Niñez trans: experiencias familiares
Resumen Latinoamericano, 27 de septiembre de 2020.
Compartimos video disparador y la transcripción de dos de los testimonios recogidos en el encuentro: Niñez trans – Derecho a la identidad y experiencias de familias realizado con el objetivo de resignificar la efemérides del Día de las Infancias, generando un espacio de diálogo para familias en transición, viviendo realidades que hermanan, e imaginando futuros posibles, libres y plenos.
Desde la propuesta se preguntan ¿Qué infancias estamos construyendo? ¿Cómo se acompaña a una infancia trans? Cuyas respuestas pueden darse mediante la puesta en común de experiencias contadas donde se abordaron los ejes: Crianza, Educación, Salud y Derecho.
Romina Pezzelato, madre de Gema, y Roque y Martu, mamá y papá de Joaco, participaron de un encuentro que se propuso desde el Centro Cultural España Córdoba para “resignificar la efemérides del Día de las Infancias, generando un espacio de diálogo para familias en transición, viviendo realidades que hermanan, e imaginando futuros posibles, libres y plenos”.
En ese sentido se abordó el derecho de las infancias trans y cómo esto permite revisar las historias y biografías de papás y mamás, de referentes afectivos, que nos comparten su vida, sus vivencias y cómo transitan este proceso de sus niñes en los distintos ámbitos. En el ámbito de la familia, en cuanto a la crianza, en el ámbito escolar y en el sistema de salud.
En su intervención, Pezzelato contó que Gema tiene cinco años y “criarla es como criar a cualquier niñe, en muchos aspectos: Enfrentar berrinches, acompañar la vida escolar, los malestares de salud”.
A su vez, remarcó que “nuestres hijes no son monstruos” y que “no encarnan ninguna extrañeza”, salvo por su “absoluta libertad que ha sido la de obtener el nombre que ella eligió y nos lo manifestó a los cuatro años”.
“Su proceso empezó como a los dos años y en este viaje al que nos invita Gema, pensaba en los adultes trans, pensaba en sus infancias. De su percepción, desde muy pequeñes con la identidad asumida y así mismo fue con Gema. Ella empezó a decirnos después de los dos años y algo que se sentía una nena. Que le dijéramos nena, que la nombremos hija. Frente a las negativas, venía la angustia. Negativas de su hermano que se resistía. Le venía una angustia con llanto”, contó.
En ese proceso, afirmó que acompañaban “diciendo que sí, que cada une es lo que quiere, en el fondo como mamá y papá pensábamos que en algún momento se le iba a pasar. Que tal vez era una ocurrencia que tenía que ver con el juego. Así se nos planteó también en el jardín al que ella iba en ese momento, que tenía que ver con el universo de la imaginación, de lo lúdico, pero una persona puede asumir que esto es así si esto dura una semana o quince días”.
Sin embargo, Pezzelato sostuvo que “lo de Gema era permanente, era sostenido en el tiempo y empezó a pedir ropa de nena. Ella tiene un hermano de 9 años, León, y en casa hay ropa de varón binaria. Porque es así, en casa no hay ropa de varon color rosa. Porque cada uno viene ya reseteado y formateado, aunque nos resistamos y hoy también peleamos en contra de eso”.
Ante este pedido, salieron a “pedir ropa a las primas, a madres de niñas, llegaron las primeras polleras y ese fue como el elemento de la transición de Gema. Nunca se la sacaba, ni para dormir. Permanentemente andaba con su pollera arriba del pantalón y de toda la estética de varoncito. Y planteó que quería cambiar el nombre y quería llamarse Gema, esto es en relación a una amiga trans adulta nuestra muy querida que se llama Gema Ríos”.
Niñez Trans: Experiencias familiares
Un antes y un después.
La mamá de Gema contó que, cuando apareció el nombre, fue como “que no había retorno. Ahora lo contamos, en su momento lo lloramos. Fue un proceso hondo, muy profundo y hoy es un proceso con mucha alegría, con mucho alivio. Compartía ayer con otra chica que aceptar el cambio de identidad fue un alivio. Se alivio Gema, nos aliviamos nosotres, se alivió todo el mundo, porque dejó de haber una tensión con la que vivíamos. Era el ‘bueno sí, pero no’ que estaba acá inundándonos, tensionándonos”.
“Así hemos ido surfeando, al principio más en soledad, después nos encontramos con la Casa de varones y familia, y ahí es donde apareció un espacio de contención hermoso. Muchas preguntas permanentemente y a diario, enfrentar situaciones que parecen pesadas y que, como todo, después te das cuenta que lo vas atravesando y que vas pudiendo, y que muchas veces el entorno te sorprende y que reacciona con más amorosidad de la que te esperas”, agregó.
Para Pezzelato, en estos momentos “la gente se anima a saltar mal, quizás hay pensamientos que tienen que ver con la discriminación o con el horrorizarse. Pero hoy por hoy no son dichos con liviandad ni en el marco de una ronda, así que cuando tuvimos que atravesar la primera reunión con las maestras que ella tenía en ese momento en un jardín, de ahí pasamos a la reunión de toda la comunidad de papás y mamás a socializar, porque Gema volvía y volvía con otro nombre”.
