triunfa la derecha pura y dura, en Brasil la ex guerrillera devenida social liberal que gana las elecciones para “evitar el ajuste salvaje” nombra a un banquero como ministro de economía. Con el cometido preciso de llevar adelante aquel ajuste.
Y cosecha, como es lógico, una popularidad del 7% y un rechazo de más del 60. A Correa no le va mucho mejor.
En Uruguay la popularidad de Vázquez tambalea. Sólo Evo Morales se conserva, hasta ahora, como figura política fuerte. Los pueblos tendrán que aprender, junto a sus dirigentes honestos, las lecciones que se derivan de estos hechos.
Procesos ricos en significado y enseñanzas.
Tal cual lo haremos de lo acontecido en el este de Europa y en China. Como decía Mao: “luchar, ser derrotado, volver a luchar, volver a ser derrotado, así hasta la victoria final”. Duro camino… Decía el Che “Revolución socialista o caricatura de revolución”. No hay atajos. No hay alianzas con la burguesía que valgan.
Hoy, como hace 150 años cuando Carlos Marx y Federico Engels produjeron la obra monumental que constituye la piedra fundamental teórica para la única posible transformación radical de la sociedad, la esencia de la sociedad capitalista es su división en clases antagónicas. Algún día aprenderemos.
VENEZUELA: CAUSAS, EFECTOS Y RESPUESTAS A UN GRAN REVÉS
Por Narciso Isa Conde / Resumen Latinoamericano / 10 de diciembre de 2015 –
Nadie con sentido de justicia y honestidad intelectual puede poner en duda el carácter perverso de la guerra económica: desabastecimiento de de bienes de consumo, sustracción de divisas, especulación comercial y financiera, y maniobras para provocar devaluación de la moneda, puesta en práctica por los enemigos del proceso bolivariano en Venezuela. Igual resulta innegable su impacto negativo en términos políticos-electorales, potenciados por el rol alienante de la gran dictadura mediática mundial.
Es claro, además, que la caída del precio del petróleo, inducida en parte por EEUU y aliados, le ha hecho significativos estragos a la economía venezolana y a los planes sociales de su gobierno.
Hubo –y hay- mucho sabotaje económico, múltiples formas de acaparamiento, contrabando, evasiones, especulaciones y estafas del gran empresariado privado en combinación con sectores corrompidos del gobierno chavista.
Ni hablar de la manipulación desde Colombia del comercio legal e ilegal en detrimento del país vecino. Todo eso es verdad, como lo es que pudo ser mejor contrarrestado desde el Estado Venezolano, enfrentando aéreas sensibles del mismo que fueron contaminadas por la corruptela contrarrevolucionaria, implementando correctivos más contundentes en materia de control del sistema de divisas, del comercio exterior y la banca privada.
La permanente amenaza militar de EEUU ha sobre-dimensionamiento el gasto militar de Venezuela a costa de la inversión pública, al predominar la lógica de fortalecer sobre todo las fuerzas armadas regulares en lugar de un diseño de guerra asimétrica, guerra de todo el pueblo, iniciativa realmente más económica y más disuasiva.
Son muchos y difíciles, pues los factores contrarrevolucionarios que han operado –y operan- contra el proceso bolivariano. No tengo dudas de que ha sido –y es y será- así.
MÁS ALLA DE LOS ATAQUES DE SUS ENEMIGOS.
En Venezuela operan muy articuladas la contrarrevolución interna y la contrarrevolución imperialista, empeñadas no simplemente en una restauración conservadora, neoliberal, dentro del “juego democrático-representativo; sino un pérfido proyecto contrarrevolucionario y re-colonizador que implica la toma de su petróleo, valiosos territorios y recursos estratégicos vitales.
Esto de cara también a la pretendida derrota política de la insurgencia armada y civil colombiana, al debilitamiento de Cuba, Ecuador, Bolivia, Brasil y a la desarticulación del Alba, la Celac y Unasur… y muy especialmente de cara a la conquista de la Amazonía y sus inmensas riquezas; consumado ya el viraje a la derecha de Argentina y otros contra-taques previos y diversos en otros países del Continente, entre los que se destacan fuertes golpes reaccionarios en Honduras y Paraguay y ahora los avances de su contraofensiva derechista en Brasil.
De manera que este duro revés electoral, aunque incompleto en vertientes claves para provocar el giro total, no es conveniente minimizarlo; mucho menos presentarlo desde el gobierno venezolano como un supuesto triunfo de la democracia.
Se trata realmente de una victoria de las fuerzas de la reacción, profundamente anti-democráticas, que amerita analizar sin tapujos sus causas y efectos a la mayor profundidad posible y mucho más allá de los efectos perturbadores del accionar de los enemigos jurados del proceso, algo que toda revolución verdadera debe dar por descontado. Esto implica reflexionar sobre los errores propios, sobre las líneas de conducción, ritmos y profundidades de las transformaciones.
Soy de opinión – y no lo digo ahora, sino hace años (1) y (2)- que el proceso bolivariano dio señales tempranas de frenos y estancamientos –incluso en vida del Comandante Chávez-, luego del formidable rescate la soberanía nacional, del invaluable desmonte del modelo neoliberal y de los extraordinarios avances en la línea de una democracia participativa y un crecimiento de la conciencia antiimperialista, anti-capitalista y pro-socialista.
Después, además, de avanzar los trascendentes procesos de integración-cooperación interestatal latino-caribeña.
Precisamente en el momento en que era necesario y posible profundizar el proceso, el peso muerto de lo mucho que quedó del viejo Estado, las consecuencias negativas de construir el partido de la revolución desde ese Estado, la estatización (no socialización) de una parte de la economía privada, la influencia de las viejas prácticas políticas de la “cuarta república” (clientelismo, paternalismo estatal, populismo), el repunte de la nueva corrupción y de la cultura rentista-petrolera en detrimento de los proyectos cooperativos y co-gestionados, el dispendio de recursos, el predominio de los intereses de Estado en detrimento del internacionalismo revolucionario, comenzaron a mellar el filo revolucionario del proceso, al no ser debidamente contrarrestados.
Todo esto dejando intacta una parte fundamental del capitalismo privado local y transnacional, así como los nutrientes de sus instrumentos políticos de vieja y nueva data; lo que posibilitó (paralelamente al desgaste de la revolución) la recomposición y crecimiento de las fuerzas afines al gran capital, particularmente aquellas que surgieron desde el corazón del empresariado contrarrevolucionario y la burguesía transnacional como fuerzas de relevo de las viejas partidocracias adecas y copeyanas.
Un gran capital actuante en el sistema financiero, en los sectores industriales y agropecuarios, en las comunicaciones, en el comercio interior, en el comercio exterior, en servicios variados (incluida parte de la salud y la educación), y colateralmente en el mundo energético; lo que le daba –y le da- poder para perturbar el proceso y nutrir las derechas de todos los pelajes.
Al para-militarismo colombiano se le dejó ganar demasiado terreno en el contexto de la distensión de las relaciones interestatales colombo-venezolanas. La defensa del proceso desde el pueblo armado y desde una visión gran colombina y latino-caribeña, siempre se le vio con ojeriza; descansando en gran medida esa misión en las fuerzas regulares y en las reservas militares, lo que facilitó la acumulación de violencia contrarrevolucionaria interna y el chantaje estadounidense y colombiano.
La política exterior del Estado, impregnada de las normas diplomáticas, se impuso también como política exterior del partido y los movimientos sociales instrumentalizados, debilitando el internacionalismo revolucionario. La nueva corrupción y el nuevo sistema de privilegios crecieron demasiado en las filas gubernamentales y en las estructuras de mando del Estado y del PSUV.
El plan de reconversión de la economía rentista petrolera e importadora de bienes de consumo y de capital a una economía productiva, quedó a la zaga; comprometiendo enormes recursos en la importación de alimentos, artículos de primera necesidad, maquinarias y bienes que bien podrían producirse en Venezuela. Esto fue criticado con mucha anticipación (3).
Ahora, 7 años después, el presidente Maduro se refiere al tema como factor colateralmente influyente en la reciente derrota electoral y plantea asumirlo como una meta pendiente e imperiosa.
Las tendencias socializantes quedaron solo plasmadas en una distribución más justa de la renta petrolera, importantes misiones sociales, embriones de poder comunal, leyes y proyectos sociales audaces con limitados índices de eficiencia y deformaciones electoralistas en su aplicación, y bajos rendimientos.
Todo el tema del poder comunal, del poder popular, quedó bastante apabullado por el poder burocrático del Estado y el peso de las instituciones y de los métodos políticos tradicionales.
El socialismo se tornó más retorica y consignas huecas que transformaciones anticapitalistas reales en la economía, la política y la cultura. La lógica y la cultura capitalista perduraron y repuntaron, algo que el propio Chávez advirtió.
La socialización de la gran propiedad privada capitalista, de la producción, del gran comercio, de los servicios básicos privatizados, del sector financiero y del poder, primero se puso a un lado y luego –vigentes los “pactos de gobernabilidad” con la gran burguesía- devinieron en temas tabúes; confiando el desarrollo de las fuerzas productivas a un capital privado que nunca ha tenido esa vocación. Igual pasó con el reemplazo progresivo del sistema de precios por un sistema de equivalencias.
Y se le ha seguido llamando socialismo a una mezcla desordenada de post-neoliberalismo, antiimperialismo, nacionalismo, capitalismo privado en gran escala y liberalismo político; obviando las exigencias del tránsito hacia un proyecto de socialista de nuevo tipo: participativo, incluyente, profundamente libertario e integral..
DECLINACIÓN ELECTORAL.
Todo esto, todo lo que implicaba negación de esperanzas y certezas positivas, comenzó a erosionar las bases populares y la fuerza electoral del PSUV y aliados. En el 2008 comienza esa declinación progresiva, con puntuales repuntes en los que el calado profundo del liderazgo de Chávez se empleó a fondo.
La derecha y la derecha extrema, esta última con una fuerte impronta fascista, superaron en varios comicios sucesivos el 40% de los votos válidos, aproximándose cada vez más al nivel de las fuerzas chavistas, convirtiéndose en una real amenaza en el periodo post-Chávez. Ninguna advertencia juiciosa sobre las causas de esa peligrosa tendencia nacional, alimentada desde el exterior imperial, fue debidamente ponderada por el cogollo bolivariano.
Llegado un momento, solo Chávez -después de sucesivas promesas de rectificaciones aplazadas- captó los riegos inminentes del estancamiento y lanzó sus ideas en aquel Aló Presidente especial, bautizado en su edición especial como el necesario
“GOLPE DE TIMÓN”, de profundo contenido autocrítico y rectificador, y luego formuló el PLAN DE LA PATRIA con una impronta parecida. En tales planteamientos se sugería “dinamitar” el Estado creado en esa primera fase, traspasar todo el poder a las comunas, crear poder popular eficaz y avanzar en una línea de superación del arraigado “rentismo petrolero”, desmontar del capitalismo y su cultura, y socializar radical de la economía y el poder.
El fallecimiento del líder clausuró al parecer esa necesaria posibilidad. Sus sucesores, ante las grandes dificultades creadas a raíz del reñido proceso electoral en que Nicolás Maduro ascendió a la Presidencia, y ante el auge de la desestabilización violenta, optaron por negociar con la gran burguesía y sus instrumentos políticos, haciéndoles importantes concesiones; entrando más tarde en un tira y jala superficial; una veces con discursos encendidos y otras con palabras de reconciliación.
Las derechas y EEUU, con determinadas inflexiones y giros, mantuvieron su estrategia de erosión y desgastes del régimen y de las fuerzas chavistas; mientras que el chavismo de arriba, ya no tan chavista, puso en prácticas reacciones defensivas y políticas y actitudes que estancaron y desnaturalizaron aun más el proceso bolivariano.
CONSECUENCIAS DE LOS ESTACAMIENTOS Y RETROCESOS.
Revolución que se estanca es revolución que retrocede, tanto por los avances de la contra-revolución interna como por la presión y acción de la contra externa, integrada por EEUU e importantes potencias capitalistas europeas. Ya se había formulado esta importante sentencia histórica en relación con el promisorio proceso venezolano.
El retroceso a lo interno se expresó en una progresiva pérdida de apoyo popular y un crecimiento del descontento por el impacto combinado de las inconsistentes políticas del régimen y del accionar enemigo.
En ese contexto, lamentablemente, el genuino interés de impedir el retroceso y enfrentar las derechas, junto con la fuerte tutoría estatal sobre una parte del movimiento revolucionario, influyó demasiado para que no fuera abordada de manera equilibrada esa dualidad dentro del proceso; debilitándose sensiblemente la independencia de los factores críticos y el accionar propio de amplios sectores de las izquierdas sociales, políticas y culturales descontentos con el estancamiento y la forma de proceder del régimen bolivariano.
La mística se debilitó hasta hacer posible este reciente “palo electoral” de las derechas unidas por su amo imperial. Esta posibilidad fue planteada por el autor de este artículo con mucha anticipación, sugiriendo poner en práctica las rectificaciones y el viraje recomendado por el propio comandante Chávez. (4)
Despreciar las directrices del GOLPE DE TIMÓN, resistirse a profundizar las transformaciones, reducir en buena medida la necesaria socialización a simples palabras, evadir un ataque a fondo a la corrupción estatal, rehuir la radicalización que implicaba no solo quedarse en la fase post-neoliberal del proceso sino avanzar hacia el desmonte del capitalismo privado y de Estado, ha tenido un enorme costo político para los sucesores del Comandante Chávez y para el proceso bolivariano, hoy con más riesgos de ser revertido que ayer.
Perdieron el control del Poder Legislativo, que ahora podrá ser usado por las derechas para impulsar con más bríos su proyecto contrarrevolucionario integral, incluidos esfuerzo para anular leyes habilitantes, contrarreformas constitucionales y muy especialmente el referendo revocatorio contra el presidente Maduro, en caso que lo entiendan conveniente no esperar los próximos comicios presidenciales.
EL PSUV y el GRAN POLO PATRIO TICO conservan algo más del 40% del electorado, el poderoso Poder Ejecutivo, otros poderes estatales y una gran capacidad de movilización, que darían para muchas cosas si existiera en la Dirección de ese proceso una clara voluntad a favor de un viraje revolucionario, resultado de una autocrítica sincera y profunda, traducida de inmediato en hechos. Confieso mi desconfianza en esa posibilidad. LA
RESPUESTA NECESARIA.
Confío sobre todo en la radicalidad popular, que es posible dinamizar en forma ascendente en una etapa en que se vislumbra más fácilmente la posibilidad de perder todo lo conquistado, menos la conciencia y organización acumulada; en una etapa en la que se conforman -desde dentro y fuera del PSUV y del Gran Polo Patriótico-, y en el seno del pueblo-pueblo, corrientes y bloques revolucionarios que asumen la idea de defender y profundizar el proceso a cualquier precio.
Lo dije antes, sin lograr la acogida necesaria, que la clave está en obviar el socialismo como simple retórica o demagogia de izquierda y plasmarlo en hechos; asumiéndolo como programa a ser aplicado con coherencia en transición revolucionaria hacia el nuevo socialismo; interiorizar las recomendaciones de Chávez contenida en la tesis del GOLPE DE TIMÓN y en gran parte del PLAN DE LA PATRIA, y tomar las calles, caminos, centros de trabajo y de estudios y plazas, como inicio de un gran viraje político.
Asumirlo como pensamiento y acción para revertir la tendencia que favorece a las derechas en la competencia política e ideológica actual. Un viraje que procure articular las fuerzas transformadoras de la sociedad civil popular con las que perduran al interior del chavismo real, anticapitalistas y pro-socialistas, en el seno de diferentes enclaves de poder civil y militar.
Esto implica elevar el rango de lo extra-institucional, fortalecer la independencia de los movimientos sociales y políticos contestatarios respecto al Estado, prepararse para cercar y aislar el poder legislativo bajo control de las derechas y crear nuevas situaciones que posibiliten retomar la ofensiva.
Combinar, además, el rechazo categórico al retroceso en marcha con la autonomía necesaria frente a órganos estatales que se resisten o evaden el viraje hacia la izquierda y hacia el verdadero socialismo. Pasar volver a ser fuerza determinante, creando a la vez vanguardia activa. Quizás es tarde para impedir el retroceso total. Quizás no. Pero lo que no es válido, es rendirse, a conciencia de que del accionar revolucionario depende incluso que hasta el retroceso o intentos mayores en esa dirección –en todo caso o eventualidad negativa- duren poco.
El REVÉS DEL SÍ EN VENEZUELA: POSIBLES CAUSAS Y SOLUCIONES”, marzo 2008, Rearmando la Utopía, pág. 357 y 358)”
“La falta de socialismo, los déficit en la socialización de la economía y del poder, y los desvíos en el plano ético-moral -presentes y ampliándose después de nueve años de iniciado el proceso hacia la revolución- se constituyen en los principales adversarios de un grado mucho más alto de legitimación electoral del cambio emprendido y también en factores objetivamente aliados o coadyuvantes de las derechas.”
“Muchos se han dilatado el liderazgo de la revolución y sus fuerzas motrices en enfrenar esos factores y líneas negativas. Pero todavía hay tiempo para las rectificaciones y para el buen enrrumbamiento del proceso. Tiempo y fuerzas.(Narciso Isa Conde.-“Venezuela: una victoria insuficiente”,10 de diciembre 201O
REARMANDO LA UTOPÍA, PAG 364,)” “La producción de alimento, la superación del desabastecimiento, la recuperación y el control social sobre el Mercal, la eficientización de las misiones, la economía de equivalencias y la socialización de los grandes recursos en manos de la oligarquía y las transnacionales debería avanzar firme y progresivamente, sin caer en la estatización burocrática.
El modelo productivo debe situarse entre las prioridades junto a la superación de la “cultura petrolera” generadora del consumismo y la dilapidación de recursos, que a su vez refuerzan la dependencia alimentaria El ataque de la oposición envalentonada y del imperialismo, que aspiran a revertir ese proceso generador de grandes esperanzar a escala continental y mundial, no se hará esperar.
