Declaratoria Final del XVIII Foro de Sao Paulo en Caracas
Autor: Aporrea.org Fecha de publicación: 06/07/1
El secretario ejecutivo del Foro de Sao Paulo, Valter Pomar, anunció este viernes la declaración final del XVIII Encuentro de líderes de izquierda, a propósito de la clausura del evento que se inició en este miércoles 04 de julio realizado en Caracas.
A continuación el texto completo de la declaración:
LLAMAMIENTO:
LOS PUEBLOS DEL MUNDO UNIDOS POR VENEZUELA
Los pueblos de América Latina y el Caribe están viviendo hoy un cambio de época, tras la larga noche del neoliberalismo que convirtió a la región más rica del planeta en la de mayor desigualdad social.
Desde hace más de una década, un proceso histórico de restitución de la independencia de la región y de la soberanía de sus pueblos se ha puesto en marcha, comenzando a revertir el ruinoso despojo de sus recursos naturales, la desindustrialización forzosa, la flexibilización de las relaciones laborales, el aumento del desempleo, los recortes sociales y la degradación de las condiciones de vida de la población, que en la práctica han significado la negación de los derechos sociales más elementales como salud, educación y vivienda, en nombre del libre mercado y la globalización capitalista.
Tomando la iniciativa, el pueblo de Venezuela se alzó primero contra el neoliberalismo y seguidamente pasó a la ofensiva política, impulsando un proyecto de transformación real y profunda de la sociedad: la Revolución Bolivariana, que con su ejemplo, su originalidad y su fuerza ha motorizado esta intensa dinámica política, económica y social que vive hoy Nuestra América.
Así, un programa político patriótico y democrático, ha surgido del rescate del pensamiento, la figura y el ejemplo de El Libertador Simón Bolívar, en el cual se sintetiza la resistencia indígena, criolla y afrodescendiente y la larga lucha de nuestros pueblos por su emancipación.
Este proyecto histórico, liderado por Hugo Chávez, que abraza hoy las banderas del socialismo, ha logrado recuperar la independencia política, ha rescatado el control de los recursos naturales para ponerlos al servicio de la consolidación de la independencia económica, cultural, científica y tecnológica de su pueblo, inspirado en el precepto bolivariano de “producir la mayor suma de felicidad posible, la mayor suma de seguridad social y la mayor suma de estabilidad política”.
La inmensa obra social de la Revolución Bolivariana ha sacado al pueblo venezolano de la postración y ha trascendido las fronteras nacionales, mediante acciones como la internacionalización de las Misiones Sociales para llevar servicios dignos de salud y programas de alfabetización a los pueblos hermanos.
Igualmente, el potencial energético venezolano ha sido puesto al servicio del desarrollo económico de la región y de su integración solidaria, que hoy se expresa en iniciativas concretas como el ALBA y Petrocaribe, así como en el surgimiento de la nueva institucionalidad regional que constituyen la UNASUR y la CELAC.
Este nuevo orden está cambiando sensiblemente la correlación de fuerzas en la región, con repercusiones a escala planetaria, favoreciendo la causa de los pueblos de la Tierra. Así, la geopolítica internacional está marcada por un antes y un después de la Revolución Bolivariana de Venezuela. Y la izquierda mundial, también.
Venezuela ha debido enfrentar diversas amenazas y agresiones de sectores de la derecha nacional e internacional, quienes en alianza con el imperialismo pretenden recuperar el poder político y económico del cual han sido desplazados por la fuerza de la historia. Ante cada golpe, la Revolución Bolivariana ha emergido triunfante y fortalecida, contando siempre con el respaldo y el apoyo de los pueblos del mundo.
Es por ello que la solidaridad con Venezuela es un imperativo histórico, pues los sectores populares comprenden cada vez con mayor claridad que su destino está ligado al de la Revolución Bolivariana.
Cuando se acerca una nueva elección presidencial en Venezuela, las fuerzas democráticas, populares, progresistas y revolucionarias del planeta se preparan para volver a desplegar su solidaridad en defensa del derecho del pueblo venezolano a elegir su destino y en contra de las estrategias dirigidas al desconocimiento del inevitable triunfo electoral del Comandante Hugo Chávez el próximo 7 de octubre de 2012.
Los Partidos Políticos, Organizaciones, Movimientos Sociales y Personalidades que suscribimos el presente llamamiento, acordamos:
1. Movilizar a la opinión pública mundial contra la campaña de descrédito y mentiras que adelanta el Departamento de Estado y las grandes empresas de la comunicación contra la Revolución Bolivariana.
