12 de julio de 2020

TROPEL 3 del 12.07.2020.

En defensa del auténtico periodismo
Por Atilio Borón, Resumen Latinoamericano, 10 de julio de 2020
En la Argentina actual muchos periodistas de los grandes medios hegemónicos sienten que no sólo tienen el derecho de opinar, lo que es incuestionable, sino también de mentir u ocultar toda información que pueda exponer a la luz pública los negociados (e inclusive los delitos) de sus patrones.
Creen que la libertad de prensa, en su caso un escandaloso libertinaje, los faculta para desinformar deliberada e irresponsablemente a la población; lanzar campañas de terrorismo mediático contra quienes no comulgan con sus ideas e intereses; silenciar o difamar a sus contradictores; burlarse y escarnecer a los más altos funcionarios del gobierno nacional, comenzando por el propio presidente de la República y su investidura; a descargar un torrente interminable de «fake news» y a presentar las opiniones que les ordenan difundir los empresarios que contratan sus servicios como si fueran obra genuina de periodistas “independientes, objetivos y ecuánimes.” La misión de estos pseudo-periodistas -que jamás salieron a defender a un Julian Assange, a un Edward Snowden o a Chelsea Manning, y que no dijeron una palabra cuando bajo el gobierno de Mauricio Macri se lanzó una brutal cacería de periodistas en TELAM y muchos otros medios, se avaló a la patota que arrasó la redacción de Tiempo Argentino y expulsó a la señal TeleSur de la Televisión Digital Abierta- no es honrar y ejercer la libertad de prensa sino disimular, bajo un inmoral subterfugio, su condición de operadores propagandísticos al servicio de los grandes conglomerados económicos que en este momento se han lanzado con todas sus fuerzas y descaro a debilitar y derrocar al gobierno nacional, proyecto que sólo podrá ser desbaratado mediante una firme resistencia popular en defensa de la democracia.
Por eso mi apoyo a esta declaración que transcribo a continuación, en la convicción de que, como lo demuestran la historia y la experiencia cotidiana, no habrá democracia política digna de ese nombre mientras no se democratice al sistema mediático, la gran tarea pendiente que deberá ser encarada ni bien el Covid-19 sea un doloroso recuerdo del pasado.
Las voces de los periodistas que no se comercializan por un plato de lentejas.
100 empleados de los grupos hegemónicos, responsables de instituir un relato para favorecer a sus empleadores millonarios, firmaron una solicitada para defender a uno de ellos, el imputado por ser parte de una red de inteligencia ilegal, el vocero de las corporaciones, Luis Majul. Le contestamos más de mil (1000) comunicadores en esta solicitada que obviamente será silenciada por las propaladoras del odio y el poder concentrado. ¡Hagámosla circular!
Fuente: Rebelion




Mario Clavell, un eternauta de la solidaridad
Resumen Latinoamericano, 10 julio 2020
“Después de escuchar de nuevo el audio de la charla de Fede, me reapareció un viejo trauma: hasta los 26 años fui el hijo de otro; luego fui 436-786 por 4 y 8 años y a partir del ‘96 fui el papá de Martín, Juan Ignacio y Rodrigo…. Cuando éste se recibió en el Conservatorio me dije:
  • ¿qué voy a ser ahora? – y me acordé: – ¡¡¡ ah!… ¡¡¡ lo que soy desde hace 36 años!!! – y puedo decirlo sin vergüenza ni reproches porque lo hice sintiendo lo que hacía, gracias a lo que había mamado, entre otros sitios, en la colonia de la Fundación Evita. Y lo seguiré siendo: ¡MONTONERO, HASTA LA MUERTE! …”
    Mario Clavell, 29 de mayo 2020. En ocasión de otro aniversario del Aramburazo.
Con inmensa tristeza informamos que falleció nuestro compañero MARIO CLAVELL.
Militante gigante del peronismo, causa que abrazó desde muy joven, fue preso político de la última dictadura.
Su compromiso inclaudicable con la militancia popular, lo llevó a reafiliarse al PJ apenas salido de prisión, en 1983, después de haber pasado años preso en el penal de Rawson junto a cientos de militantes revolucionarios.
