ISRAEL TOMO CONTROL DE VARIOS EJES ESTRATEGICOS DE LA FRANJA, EN EL SEGUNDO DIA DE INCURSION
Tras la operación por tierra, las víctimas alcanzan la cifra de 47, entre ellas, 22 civiles.Imagen: AFP
Al cabo del segundo día de operaciones terrestres de Israel sobre la Franja de Gaza, ésta quedó dividida en dos, tras ser ocupadas posiciones palestinas estratégicas en la zona del conflicto. El norte y el sur del enclave palestino terminaron incomunicados entre sí. Desde el inicio de la operación militar, hace nueve días, el número de las víctimas fatales palestinas alcanzaba los 512 muertos, entre ellos 87 niños. Pero el balance de víctimas fatales podría ser mayor. “Hay un cierto número de muertos y heridos en las calles que no hemos podido evacuar”, advirtió el doctor Muawiya Hasenein, jefe de los servicios de emergencia de Gaza.
Los tanques israelíes tomaron ayer el control de varios ejes estratégicos de la Franja, apoyados por bombardeos de la artillería y de la aviación, adentrándose en profundidad en el territorio sitiado. Por el momento se han señalado combates a la altura de Jabaliya y Zeitun, al norte y al este de la ciudad de Gaza, respectivamente. Un alto responsable militar israelí dijo que no hay combates cuerpo a cuerpo, y que “lo esencial de la resistencia es en forma de disparos de obuses de mortero”. “Es posible que tengamos que mantener durante un tiempo el control de ciertos sectores desde los que se lanzan cohetes, pero el objetivo no es reocupar la Franja de Gaza”, añadió el responsable, que pidió el anonimato.
Mientras tanto, pese a la ofensiva terrestre, los grupos armados palestinos dispararon al menos 32 cohetes y obuses de mortero desde el sábado a la noche contra Israel. “El enemigo no ha logrado alcanzar sus objetivos. La resistencia, con los pocos medios que dispone, nos sorprende a todos por su capacidad de combate”, declaró un cuadro político de Hamas, Mushir al Masri. “Llegado el momento, el enemigo anunciará su fracaso y la resistencia proclamará la victoria”, agregó. La organización islamista convocó a una reunión de urgencia a las otras facciones palestinas.
De acuerdo con informaciones provistas por fuentes de Tel Aviv, desde el inicio de la operación terrestre un soldado israelí murió y al menos 31 resultaron heridos. Sin embargo, Hamas refutó estas cifras, elevando el número de bajas enemigas a cinco. Del lado palestino, las víctimas alcanzan la cifra de 47, entre las cuales se cuentan 22 civiles; entre ellos figuran una madre con sus cuatro hijos, muertos cuando el auto en el que viajaban cerca de la ciudad de Gaza fue impactado por un obús disparado por un tanque israelí.
Además, el ala militar de Hamas sostuvo que capturó a dos soldados israelíes, según informes difundidos por medios vinculados con la televisión y la radio del movimiento islámico. No obstante, en rueda de prensa, un portavoz militar israelí desmintió estas informaciones, al tiempo que advirtió que Hamas lleva a cabo una campaña de “guerra psicológica”, en la cual pueden ser difundidos falsos informes sobre captura de soldados israelíes con el único propósito de desmoralizar a las tropas e infundir el miedo entre la población.
Sobre el terreno, decenas de familias huían de las zonas de combate hacia el sur en coches y camiones, a medida que se acercaban los tanques israelíes. La ya de por sí precaria situación humanitaria en Gaza, donde viven 1 millón y medio de palestinos, no ha hecho más que degradarse. La electricidad estuvo cortada ayer en la mayoría de las localidades y la falta de combustible es casi total. En la ciudad, sobrevolada por los aviones militares israelíes, los comercios y administraciones permanecieron cerrados durante toda la jornada de ayer. Las calles estaban prácticamente vacías, exceptuando las colas de espera ante las panaderías, en previsión de un asedio prolongado. “Temblamos como nuestros niños”, confiesa Yehia Anis Husein, del barrio de Zeitun. “Antes de esta ofensiva, era el bloqueo lo que nos mataba. Ahora esto es ya insoportable”, agrega.
Al tiempo que el Programa Mundial de Alimentos (PMA) coordinado por la ONU denunció que la situación alimentaria en la Franja es “espantosa”, el principal hospital de Gaza llevaba más de 48 horas sin suministro eléctrico y no cuenta con medicamentos ni personal para hacer frente a casi ninguna emergencia compleja. Hasta ayer, Israel mantenía cerrados todos los pasos fronterizos con la Franja, impidiendo el ingreso de alimentos y medicinas, entre otros suministros. De acuerdo con sus portavoces del ejército y debido a la operación terrestre, las fuerzas armadas se habían quedado sin capacidad operativa de administrar los pasos fronterizos. De todas maneras, Anne Sophie Bonefeld, responsable de la Cruz Roja en Jerusalén, adelantó a este diario que varios equipos médicos pertenecientes a su organización habían recibido la luz verde para entrar hoy mismo en la Franja y así reforzar las casi inexistentes condiciones operativas de sus hospitales. “Tenemos a decenas de cirujanos listos para dar apoyo en los hospitales de la Franja”, informó la trabajadora humanitaria.
(Fuente:Pagina12).
OPINION
Egipto, maniatado por la corrupción
Por Robert Fisk *
Hubo un día en que nos preocupaban “las masas árabes”, los millones de árabes “ordinarios” de las calles de El Cairo, Kuwait, Ammán, Beirut, y su reacción a los constantes baños de sangre en Medio Oriente. ¿Podría Anwar Sadat controlar la furia de su pueblo? Ahora, con tres décadas de gobierno a cargo de Hosni Mubarak (o La Vache Qui Rit, como todavía se le llama en la capital egipcia), ¿puede Mubarak controlar la furia de su pueblo? La respuesta es: por supuesto. Los egipcios, lo mismo que los kuwaitíes y los jordanos, podrán gritar en las calles de sus capitales, pero después serán acallados con la ayuda de decenas de miles de policías secretos y milicianos gubernamentales que sirven a príncipes, reyes y otros ancianos gobernantes del mundo árabe.