“Era todo muy fuerte, las maestras sin saber cómo tenían que plantear todo esto al resto de niñes de la comunidad educativa”, recordó y señaló que “muchas veces en el mundo adulte hay tanto miedo, a decir, a nombrar, a preguntar, a transformar, a cambiar de lugar y no somos conscientes de que muchos de esos miedos son miedos a adultos que el mundo de la infancia no los tiene”.
La mamá de Gema destacó que cuando le tocó regresar al jardín, al grupo de niñes le habían avisado que “venía Gema y fue recibida, en cuestión de tres o cuatro días ya habían transicionado con ella. Entonces sin dudas, el universo adulto es el que más desafiado está, al menos en nuestra experiencia. Todo lo que tuvo que ver con la vinculación de Gema con niños y niñas fue sumamente fluido y desde la frescura. Si tenían que preguntarle, le preguntaban desde los lugares más llanos, francos, con las palabras más directas y así la Gema contestaba también”.
No se rindió.
Pezzelato reconoció que para su hermano, León, “fue difícil” debido a que es “una personita muy pensante, muy consciente. Él sabe cuales son las normas, entonces nos dábamos cuenta que él leía todo, hasta el día de hoy es así. Hablamos de algo y él ya sabe lo que está por pasar. Entonces León era el que tensionaba al principio”.
“Era un ‘no, como se te ocurre que siendo nene vas a ser una nena, no es posible’. Y ella siempre firme, a fuerza de gritos y de llanto. En ningún momento permitió que León la contrariara. No la movió de lugar. Después León hizo un proceso de preguntar y repreguntar, de enojarse, de angustiarse. Y hoy es el que trae las preguntas más crudas. Es super amoroso con su hermana, pasó a otro momento, pero sigue siendo el pepe grillo que le trae a Gema lo que le va a traer la humanidad. Es un buen aliado sin dudas”, afirmó.
La historia de Joaco.
Roque y Martu, mamá y papá de Joaco, contaron que su primer “miedo” como familia fue en el tema educación, “ese segundo espacio de socialización. Desde chiquito en casa tenía una libertad de elección con el tema de ropa y los colores, nunca hicimos hincapié en esas cosas. Pero desde un principio se notó que su elección no iba por lo heteronormado y por lo asignado al mundo femenino adulto, porque no pasa esto en el mundo de las infancias”.
Su primer encuentro con la escuela fue en salita de tres, cuando aún vivían en Buenos Aires. “Nos encontramos con un mundo al cual le teníamos miedo, pero que él rápidamente disfrutó. Y empezamos a ver algunos puntos que nos llamaban la atención, por ejemplo, cuando íbamos a buscarlo al jardín salía rodeado de amiguitas y amiguitos y la despedida no era ‘chau amigo’”.
Estas fueron situaciones que “nos fueron advirtiendo de alguna manera, que no era algo de una semana o quince días, sino que lo veníamos viviendo hacía más de un año en casa. Desde los dos añitos más o menos. Antes de mudarnos también hubo un suceso muy puntual en salita de tres, que hubo un acto en el cual tenía que disfrazarse de caperucita, y obviamente le convencieron para que se disfrace de caperucita y accedió, pero nos tuvimos que ir del acto porque no quería hacerlo”.
“Creo que fueron dos etapas que marcaron muy fuerte esa etapa de la vida de nuestra familia. Después nos mudamos para San Luis y en salita de cuatro volvimos a hacer el intento y también tuvimos algunas cuestiones. Rememoramos cuestiones de salita de tres con la parte directiva de la escuela y la parte docente, nos dimos cuenta que nosotros íbamos a querer percatar a las maestras contándole que a ella no le gustaba jugar a la casita ni a ningún juego de nena. Ella va a querer jugar a la pelota con los varones, va a usar tal o cual ropa. Porque eso es lo que ella quiere y nosotros queremos que se respete”, añadieron.
Mientras advertían esta situación, empezaron “con esto que él mismo decía que era un varón de pelo largo. Ya habíamos dejado de pensar que esto era un paso del mundo lúdico, porque ya habíamos tenido fuertes indicadores desde hacía un año y medio. Y ese fin de año, no queríamos ir a una peluquería convencional por una cuestión de exposición, entonces llamamos a una compañera que venga a casa a cortarle el pelo”.
“Ahora sí soy un varón”
El papá y la mamá de Joaco recordaron que “antes no le gustaba sacarse fotos. Era una personita muy seria”. Sin embargo, no se olvidarán jamás del día que se cortó el pelo. “Se le dibujó una sonrisa en la cara”.
“Ella veía caer el pelo y disfrutaba de ese lastre que venía trayendo de medio metro de rulos que traía hacía cuatro años, así que terminamos el año de esta manera. Se miró al espejo y dijo ‘ahora sí soy un varón’. El broche de oro fue ese corte de pelo. También ellos absorben y asumen el estereotipo este, que por un corte de pelo es un varón”.