Los planes de la administración Bush y del gobierno de Uribe que le sirve de instrumentos están en marcha. Urge un golpe de timón a lo interno que armonice con la combatividad anti-imperialista desplegada con nuevos bríos en la política exterior. . ( Narciso Isa Conde,
El REVÉS DEL SÍ EN VENEZUELA: POSIBLES CAUSAS Y SOLUCIONES”, marzo 2008, Rearmando la Utopía, pág. 359 y 360)”
4) “La fuerza electoral de la contrarrevolución… radica todavía en la fuerza económica del gran capital privado local y transnacional, en su poder mediático, en su hegemonía cultural nutrida por esos medios y en sus fábricas de ideología capitalista, en sus propiedades y operaciones financieras, industriales y comerciales, en el poder reversible que conserva en áreas de servicios, colegios y universidades, en la corrupción burocrática, en el capitalismo de Estado…”
“Y esa correlación cambiaría radicalmente en favor de la revolución con una reconfiguración de las fuerzas de vanguardia y un impulso categórico a la socialización (que no es igual a estatización), bien pensado, paulatino, sostenido, firme y ascendente; acompañado del estímulo sostenido a los cambios revolucionarios a nivel continental y mundial.”
“No hay de otra. Revolución que se estanca y aísla, se debilita, retrocede y sucumbe. Revolución que avanza, profundizándose, radicalizándose a su interior y más allá, resulta muy difícil de derrotar.”(Narciso Isa Conde, .-“Venezuela: una victoria insuficiente”, 10-12-2013, Santo Domingo, RD, Obra Citada). 9-12-15, Santo Domingo, RD.
Venezuela: ¿Cuántos chavistas se abstuvieron de votar?
Un medio alternativo venezolano (eljoropo.com) ofrece cifras por la que se deduce que “el Chavismo se abstuvo de votar”.
Para ello compara esta última votación con las elecciones presidenciales de 2013 donde la diferencia entre el chavismo y la oposición de derecha fue mínima y el porcentaje de votantes similar.
Este dato apunta a que en un referéndum revocatorio, si se trabaja intensa y militantemente para recuperar esos votos perdidos, los resultados podrían ser favorables al chavismo. Diputados 2015
Haciendo un análisis comparativito entre las elecciones Presidenciales 2013 y Las Parlamentarias 2015 se puedo determinar que El Chavismo se abstuvo de votar, lo cual indica que fue la forma de expresar su descontento por la situación que bien atravesando el país, en especial lo relacionado a lo económico. Está observación deberá tomarla en consideración la oposición a la hora de establecer sus políticas. Esto lo determinamos haciendo un análisis comparativo entre las elecciones Presidenciales 2013 y las elecciones Parlamentarias 2015.
Elecciones presidenciales 2013
Nicolás Maduro: 7.575.506 votos
Henrique Capriles: 7.302.641 votos
Diferencia: 272.865 votos. (A favor de Nicolás Maduro)
Elecciones Parlamentarias 2015
MUD: 7.726.066
GPP: 5.578.834
Diferencia: 2.147.232 (A favor de la MUD)
Participación de electores 2013: 15.057.480 79.68% 2015: 14.476.000 74.25% Diferencia: 581.480 5.43%
Conclusiones
1) La participación en los 2 procesos electorales fue similar
2) MUD logro incrementar su votación en las elecciones Parlamentarias en 423.425 votos
3) GPP tuvo una merma o pérdida en las elecciones Parlamentarias 2015de 1.996.672 votos
4) Al hacer los análisis podemos deducir que el chavismo se abstuvo de participar en las elecciones Parlamentarias del 2015 ya que la MUD no incremento de manera importante su votación en las referidas elecciones.
VER MÁS DATOS EN : http://www.eljoropo.com/site/wp-content/uploads/2015/12/Diputados-2015-3.jpg
Fuente: eljoropo.com 09-12-2015
Venezuela: “La cuestión es que el gobierno nunca se propuso destruir el Estado capitalista”
“Es en la práctica donde el hombre debe demostrar la verdad, es decir, la realidad y el poder, la terrenalidad de su pensamiento.”
Carlos Marx
Andrés Figueroa Cornejo
Hace más de un año, el comunicador que escribe se entrevistó con el destacado escritor, periodista, académico y luchador social de origen venezolano y residente en la Ciudad de Buenos Aires, Argentina, Modesto Emilio Guerrero (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=190638). En la ocasión, con la honestidad que escasea en muchos intelectuales orgánicos de las y los oprimidos, advirtió sobre las tendencias que trágicamente se concretaron el pasado 6 de diciembre de 2015, en el marco de los resultados de los comicios para renovar la Asamblea Nacional de Venezuela. He aquí una nueva entrevista con Guerrero respecto de los acontecimientos en curso.
-¿Qué pasó el 6D?
“Lo ocurrido fue la manifestación de un proceso que venía construyéndose y que inevitablemente conduciría a la derrota. Y si no conducía a la derrota, al menos significaría un retroceso político para la llamada Revolución Bolivariana, para la sociedad venezolana y para el movimiento chavista.”
-¿Por qué inevitable?
“No porque se trate de un hecho teleológico o una suerte de maldición pre-escrita, sino porque la construcción del proceso nació torcida, hasta que en octubre de 2012 surgió un proyecto de cambio del Estado. En Venezuela sólo se modificó la arquitectura jurídica, el armado legal, algunos elementos importantes de la vida política (una nueva Constitución), y se modificaron aspectos de la base social que sostienen la gobernabilidad a través de las leyes. Ellas facilitaron mediante la Ley de Tierras, la Ley de Aduanas, la Ley de los Trabajadores y Trabajadoras, y otras, un avance monumental en la sociedad venezolana en el sentido de su progresividad en relación a todo lo conocido anteriormente en el país.”
-Pero ¿cuál consideras el problema fundamental?
“Nunca fue planteada desde el gobierno de manera taxativa la destrucción del Estado burgués y capitalista. El 27 de octubre de 2012, sabiendo que no volvería vivo de La Habana, el Comandante Hugo Chávez le encargó al nuevo gobierno, en la persona de Nicolás Maduro, que derribara de forma inmediata el Estado burocrático burgués, rentista petrolero que rige al país, y que lo transformara sobre sus ruinas en un Estado comunal, fundado en los nuevos organismos que estaban en proceso de desarrollo, que el 2012 eran muy pocos, y que en la actualidad corresponden a alrededor de 1800 comunas trabajando desde el denominado Poder Popular. Chávez, tarde, pero inteligentemente frente a la percepción de los peligros que sufría su gobierno, descubrió que si no se modificaba el tipo de Estado, que no sólo es el aparato político, el chavismo iría lamentablemente a su destrucción. Lo segundo no lo dijo, pero surge como consecuencia lógica de la primera definición que hizo; a saber, la necesidad urgente de cambiar el Estado. De lo contrario, sólo sería un capricho sustituirlo.”
-¿Y cuáles son las determinaciones de ese Estado por transformar?
“Se trata del mismo Estado que teníamos antes de la Revolución. Es el Estado de la Cuarta República, el Estado del enemigo. Es el Estado diseñado hace más de 70 años por Estados Unidos, por sus abogados y economistas. Ese Estado prebendario y rentista de la burguesía venezolana y de la burguesía norteamericana, no podía conducir a una transformación seria, compleja, coherente, integral de la sociedad. Y así fue que, al no ocurrir esa transformación necesaria, inevitablemente se provocó la derrota parlamentaria reciente, y conduciría a una derrota total del gobierno y del chavismo si hubiera una elección presidencial en el próximo período corto.”
-¿Qué le pasó a la sociedad venezolana?
“Se cansó, se llenó de angustia y de una acumulación de problemas que el gobierno no pudo solucionar, a pesar de los intentos y de las correctas actitudes que tuvo el gobierno de Maduro, por ejemplo, metiendo presos a más de 70 gerentes de compañías comerciales nacionales y multinacionales, que han convertido la especulación comercial en el modo de hacer economía en el país.”
-¿Fue una medida suficiente?
“Claramente no. No se puede encarcelar por más de 48 horas o unos pocos días, a lo sumo, a alguien que ha cometido un delito de este tipo. El capitalismo tiene una enorme capacidad de absorción de esos problemas. Simplemente los subsume en el mecanismo infernal de la valorización del capital mediante la especulación comercial, que en Venezuela es mucho más especulativa debido al juego del dólar respecto del bolívar.”
-¿Y en qué consiste ese juego?
“En robarle dólares al Estado para comprar en el exterior, traerlo al país, esconderlo, acapararlo, trasladarlo a Colombia, y retornarlo 8 o 10 días después a un precio inflado, 100 a 200 veces más caro.”
Chávez en el 2012: ‘Me siento infiltrado en este gobierno’
-¿Por qué el gobierno venezolano, teniendo a la vista el repertorio usado por la burguesía y el imperialismo en el Chile de Salvador Allende, incumplió el legado de Chávez?
“La respuesta es sencilla y compleja, a la vez. El Estado de Venezuela durante los años de Chávez, y sobre todo aceleradamente después de su muerte, fue asaltado por una caterva de burócratas, de mafiosos de la economía que emergieron del propio chavismo. Ellos, en asociación con el capital privado, fueron tomando las palancas principales de la economía estatal, y junto con la banca privada, formaron el fatal sistema de negocios basado en comprar y vender en Venezuela. El país, desde 1840, siempre fue una economía ‘de puerto’. Ahora bien; no tan sólo fue una economía ‘de puerto’, que ya es malo para cualquier sociedad, también se trata de una economía de especulación, donde el dólar es la principal mercancía del país, mientras que el bolívar, la moneda nacional, es la mercancía menos valiosa. En una economía así, resulta muy difícil que pueda prosperar el desarrollo y la profesión de las leyes, las cuales son aminoradas frente a una realidad económica que sobrepasa a cualquier legislación.”
-¿Por ejemplo?
“En el 2013, cuando Maduro asumió el Ejecutivo, nombró como Presidenta del Banco Central (BC) a la honesta economista marxista, Edmée Betancourt. Ella, al hacerse cargo del Banco Central, pidió un estado de cuentas, el cual arrojó un haber, un debe y un parque de 23.800 millones de dólares que habían desaparecido del arca del BC y que fueron trasladados legalmente a la banca privada con el fin de importar y luego realizar el negocio de la especulación. Edmée Betancourt fue despedida a las pocas semanas, pero no así el negocio de más de 23 mil millones de dólares, que puede ser el presupuesto de varios países juntos del Caribe y Centroamérica. Esa masa de dinero refleja una nueva razia, no burguesa porque todavía no se constituye como clase social. Es burocrática porque está compuesta por funcionarios, por una parte de las Fuerzas Armadas, del Partido Socialista Unido (PSUV), y en algunos casos, también del sindicalismo. Esa componenda ya estaba cuando Chávez vivía. Por ello, Hugo Chávez, antes de su última partida a Cuba, le confesó a dos de sus amigos, uno de los cuales me lo dijo en forma directa, que ‘Me siento infiltrado en este gobierno’, ¡en su propio gobierno! Ahí observamos la honestidad de Chávez a la hora de reconocer en los hechos, las falencias, las debilidades o tardanzas e incomprensiones políticas. Chávez siempre denunció a la burocracia y a la corrupción al interior del gobierno, pero tarde comprendió que él estaba en minoría en términos de moral política. Hoy existe un general asociado a multinacionales; ministros ligados a negocios privados. Por eso surge con fuerzas por parte del Ejecutivo, hacer un gobierno de coalición, idea que tiene más o menos dos años y medio de vida, pero que nunca había prosperado porque le faltaba la base social. Ahora ya existe esa base social y tiene dos capas: la capa gerencial del Estado y de su dirigencia política (no toda, por supuesto, sino que una porción importante); y la segunda capa corresponde a un amplísimo funcionarado que se convirtió en los últimos años, acelerado en los últimos dos años y medio, en una casta de funcionarios conservadores en el sentido de no querer desafiar más ni cuestionar más el actual estado de cosas. Sólo pretenden vivir tranquilos con lo que tienen. Sin embargo, quien esquive la dialéctica de la historia será tomado por el cuello por esa misma dialéctica. De este modo, fueron asaltados el 6 de diciembre de 2015 porque la realidad no se frena, no hiberna. Entonces, lo que no hiciste como amigo, lo ganó el enemigo como terreno.”
Las causas del retroceso de las vanguardias políticas y el movimiento popular
-Modesto, en una entrevista que te realicé hace más de un año, no sólo advertías las tendencias que trágicamente se han concretado ahora último, sino que planteabas que una salida revolucionaria posible era la reunión de las organizaciones revolucionarias y socialistas, en su sentido más fuerte. ¿Qué ocurrió con ello?
“Pasó lo que ha sucedido en la historia, no siempre, con las vanguardias revolucionarias más activas. Una parte de desmoralizó, otra fue despedida, irradiada; otra fracción decidió apartarse de la función militante y dedicarse a su vida y trabajo privados. Otros se han refugiado en la vida artística. Y estamos hablando de que alrededor de 30 mil cuadros se alejaron de la militancia chavista en los últimos tres años. Se trata de los mejores cuadros políticos y técnicos de la Revolución Bolivariana. Conozco a muchos de ellos.”
-¿Qué impacto contempla ese fenómeno?
“Que el rol intermedio de la vanguardia quedó en manos de los ‘arribistas’, de los que escalan cuando los revolucionarios abandonan sus puestos. De todos aquellos que, en conjunto, hacen la alfombra conservadora de todo lo que significa no desafiar al Estado burgués-capitalista de Venezuela. Puedo ilustrar esta desgracia política con dos ejemplos. Uno es Roland Denis, que como decenas de miles, decidió romper con el PSUV y con el chavismo como movimiento al entender que ya no hay manera de reformar el proceso. Roland Denis es, pese a su juventud, uno de los cuadros políticos mejor formados y de los más probados en las más duras peleas en Venezuela. Él, por ser muy conocido, tuvo la oportunidad de hacer pública su renuncia.
El otro caso es una organización: Marea Socialista (http://mareasocialista.com.ve/), que en el sentido inverso, no renunció, ni se fue. Sigue resistiendo. ¿Entonces qué le hicieron? La burocracia del PSUV le impidió participar en las elecciones del 6D como organización política legal, para evitar que una parte del voto chavista se fuera ‘por izquierda’ detrás de Marea Socialista (MS), la cual cuenta con personalidades muy importantes y mucha visibilización a través de la página http://www.aporrea.org/, entre otras cosas. Y MS que presentó 10 versiones de nombres, finalmente tuvo que apoyarse en tarjetas de otras agrupaciones donde no podía aparecer la expresión Marea Socialista. Esa manera de perseguir a una organización política sólo por sostener una posición crítica al proceso, es una inmejorable ilustración de lo que significa una vanguardia cuando comienza a estar derrotada. Se sabe por la historia que cuando una vanguardia, que se ha probado desde 1989 hasta nuestros días, comienza a retroceder, es porque algo también está retrocediendo en la base social de esa vanguardia.”
-¿Y el movimiento de las comunas?
“Es probable, carezco de los datos empíricos, de que parte del movimiento de las comunas haya sido adosado al aparato de Estado y que haya perdido su inicial dinámica transformadora, creativa y progresiva. Es una observación que deduzco del proceso mismo de la vanguardia. También es probable que un segmento del llamado Movimiento del Poder Popular, tenga una vida separada, autónoma. No debe ser casualidad que en los 5 estados donde el chavismo ganó, fueran precisamente donde existe mayor presencia del Poder Popular. Sólo estoy marcando tendencias y probabilidades que determinan a una vanguardia que comenzó su reflujo. Es cierto, se mantiene Marea Socialista y muchas otras formaciones, pero ya no es lo mismo porque se han perdido muchos cuadros.”
Las opciones del chavismo
-¿Cuál es tu caracterización del actual gobierno de Venezuela?
“Es un gobierno que ha ido perdiendo gobernabilidad desde el 2013, cuando Maduro ganó por tres puntos de diferencia. Chávez nunca disminuyó su distancia de 11 a 12 puntos, que es lo que garantiza el margen de gobernabilidad estable para ejercer el poder. Hoy el gobierno se encuentra mucho más débil y demacrado por una situación económica y social incontrolable que, a pesar de haber sido creada desde afuera, la actual administración no contó con la capacidad política y militar para resolverla por medios revolucionarios, sino que prefirió negociar con esa conspiración y, en consecuencia, el resultado ha sido negativo. Perder el poder legislativo sólo es comparable a perder la Corte Suprema o PDVSA (Petróleos de Venezuela). Esa gobernabilidad ya comienza a enfilarse a un despeñadero, cuando las tres cámaras económicas más importantes del país han solicitado a las nuevas autoridades de derecha que se instalan en el Legislativo el próximo 6 de enero de 2016, que deroguen en forma inmediata la Ley de Tierras, Ley del Trabajo y Ley de Aduanas. Y exigen, además, que se imponga la amnistía general, esto es en concreto, la amnistía para tres presos políticos que incitaron a la violencia y al asesinato el año pasado. O sea, que un legislativo con la derecha ostentando mayoría calificada, es trascendente para advertir que esa asamblea parlamentaria se convertirá en el bastión para conducir al referendo revocatorio. Incluso ya se habla de votar una ley que le permita a la Asamblea Nacional destituir al Presidente antes del referendo revocatorio, que constitucionalmente sólo podría convocarse en un año más. Sería una jugada completamente ilegal, como en Paraguay, donde también era ilegal, pero lo hicieron de todos modos. Aquí lo que prima son las relaciones de fuerza. La derecha se siente envalentonada y lo va a intentar.”
-¿Qué puede hacer el gobierno, considerando que en un año más la derecha podría convocar a un referendo revocatorio?
“Tanto el gobierno como el Movimiento del Poder Popular, pueden hacer tres cosas. Resguardando los derechos políticos y democráticos de la población trabajadora, revertir con medidas revolucionarias todo el proceso de declive generalizado del poder chavista. La segunda opción es que el gobierno pacte con la burguesía un gobierno de transición, que ya está en proceso de negociación por algunos de los dirigentes del PSUV. Y la tercera opción es esperar impávidos e impotentes la derrota en un referendo revocatorio. Acá se construye, o en el vacío que dejas, el enemigo hace lo propio y construye tu destrucción.”