Los egipcios exigen que Mubarak abra la frontera con Gaza, en el puesto de control de Rafah; que rompa relaciones diplomáticas con Israel, e incluso que envíe armas a Hamas. Existe una suerte de perversa belleza al escuchar la respuesta del gobierno egipcio: ¿por qué no se quejan por los tres pasos fronterizos con Gaza que los israelíes se niegan a abrir? Y de todos modos, el puesto de Rafah está políticamente controlado por el cuarteto que inventó la Hoja de Ruta y que incluyen a Gran Bretaña y Estados Unidos. ¿Por qué culpar a Mubarak?
Admitir que Egipto no puede abrir su frontera soberana sin permiso de Washington habla de la impotencia de los bandidos que gobiernan Medio Oriente por nosotros. Se puede abrir el cruce de Rafah o romper relaciones con Israel al costo de que los cimientos económicos de Egipto se derrumben. Cualquier líder árabe que tomara tal medida se encontraría sin apoyo económico y militar de Occidente.
Sin subvenciones, Egipto está en bancarrota. Claro que es un arma de doble filo. Como individuos, los líderes árabes ya no tienen gestos emocionales hacia nadie. Cuando Sadat salió de Jerusalén diciendo: “Estoy harto de estos enanos”, en referencia a otros líderes árabes, pagó el precio con su propia sangre en El Cairo, cuando uno de sus propios soldados lo llamó “faraón” antes de dispararle y matarlo.
La verdadera desgracia de Egipto, sin embargo, no es su respuesta a la matanza en Gaza: es la corrupción en la que se ha incrustado a la sociedad egipcia, donde la idea de servicios de salud, educación y seguridad genuina para la gente común simplemente ha dejado de existir. Es una tierra donde el principal deber de la policía es proteger al régimen, donde los manifestantes son golpeados por las fuerzas de seguridad, donde mujeres jóvenes opuestas al régimen infinito de Mubarak –quien, como en un califato, seguramente dejará el poder en manos de su hijo Gamal– son sexualmente agredidas por agentes vestidos de civil, y donde los prisioneros en el complejo Tora-Tora son obligados por los guardias a violarse sexualmente unos a otros.
En Egipto se ha desarrollado una especie de fachada religiosa en la cual el significado del Islam ha sido borrado por su propia representación física. Los “servidores” públicos y funcionarios egipcios a menudo son escrupulosos en el seguimiento de sus costumbres religiosas, aunque toleran y participan en elecciones fraudulentas, violaciones a la ley y torturas en la prisión.
Un joven médico estadounidense me relató recientemente cómo, en un hospital capitalino, los ocupados doctores egipcios impidieron el acceso a los pacientes del exterior simplemente bloqueando la entrada principal con pilas de sillas de plástico. En noviembre, el periódico egipcio Al-Masry al-Youm informó que los médicos abandonaron a los pacientes para asistir a los rezos del Ramadán.
Y con todo esto, los egipcios tienen que vivir bajo la diaria amenaza de su propia y desvencijada infraestructura. Alaa Aswani escribió de manera elocuente en el periódico capitalino Al Dastour que los “mártires” del régimen superaban en número a todos los muertos en las guerras contra Israel, contando entre los primeros a todos los fallecidos en accidentes ferroviarios, hundimientos de transbordadores, derrumbe de edificios, cáncer y otras enfermedades causadas por los pesticidas. Aswani llama a todos ellos “víctimas de la corrupción y el abuso de poder”.
Abrir el paso de Rafah para los palestinos heridos, o enviar a trabajadores médicos palestinos de regreso a esa prisión que es Gaza una vez que han dejado a los sangrantes sobrevivientes de los ataques aéreos israelíes en territorio egipcio, no cambiará la realidad que viven sus propios habitantes.
Sayed Hassan Nasralá, el secretario general de Hezbolá exiliado en Líbano, se sintió con la facultad de llamar a los egipcios a “levantarse por millones” para abrir la frontera con Gaza, pero no lo harán. Ahmed Aboul Gheit, el frágil ministro del Exterior egipcio, no puede más que regañar a los líderes de Hezbolá acusándolos de intentar provocar “una anarquía similar a la que han creado en su propio país”. Pero él está bien protegido, al igual que Mubarak.
En muchos sentidos, la aflicción de los egipcios es tan oscura como la de los palestinos. Es impotencia a la luz del sufrimiento de Gaza, como un símbolo de su propia enfermedad política.
* De The Independent de Gran Bretaña.
Egipto, maniatado por la corrupción
Por Robert Fisk *Hubo un día en que nos preocupaban “las masas árabes”, los millones de árabes “ordinarios” de las calles de El Cairo, Kuwait, Ammán, Beirut, y su reacción a los constantes baños de sangre en Medio Oriente. ¿Podría Anwar Sadat controlar la furia de su pueblo? Ahora, con tres décadas de gobierno a cargo de Hosni Mubarak (o La Vache Qui Rit, como todavía se le llama en la capital egipcia), ¿puede Mubarak controlar la furia de su pueblo? La respuesta es: por supuesto. Los egipcios, lo mismo que los kuwaitíes y los jordanos, podrán gritar en las calles de sus capitales, pero después serán acallados con la ayuda de decenas de miles de policías secretos y milicianos gubernamentales que sirven a príncipes, reyes y otros ancianos gobernantes del mundo árabe.
