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1 de diciembre de 2021

Condenaron a 14 años de prisión al genocida Jorge Alberto Espina.

 

Condenaron a 14 años de prisión al genocida Jorge Alberto Espina

Integrante de la Fuerza Aérea, ocupó un lugar jerárquico en la estructura de la Jefatura 2 de Inteligencia de dicha fuerza. Durante el proceso se incorporó el delito de abuso sexual por el cual también se lo condenó.

 

Valeria Jasper

Martes 30 de noviembre


Foto: captura transmisión Youtube

El TOCF 2 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, condenó al comodoro retirado Jorge Alberto Espina a 14 años de prisión por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura en el centro clandestino de detención conocido como Virrey Cevallos, localizado en la calle Virrey Cevallos 628, 630, 636 del centro porteño.

Los jueces Rodrigo Giménez Uriburu, Jorge Gorini y Javier Ríos calificaron los hechos "como constitutivos de crímenes de lesa humanidad" por lo que condenó a Espina a la pena de "14 años de prisión, inhabilitación absoluta y perpetua por considerarlo coautor penalmente responsable de los delitos de privación ilegítima de la libertad, agravada por haber sido cometida por funcionario público con abuso de sus funciones o sin las formalidades prescriptas por la ley y por mediar violencia y amenazas, por su duración de más de un mes en concurso ideal con la imposición de tormentos en relación con las condiciones de cautiverio impuestas reiterado en tres ocasiones en perjuicio de Carlos Daniel Gurbanov, Miriam Liliana Lewin y Osvaldo Antolín".

Estos mismos delitos se reiteraron en perjuicio de Juan Crisoto Alcaráz, José Oscar Osuna, Osvaldo Antonio López, Vilma Gladys Aoad, Osvaldo Gabriel Lanzilloti, Jorge Augusto Lorenzo y Alejandro Andrés Lorenzo.

Durante el proceso. Miriam Lewin, una de las querellantes, reconoció a Espina como el hombre que comandó el grupo de tareas que la secuestró y mantuvo en cautiverio durante dos meses. Así mismo la sentencia incluyó el delito de abuso sexual, el cual había sido solicitado por la periodista.

Sobre el cumplimiento de la pena, el Tribunal decidió diferir la resolución una vez que la sentencia quede firme, por lo que Espina continuará gozando de la prisión domiciliaria. La misma decisión tomó sobre la continuidad del cobro de la pensión que recibe por parte del Estado.

Más dilaciones de una justicia que mantiene sus privilegios; la impunidad de los genocidas.

Fuente:laIzquierdaDiario

27 de noviembre de 2021

Secuestros y torturas durante la dictadura: El comodoro retirado Jorge Alberto Espina fue condenado a 14 años de prisión.

 

Por delitos de lesa humanidad en el centro clandestino de Virrey Cevallos

Secuestros y torturas durante la dictadura: El comodoro retirado Jorge Alberto Espina fue condenado a 14 años de prisión

El comodoro retirado Jorge Alberto Espina fue condenado a 14 años de prisión por crímenes de lesa humanidad en perjuicio de diez víctimas, según el veredicto comunicado hoy por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal 2 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que investigó los delitos cometidos durante la última dictadura cívico militar en el centro clandestino de detención y tortura conocido como Virrey Cevallos.

Al formular sus últimas palabras ante el tribunal en la causa denominada Virrey Cevallos II, Espina alegó que "no sabía nada" de lo acontecido en el centro clandestino ubicado en el barrio porteño de Monserrat y que funcionó bajo la órbita de la Fuerza Aérea.

El acusado aseguró que "no cometió los delitos que se le imputaban; no recibió órdenes, ni participó" en las sesiones de torturas que se llevaron a cabo en ese lugar y añadió que esperaba "una declaración de inocencia" por parte de los magistrados.

El tribunal, integrado por Rodrigo Giménez Uriburu, Jorge Gorini y Javier Ríos, con la intervención del fiscal general Pablo Ouviña, resolvió que los delitos investigados debían ser considerados como crímenes de lesa humanidad y condenó a Espina a la pena de "14 años de prisión, inhabilitación absoluta y perpetua" por considerarlo coautor penalmente responsable de los delitos de "privación ilegítima de la libertad, agravada por haber sido cometida por funcionario público con abuso de sus funciones o sin las formalidades prescriptas por la ley y por mediar violencia y amenazas", como así también por "su duración de más de un mes en concurso ideal con la imposición de tormentos en relación con las condiciones de cautiverio impuestas reiterado en tres ocasiones en perjuicio de Carlos Daniel Gurbanov, Miriam Liliana Lewin y Osvaldo Antolín".

De acuerdo con el tribunal, esos delitos concurren, entre otros, con los reiterados en nueve ocasiones en perjuicio de Juan Crisoto Alcaráz, José Oscar Osuna, Osvaldo Antonio López, Vilma Gladys Aoad, Osvaldo Gabriel Lanzilloti, Jorge Augusto Lorenzo y Alejandro Andrés Lorenzo.

En el juicio se investigaron los crímenes de lesa humanidad cometidos en 1977 en el centro clandestino de Virrey Cevallos, localizado en la calle Virrey Cevallos 628, 630, 636 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y que funcionó bajo la órbita de la Jefatura II de Inteligencia de la Fuera Aérea.

Espina, quien a la época de los hechos era vicecomodoro de la Fuerza Aérea, fue acusado como autor mediato de los delitos de privación ilegal de la libertad --agravada por mediar violencia o amenazas-- reiterada en diez ocasiones que concurren realmente entre sí, de los cuales tres casos se encuentran agravados por durar más de un mes, en concurso ideal con el delito de imposición de tormentos en ocho ocasiones que concurren en forma real entre sí.

Fuente:Pagina12

Miriam Lewin alentó a que "se animen a denunciar los delitos sexuales" quiénes fueron víctimas".

 

Miriam Lewin alentó a que "se animen a denunciar los delitos sexuales" quiénes fueron víctimas"

La defensora del Público lo afirmó tras la condena a 14 años de prisión al comodoro retirado Jorge Alberto Espina por crímenes de lesa humanidad cometidos contra ella y otras nueve víctimas en el centro clandestino de detención y tortura  Virrey Cevallos.