Hace poco vi un hecho que provoca alegría y que define el carácter profundamente democrático del movimiento chavista. En ‘La esquina caliente’, que es una suerte de asamblea permanente chavista apostada en la Plaza Bolívar de Caracas, se armó una gigantesca asamblea como de dos mil personas para debatir (que es lo que hacen en esa plaza desde hace 14 años) con el Vicepresidente de la nación, Jorge Arreaza, sobre las causas que condujeron a la derrota. Ese ejercicio permite reconstituir fuerzas desde abajo. Al mismo tiempo, uno de los jefes del chavismo, un ex alcalde, dijo con toda claridad que había que sacarse la careta, basta de arrogancia y mencionemos por qué se produjo esta derrota. Y otros han expresado cosas parecidas. De todos modos lo decisivo será si el Poder Popular, a través de sus organismos militantes, convierten los tres organigramas del Consejo Presidencial del Poder Popular (comuneros, trabajadores y campesinos) en una fuerza para destruir al Estado burgués. Si esos tres organismos que ya existen, más la Ley del Poder Popular y el Programa del Estado comunal, que es una legislación nacional votada, actúan como una fuerza social apoyada en grandes movilizaciones, entonces al gobierno de la asamblea que se monta el 6 de enero de 2016, se le acortaría la medida para hacer lo que quiere hacer porque tendría que enfrentar a un movimiento popular. Si ello no ocurre, en consecuencia el gobierno no habrá entendido nada y estará convalidando, o involuntariamente, facilitando la tarea para que el enemigo se fortalezca en la próxima etapa.”
“Así como se construyen las victorias, también se construyen las derrotas”
-Ahora, ¿qué pasa con las Fuerzas Armadas de Venezuela?
“Allí existen varias incógnitas. Un dato sabido es que los candidatos chavistas del 6D perdieron mayoritariamente en los cuarteles. Quien no sabe, es bueno que se entere de que en Venezuela los militares votan y deliberan. La proporción aproximada entre los que votaron en contra de los chavistas fue de 6 a 4.
En el 2013, cuando Maduro fue candidato presidencial contra Capriles, una fuerte presencia militar no voto por Maduro. Se desconocen los números, pero ninguno sufragó por Capriles, así como muchos se abstuvieron.
Está incógnita está cruzada con la realidad de que las Fuerzas Armadas del país todavía son antiimperialistas, todavía son chavistas y de izquierda. Sin embargo, como no son un organismo sellado de cara a la sociedad, han recibido en los últimos dos años y medio las presiones de la lucha de clases y de la sociedad viva, y se han internalizado de la crisis social. Lo cierto es que no sabemos cuántos militares y oficiales van a girar un poco, en búsqueda de acuerdos con los nuevos legisladores de la Asamblea Nacional. Como ya se probó que Maduro puede ser vencido por el voto, se debilita la tesis del golpe de Estado.”
-Algunos, desde el anticapitalismo y el antiimperialismo, desde el antipatriarcado y el eco-socialismo, advertimos que muchas fuerzas políticas que incluso hicieron la revolución y la guerra política y militar en América Latina y el Caribe en décadas pasadas contra el imperialismo y contra sistemas políticos espurios, criminales y antipopulares, en la actualidad ocupan, a modo de alternancia electoral, ese mismo espacio que perdió el antiguo sistema político dominante. Esto es, que según cada caso y guardando las proporciones y particularidades de cada uno de esos países, se remeda el sistema político norteamericano entre demócratas y republicanos. ¿Qué piensas al respecto para el caso venezolano?
“Ese es el secreto del chavismo a estas alturas, si no hay un cambio radical, desde las bases y los cuadros más revolucionarios del gobierno. Es una forma de socialdemocratización, pero distinta a la antigua socialdemocracia, porque ella viene de vuelta. Nadie retorna igual después de una derrota. El gobierno de Maduro es posible que llegue a amoldarse a la lógica del bipartidismo, a la permanente alternatividad en el poder para administrar un mismo sistema.”
-¿Cuál crees que serán las consecuencias del 6D fuera de Venezuela?
“Yo considero que los movimientos chavistas fuera de Venezuela aún lo están procesando. Va a costar mucho. Como todo modelo, tarda en recomponerse el tejido más vivo del organismo. Al principio, los movimientos chavistas de América Latina se van a negar a comprender que las causas de la derrota no sólo están en los Estados Unidos y su destino de hacerle daño a todo pueblo que se emancipa, como en la derecha venezolana que inventó el desabastecimiento para desgobernabilizar, desquiciar a la sociedad de Venezuela y golpear a Maduro. Allí también existe una complementación con todo lo que no hizo y todo lo que mal hizo el gobierno de Maduro. Comprender esa clasificación inteligente de la realidad cuesta, porque hay un acostumbramiento en la militancia de América Latina a la compensación y al placer, entonces termina odiando o amando, creyendo con fe o rechazando con un mecanismo parecido a la fe. Por eso siempre, desde una zona de la izquierda latinoamericana, frente a nuestras derrotas, se plantean ‘manos oscuras’, teorías conspirativas. No se entiende que las realidades son superiores a todas las brujas (aunque algunas vuelan, ¡claro que vuelan!). El imperialismo, ciertamente conspira, siempre conspira. Pero no es la determinación de los cambios ‘algo extraño’. Así como se construyen las victorias, también se construyen las derrotas. La realidad es la que manda. No nuestros deseos e ilusiones. Como decía Gramsci, las derrotas siempre duelen y hacen difuso el panorama intelectual.”
Maduro: Reconstruyamos espiritual e ideológicamente al pueblo movilizados en la calle
Resumen Latinoamericano/AVN, 9 de diciembre de 2015 –
El mandatario venezolano, Nicolás Maduro, advirtió este miércoles que tras el triunfo de la derecha en la parlamentaria hay dos caminos posibles: “o deriva en una contrarrevolución fascista o deriva en una revolución revnovada, popular, rumbo al socialismo”.
En medio de una asamblea popular al frente del Palacio de Miraflores, Maduro —montado en la parte de atrás de un caminón— confió en que el pueblo optará por la continuidad de la Revolución, por lo que llamó a las fuerzas chavistas a ir por la reconquista de la hegemonía política: “Hay que reconstruir espiritual, ideológica y políticamente al pueblo y eso sólo se logra en la calle, movilizados”
El Jefe de Estado recordó el asedio del imperio norteamericano en contra de gobiernos como el de Jacobo Árbenz en Guatemala, João Goulart en Brasil y Salvador Allende en Chile, tras lo cual auparon golpes de Estado y la implantación de regímenes dictatoriales que generaron muertes, desapariciones y represión en el continente.
Rememoró especialmente las palabras del ex mandatario estadounidense Richard Nixon, cuando Washington apostó por “hacer chirriar” la economía de Chile para alentar la caída de Allende: “¿Y cuál fue el resultado?
Un golpe de Estado con más de 5.000 desaparecidos y miles de asesinados, además de 18 años de dictadura, masacre y saqueo”. “¡Cuánto no dijeron de nuestro Comandante Chávez! ¡Qué nadie se confunda!”, alertó Maduro, quien llamó a la unidad de las fuerzas revolucionarias y reiteró la denuncia “al plan imperialista de la guerra económica frente al pueblo”.
El mandatario recalcó además la fuerza del 43% sólido que respaldó al chavismo en los recientes comicios parlamentarios, por lo que confió en que la crisis política derive en la recomposición de las fuerzas revolucionarias para “revertir los efectos económicos y políticos que se demostraron en la elección”.
Central Bolivariana Socialista de Trabajadores propone nacionalizar la banca y salir
Resumen Latinoamericano /Aporrea /9 Dic. 2015 –
El presidente de la Federación Unitaria de Trabajadores Petroleros, y máximo representante de la Central Bolivariana Socialista de Trabajadores (Cbst),Wills Rangel, expresó este miércoles su apoyo total al Jefe de Estado, Nicolás Maduro tras los resultados de los comicios celebrados el pasado domingo.
“No permitiremos más nunca en este país que nos quiten una letra, una coma de la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y Trabajadoras (Lott). Rangel advirtió que saldrán a las calles “a defender las leyes aprobadas en Revolución” y a “tomar Fedecámaras y la Asamblea Nacional (AN)”.
“Presidente Nicolás Maduro, usted cuenta con la clase obrera, nosotros como central mayoritaria de este país nos declaramos permanentemente en emergencia ante este ataque artero que ya está mostrando Fedecámaras ante sus tarifados diputados”, sentenció.
El representante sindical propuso una reunión con las bases sindicales de todo el territorio nacional para “entrar en debate permanente”, además, sugirió la nacionalización de la banca para construcción de un sistema donde se garantice la distribución y asignación de subsidios del Ejecutivo.
“Reformemos el impuesto sobre las ganancias, vamos por la nacionalización a la banca; debemos construir un sistema planificado de asignación de bienes económicos donde se garanticen los subsidio del Presidente obrero”.
Poder Público venezolano no podrá ser cambiado por el nuevo Parlamento
Resumen Latinoamericano/ 09 de dic. 2015.-
El Defensor del Pueblo aseguró que la MUD plantea propuestas en el Parlamento que violan la Constitución Nacional.
El Defensor del pueblo salió al paso ante las continuas amenazas de los nuevos diputados de oposición, que pretenden dar un golpe parlamentario.
El defensor del pueblo en Venezuela, Tarek William Saab, aseguró que actualmente el Parlamento no tiene la facultad para destituir a los integrantes del Poder Publico Nacional, debido a que existe un “contrapeso constitucional”.
Tal afirmación surgió en respuesta a las intenciones de los diputados electos de la autodenominada Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que pretenden debilitar a través de la Asamblea Nacional (AN), al Gobierno bolivariano.
“La Asamblea Nacional no tiene poderes omnímodos para estar despachando a miembros de los demás poderes. Si eso fuera así, el sistema venezolano no fuera un sistema mixto donde existen cinco poderes, entre ellos el Ejecutivo”, recordó.
Saab señaló que la Carta Magna del país, le da a la AN ciertas atribuciones para remover miembros de estos poderes, pero antes estas decisiones debían ser previamente consultadas y aprobadas por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).
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“El art. 279 de la Constitución establece claramente que los titulares del Poder Ciudadano podrían ser removidos, no por capricho de la AN sino por fuerzas de causa mayor, incumplimiento de normas o muerte de algún miembro”, explicó. Por último, el Defensor del Pueblo exhortó a los nuevos miembros del Parlamento venezolano a respetar la Constitución de la República, cuyos estatutos deben servir para fortalecer la convivencia, la inclusión y la democracia de la patria. De igual forma, criticó que los nuevos diputados de la oposición intenten derogar las leyes que en su mayoría fueron aprobadas y respaldadas por el propio pueblo.
Venezuela: Recalculando (para vencer)
Marco Teruggi (desde Caracas)/Resumen Latinoamericano, 9 de diciembre de 2015 –
Depuración decía el cartel ayer por la tarde en la Plaza Bolívar. Una señora, un grupo de personas, conversaciones con gritos, una espontánea marcha ante las cámaras. Depuración, y muchos estaban de acuerdo. No eran los únicos.
También en redes sociales, en grupos de whatsapp, en conversaciones en la oficina, en la calle ante los dirigentes. Como una certeza de que no haber podido no sucedió por el peso del otro, por su legitimidad popular, sino debido a incapacidades propias. Depuración entonces.
Que es lo mismo que decir que demasiadas responsabilidades son internas, que algo no está bien, algo que se venía arrastrando, quedó en evidencia el domingo, y que debe ser remediado. De manera urgente.
Nicolás Maduro lo dijo el 6 a la noche: triunfó circunstancialmente la guerra económica. En la capacidad de mantenerla durante más de dos años estuvo el acierto mayor de quienes buscan la revancha clasista.
Fedecámaras, Fedeagro, el Estado norteamericano, los partidos tradicionales, las clases medias y altas, las derechas continentales y un largo etcétera. La fila de quienes han deseado y actuado para reconstruir el orden perdido es larga.
Nada de eso es nuevo. Tampoco decir que su proyecto restaurador conlleva la ejecución de un genocidio. No bastará nunca con prohibir al chavismo, su nombre, su música, su iconografía, arrancar centros de salud, miradas de Chávez en los edificios, misiones sociales, leyes de derechos y poder popular.
El movimiento político que ha dado un giro de 360 grados en la historia venezolana está arraigado en las clases populares. Es la identidad de millones. Todos lo saben, en particular ellos.
Quieren quemar el agua, el pez, la arena, todo. Solo así podrían volver al país añorado, que será peor que antes. Por qué no pudimos entonces. Esa es la pregunta que anda quemando en las redes, en los silencios, en la lectura compulsiva de textos, en los debates colectivos que se van multiplicando. Depuración sintetizó el cartel, ¿de qué?
La hora de los señalamientos.
Una palabra dicha a media o alta voz: traidores. Cada quien apuntando hacia direcciones diferentes: pueblo que recibió beneficios y no votó, dirigentes corruptos etc. Puede pensarse que lo sucedido, más que un asunto de traidores -que hubo y habrá siempre, aunque culpar al pueblo es la ceguera mayor que pueda existir en estos momentos- es el resultado de tendencias que fueron madurando.
Hugo Chávez las expuso en el Golpe de Timón: funcionarios desconectados del pueblo, sin apuesta a las comunas ni a una economía productiva, entre otros puntos. Engolosinamiento petrolero, estatal, concepciones políticas demasiado claras. Partió diciéndolo, marcando por dónde encauzar la política revolucionaria.
¿Qué de eso se siguió arrastrando? Demasiado. Y sin Chávez como reorientador permanente, disciplinador de ministros, constructor de hegemonía. La conducción de la revolución no tomó la apuesta comunal como meollo del proceso. A tres años de la consigna “comuna o nada” resulta llamativo constatar la ausencia de las comunas, el proyecto nodal de poder popular, en el debate público, político, comunicacional. No solamente la ausencia sino también los frenos permanentes.
Con excepciones. Nicolás Maduro por ejemplo y sobre todo. No se trata de idealizar las comunas, ni el universo de la organización popular. Tienen estas, como todo proceso sus tensiones, tiempos de maduración, dificultades, traspiés. No existe movimiento sin contradicción. Son, y de eso no hay duda, el espacio donde debe construirse el socialismo venezolano. Así lo repitió Hugo Chávez.
Dónde sino dar vida al nuevo Estado, sus Parlamentos Comunales, un gobierno colectivo que pueda legislar, fiscalizar, ordenar, manejar de forma autogestionaria nudos centrales de la economía.
Las comunas son más que las comunas: son el debate por el poder. Por eso no salen en televisión, las transferencias de recursos y competencias suceden a cuentagotas y con destiempo. La mayoría de la conducción no mira en esa dirección. Ni antes del Golpe de Timón -que por eso sucedió- ni hasta llegar al 6D.
***
No existe una respuesta única que dé cuenta de por qué sucedió el resultado del domingo. Hay aproximaciones, construidas desde conversaciones, asambleas, relectura de textos construidos a lo largo de este año que indicaban que podía suceder.
Apunto, en esta complejidad, dado el peso de las responsabilidades, hacia parte de la conducción. Su distanciamiento con una realidad popular marcada por la agudización de la guerra económica, por un desgaste difícilmente medible por quien no realiza treinta horas de cola por semana, corre y se empuja para comprar pollo, ve cómo los márgenes de su vida diaria se achican sin pausa.
No se trata de que un ministro deba realizar treinta horas de cola semanales, pero sí de construir las formas de mantener el pulso popular, práctica vital en estos escenarios.
El Gobierno de Calle fue, para quienes quisieron que así lo sea, uno de esos puentes esenciales después de la victoria de Nicolás Maduro en abril del 2013. A la distancia creciente entre conducción y base -un universo de millones, organizados, desorganizados- se sumó la falta de medidas de fondo para frenar la guerra económica, revertir la iniciativa. Se multiplicaron las acciones coyunturales -como el aumento de sueldo, entregas, consumo- que, eficaces en otras etapas, perdieron contundencia en el actual escenario.
Sin respuestas productivas -¿cuántas fábricas y planes de siembra fueron impulsados, inaugurados?- sin fiscalizaciones populares, con una ley de precios justos manejada por sectores privados hasta su reciente modificación, sin nacionalizaciones. Por ejemplo. Y esa dinámica incesante de carrusel/calesita ministerial: tres ministros de comunas y comunicación en menos de tres años, fusiones de instituciones para quitar a un funcionario y redoblar el poder de otro, entre tantas lógicas desgastantes autistas. Parte del equilibrio de poder en la conducción de la revolución se fue resolviendo con ministerios, vicemininisterios, cajas y cargos electorales.
Porque sí, existen miradas encontradas, diferentes formas de posicionarse ante la lucha de clases desatada en Venezuela. El resultado: la ausencia de políticas estratégicas desde muchos espacios institucionales, manejados como cuotas de poder.
Políticas vitales.
Porque es mentira aquello de que “todo lo que viene de arriba hace agujeros” y que “desde abajo solo crece el pasto”. El ciclo virtuoso de la revolución bolivariana estuvo y seguirá estando en esa tensión creadora entre impulso/resistencia por parte del Estado al empoderamiento popular, y ese recibir/disputar por parte del universo amplio de la organización popular.
En el centro, y como iniciador de ese ciclo, siempre estuvo Hugo Chávez, frenando las lógicas estatistas, llamando y obligando a más al movimiento popular, empujando los límites siempre más lejos, hasta llegar al objetivo estratégico del Estado comunal. Cuando ese ciclo se detuvo -la ausencia de Chávez trajo riendas sueltas para las peores tendencias de la conducción- sobrevinieron pantanos, una situación vivida a lo largo de este año. Con excepciones.
Algunas de ellas: el movimiento comunal, ciertos consejos presidenciales de gobierno popular, los mercados comunales desde el mes de agosto, fábricas puestas a producir por los obreros -en particular en Lara- experiencias campesinas en tierras recuperadas. Desde la voluntad y la legitimidad dada por Nicolás Maduro. Con la ausencia real de transferencias.
Se sabe, desde hace demasiado tiempo, que las comunas agrícolas y las organizaciones campesinas requieren camiones y centros de acopio. Que ahí está una de las respuestas a la producción y distribución. Se sabe también que los camiones no llegan. Y sí son entregados miles de taxis. Nada de esto es nuevo.