Los egipcios exigen que Mubarak abra la frontera con Gaza, en el puesto de control de Rafah; que rompa relaciones diplomáticas con Israel, e incluso que envíe armas a Hamas. Existe una suerte de perversa belleza al escuchar la respuesta del gobierno egipcio: ¿por qué no se quejan por los tres pasos fronterizos con Gaza que los israelíes se niegan a abrir? Y de todos modos, el puesto de Rafah está políticamente controlado por el cuarteto que inventó la Hoja de Ruta y que incluyen a Gran Bretaña y Estados Unidos. ¿Por qué culpar a Mubarak?
Admitir que Egipto no puede abrir su frontera soberana sin permiso de Washington habla de la impotencia de los bandidos que gobiernan Medio Oriente por nosotros. Se puede abrir el cruce de Rafah o romper relaciones con Israel al costo de que los cimientos económicos de Egipto se derrumben. Cualquier líder árabe que tomara tal medida se encontraría sin apoyo económico y militar de Occidente.
Sin subvenciones, Egipto está en bancarrota. Claro que es un arma de doble filo. Como individuos, los líderes árabes ya no tienen gestos emocionales hacia nadie. Cuando Sadat salió de Jerusalén diciendo: “Estoy harto de estos enanos”, en referencia a otros líderes árabes, pagó el precio con su propia sangre en El Cairo, cuando uno de sus propios soldados lo llamó “faraón” antes de dispararle y matarlo.
La verdadera desgracia de Egipto, sin embargo, no es su respuesta a la matanza en Gaza: es la corrupción en la que se ha incrustado a la sociedad egipcia, donde la idea de servicios de salud, educación y seguridad genuina para la gente común simplemente ha dejado de existir. Es una tierra donde el principal deber de la policía es proteger al régimen, donde los manifestantes son golpeados por las fuerzas de seguridad, donde mujeres jóvenes opuestas al régimen infinito de Mubarak –quien, como en un califato, seguramente dejará el poder en manos de su hijo Gamal– son sexualmente agredidas por agentes vestidos de civil, y donde los prisioneros en el complejo Tora-Tora son obligados por los guardias a violarse sexualmente unos a otros.
En Egipto se ha desarrollado una especie de fachada religiosa en la cual el significado del Islam ha sido borrado por su propia representación física. Los “servidores” públicos y funcionarios egipcios a menudo son escrupulosos en el seguimiento de sus costumbres religiosas, aunque toleran y participan en elecciones fraudulentas, violaciones a la ley y torturas en la prisión.
Un joven médico estadounidense me relató recientemente cómo, en un hospital capitalino, los ocupados doctores egipcios impidieron el acceso a los pacientes del exterior simplemente bloqueando la entrada principal con pilas de sillas de plástico. En noviembre, el periódico egipcio Al-Masry al-Youm informó que los médicos abandonaron a los pacientes para asistir a los rezos del Ramadán.
Y con todo esto, los egipcios tienen que vivir bajo la diaria amenaza de su propia y desvencijada infraestructura. Alaa Aswani escribió de manera elocuente en el periódico capitalino Al Dastour que los “mártires” del régimen superaban en número a todos los muertos en las guerras contra Israel, contando entre los primeros a todos los fallecidos en accidentes ferroviarios, hundimientos de transbordadores, derrumbe de edificios, cáncer y otras enfermedades causadas por los pesticidas. Aswani llama a todos ellos “víctimas de la corrupción y el abuso de poder”.
Abrir el paso de Rafah para los palestinos heridos, o enviar a trabajadores médicos palestinos de regreso a esa prisión que es Gaza una vez que han dejado a los sangrantes sobrevivientes de los ataques aéreos israelíes en territorio egipcio, no cambiará la realidad que viven sus propios habitantes.
Sayed Hassan Nasralá, el secretario general de Hezbolá exiliado en Líbano, se sintió con la facultad de llamar a los egipcios a “levantarse por millones” para abrir la frontera con Gaza, pero no lo harán. Ahmed Aboul Gheit, el frágil ministro del Exterior egipcio, no puede más que regañar a los líderes de Hezbolá acusándolos de intentar provocar “una anarquía similar a la que han creado en su propio país”. Pero él está bien protegido, al igual que Mubarak.
En muchos sentidos, la aflicción de los egipcios es tan oscura como la de los palestinos. Es impotencia a la luz del sufrimiento de Gaza, como un símbolo de su propia enfermedad política.
* De The Independent de Gran Bretaña.
(Fuente:Pagina12).
Condena de Argentina
Un comunicado emitido ayer por la Cancillería argentina en que condenó “la incursión terrestre efectuada por Israel en la Franja de Gaza” generó un contrapunto con el embajador israelí, Daniel Gazit. A pesar de que en el comunicado el Ministerio de Relaciones Exteriores expresaba también su “reprueba el lanzamiento de misiles por parte de grupos palestinos contra territorio israelí”, Gazit afirmó que “falta la condena a los ataques de Hamas a la población civil israelí”, así como dijo haber pedido que le den “la oportunidad” de poder expresar su posición. Ante las declaraciones del diplomático, la cartera conducida por Jorge Taiana replicó el mensaje y reafirmó que “frente al dramático agravamiento de la situación en Medio Oriente que tuvo lugar en el día de hoy (por ayer), el Gobierno argentino condena la incursión terrestre efectuada por Israel en la Franja de Gaza así como el uso desproporcionado de la fuerza por parte de ese país” y la acción de los milicianos palestinos. También planteó que “la Argentina insta a Israel a que se retire” de la región dominada por la organización islamista Hamas, y aludió como “principal preocupación” del país a la “situación humanitaria” en el área de conflicto. Gazit respondió que “la ayuda humanitaria sigue entrando” a la Franja y garantizó que “Israel siempre se preocupó por ello. Entramos en zona de guerra (con la ayuda humanitaria), lo único que ante esta situación hay muchos centros donde no podemos o se nos hace difícil llegar”.