26-11-2021 


Lewin, tras la condena al comodoro retirado Jorge Alberto Espina por crímenes de lesa humanidad cometidos contra ella y otras nueve víctimas afirmó que "tiene que ser un incentivo para que muchas compañeras que callan todavía, se animen a denunciar los de


La defensora del Público, Miriam Lewin, afirmó este viernes que el veredicto del tribunal que condenó a 14 años de prisión al comodoro retirado Jorge Alberto Espina por crímenes de lesa humanidad cometidos contra ella y otras nueve víctimas en el centro clandestino de detención y tortura conocido como Virrey Cevallos, "tiene que ser un incentivo para que muchas compañeras que callan todavía, se animen a denunciar los delitos sexuales de los que fueron víctimas".

"En el veredicto se tuvo en cuenta mi reconocimiento y que él ocupaba el lugar de jefe en el centro clandestino de detención. El hecho de que se lo haya condenado por los delitos sexuales cometidos, es un incentivo para que muchas compañeras que callan todavía se animen a denunciar los delitos sexuales de los que fueron víctimas", dijo Lewin en diálogo con Télam tras conocerse el veredicto.

"En el ámbito de lo que son las violencias sexuales recibidas en los centros clandestinos de detención, como la desnudez, los manoseos, los insultos, la tortura en los genitales, no necesariamente las violaciones, todo esto tiene que ser denunciado. Durante demasiado tiempo lo callamos o lo tuvimos naturalizado", aseveró.

Antes de la lectura del veredicto, el acusado volvió a negar haber cometido esos delitos en las sesiones de torturas que se llevaron a cabo en ese lugar.

Al respecto, Lewin remarcó "yo lo ví en incontables ocasiones ahí, por eso pude reconocerlo".

"En el ámbito de lo que son las violencias sexuales recibidas en los centros clandestinos de detención, como la desnudez, los manoseos, los insultos, la tortura en los genitales, no necesariamente las violaciones, todo esto tiene que ser denunciado. Durante demasiado tiempo lo callamos o lo tuvimos naturalizado"Miriam Lewin



En octubre, Lewin había reconocido a Espina, como el hombre que comandó el grupo de tareas que la secuestró y mantuvo en cautiverio durante dos meses, al declarar en el juicio de lesa humanidad.

También había solicitado, a través de su abogado Pablo Llonto, que el exmilitar sea acusado por "delitos sexuales", en función de los abusos padecidos durante el tiempo que permaneció detenida de forma ilegal en ese centro clandestino.

En este sentido, Lewin expresó a Télam que "siempre es conmocionante escuchar hablar a una persona que conocés como un perpetrador de crímenes de lesa humanidad de los que vos fuiste víctima, de la misma manera que fue una conmoción para mí haberlo reconocido en otra de las audiencias".

"El reconocimiento por mi parte es indudable. Que yo no lo haya reconocido en los álbumes de fotos que se me mostraron en la etapa de instrucción, tiene que ver con que en general son fotos de mala calidad, tomadas a la distancia, en las que la persona está uniformada y en muchas ocasiones con gorra", agregó.

Cuando prestó testimonio, Lewin afirmó que Espina se diferenciaba del resto de los integrantes del grupo de tareas, que eran "gente muy joven y que se vestían como estudiantes para infiltrarse" entre los militantes que estaban "combatiendo", según le confiaron.

El secuestro de Lewin


La testigo fue secuestrada en mayo de 1977, en el cruce de la avenidas Crovara y General Paz, cuando tenía 19 años, y trasladada a Virrey Cevallos, donde estuvo cautiva en condiciones de aislamiento.

Desde allí, los represores la entregaron a personal de la Armada, que la condujeron a la ESMA, donde permaneció como prisionera hasta 1979.

La autora del libro "Putas y Guerrilleras" -un trabajo que coescribió con la periodista Olga Wornat y que describe los abusos que los represores cometieron contra las prisioneras en los centros de detención- recordó que en medio de las sesiones de tortura, sus captores le preguntaban "con cuántos hombres te acostaste y cuántos abortos te hiciste".

"Considero que por la desnudez a la que me sometieron durante la tortura, la observación a la que me sometieron, y los cometarios que hicieron sobre mi vida sexual, fui víctima de abuso y violencia sexual. Y por eso pedí que se acuse a Espina por este delito", apuntó.

El Centro Clandestino de Detención "Virrey Cevallos" funcionó, al menos, entre el 22 de febrero de 1977 y el 26 de marzo de 1978, en el predio ubicado en la manzana de las calles Virrey Cevallos, México, Chile y Presidente Luis Sáenz Peña.

En primer término operó bajo la órbita de la Jefatura II de Inteligencia, que dependía del Departamento Interior de la Fuerza Aérea Argentina.

En julio de 1977, el lugar pasó a depender del Servicio de Inteligencia de la Fuerza Aérea cuyo jefe era Espina, quien "era parte de los hilos conductores a través de los que descendían las órdenes ilegales", se consignó en la elevación a juicio de esta causa que formuló el fiscal federal Pablo Ouviña.

Fuente:Telam

25 de noviembre de 2021

Se conocerá mañana el veredicto del juicio de lesa humanidad de la causa Virrey Cevallos II.

 

Se conocerá mañana el veredicto del juicio de lesa humanidad de la causa Virrey Cevallos II

El Tribunal Oral Federal (TOF) número 2 de la Ciudad de Buenos Aires dará a conocer mañana el veredicto en el juicio de lesa humanidad que se sigue por la causa Virrey Cevallos II

El Tribunal Oral Federal (TOF) número 2 de la Ciudad de Buenos Aires dará a conocer mañana el veredicto en el juicio de lesa humanidad que se sigue por la causa Virrey Cevallos II, un centro de detención clandestino de la Fuerza Aérea que funcionó en el barrio porteño de Monserrat durante la última dictadura cívico militar.

Este proceso oral y público tiene como único imputado al exvicecomodoro Jorge Alberto Espina, quien está acusado como autor de los crímenes de privación ilegítima de la libertad y aplicación de tormentos a diez víctimas, una de las cuales padeció "abuso deshonesto" por parte del exmilitar, según consideró el Ministerio Público fiscal en su acusación.