2. Concretar la solidaridad con la Revolución Bolivariana y el Comandante Hugo Chávez realizando actividades y eventos para difundir los logros políticos, económicos, sociales, culturales y ambientales del proceso de inclusión y dignificación del pueblo venezolano en la construcción del buen vivir de la Patria.
3. Alertar a la opinión pública mundial sobre el plan de la ultraderecha nacional e internacional dirigido a desconocer los resultados electorales del 7 de octubre con el fin de desestabilizar al proceso democrático y revolucionario de Venezuela. Nos comprometemos a realizar diversas iniciativas de movilización y comunicación, con la siguiente agenda común:
1. Convocar y realizar un “Día de Solidaridad Mundial con la Revolución Bolivariana y el Comandante Hugo Chávez” el próximo martes 24 de julio (229° Aniversario del Natalicio del Libertador Simón Bolívar), realizando en las capitales y otras ciudades, actos, mítines, ruedas de prensa y ofrendas florales al Libertador Simón Bolívar.
2. Conmemorar el 8vo Aniversario de la Victoria Popular en el Referéndum Ratificatorio del 15 de agosto de 2004, al celebrarse el 207° Aniversario del Juramento de Simón Bolívar en el Monte Sacro.
3. Celebrar en la primera quincena de septiembre de 2012, en Caracas, un “Encuentro Internacional de Solidaridad Mundial de los Pueblos del Mundo con la Revolución Bolivariana Venezolana y el Comandante Hugo Chávez”. Con ese fin se convocará a líderes políticos, sindicales, deportivos, personalidades de la cultura, profesionales, intelectuales y movimientos sociales.
4. Promover una carta en solidaridad con la Revolución Bolivariana suscrita por los más diversos sectores del mundo de la ciencia y la cultura, la cual será publicada en el mes de agosto de 2012.
5. Acometer jornadas con las colectividades de migrantes venezolanos en cada país, para promover la defensa de la Revolución Bolivariana Venezolana y el voto para el 7 de octubre de 2012.
6. Realizar un “Twittazo mundial con Chávez”, a través de la cuenta @chavezcandanga, en la fecha del mes de agosto que decida el Presidente Hugo Chávez.
7. Concretar pronunciamientos de parlamentarios nacionales, regionales y locales de cada país.
8. Realizar jornadas de solidaridad en el marco de eventos internacionales de la izquierda europea como por ejemplo:
- La Fiesta de la Humanidad, Francia, del 13 al 11 de Septiembre de 2012.
- El Festival de Avanti, Lisboa, Portugal, 6, 7 y 8 de septiembre.
9. Divulgar mediante el sitio web “Unidos con Venezuela” las propuestas del Comandante Hugo Chávez, responder las campañas mediáticas de la derecha nacional e internacional y registrar las actividades que se desarrollen.
10. Las fuerzas que hacen vida en el Foro de Sao Paulo, acuerdan asistir a las elecciones del 7 de octubre como acompañantes del pueblo venezolano. En consecuencia, a partir de este momento y hasta la celebración de las elecciones presidenciales venezolanas promoveremos la visita a nuestros países y regiones de dirigentes políticos, parlamentarios y voceros de la Revolución Bolivariana, quienes serán acogidos en Jornadas Locales de Solidaridad con la Revolución Bolivariana, durante las cuales le serán brindados espacios para llevar a la opinión pública de nuestros respectivos ámbitos de actuación la verdad acerca de la democracia venezolana y la confiabilidad y fortaleza de su sistema electoral.
Igualmente, nos comprometemos a desplegar la solidaridad activa durante los días 6, 7 y 8 de octubre, en el acompañamiento vigilante de las elecciones venezolanas, manteniendo la alerta máxima ante cualesquiera maniobras de desestabilización o desconocimiento del resultado electoral que intente el imperialismo y sus agentes locales.
Convocamos a todos aquellos sectores que luchan por la causa de la humanidad, a sumarse a esta campaña internacional y asumir de esta manera el compromiso con la justicia, la igualdad y la paz que demanda esta hora histórica.
Con Bolívar decimos ¡unidos seremos invencibles!
¡Viva la Revolución Bolivariana!
¡Viva el Comandante Hugo Chávez!
En Caracas, capital de la República Bolivariana de Venezuela, a los 5 días del mes de julio de 2012, en el 201° aniversario de la Firma del Acta de la Independencia venezolana.
Envío:AexPPCdba.
