El sacerdote Pascual Netri, cura párroco de Máximo Paz, en las postrimerías de su vida, escribió documentales memorias sobre el pronunciamiento de Alcorta.
En una parte de las mismas, sentó las siguientes declaraciones: “Nosotros con mi hermano José, cura párroco de Alcorta, solíamos después de misa, reunir ante el atrio de la iglesia a los chacareros y les aconsejábamos que se rebelaran en contra de las injusticias que padecían por la acción nefasta de los ambiciosos terratenientes.
Naturalmente que en nuestra calidad de sacerdotes no podíamos ponernos al frente de un movimiento como el que se inició el 25 de junio de 1912 en Alcorta, y que repercutió luego en Bigand, Máximo Paz, Santa Teresa y tantas otras zonas agrarias del país.
Un día mi hermano José y yo resolvimos recomendarles a los chacareros más caracterizados, que solicitaran la presencia de mi hermano, el abogado Francisco Netri, para que los defendiera”. Tras otras consideraciones, el sacerdote escribió: “Consumada la rebelión campesina de 1912, con todas sus variadas alternativas, acusado de “maffioso”, me detiene la policía; me trasladan a la Jefatura de Policía de Rosario…” Más adelante agrega: “Mi hermano era en aquel tiempo uno de los abogados de la ciudad de Rosario que gozaba del mayor prestigio y al tomar la defensa de los agricultores fue calumniado; los explotadores de colonos pusieron en juego todas sus influencias para desprestigiarlo y desprestigiar también nuestro apellido. A los enemigos naturales y bastardos, se agregaron los propios gobiernos y cierta prensa del país.
“Recuerdo que un diario de la Capital Federal publicó un artículo, en el cual incitaba a los estudiantes a ahorcar al profesor Francisco Netri.
El gobierno le quitó las cátedras que desde hacía muchos años venía desempeñando; los mejores clientes de su estudio jurídico se fueron retirando, mientras el campo argentino tenía un solo clamor, materializar el centenar de telegramas que llegaban a su estudio, ya sea denunciando atropellos cometidos por las autoridades como reclamando su presencia en cada lugar.
“El doctor Netri se multiplicaba para poder atender a todos, abandonando su propia familia y sus intereses. Para hacer frente a los gastos que se le ocasionaba tuvo que vender un chalet que poseía”.El doctor Francisco Netri, acompañado por sus hermanos sacerdotes, recibió una delegación de colonos pertenecientes a distintos pueblos de la provincia de Santa Fe, juramentándose en ese instante defender hasta sus últimas consecuencias a los chacareros arrendatarios.
En sus memorias, el doctor Netri escribió: “Entiendo ilustrar el drama de la huelga rural, con las impresiones y recuerdos imborrables de episodios y de actitudes a que asistí y en la que tuve participación.
“Yo he sido y soy apasionado conductor y defensor de los agricultores y entusiasta director de huelga. Y bien, no me da vergüenza confesarlo: que lo que he visto y oído y sentido en todo este magno movimiento huelguístico, ha determinado en mí el convencimiento profundo de que es deber de todo hombre civil que a cualquier partido pertenezca, empeñarse en prevenir, en conjurar las huelgas agrarias”.
"Estos hombres de campo ya no luchan para si, sino por sus hogares y por sus hijos, para que tengan la seguridad de un futuro de la que ellos carecen. Estar a su lado en esta hora debería ser la posición de todo argentino".
Dr. Francisco Netri
El siglo transcurrido desde la Revolución de Mayo había modificado sustancialmente las estructuras heredadas de la Colonia y la generación del 88 una vez lograda la inserción de nuestra economía en la división internacional del trabajo de los finales del siglo XIX, disfrutaba de una opulencia similar a la de las clases dirigentes europeas, de la que se hallaban sistemáticamente excluidas las mayorías nacionales.
El "gobernar es poblar" se expresaba en la llegada de más de tres millones de inmigrantes dedicados en gran parte a la agricultura, que llevaron la frontera agrícola de 2.100.000 ha. en 1888 a 20.000.000 en 1912.
Pero esta gigantesca incorporación de mano de obra se realizó a través de leoninos contratos de arrendamientos quedando la propiedad en manos de la oligarquía terrateniente que la había recibido de quienes habían gobernado el país desde la independencia a la conquista del desierto, más allá de algunos intentos válidos pero insuficientes de colonización expresados en la enfiteusis de Rivadavia y en proyectos y leyes de los presidentes Sarmiento y Avellaneda.
Estos contratos, verdaderos rosarios de explotación, se fundaban en un desmesurado costo del arrendamiento, la obligación de comprar los insumos y herramientas a los arrendadores a precios exorbitantes y de venderles lo producido a valores muy inferiores de los que realmente poseían.