El fiscal general Pablo Ouviña y el auxiliar fiscal Santiago Ghiglione solicitaron el pasado 29 de octubre que se imponga la pena de 25 años de reclusión a Espina, quien al momento de los hechos se desempeñaba como jefe de inteligencia de la Fuerza Aérea.

"Se encuentra acreditado que, en el periodo en que funcionó Virrey Cevallos, Espina fue jefe de la División C del Departamento Interior [de la Jefatura II de Inteligencia de la Fuerza Aérea] y de la División A a partir de la creación del Servicio de Inteligencia de la Fuerza Aérea (SIFA)", consideró Ouviña.

"Mientras estuvieron a cargo de Espina, tanto la División C del Departamento Interior, como la División A del SIFA, tuvieron como función la de reunir información vinculada con las organizaciones identificadas como subversivas y que iba a ser utilizada para combatirlas", precisó el fiscal general.

En ese sentido, el funcionario judicial agregó que también fue probado en el debate que "las personas que operaban Virrey Cevallos pertenecían a las divisiones a cargo de Espina".

También se ratificó en el alegato de la Fiscalía que "el efectivo control que Espina tenía sobre sus subordinados, conducen a establecer la certeza de que su liderazgo se caracterizaba por un riguroso control de las personas a su cargo".

En el trascurso de la audiencias se enumeraron los delitos perpetrados en perjuicio de Carlos Daniel Gurbanov, Juan Crisoto Alcaraz, José Oscar Osuna, Osvaldo Antolín, Miriam Lewin, Osvaldo Gabriel Lanzillotti, Osvaldo Antonio López, Vilma Gladys Aoad y los hermanos Jorge y Alejandro Lorenzo.

Por su parte, la titular de la Defensoría del Público, Miriam Lewin, reconoció en el debate a Espina como el hombre que comandó el grupo de tareas que la secuestró y mantuvo en cautiverio durante dos meses, al declarar en este juicio de lesa humanidad.

Lewin solicitó además, a través de su abogado Pablo Llonto, que el exmilitar sea acusado por "delitos sexuales", en función de los abusos padecidos durante el tiempo que permaneció detenida de forma ilegal en ese centro clandestino.

"Fue muy impresionante ver a Espina a pesar de que lo vi por Zoom. Cuando declaré en el Juzgado de (Daniel) Rafecas no lo conocí porque me mostraron una foto de uniforme. Pero esta vez no tuve dudas. Lo recuerdo como alguien de unos 40 años, que llevaba siempre el pelo engominado e iba bien vestido. Era el jefe del grupo de tareas que me secuestró", señaló Lewin a Télam luego de su brindar su testimonio.

Fuente:Noticias

1 de noviembre de 2021

El pedido de condena para el ex vicecomodoro de la Fuerza Área Jorge Alberto Espina.

 

Por delitos de lesa humanidad en el centro clandestino de detención Virrey Cevallos

El pedido de condena para el ex vicecomodoro de la Fuerza Área Jorge Alberto Espina

El fiscal general Pablo Ouviña y el auxiliar fiscal Santiago Ghiglione solicitaron que se imponga la pena de 25 años de reclusión al ex vicecomodoro de la Fuerza Área Jorge Alberto Espina, a quien acusaron como autor mediato de los delitos de privación ilegítima de la libertad y aplicación de tormentos de diez víctimas, y de abuso deshonesto en perjuicio de una de ellas, cometidos durante la dictadura en el centro clandestino de detención Virrey Cevallos, en el barrio porteño de Monserrat.

El pedido de condena fue realizado ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal 2 de CABA, en el marco del denominado juicio "Virrey Cevallos II". El centro clandestino que llevaba ese nombre también era una base militar de inteligencia de la fuerza aérea, sostuvo la fiscalía. Casi todos los casos de víctimas que pasaron por allí “están vinculados de alguna manera con la sospecha de haber intervenido en algún atentado en contra de la Fuerza Aérea".

Luego de un relato pormenorizado de los hechos que afectaron a cada víctima, del análisis de la organización de la Fuerza Aérea para intervenir en el plan criminal desplegado durante el terrorismo de Estado y de la labor del acusado como jefe de las áreas de inteligencia de la fuerza, Ouviña acusó a Espina por los siguientes hechos: privación ilegal de la libertad doblemente agravada, con violencia y amenazas, reiterado en diez oportunidades; e imposición de tormentos, reiterado en 21 oportunidades.

El juicio se reanudará el 12 de noviembre a las 9.30 con el alegato de la defensa del acusado.

Fuente:Pagina12


24 de octubre de 2021

Virrey Cevallos II: la fiscalía abordó la inserción de la Fuerza Aérea en la represión ilegal y desarrolló los primeros casos en la etapa final del juicio.

 


Alegato del fiscal general Pablo Ouviña y el auxiliar fiscal Santiago Ghiglione

Virrey Cevallos II: la fiscalía abordó la inserción de la Fuerza Aérea en la represión ilegal y desarrolló los primeros casos en la etapa final del juicio

23.10.2021

En el segundo juicio que aborda crímenes de lesa humanidad en el centro clandestino que funcionó en el barrio de Monserrat, la fiscalía -que continuará con su exposición la semana próxima- describió las tareas de inteligencia de aquella fuerza armada y las pruebas que comprometen al acusado Jorge Espina como autor mediato de los crímenes contra diez víctimas.

El fiscal general Pablo Ouviña y el auxiliar fiscal Santiago Ghiglione comenzaron ayer el alegato en el juicio oral que se le sigue al exvicecomodoro Jorge Luis Espina, acusado como autor mediato de los crímenes que sufrieron diez víctimas en el centro clandestino de detención (CCD) Virrey Cevallos, que funcionó entre 1977 y 1978 en el barrio porteño de Monserrat.

La fiscalía inició su alegato tras la exposición del abogado querellante Pablo Llonto -quien representa a dos sobrevivientes y a la familia de un desaparecido-, quien solicitó ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°2 porteño la imposición de una pena de 25 años de prisión para el acusado al cabo de una intervención de dos horas.

Ouviña y Ghiglione expusieron luego durante dos horas más y se espera que culminen el próximo viernes 29.