Luego Joaco empezó sala de cinco e hicieron “la misma advertencia”. Afortunadamente, contaron, les “tocó una docente copada, a quien tenemos que agradecerle muchísimo porque fue una mano muy grande en esa salita. A mediados de año, fuimos a un teatro, hablamos con Gabriela y él se presentó como Joaquín. Ya venía con cambios de nombres o sobrenombres y ese lunes siguiente nos dijo que nosotros no digamos nada, que se iba a encargar de la situación y cuando lo fuimos a buscar a la tarde, la maestra nos dijo que quería hablar con nosotros. Así fue que nos contó que delante de 30 niños y niñas, delante de las maestras, de los auxiliares les dijo que era Joaquín”.
“La gente espera que tengamos respuestas para todo. Sobre todo, de la escuela. Siempre teníamos reuniones donde nos decían y ustedes qué, y nosotros también estábamos buscando esas respuestas en la escuela. Porque nosotros venimos hace mucho tiempo con esto y hacemos todo el esfuerzo para que nuestro hijo sea feliz como elija serlo. La escuela debe brindarnos herramientas, nos solicitaron a nosotros las herramientas. En nuestro caso, ambos trabajamos mucho tiempo en niñez, ya que Roque es Profesor de Educación Física y yo asistente social, entonces pedíamos qué nos pueden ofrecer como escuela”, mencionaron.
La falta de formación.
De todas maneras, destacaron que “la maestra no tuvo inconvenientes en cambiar el nombre en todos lados. Con el tema de la directora, la supervisora hubo otro freno, porque nos preguntaban a nosotros qué hacer, quién los iba a capacitar, cómo se iban a capacitar y ahí nos vimos en la obligación de tener que armarnos como familia y decir armemos nosotros una capacitación con las herramientas que tenemos, con lo que podemos, con los contactos que tenemos”.
Fue así que ambos comenzaron a trabajar “para proteger a nuestro hijo, para formar docentes y los directivos que no asumen que no están formados. Nos pusimos en campaña en hacer las capacitaciones, para exigir que los mismos docentes vayan. E hicimos dos capacitaciones con puntaje docente, avaladas por el Ministerio de Educación de San Luis”.
En ese sentido, resaltaron que “el Ministerio de Educación nos acompañó mucho, pero paradójicamente a la primera capacitación fueron solo tres docentes de la escuela de Joaquín. Tuvimos que volver a la escuela a plantear que se tenía que hacer y lo tenían que hacer todos y todas. Y tuvimos que hacer una capacitación exclusivamente en la escuela”.
“La dirección de la escuela después acompañó con esta herramienta, pero nos llamó la atención que una inspectora nos dijo que no conocía la Ley de Identidad de Género. Gracias a nuestro laburo pudimos establecer un diálogo con el sistema educativo de San Luis, nos acompañaron, hicimos las dos capacitaciones y hoy estamos cursando el primer grado de Joaquín con la modificación del classroom, de los legajos que están como tienen que ser por la ley de identidad de género. La escuela siempre es un desafío. Y nos sigue dando miedo como vaya a ser. Pero son construcciones que debemos ir haciendo día a día”.
Fuente: Diario Femenino
Docentes de Mendoza le dicen
«NO a la Ley Thomas»
Resumen Latinoamericano, 27 de septiembre de 2020
En ningún caso se pone en tela de juicio negar el diálogo y consensuar mejoras en el sistema educativo mendocino. Pero sin insumos, con problemas edilicios y estructurales importantes en todos los establecimientos, sin aumentos salariales de 2019 y en un contexto de pandemia mundial, no se puede establecer acciones concretas a futuro. La pandemia oculta la dedocracia de una reforma que se asemeja con la ya cauterizada Ley 7.722. Editorial.
Quienes tienen funciones de gobierno y no suelen estar acostumbrados al dictado de clases habituales, desconocen hoy que un docente trabaja y se relaciona más con sus alumnos que en tiempos de presencialidad. Ocupa sus insumos particulares, usa los datos de sus teléfonos y atiende en horarios extras a sus niños y niñas. Algunos docentes se esfuerzan para no perder los alumnos. Hacen colectas para conseguir celulares usados y algunos ponen de sus magros salarios para compartir datos de las enriquecidas empresas telefónicas. Ellos, los del escritorio, no entienden de eso e incluso más, creen que los docentes están incomunicados, indefensos e inmovilizados.
Para que los mendocinos entiendan el reclamo de los docentes y el rechazo a la intentona de reforma “entre gallos y medias noches”, es que se escribe este artículo de interpretación donde el lector tomará sus propios aportes y verá una postura subjetiva sobre una discusión que nace en el seno de un deseo de meterse, una vez más, con la educación libre, gratuita y de calidad. Ahora bien, de presupuestos, mejor ni hablemos. Hoy es el momento de acompañar y estimular a los alumnos en un sistema educativo virtual de guerra contra un virus que no da tregua en la Provincia de Mendoza.