Por más que se trabajara de sol a sol, los esfuerzos no alcanzaban ni para dar un mínimo de dignidad a las familias que llegadas desde una Europa desangrada por interminables guerras, venían con la ilusión de construir un futuro próspero.
Una sucesión de malas cosechas, había dejado a los agricultores en una situación muy sensible pero fue la formidable cosecha de 1912 la que motivó el repentino salto de conciencia, al comprobarse que a pesar de ella, luego de pagar las ingentes deudas nada quedaba en los bolsillos de los chacareros.
Cuando la huelga estalló en la Sociedad Italiana de Alcorta el 25 de junio y rápidamente se propagó en toda la región paralizando a más de 100.000 agricultores, perseguía la modificación de los contratos de arrendamientos, hecho que luego de una larga lucha se consiguió y que el Dr. Francisco Netri pagó con su vida al caer ante las balas de la oligarquía asesina, pero en síllevaba el germen de solicitar un lugar en la sociedad que los había convocado y que ahora le cerraba las puertas al progreso y al desarrollo.
El resultado directo fue la fundación de la Federación Agraria Argentina que se constituyó en la herramienta de los pequeños y medianos productores con la cual lucharon para mejorar sus condiciones de vida y acceder a la propiedad de la tierra.
Y si bien el Grito de Alcorta no logró modificar de raíz la estructura agraria, creó las condiciones para que los gobiernos populares que a partir de 1916 llegaron al poder, cada dictadura militar produjo un nítido retroceso, permitieran una gradual democratización de la propiedad y el acceso de miles de agricultores a su porción de tierra que le dieron el paisaje a toda una región y fueron el motor del desarrollo y el progreso en el siglo XX de nuestro país
Pulperías, boliches, parroquias, sus precarias viviendas, fueron los clandestinos lugares de encuentros donde se empezaron a reunir, a juntarse para enfrentar juntos a los terratenientes.
La rebelión en 1912 conocida como el “grito de Alcorta”, según explica el historiador Plácido Grela, tuvo su origen en la distribución irracional y la fuerte explotación a la que estaban sometidos los campesinos. La estructura social del campesinado en el momento en que se desata la rebelión, estaba integrada por terratenientes, arrendatarios y subarrendatarios.
Placido Grela: El Político y el Gremialista
Desde joven se sintió políticamente unido a las ideas afines al socialismo, buscando ayudar a los más necesitados y comprendiendo que en ellos está la imagen real de un país. En las décadas del cuarenta y del cincuenta participó activamente, llegando a ocupar en 1961 una banca en el Concejo Municipal de Rosario, en representación del Partido del Trabajo y del Progreso. En el archivo del Concejo se hallan sus propuestas, sus ideas e intervenciones en defensa de la comunidad.
". . . Por eso en este 25 de Mayo nuestro partido pidió el tratamiento sobre tablas de un proyecto de resolución pidiendo a la Cámara de Diputados la sanción de una amplia ley de amnistía para que todos los hombres de nuestro país puedan actuar libremente, saliendo de las cárceles, para que termine la picana eléctrica, para que se terminen todas las torturas; para que termine el estado de sitio y el Plan Conintes. Por eso, señores concejales que han permanecido en este recinto, el Partido del Trabajo y el Progreso, al rendir homenaje a Mayo, levanta bien en alto la bandera de la independencia nacional, la bandera de la soberanía y se juramenta a seguir luchando hasta la última gota de sangre contra los invasores imperialistas que quieren someter a nuestro país, pero que no lo lograrán."
Pulperías, boliches, parroquias, sus precarias viviendas, fueron los clandestinos lugares de encuentros donde se empezaron a reunir, a juntarse para enfrentar juntos a los terratenientes.
La rebelión en 1912 conocida como el “grito de Alcorta”, según explica el historiador Plácido Grela, tuvo su origen en la distribución irracional y la fuerte explotación a la que estaban sometidos los campesinos. La estructura social del campesinado en el momento en que se desata la rebelión, estaba integrada por terratenientes, arrendatarios y subarrendatarios.
Placido Grela: El Político y el Gremialista
Desde joven se sintió políticamente unido a las ideas afines al socialismo, buscando ayudar a los más necesitados y comprendiendo que en ellos está la imagen real de un país. En las décadas del cuarenta y del cincuenta participó activamente, llegando a ocupar en 1961 una banca en el Concejo Municipal de Rosario, en representación del Partido del Trabajo y del Progreso. En el archivo del Concejo se hallan sus propuestas, sus ideas e intervenciones en defensa de la comunidad.
". . . Por eso en este 25 de Mayo nuestro partido pidió el tratamiento sobre tablas de un proyecto de resolución pidiendo a la Cámara de Diputados la sanción de una amplia ley de amnistía para que todos los hombres de nuestro país puedan actuar libremente, saliendo de las cárceles, para que termine la picana eléctrica, para que se terminen todas las torturas; para que termine el estado de sitio y el Plan Conintes. Por eso, señores concejales que han permanecido en este recinto, el Partido del Trabajo y el Progreso, al rendir homenaje a Mayo, levanta bien en alto la bandera de la independencia nacional, la bandera de la soberanía y se juramenta a seguir luchando hasta la última gota de sangre contra los invasores imperialistas que quieren someter a nuestro país, pero que no lo lograrán."