Se fue arrastrando dejando surcos cada vez mayores. Su agudización en un escenario de guerra -económica, comunicacional, violenta, geopolítica- desembocó en una campaña estatal marcada por una consigna: Por Chávez, como sea.
Sin propuestas de cara al 2016. Sin futuras medidas a ser tomadas, formas de resolver los angustiantes golpes diarios de millones de personas desde hace años. Una campaña defensiva, sin capacidad de hablar del día de después de los comicios, solo de lo que pasaría en caso de regresar la oposición. Defender sin profundizar. Contra las cuerdas. Con el nombre de Hugo Chávez como un cheque en blanco.
***
Se sabe lo que viene. La mayoría calificada en manos de la oposición. El intento de referéndum revocatorio, derogación de leyes -la de tierras, trabajo, precios justos, suelos urbanos etc-, cambio del Tribunal Supremo de Justicia. Entre otras medidas. En Venezuela no existe la posibilidad de cambios de gobierno. Se trata de la dinámica revolución/contrarrevolución.
La primera ha ido demasiado lejos para las clases dominantes y el imperio. Buscan la revancha acumulada, el aleccionamiento histórico, no solo para la experiencia bolivariana sino para todo el continente. Por eso han llevado acciones de guerra durante todo este tiempo.
Acaparar medicinas, alimentos, productos de primera necesidad ¿Qué nombre le corresponde a eso? El pueblo no fue a votar el 6D en libertad democrática. Quien es obligado a realizar treinta horas de cola por semana para conseguir -o no- medicinas y alimentos, ¿está enmarcado en una trama democrática a la hora del voto? Empujar el razonamiento lleva a preguntarse por los límites del sistema tal y como está planteado. Porque nosotros respetamos la democracia. Ellos no.
Son capaces de asesinarnos en masa y luego, una vez aplicado el genocidio, hablar de excesos. “¿Eso es la democracia? ¿Tener que votar por un proyecto sino por miedo a lo que se viene desatando desde la guerra de la oposición?” escribió Fidel Díaz Castro sobre el 6D. ¿No llegan todos los procesos revolucionarios a la encrucijada vivida por la experiencia chilena, sandinista y ahora por la venezolana?
Comuna o nada.
En esa consigna está el nuevo Estado. Es decir la construcción de una nueva institucionalidad, con Parlamentos Comunales, de calle, un nuevo orden democrático, la destrucción del actual, armado por las clases dominantes con concesiones ganadas a través de luchas populares.
El debate por el poder, siempre. Contra el enemigo histórico y al interior del proceso revolucionario. La construcción efectiva de la democracia participativa y protagónica, con formas radicales, con tareas cada vez mayores.
Ahí está y siempre estuvo la diferencia central con los proyectos progresistas del continente, que nunca se propusieron ir más allá de la democracia representativa. Que no quisieron debatir uno de los pilares centrales del orden excluyente.
El proyecto de la revolución bolivariana no está en crisis. La crisis reside en que ha quedado frenado por una parte demasiado grande de la conducción que continuó viviendo del estatismo, la multiplicación de cargos, el cierre de instituciones y remoción de cargos para tapar casos severos de corrupción etc.
Que reprodujo la idea del socialismo como consumo y beneficios, una lógica con gran permeabilidad popular. En un escenario de baja del precio de petróleo, reorganización de las derechas continentales, alarmas rojas sonando en cada punto cardinal. No se puede defender sin profundizar. No se profundiza sin pueblo organizado conquistando nuevas esferas de poder.
¿Deficiencias del movimiento popular? Sin dudas. Ahí están debatiendo, rearticulando, viendo cómo asumir la nueva etapa que demandará más que nunca su protagonismo. Ahora el tiempo viene como un disparo de frente. Cada vez más veloz. La fuerza del chavismo sigue viva.
En números: con respecto a abril del 2013 la derecha sumó 344 mil votos, mientras que el chavismo perdió un millón 990 mil votos. El debate es con la conducción y en todo el amplio movimiento chavista.
El nudo está dentro.
Sintetizado por muchos en depuración, una palabra amplia, cargada de no saber exactamente cómo, aunque sí de la certeza de que debe ser hecho. Maduro, en ese camino, pidió en la noche del martes el cargo a todos sus ministros, y el miércoles por la tarde sostuvo un debate a cielo abierto ante el Palacio de Miraflores con parte de las organizaciones populares.
Ahí está para muchos una de las soluciones centrales: el puente directo del presidente con el pueblo organizado. Se acelera o la ola caerá con demasiada fuerza. Ellos lo han anunciado, es su plan desde el inicio de la revolución. No han cambiado. Ahora tienen más poder. La nueva etapa de la revolución se abrió. Nada está perdido.
Una fuerza histórica sigue de pie, “los hijos de Chávez no se dejarán doblegar” como se escucha en las calles. Se trata de un pueblo con un recorrido insurgente, constituyente, la capacidad de desplegar una potencia creadora que puede renovarse. Solo existe una opción: vencer o vencer. Deberemos actuar mejores que antes.
Venezuela: Ley de amnistía que propone la derecha está orientada hacia la impunidad
Resumen Latinoamericano/AVN, 9 de diciembre de 2015
El Frente de Familiares y Amigos de asesinados, desaparecidos y torturados durante 1958–1998, denunció este miércoles que la ley de amnistía que quiere imponer la derecha y que pretende dejar en libertad a procesados por violación de derechos humanos (DDHH) y de cargos a prófugos de la justicia, está encausada hacia la impunidad.
Así lo aseveró la diputada Marelis Pérez Marcano, coordinadora del mencionado frente e integrante de la comisión por la Justicia y Verdad de la Asamblea Nacional (AN), al declarar que esta ley “va a estar orientada por la impunidad y no queremos impunidad, sino justicia, verdad, democracia y plena garantía de derechos humanos para el pueblo, tal y como se ha hecho en Revolución”.
Agregó que el instrumento jurídico que pretenden imponer “implica un retroceso con respecto a lo que el pueblo estableció como mandando en diciembre de 1999 cuando aprobó su Constitución y el pueblo no va a a permitir que eso pase, porque este proyecto de país va a ser defendido por el pueblo”.
Si embargo, afirmó que en medio de estas medidas que aspira tomar la derecha, luego de concretar la mayoría calificada dentro del Parlamento, el pueblo no está desprotegido “porque debemos recordar que es el presidente de la República (Nicolás Maduro) es el que coloca el ejecútese a la ley para que pueda ser publicada en gaceta oficial”.
Por su parte, Ignacio Ramirez, abogado asesor de la comisión por la Justicia y la Verdad, destacó que los anuncios hechos por recién electos diputados de derecha como Henry Ramos Allúp y Julio Borges, son motivo de preocupación, ya que el propósito de indultar a un grupo de venezolanos, algunos detenidos y otros que evaden la justicia fuera del país valiéndose de una mayoría dentro de la AN, pretende socavar los preceptos que establece la Constitución Bolivariana en materia de DDHH.
“Olvidan estos parlamentarios, que existe, además de esas disposición que prohíbe de manera expresa y categórica en la Constitución, que ningún ciudadano venezolano o extranjero que se encuentre involucrado en la comisión de delito calificado como violación de derechos humanos o de lesa humanidad, pueda ser beneficiado por ningún tipo de medida sustitutiva de libertad y mucho menos por dispositivos excepcionales como indulto o amnistía”, subrayó el experto en materia legal.
Venezuela: golpe de timón o peligro de naufragio
Por Gerardo Szalkowicz /Resumen Latinoamericano / Marcha/ 9 diciembre 2015.-
Al cumplirse 17 años del arribo de Hugo Chávez al poder -que partió al medio la historia de América Latina y alumbró una nueva era regional-, la revolución bolivariana ingresa en su atolladero más complejo, fruto de la combinación de múltiples factores, que la coloca en la urgente encrucijada de reinventarse o correr el riesgo de perecer.
La rotunda victoria de la derecha venezolana (la segunda de 20 elecciones) le otorga una mayoría parlamentaria con la cual recupera la iniciativa política y parte del poder estatal para intentar boicotear muchos de los avances impulsados por el gobierno bolivariano. Pero además, envalentona al antichavismo a ir por todo.
El argumento puede sonar trillado pero es necesario remarcarlo: el resultado electoral se explica, en gran medida, por la eficacia de la denominada “guerra económica”. Más de dos años de permanente desabastecimiento planificado de productos básicos y una descomunal inflación inducida lograron hacer mella en buena parte de la población, que trasladó a las urnas el malestar de una fastidiosa cotidianeidad.
La estrategia de la contrarrevolución -que incluye además el tutelaje y financiamiento gringo y la feroz campaña de los grandes consorcios mediáticos internacionales- caló hondo en el principal sujeto del chavismo, la mujer de las barriadas populares, y en una juventud desprovista de memoria histórica para identificar a la oposición con el paradigma neoliberal.
Si bien este cuasi bloqueo económico (similar al sufrido por el Chile de Salvador Allende) tiene como responsable a la burguesía comercial importadora, no menos cierta es la ineficiencia del gobierno para ir a fondo contra la arremetida especuladora. La red de productos de distribución estatal o medidas como el control de precios no lograron aplacar sus consecuencias. Y ahí se desnuda el principal dilema del proceso: un modelo productivo estructuralmente dependiente de la renta petrolera, encima con precios en caída libre. Los persistentes niveles de corrupción y la desconexión de las bases de sectores de la dirigencia chavista también forman parte del combo de contradicciones internas que abonaron el descontento. En palabras del ministro de Cultura Reinaldo Iturriza: “Debemos someter a profunda revisión nuestras prácticas militantes”.
La derecha continental suma así un nuevo motivo para el brindis findeañero, justo en el terreno de su principal objetivo a destruir, en el epicentro de la disputa continental. Pero ojo, fue un triunfo circunstancial, que modifica el escenario político pero que no decreta el apocalipsis. Una revolución (y más aún por la vía electoral) nunca es un camino recto y parejo hacia la victoria final, sino un largo y sinuoso trayecto con avances, retrocesos, desplomes y reimpulsos. Ya lo decía Fidel Castro en 1961: “¿Qué es una revolución? ¿Es, acaso, un proceso pacífico y tranquilo? ¿Es, acaso, un camino de rosas? La Revolución es, de todos los acontecimientos históricos, el más complejo y el más convulso”. Bien lo sabe el chavismo, experto en renacer de golpes de Estado, sabotajes petroleros, del viaje infinito de su mentor o de un asedio permanente desde los principales centros de poder global.
Entonces si la derrota se transforma en lección, si se apuesta por radicalizar y profundizar el proceso –como hizo Chávez ante cada escenario adverso-, si se aplica con generosa autocrítica la reorientación de algunas políticas y se destinan las mayores energías a la construcción del Estado Comunal, Venezuela logrará burlarse de los agoreros del fin de ciclo para seguir iluminando los sueños de emancipación en Nuestra América.
Venezuela, nosotros y la democracia
Por Fidel Díaz Castro / REsumen Latinoamericano/ 7 diciembre 2015 .-
Venezuela demostró ayer –contrario a lo que se ha canonizado- que la democracia con economía y medios de comunicación en manos privadas no existe.
Es lamentable, pero no puede avanzar una revolución social con el poder real en las manos de la oligarquía. Con los medios y los poderes económicos en contra es imposible sacar adelante un gobierno que favorezca al pueblo.
Ya pasaron los tiempos en que logramos sorprender a la derecha, y en especial al imperio yanqui, que tenía a su traspatio latinoamericano medio al garete; obviamente ya están reforzando su cerco contra el Sur.
Lo peor del revés de la Revolución bolivariana ayer, no está ni siquiera en la derrota en las urnas, tan aplastante, lo cual venía casi cantado, si no en el discurso de la izquierda, que le sigue el juego a los conceptos que nos imponen los grandes circuitos globales, entre ellos el cacareo de la democracia tal como la entiende el imperio.
Cacareamos que ganó la democracia, cuando en realidad lo que quedó demostrado es que se hace imposible ejercer la democracia; la democracia electoralista solo sirve a la derecha, la izquierda no puede gobernar con ella en medio de un mar de poderes fácticos económicos y mediáticos en manos de una minoría antidemocrática.
En nuestro noticiario en la mañana, nuestro reportero en Caracas dijo que el pueblo había hecho voto de castigo contra la gestión económica de Maduro; incluso el propio Maduro se ve presionado por esas ideas que imponen reconocer que no se fue efectivo, cuando la realidad es que no se puede ser efectivo cuando los poderes económicos lanzan una guerra abierta y la culpa la pagan los atacados.
¿Cómo gobernar en contra de la oligarquía nacional e internacional (unida, como soñó Marx para los proletarios del mundo)?
El voto no fue de castigo contra una deficiente gestión, sino un voto de supuesta salvación, de alivio, ante una prolongada angustia en la vida cotidiana del venezolano; Maduro no tuvo una gestión deficiente, sino imposible. La maquinaria mediática internacional echa las culpas sobre Maduro, sobre este gobierno, incluso lo contrapone al de Chávez; tratando de hacernos creer que esto es otra cosa, y que Maduro es o villano, o incapaz; cuando en realidad la pelea ha sido titánica.
No estoy seguro siguiera que, con Chávez, los resultados hubieran sido distintos; de no ser mucho más radical en las medidas, lo cual se hace difícil con las reglas de juego impuestas,
¿cómo impedir unos medios feroces tergiversando, desinformando, calumniando, sin piedad ni ética? ¿Cómo controlar una economía que está en poder de las oligarquías? ¿Cómo poder hacerle frente a esa situación económica si por otra parte los organismos económicos internacionales son parte de ese juego?
Queríamos alegrarnos de que las elecciones transcurrieran en plena calma, sin violencia, y para mí no era más que –lamentablemente- muy mal síntoma. Las elecciones se desarrollaban en paz, porque la oposición se sabía con grandes posibilidades de ganar. La campaña de no reconocer los resultados, y de salir a armar güarimbas en las calles, imperó para cumplir su objetivo, el miedo. Salvo los de mayor conciencia, cualquier ciudadano que lleva meses haciendo colas infinitas, viendo como los precios se disparan astronómicamente, y como se desaparecen incluso los alimentos y encima le auguran días de alta violencia si gana el chavismo, pues vota en su contra, a ver si llega un poco de paz a su vida
¿Eso es la democracia? ¿Tener que votar no por un proyecto si no por miedo a lo que se viene desatando desde la guerra de la oposición?
En Telesur en plena incertidumbre de la espera de los resultados, una socióloga ecuatoriana, comenzó a cuestionar las revoluciones que estamos haciendo en el continente, como desgastadas, obligadas al replanteo, lo cual me parece bien como principio; lo que cuando escuchaba sus argumentos no aparecía por ningún lado la ingobernabilidad a que están sometiendo a las izquierdas, con una campaña mucho mejor orquestada a nivel continental; y esa sinfonía ya sabemos quién la dirige, los amos del Norte.
Todo pareciera que es que los gobiernos de izquierda están anquilosados, que supuestamente tienen que plantearse nuevas metas, y una viabilidad económica; no excluyo los errores, ni los planes aplazados, o la necesidad de buscar nuevas vías, pero la esencia del problema no está en los defectos de la izquierda sino en aceptar las reglas del juego de las derechas –nacionales y globales- que han cerrado cerco, lo cual no permite avanzar en los proyectos y tener que dedicar la mayor parte del tiempo a apagar los fuegos que imponen en su alianza con Estados Unidos.
Rusia today denunciaba el presupuesto de 18 millones de dólares de financiamiento de los Estados Unidos para la guerra contra Venezuela, 3 de ellos específicamente para las elecciones, junto al sabotaje económico y la guerra mediática, y nosotros llamamos al efecto de todo eso democracia
Presidente de Bolivia Evo Morales: Resultado electoral en Venezuela debe provocar una profunda reflexión
Resumen Latinoamericano / 07/12/2015 .-
El resultado de las elecciones legislativas en Venezuela, donde la oposición derrotó al gobierno de Nicolás Maduro, debe provocar una “profunda reflexión” para ver cómo se defienden las revoluciones democráticas, afirmó este lunes el presidente boliviano Evo Morales.
“Los resultados nos deben convocar a una profunda reflexión, una reflexión para ver cómo debemos defender nuestras revoluciones democráticas”, afirmó el mandatario durante una breve declaración de prensa en la casona presidencial, en una primera reacción tras los comicios.
Morales llamó a “nuestros movimientos sociales a que tengan la mayor responsabilidad también para cuidar estos procesos y estas revoluciones democráticas”. Morales señaló que los resultados para renovar el Congreso venezolano, que estará dominado por la oposición, también muestran la labor desestabilizadora de Estados Unidos.
“Liberarnos políticamente, económicamente y socialmente es tan importante para mejorar nuestra situación de pobreza y subdesarrollo en Bolivia, pero el imperio no duerme”, aseguró el gobernante, un acérrimo crítico de las políticas de la Casa Blanca.
Morales, quien apoya una reforma constitucional vía referendo que lo habilitaría para postularse para un nuevo mandato desde 2020, señaló que en las elecciones legislativas venezolanas “ha triunfado la democracia, se ha demostrado que las instituciones de la República Bolivariana de Venezuela son confiables”.
La oposición venezolana ganó en los comicios del domingo el control del parlamento en Venezuela, al obtener al menos 99 de 167 diputados, aunque faltan por definir 22 escaños más, con lo que podría conseguir las tres quintas partes
Venezuela Debate: ¿Qué pasó en Venezuela el 6/D/2015?
Por Franklin González* / Resumen Latinoamericano/ Aporrea/ 08/12/2015 .-
En Venezuela, al igual que en Argentina el 22/N, triunfó la derecha, con algunas semejanzas y algunas importantes diferencias.
En ambos países ganaron los voceros o representantes del neoliberalismo, lo que asumen como desiderátum de la historia la iniciativa privada y el demiurgo del mercado. Mientras que en Argentina las elecciones fueron presidenciales, en nuestro país fueron parlamentarias, pero igual en ambos procesos los grandes medios de comunicación, sobre todo los internacionales, que no se someten al escrutinio electoral, jugaron papel decisivo a la hora de “orientar” o “direccionar” las preferencias de los votantes.