¿Por qué se asemeja a la lucha de la derrotada reforma de la Ley 7.722? En esa oportunidad el gobernador Rodolfo Suárez decidió en forma inconsulta la necesidad de decidir qué hacer con el agua de los mendocinos. La cachetada de realidad fue grande. Porque cuando los pueblos agotan su paciencia hacen tronar el escarmiento. La historia lo dejará como aquel gobernador que le dio la espalda al pueblo, a los productores, a los ambientalistas y a los mendocinos todos que ponen su vaso en la canilla para beber agua potable. En esta oportunidad, tras la segunda cachetada que fue disponer y avasallar un derecho de tener el medio salario anual complementario en los bolsillos tres meses después de lo que cualquier otro gobierno pagó, ahora avanzan contra los docentes coartando libertades ideológicas y matar realidades colectivas.

No es momento de debatir la Ley, eso es lo que los caravanazos en todos los departamentos de la Provincia de Mendoza muestra a las claras. Cada bocina, es la bronca acumulada de muchos directivos de escuela que reciben 1200 pesos en dos cuotas anuales para abastecerse de elementos de limpieza para todo el establecimiento. Otro bocinazo, es el del docente que veía, pre pandemia, a sus alumnos descomponerse de hambre porque el desayuno individual en zonas vulnerables se compartía por dos para con el objetivo de que alcanzara el presupuesto. Otro de los tantos bocinazos es porque muchos docentes no pueden explicar que su tarea tenga el mismo valor que el ingreso promedio de un jubilado con el aporte mínimo. Otro bocinazo es del docente que ve como prohíben la discusión de estos temas en sus establecimientos educativos, mucho menos visualizarlo.
Sin dignidad no hay posibilidades. Oportunidades. Algo que siempre enorgulleció a los argentinos, la movilidad social ascendente. Un niño con docentes bastardeados, funcionarios con ingresos mensuales similares de hasta 10 docentes juntos no están en un contexto estéril para debatir una reforma educativa. Las escuelas buscan hoy a los niños en el desierto de la red. No navegan, sino que naufragan en la Internet.
En un link al finalizar el texto se dejará acceso al proyecto de la nueva «Ley Thomas de Educación en Mendoza» esgrimida como “Ley de Educación Pública de la Provincia de Mendoza”. Su articulado no resulta más que un intento unilateral por parte de funcionarios que no preguntan a las bases, sino a sus pares. Los medios de comunicación más poderosos juegan un papel de desconocimiento, pero tal como ocurriese con la 7722, van a tener que llevar a sus pantallas y sus letras de molde, el reclamo de docentes y familias de la comunidad educativa que hoy discuten si agregan un pack de datos a sus celulares para informarse o si llegan a pagar la boleta del gas de red.
Es un proyecto inoportuno, con poco tiempo de discusión, que merece ser tratado pero que no debe ser un botín de guerra temporal de un gobierno de turno, que ni siquiera atiende la demanda primaria de educación de la Provincia de Mendoza. Algunos docentes hablan que municipalizar los llamados dará pie a politizar los llamados. Otros que la remuneración atada a los resultados deberían comenzar por los funcionarios de la Dirección General de Escuelas y no por el eslabón más castigado de la cadena, más en épocas de pandemia.

Atentar contra la modalidad artística y vocacionales. Por un lado elogian a figuras como Julio Le Parc, por citar sólo uno, y por otro destierran la idea de potenciar el desarrollo intelectual artístico de cientos de niños que no podrían avanzar con materias específica y direccionados a potenciar su arte. Ni hablar, por ejemplo, del control del contenido que los docentes tendrán de sus redes sociales. ¿Hasta donde es el límite de las libertades ideológicas? Es un interrogante que el Gobierno de Mendoza no enriquece en los debates, simplemente impone con mayorías parlamentarias y ejecutivas, elegidas en «sábanas» incluso en situaciones totalmente descontextualizadas del presente.
Por todo lo mencionado anteriormente es que se pide sensatez, tiempo de reflexión, un debate serio y enserio. Que llevaría meses e incluso años para que se convierta en una verdadera política de Estado. Pero la negativa que se oye en las calles mendocinas es el interés por disfrazar un posible atentado a la educación mendocina en tiempos de y post pandemia. Mientras la sociedad cuenta sus muertos y levanta a sus heridos de covid, desde un escritorio se gesta un plan educativo sin bases sólidas y con una visión borrosa de las consecuencias que dejará la pandemia mundial en la Provincia de Mendoza en materia educativa. Hasta los mejores ejércitos, después de las guerras recuentan las tropas, para luego ver el próximo plan.


Histórico caravanazo en la Zona Este en rechazo al proyecto de la ley de educación
Una impactante cantidad de vehículos portando pancartas y banderas argentinas se manifestaron en rechazo a la iniciativa del gobierno provincial. La movilización comenzó en Rivadavia, pasó por Junín y culminó en San Martín.