El alegato del Ministerio Público Fiscal se centró hoy en el plan criminal desarrollado por las fuerzas armadas durante la época del terrorismo de Estado y específicamente en el rol que le cupo a la Fuerza Aérea. Con la cita de documentos secretos y testimonios, la fiscalía hizo hincapié en el trabajo de inteligencia llevado a cabo por esa fuerza armada y en el desarrollo y control de centros clandestinos de detención que funcionaron bajo su dominio. Luego, los representantes del MPF expusieron las pruebas de los casos de seis de las diez víctimas que forman parte del objeto del debate, hasta que el tribunal dispuso el cuarto intermedio de una semana.

La Fuerza Aérea en el plan criminal

Ouviña recordó que a lo largo de las sentencias de juicios por crímenes de lesa humanidad se ha acreditado "la centralidad que tuvo la actividad de inteligencia" en el plan represivo. Comparó las "acciones militares tradicionales", en las que "puede resultar sencillo distinguir entre la producción de inteligencia y la acción militar en sí misma", y las desplegadas durante la dictadura, en las que "el accionar de inteligencia es, a la vez, el modo de producir información y el método de aniquilación del enemigo".

Subrayó que "los organismos de inteligencia se valieron del uso sistemático de la tortura" y que "este uso se enmarcó en una práctica más amplia": la desaparición forzada de personas.

"El accionar de inteligencia es, a la vez, el modo de producir información y el método de aniquilación del enemigo" empleado durante el terrorismo de Estado, sostuvo Ouviña.

Repasó la división en zonas, subzonas y áreas en las que fue dividido el territorio nacional para el despliegue de las fuerzas represivas y que dentro de la Zona I -que abarcaba la ciudad y la provincia de Buenos Aires y La Pampa- la subzona 1.6 fue asignada a la Fuerza Aérea; comprendía los distritos de Morón, Merlo y Moreno. Estaba bajo el Comando de Agrupaciones Marco Interno (CAMI), que creó a su vez la denominada Fuerza de Tareas 100, de la cual dependían cuatro grupos de tareas (GT): GT 10, 11, 12 y 13. Cada uno de ellos respondía a las agrupaciones "Morón", "El Palomar", "Mariano Moreno" y Grupo 1 de Vigilancia Aérea (GIVA). Juntas, integraban la plana mayor de la Fuerza de Tareas 100.

El fiscal Ouviña puso de relieve que la jefatura de la plana mayor de esa fuerza de tareas estuvo a cargo del acusado Espina con posterioridad a los hechos investigados en esta causa.

Recordó que en la zona de la capital federal, la Agrupación Buenos Aires de la Fuerza Aérea conformó el Grupo de Tareas 46, cuyo territorio de intervención era el comprendido entre el aeroparque metropolitano Jorge Newbery y el Edificio Cóndor, sede de la jefatura de la fuerza. La denominación "46" no era casual, sostuvo Ouviña, pues coincidía con la jurisdicción de la Comisaría 46 de la Policía Federal, con la cual estaba vinculada para las acciones ilegales.

Ouviña precisó que en todas las zonas donde hubo dominio territorial de la Fuerza Aérea había edificios o predios que le pertenecían. "Más allá de la ventaja táctica que podía otorgarle la presencia de esas bases en el territorio, lo que, más bien, parece reflejar esta peculiar asignación es un interés de la fuerza por mantener bajo su control las operaciones que se realizaban en los territorios aledaños a las bases o edificios de la fuerza", subrayó.

La inteligencia

Luego se refirió a la inserción de la Fuerza Aérea en el sistema de inteligencia del plan represivo, que fue a través de la Jefatura II de Inteligencia, dependiente del Estado Mayor General, en la que revistó Espina al momento de los hechos. En ese ámbito, reseñó el fiscal, se crearon cinco "regionales de inteligencia" y el Servicio de Inteligencia de la Fuerza Aérea (SIFA). "El objetivo fue dotarla de los recursos necesarios para desarrollar las actividades de inteligencia que exigía la participación de la Fuerza Aérea en la denominada lucha contra la subversión", indicó.

Añadió que aquella organización fue acompañada de los diferentes centros clandestinos de detención en el ámbito territorial de influencia de esa fuerza y se enfocó en el investigado en este caso, que lleva el nombre de la calle en la que estaba situado: Virrey Cevallos 628 al 636. Está acreditado que funcionó al menos entre febrero de 1977 y marzo de 1978.

Antes de reseñar las pruebas de los casos de las víctimas, Ouviña destacó que fue documentada la intervención de la Fuerza Aérea en el lugar: entre otros elementos, se encuentran incorporados los contratos de alquiler a nombre del agente civil de inteligencia de esa fuerza, José Antonio Nogueira, quien se desempeñó en ese servicio entre 1952 y 1989.

El fiscal subrayó que "los organismos de inteligencia se valieron del uso sistemático de la tortura" y "este uso se enmarcó en una práctica más amplia": la desaparición forzada de personas.

El centro clandestino de detención

"Un primer aspecto que debe ser resaltado y permitirá entender la lógica de funcionamiento del centro clandestino de detención y del grupo que lo operaba, está relacionado con el motivo por el cual las víctimas fueron llevadas a Cevallos", dijo el fiscal. Casi todos los casos “están vinculados de alguna manera con la sospecha de haber intervenido en algún atentado en contra de la Fuerza Aérea", precisó.

En ese sentido, sostuvo que "estas operaciones estuvieron más vinculadas a la contrainteligencia o a acciones de represalia, que a un trabajo de desarticulación de una organización identificada como subversiva".

Describió que en el inmueble funcionaba "un sistema de guardias que se ocupaban de la custodia del lugar y de los detenidos", que "rotaban con frecuencia y estaban integradas con, al menos, dos personas". Sostuvo que quienes cumplían esta función “permanecían en la sala de guardia ubicada en el frente y tenían organizado un sistema de rondas para ir a constatar la situación en las celdas, llevar comida a los detenidos o conducirlos al baño".

El fiscal explicó que "se conformaban también grupos operativos, que eran quienes participaban de los procedimientos de secuestros y se ocupaban de trasladar a los detenidos a Cevallos" y que "parte del grupo operativo era quien luego practicaba los interrogatorios bajo tormentos".

Puso de relieve que "Cevallos era una base operativa de inteligencia, no sólo un centro clandestino de detención" y que "por ello, quienes integraban esos grupos, también permanecían allí planificando los operativos, procesando la información obtenida y compartiendo la custodia de las víctimas".