Militante barrial en la vieja circunscripción 18, hoy comuna 14, trajinó las calles de Palermo extendiendo sus largos y solidarios brazos siempre.
Fue presidente de la cooperadora de la escuela donde estudiaban sus hijos y se fue vinculando al movimiento de derechos humanos, forjando con los años una entrañable relación con Taty Almeida y con todas las organizaciones.
La década ganada lo encontró, como siempre, militando la campaña del FPV en 2003 para llevar a Néstor Kirchner a la presidencia.
En 2010, cuando la muerte de Néstor (casualmente el día que Mario cumplía años, por lo que, desde ese 27 de octubre, en cada cumpleaños se le piantaba un lagrimón), sumó su cuota de incertidumbre a las derrotas de la 125 y las elecciones de 2009, nos encontramos con él y otros compañeros y compañeras de Palermo, y formamos PALERMO K. Había que bancar a Cristina ante la situación de soledad en que parecía haber quedado.
Por suerte esa soledad se llenó de pueblo, y entre ellos la militancia de Palermo, barrio difícil si los hay para el proyecto nacional y popular. Gran cantidad de compañeros y compañeras se acercaron a la militancia barrial por primera vez en su vida en PALERMOK, y allí las recibía el abrazo cálido de MARIO, que hacía que cualquiera sintiera que esa era su casa, su lugar…
Incansable, MARIO alumbró en 2012 su última gran creación a la que dedicaría sus mejores proyectos e ideas desde entonces: MEMORIA PALERMO, una organización de derechos humanos que, junto a Barrios por la Memoria y la Justicia, se dedica a perpetuar la memoria de miles de compañeros y compañeras asesinados, secuestrados y desaparecidos por la dictadura, con las baldosas por la memoria. Desde Memoria Palermo, como no podía ser de otra manera, fue uno de los impulsores nacionales del Foro por la Democracia y la libertad de los presos políticos, cuando el miserable de Macri desató la persecución que puso presa a Milagro Sala y a tantos otros; luego organizó el Comité por la libertad de Milagro Sala en la comuna 14.
Fuimos testigos de su compromiso y de su lucha incansable, participando de toda actividad y homenaje vinculando a las y los compañeros desaparecidos o muertos por las dictaduras, y de las baldosas construidas por MEMORIA PALERMO que están hoy en varios barrios de la ciudad, en La Plata, y Mar del Plata.
Viajó varias veces desde Buenos Aires a visitar a Milagro presa, también a Marcos Paz y a Ezeiza a confortar a nuestros presos políticos y a decirles que no estaban solos.
La solidaridad con los presos y la lucha por su libertad eran para Mario como el aire que respiraba. Y una bandera que aún hoy, en nuestro gobierno popular, no bajó jamás.
Hoy lo despedimos asumiendo el compromiso de continuar con todas sus luchas, profundamente dolidos porque se nos fue, como diría Brecht, UN IMPRESCINDIBLE…
Querido MARIO COMPAÑERO, estás desde hoy en compañía de PERÓN NÉSTOR, EVITA y NUESTROS 30 MIL.
HASTA LA VICTORIA SIEMPRE
PALERMO K
Homenaje del Foro por la Democracia y la Libertad de lxs Presxs Políticxs,
Mario Clavell dijo el 29 de mayo de este año que él era Montonero hasta la muerte, y que podía decirlo sin vergüenza ni reproches, que todo lo había hecho sintiendo lo que hacía, gracias a lo que había mamado, entre otros sitios en la Colonia de la Fundación Evita.
Mario el de las causas justas, sobreviviente de la dictadura, preso político durante muchos años.
Luis D’Elía hoy definió a Mario como un «Eternauta de la Solidaridad», nos pareció tan justa y bella, que nos hemos permitido robarle a Luis esa definición.