Este sábado se realizó un caravanazo en rechazo al proyecto de la ley de educación que impulsa el gobierno provincial. Cientos de vehículos se unieron al reclamo que empezó en el Departamento de Rivadavia, continuó por Junín y culminó en San Martín.
La convocatoria fue impactante, por lo que sin dudas será recordada como una jornada histórica.
Cabe recordar que el día viernes también se realizaron caravanas, las cuales se replicaron hoy para que las personas pudieran salir de acuerdo a la terminación de su DNI.
Fuente: 2634 y Tiempo Este
Repudio a las declaraciones del
Director de Defensa Civil de la
Provincia de Córdoba
Resumen Latinoamericano, 27 de septiembre de 2020.
Comunicado de Las Asambleas del Valle de Punilla:
Las Asambleas del Valle de Punilla repudiamos las expresiones del Director de Defensa Civil de la Provincia de Córdoba, Diego Concha, que menosprecian y criminalizan las acciones de defensa del bosque nativo llevadas adelante por brigadas de vecinos y vecinas organizadas en contra del fuego. Responsabilizamos al gobernador Juan Schiaretti de los incendios, de la desidia tanto para la prevención como la contención de los mismos y del fallecimiento de dos cordobeses defendiendo el ambiente y la vida.
Sostenemos que el gobierno de Córdoba y sus reparticiones (Defensa Civil y Secretaria de Ambiente de la provincia) encargadas de generar los mecanismos para la protección del ambiente y las personas que lo habitamos, están siendo totalmente incapaces de afrontar la magnitud del impacto socio-ambiental generado por los incendios forestales.
En las sierras de Córdoba casi la totalidad de los focos de incendios son generados para responder a intereses económicos en desmedro del ambiente, menospreciando sistemáticamente el patrimonio natural y la vida de las personas. En vez de proponer capacitaciones para los vecinos y vecinas, interesadas genuinamente en resguardar el territorio que habitamos y ofrecer insumos para contener los incendios sin utilizar nuestros propios recursos, el sr. Diego Concha propone usar la fuerza policial para reprimir al pueblo que protege su lugar.
Ante la gravedad de sus dichos y su ineficacia para detener el ecocidio:
Exigimos la inmediata renuncia de Diego Concha a su cargo de Director de Defensa Civil, quien año tras año protege los intereses económicos de unos pocos en desmedro de la vida humana.
Lamentamos profundamente las muertes de Cristóbal Varela y José Robles, acaecidas por el abandono del Estado y cuyos fallecimientos son usados inescrupulosamente, por el Gobierno de la Provincia acentuando una falsa culpa en los y las vecinos/as por actuar, como fuente de excusas para seguir protegiendo lo intereses de los negocios inmobiliarios y agrarios.
Que se cumplan las leyes de ambiente existentes, nacional 26331 y provincial 9814.
20 años de Cordobesismo son el fósforo que prendió nuestro monte, la organización territorial con el chicote y balde de agua es la esperanza obstinada que defiende la vida.
Es urgente, es prioridad: Aborto
Legal 2020 / 28S Movilización
frente al Congreso
Resumen Latinoamericano, 27 de septiembre de 2020.-
Este 28 de septiembre, Día por Legalización del Aborto en América Latina y el Caribe, desde la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito exigimos a las y los decisores políticos que este 2020 se apruebe nuestro proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo.
Llevamos 15 años de lucha por una ley que es una cuestión de salud pública. De haber sido aprobada en 2018, Liliana de Santiago del Estero, B. de la Matanza, Ivana de Formosa, y tantas otras más no hubieran muerto, obligadas a buscar métodos inseguros para interrumpir un embarazo.
En Argentina las niñas abusadas son forzadas a gestar y a parir, hecho que califica como tortura. Se les niega su derecho a la interrupción legal del embarazo -contemplado en el Código Penal desde 1921-, a la salud integral, a la educación sexual integral y a vivir una vida libre de violencias. Las obstaculizaciones y discriminaciones se recrudecen aún más en los casos de mujeres y niñas de los pueblos originarios.
Las presas por abortar sufren la estigmatización y las rejas que disciplinan su decisión. Sin contar con la atención adecuada, son sometidas a maltratos por profesionales de la salud que actúan en complicidad con agentes de la Justicia, la policía y los medios de comunicación.
En este contexto de emergencia sanitaria se profundizan los obstáculos en el acceso a la salud sexual y (no) reproductiva. Los equipos sanitarios que hoy atienden las interrupciones legales del embarazo redoblan sus esfuerzos para garantizar este derecho, pero no alcanza.
Por eso: es urgente, es prioridad y es esencial legalizar el aborto voluntario.
La penalización del aborto contempla una sanción discriminatoria hacia quienes podemos quedar embarazadas sin desearlo, lo cual contradice los tratados contra la discriminación por género a los que Argentina suscribe.