Agregó que las guardias y los operativos de secuestro estaban compuestos por personas de entre 20 y 25 años, que lucían como "un joven cualquiera de aquella época con el objeto de mimetizarse y no llamar la atención", aunque los testimonios demostraron que había otras personas "por encima de los guardias", que eran quienes daban las órdenes, vestían de manera "más formal" y participaban en los secuestros y tenían contacto con los prisioneros.

Seis de diez casos

El auxiliar fiscal Ghiglione luego comenzó a desarrollar los casos de las diez víctimas del juicio:

  • Carlos Daniel Gurbanov, de 25 años al momento de los hechos, fue secuestrado de su domicilio en Pueyrredón al 300 el 22 de febrero de 1977 a la medianoche. Un grupo de personas que se autodenominó como policías federales se presentó en el departamento y adujo que se trataba de un operativo antidrogas. Como la víctima no se encontraba, los secuestradores decidieron esperarlo. Cuando llegó, se abalanzaron sobre él, lo interrogaron y le informaron que lo llevarían al Departamento de Policía. Sin embargo, fue conducido a Virrey Cevallos. "A partir de ese momento y durante al menos una semana Gurbanov fue brutalmente interrogado y sometido a torturas mediante golpes y pasajes de corriente eléctrica, todos los días, de manera sistemática", señaló el auxiliar fiscal.

    "Permaneció inmovilizado durante todo su cautiverio en Virrey Cevallos. Su tobillo, sujeto a una cadena tipo grillete, estuvo unido a un hierro colocado en el vértice inferior del recinto. Pero además de limitar su capacidad de movimiento, también tenía restringida la visión ya que tuvo los ojos vendados o tabicados en todo momento", describió el representante del MPF. Añadió que un mes después, el 22 de marzo de 1977, le indicaron que se bañara y afeitara, ya que alguien iba a ir a verlo. Relató que un hombre que se hacía llamar el “Coronel”, luego de una serie de indicaciones y amenazas, le devolvió sus anteojos, los documentos y algunos papeles de los que se habían llevado de su casa el día del secuestro. Durante la noche, Gurbanov fue transportado hasta la intersección de las avenidas Corrientes y Medrano, desde donde caminó a su domicilio y se reencontró con su familia. Nueve días más siguió bajo el control de la Fuerza Aérea ya que, en al menos dos oportunidades, llamaron por teléfono a su domicilio para corroborar que permanecía allí, reseñó el auxiliar fiscal, y puntualizó que la víctima luego decidió exiliarse varios años.

    "Cevallos era una base operativa de inteligencia, no sólo un centro clandestino de detención (...) Por ello, quienes integraban esos grupos, también permanecían allí planificando los operativos, procesando la información obtenida y compartiendo la custodia de las víctimas".

  • Juan Crisoto Alcaraz tenía 36 años en 1977. Vivía en Villa Palito, San Justo. A fines de febrero un grupo de personas irrumpió en su domicilio y se lo llevó por la fuerza. Fue conducido a Virrey Cevallos, donde estuvo al menos hasta el 31 de marzo de ese año, cuando recuperó la libertad. "Fue torturado mediante la aplicación de picana eléctrica y golpeado fuertemente por sus captores", relató el Ghiglione, pues -dijo- "lo acusaban de haber participado en el asesinato de dos personas". La víctima falleció en 2013 y nunca pudo prestar una declaración judicial, pero su caso fue reconstruido con la prueba de otros testigos, entre ellos el sobreviviente José Oscar Osuna, quien declaró en el juicio que pudo dialogar con Alcaraz durante el cautiverio.

  • Osuna tenía 29 años de edad y vivía en un departamento de Solís al 1500. El 27 de febrero, alrededor de las 23.00, un grupo de hombres vestidos de combate y fuertemente armados ingresó al lugar dirigidos por una persona que se hacía llamar "el coronel". Osuna y su suegro -quien pidió acompañarlos- fueron llevados al Departamento de Policía, señaló el auxiliar fiscal. Su suegro fue liberado por los mismos captores, quienes -ante las preguntas del hombre sobre los motivos de la detención- le ordenaron que se retirara. En tanto, Osuna fue alojado en el subsuelo del edificio durante tres días y luego llevado a Virrey Cevallos.

    "Osuna fue bajado en numerosas oportunidades hasta la sala de torturas, lugar en donde fue interrogado y torturado mediante la aplicación de golpes. Las preguntas de sus captores giraban alrededor del armado de artefactos explosivos, y específicamente si había armado algún tipo de bomba, o si había participado en algún atentado", narró el auxiliar fiscal. Añadió que "en una oportunidad fue llevado por uno de sus captores a quien apodaban 'el sapo' hasta el segundo piso del edificio. En ese lugar, luego de obligarlo a desnudarse y meterse dentro de un ataúd, lo amenazaron con tirarlo al río". Además de las condiciones inhumanas de detención diarias que contextualizaron aquellos episodios, en una oportunidad le hicieron creer que estaban torturando a sus padres, explicó el representante del MPF. Agregó que Osuna recuperó la libertad el 31 de marzo, cuando lo subieron a un automóvil y lo depositaron en la zona del Puente Saavedra.

  • Osvaldo Antolín tenía 18 años al momento de los hechos y estaba terminando sus estudios secundarios en el Colegio Mariano Acosta. A raíz del secuestro de algunos de sus compañeros, se había ido a vivir a General Alvear, Mendoza, de donde su familia paterna era oriunda. Allí, reseñó la fiscalía, fue secuestrado el 28 de abril de 1977. Se estima que fue trasladado a la Dirección de Informaciones (D-2) de la Policía mendocina, donde padeció torturas durante un mes, y luego fue drogado y traslado en estado de inconsciencia a Virrey Cevallos, en Buenos Aires. En este lugar padeció las mismas condiciones inhumanas -entre otras cosas, le encadenaron un pie a un caño y eso no le permitía apoyarlo en el suelo- que el resto de las víctimas y fue torturado. En base a las pruebas, Ghiglione señaló que el 8 de julio de 1977 la víctima fue drogada -le dijeron que le colocarían una inyección porque lo veían débil- y liberada en estado de inconsciencia en el banco de una plaza del barrio de Flores. Poco tiempo después se exilió.