(Del archivo de sesiones del Concejo Deliberante, 26 de mayo de 1961)
Entre 1963 y 1969, en un momento de gran expansión del cooperativismo en todo el país, Grela se convierte en impulsor de la fundación de numerosas cajas de crédito en todo el sur santafesino. También a través de sus escritos puso de manifiesto su interés por la difusión de los beneficios del sistema cooperativista. Tal es el caso del artículo "Monopolios y cooperativas", editado en 1966, año en que era derrocado el Presidente Arturo Illia y asumía el gobierno de facto el General Juan Carlos Onganía, opositor al sistema cooperativo.
Estos últimos, los subarrendatarios, se encontraban sometidos a la más cruda arbitrariedad impuesta por los dueños de la tierra. La explotación se daba por las altas tasas de arriendo, juntamente con las cláusulas establecidas en los contratos realizados unilateralmente por los propietarios. La siguiente cita es un extracto de una de las cartas enviadas al diario La Tierra, en la que se denuncia la explotación a la que estaban sometidos los colonos:“... Comunico a Ud. Que según voces que corren por esta colonia, algunos propietarios se están vengando con algunos chacareros. Ayer me encontré con el chacarero Esteban Pavich en la estancia “Santa Catalina”, de Martelli Hnos. El chacarero estaba llorando. Yo pregunté lo que tenía y me dijo: Vea, he cosechado 215 kintales (así se encuentra escrito en la carta original) con 35 kilos de lino, me han quedado 60 bolsas para semillas, lo demás lo he entregado a Martelli Hnos. para que se cobre el arrendamiento y el resto me lo acredita y si no alcanza (así se encuentra escrito en el texto original) para cubrir las deudas, con el maíz saldaré todo”, texto extraído de los archivos de Federación Agraria Argentina (FAA).
Los trabajadores rurales de distintos pueblos de Santa Fe, pero también de Buenos Aires y la Pampa, se juntaron y dieron pelea. Un movimiento que, como relatan distintos historiadores,contó también con el respaldo de pequeños comerciantes, artesanos, talleristas, además de profesionales, sacerdotes y los obreros urbanos y rurales.
“Grito de Alcorta” fue la primera huelga agraria argentina. Pero no sólo eso, porque en esa pequeña localidad santafesina llamada Alcorta, aquellos trabajadores rurales comprendieron que para enfrentar a los poderosos no bastaba con hacer huelga, había también que organizarse y fue así que crearon la Federación Agraria Argentina. Una herramienta de organización y lucha ante los atropellos y la impunidad.
Estos últimos, los subarrendatarios, se encontraban sometidos a la más cruda arbitrariedad impuesta por los dueños de la tierra. La explotación se daba por las altas tasas de arriendo, juntamente con las cláusulas establecidas en los contratos realizados unilateralmente por los propietarios. La siguiente cita es un extracto de una de las cartas enviadas al diario La Tierra, en la que se denuncia la explotación a la que estaban sometidos los colonos:“... Comunico a Ud. Que según voces que corren por esta colonia, algunos propietarios se están vengando con algunos chacareros. Ayer me encontré con el chacarero Esteban Pavich en la estancia “Santa Catalina”, de Martelli Hnos. El chacarero estaba llorando. Yo pregunté lo que tenía y me dijo: Vea, he cosechado 215 kintales (así se encuentra escrito en la carta original) con 35 kilos de lino, me han quedado 60 bolsas para semillas, lo demás lo he entregado a Martelli Hnos. para que se cobre el arrendamiento y el resto me lo acredita y si no alcanza (así se encuentra escrito en el texto original) para cubrir las deudas, con el maíz saldaré todo”, texto extraído de los archivos de Federación Agraria Argentina (FAA).
Los trabajadores rurales de distintos pueblos de Santa Fe, pero también de Buenos Aires y la Pampa, se juntaron y dieron pelea. Un movimiento que, como relatan distintos historiadores,contó también con el respaldo de pequeños comerciantes, artesanos, talleristas, además de profesionales, sacerdotes y los obreros urbanos y rurales.
“Grito de Alcorta” fue la primera huelga agraria argentina. Pero no sólo eso, porque en esa pequeña localidad santafesina llamada Alcorta, aquellos trabajadores rurales comprendieron que para enfrentar a los poderosos no bastaba con hacer huelga, había también que organizarse y fue así que crearon la Federación Agraria Argentina. Una herramienta de organización y lucha ante los atropellos y la impunidad.
Fuente:CarlosHOjeda.
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