Así como se dijo en su momento para el caso argentino, aquí en nuestro país se está afirmando que esa votación mayoritariamente a favor de la oposición, fue una autoflagelación del pueblo venezolano, que votó contra sí mismo, se autolastimó o se autocastigó, porque lo hizo contra los candidatos a diputados que encarnaban el proyecto de la Revolución Bolivariana.
El kirchnerismo casi obtuvo un 50% de apoyo popular pero el resultado en Venezuela fue realmente catastrófico para el chavismo. No llegó a alcanzar el 40% de las preferencias electorales.
En Argentina las encuestas de opinión no acertaron ni en la primera vuelta ni en el balotaje, en Venezuela, por primera vez en 17 años, estas, que auguraban una victoria contundente para la oposición, se cumplieron.
¿Por qué ocurrió? Lo que ocurrió en las elecciones parlamentarias realizadas en Venezuela el domingo 6 de diciembre de 2015, fue una contundente derrota para el chavismo, aunque algunos empedernidos fanáticos o lunáticos se empeñen en negarlo u ocultarlo. Estos catastróficos resultados ocurrieron por varias razones.
Primero, está de anteojitos que existe un plan orquestado por Estados Unidos y sus aliados regionales y nacionales que quieren revertir los procesos de cambios que tienen lugar en América Latina en beneficio de las grandes mayorías. Como lo dijimos en el artículo
¿Qué pasó en Argentina el 22/N?, publicado el lunes, 23/11/2015 por Aporrea, la derecha está contraatacando y todo comenzó por Argentina, ahora le tocó a la Revolución Bolivariana y la próxima presa parece ser Dilma Rousseff de Brasil.
En otras palabras, que hay factores externo que gravitan de manera particularmente importante en los procesos electorales, así como en las acciones desestabilizadoras contra gobiernos progresistas de nuestra región.
Hacia lo interno del país, hay quienes están comentando que ese resultado se debe al grado de inconsciencia, deslealtad o traición del pueblo venezolano que lo hizo por la oposición.
El presidente Nicolás Maduro dijo que había ganado la contrarrevolución, “ha triunfado la guerra económica, ha triunfado una estrategia para vulnerar la confianza colectiva en un proyecto de país, ha triunfado circunstancialmente, el estado de las necesidades creado por una política de capitalismo salvaje, de esconder los productos, de encarecerlos, es una guerra sin parangón”.
En lo anteriormente dicho se pueden encontrar ciertamente factores que explican este descalabro electoral del chavismo, sin embargo sería un análisis parcial si no se hace referencia a otros factores también de suma importancia Es el momento de la dureza, de decir las cosas por su nombre.
No es momento de lloriqueo ni de comeflorismo. Por ejemplo, sectores de la oposición venezolana venían anunciando su estrategia política desde el año 2014. A este respecto en una entrevista que le realizara El Tiempo de Colombia a Henrique Capriles Radonski el 07/03/2014, éste lo dejó claramente establecido en los siguientes términos. “Hay un descontento en la calle que se está expresando, que si no lo reorientamos puede terminar en una frustración. Hay compañeros que creen que no, que la fuerza que tienen es suficiente para poder ganar
¿Ganar qué en este momento? ¿Qué es lo que quieres ganar? Para poder ganar y poder mantener ese triunfo, tienes que incorporar al pueblo chavista para que esto sea sostenible en el tiempo. Me toca mantener la coherencia y seguir hablando con la verdad, no crear falsas expectativas”.
Al interno de la misma Revolución Bolivariana, también se encuentran sectores, acciones y actitudes que conspiran contra su estabilidad y son tan peligrosos como los factores externos y sus aliados internos.
Reiteremos algunos que ya hemos mencionados en otros artículos. Los hospitales públicos siguen con el problema de la falta de insumos para atender y darles respuesta a los pacientes que solicitan sus servicios y que son todos de los sectores sociales más comprometidos y resteados con la Revolución Bolivariana. Llamar a Movilnet para solicitar un servicio, telefónico o de internet, una aclaratoria o realizar un reclamo se ha convertido en una odisea.
Es común encontrar un operador u operadora que después de solicitarle todos sus datos personales lo deja esperando minutos y minutos indicándoles que está validando información para luego decirle que por el momento la plataforma tecnológica presenta problemas y debe llamar posteriormente.
El que tenga dudas que haga la prueba Hay que ver lo que pasa en la oficina de Venezuela Productiva, en la avenida Urdaneta, donde unos trabajadores atienden de las patadas a los buscadores de información, que son en su mayoría de sectores que apoyan este proceso Que se llame por teléfono al Banco del Tesoro o al Banco de Venezuela y usted pase minutos tras minutos escuchando sólo música, sin que alguien le atienda, tiene poco que ver con el imperialismo y la CIA.
También ir a algunas de sus oficinas se ha convertido en una situación de miedo de sus usuarios porque los funcionarios que allí laboran son déspotas y demuestran con sus actuaciones que nada los acerca al proceso de cambio del país.
La corrupción y el burocratismo campean en las oficinas públicas, sobre toda las que tienes que ver con trámites. Incluso en algunas de ellas, donde se había avanzado mucho en el tema de la eficiencia y pronta respuesta, como el Saime y el Instituto Nacional de Transporte Terrestre, ahora y con mucha frecuencia, aparecen denuncias sobre el resurgimiento de estos males.
Atender una avería por parte de Hidrocapital es parte de una larga espera que tienen que esperar los usuarios y luego que esta es atendida la misma comunidad tiene que tapar el hueco porque la contratista dura el sueño de los justo para hacerlo.
Que usted se dirija a un automercado Bicentenario y quiera comprar los productos regulados y no los encuentre, sea maltratado y encuentre varias cajas cerradas sin explicación alguna, nada tiene que ver con la conspiración de los halcones del pentágono.
Que usted sea un partidario de la integración en el marco de la Alianza para los pueblos de nuestra y quiera comprar los productos importados de Bolivia y Ecuador y se traslade a una de las tiendas Alba y las encuentre cerradas se preguntará ipso facto ¿Y qué tiene que ver eso con los espionajes denunciados por Snowden contra Venezuela? ¿No será parte de la burocracia e ineficiencia que carcome la Revolución Bolivariana?
Todo lo descrito, más el tema relacionado con los apagones y la inseguridad, se vive en todo el país, lo vive diaria y cotidianamente el venezolan@ llano, de a pie, el que se monta en la camionetas, autobuses y en el metro.
Al final eso se paga con pérdidas de votos. ¿Qué hacer? “Desechar las ilusiones, prepararse para la lucha”. “Luchar, fracasar, luchar de nuevo, fracasar de nuevo, volver a luchar, y así hasta la victoria: ésta es la lógica del pueblo, que tampoco marchará jamás en contra de ella”, diría Mao Tse-tung.
Seamos claro: el chavismo cuenta con una legión de compatriotas dispuesto a todo. Siguen leales o fieles al legado del Comandante Eterno. Son los millones de votantes que lo hicieron por los candidatos del gobierno el 6/D. Aprender de la lección que dan estos resultados. Por tanto, no desestimar al adversario y muchos menos sobreestimar las propias fuerzas. Tomar las decisiones urgentes que requiere la economía nacional.
Volver al trabajo en las zonas populares donde los resultados fueron adversos para el chavismo. Ejemplos sobran como los del 23 de Enero. No basta la declaratoria del parlamentarismo de calle. Los diputados deben y tienen que encontrarse con la gente y sobre todo para darle respuestas a sus necesidades y problemas.
Enfrentar sí a los enemigos externos y sus aliados en el país, pero también y con toda determinación, enfrentar igualmente a los corruptos, burócratas, ineficientes e ineficaces, que pululan por doquier en la administración pública y en las misiones sociales.
No partir de la dialéctica que la mejor decisión que se toma es la que no se toma. En definitiva, por muy dura que sea hay que tomarla.
*Doctor en Ciencias Sociales, UCV. Sociólogo, Profesor Titular, Ex Director de la Escuela de Estudios Internacionales de la UCV. Profesor de Postgrado en la UCV, la Universidad Militar Bolivariana de Venezuela y en el Instituto de Altos Estudios “Pedro Gual” del Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Exteriores. Fue embajador en Polonia, Uruguay y Grecia. fuente: Aporrea/
Venezuela Debate: La Revolución Bolivariana no está acabada
Por Rosa Miriam Elizalde / Resumen Latinoamericano / Cubadebate/ 08 de Dic.2015.-
Es un delito regodearse con la desdicha ajena, particularmente si ocurre en medio de una tormenta perfecta de mentiras y sandeces sobre Venezuela que ha girado, un día tras otro, con la clara intención de engullirnos. Ignacio Ramonet lo explicaba muy bien anoche en Telesur, cuando todavía no se conocían los resultados de las elecciones legislativas, que dio la mayoría a la oposición. La Revolución bolivariana no está acabada, ni mucho menos, aunque desde arriba, de las transnacionales mediáticas y de las élites políticas, solo llueva fango sobre ella. El director de Le Monde Diplomatique analizaba por qué. Esta fue una elección para la Asamblea Nacional, pero el sistema de gobierno venezolano es presidencial. Se puede tener una victoria en un Parlamento de 167 curules, que dan un margen de poder, pero limitado, como ocurre en EEUU. Los cubanos lo entendemos muy bien: el Presidente Obama tiene prerrogativas para gobernar y tomar decisiones a diario, pero derogar el bloqueo es un negocio del Congreso. Y aún así sabemos que Obama tiene facultades que no ha utilizado, cuando podría perfectamente dejar en un cascarón inútil esta política espuria. Vaya usted a saber por qué.
Quien haya seguido estas elecciones no puede ignorar que se ha legitimado al Poder Electoral y la institucionalidad venezolanos. Hubo gran tranquilidad durante toda la jornada y la nota indigna no fue del chavismo, sino del acompañamiento internacional de la oposición, que violó las normas más elementales de respeto al ejercicio eleccionario, al entrometerse en la política local.
¿Que la tiene fácil el gobierno de Maduro? Claro que no. Mantendrá ante sí el desafío constante de una derecha golpista que suele despreciar la voluntad popular, que cuenta con el respaldo político-militar de Estados Unidos y que con estas elecciones acaba de recibir una inyección de esteroides. Que intentará, con ánimo renovado, hacer retroceder no solo en Venezuela -ya sabemos el peso específico de la revolución chavista en el ámbito continental- un proceso que hizo ciudadanos a millones de pobres y que ha estado permanentemente acosado por el boicot económico y el crimen organizado al servicio del neoliberalismo trasnacionalizado y el paramilitarismo.
El temor es que, de avanzar los objetivos de esa derecha de cacerolas y bandera yanqui, el desmontaje simbólico y social de la Revolución en Venezuela se convierta en una actividad salvaje que haga retroceder lo que hasta ahora se ha conseguido. La intransigente radicalidad contra el Gobierno bolivariano, fuente de la orfandad orgánica y de liderazgo de la oposición en casi dos décadas de chavismo, tiene una doble naturaleza: por un lado posee una alta capacidad autodestructiva, pero por la otra resulta muy peligrosa dada su (no verbalizada ahora pero patente) tradicional apuesta política por la sangre.
(Tomado del blog de la autora Desbloqueando Cuba)
Fuente: Cubadebate
Venezuela: Resultados finales de la elección Legislativa
Resumen Latinoamericano/ 08 de Dic. 2015.-
El Consejo Nacional Electoral de Venezuela (CNE) actualizó al final de esta jornada los datos sobre los resultados de las legislativas del domingo.
Estado
DISTRITO CAPITAL
EDO. AMAZONAS
EDO. ANZOATEGUI
EDO. APURE
EDO. ARAGUA
EDO. BARINAS
EDO. BOLIVAR
EDO. CARABOBO
EDO. COJEDES
EDO. DELTA AMACURO
EDO. FALCON
EDO. GUARICO
EDO. LARA
EDO. MERIDA
EDO. MIRANDA
EDO. MONAGAS
EDO. NUEVA ESPARTA
EDO. PORTUGUESA
EDO. SUCRE
EDO. TACHIRA
EDO. TRUJILLO
EDO. VARGAS
EDO. YARACUY
EDO. ZULIA
Venezuela: Maduro establece nuevas estrategias para fortalecer la Revolución
Resumen Latinoamericano/8 Diciembre 2015 .-
El Presidente de Venezuela prometió que defenderá los intereses del pueblo ante las amenazas de la oposición.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, informó que estableció junto con los gobernantes del país una cruzada de diálogo para el fortalecimiento del movimiento revolucionario en el país.
La estrategia consiste en instalar mesas de trabajo en las que se evalué el panorama nacional y se formulen tácticas que protejan al pueblo de las amenazas de la derecha.
Para ello convocó a los 980 delegados del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) a un encuentro en Caracas (capital) pautado para el próximo jueves y viernes. Asimismo, se reunirá con secretarios generales de partidos del Gran Polo Patriótico (GPP).
“Están convocados para una jornada especial de trabajo, evaluación y planificación para la acción en Caracas, hasta la hora que sea necesario”, expresó desde el Palacio de Miraflores. Maduro realizó la reunión con los gobernadores de Venezuela para evaluar la agenda de trabajo que han ido desarrollando.
“Muy buenas evaluaciones hemos hecho en esta reunión, señalando errores, señalando causas”. Comentó que la situación es compleja y que tienen que cerrar filas en unión cívico militar.
El presidente venezolano instó a los parlamentarios revolucionarios electos a la Asamblea Nacional a defender el Poder Popular y las leyes, ante la arremetida de la derecha que ya empieza a mostrar sus intensiones en querer derogar estatutos como la Ley del trabajo y de Precios Justos.
“Nuestra bancada bolivariana y revolucionaria (…) va a defender la República, la nación, a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).
Ahora es que viene lucha y estamos seguros que ahora es que vienen nuevos escenarios de victoria para la Revolución Bolivariana”, emplazó Maduro Oficialismo se declara en diálogo permanente con el pueblo
Las fuerzas bolivarianas del Gran Polo Patriótico (GPP) se declararon en diálogo permanente junto al pueblo, para impulsar acciones constructivas y afianzar la Revolución en Venezuela.
Así lo destacó el mandatario Maduro, quien explicó que la idea de este debate es buscar soluciones a los asuntos del país, para hacer más revolución. “Ése es el debate que queremos: crítico, autocrítico y de acción”, recalcó y dijo que también debe estar dirigido a la reconstrucción de una nueva mayoría revolucionaria.
Venezuela: Después del 6-D no hay chavismo vencido
Reinaldo Iturriza*/Resumen Latinoamericano, 8 de diciembre de 2015 –
La identidad política del chavismo está intacta. Todo el que haya estado recientemente en las catacumbas lo sabe. Triunfante la guerra económica, el chavismo ha visto disminuir su fuerza. Pero permanece allí, irreductible. Aún puede hablarse con absoluta propiedad de una revolución bolivariana, porque existe un sujeto de esa revolución. Se dirá que son cuestiones básicas, pero son éstas, justamente, las que hay que tomar en cuenta a la hora de los balances por hacer.
No ha triunfado la oposición, sino la contrarrevolución. La caracterización, hecha por Maduro, es clave. La contrarrevolución ha logrado imponer, de manera circunstancial, las reglas de juego. Tiene la iniciativa. Para lograrlo no sólo se ha valido del antichavismo histórico (hay que decirlo, de los deseos legítimos de “cambio” de una parte de su base social, que no se identifica con las tendencias más fachas), sino que, por primera vez, ha logrado movilizar a un porcentaje de la base social del chavismo. Éste es, tal vez, el dato más enigmático del actual momento político.
¿Cuáles son las condiciones que han hecho posible este fenómeno de desafiliación política? ¿Hasta qué punto puede atribuírsele a la guerra económica? Sin menospreciar en lo absoluto los efectos de esta última, mi hipótesis es que este fenómeno también puede ser entendido como una reacción extrema, desesperada, frente a lo que se juzga como no correspondencia entre la práctica de parte del liderazgo chavista (en funciones de gobierno o con responsabilidades en el partido) y la cultura política chavista.
Bien se trate de funcionarios de gobierno o de partido, debemos someter a profunda revisión nuestras prácticas militantes. Revisar, por ejemplo, en qué medida hemos logrado asimilar que la política revolucionaria habrá de ser una política de los comunes. No se trata de una cuestión secundaria: entender que la política chavista es, por definición, una política de los iguales, equivale a resolver un problema conceptual decisivo. Quizá sea ésta la gran revolución teórica del chavismo, su contribución a la emergencia de una cultura política emancipatoria adaptada a los rigores, circunstancias y desafíos del siglo XXI. Y sin embargo, no le prestamos la importancia que merece.
El pueblo lo sabe. Sabe de sobra que con Chávez hizo épica. Los nadie, los invisibles hicieron épica haciéndose chavistas. Después de Chávez, imposible conformarse con poco o resignarse a su remedo.
Revisar nuestras prácticas militantes no significa entregarnos a la introspección mientras la vida acontece. Pero hagamos todo cuanto esté a nuestro alcance para no dedicarnos a enumerar los defectos de una clase política antichavista que, por más impresentable, hoy se erige vencedora. Sobre todo porque no estamos acostumbrados a la derrota electoral, seamos buenos perdedores. No importa si algunos de ellos se comportan como los peores ganadores. No caigamos en provocaciones: ¿acaso no está claro que el objetivo de éstas es inducir nuestros errores políticos?
Además, revisar nuestras prácticas militantes supone la ventaja estratégica de que es una tarea que le corresponde a todo el chavismo, si bien el acento está puesto en su liderazgo. Lo crucial, si al caso vamos, es que éste último evite, en todo momento, recurrir al viejo expediente de la culpabilidad de las masas malagradecidas. Un liderazgo político revolucionario asume responsabilidades, no distribuye culpas. Volviendo: revisar nuestras prácticas es algo que debemos hacer todos, y no sólo Maduro o el burócrata tal o cual. ¿Hasta qué punto hemos asimilado las lecciones históricas de la profunda transformación cultural que significó la insurgencia del chavismo? ¿Cómo se expresa esto en la forma como hacemos política? ¿Realmente hemos entendido que la revolución es una obra colectiva, y no uno más de tantos asuntos pendientes del gobierno, el partido o el Presidente?