Mario se comprometió por la libertad de lxs presxs políticxs del Macrismo y del Lawfare hasta su último aliento…
Mario siempre estará entre nosotrxs, a través de la sencillez, la convicción inquebrantable, la sonrisa franca en cada reunión, en cada encuentro…
Mario siempre estará entre nosotrxs cuando se presente la alegría…
Mario siempre estará entre nosotrxs en el recuerdo vivo de la espera a las compañeras para llevarlas al penal, aun cuando para él esperar y permanecer sentado significaban grandes dolores en su cuerpo casi etéreo…
Mario estará entre nosotrxs a través de la ternura hacia lxs compañerxs obsequiándoles un pin de los que no abundan.
Mario seguirá recitando algún poema….
Mario el militante, el luchador, el cantor celebrador de la vida que nos regalaba su humor seguirá marchando junto a nosotrxs…
Mario el que reía con todos los músculos de su cara y te invitaba a reir con él, seguirá riendo en la risa de todxs.
Tu cuerpo desvencijado, tu espíritu elevado y lleno de optimismo hoy volaron alto, bien alto…ahora celebrarás junto a nuestrxs 30.000 y junto a nuestrxs líderes Perón Evita y Néstor!!
Nos encontraremos allá arriba, pero mientras tanto, compañero eternauta de la solidaridad, siempre estarás entre nosotrxs




La batalla por la propiedad en clave feminista
Por Luci Cavallero, Verónica Gago, Resumen Latinoamericano, 10 de julio de 2020.

Los debates por la ley de alquileres y por la expropiación (o no) de Vicentin se cruzan, dicen Verónica Gago y Luci Cavallero. “La violencia propietaria es una reacción del poder propietario que, ante las demandas de emergencia, ve amenazado lo que considera su derecho natural de posesión.” Estos casos nos paran, además, ante el debate sobre las rentas y la gran pregunta: quién va a pagar la crisis.

Esta nota también está publicada en El Salto DiarioLa batalla por la propiedad en clave feminista
Lo que sucede hoy es una renovada batalla por la propiedad. ¿En medio de la pandemia? Sí. Por eso, sin hacer rápidas definiciones grandilocuentes de lo que vendrá, nos interesa pensar lo que está sucediendo. Detenernos en cómo se está fabricando el futuro. Nuestra hipótesis es que hay claves feministas fundamentales para intervenir en la discusión actual sobre la propiedad. Queremos proponer tres. Por un lado, que estamos asistiendo a un nuevo impulso de la violencia propietaria, justamente porque la propiedad está visibilizada como la frontera que surca cada conflicto en la pandemia. No siempre es así de nítido. Luego, que esta  discusión aparece concentrada en los territorios de la reproducción social (espacios visibilizados como fundamentales por los feminismos) y sobre el comando del trabajo futuro que el endeudamiento doméstico busca controlar. Y, tercero, que en esta crisis la división entre propietarixs y no propietarixs se profundiza a través de lógicas familiaristas, las cuales venían siendo fuertemente cuestionadas a favor de la construcción de espacialidades feministas. Vamos de a una.
Violencia propietaria
En Argentina, en las últimas semanas se dieron dos conflictos claves en este sentido: por un lado, la sanción de una ley que regula los alquileres y, por otro, la discusión sobre la expropiación (o no) por parte del estado de una de las mayores exportadoras de granos. 
La ley para la regulación de los precios de los alquileres se aprobó en medio de una discusión parlamentaria sobre si ese tema era o no parte de la emergencia sanitaria. Cuando la consigna #QuedateEnCasa mostró la superposición de crisis habitacional y aumento de la violencia de género, desde el colectivo Ni Una Menos en alianza con el sindicato de Inquilinxs Agrupadxs impulsamos la consigna “la casa no puede ser lugar de violencia machista ni de especulación inmobiliaria”. Las violencias económicas que se expresan en el acceso a la vivienda y su enganche con las violencias de género no han hecho más que acelerarse con la pandemia, poniendo el reflector sobre el espacio doméstico entendido como “la casa”. Esta violencia se concreta en el abuso directo de dueños e inmobiliarias que aprovechan la situación crítica para amenazar, amedrentar, no renovar contratos o directamente desalojar a inquilinxs, incumpliendo un decreto que lo prohíbe. Lo que aparece hoy como pregunta ineludible es quiénes son los propietarios de las viviendas y hoteles de los que se desaloja sobre todo a mujeres, lesbianas, travestis y trans (lo cual es algo a lo que también apunta la nueva ley con la obligatoriedad de declarar los contratos de locación ante la agencia impositiva).