    Años después, al ver el informe televisivo elaborado por la periodista Miriam Lewin -también víctima en este juicio- para el programa Punto Doc sobre el CCD Virrey Cevallos, pudo reconocer por las imágenes que había estado en ese lugar.

    "En una oportunidad fue llevado por uno de sus captores a quien apodaban 'el sapo' hasta el segundo piso del edificio. En ese lugar, luego de obligarlo a desnudarse y meterse dentro de un ataúd, lo amenazaron con tirarlo al río".

  • Lewin tenía 19 años al momento de los hechos. Finalizó la escuela secundaria y estudió periodismo y ciencias económicas en la Universidad de Buenos Aires, y se incorporó a militar en la Juventud Universitaria Peronista (JUP), reseñó el fiscal Ouviña. Explicó que el 5 de abril de 1977 un explosivo detonó en el Edificio Cóndor y se desató una intensa búsqueda para dar con Patricia Palazuelos -sindicada como autora del hecho-, amiga de Lewin e hija de un oficial superior de la Fuerza Aérea.

    El 17 de mayo de 1977 Lewin fue secuestrada en una parada de colectivos en el cruce de las avenidas Del Trabajo y General Paz. Su detección fue posible por tareas de inteligencia sobre las comunicaciones de un teléfono público que había utilizado en esa zona. El grupo de ocho agentes de inteligencia de la Fuerza Aérea que la secuestró, la llevó a dos lugares que hasta hoy no fueron identificados. En el primero de ellos, en el marco de un interrogatorio -con torturas con picana, asfixia y simulacros de fusilamiento- sobre el paradero de su amiga Patricia, sucedieron los hechos de abuso sexual por los que la fiscalía y la querella ampliaron la acusación contra el acusado Espina.

    En la madrugada de 18 de mayo la ingresaron en el CCD Virrey Cevallos, donde permaneció durante diez meses. "En ese lugar fue sometida a golpes, cachetadas, tirones de pelo. Desde ese lugar también debió escuchar los gritos de quienes iban siendo torturados. Durante esos más de diez meses, Lewin usó siempre la misma ropa; perdió aproximadamente 10 kilos. Solamente podía bañarse cada quince días y, al menos en una ocasión, tuvo que hacer sus necesidades en la celda por falta de respuesta de quienes la tenían bajo su guarda. Además, era obligada a seguir llamando al pie telefónico de la organización para posibilitar la captura de otras personas, y a comunicarse con su familia, para evitar que denunciaran su desaparición forzada", resumió Ouviña.

    El 27 de marzo de 1978, Lewin fue trasladada a la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), donde fue obligada a realizar trabajo esclavo. El 10 de enero de 1979 fue autorizada a salir "bajo una suerte de libertad vigilada con la obligación de seguir trabajando para el plan político del almirante (Eduardo) Massera", puntualizó el fiscal. Recién en abril de 1981 la víctima recuperó definitivamente su libertad cuando le otorgaron el pasaporte y se fue a vivir a Estados Unidos.

  • Osvaldo Gabriel Lanzillotti tenía 25 años al momento en que se produjeron los hechos. Era el contacto responsable de Lewin en la JUP y estaba casado con Adela Candela, quien fue secuestrada junto a su hija de ocho meses el 24 de enero de 1977 en Haedo. Lanzillotti logró escapar de ese procedimiento. La niña fue devuelta a una tía una semana después.

    Entre el 25 y el 30 de mayo, Lanzillotti fue interceptado en una estación de servicio ubicada en las avenidas Juan B. Justo y General Paz durante un procedimiento llevado a cabo por el personal de inteligencia de la Fuerza Aérea. Fue llevado al CCD Virrey Cevallos herido de bala en la zona abdominal. Allí fue sometido a un interrogatorio bajo tormentos y horas después trasladado a la ESMA, donde en una zona conocida como "enfermería" procuraron estabilizar su salud. Bajo el dominio de la Fuerza Aérea, Lanzilloti luego fue trasladado a una casona ubicada en la Brigada Aérea de El Palomar. Fue visto por última vez con vida en septiembre de 1977 en el CCD Comisaría de Castelar, que dependía de la misma fuerza armada.

  • Fuente:Fiscales.gob.ar


2 de octubre de 2021

Miriam Lewin reconoció a su captor y lo acusó por delitos sexuales en un juicio.

 01/10/2021  - LESA HUMANIDAD

Miriam Lewin reconoció a su captor y lo acusó por delitos sexuales en un juicio

La titular de la Defensoría del Público reconoció al ex vicecomodoro de la Fuerza Aérea Argentina, Jorge Espina, como el hombre que comandó el grupo de tareas que la secuestró y mantuvo en cautiverio durante dos meses.


La escritora y periodista prestó testimonio por medios electrónicos ante el Tribunal Oral Federal Número 2 de Capital Federal


La titular de la Defensoría del Público, Miriam Lewin, reconoció al ex vicecomodoro de la Fuerza Aérea Argentina, Jorge Espina, como el hombre que comandó el grupo de tareas que la secuestró y mantuvo en cautiverio durante dos meses, al declarar en el juicio de lesa humanidad que se sigue por los delitos cometidos en el centro clandestino de detención ilegal conocido como “Virrey Cevallos”.

Lewin solicitó además, a través de su abogado Pablo Llonto, que el ex militar sea acusado por “delitos sexuales”, en función de los abusos padecidos durante el tiempo que permaneció detenida de forma ilegal en ese centro clandestino.

"Fue muy impresionante ver a Espina a pesar de que lo vi por Zoom. Cuando declaré en el Juzgado de (Daniel) Rafecas no lo conocí porque me mostraron una foto de uniforme. Pero esta vez no tuve dudas. Lo recuerdo como alguien de unos 40 años, que llevaba siempre el pelo engominado e iba bien vestido. Era el jefe del grupo de tareas que me secuestró”, señaló Lewin en declaraciones a Télam.

La escritora y periodista prestó testimonio por medios electrónicos ante el Tribunal Oral Federal Número 2 de Capital Federal, en el debate de esta causa que tiene a Espina como acusado.