La identidad chavista está intacta. Ella puede encontrarse en las catacumbas, pero también se ha expresado electoralmente este 6D con extraordinaria energía. A pesar de tener tanto en contra, o precisamente por ello, el chavismo ha salido a pelear, una vez más, aunque el empeño que le ha puesto no haya sido suficiente. Pero que lo sepa el mundo: el chavismo es, por definición, un sujeto guerrero. Seguirá peleando, y se reencontrará con la victoria. Tan seguro como que se llama chavismo.
No hay chavismo vencido.
*Ministro de Cultura de Venezuela
Venezuela debate: A los mismos buitres y antropófagos de opinión que se creen dueños de la izquierda
Por Nicolás Ramón Contreras Hernández / Resumen Latinoamericano / 08 de Dic. 2015 .-
Un nuevo gobierno de izquierda, esta vez la Venezuela Bolivariana, acaba de sufrir una aplastante derrota en las elecciones parlamentarias, sumándose a la Argentina donde por el contrario se perdió la presidencia y no el parlamento. En ambos casos la oposición agresiva y violenta, mostrada como arlequines de pesebre navideño por el hampa mediática privatizada y privatizadora, con el apoyo de los amos del terrorismo global en la Casa Blanca y la Unión Europea, decían sin ruborizarse que sólo aceptarían los resultados sí ganaban las elecciones. En caso contrario habría fraude y saldrían a hacer lo mismo que los nazis de los años 30, 90 y 2012 en Europa, donde los han santificado como revoluciones de colores, habría muertos, casas y calles quemadas, que serían mostradas como “protesta pacífica”.
No bien se han dado los dos casos infortunados y a pesar de la hidalguía de los perdedores, a pesar de la prontitud y autocrítica de quienes resultaron perdedores, además de la jauría de opinadores identificados con el terrorismo y el paramilitarismo de los dueños de los medios de producción y el gran capital de siempre, a los gobiernos derrotados les ha tocado padecer la misma carga de quienes en nombre de una muy curiosa concepción de “autocrítica”, donde los críticos que jamás se tocan ni con el pétalo de una rosa, no han dudado en hacer lo que hicieron a lo largo del proceso victorioso, cual era ejercer una actividad de opinión apegados a la consigna que ha significado para la izquierda una suerte de fracturas conminutas por todas partes, a través de la historia cual es, “el ejercicio de la autocrítica que duela”.
En Venezuela por ejemplo, Nícmer Evans, Toby Valderrama y Toño Aponte, están exultantes y con una actitud sobradora del “yo se los dije”, reclaman la victoria de sus predicciones. La misma cantilena, como llovizna corrosiva cae sobre los hombros de Nicolás Maduro y Diosdado Cabellos, a quienes se considera los responsables directos de la derrota en esta curiosa forma de autocrítica, que más bien es una “suyocrítica”, porque los supuestos “autocríticos” que incluso se jactan de estar más allá del bien y del mal, se consideran infalibles, dueños de la corrección y todas las virtudes que Marx, Engels, Lenín o el Che Guevara, jamás se hubieran atrevido atribuirse a sí mismos.
Es que estos señores dueños de la verdad y de todo lo que huela a corrección, dicen por ejemplo, que non son izquierda sino revolucionarios. Jamás se han cuestionado – en el caso de Nícmer por ejemplo- por el papel que jugaron cuando empezaba Nicolás Maduro a afrontar La Salida, y ellos en lugar de criticar, autocriticarse – un imposible en estos caballeros- y hacer trabajo de calle, salieron fue a reunirse con Collette Capriles y Miguel Enrique Otero, que ya habían lanzado la idea de un gobierno de transición que tuvo una célebre reunión en Pampatar, donde toda el agua sucia de los autocríticos fue para los gobernantes, con el mismo tono de María Corina Machado: “yo no fui” o “yo no soy corrupto”, “yo sí soy demócrata” y otras bellezas de autoelogios.
Toby Valderrama y Toño Aponte, a quienes llamo los del grano de maíz transgénico, jamás se han cuestionado por su volubilidad valorativa, cuando el falso saqueo en Almacenes Daka, o cuando salieron en defensa de Leopoldo López – como Santos, Uribe u Obama- y su derecho a la impunidad. En esa ocasión, acusaron al gobierno revolucionario de fascista e intolerante, pese a que ya iban más de 40 muertos y se había producido el intento de quema de una guardería. Ahora estos señores vuelven felices a comer del muerto o de quienes creen muertos, negando incluso hasta el llamado a la reflexión, la rectificación y la consulta de las bases, que han manifestado Diosdado Cabellos y Nicolás Maduro, y que hoy me recita Fernando Dorado en Colombia, quien es ocasiones es signatario de esta curiosa forma de autocrítica donde el crítico es un dechado de perfección y cero errores.
¿Significa esto que el gobierno de Nicolás Maduro es perfecto y no tiene errores como estos señores? Por supuesto que no, sólo que antes de salir a disparar para dentro de mi casa con toda la saña de un psicópata gringo neurótico, acostumbro ponerme en los zapatos de Nicolás Maduro al afrontar esa herencia que le dejó el independentista Hugo Chávez, con la consigna, unidad, unidad, unidad…Unidad, batalla y victoria. A mi por ejemplo, me parece un error que el gobierno Bolivariano, en las primeras de cambio de la guerra económica cuando despegaba, en lugar de intentar con los empresarios por milésima vez un acuerdo pragmático, debió acelerar un plan de expropiación y sustitución de redes de distribución. Debió movilizar desde entonces a la milicia para resguardar los saboteos, cuando ya se insinuaban atentados contra las redes eléctricas y sobre todo, después de la amnistía del golpe de estado de 2002, debió presionar para que los responsables estuvieran en la cárcel.
Hoy Capriles sigue impune de sus 11 muertos cuando llamó a drenar arrechera. Hoy Ledezma, que no tenía cara de festejo porque sabe – como María Corina que no apareció en las fotos de la victoria – ya que no tiene chance ante Lorenzo Mendoza y Capriles Radonsky, todos ellos siguen impunes, cuando todo lo que han hecho los debería tener presos de solemnidad, si lo hicieran en Colombia o USA. A mi me parece un error de la izquierda seria, el no tener una estrategia de educación política, para afrontar la guerra psicológica de opinión contra la población de jóvenes de nuevos votantes. Los directores de CONATEL o del Ministerio de comunicación, no sólo jamás le prestaron atención a la invasión de frecuencias de radio de las fuerzas militares de mi país Colombia, sino que jamás se preocuparon por hallar una estrategia a la guerra de la información por las redes sociales.
En Colombia por ejemplo, donde acostumbran dejar sola a Venezuela cuando la atacan desde los medios y los núcleos de la ultraderecha, o critican a Venezuela desde la izquierda y la derecha con los mismos argumentos y virulencia, el no tener una estrategia para el consumo de medios, permitió al equipo de guerra psicológico de las fuerzas militares poner en contra a los maestros nuevos, que terminaron atacando con todo a quienes luchaban por sus intereses. Fue ejemplar, la forma como los maestros nuevos, en lugar de agradecer a un sindicato que terminó peleando a brazo partido, por mejorar el sistema de evaluación de desempeño, fue criticado por esta nueva especie de pedagogos sin pedagogía.
Digo esto porque la demagogia alrededor del concepto pueblo, ha creado unos dogmas inamovibles como que el pueblo no se equivoca, que es sabio, que es infalible y es superior a sus propios dirigentes. Yo por ejemplo, no creo que el pueblo germano durante la Alemania Nazi, o el pueblo fascista o el pueblo ucraniano actual, que ahora adora a los nazis de Sepan Bandera, tenga una chispita de sabiduría o de superioridad a la dirigencia. Yo no creo que el pueblo colombiano, que sigue obstinadamente las políticas neoliberales como semovientes, políticas que registra más de 30 mil niños muertos de física hambre en Guajira, Eje Cafetero y Córdoba, tenga sabiduría política por parte alguna, pues ese mismo pueblo beneficiario en Venezuela del socialismo y de la siembre de petróleo, en barriadas como Petare desde hace rato, viene odiando con todas las fuerzas de su alma a Hugo Chávez que tanto los benefició y hasta casas bien equipadas les dio:
Conocí el caso de varias sananteranas, sananteranos, loriqueros y de otras regiones, que brincaron en un sólo píe cuando murió Hugo Chávez…Todos eran beneficiarios de la Gran Misión Vivienda Venezuela ¿Se podría seguir con esas consignas vacuas en los análisis políticamente serios de nuestros inefables antropófagos de opinión, que hasta la guerra económica negaron en su momento y la siguen negando? Es que es imposible decir alegremente, que una entidad humana conformada por gente que se equivoca y tiene defectos, ni tenga defectos ni se equivoque…Por lo menos eso es un disparate. Bolívar decía que un pueblo ignorante es instrumento ciego de su propia destrucción. Y tal vez allí en donde nos hemos negado a trabajar en nuestro hogar, en nuestro espacio de trabajo, en nuestra comunidad para realizar una educación para el consumo de medios, allí fallamos muchos, allí por supuesto los demagogos de la autocrítica no dicen ni pío.
En los zapatos de Nicolás Maduro, yo esa misma noche renuncio y convoco a nuevas elecciones, para que ese pueblo poco chavista y sí muy consumista, experimente lo que el pueblo nicaragüense cuando se decidió por Violeta Chamorro, quien los complació con el desarrollo, el cambio y el futuro: les quitó todos los derechos a la salud, la educación, les creó las condiciones de disociación social que atrajeron a la Mara Salvatrucha, con la miseria y el hambre más cruda que hasta la época de Somoza pareció un juego de niños, con la corrupción de los Alegría y los Alemán, que se robaron hasta el caldero. Ese pueblo que votó por la MUD, se merecen de presidente a Leopoldo López, Capriles Randosky o Lorenzo Mendoza, para que les arrasen misiones, CDI, viviendas gratuitas y bien equipadas y lo ponga a comer perrarina y altas tarifas de servicios públicos, para que vean abundantes productos pero desempleo y bolsillos vacíos al por mayor, cuando ya no existan mercales o pdvales.
Ya quiero ver a nuestros antropófagos haciendo manifestaciones invitando a la Salida gobernando Lorenzo Mendoza o Leopoldo López, para que les pase como a los rusos que votaron por Yeltsin, que les tocó ver como este señor, que puso su cuerpo a los tanques de los militares soviéticos que le respetaron la vida, no tardó ni dudó para bombardear al parlamento que se le oponía, con los mismos tanques que los comunistas – los supuestos malos del paseo- prefirieron detener para no tocar al pueblo. Una Venezuela con los paracos gobernando y Uribe, tirando la línea de la seguridad democrática y los falsos positivos o las desapariciones como las del Tazón, es la que requiere este pueblo sabio, para que aprenda por descubrimiento que en política, entregar la mayoría calificada a la MUD, tiene consecuencias. Nicaragua aprendió la lección y muy bien, hoy los Toby o los Nícmer, o los Dorado, representados por Sergio Ramírez andan a paños y manteles rolando poemas para el imperialismo y la oligarquía por un plato de lentejas…Para allá van.
Presidente Maduro anuncia ley para la estabilidad de los trabajadores
Resumen Latinoamericano, 8 de diciembre 2015.-
El mandatario venezolano rindió homenaje al Comandante Hugo Chávez en su programa “En Contacto con Maduro”. El mandatario venezolano garantizará la estabilidad laboral de los venezolanos por tres años ante las amenazas de la derecha.
El presidente venezolano, Nicolás Maduro, informó que emitirá el próximo viernes un decreto para garantizar la estabilidad laboral por tres años de los trabajadores y trabajadoras públicos de ese país.
“El próximo viernes voy a emitir el decreto ley de estabilidad laboral para los trabajadores públicos, para los años 2017, 2018 y 2018; así te arda en tu fascismo Ramos Allup”, aseveró.
El anuncio del mandatario se da tras las amenazas de la derecha de derogar la Ley de los Trabajadores y Traabajadoras (LOTTT) y, específicamente, las del dirigente opositor, Henry Ramos Allup, contra los profesionales de la comunicación del canal de la Asamblea Nacional, ANTV.
En compañía de los trabajadores de ANTV, Maduro manifestó que Ramos Allup “sacó su odio, su desprecio, su racismo social”, luego de arremeter con un violento discurso para manchar la ética profesional de los periodistas.
Sienten “odio al trabajador”, por lo que, los que votaron por la tolda opositora lo hicieron “contra ustedes mismos, y ahí están los primeros resultados contra los trabajadores”, explicó en su programa número 50 “En Contacto Con Maduro”, transmitido desde el Cuartel de la Montaña, en Caracas (capital).
El jefe de Estado también denunció que los opositores de esa nación “ya han declarado que le van a negar los recursos a la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV) (…) todo anuncia que el ‘cambio’ fue peor, fue para mal”.
LLama a reimpulsar la Revolución Bolivariana
En el espíritu del 13 de abril de 2002, en el que rescataron el hilo constitucional con el presidente Hugo Chávez, llamó a refundar las Tres R: revisión, rectificación y reimpulso de la Revolución Bolivariana.
El presidente venezolano agradeció la conciencia de los revolucionarios que mantienen de pie al Gobierno constitucional, luego del 43 por ciento de los votos nacionales al Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).
Aseguró que “solo nosotros tenemos un proyecto para convertir a Venezuela en potencia” al tiempo que destacó la importancia del reconocimiento inmediato de la voluntad de un pueblo en las elecciones del 6 de diciembre.
Maduro reflexionó que si la oposición hubiera reconocido la derrota en las elecciones pasadas “muchas vidas se habrían salvado si la oposición tuviera el principio y el valor de reconocer los resultados de una jornada democratica”.
Aseguró que el pueblo venezolano está dando grandes lesiones de moral y democracia a la derecha internacional. “Ellos pronosticaban lo peor para nosotros, y se equivocaron una vez más”, dijo.
Destacó el acompañamiento de intelectuales y luchadores sociales de Estados Unidos y Latinoamérica. “Nos llenamos de honor por tenerlos aquí”, dijo el mandatario venezolano.
Homenaje a Hugo Chávez
El mandatario venezolano entregó el Cuartel de la Montaña, mediante Ley Habilitante, a la Fundación “Hugo Chávez” en el marco del homenaje que se realiza en el marco del Día del Amor y Lealtad a Chávez. “Por amor entregó su propia vida nuestro Comandante”, afirmó. De acuerdo con el segundo boletín emitido el lunes por el Consejo Nacional Electoral (CNE) el Gran Polo Patriótico (GPP) obtuvo 55 diputados; mientras que la autodenominada Mesa de la Unidad Democrática (MUD) alcanzó 109, así como los tres candidatos indígenas
Nicolás Maduro, sobre los golpistas presos: “No aceptaré ninguna ley de Amnistía”
Tras confirmarse que la Mesa de Unidad obtuvo la mayoría en la Asamblea Nacional, el presidente de Venezuela también se refirió sobre el presidente electo de Argentina, Mauricio Macri:
“Es un burgués, creo que le va a ir muy mal” Nicolás Maduro, presidente de Venezuela Nicolás Maduro, presidente de Venezuela Crédito: EFE “Como Jefe de Estado no aceptaré ninguna Ley de Amnistía porque los asesinos de un pueblo que dejaron huérfanos y viudos, no van a salir de la cárcel”, sentenció este sábado el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, durante el programa semanal En Contacto con Maduro.
El mandatario aseguró que no aceptará esta medida de ser sancionada por la nueva Asamblea Nacional.
Esta Ley de Amnistía es un instrumento que ha sido bandera de los ahora electos diputados de la alianza Mesa de la Unidad Democrática (MUD) desde hace varios meses y durante la campaña.
Venezuela: Aún no se perdió todo
Por Gonzalo Abella* / Resumen Latinoamericano/ 07 de Dic. 2015,-
En “La Batalla de Argelia”, un film de los años 60, se recoge la reflexión de un dirigente clandestino del FLN en lucha contra el colonialismo francés: “Hacer la revolución es difícil, pero mantenerla es aún más difícil”
Ya era difícil entonces, aunque las revoluciones de aquellos años podían socializar rápidamente los medios de producción, pues existía un Sistema Socialista para brindarles apoyo material y ayudarlos en la reconstrucción de la infraestructura productiva. Si ben el Sistema Socialista Mundial ya mostraba los primeros signos de deterioro, aún era suficientemente solidario.
Cuánto más difícil es iniciar un proceso de cambios revolucionarios ahora, sin cambiar de inmediato el marco constitucional más nefasto de la legislación burguesa: el pluripartidismo de mercado.
El caso de Venezuela es claro.
Se empleó la renta petrolera al servicio de proyectos populares. Pues bien: el imperialismo bajó el precio del petróleo artificialmente.
Se subsidiaron los productos de primera necesidad. Pues bien: las mafias vacían las góndolas de los supermercados y revenden de contrabando en Colombia.
Se abre un proceso de participación ciudadana inédito. Pues bien: las mafias financiadas desde el exterior elevan la violencia social en las calles.
Se da total derecho de expresión a la derecha reaccionaria. Pues bien: los reaccionarios violan la ley, desde los medios en su poder y desde la acción provocativa para fabricar “presos políticos”. Y miles de millones de dólares le llegan a los voceros dela derecha, para propaganda y provocación y para apostar en la bolsa de valores del pluripartidismo de mercado.
Ahora esta derrota parcial es una fuente extraordinaria de enseñanzas. Aún no se perdió todo, y el pueblo organizado deberá sacar conclusiones valientes, caiga quien caiga, y reformular su estrategia rápidamente, porque la ofensiva reaccionaria recién comienza.
“Líbreme Dios de los partidos” dijo Artigas en el Paraguay, pues sabía que para garantizar la democracia alcanzaba con el Partido Criollo que velara por la participación ciudadana directa, y representantes populares removibles en el acto por la voluntad de sus electores. Allí no hay trampa posible. Diez años antes, preparando el Congreso de los Pueblos Libres, había escrito al Gobernador de Misiones: “Que cada pueblo indio envíe su diputado. Usted procure que sea gente de algún entendimiento, pero que cada cual obre según le parezca”.
“Con sus dientes de júbilo Norteamérica ríe”, escribió Guillén cuando mataron al Che y cuando un cambio en Bolivia parecía más lejano que nunca. Hoy, aunque no lo parezca, yo les digo a mis hermanos de la UP que estamos en el umbral de grandes avances revolucionarios en el mundo. Ellos nos sorprenderán por las señales que hoy ya los anuncian pero que todavía no sabemos leer correctamente..