En varios lugares del mundo, la valorización financiera de la vivienda tiene el ritmo marcado por la voracidad de los fondos de inversión que aprovechan la crisis para comprar casas. Lo sabemos por ejemplo gracias al trabajo de la PAH (Plataforma de Afectadxs por la Hipoteca) en el Estado Español. Lo están diciendo las organizaciones sociales que buscan extender la moratoria contra los desalojos para un millón de hogares en Nueva York, cuya mayoría afectada es la población afroamericana y latina, la misma que ha impulsado la revuelta histórica de estos días. En países como Argentina, es la renta extraordinaria del agronegocio la que se “derrama”, entre otras cosas, como burbuja inmobiliaria y boom de construcción en las ciudades (con el consecuente aumento de los alquileres). 
Las dinámicas inmobiliarias y extractivistas, que cruzan las geografías aquí y allá, ponen en evidencia que el aumento del precio de la vivienda es un síntoma del aumento del poder de las finanzas y que su conexión con los modelos extractivos (y en particular del agronegocio) es directa. La casa, ese supuesto espacio de refugio privado denunciado por los feminismos como epicentro de las violencias, es la terminal de flujos que son parte central de la escena económica y política mundial en la crisis. Por eso, el reclamo por soberanía alimentaria (un vocabulario de lucha de los movimientos campesinos del sur) empieza en cada casa y en cada olla popular para llegar a cuestionar todo el circuito de la valorización de los commodities de exportación.
No es casual que además del lobby inmobiliario de estos días frente a la regulación de esa renta, se haya desatado también el lobby cerealero contra la intención del gobierno de Argentina de expropiar una de las más grandes exportadoras de granos, en un momento donde la emergencia alimentaria es el mayor drama en los países del sur. Nos referimos a la empresa Vicentín, un gran conglomerado agro-industrial de exportación de productos primarios declarado en concurso de acreedores, que se hizo tema de agenda por una investigación que reveló que la familia propietaria trianguló dinero al exterior evadiendo impuestos y estafando a la banca pública y a cientos de productores. 
En pocos días, primero fueron los agentes inmobiliarios que alzaron su voz, luego una movilización que fue bautizada como la “rebelión de los propietarios” tomó las calles en todo el país reclamando la no intervención del estado en el mercado de granos y, sobre todo, la defensa de la propiedad privada. A pesar de que la estafa es ya de de público conocimiento, las manifestaciones reclaman la vuelta de los propietarios a la gestión de la empresa en nombre del respeto a la “propiedad familiar”. 
La violencia propietaria es una reacción que expresa justamente un poder propietario que, ante las demandas de emergencia impulsadas desde abajo (emergencia alimentaria y habitacional), se ve amenazado en lo que considera su “derecho natural” de posesión. Propiedad-privada_02
Socialización de los medios de reproducción 
La batalla por la propiedad de la que hablamos se juega en la demanda concreta de usos comunes y públicos de los bienes y servicios que hacen posible (o no) la reproducción de la vida personal y colectiva. Visibilizada la reproducción como esfera estratégica sobre la que se monta el despojo neoliberal y el endeudamiento doméstico, la socialización de sus medios y recursos ha emergido como uno de los elementos comunes a nivel global.
En la mayoría de los países, la financierización de los derechos sociales (que significa acceder a ellos por deuda y en beneficio de los bancos y corporaciones) ha sido la segunda fase tras la privatización de las infraestructuras públicas y el ahogo de las economías autogestivas. 