En este proceso oral y público se analizan los delitos de privación ilegal de la libertad agravada por mediar violencia o amenazas, reiterada en perjuicio de diez víctimas, que estuvieron cautivas en el Centro Clandestino que funcionó en Virrey Cevallos 632, en el barrio porteño de Monserrat bajo la órbita del aparato de inteligencia de la Fuerza Aérea.

Lewin afirmó que Espina se diferenciaba del resto de los integrantes del grupo de tareas, que eran “gente muy joven y que se vestían como estudiantes para infiltrarse” entre los militantes que estaban “combatiendo”, según le confiaron.

"Fue muy impresionante ver a Espina a pesar de que lo vi por Zoom. Cuando declaré en el Juzgado de (Daniel) Rafecas no lo conocí porque me mostraron una foto de uniforme. Pero esta vez no tuve dudas. Lo recuerdo como alguien de unos 40 años, que llevaba siempre el pelo engominado e iba bien vestido. Era el jefe del grupo de tareas que me secuestró”



La testigo fue secuestrada en mayo de 1977, en el cruce de la avenidas Crovara y General Paz, -cuando tenía 19 años- y trasladada a Virrey Cevallos, donde estuvo cautiva en condiciones de aislamiento.

Desde allí, los represores la entregaron a personal de la Armada, que la condujeron a la ESMA, donde permaneció como prisionera hasta 1979.

El Centro Clandestino de Detención “Virrey Cevallos” funcionó, al menos, entre el 22 de febrero de 1977 y el 26 de marzo de 1978, en el predio ubicado en la manzana de las calles Virrey Cevallos, México, Chile y Presidente Luis Sáenz Peña.



La autora del libro “Putas y Guerrilleras -un trabajo que coescribió con la periodista Olga Wornat y que describe los abusos que los represores cometieron contra las prisioneras en los centros de detención- recordó que en medio de las sesiones de tortura, sus captores le preguntaban “con cuántos hombres te acostaste y cuántos abortos te hiciste”.

“Considero que por la desnudez a la que me sometieron durante la tortura, la observación a la que me sometieron, y los cometarios que hicieron sobre mi vida sexual, fui víctima de abuso y violencia sexual. Y por eso pedí que se acuse a Espina por este delito”, apuntó.

El Centro Clandestino de Detención “Virrey Cevallos” funcionó, al menos, entre el 22 de febrero de 1977 y el 26 de marzo de 1978, en el predio ubicado en la manzana de las calles Virrey Cevallos, México, Chile y Presidente Luis Sáenz Peña.

En primer término operó bajo la órbita de la Jefatura II de Inteligencia, que dependía del Departamento Interior de la Fuerza Aérea Argentina.

En julio de 1977, el lugar pasó a depender del Servicio de Inteligencia de la Fuerza Aérea cuyo jefe era Espina, quien “era parte de los hilos conductores a través de los que descendían las órdenes ilegales”, según se consignó en la elevación a juicio de esta causa que formuló el fiscal federal Pablo Ouviña.

Fuente:Telam

25 de septiembre de 2021

Juicio contra represor del centro clandestino "Virrey Cevallos".

 

Juicio contra represor del centro clandestino "Virrey Cevallos"

Se trata del ex vicecomodoro de la Fuerza Aérea Jorge Espina, quien está acusado por los delitos de privación ilegal de la libertad y aplicación de tormentos contra diez víctimas. Es el segundo tramo de la investigación por los hechos cometidos en el centro clandestino que funcionó en el barrio porteño de Montserrat.

Por Valeria Jasper

El pasado 17 de septiembre, el Tribunal Oral Federal N° 2 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, integrado por Rodrigo Giménez Uriburu, Jorge Gorini y Javier Ríos, dio inició al debate oral y público contra el ex vicecomodoro de la Fuerza Aérea, Jorge Espina, por crímenes de lesa humanidad cometidos contra diez víctimas que estuvieron detenidas en el Centro Clandestino de Detención “Virrey Cevallos”, que funcionó entre 1977 y 1978, en la calle Virrey Cevallos 628/ 630/636 de la Ciudad de Buenos Aires, bajo la órbita de la Jefatura II de Inteligencia de la Fuera Aérea Argentina.

Jorge Espina está acusado de los delitos de privación ilegal de la libertad -agravada por mediar violencia o amenazas- reiterada en diez ocasiones que concurren realmente entre sí, de los cuales tres casos se encuentran agravados por durar más de un mes, en concurso ideal con el delito de imposición de tormentos en ocho ocasiones que concurren en forma real entre sí, según informó la fiscalía.

Las víctimas son Carlos Daniel Gurbanov, Juan Crisoto Alcaráz, José Oscar Osuna, Osvaldo Antolín, Miriam Liliana Lewin, Osvaldo Antonio López, Vilma Gladys Aoad, Osvaldo Gabriel Lanzilloti, Jorge Augusto Lorenzo y Alejandro Andrés Lorenzo.

El Ministerio Público Fiscal detalló, en su requerimiento de elevación a juicio, que el vicecomodoro Espina “era parte de los hilos conductores a través de los que descendían las ordenes ilegales”, en su rol de jefe del Servicio de Inteligencia de la Fuerza Aérea. La acusación sostuvo que “tuvo un rol en la cadena de mandos a través de la cual se transmitieron las órdenes que culminaron con la comisión de los hechos investigados”.

Cabe señalar que el acusado estuvo prófugo cuatro años y fue capturado mese antes del inicio del primer juicio, ocurrido en 2018. En dicho proceso fueron condenados los represores Jorge Omar Graffigna, ex jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea, a 15 años de prisión y Jorge Luis Monteverde a 13 años.

Fuente:LaIzquierdaDiario

24 de septiembre de 2021

Crímenes en el exCentro Clandestino de detención Virrey Cevallos: avanza el juicio.

 

Este viernes habrá importantes testimonios

Crímenes en el exCentro Clandestino de detención Virrey Cevallos: avanza el juicio

El vicecomodoro retirado de la Fuerza Aérea Jorge Espina, que estuvo prófugo, llega al juicio acusado de ser el autor mediato en el secuestro y las torturas sufridas por diez personas que fueron encerradas y sometidas allí a tratos crueles, inhumanos y degradantes.

Por Ailin Bullentini

Virrey Cevallos es hoy un espacio para la memoria.