(Fuente:Pagina12).
Un comunicado emitido ayer por la Cancillería argentina en que condenó “la incursión terrestre efectuada por Israel en la Franja de Gaza” generó un contrapunto con el embajador israelí, Daniel Gazit. A pesar de que en el comunicado el Ministerio de Relaciones Exteriores expresaba también su “reprueba el lanzamiento de misiles por parte de grupos palestinos contra territorio israelí”, Gazit afirmó que “falta la condena a los ataques de Hamas a la población civil israelí”, así como dijo haber pedido que le den “la oportunidad” de poder expresar su posición. Ante las declaraciones del diplomático, la cartera conducida por Jorge Taiana replicó el mensaje y reafirmó que “frente al dramático agravamiento de la situación en Medio Oriente que tuvo lugar en el día de hoy (por ayer), el Gobierno argentino condena la incursión terrestre efectuada por Israel en la Franja de Gaza así como el uso desproporcionado de la fuerza por parte de ese país” y la acción de los milicianos palestinos. También planteó que “la Argentina insta a Israel a que se retire” de la región dominada por la organización islamista Hamas, y aludió como “principal preocupación” del país a la “situación humanitaria” en el área de conflicto. Gazit respondió que “la ayuda humanitaria sigue entrando” a la Franja y garantizó que “Israel siempre se preocupó por ello. Entramos en zona de guerra (con la ayuda humanitaria), lo único que ante esta situación hay muchos centros donde no podemos o se nos hace difícil llegar”.
(Fuente:Pagina12).
EHUD BARAK, MINISTRO DE DEFENSA ISRAELI
Por Sergio Rotbart
Desde Tel Aviv
Al culminar la primera jornada de la ofensiva terrestre desplegada por el ejército israelí en Gaza, disminuyeron aunque no cesaron los lanzamientos de cohetes desde el enclave palestino sitiado hacia ciudades ubicadas al sur de Israel. Los voceros militares aseguran que es posible asestarle un duro golpe al brazo armado de Hamas sin que los poblados israelíes al alcance de los proyectiles sufran ataques tan masivos como los ocurridos en 2006 en el norte del país, durante la guerra del Líbano. Además, por el momento no se han cumplido las predicciones sobre una posible reacción de Hezbolá, o de grupos palestinos que actúan bajo su tutela, con el objeto de dispersar la fuerza de Israel mediante la apertura de un segundo frente, en el límite norte.
El ministro de Defensa, Ehud Barak, dijo que la fase terrestre del operativo militar “no será corta ni sencilla”, y estará acompañada de “desafíos, dificultades y víctimas”. El gobierno de Ehud Olmert decretó el reclutamiento de miles de reservistas (el número no se ha dado a conocer), que se suman a los 9200 que ya están en el frente, destinados a participar en una eventual tercera fase de la ofensiva. Hasta ahora, cada avance de tropas y blindados está precedido de grandes y abundantes columnas de humo y fuego producidas por ataques aéreos y de artillería, en algunos casos reforzados también por la marina. La aviación israelí también lanzó por los aires de la ciudad de Gaza pancartas en las que se pide a los habitantes de ciertos barrios que abandonen sus casas.
Pese a la descomunal superioridad militar y a la “limpieza” del terreno que ella provoca, los oficiales israelíes saben que las bajas en sus filas pueden ser causadas por cargas explosivas ocultas, atentados suicidas, francotiradores, misiles antitanques y secuestros de soldados. Se estima que Hamas prefiere concentrar a sus hombres en las zonas urbanas, donde le resultaría más fácil sorprender al enemigo. Seguramente sus milicianos demostrarán una disposición a combatir muy superior a la escasa resistencia que caracterizó a los hombres de Al Fatah cuando el ejército israelí reconquistó Cisjordania en 2002. Claro que, aun así, ello no basta para revertir una relación de fuerzas tan desigual.
Desde el punto de vista israelí, las condiciones internacionales son ideales para profundizar el uso de la fuerza militar que consiga la capitulación de Hamas, es decir un cese de fuego de acuerdo con las exigencias de Tel Aviv. La presidencia de la Unión Europea (UE) justificó, en un gesto sin precedentes, la “iniciativa defensiva” que Israel lleva a cabo en Gaza (ver página 4). Y el Consejo de Seguridad de la ONU postergó el debate sobre la guerra de Gaza programado para hoy.
De acuerdo con los medios locales, la dirigencia israelí quiere conseguir una tregua de largo plazo que comprenda el control de los pasos fronterizos con la finalidad de evitar el contrabando de armamento al interior de la Franja de Gaza desde Egipto. Pero se opone a la apertura del cierre hermético del territorio palestino y del bloqueo contra su población. El gobierno norteamericano apoya la demanda de Israel y está dispuesto a ayudar a las autoridades egipcias en el refuerzo del control sobre el límite (en la ciudad de Rafah). Pero El Cairo no acepta la apertura del paso de Rafah sin que antes la Autoridad Palestina (AP) recupere el dominio absoluto de ese sitio fronterizo. Junto con Egipto, Arabia Saudita es el país árabe que más le teme a la consolidación del gobierno de Hamas en Gaza, dado que tal posibilidad implicaría el refuerzo de la influencia de su peor enemigo en la región: Irán. Por eso sus respectivos gobiernos, con la intención de evitar el avance de la posición siria favorable a los islamistas de Gaza, se niegan a la realización de una cumbre árabe destinada a tratar la guerra de Gaza.