La negativa a sancionar la ley que reclamamos, y la insistencia en sostener un marco jurídico que cotidianamente muestra sus limitaciones, pone en riesgo nuestra salud y nuestras vidas. Las internaciones por complicaciones de abortos inseguros suman más de 49 mil anualmente, lo cual presiona aún más al sistema de salud. En la pandemia los abortos son una urgencia real que debe atenderse.
Nuestro proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, impulsado por más de 700 organizaciones de diversa índole, debe aprobarse de manera urgente. Apelamos a los poderes públicos a que esta necesidad sea una realidad y un derecho efectivo. No queremos más muertes ni cárcel por abortar, niñas torturadas ni abortos inseguros. Exigimos el reconocimiento de nuestro derecho a decidir.
Este 2020, Sr. Presidente, Senadoras, Senadores, Diputadas y Diputados: ¡EXIGIMOS ABORTO LEGAL, SEGURO Y GRATUITO YA!
Educación sexual para decidir,
Anticonceptivos para no abortar,
Aborto legal para no morir
Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito
Coordinadora de la Campaña 28 de Septiembre por la Despenalización y la Legalización del Aborto en Latinoamérica y el Caribe
#AbortoLegal2020.
Organizaciones convocan a concentración frente al Congreso

Izquierda: La organización
Venceremos anunció que se retiró
de Correpi
Resumen Latinoamericano, 26 de septiembre de 2020.
Información y declaración de Venceremos:
Este escrito tiene como objetivo informar que les militantes de Venceremos – Partido de Trabajadorxs tomamos la decisión de dejar de ser parte de CORREPI. Valoramos la militancia de muches compañeres independientes de la organización con les que nos seguiremos encontrando en la lucha y en las calles. Sin embargo, el escenario que se viene desplegando en CORREPI, nos lleva a concluir que nuestra militancia en esta herramienta es un proceso agotado e irreversible, luego de varios años en los que aportamos a la construcción colectiva en distintos territorios del país.
Nuestro análisis de la crisis
Partimos de comprender que la expansión de la pandemia del coronavirus (Covid-19) aceleró y profundizó la crisis capitalista multidimensional en curso que tiene factores económicos, políticos, sociales, sanitarios y ecológicos. El capital buscará descargar las consecuencias sobre la clase trabajadora y los pueblos del mundo. Y en el marco de una sociedad atravesada por las desigualdades de clase, de género y racialización somos las masas trabajadoras las que estamos más expuestas a sufrir las consecuencias de la pandemia y de la crisis con un aumento de la precariedad del trabajo, la salud, la educación y la vivienda
Esta crisis que vivimos es una crisis orgánica que acarrea cambios cuyo alcance no podemos prever en su total dimensión. Muchos de los rasgos propios de la etapa neoliberal del capitalismo se aceleran y el sistema es incapaz de dar respuestas a las necesidades del pueblo.
Asimismo, permite reafirmar la centralidad de la clase trabajadora y los pueblos en la economía, política, salud, educación, cultura y en todas las dimensiones de la vida social. Y nos desafía a asumir las luchas necesarias para conquistar y defender nuestros derechos. Aun en condiciones adversas es preciso dejar en claro que la organización y la lucha popular es una práctica esencial para la vida digna.
La realidad es más terca que los decretos y la brutalidad opresora del capital, sus Estados, gobiernos y partidos no acatan la cuarentena. La lucha de los pueblos, tan terca como la realidad, se abre paso y enciende barricadas de dignidad: Estados Unidos, Bolivia y Chile entre otros pueblos que se rebelan ante las injusticias del sistema capitalista patriarcal.
En Argentina, esta crisis empalma con los cambios en la situación política desde la asunción del gobierno de Alberto Fernández y el Frente de Todos, agudiza problemas y acelera procesos propios de la crisis que ya estaba en curso, agravando fuertemente la pobreza y el desempleo.
Se despliegan en todo el territorio múltiples luchas frente a despidos, suspensiones, por condiciones sanitarias y de cuidado frente al Covid-19, frente a la violencia machista, por el derecho a la vivienda. Y frente al recrudecimiento de la represión estatal con gatillo fácil en los barrios, asesinatos en contextos de detención, torturas, detenciones arbitrarias y desapariciones forzadas seguidas de muerte.
La respuesta por “arriba” sólo atina a descomprimir la conflictividad social al mínimo costo y disciplinar socialmente con un recrudecimiento de la política represiva.
En este contexto, nos parece importante reconocer la referencia que tiene CORREPI en la defensa por los derechos humanos y la lucha contra la represión estatal. Esta referencia se la ganó por su coherencia, que le llevó a tener una independencia absoluta de todos los gobiernos en estos años. “Los gobiernos pasan, la represión queda” fue una de nuestras históricas consignas. Esa referencia también obedece a la firmeza en sus principios que nos llevó a elegir luchar contra la represión estatal desde una perspectiva anticapitalista, antiimperialista y antipatriarcal. Teniendo en claro que la plena vigencia de los derechos humanos es imposible en el estado burgués, porque en el marco de este sistema la respuesta siempre va a ser represiva, gobierne quien gobierne. Y que esa claridad implica no sólo acordar con su formulación general: es preciso sostenerla en toda la línea, sin concesiones ni omisiones.