*Ex candidato a presidente de Uruguay, por la Unidad Popular
Venezuela: Trabajadores de AVN rechazan amenazas contra medios públicos
Resumen Latinoamericano /AVN / 07 de diciembre de 2015 –
El Consejo Socialista de Trabajadoras y Trabajadores de la Agencia Venezolana de Noticias (CSTTAVN) rechaza las amenazas proferidas por Henry Ramos Allup, diputado electo por Distrito Capital, contra los medios públicos y el canal de la Asamblea Nacional (ANTV).
A través de un comunicado, la organización alerta que este tipo de señalamientos sólo busca generar violencia entre los venezolanos y acabar con el proceso revolucionario; al mismo tiempo, reafirmaron su solidaridad con el medio televisivo del Poder Legislativo.
A continuación, el texto íntegro:
PRONUNCIAMIENTO DEL CONSEJO SOCIALISTA DE TRABAJADORAS Y TRABAJADORES DE LA AGENCIA VENEZOLANA DE NOTICIAS (CSTTAVN)
Nosotros, los miembros del Consejo Socialista de Trabajadoras y Trabajadores de la Agencia Venezolana de Noticias (CSTTAVN) emitimos el siguiente comunicado en rechazo a las amenazas y ofensas emitidas por el secretario general de Acción Democrática, Henry Ramos Allup, en representación de la MUD, en contra del canal de la Asamblea Nacional ANTV y el Sistema Nacional de Medios Públicos, luego de conocerse los resultados de las Elecciones Parlamentarias del 6-D.
Como era de esperarse, la derecha venezolana una vez conocidos los resultados electorales, que le otorgaron la mayoría en la Asamblea Nacional que se instalará en enero de 2016, comenzó a proyectar su sed de revanchismo contra el pueblo chavista y la Revolución Bolivariana que lidera el presidente Nicolás Maduro Moros.
Prueba de ello son las declaraciones emitidas por Ramos Allup contra el Sistema Nacional de Medios Públicos al que calificó de “estupidez” y hacia el canal ANTV del cual aseguró en tono amenazador será “cambiado” por ser supuestamente una “vergüenza” para los venezolanos: “Esto lo convirtió Diosdado Cabello en un chiquero cerrado, donde sólo podía transmitir esa vergüenza que es el canal de la Asamblea Nacional”.
Ante esta arremetida de la oposición contra las trabajadoras y los trabajadores que formamos parte de los medios públicos, violando la Constitución, la Ley del Trabajo y los Derechos Humanos, el CSTTAVN rechaza de manera enérgica los infames señalamientos de este personaje de la derecha que sólo busca generar violencia entre los venezolanos y acabar con el proceso revolucionario.
De igual modo, queremos expresar nuestro respaldo a las trabajadoras y los trabajadores de ANTV y del Sistema Nacional de Medios Públicos por la labor periodística desarrollada en aras de informar y mostrar los logros de Gobierno Revolucionario a favor del pueblo Venezolano, además de combatir la guerra mediática promovida por la derecha nacional e internacional contra el país.
Hasta la Victoria Siempre…Venceremos!!!
Lo que hará la oposición venezolana en la Asamblea Nacional
Resumen Latinoamericano / TelesurTV / 7 diciembre 2015 –
El Consejo Nacional Electoral (CNE) entregó este domingo los resultados de las elecciones parlamentarias de Venezuela. El Gran Polo Patriótico (GPP) obtuvo un total parcial de 46 diputados, mientras que la autodenominada Mesa de Unidad (MUD) alcanzó 99.
Los candidatos de la autodenominada Mesa de la Unidad Democrática (MUD) proponen introducir cambios en la legislación e institucionalidad que representarían un sustancial retroceso en materia de derechos para el pueblo.
Su propuesta para desarrollar en la nueva Asamblea Nacional, denominada “oferta legislativa para el cambio” destaca principalmente la agenda empresarial.
El plan de la autodenominada mesa de la unidad democrática incluye un punto central, suprimir el control estatal en la prestación de servicios públicos, que en la actualidad se prestan de forma subsidiada, sustituyéndolos por asociaciones estratégicas con empresas privadas o mixtas mediante el otorgamiento de concesiones, propuesta que no es más que la privatización de los servicios públicos.
En materia de vivienda, proponen una ley con el concepto de “hogares semillas” que traería de vuelta los planes habitacionales de los gobiernos de la Cuarta República, que consistían en levantar una estructura inacabada de lo que sería una casa , para que luego el beneficiario se endeudara con la banca privada a fin de culminar la construcción.
En el mismo tema, torgarían títulos de propiedad a los beneficiarios de la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV). Actualmente los títulos de propiedad de la GMVV se entregan de manera colectiva.
El presidente la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, explicó en noviembre pasado que otorgar el título de propiedad de manera individual significa que las viviendas podrán capitalizarse y los beneficiarios la perderán al hipotecarlas a la banca.
Sobre pensiones, la oposición promete algo cumplido por el gobierno bolivariano: homologar las pensiones al salario mínimo e incluir a en el sistema de seguridad social aquellos trabajadores (choferes, campesinos, pescadores, amas de casa) que nunca pudieron cotizar o tienen incompleto el tope mínimo de las cotizaciones para gozar de la pensión.
En el área laboral, José Guerra, candidato y asesor económico de la mud destaca que la intención de su bancada es eliminar la reducción de la jornada laboral y el disfrute de los trabajadores de sus días libres, contemplados en la Ley Laboral Lottt…
Suma a esto la necesidad de focalizar la inversión social social, pues a su juicio, el gobierno tiene “un gasto alocado” que promueve la inflación. Cabe anotar que el gobierno bolivariano, pese a la caída de los precios del petróleo, mantiene una inversión social que alcanza más del 60 por ciento del presupuesto nacional, un porcentaje que permite garantizar la salud, educación, alimentación y estabilidad laboral de la población.
Otro hecho significativo es la Promulgación de una Ley de Amnistía y Reconciliación para liberar a delincuentes políticos enjuiciados por su responsabilidad en varios crímenes. Por ejemplo, el caso de Leopoldo López sentenciado en septiembre pasado a 13 años de prisión por su responsabilidad en las protestas con fines golpistas que dejaron 43 personas fallecidas.
También por la comisión de los delitos de incendio intencional, instigación pública, daños a la propiedad pública y asociación para delinquir. Implementar una Ley Programa para el Pleno Abastecimiento.
Los candidatos opositores no han especificado cómo llevarán a cabo este programa. Por su parte, el Gobierno de Venezuela ha garantizado el abastecimiento de alimentos a través de la red Mercal, Pdval y Abasto Bicentenarios a precios subsidiados.
Hasta marzo de 2015, más de 120 mil toneladas de alimentos se distribuyeron en todo el país. Al menos 20 millones de personas se han beneficiado.
Freddy Bernal: El chavismo nos dio una lección, no es hora de arrogancias
Resumen Latinoamericano / Panorama Digital / 07 de diciembre de 2015 –
El diputado por el Psuv Freddy Bernal, quien no logró la reelección en las parlamentarias de este domingo 6 de diciembre, afirmó que los resultados que dan una mayoría a la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), no significan el fin del chavismo, si no un revés político alimentado por la crisis económica que atraviesa Venezuela, y no por el surgimiento de un liderazgo dentro de la oposición.
“El pueblo no nos traicionó, el pueblo nos dio una lección. Ganó la crisis, no se acabó el chavismo. Nuestros militantes nos dieron una lección, aprendamos esta lección para rectificar. No me siento derrotado”, expresó durante entrevista con el periodista Vladimir Villegas transmitido por Venezolana de Televisión.
“Tenemos 20 gobernaciones, 240 alcaldías y 5 millones de hombres y mujeres, de votos duros comprometidos con la patria (…) No es la hora de estar triste, es la hora de levantar la cara, tenemos la moral suficiente, ahora es que hay chavismo para rato”, subrayó.
“El chavismo nos aleccionó, es hora que la dirigencia nacional del Psuv actué con humildad, no es hora de arrogancias, hay que saber escuchar, a veces el poder ‘embeleza’, el chavismo nos dio una lección”. Bernal aseguró “que no se acabó el chavismo, el chavismo no es un hombre, son millones de venezolanos”.
“No es hora de buscar responsables, no es hora de cacerías, es hora de unidad, vamos a unirnos para dar un salto adelante y rectificar”, aseguró.
Recordemos -dijo- “el giro de timón, ya el mismo comandante había captado ciertas incoherencias, ya él nos había pedido revisión, rectificación y reimpulso. Me siento orgulloso de la militancia”. “Ganó la crisis, no ganaron ustedes (…) esperamos que actúen con humildad (…) Chávez sigue vivo en el corazón de muchas personas”.
Para Bernal, “el problema no es el modelo económico, si no que quizá en medio de la crisis no hemos tomado las medidas, como reactivar la producción”.
Venezuela: La trampa
Por Atilio Borón /Resumen Latinoamericano / ALAI / 07 de diciembre de 2015 –
Las elecciones parlamentarias en Venezuela arrojan varias enseñanzas que creo necesario subrayar. En primer lugar que, contrariamente a todas las predicciones de los lenguaraces de la derecha, el comicio se realizó, al igual que todos los anteriores, de una manera impecable.
No hubo denuncias de ningún tipo, salvo el exabrupto de tres ex presidentes latinoamericanos, que a las cuatro de la tarde (dos horas antes de la conclusión del acto electoral) ya anunciaban al ganador de la contienda. Fuera de esto, la “dictadura chavista” volvió a demostrar una transparencia y honestidad del acto electoral que más quisieran tener muchos países dentro y fuera de América Latina, comenzando por Estados Unidos.
El reconocimiento hecho por el presidente Nicolás Maduro ni bien se dieron a conocer los resultados oficiales contrasta favorablemente con la actitud de la oposición, que en el pasado se empecinó en desconocer el veredicto de las urnas. Lo mismo cabe decir de Washington, que al día de hoy no reconoce el triunfo de Maduro en las presidenciales del 2013. Unos son demócratas de verdad, los otros grandes simuladores.
Segundo, resaltar lo importante de que luego de casi 17 años de gobiernos chavistas y en medio de las durísimas condiciones prevalecientes en Venezuela, el oficialismo siga contando con la adhesión del cuarenta por ciento del electorado en una elección parlamentaria.
Tercero, el resultado desplaza a la oposición de su postura facilista y de su frenético denuncialismo porque ahora, al contar con una holgada mayoría parlamentaria, tendrá corresponabilidades en la gestión de la cosa pública. Ya no será sólo el gobierno el responsable de las dificultades que agobian a la ciudadanía. Esa responsabilidad será de ahora en más compartida.
Cuarto y último, una reflexión más de fondo. ¿Hasta qué punto se pueden organizar “elecciones libres” en las condiciones existentes en Venezuela? En el Reino Unido debían celebrarse elecciones generales en 1940. Pero el estallido de la Segunda Guerra Mundial obligó a postergarlas hasta 1945. El argumento utilizado fue que el desquicio ocasionado por la guerra impedía que el electorado pudiera ejercer su libertad de manera consciente y responsable.
Los continuos ataques de los alemanes y las enormes dificultades de la vida cotidiana, entre ellos el de la obtención de los elementos indispensables para la misma, afectaban de tal manera a la ciudadanía que impedían que esta ejerciera sus derechos en pleno goce de la libertad. ¿Fueron muy distintas las condiciones bajo las cuales se llevaron a cabo las elecciones en Venezuela? No del todo. Hubo importantes similitudes. La Casa Blanca había declarado en Marzo que Venezuela era “una inusual y extraordinaria amenaza a la seguridad nacional y a la política exterior de Estados Unidos”, lo que equivalía a una declaración de guerra contra esa nación sudamericana.
Por otra parte, desde hacía muchos años Washington había destinado ingentes recursos financieros para “empoderar la sociedad civil” en Venezuela y ayudar a la formación de nuevos liderazgos políticos, eufemismos que pretendían ocultar los planes injerencistas de la potencia hegemónica y sus afanes por derrocar al gobierno del presidente Maduro. La pertinaz guerra económica lanzada por el imperio así como su incesante campaña diplomática y mediática acabaron por erosionar la lealtad de las bases sociales del chavismo, agotada y también enfurecida por años de desabastecimiento planificado, alza incontenible de los precios y auge de la inseguridad ciudadana. Bajo estas condiciones, a las cuales sin duda hay que agregar los gruesos errores en la gestión macroeconómica del oficialismo y los estragos producidos por la corrupción, nunca combatida seriamente por el gobierno, era obvio que la elección del domingo pasado tenía que terminar como terminó. Desgraciadamente, el “orden mundial” heredado de la Segunda Guerra Mundial, que un documento reciente de Washington reconoce que “ha servido muy bien” a los intereses de Estados Unidos, no ha sido igualmente útil para proteger a los países de la periferia de la prepotencia imperial, de su descarado intervencionismo y de sus siniestros proyectos autoritarios. Venezuela ha sido la última víctima de esa escandalosa inmoralidad del “orden mundial” actual que asiste impertérrito a una agresión no convencional sobre un tercer país con el propósito de derrocar a un gobierno satanizado como enemigo.
Si esto sigue siendo aceptado por la comunidad internacional y sus órganos de gobernanza global, ¿qué país podrá garantizar para sus ciudadanos “elecciones libres”? Por algo en los años setenta del siglo pasado los países del capitalismo avanzado bloquearon una iniciativa planteada en el seno de la ONU que pretendía definir la “agresión internacional” como algo que fuese más allá de la intervención armada. Leyendo la reciente experiencia del Chile de Allende algunos países intentaron promover una definición que incluyese también la guerra económica y mediática como la que se descargó sobre la Venezuela bolivariana, y fueron derrotados.
Es hora de revisar ese asunto, si queremos que la maltrecha democracia, arrasada hace unas semanas en Grecia y este domingo pasado en Venezuela, sobreviva a la contraofensiva del imperio. Si esa práctica no puede ser removida del sistema internacional, si se sigue consintiendo que un país poderoso intervenga desvergonzada e impunemente sobre otro, las elecciones serán una trampa que sólo servirán para legitimar los proyectos reaccionarios de Estados Unidos y sus lugartenientes regionales. Y pudiera ocurrir que mucha gente comience a pensar que tal vez otras vías de acceso al -y mantenimiento del- poder puedan ser más efectivas y confiables que las elecciones.
Venezuela:Fuerzas revolucionarias seguirán junto al pueblo defendiendo sus conquistas
Resumen Latinoamericano / TelesurTV / 07 de diciembre de 2015 –
El jefe del Comando de campaña Bolívar-Chávez, Jorge Rodríguez, manifestó este lunes que, tras las elecciones parlamentarias en las que la derecha obtuvo la mayoría de los escaños de la Asamblea Nacional, los dirigentes políticos de las fuerzas revolucionarias se mantendrán en las calles junto al pueblo defendiendo la Revolución y los derechos reivindicados durante los últimos 17 años.
“A los que votaron por nosotros y a los que no votaron por nosotros, les decimos que seguimos en la calle con ustedes defendiendo la Revolución Bolivariana, el legado de Chávez, la vida, la pasión, la solidaridad, la compasión, todos los logros sociales, políticos y económicos que nos legara nuestro padre, Hugo Chávez”, expresó en rueda de prensa ofrecida desde el Teatro Principal, diagonal a la plaza Bolívar de Caracas.
El dirigente socialista subrayó que con su participación en estas elecciones, el pueblo chavista ratificó su espíritu democrático, a diferencia del desconocimiento de las vías constitucionales que en ocasiones anteriores promovieron factores de oposición.
Al mismo tiempo, se logró desmentir la campaña mediática internacional en contra de la instituciones venezolanas. “Dimos una demostración al mundo entero de que Venezuela es un país de paz, con una de las democracias más profundas y ricas del mundo entero y que odia la violencia (…)
Qué bueno hubiese sido si en otras oportunidades la derecha hubiese reconocido, si no hubiesen convocado a la destrucción y a la muerte que hicieron en febrero de 2014”, reflexionó.
Igualmente, en nombre de los partidos del Gran Polo Patriótico (GPP), reiteró la aceptación de los resultados electorales y las felicitaciones a los diputados electos; al Poder Electoral, que rige unos de los sistemas electorales más modernos y eficientes del mundo; a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb) y a los candidatos del Gran Polo Patriótico, que estuvieron compartiendo con el pueblo durante toda la campaña, demostrando su “condición cabal de revolucionarias y revolucionarios verdaderos”
Durante la rueda de prensa, que contó con la asistencia de medios nacionales e internacionales, apuntó que la campaña electoral fue atípica. “Mientras que nosotros estábamos yendo a las calles con ideas y propuestas, en el lado opositor no había candidatos, sino una campaña de guerra económica y psicológica.
Tal y como lo dijo el presidente Nicolás Maduro: ayer no ganó la derecha, sino la guerra económica y psicológica y todas las formas de agresión que recibió el pueblo de Venezuela”.
Ante ello, destacó la importancia de esos 5 millones 300 mil venezolanos, que equivalen al 43%, “que se mantuvieron firmes, incólumes”, dando cuenta de un pueblo aguerrido, que dice “No te rindas”, como también lo manifestaron personas en la plaza Bolívar, mientras Rodríguez se dirigía al lugar para el encuentro con los medios.
Llamado a la derecha
Desde el Teatro Principal, espacio recuperado por el Gobierno nacional, Rodríguez llamó a la derecha a administrar bien su victoria en las elecciones parlamentarias y rechazó que desde ya Fedecámaras esté solicitando a la mayoría contrarrevolucionaria la anulación de la Ley Orgánica del Trabajo para los Trabajadores y las Trabajadoras (LOTTT) aprobada en 2012, que recuperó derechos de la clase trabajadora, perdidos en la década de 1990.
“Eso es decir que van a proponer el despido de millones de trabajadores y trabajadoras. ¡No lo vamos a permitir!”, afirmó y ratificó que asumirán la misma postura ante una tentativa de derogar la Ley de Precios Justos o cualquier otro instrumento que sean parte de esos “derechos que tanto le ha costado alcanzar a este pueblo”.