Las autoridades israelíes ven con beneplácito la manera en que la AP trata a Hamas en Cisjordania. La manifestación de seguidores del movimiento religioso que se realizó el pasado fin de semana en Hebrón fue dispersada violentamente por los aparatos de seguridad que responden a Mahmud Abbas. Según el analista Zvi Barel, “este dirigente palestino aparece como la figura menos relevante en la actual guerra”. Barel explica: “En lugar de que Abbas sea el máximo representante palestino que gestiona las negociaciones con Israel sobre el final de los ataques, se convirtió en el jefe de una facción palestina, el presidente en el exilio, que sólo puede proclamar discursos piadosos”. En cambio, cuando culmine la actual ronda de violencia, en Gaza ya no dominará una “organización terrorista”, sino un gobierno que posee un status capaz de imponer las condiciones de cualquier iniciativa diplomática que Israel aspire a promover en la zona. El observador concluye: “Ya ahora, el conflicto profundo entre Siria y Egipto-Arabia Saudita es una creación de Hamas, exactamente de la misma manera que Hezbolá logró enfrentar a Siria con Arabia Saudita. E Irán pasó a ser un factor importante en la división en torno de Gaza exactamente de igual modo a como lo es en el Líbano”.
(Fuente:Pagina12).
Por Sergio Rotbart
Desde Tel Aviv
Al culminar la primera jornada de la ofensiva terrestre desplegada por el ejército israelí en Gaza, disminuyeron aunque no cesaron los lanzamientos de cohetes desde el enclave palestino sitiado hacia ciudades ubicadas al sur de Israel. Los voceros militares aseguran que es posible asestarle un duro golpe al brazo armado de Hamas sin que los poblados israelíes al alcance de los proyectiles sufran ataques tan masivos como los ocurridos en 2006 en el norte del país, durante la guerra del Líbano. Además, por el momento no se han cumplido las predicciones sobre una posible reacción de Hezbolá, o de grupos palestinos que actúan bajo su tutela, con el objeto de dispersar la fuerza de Israel mediante la apertura de un segundo frente, en el límite norte.
El ministro de Defensa, Ehud Barak, dijo que la fase terrestre del operativo militar “no será corta ni sencilla”, y estará acompañada de “desafíos, dificultades y víctimas”. El gobierno de Ehud Olmert decretó el reclutamiento de miles de reservistas (el número no se ha dado a conocer), que se suman a los 9200 que ya están en el frente, destinados a participar en una eventual tercera fase de la ofensiva. Hasta ahora, cada avance de tropas y blindados está precedido de grandes y abundantes columnas de humo y fuego producidas por ataques aéreos y de artillería, en algunos casos reforzados también por la marina. La aviación israelí también lanzó por los aires de la ciudad de Gaza pancartas en las que se pide a los habitantes de ciertos barrios que abandonen sus casas.
Pese a la descomunal superioridad militar y a la “limpieza” del terreno que ella provoca, los oficiales israelíes saben que las bajas en sus filas pueden ser causadas por cargas explosivas ocultas, atentados suicidas, francotiradores, misiles antitanques y secuestros de soldados. Se estima que Hamas prefiere concentrar a sus hombres en las zonas urbanas, donde le resultaría más fácil sorprender al enemigo. Seguramente sus milicianos demostrarán una disposición a combatir muy superior a la escasa resistencia que caracterizó a los hombres de Al Fatah cuando el ejército israelí reconquistó Cisjordania en 2002. Claro que, aun así, ello no basta para revertir una relación de fuerzas tan desigual.
Desde el punto de vista israelí, las condiciones internacionales son ideales para profundizar el uso de la fuerza militar que consiga la capitulación de Hamas, es decir un cese de fuego de acuerdo con las exigencias de Tel Aviv. La presidencia de la Unión Europea (UE) justificó, en un gesto sin precedentes, la “iniciativa defensiva” que Israel lleva a cabo en Gaza (ver página 4). Y el Consejo de Seguridad de la ONU postergó el debate sobre la guerra de Gaza programado para hoy.
De acuerdo con los medios locales, la dirigencia israelí quiere conseguir una tregua de largo plazo que comprenda el control de los pasos fronterizos con la finalidad de evitar el contrabando de armamento al interior de la Franja de Gaza desde Egipto. Pero se opone a la apertura del cierre hermético del territorio palestino y del bloqueo contra su población. El gobierno norteamericano apoya la demanda de Israel y está dispuesto a ayudar a las autoridades egipcias en el refuerzo del control sobre el límite (en la ciudad de Rafah). Pero El Cairo no acepta la apertura del paso de Rafah sin que antes la Autoridad Palestina (AP) recupere el dominio absoluto de ese sitio fronterizo. Junto con Egipto, Arabia Saudita es el país árabe que más le teme a la consolidación del gobierno de Hamas en Gaza, dado que tal posibilidad implicaría el refuerzo de la influencia de su peor enemigo en la región: Irán. Por eso sus respectivos gobiernos, con la intención de evitar el avance de la posición siria favorable a los islamistas de Gaza, se niegan a la realización de una cumbre árabe destinada a tratar la guerra de Gaza.
Las autoridades israelíes ven con beneplácito la manera en que la AP trata a Hamas en Cisjordania. La manifestación de seguidores del movimiento religioso que se realizó el pasado fin de semana en Hebrón fue dispersada violentamente por los aparatos de seguridad que responden a Mahmud Abbas. Según el analista Zvi Barel, “este dirigente palestino aparece como la figura menos relevante en la actual guerra”. Barel explica: “En lugar de que Abbas sea el máximo representante palestino que gestiona las negociaciones con Israel sobre el final de los ataques, se convirtió en el jefe de una facción palestina, el presidente en el exilio, que sólo puede proclamar discursos piadosos”. En cambio, cuando culmine la actual ronda de violencia, en Gaza ya no dominará una “organización terrorista”, sino un gobierno que posee un status capaz de imponer las condiciones de cualquier iniciativa diplomática que Israel aspire a promover en la zona. El observador concluye: “Ya ahora, el conflicto profundo entre Siria y Egipto-Arabia Saudita es una creación de Hamas, exactamente de la misma manera que Hezbolá logró enfrentar a Siria con Arabia Saudita. E Irán pasó a ser un factor importante en la división en torno de Gaza exactamente de igual modo a como lo es en el Líbano”.