Foro de Sao Paulo: balance desde Caracas
Atilio A. Boron
El viernes por la noche concluyeron en
Caracas las deliberaciones del Foro de Sao Paulo. No habría exageración si
dijéramos que fue la reunión más concurrida y variada del foro desde su
creación, en la ciudad de Sao Paulo, en 1990. Numerosos partidos y movimientos
sociales de América Latina y el Caribe se dieron cita en esta ciudad, junto a
un significativo contingente de organizaciones hermanas de Europa, África y
Asia. El balance final del cónclave es, en un cierto sentido, positivo, aunque
en algunos aspectos que veremos a continuación hay muchas cosas para mejorar.
Positivo porque en el multitudinario evento se dieron cita una gran cantidad de
partidos y movimientos que tuvieron la posibilidad de intercambiar opiniones,
comparar experiencias y realizar un rico y necesario aprendizaje recíproco.
Positivo también porque ante el conocido eclecticismo ideológico del foro -del
cual participan partidos que sólo por un alarde de la imaginación podrían categorizarse
como de izquierda- el discurso de cierre pronunciado por el Comandante Chávez
fijó una nueva agenda que los partidos y organizaciones del FSP deberían
considerar muy cuidadosamente en sus próximos encuentros. En primer lugar, preguntándose
como lo hizo Chávez citando un pasaje de la obra de Marx, por la el carácter y
la naturaleza de la transición que habrá de sustituir al capitalismo por un
nuevo tipo histórico de sociedad. Porque, más allá de la crítica necesaria al
neoliberalismo y su todavía hoy pesada herencia, el problema es el capitalismo,
lo que hay que vencer y subvertir es el capitalismo. ¿O es que las luchas
protagonizadas por nuestros pueblos, con sus tremendos sacrificios y sus miles
de vidas ofrendadas para la construcción de una nueva sociedad, ¿sólo lo fueron
para pasar del neoliberalismo al neokeynesianismo, o al desarrollismo, o al
espejismo de un “capitalismo verde”? Con su sagaz interrogación Chávez señalaba
una de las principales debilidades teóricas de la Declaración de Caracas
aprobada por el FSP. Segundo, porque siguiendo con ese mismo razonamiento advertía
que el socialismo no caerá del cielo como producto de un determinismo económico,
como sugería Edouard Bernstein a finales del siglo diecinueve, sino por la
intervención del plural y heterogéneo sujeto revolucionario. Claro está que
para responder a las necesidades de la praxis ese sujeto debe concientizarse,
educarse y organizarse. Y remataba su incisiva reflexión con una pregunta: ¿qué
harán las fuerzas sociales que concurrieron a Caracas el día después, cuando
vuelvan a sus países? ¿Cómo organizarán sus luchas, cuál es el plan de batalla,
quiénes asumirán cuáles responsabilidades en la ejecución del mismo? Preguntas
no sólo pertinentes sino acuciantes porque las burguesías, las oligarquías y el
imperialismo no sólo tienen sus foros -el de Davos siendo el más importante-
sino que también disponen de instancias que organizan sus fuerzas y planifican
y coordinan sus batallas, mismas que se libran en el terreno mundial y no tan
sólo en los espacios nacionales. Nuestros enemigos no sólo deliberan sino que
actúan organizadamente; no se los podrá enfrentar con éxito sólo con bellas
declaraciones. Esta, nos parece, es una de las fundamentales asignaturas
pendientes no sólo del FSP sino también de su organización hermana, el Foro
Social Mundial. Ante una burguesía
imperial y sus aliados locales fuertemente organizados no podemos oponer tan
sólo la abnegación militante y el grito que denuncia la inhumanidad del
capitalismo, desentendiéndonos alegremente de la decisiva problemática de la organización.
La
declaración aprobada en Caracas condena las tentativas golpistas en contra de
Evo Morales, Mel Zelaya, Rafael Correa y la más reciente contra Fernando Lugo.
