la audiencia duró unas cinco horas en el Juzgado Federal de Paraná Causa Hospital Militar:
Amelong defendió su apelación a la imputación
Amelong defendió su apelación a la imputación
Amelong llegó a Paraná desde la cárcel de Marcos Paz.El ex oficial de Inteligencia del Ejército, Juan Daniel Amelong, defendió ante el Juzgado Federal de Paraná su apelación al pedido de imputación por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar. En su intervención consideró que un Tribunal Militar es el adecuado para llevar adelante el proceso, cuestionó las testimoniales del ex represor Eduardo Constanzo y hasta afirmó que no estaba en el país cuando nacieron los hijos de los militantes de Montoneros Tulio Velenzuela y Raquel Negro, entre otras cosas. La exposición del imputado y procesado en la causa Hospital Militar, en la que se investiga el secuestro, sustracción y sustitución de identidad de dos menores, se extendió casi cinco horas y varias veces fue interrumpida por el fiscal, Ricardo Álvarez, y por el Tribunal, ante el exceso de detalles en la lectura de su autodefensa. Ahora bien, el Tribunal decidirá el pedido de excarcelación realizado por el acusado, el 15 de junio a las 12. El ex represor llegó antes de las 8.30 al juzgado y fue trasladado por una unidad del Servicio Penitenciario Federal desde la cárcel de Marcos Paz, donde se encuentra cumpliendo una condena a prisión perpetua e inhabilitación absoluta y perpetua por violaciones a los derechos humanos. Aunque estaba prevista una manifestación para reclamar una vez más juicio y castigo, sólo unos pocos integrantes de la Agrupación Hijos por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio (HIJOS) se dieron cita en el lugar para seguir la audiencia.
Amelong llegó a la sede del Juzgado Federal antes de las 8.30 en una unidad de traslado del Servicio Penitenciario Federal, proveniente desde la cárcel de Marcos Paz, donde cumple una condena -impuesta por un tribunal de Rosario- a prisión perpetua e inhabilitación absoluta y perpetua por privación ilegítima de libertad, aplicación de tormentos agravada por ser las víctimas perseguidos políticos en 29 casos en concurso real, entre los cuales está el caso de Raquel Negro, y por 16 casos de homicidio agravado por alevosía. Acompañado por un defensor oficial, ingresó a la sala de audiencias a las 9.05.
Amelong, en el uso de su apelación a los autos que lo imputan, intentó proponer la incompetencia del tribunal, integrado por Gustavo Ibáñez, Ramón González y Aníbal Ríos, en la causa, por lo que consideró que un Tribunal Militar es el adecuado para llevar adelante el proceso, apelación que fue interrumpida por el fiscal de Cámara, quien entendió que se sometió a la Instrucción sin poner reparos en la misma. El Tribunal coincidió con la Fiscalía.
Luego el imputado se centró en cuestionar las testimoniales que, según él, son contradictorias y no marcan su presencia en los hechos por los que se lo imputa, es decir, el traslado de Raquel Negro de Rosario a Paraná, el ocultamiento de los bebes paridos en la capital provincial, el posterior traslado de la mujer a Rosario, el abandono en la puerta de un orfanato de uno de los bebes y la desaparición del otro recién nacido.
Según publicó Uno Digital, Amelong se basó en la supuesta falsedad de lo declarado por Eduardo Constanzo –lo tildó de “fabulador”-, quien trabajó junto al imputado en tareas de inteligencia durante la dictadura militar y manifestó el vínculo en los traslados de Negro y el paradero de sus hijos. Señaló que Constanzo es un “testigo de oídas” y que por ende miente sobre su participación en la causa que se investiga. Inclusive aseguró que se encontraba de licencia y fuera del país entre el 15 de febrero y el 15 de marzo de 1978, fecha en que se lo vincula con el nacimiento y posterior desaparición de los hijos de Negro.