(Fuente:Pagina12).
FRANCIA Y TURQUIA SON LOS MAS ACTIVOS EN LA BUSQUEDA DE UNA SALIDA AL CONFLICTO
Sarkozy viajará a Egipto, Israel, a Ramalá –para encontrarse con Abbas–, a Siria y al Líbano.Por Eduardo Febbro
Desde París
Un día antes de que el presidente francés viaje a Medio Oriente con el propósito de despejar el camino hacia una cada vez más imposible tregua en el conflicto israelí-palestino, la misión europea presidida por el ministro checo de Relaciones Exteriores viajó ayer rumbo a la región con antecedentes poco propicios para la coherencia. En su primera declaración a la cabeza de la presidencia semestral de la Unión Europea, los checos se despacharon con una de esas frases que sepultan meses y meses de esfuerzos y hacen presagiar lo peor. En contra de los textos adoptados por consenso por los 27 miembros de la UE –todos pidieron en París un “alto el fuego inmediato y permanente, a fin de permitir una acción humanitaria inmediata”–, un portavoz del primer ministro de la República Checa juzgó que la operación terrestre lanzada hace 9 días por Israel era “defensiva más que ofensiva”.
La frase provocó un terremoto en Europa y fue corregida luego por el jefe de la diplomacia checa, Karel Schwarzenberg, quien aclaró “que incluso el derecho innegable de un Estado a defenderse por sí mismo no autoriza acciones que afectan a los civiles de manera masiva”. El pronunciamiento checo crea, de facto, un precedente negativo para la misión europea, tanto más cuanto que a esta delegación, en la que también participa Francia con su canciller, Bernard Kouchner, se le agrega a la misión particular que emprende hoy mismo Nicolas Sarkozy. El presidente francés parte rumbo a Medio Oriente en un contexto mucho más enredado y dramático que el que existía hace tres días. La ofensiva terrestre activada en Gaza por Israel hipoteca en gran parte el éxito de la meta que se había fijado la presidencia francesa cuando anunció el viaje.
Con todo, pese a la guerra en plena erupción, Sarkozy mantuvo su desplazamiento. El jefe de Estado viajará a Egipto, Israel, a Ramalá –para encontrarse con el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas–, a Siria y al Líbano. La escalada de los últimos días torna hipotética la perspectiva de una tregua rápida y, por consiguiente, complica la tarea de Sarkozy, cuya primera intención era precisamente ésa: conseguir una tregua y luego, según la filosofía de la declaración de la UE adoptada en París, un “alto el fuego inmediato y permanente que permita una acción humanitaria inmediata”. Pero las últimas declaraciones de los dirigentes europeos no autorizan el optimismo. “No será fácil, no será corto”, dijo en Israel el ministro de Defensa, Ehud Barak.
La diplomacia francesa recalcaba ayer que, con todo, “la urgencia nos obliga a actuar”. Los interlocutores de Sarkozy en Medio Oriente son actores influyentes de la crisis: el presidente egipcio, Hosni Mubarak; el primer ministro israelí, Ehud Olmert; Mahmud Abbas; el presidente sirio, Bachar al Asad. Egipto ya obtuvo en el pasado una concesión mayor de parte del grupo radical palestino Hamas, es decir, la tregua de seis meses que se rompió hace una semana. Por su parte, Siria es –junto a Irán– uno de los apoyos más sólidos con que cuenta Hamas. Ayer, Sarkozy habló por teléfono con la canciller de Alemania, Angela Merkel; el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero; el jefe de gobierno israelí, Ehud Olmert; y el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan. Cabe resaltar que, ante la ausencia notable de acción en la región por parte de la administración norteamericana, Francia es –con Turquía– el país más activo en la búsqueda de una salida al conflicto israelí–palestino.
Nada parece estar a favor de la misión francesa. Siria nunca dio pruebas de estar dispuesta a hacer presión sobre Hamas, mientras que Irán está inmerso en una lógica confrontacional similar a la del mismo Hamas. En cuanto a Egipto, su postura es tanto más frágil hoy, ya que los islamistas acusan ahora a El Cairo de “complicado” con Israel. Así, los canales de diálogo se esbozan hoy bloqueados en una y otra parte. Las elecciones legislativas previstas en febrero en Israel y el denso antagonismo entre la Autoridad Palestina y Hamas no ofrecen perspectivas alentadoras. Según explicaban ayer medios diplomáticos franceses, “la cuestión central consiste en saber quién será el interlocutor palestino y cuáles son los objetivos israelíes”.
Hasta ahora, Israel presenta la ofensiva como una acción que apunta únicamente a disminuir la capacidad militar de Hamas; pero, sin embargo, todo apunta hacia otro objetivo que es, más bien, la eliminación política y militar de Hamas. Sarkozy reconoce que “la tarea es complicada”. París anhela de hecho reforzar a dos actores clave: Egipto y la Autoridad Palestina. El primero porque es un actor “moderado y razonable” y el segundo porque ha mantenido, pese a todo, una posición dialoguista y porque la guerra actual acrecienta la audiencia de Hamas en Cisjordania, cosa que París quiere limitar. Lo cierto es que hoy habrá en Medio Oriente un profuso ballet diplomático: está la misión europea, el mismo Sarkozy, el ex primer ministro británico Tony Blair, emisario del “Cuarteto” de mediadores para Medio Oriente (Estados Unidos, la ONU, Rusia y la Unión Europea) y también Alexandre Saltanov, el viceministro ruso de Relaciones Exteriores que viaja en calidad de “emisario de paz” del presidente ruso, Dimitri Medvedev.