Es ahí donde hoy también se apunta: ¿no se está discutiendo en este momento de quiénes son los servicios públicos, a quiénes les pertenece la producción de alimentos y medicamentos, de quiénes son las viviendas, qué amenazas contra el acceso a la educación están en marcha, de quiénes son las fortunas, qué deudas se están creando y qué reformas tributarias exige la crisis? Y además: ¿no veníamos discutiendo qué orden sexual trae aparejada la propiedad privada sobre los cuerpos y los territorios? Así, la gran pregunta sobre quién va a pagar la crisis hoy está involucrando la discusión directa de la propiedad. Y, como decíamos, esto no es abstracto. Se aterriza en los terrenos estratégicos de la reproducción social (vivienda, alimentos, medicamentos, educación), en vínculo concreto con los modos de trabajo que los sostienen y los mandatos de género que exigen. 
Hoy en las casas, esas mismas abarrotadas de trabajo doméstico, agotamiento psicológico y teletrabajo, se están produciendo nuevas deudas a pesar del otorgamiento de ingresos de emergencia. En Argentina, por ejemplo, además de los alquileres, una deuda que está creciendo corresponde al acceso a conectividad. Es decir, la deuda para pagar el consumo de los teléfonos celulares es de las más expandidas en estos meses. Esto se debe a la intensificación del uso de los teléfonos como canal de conexión obligatorio especialmente de las madres con la escolaridad de les hijes cuando no se cuenta con computadoras y/o wi-fi en la casa. Hacer las tareas escolares hoy requiere para muchxs un uso enorme de datos que se compran casi a diario. De esta manera, la cuenta del celular alcanza cifras récord en un momento que, como sabemos, se caracteriza por la pérdida de ingresos. Muchas beneficiarias de subsidios de emergencia dados por el gobierno se ven obligadas a destinar buena parte de ese ingreso a pagar las tarifas de las empresas telefónicas (una nueva mediación privada para el acceso a la educación pública). 
De este modo, se conforman verdaderas “canastas” de deuda, que se van refinanciando entre sí, combinando diversas tasas de interés, formas de amenaza por incumplimiento y distintos cronogramas de vencimiento. Si algunos análisis sociológicos hablan de lxs trabajadorxs actuales como un “recolectorxs de ingresos” que ya no puede garantizar su reproducción a través de un salario único y estable, podemos hablar de unx “recolectora de deudas” que se agudiza como figura de la crisis. Las nuevas deudas que invaden el terreno de la reproducción social encarnan una disputa por la propiedad del tiempo futuro, para impedir cualquier tipo de transición hacia otra cosa. 
Es urgente conectar la demanda de ingresos, subsidios y salarios que hoy se pelea desde varios movimientos sociales con la provisión de servicios públicos gratuitos (de la conectividad al agua, de la electricidad a los servicios de salud) y políticas de desendeudamiento para que esos ingresos no sean finalmente absorbidos por las corporaciones de siempre: bancos, supermercados, empresas de telecomunicación y empresas de plataformas. Discutir la deuda, doméstica y externa (incluso la división de espacialidad que supone), es discutir la forma violenta en que se titulariza la propiedad de nuestro trabajo a largo plazo y, por tanto, del tiempo a futuro. Es decir, rechazar la “obligación” que la deuda impone como trabajo gratuito, barato y precario en el tiempo porvenir y como responsabilización individual, costosa y privada de la reproducción cotidiana ahora. 
Renta, familia y cuarentena: por una espacialidad feminista
La crisis actual intensifica la división entre propietarixs y no propietarixs en una clave familiarista. ¿Por qué? Cuando no se puede pagar el alquiler por la restricción de ingresos, la vivienda heredada o conyugal se refuerza como único modo de asegurar la casa, excluyendo realidades como las de la población LGTBIQ+ generalmente desheredada y con otras formas de convivencia más allá de la conyugalidad heterosexual. Así, cuando los subsidios y salarios no alcanzan, la propiedad familiar se transforma en la vivienda disponible, ratificando que ese derecho se hace casi imposible de ejercer por fuera de la jurisdicción de la familia. La casa, de este modo, vuelve a ser el lugar desde el cual “re-ordenar” lo que se venía cuestionando. Además de ser el espacio donde históricamente se fijaron los mandatos de género asociados a las tareas de reproducción, con sus largas jornadas de trabajo invisibilizado. Cuestionar a qué le llamamos “casa” es también problematizar la asunción de manera privada de la responsabilidad de la crisis.