El fiscal de Cámara, a la hora de confirmar la petición de imputación del acusado, entre varias fundamentaciones, puso en consideración si en realidad lo declarado por Constanzo, más que una fábula, se trató de una traición, ya que “develó datos que no debieron develarse en el grupo en el que operaba”; y sobre la ausencia de Amelong durante el parto de Negro afirmó que “la máquina no se detiene por la ausencia de uno de sus integrantes”, en relación a las políticas de Estado encaradas entre 1976 y 1983.
Marcelo Baridón, querellante en representación de Silvina Gullino Valenzuela Negro, quien recuperó su identidad en octubre de 2009 y es uno de los bebes que Raquel Negro dio a luz en el Hospital Militar en 1978; y Álvaro Baella, querellante por parte de Abuelas de Plaza de Mayo, compartieron lo propuesto por la fiscalía y solicitaron la imputación de Amelong.
Durante el debate se dieron repetidas réplicas ante cada acusación de las partes, e incluso se le solicitó a Amelong que sea breve, ante lo que Álvarez consideró “una paella conceptual”, al referirse a detalles de rango, hora de parto y demás consideraciones que la fiscalía consideró aspectos menores ante la gravedad de los hechos.
Luego de resuelta la situación procesal de Amelong y la imputabilidad o no de Trimarco, la causa podría ser elevada a juicio.
Detalles de la causa
Según informó a ANALISIS DIGITAL Baridón, la carátula bajo la que se sustancia la causa es “Trimarco Juan Carlos Ricardo y otros s / sup. inf. arts. 39 inc. 2º y 146 siguientes y concordantes, todos del Código Penal de la Nación, en la que el Juzgado Federal de primera instancia de Paraná, siguiendo la doctrina de la Suprema Corte de Justicia en la causa Riveros, Santiago, calificó de lesa humanidad los delitos de secuestro, sustracción y sustitución de identidad”.
Agregó que “se investigan los aspectos delictivos de la operación política que en su momento diseñó Leopoldo Fortunato Galtieri y por la cual fue detenido, hoy desaparecido, Tulio Tucho Valenzuela, y si su compañera, Raquel Negro, fue trasladada desde Rosario a Paraná, donde parió dos hijos en el Hospital Militar”.
En ese marco, indicó que “uno de los imputados, Daniel Amelong, recientemente condenado a prisión perpetua e inhabilitación absoluta y perpetua en Rosario, interpuso un recurso de apelación contra la sentencia que lo procesó”.
El abogado destacó que “a excepción de Juan Antonio Zaccaría que desistió de apelar, el resto de los procesados apeló el procesamiento. Se trata de Walter Pagano, Héctor Marino Gonzáles, Jorge Fariña y Pascual Guerrieri, quien era subjefe del Batallón de Inteligencia 212 con sede en Rosario”.
Recordó que “también se encuentra imputado Juan Carlos Trimarco quien todavía no fue llamado a declarar en atención a que invocó su ininmputabilidad penal, y el agente civil de Inteligencia Paul Navone se suicidó en oportunidad en que le llegó la detención y citación a prestar declaración indagatoria”.
Explicó que “el resto de las apelaciones ya fueron resueltas, ratificando los procesamientos, pero Amelong resolvió ejercer su propia defensa por lo cual se separó el expediente”.
Baridón destacó que Amelong “fue condenado a prisión perpetua e inhabilitación absoluta y perpetua por privación ilegítima de libertad, aplicación de tormentos agravada por ser las víctimas perseguidos políticos en 29 casos en concurso real, entre los cuales está el caso de Raquel Negro, y por 16 casos de homicidio agravado por alevosía. Esto quiere decir que estamos ante un represor de paladar negro, un miembro nuclear de los grupos de tareas, que hasta puso a disposición de la represión su quinta familiar ubicada en proximidades de la autopista de Rosario”.
A su vez, el abogado destacó “la tarea incansable de los organismos de derechos humanos, especialmente de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, la encomiable labor del Banco Nacional de Datos Genéticos, y del Juzgado Federal de Paraná, que a esta altura del procedimiento permitieron identificar y restituir la identidad de la hija mujer de Raquel Negro: Sabrina Gullino”.
FuentedeOrigen:AnalisisDigital
Fuente:Rdendh
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