(Fuente:Pagina12).
Desde París
Un día antes de que el presidente francés viaje a Medio Oriente con el propósito de despejar el camino hacia una cada vez más imposible tregua en el conflicto israelí-palestino, la misión europea presidida por el ministro checo de Relaciones Exteriores viajó ayer rumbo a la región con antecedentes poco propicios para la coherencia. En su primera declaración a la cabeza de la presidencia semestral de la Unión Europea, los checos se despacharon con una de esas frases que sepultan meses y meses de esfuerzos y hacen presagiar lo peor. En contra de los textos adoptados por consenso por los 27 miembros de la UE –todos pidieron en París un “alto el fuego inmediato y permanente, a fin de permitir una acción humanitaria inmediata”–, un portavoz del primer ministro de la República Checa juzgó que la operación terrestre lanzada hace 9 días por Israel era “defensiva más que ofensiva”.
La frase provocó un terremoto en Europa y fue corregida luego por el jefe de la diplomacia checa, Karel Schwarzenberg, quien aclaró “que incluso el derecho innegable de un Estado a defenderse por sí mismo no autoriza acciones que afectan a los civiles de manera masiva”. El pronunciamiento checo crea, de facto, un precedente negativo para la misión europea, tanto más cuanto que a esta delegación, en la que también participa Francia con su canciller, Bernard Kouchner, se le agrega a la misión particular que emprende hoy mismo Nicolas Sarkozy. El presidente francés parte rumbo a Medio Oriente en un contexto mucho más enredado y dramático que el que existía hace tres días. La ofensiva terrestre activada en Gaza por Israel hipoteca en gran parte el éxito de la meta que se había fijado la presidencia francesa cuando anunció el viaje.
Con todo, pese a la guerra en plena erupción, Sarkozy mantuvo su desplazamiento. El jefe de Estado viajará a Egipto, Israel, a Ramalá –para encontrarse con el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas–, a Siria y al Líbano. La escalada de los últimos días torna hipotética la perspectiva de una tregua rápida y, por consiguiente, complica la tarea de Sarkozy, cuya primera intención era precisamente ésa: conseguir una tregua y luego, según la filosofía de la declaración de la UE adoptada en París, un “alto el fuego inmediato y permanente que permita una acción humanitaria inmediata”. Pero las últimas declaraciones de los dirigentes europeos no autorizan el optimismo. “No será fácil, no será corto”, dijo en Israel el ministro de Defensa, Ehud Barak.
La diplomacia francesa recalcaba ayer que, con todo, “la urgencia nos obliga a actuar”. Los interlocutores de Sarkozy en Medio Oriente son actores influyentes de la crisis: el presidente egipcio, Hosni Mubarak; el primer ministro israelí, Ehud Olmert; Mahmud Abbas; el presidente sirio, Bachar al Asad. Egipto ya obtuvo en el pasado una concesión mayor de parte del grupo radical palestino Hamas, es decir, la tregua de seis meses que se rompió hace una semana. Por su parte, Siria es –junto a Irán– uno de los apoyos más sólidos con que cuenta Hamas. Ayer, Sarkozy habló por teléfono con la canciller de Alemania, Angela Merkel; el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero; el jefe de gobierno israelí, Ehud Olmert; y el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan. Cabe resaltar que, ante la ausencia notable de acción en la región por parte de la administración norteamericana, Francia es –con Turquía– el país más activo en la búsqueda de una salida al conflicto israelí–palestino.
Nada parece estar a favor de la misión francesa. Siria nunca dio pruebas de estar dispuesta a hacer presión sobre Hamas, mientras que Irán está inmerso en una lógica confrontacional similar a la del mismo Hamas. En cuanto a Egipto, su postura es tanto más frágil hoy, ya que los islamistas acusan ahora a El Cairo de “complicado” con Israel. Así, los canales de diálogo se esbozan hoy bloqueados en una y otra parte. Las elecciones legislativas previstas en febrero en Israel y el denso antagonismo entre la Autoridad Palestina y Hamas no ofrecen perspectivas alentadoras. Según explicaban ayer medios diplomáticos franceses, “la cuestión central consiste en saber quién será el interlocutor palestino y cuáles son los objetivos israelíes”.
Hasta ahora, Israel presenta la ofensiva como una acción que apunta únicamente a disminuir la capacidad militar de Hamas; pero, sin embargo, todo apunta hacia otro objetivo que es, más bien, la eliminación política y militar de Hamas. Sarkozy reconoce que “la tarea es complicada”. París anhela de hecho reforzar a dos actores clave: Egipto y la Autoridad Palestina. El primero porque es un actor “moderado y razonable” y el segundo porque ha mantenido, pese a todo, una posición dialoguista y porque la guerra actual acrecienta la audiencia de Hamas en Cisjordania, cosa que París quiere limitar. Lo cierto es que hoy habrá en Medio Oriente un profuso ballet diplomático: está la misión europea, el mismo Sarkozy, el ex primer ministro británico Tony Blair, emisario del “Cuarteto” de mediadores para Medio Oriente (Estados Unidos, la ONU, Rusia y la Unión Europea) y también Alexandre Saltanov, el viceministro ruso de Relaciones Exteriores que viaja en calidad de “emisario de paz” del presidente ruso, Dimitri Medvedev.
(Fuente:Pagina12).
LOS COHETES QASSAM PROVOCAN DAñOS EN SDEROT
Por Kim Sengupta *
La pequeña casa de Sderot alcanzada por un cohete a las 8.06 am está dañada, pero en absoluto destruida, con apenas un agujero en su techo. Diane Mosadi, la viuda de 74 años que vive aquí sola, pudo escapar sin problemas, siendo levemente herida. El resto de las casas de la cuadra sólo muestran signos de vidrios rotos y paredes dañadas.