El movimiento feminista, a fuerza de movilización callejera y de organización política en los territorios domésticos, cuestionó tanto la romantización del hogar como la familiarización de sus contornos. De modos diversos y transversales, se puso en discusión el acceso a la vivienda, descacoplándolo del mandato de familia heterosexual. A la vez que se denunciaba la casa familiar como un espacio inseguro para mujeres, lesbianas, maricas, travestis y trans (hoy incrementado por la obligación de convivencia con los agresores), se construyó otra experiencia de ocupación del espacio, especialmente otros usos de la calle y de la ciudad. 
Si todo régimen de propiedad trae aparejado un orden sexual y de división del trabajo, también lo detectamos en el modo de demarcar contornos, movimientos y fijaciones en el espacio. La propiedad hoy está en el centro del debate porque mapea y señaliza la batalla por los límites que intenta, una y otra vez, relanzar el capital en sus formas más brutales. El repliegue familiarista de la propiedad del que hablamos implica, también, asegurar trabajo doméstico gratuito de lxs no-propietarixs.  
En este sentido, retornamos a la importancia de la confrontación con las rentas inmobiliarias (como es el caso de la ley de alquileres y el cumplimiento del decreto de prohibición de desalojos), financieras y del agronegocio al mismo tiempo que construimos otros “interiores”, inventando formas de refugio, cuidado y acompañamiento que declinen aquí y ahora la pregunta por cómo  queremos vivir. 
Fuente: Revista Anfibia.





I Jornadas Virtuales de Economía Crítica y I Jornadas Virtuales de Economía Feminista
Por JEC, Resumen Latinoamericano, 10 de julio de 2020.
Desde la Sociedad de Economía Crítica (SEC) comunicamos que las XIII Jornadas de Economía Crítica (JEC) y la II Jornadas de Economía Feminista (JEF), a realizarse los días 11 y 12 septiembre de 2020 en la Universidad Nacional de Mar del Plata, provincia de Buenos Aires, Argentina, serán suspendidas debido a la grave situación sanitaria por la que atraviesa el mundo y nuestro país por el COVID-19.
No obstante, precisamente por el contexto que atravesamos actualmente, creemos que es vital sostener nuestro compromiso con la generación de espacios para el debate franco, plural e interdisciplinario, así como con la participación conjunta de docentes, graduada/os, investigadoras/es y estudiantes que contribuyan a la apertura de nuevos horizontes y caminos para la economía política y su crítica. Es por esto que hemos decidido que en el mes de septiembre de este año se realicen las primeras Jornadas Virtuales de Economía Crítica y Jornadas Virtuales de Economía Feminista. Estas serán tanto abiertas como gratuitas a todas aquellas personas que quieran participar.
Sobre la presentación de ponencias:
Dada la imposibilidad de emular las Jornadas presenciales con las virtuales, sumada a la complejidad de estas últimas, se ha decidido suspender la aceptación de ponencias para estas Jornadas virtuales. Las Jornadas, a diferencia de otros años, constarán de una gran variedad de paneles a lo largo del mes, con apertura pública y gratuita, en donde se fomentará no sólo la exposición de lxs invitadxs, sino también el intercambio y la discusión.
I Jornadas Virtuales de Economía Crítica y I Jornadas Virtuales de Economía Feminista:
  • Realización de las Jornadas: en el mes de septiembre de 2020, a través de medios digitales.
  • El calendario de actividades,así como las plataformas de acceso, será compartido a través de este medio y nuestras redes sociales una vez confirmado.
Mientras tanto, toda la información disponible será publicada en: http://www.sociedadeconomiacritica.org/
Por cualquier consulta o sugerencia escribir a: jornadaseconomiacritica@gmail.com
Redes sociales:
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  • Sociedad de Economía Crítica
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Instagram:
Fuente: Kaosenlared.