Con el testimonio de Alejandro Lorenzo y el de la hija de Juan Alcaraz, dos hombres que fueron secuestrados y torturados en el centro clandestino Virrey Cevallos durante la última dictadura cívico militar eclesiástica, continuará este viernes el juicio de lesa humanidad contra el vicecomodoro retirado de la Fuerza Aérea Jorge Espina en los tribunales de la Ciudad de Buenos Aires. Se trata del primer debate oral que enfrenta Espina, que no pudo participar del primero que se llevó a cabo por los hechos de ese centro que funcionó en el barrio porteño de Montserrat ya que para entonces estaba prófugo.

Espina comenzó su carrera en la Fuerza Aérea en 1954 y la culminó con su retiro en 2003. Durante el período bajo análisis en el juicio por los crímenes de Virrey Cevallos, se desempeñó como jefe de las divisiones “C”, primero, y “A”, después, del Departamento de Interior de la Jefatura II de Inteligencia del Estado Mayor general de la Fuerza Aérea. El centro clandestino funcionó bajo la órbita de esa Jefatura y de ese departamento.

Estuvo prófugo durante cuatro años y fue capturado dos meses antes de que comenzara el primer juicio por las violaciones a los derechos humanos que tuvieron como escenario la casa de dos pisos que funcionó en Virrey Cevallos al 600, en territorio porteño. Quedó fuera de aquel debate, un proceso que finalmente debe enfrentar desde el viernes pasado. Luego de que el Tribunal Oral Federal número 2 de la Ciudad de Buenos Aires diera por comenzado el juicio de lesa humanidad en su contra y que el requerimiento de elevación a juicio elaborado por la Fiscalía fuera leído, se negó a declarar.

Espina llega al juicio acusado de autor mediato en el secuestro y las torturas sufridas por diez personas que fueron encerradas y sometidas allí a tratos crueles, inhumanos y degradantes. Dos de ellas, los hermanos Alejando y Jorge Lorenzo, se incorporaron a la causa en este debate. Alejandro será uno de los que declare mañana, junto a la hija de Alcaraz, que falleció hace un tiempo. Las partes prevén un juicio corto, con no más de veinte testigos.

Según postula la acusación de la Fiscalía, por los cargos jerárquicos que ocupó en la estructura burocrática de la Inteligencia de la Fuerza Aérea, “tuvo un rol en la cadena de mandos a través de la cual se transmitieron las órdenes que culminaron con la comisión de los hechos investigados”.

Y allí, planteó el Ministerio Público Fiscal, en la “burocracia”, es donde descansa la razón de su responsabilidad “mediata”, es decir no directa. A la luz del plan sistemático de exterminio desplegado durante la última dictadura, la “naturaleza del dominio” es que “nada escape del cálculo, que ninguna pieza ponga en riesgo el plan trazado que, por otra parte, todos conocen”. Según el razonamiento fiscal, la lejanía entre el autor y la víctima del delito “se compensa con el dominio organizativo, el cual a su vez aumenta en correlato con el ascenso en la escala jerárquica del aparato”: “Todo aquel que tuvo autonomía para transmitir las órdenes ilegales (y lo hizo), se convierta en autor mediato como consecuencia de haber empleado sus atribuciones para ordenar la ejecución de acciones punibles”, se lee en los argumentos de la acusación pública.

En los legajos de por lo menos tres responsables directos de secuestros y torturas --Jorge Luis y Enrique Monteverde y Félix Morilla-- fueron firmados por Espina en los años en los que tuvieron lugar los crímenes juzgados.

El abogado querellante Pablo Llonto --representa a algunes sobrevivientes--, opinó en la misma línea en su requerimiento de elevación a juicio, en donde sostuvo que Espina desarrolló “una activa y extensa trayectoria en el área de Inteligencia, clave en el accionar represivo y de terrorismo de estado que se gestó desde las cúpulas de las Fuerzas Armadas y que se fue ’perfeccionado’ y convirtiendo en accionar del horror por parte de los oficiales de inteligencia, que, como Espina, hacían sus respectivos aportes en los centros clandestinos donde operaban y en las acciones operativas que comandaban, en algunos casos, desde sus escritorios”.

Los hermanos Monteverde fueron juzgados en 2018 junto a quien fue Jefe del Estado mayor de la Aérea, Omar Rubens Graffigna, en el primer juicio por delitos de lesa humanidad cometidos en Virrey Cevallos, un debate del que Espina quedó afuera además de una veintena de civiles y militares retirados señalados por sobrevivientes. Rubens Graffigna fue condenado a 15 años de prisión y Jorge Luis a 13. Enrique fue absuelto, razón por la que la querella apeló el fallo. Hace algunos meses, la Cámara de Casación habilitó la crítica y encomendó al TOF 2 que emitiera un nuevo veredicto. Sin embargo, el resultado fue una nueva absolución. 

Fuente:Pagina12

17 de septiembre de 2021

Empieza el segundo juicio por el centro clandestino Virrey Cevallos.

 

Empieza el segundo juicio por el centro clandestino Virrey Cevallos


El viernes 17 de septiembre a las 9:30 comenzará a ser juzgado Jorge Alberto Espina, comodoro retirado de la Fuerza Aérea, por delitos de lesa humanidad cometidos a 10 víctimas.

El juicio estará a cargo del Tribunal Oral Federal N° 2 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, integrado por Rodrigo Giménez Uriburu, Jorge Gorini y Javier Ríos. La audiencia será transmitida y podrá verse acá.

Virrey Cevallos

Espina será juzgado por crímenes de lesa humanidad cometidos en 1977 en el centro clandestino de detención Virrey Cevallos, que funcionó en la calle Virrey Cevallos 628/ 630/636 de la Ciudad de Buenos Aires, bajo la órbita de la Jefatura 2 de Inteligencia de la Fuera Aérea Argentina.

Jorge Espina, quien a la época de los hechos era vicecomodoro de la Fuerza Aérea, está acusado como autor mediato de los delitos de privación ilegal de la libertad -agravada por mediar violencia o amenazas- reiterada en diez ocasiones que concurren realmente entre sí, de los cuales tres casos se encuentran agravados por durar más de un mes, en concurso ideal con el delito de imposición de tormentos en ocho ocasiones que concurren en forma real entre sí, según informó la fiscalía.

Fuente:LaImposible