Olvida señalar, lamentablemente, el golpe perpetrado contra Jean-Bertrand
Aristide en Haití, en el año 2004. Falla grave porque no se puede disociar este
olvido de la desafortunada presencia de tropas de varios países
latinoamericanos –Brasil, Chile, Argentina, entre otros- en Haití cuando en
realidad lo que hace falta en ese sufrido país son médicos, enfermeros,
maestros. Pero de esto se encarga Cuba, cuyo generoso internacionalismo es una
de las señas más honrosas de su revolución. Por otra parte hubiera sido
conveniente que la declaración de un foro de las izquierdas hubiese exigido el
cierre de las bases militares que en número de 46 -según el último recuento del
MOPASSOL (Movimiento por la Paz, la
Soberanía y la Solidaridad entre los Pueblos) - se extienden por toda América
Latina y el Caribe. Aunque Washington no modifique un ápice su postura
beligerante, una exigencia unánime respaldada por más de un centenar de
partidos políticos –incluyendo varios de gobierno- hubiera contribuido a resaltar,
ante los ojos de la opinión pública latinoamericana y estadounidense, las
amenazas que encierra la presencia de esas bases en Nuestra América. Lo mismo
cabe decir en relación a la afirmación que asegura que nuestra región es una
zona desnuclearizada. Esto era cierto hasta antes de la firma del tratado
Uribe-Obama; ahora no lo sabemos porque nadie, excepto la Casa Blanca, sabe que
tipo de armamentos –nucleares o no- el Pentágono introdujo en Colombia una vez
que en virtud de dicho tratado ésta renunció a su derecho a inspeccionar los
cargamentos que entran y salen de su territorio. Por último, la declaración habla de “los
limitados logros de los Tratados de Libre Comercio bilaterales”. Creemos que
esta redacción es desafortunada, como lo comprueba la experiencia más madura en
esta materia: el caso mexicano. Antes de la firma del TLC con Estados Unidos y
Canadá México era autosuficiente en materia alimentaria; hoy, luego de 18 años
de “libre comercio” debe importar el 42 por ciento de los insumos necesarios
para su alimentación. Antes su factura por concepto de importación de
comestibles era de 1.800 millones de dólares; en 2012 será de unos 24.000
millones de esa misma moneda. No luce demasiado como un “logro”.
Por último, no se entiende como las
autoridades del FSP le negaron el derecho a la palabra -¡no sólo el ingreso de
la Marcha Patriótica como una organización política afiliada al foro, pese a
todos los avales presentados por partidos políticos dentro y fuera de Colombia-
a la Senadora Piedad Córdoba, una de las principales figuras de la política
latinoamericana y considerada en todo el mundo como una merecidísima candidata al Premio Nóbel de la Paz por sus
denodados esfuerzos para facilitar la liberación de los rehenes en poder de la
guerrilla y alcanzar una solución
política al trágico conflicto colombiano. Aparte de informar sobre la dolorosa
situación imperante en su país Córdoba tenía que denunciar la amenaza de
muerte, lanzada por escrito, hace apenas dos días en contra de trece militantes
de diversos organismos de derechos humanos. Argucias leguleyas, inadmisibles en
una entidad que dice ser de izquierda, nos privaron de escuchar su testimonio,
lo que no pasó inadvertido para el presidente Chávez. Y otro tanto se hizo con
los hondureños de Libertad y Refundación (LIBRE), partido que representa mejor
que ningún otro la resistencia al gobierno de Porfirio Lobo cuyo triste record
en materia de asesinato de periodistas (24 desde que se produjera el golpe),
más los numerosos crímenes y encarcelamientos de campesinos y militantes hubiera
merecido de parte del FSP un gesto, aunque fuera elemental, de solidaridad,
siendo que uno de sus líderes, Rafael Alegría, se encontraba entre nosotros. Habrá
que luchar para que exclusiones como estas no vuelvan a repetirse en el futuro.
Como puede inferirse de estas líneas hay que abandonar el triunfalismo que por
momentos saturó las deliberaciones del foro y avanzar en la constitución de un
espacio de discusión fraternal pero profunda, sin concesiones, y a salvo de
cualquier clase de trabas burocráticas o formalistas que la asfixien. Discusión
tanto más importante en la medida en que se supone que la misión del FSP es
cambiar al mundo, y no sólo interpretarlo (o lamentarlo). Y cambiar el mundo en
dirección del socialismo requiere de una claridad teórica, por aquello de que
“no hay praxis revolucionaria sin teoría revolucionaria.” Y los tiempos que
corren exigen a gritos una revolución. Conviene recordar, para los espíritus
muy mesurados y moderados que circularon por el FSP, lo que decía Walter
Benjamin: la revolución no es
un tren fuera de control sino la aplicación de los frenos de
emergencia. El tren descontrolado, que se encamina al abismo, es el
capitalismo. Y si no lo frenamos a tiempo la humanidad entera sufrirá las
irreparables consecuencias de ese desastre. No hay peor cosa que un conductor
timorato y vacilante a la hora de aplicar los frenos de emergencia. En una hora
que se requiere, como decía Dantón, “audacia, audacia y más audacia”, la
moderación lejos de ser una virtud se convierte en un pecado mortal.
Envío:AexPPCdba.