Asimismo, Rodríguez rechazó que el adeco Henry Ramos, electo como parlamentario, arremetiera contra el canal de la Asamblea Nacional (ANTV). “Hemos escuchado a un diputado llamar cloaca a los periodistas de ANTV. Rechazamos este tipo de opinión (…) La oposición hasta ganando insulta”, añadió.
Al ser consultado sobre una posible convocatoria de referéndum revocatorio presidencial por parte de los nuevos diputados de derecha, una vez tomen posesión de sus cargos, el dirigente socialista respondió que los cargos de elección popular están sometidos a los dictámenes que la Constitución establece.
“Nosotros sabremos qué hacer en caso de que aparezca una arremetida contra el pueblo de Venezuela, estaremos con nuestro pueblo en la calle. Si empieza aparecer por parte de estos señores electos una agresión en contra de nuestro Presidente también saldremos a la calle a defenderlo”, añadió. Rodríguez consideró que la oposición estaría dando una mala lectura a los resultados electorales si los tomara como una carta blanca y desconociera a los más de cinco millones de venezolanos que también se manifestaron en las urnas y “que no son invisibles, que resistieron, aguantaron, a pesar de tanta agresión y tanta guerra salieron a los centros de votación.
No es cualquier cosa, eso es un elemento a considerar”. “Si la oposición viene a tomar el resultado electoral como instrumento para agredir la institucionalidad, pues nos va a encontrar. En base a lo que dice la constitución nosotros tendremos una respuesta”, aseveró.
VENEZUELA: EL PRESIDENTE MADURO Y LA REVOLUCIÓN EN SU LABERINTO, ¿CÓMO RESOLVER EL ENIGMA?
Por Toby Valderrama y Antonio Aponte / Resumen Latinoamericano / 07 de diciembre de 2015 –
Escribimos cuando todavía la polvareda de la campaña electoral no se asienta, cuando la inmediatez de la adversidad nubla la reflexión profunda. Las horas que siguen son fundamentales, lo que aquí se haga decidirá el futuro de todos nosotros, del gobierno y de la sociedad.
Es necesario pensar, pasó el tiempo de la improvisación, de la reacción intempestiva, es la hora de la reflexión. Los resultados de las elecciones indican que algo se está haciendo mal, muy mal, es necesario hurgar tras los errores cometidos, para su corrección. Veamos.
El gobierno necesita reinventarse, renacer sobre la corrección de errores, esa es la única manera de recuperar la iniciativa estratégica perdida. Fallaron los consejeros.
Lo primero que debe hacer un Presidente, y más si es revolucionario, es rodearse de excelentes consejeros, éstos son aquellos cuya existencia no está ligada a su permanencia en el gobierno, gratuitos y revolucionarios, de buena voluntad, que pueden decir, criticar sin correr el riesgo de la proscripción.
Sin dudas, de la calidad de los consejeros dependerá la calidad del gobierno. Giordani alertó sobre estos equipos asesores.
Entre todos los consejeros posibles hay uno que es el rey, el imprescindible, se trata de la realidad, ésta tiene la última palabr; por sobre los actos, la televisión, las encuestas, ésta es el supremo juez.
Un Presidente que consiga leer la realidad sin prejuicios adquiere la estatura de un estadista. Y este es el segundo punto, leer la realidad de las elecciones. Se observa ya en las primeras horas una evasión a la autocrítica, se sigue imputando la falla a una “guerra económica” nunca bien estudiada, nunca bien encarada, sin enemigo visible.
El gran culpable, la ideología socialdemócrata que guía las acciones, no se identifica. El “dakazo”, los taxis, las “expo”, los coqueteos con los empresarios, la entrega de la Faja, el regalo grosero de miles de carros no se relacionan con el resultado del 6.
Se estudia la realidad con la misma lógica que dio origen al fracaso, la lógica clientelar, la ideología que se impuso en el gobierno, comprar el alma de la masa. Así, se atribuye la derrota a que no se pudo proveer con suficiencia. No se ubica la falla en la ideología mercenaria, no se analiza la conciencia egoísta que el gobierno creó, de esta manera se sigue en el mismo escenario del fracaso.
El gobierno lució errático, poco creíble, incoherente, no podía ser de otra manera: un gobierno que debía ser chavista, socialista, revolucionario, se corre hacia el capitalismo en la práctica y pretende quedarse con el mismo discurso revolucionario del pasado; por supuesto que la contradicción salta a la vista en cada momento, el oportunismo, el tecnicismo se come la estrategia, y así el gobierno da tumbos, recordemos que al final de la campaña no se hablaba de Socialismo sino de “democracia participativa”, y hoy después de los resultados se proclama un triunfo de la democracia, de una falsa paz.
Y el Socialismo volvió a los sótanos de los archivos muertos. La medida fundamental en esta empresa de repotenciación del gobierno es recuperar la ideología socialista (de verdad, verdad) en la teoría y en la práctica, volver a Chávez, al Plan de la Patria, el original.Tener la seguridad de que sólo así se derrotará a la conciencia egoísta, mercenaria, que produjo la migración de millones de voluntades que alguna vez fueron chavistas.
En las próximas horas hay dos peligros que dejarían al gobierno, a la Revolución condenados al laberinto, a la derrota definitiva: la falta de autocrítica y la tentación del pacto con la derecha externa, brazo político de la burguesía. Los dos peligros son consecuencia de la soberbia y el pragmatismo, de querer permanecer a cualquier precio; ya ramos allup amenaza con que el gobierno no llega al final de su mandato, busca llevarlo al terreno de la pequeña política, de la trácala.
Reinventarse no es fácil pero es imprescindible, tómese esta derrota como dolores de parto que anuncian un renacer, ya la etapa de la socialdemocracia, de la democracia burguesa se agotó. El gobierno tiene la magnífica oportunidad, es el llamado a conducirnos por el camino del Socialismo, de volver a Chávez.
El Presidente, en las últimas horas de la campaña, parece que cayó en cuenta del error, con aquel que le pedía que le equipara la casa que le acababan de regalar. El Presidente sintió el aliento del monstruo que habían creado. Ojalá sigan por el camino de la autocrítica al “pedir, pedir”, y decidan fortalecer la parte más importante de la economía, la conciencia del deber social.
La gran tarea del chavismo es dejar atrás las lisonjas, acompañar al gobierno en la difícil tarea de la rectificación; criticar, dejando claro que el gobierno no tiene otro camino que abandonar el campo reformista y avanzar hacia el Socialismo. Si lo hace cuente con todo nuestro apoyo y la voluntad de luchar contra la socialdemocracia esté donde esté.
Venezuela: Aún se está a tiempo de salvar la Revolución
Por Carlos Aznárez, Resumen Latinoamericano/ 07 de Diciembre 2015.-
Venezuela instalada en el peor de los escenarios interpela a la conciencia de muchas y muchos latinoamericanos.
¿Qué ha ocurrido para que una oposición mediocre, sin programa político más allá del odio y el revanchismo contra todo aquellos que sea chavista, haya podido conseguir unos resultados de tanta holgadez que prácticamente los coloca en la puerta de obtener el gobierno?
Sin duda son varias las razones que fueron generando este presente, unas provocadas por el enemigo y otras muy ligadas a las propias contradicciones y errores de un proceso revolucionario, del que nadie, absolutamente nadie, está excento.
Tiene razón Nicolás Maduro cuando señaló en la madrugada del 7D que por sobre todas las cosas triunfó la guerra económica, y con ella puso a la contrarrevolución al borde de asaltar ese poder tan deseado por sus monitores de Washington.
Chavismo abre el diálogo con el pueblo como vanguardia para la gran contraofensiva revolucionaria
Resumen Latinoamericano / 09 Dic. AVN.-
El presidente de la República, Nicolás Maduro, instó este miércoles al pueblo revolucionario a hacer una contraofensiva popular para el rescate del ideal bolivariano, con el mismo espíritu que impregnó al 13 de abril de 2002, cuando una movilización popular permitió el retorno del comandante Hugo Chávez a Miraflores tras el golpe perpetrado ese año. Durante un contacto televisivo con el programa
Con El Mazo Dando, que dirige el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, Maduro expresó: “O triunfa la contrarrevolución o se impone un modelo neoliberal tutelado por los Estados Unidos, fascista, lleno de odio, que acabe con todos los logros de la Revolución o nosotros hacemos una contraofensiva popular en el espíritu del 13 de abril y del 4 de febrero (1992) para avanzar en el rescate de las ideas genuinas originales y del espíritu original de este poderoso movimiento bolivariano de la patria venezolana”.
Para ello, “estamos declarados en diálogo permanente con el pueblo para construir la estrategia de la gran contraofensiva revolucionaria, vuelve el 13 de abril (2002), aquí está el espíritu intacto del 13 de abril”, agregó el jefe de Estado, quien se reunió en el Palacio de Miraflores, en Caracas, con 200 voceros populares con los que debatió las estrategias y acciones a tomar para defender la patria frente a la nueva Asamblea Nacional (AN) con mayoría parlamentaria de la derecha que comienza el nuevo período legislativo el 5 de enero de 2016.
En horas de la tarde de este miércoles el pueblo se reunió a los alrededores del Palacio de Miraflores en una asamblea popular, que fue recibida por Maduro, quien les planteó como interrogante si es posible gobernar “con las Misiones y Grandes Misiones para seguir haciendo la Revolución Bolivariana, y para garantizar la independencia nacional con una mayoría parlamentaria de derecha.
Que responda el pueblo y a partir de ahí viene la estrategia”, dijo. Hora después de ese encuentro, se reunió con 200 voceros populares en el Salón Ayacucho del Palacio de Miraflores, en Caracas. Desde allí, en conversación con Cabello, el Presidente subrayó que “solo la Revolución puede mantener esta República de pie, viva”.
Por ello, instó al pueblo a participar en las asambleas populares para ayudar a definir las nuevas estrategias que debe tomar el proceso socialista y revolucionario. “Ellos (la derecha) rompieron todas las reglas de juego; guerra económica, guerra eléctrica, guerra psicológica, guerra paramilitar”, dijo al recordar las acciones desestabilizadoras que promueve la derecha para adueñarse del poder y cumplir con las órdenes trazadas desde el imperio estadounidense.
Indicó también que hay una denuncia de compra de votos por parte de la derecha que debe investigarse. Para ello, orientó al jefe del Comando de Campaña Bolívar-Chávez, Jorge Rodríguez.
“Están las pruebas y ya hay gente presa por esto”, dijo. Una fuerza diversa La Revolución Bolivariana ha construido una fuerza completa y diversa, que se encuentra hoy reflejada en los Consejos Comunales, en las comunas, en los colectivos.
“El chavismo es una hermosura diversa. Chávez logró despertar, concretar una fuerza tremenda. Los enemigos de la patria han soñado con penetrar, confundir y destruir esta fuerza de patria, y es una fuerza diversa”, expresó el jefe de Estado. Y esa diversidad se reflejó de nuevo en los alrededores de Miraflores, donde el pueblo se concentró de la misma forma como lo hizo el 13 y 14 de abril.
“Yo quedé sorprendido con lo que ustedes hicieron hoy (…) El mensaje de hacer un diálogo revolucionario, con el pueblo, llegó. Mi fe total, absoluta, en el destino de este proceso revolucionario está en el pueblo. Solo el pueblo salva al pueblo. En Venezuela, la vanguardia es el pueblo”, dijo el Mandatario Nacional.
Por otra parte, el Primer Mandatario venezolano llamó a la unidad nacional, con el fin de preservar el modelo inclusivo, de igualdad y de paz, forjado en los últimos años por la Revolución Bolivariana.
“Somos hermanos. Vamos a defender esta patria, este modelo. Solo este modelo inclusivo puede dar paz e igualdad. Vamos a defenderlo. Siempre estamos a tiempo de unirnos como nación, como pueblo, siempre estamos a tiempo para poder encarar los retos duros que tiene la patria”, enfatizó en declaraciones transmitidas por Venezolana de Televisión. Psuv, columna vertebral de la resistencia
El también presidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) llamó a convertir a la organización política en una poderosa fuerza ética, moral y política para retomar los orígenes del movimiento bolivariano.
Enfatizó que la organización política se ha convertido en la columna vertebral de la resistencia, representada en el 43% de los electores que eligieron a las fuerzas revolucionarias en los comicios parlamentarios realizados el pasado domingo.
Para esto, este jueves se realizará un congreso extraordinario con los 980 delegados de las bases de la organización, con el fin de construir una nueva agenda política, que retome los orígenes del Movimiento Bolivariano Revolucionario, con el fin de afrontar el nuevo panorama político tras los comicios del pasado domingo. ¿Obtiene demasiados correos electrónicos de Resumen Latinoamericano?
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Una guerra que prácticamente se convirtió en estos dos últimos años en un bloqueo gestado desde adentro mismo del país para minar día a día, hora a hora, la voluntad de resistencia de quienes, dentro del propio pueblo venezolano, batallaron heroicamente contra el paro petrolero del 2002 y así hasta la fecha. “Guerra”, se pronuncia fácil esa palabra cuando no se la vive en lo cotidiano: madres deseosas de dar de comer a sus hijos soportando largas colas, llenando sus bolsas no de alimentos sino de frustraciones continuas ante la falta de leche, harina pan, papel de baño, jabón, y tantos otros artículos que se escamotean con criminal insistencia.
Contrabando hacia Colombia, llevándose lo que en cada ciudad escasea. Hay que haberlo vivido para saber que la bronca que estas situaciones producen, apuntan casi siempre hacia arriba, no para denunciar solamente a los gestores reales de estas estrategias letales, empresarios millonarios e inescrupulosos ligados a la oposición más cerril, sino que también, casi lógicamente, el desánimo suele poner al gobierno en la mira.
Es indudable que un pueblo, con el nivel de conciencia adquirido en estos 15 años de Revolución, se plantee exigir a su Gobierno que tome las riendas en sus manos, que aplique toda la dureza necesaria para que los que se enriquecen con el dolor de los más humildes no sigan humillándoles, que si hay que nacionalizar, expropiar y llenar las cárceles de desabastecedores no le tiemble la mano.
Que se suba un escalón más y se nacionalice el Comercio Exterior para ir reparando los daños causados por problemas estructurales que se vienen arrastrando desde la Cuarta República. La capacidad de comprensión de estas demandas urgentes, formuladas una y otra vez, generan un pozo de desesperanza cuando no se obtienen respuestas, y de allí a desmovilizarse -física o mentalmente- hay un solo paso, y la oposición, impulsora directa de todos estos climas, supo aprovecharse de los mismos.
Sólo basta imaginar que de ese 25 por ciento de ciudadanos que se abstuvieron, un buen porcentaje son chavistas, que sin pasarse directamente a la derecha, sí quisieron protestar a su manera contra un gobierno que paradójicamente es el que más ha hecho por ellos en el último siglo. Pero hay más razones, que son similares a lo que han venido sufriendo todos los procesos progresistas y revolucionarios del continente.
El terrorismo mediático, claro que sí. Esa andanada mortífera de mentiras lanzadas por los medios locales y externos, creadores de “escenarios” como pocos, gestores de iniciativas desesabilizadoras o maestros en la creación de “liderazgos”, como el realizado con el golpista Leopoldo López, o apelando a la institucionalización del “ victimismo”.
Allí está el ejemplo de la esposa del reo, Lilian Tintori, a la que el dinero a raudales invertido por la coalición antichavista internacional (los Aznar, los Felipe González, los Pastrana o los Tuto Quiroga y Uribe Vélez) sirvió para pasearla por todo el mundo, a efectos de provocar adhesiones en su cruzada contra “el dictador Maduro”.
Todos estos elementos son un detalle que quizás no hubieran alcanzado para llegar hasta este presente, si detrás de cada una de las jugadas contra el gobierno venezolano no estaría el Imperio y una larga lista de cómplices, entre los que el fascismo español ocupa la delantera.
Es precisamente ese protagonista tan especial, que desde el mismo momento en que Hugo Chávez llegó al gobierno, puso en marcha todos los mecanismos para lograr su derrocamiento.
De idéntica manera pero con diferentes resultados a lo que intentaron hacer con la Cuba de Fidel y Raúl. Ese imperio es, no hay que olvidarse, el enemigo principal de la Revolución que ahora está al borde del precipicio, pero a la vez debería ser la matriz que provoque un gigantesco y urgente esfuerzo de reconstrucción de las fuerzas populares para enfrentarlo en todos los terrenos posibles.
No es que se haya perdido una elección, sino que se puede perder una Revolución, y eso sí que cuesta años o a veces siglos, si se piensa en recuperar un escenario similar. Todo indica que no hay que bajar los brazos ni caer en depresiones paralizantes, aún “tenemos Patria” y a la vez se corre contra reloj, como para titubear o sumergirse en propuestas tibias, claudicantes, socialdemócratas, que suelen abundar en las entrañas del Proceso, inducidas por “asesores” europeos que en sus países son poco y nada.
Se trata de defender todas las conquistas alcanzadas, las Misiones, la Educación, las viviendas, la tierra repartida. Contra todo ello embestirá sin dudas, con desprecio y prepotencia racista, ese “universo” que representa la oposición derechista que ahora ha llegado con fuerza a la Asamblea Nacional.
Entregarles las conquistas, sería suicida. Endurecer el proceso revolucionario, escuchar lo que se grita en barrios y parroquias, ir por todo, a pesar de las circunstancias, quizás no resulte exitoso, pero vale la pena intentarlo.
Existe un liderazgo, Nicolás Maduro, el hombre en el que el Comandante Chávez depositó todas sus esperanzas y confianza. El jefe de un ejército de humildes y patriotas que ha sabido cumplir con la difícil tarea, a pesar de los pesares.
Qué más se necesita para empinarse de valor y pegar un volantazo, con el pueblo movilizado en la calle. Aún estamos a tiempo, y vale la pena recordar en estas duras circunstancias, aquella frase premonitoria pronunciada por Fidel después del desembarco del “Granma”: “tenemos 10 hombres y 10 fusiles, vamos a ganar la Revolución”.A casi 57 años de esa gesta, Cuba sigue de pie.
Envío:ResumenLatinoamericano









































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