El Qassam que impactó la casa de la señora Mosadi es uno de los 40 que fueron disparados desde Gaza luego de que el ejército israelí entrara en territorio palestino el sábado por la noche, dando inicio a la ofensiva terrestre, segunda fase del operativo bautizado “Plomo fundido”. Otros misiles, incluyendo algunos Grad de largo alcance, alcanzaron las ciudades de Netivot, Eshkol, Ashdod y Ashkelon, todos con resultados similares. La sorpresa fueron los impactos en la ciudad de Kiryat Malachi, al norte del desierto del Neguev, la cual no había sido alcanzada hasta ahora por los proyectiles de Hamas.
Al tiempo que estos poblados sufrían el impacto de los proyectiles, la verdadera destrucción tenía lugar en la cercana línea del horizonte, del otro lado de la frontera con la Franja, donde las tropas israelíes, acompañadas por la aviación, la Marina y los blindados atacaban desde todos los puntos a la ciudad de Gaza, en un operativo devastador. Desde esta ciudad se elevaban cortinas inmensas de humo, mientras la artillería la atacaba desde el aire, dejando oír el eco de las balas alrededor de las colinas vecinas, apenas disimulado por las descargas de los helicópteros que acompañaban el operativo desde el cielo.
En este despliegue, alrededor de 150 tanques y miles de tropas entraban en Gaza, comenzando sus ataques en la ciudad de Beit Lahiya y en el campo de refugiados de Jabaliya, luego de hacer base en Netzarim, antiguo poblado de colonos judíos en el área. Según informara el teniente general Gabi Ashkenazi en reunión de gabinete, al poco tiempo de adentrarse en la Franja ya había combates cuerpo a cuerpo.
En Sderot, los soldados Rimat Avigor y Ruth Paz esperan la orden de traslado hacia el sur, lo que implicaría, sin dudas, su participación en la invasión terrestre. “Vengo del norte y allí tuvimos muchos ataques con misiles durante la guerra del Líbano, así que ir allí ahora no debería ser muy diferente”, declara el soldado Avigor, de 19 años.
Por su parte, Yohan Abergil, un estudiante de 25 años que vive con sus padres en la casa que se encuentra justo en frente a la de la señora Mosadi, dañada por los cohetes, la señala y dice: “Es un milagro que la señora que vive allí no fuese gravemente herida. Hace ocho años que Hamas lanza misiles contra nosotros, contra todo el sur de Israel. Estoy muy contento de que finalmente hagamos algo al respecto. Esta es una guerra que tenemos que librar”.
* De The Independent de Gran Bretaña.
Por Kim Sengupta *
La pequeña casa de Sderot alcanzada por un cohete a las 8.06 am está dañada, pero en absoluto destruida, con apenas un agujero en su techo. Diane Mosadi, la viuda de 74 años que vive aquí sola, pudo escapar sin problemas, siendo levemente herida. El resto de las casas de la cuadra sólo muestran signos de vidrios rotos y paredes dañadas.
El Qassam que impactó la casa de la señora Mosadi es uno de los 40 que fueron disparados desde Gaza luego de que el ejército israelí entrara en territorio palestino el sábado por la noche, dando inicio a la ofensiva terrestre, segunda fase del operativo bautizado “Plomo fundido”. Otros misiles, incluyendo algunos Grad de largo alcance, alcanzaron las ciudades de Netivot, Eshkol, Ashdod y Ashkelon, todos con resultados similares. La sorpresa fueron los impactos en la ciudad de Kiryat Malachi, al norte del desierto del Neguev, la cual no había sido alcanzada hasta ahora por los proyectiles de Hamas.
Al tiempo que estos poblados sufrían el impacto de los proyectiles, la verdadera destrucción tenía lugar en la cercana línea del horizonte, del otro lado de la frontera con la Franja, donde las tropas israelíes, acompañadas por la aviación, la Marina y los blindados atacaban desde todos los puntos a la ciudad de Gaza, en un operativo devastador. Desde esta ciudad se elevaban cortinas inmensas de humo, mientras la artillería la atacaba desde el aire, dejando oír el eco de las balas alrededor de las colinas vecinas, apenas disimulado por las descargas de los helicópteros que acompañaban el operativo desde el cielo.
En este despliegue, alrededor de 150 tanques y miles de tropas entraban en Gaza, comenzando sus ataques en la ciudad de Beit Lahiya y en el campo de refugiados de Jabaliya, luego de hacer base en Netzarim, antiguo poblado de colonos judíos en el área. Según informara el teniente general Gabi Ashkenazi en reunión de gabinete, al poco tiempo de adentrarse en la Franja ya había combates cuerpo a cuerpo.
En Sderot, los soldados Rimat Avigor y Ruth Paz esperan la orden de traslado hacia el sur, lo que implicaría, sin dudas, su participación en la invasión terrestre. “Vengo del norte y allí tuvimos muchos ataques con misiles durante la guerra del Líbano, así que ir allí ahora no debería ser muy diferente”, declara el soldado Avigor, de 19 años.
Por su parte, Yohan Abergil, un estudiante de 25 años que vive con sus padres en la casa que se encuentra justo en frente a la de la señora Mosadi, dañada por los cohetes, la señala y dice: “Es un milagro que la señora que vive allí no fuese gravemente herida. Hace ocho años que Hamas lanza misiles contra nosotros, contra todo el sur de Israel. Estoy muy contento de que finalmente hagamos algo al respecto. Esta es una guerra que tenemos que librar”.
* De The Independent de Gran Bretaña.
(Fuente:Pagina12).
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