Los debates en CORREPI
Desde fines del año pasado, con la asunción del gobierno del Frente De Todos, comenzaron a haber debates sobre la caracterización de la situación política, los sujetos y fuerzas sociales que la configuran, las tareas para la etapa y las tácticas de intervención. El plenario general debía ser la instancia orgánica que saldara esos debates y dotara a la organización de un plan político para enfrentar la política represiva del gobierno del FdT. Pero este plenario se pospuso, primero por la cuarenta y luego con múltiples excusas. Mientras tanto, desde la dirección de CORREPI se impuso de hecho una política desacertada que no enfrenta con la fuerza necesaria al gobierno nacional, empuja a un cambio del marco de alianzas y pone en tensión y en peligro la firmeza de los principios de la organización.
Esta orientación, que se replica en otras herramientas construidas por Abriendo Caminos, ha llevado a reducir la agenda antirrepresiva a lo ocurrido en los años de gobierno macrista y en una mención genérica de la represión como inherente al sistema capitalista desde diciembre del año pasado. Esto lo hemos debatido en ocasión de la reunión mantenida con la Ministra de Seguridad de Nación, en la que la CORREPI se limitó a criticar un conjunto de medidas impuestas por el gobierno anterior y a realizar el histórico reclamo frente a las detenciones arbitrarias. En cambio, se omitió mencionar la derogación de las Leyes Antiterroristas, el pedido de libertad y desprocesamiento de luchadorxs populares, entre otros. Mientras tanto, decretada la ASPO, desde los ámbitos de la dirección se ha fomentado la desmovilización. Reduciendo el accionar de CORREPI al relevamiento y denuncia de casos, omitiendo confrontar con el gobierno nacional. No desconocemos las medidas de autocuidado que necesitamos cada vez que salimos a las calles. Pero no estamos dispuestes a abandonar las calles ante cada ataque a nuestra clase y nuestro pueblo.
Más allá de las complejidades que trajo consigo la pandemia y la cuarentena, la ratificación de este rumbo inconsulto está dada por la negación explícita de realizar un plenario general para resolver estas cuestiones. Desde la dirección y les principales referentes de la organización se impuso la decisión política de no darle un cauce orgánico para avanzar de forma colectiva en un plan político de acuerdo a los objetivos de CORREPI de denunciar, visibilizar, combatir las políticas represivas desde una posición de independencia total del Estado y promover la conciencia y la organización popular. Esto llevó a una imposición de hecho de una política no discutida ni definida por el conjunto de la militancia y que implica cambios y polémicas de importancia respecto de la caracterización y la forma de enfrentar la política represiva del Estado y el gobierno de Alberto Fernández.
Muchos son los problemas de la organización. Entre ellos, no avanzar en procesos de politización y formación de les compañeres: si bien es un problema que se acarrea en la organización hace mucho tiempo, en el último año se profundizó. Esto impide, de hecho, que otres compañeres puedan aportar al debate y a la construcción real de CORREPI, más allá de sus referentes públicos. La falta de planificaciones, informes y balances, el vaciamiento político de instancias y direcciones que no funcionan y que se reúnen esporádicamente, completan el cuadro del deterioro de la vida orgánica. Peor aún es el predominio de métodos nocivos, rechazo de plano a las críticas, ausencia de autocrítica y naturalización de la salida de compañeres. Todo esto acompañado de la creación de un clima crecientemente hostil a las críticas y opiniones divergentes con acusaciones personales con el objetivo de no dar lugar a los cuestionamientos y al debate político. Situación que llevó al desgranamiento de militantes de la CORREPI y al desprendimiento de una regional entera, la de la provincia de Córdoba.
Agrava este rumbo la imposición de una intervención política basada en hacer cumplir “una agenda urgente e imprescindible” con una mayoría de consignas que se enmarcan en el posibilismo, con denuncias que no enojen a quienes tienen expectativas en el gobierno actual y que renuncia a señalar y denunciar políticamente la responsabilidad puntual de Alberto Fernández y su gabinete. Esta es la política impulsada desde los referentes y dirección de CORREPI en total consonancia con Abriendo Caminos, que ha adoptado esa caracterización del actual gobierno peronista.
Como dijimos, los ejes centrales del plan político deberían ocuparse de garantizar el aporte de la organización para enfrentar la política represiva del gobierno de Fernández y de les gobernadores, lo que incluye una lucha ideológica frente al discurso del FdT y el de la derecha opositora, desde una posición de independencia política.
En todas las instancias en las que nos pudimos expresar hemos sostenido la necesidad impostergable de realizar un plenario que nos permita la construcción de una política para la situación actual y sus perspectivas. No hay impedimentos técnicos para concretarlo. Hay una voluntad política de no realizarlo por parte de algunas instancias de dirección y les principales referentes de la organización.