CLARÍN racista, nada nuevo bajo el sol invernal (Carta de repudio a una nota del diario de los Noble contra Venezuela, recoge firmas)
Por Lilia Ferrer-Morillo*, Resumen Latinoamericano, 10 julio 2020

Titula Clarín que Venezuela se africaniza sin el más mínimo esfuerzo de introducción de argumento comparativo alguno para explicar tal mutación que se sospecha perversa y retrógrada. Titula Clarín y deja huérfano su titular a sabiendas que las masas “fidelizadas” se quedan en el titular y que el titular se queda en ellas.
Titula Clarín que Venezuela se africaniza sin inmutarse siquiera por la carga del desprecio racial y xenófobo implicada en un titular ofensivo no sólo para el comodín Venezuela, sino también para África, sin distinción de las nomenclaturas y cartografías de naciones que entrecruzan el verdadero viejo continente.
Titula Clarín que Venezuela se africaniza de la mano de una seudo periodista con nombre nada “criollo” pero con rasgos fenotípicos nada eurocentrados o anglocentrados que la colocarían, al salir de Maiquetía -Aeropuerto Internacional Simón Bolívar en Venezuela-, en la fila de la sospecha de los aeropuertos de las más grandes urbes de la tierra.
Titula Clarín que Venezuela se africaniza y no es un titular nada nuevo, es uno de esos “refritos” tomados cada tanto y tanto de una caja de pandora a la que apelan los odiadores de siempre.
Titula Clarín que Venezuela se africaniza y lo hace a poco más de un mes del vil asesinato de George Floyd, crimen de odio racial que ha removido las heridas abiertas del odio prehistórico de la supremacía blanca que defiende Clarín.
Titula Clarín que Venezuela se africaniza sin entender [no nos importa que lo entienda] que la lucha de los afrovenezolanos es por el combate hasta vencer la “desafricanización” y el falso mito del mestizaje en nuestra tierra.
Titula Clarín que Venezuela se africaniza y no entiende [no nos importa que entienda] que nuestra lucha es por la vuelta a la Matria; es en contra de la vieja y nueva colonización, es por el autorreconocimiento y reafirmación positiva de nuestra esencia de africanía.
Titula Clarín que Venezuela se africaniza y no nos ofende porque Clarín ¡no sabe lo que titula!


CARTA PÚBLICA A
 Sra. VICTORIA DONDA PÉREZ
Titular del Instituto Nacional contra la Discriminación,
 la Xenofobia y el Racismo de la República de Argentina INADI
y
Sra. MIRIAM LILIANA LEWIN
Defensora de la Defensoría del Público de la Argentina.
Reciban mi salutación unida a la celebración del Día de la Independencia de Argentina.
Acudo a ustedes a fin de denunciar públicamente el titular racista y xenófobo publicado en el día de ayer [08/07/2020] por el diario Clarín. Como es de público conocimiento, en la sección «MUNDO» de dicho diario leímos un titular que insulta el gentilicio de 56 naciones, una de ellas localizada en América, la República Bolivariana de Venezuela y los 55 Estados que integran el continente africano. En el titular en cuestión se lee: «CRISIS: Datos brutales que muestran cómo Venezuela se «africaniza».
Expreso mi repudio por esta práctica racistamiserable, neocolonialista e injerencista en contra de Venezuela, Estado soberano y democrático con un alto reconocimiento histórico de la herencia africana asentada en nuestro territorio como así también el de otras identidades. Soy afrovenezolana residenciada en Argentina y el titular lesiona mi gentilicio como venezolana así como también mi identidad como afrodescendiente. Espero puedan ustedes actuar de oficio e intervenir para que este y todos los diarios sigan algún protocolo para erradicar de una vez y para siempre las prácticas discriminatorias, racistas y xenófobas naturalizadas en los discursos que son discursos de odio que no deben ser más toleradas por esta gran nación Argentina.
Les agradezco la atención,
MSc. Lilia M. Ferrer Morillo
Escritora y afroactivista venezolana residenciada en Argentina
Nota: Se reciben adhesiones individuales y de organizaciones que manifiesten su solidaridad, así como también el rechazo contundente a las prácticas discriminatorias, racistas y xenófobas de varios medios de comunicación de Argentina.
Envio:RL

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