Vivimos como un gran déficit nuestro retiro de la CORREPI a la que hemos apostado e intentado construir, incluso dándole vida por fuera del AMBA en Mendoza y Córdoba y Mar del Plata. En este momento concreto de fuerte impacto de la crisis económica internacional y de reforzamiento del aparato represivo para la contención de las luchas venideras es cuando más necesaria se hace la organización antirrepresiva de masas que promueva la democracia de base, el debate político, donde la formación ocupe un lugar importante en la militancia y que promueva un perfil militante donde las opiniones estén ligadas a las prácticas, con un espíritu de crítica constructiva y ejerciendo una autocrítica consecuente. Sin embargo, por los motivos enumerados anteriormente, vemos obturados lo canales para poner en discusión la línea política.
Desde Venceremos – Partidos de Trabajadorxs seguiremos apostando a la organización antirrepresiva que luche junto a las masas oprimidas, sin resignar nuestra lucha contra el capitalismo, el imperialismo y el patriarcado y sin concesiones de ningún tipo. Esta lucha se debe dar desde una perspectiva de independencia total de los gobiernos de turno de este sistema y con una relación confrontativa con el Estado que nos reprime.
Violencia a medicxs residentes del
hospital Tornú
Resumen Latinoamericano, 26 de septiembre de 2020
“Soy médica de terapia intensiva del Hospital Tornú, mi denuncia sacó a la luz otros maltratos que sufrimos los médicos residentes. Empecé hace cuatro años la residencia, en junio terminó mi contrato que se iba a extender como jefa de residentes. Desde que entré siempre estuve a la orden de lo que me pedían los médicos de guardia.
No tenía a nadie que me supervise, me dejaban de guardia sola con gente que se estaba muriendo.Esto le pasó también a mis compañeros que fueron entrando uno por año y durante este tiempo también fuimos víctima de violencia por parte no solo del médico de la guardia de los lunes sino de parte del jefe del servicio de terapia intensiva. Hay mucha corrupción, no se cumplen los horarios de trabajo, dejan a los residentes solos, no les importa si saben o no manejar un paciente, ellos cobran las guardias y se van. Durante estos cuatro años exigimos que pusieran un jefe de residentes, pero no se llamó a concurso porque no querían que entre alguien de afuera y vea todas estas irregularidades.
El médico de guardia de los lunes siempre fue violento con nosotros. El 3 de agosto yo estaba hablando con una enfermera sobre unas indicaciones para un paciente, este médico pasó y me empujó con su hombro, lo único que atiné a decirle fue ‘podría haber pedido permiso’. Había bastante espacio para pasar, se retiró y volvió a hacer lo mismo, pasaba y se reía. Yo seguí hablando con la enfermera y justo llegó una jefa del servicio de infectología y me preguntó que me pasaba porque me notó descolocada. Fui a buscar mi celular donde estaba este señor, porque necesitaba el pase de guardia. Ahí también estaba el jefe de servicio de terapia intensiva.
El médico de guardia me vio y empezó a insultarme a los gritos, me decía ‘gorda de mierda a vos no te toco ni con un palo’, levantó la mano como si fuera a pegarme y mientras seguía gritándome en la cara. Le dije que lo iba a denunciar porque no aguantaba más su violencia de años y me gritó que yo no podía hacer nada porque él era abogado. Y siguió insultándome delante de mi jefe de servicio y de la jefa de infectología. Me retiré media hora antes porque estaba muy y nerviosa y al rato me llamó mi jefe, pensé que era para disculparse por no haber actuado frente a la violencia de parte del médico de guardia, pero fue todo lo contrario.
De muy mala manera me preguntó porque me había ido antes y después me amenazó, ‘yo puedo presentar una nota y te hago mierda’, y después me dijo ‘sobre la denuncia que vos vas a hacer yo no vi nada’, aunque estuvo ahí y presenció todo, así se lavó las manos. Hay todo un manejo político de la gremial de Médicos Municipales de la Lista 8 y cada vez que presentamos una nota denunciando maltrato las cajonean. Estos dos médicos tienen mil notas por maltrato y todo sigue igual. Ellos siguen trabajando como si nada, los violentos siguen ahí y el director del hospital hace caso omiso a las denuncias, que no solo presenté en el hospital sino también ante la Fiscalía Contravencional, el INADI, la Defensoría del Pueblo y el Ministerio de Trabajo”. La médica que relata los maltratos y abusos de sus superiores prefiere reservar su nombre, y recientemente fue electa democráticamente por sus compañerxs como jefa de residentes.
Hoy además del episodio de violencia que sufrió no sabe si va a poder desempeñarse en su nuevo cargo porque el director del hospital firmó todos los documentos de las elecciones menos el suyo. Un claro mensaje de disciplinamiento por denunciar. Aunque el director no tiene ninguna facultad para impedir que acceda a ese cargo porque es algo que votan lxs propixs residentes, si no lo firma el 1 de octubre la médica podría quedarse sin trabajo”.
Envio:RL






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