9 de junio de 2010

TUCUMÁN: CAUSA JEFATURA.

Caso "La Jefatura": A pesar de tener nueve familiares desaparecidos pudo seguir con su vida
“Yo no sabía quien era yo hasta lo que me pasó”,
se definió Elsa Sánchez de Oesterheld quien tiene desparecido cuatro hijas, dos yernos, dos nietas y su marido. “Mataron lo mejor de la Argentina”, dijo el testigo Julio Argentino Argañaráz. Hoy continúa la ronda de testigos con teleconferencias desde Buenos Aires.
Cuatro testigos declararon ayer en el juicio por la megacausa Jefatura de Policía donde están imputados cuatro genocidas por 22 desapariciones, Menéndez, Albornoz y los hermanos De Cándido. Uno de los testimonios más impactantes fue el de Elsa Sánchez de Oesterheld quien tiene desparecido cuatro hijas, dos yernos, dos nietas (dos hijas estaban embarazadas) y su marido.
Diana, su hija junto con su marido Raúl Araldi fueron detenidos en agosto de 1976 desde su casa, lugar que luego el tuerto Albornoz utilizó para frecuentarse con su amante, María Guerra. El hijo de la pareja, Fernando Araldi, quien también declaró ayer, fue dejado en la Casa Cuna. “Tengo entendido que Albornoz me dejó allí. Y que mi padre no estuvo detenido, sino que lo mataron y llevaron el cuerpo a Jefatura”, declaró.
A su vez indicó que por una carta de Juan Martín supo que “en Jefatura los policías festejaban la muerte de mi padre porque era uno de los últimos jefes montoneros muertos”.
Por su parte Elsa indicó que cuando se enteró de las desapariciones vino desde Buenos Aires, donde vivía, a Tucumán a buscar a su gente pero no tuvo suerte. Tres días después regresó a su pago.
Portadora de una fortaleza envidiable, sostuvo que “yo no sabía quien era yo hasta lo que me pasó. No sabía que era capas de seguir”. La mujer es una destacada militante de Madres de Plaza de Mayo que nunca bajaron los brazos. Hoy continúan en plena lucha.
“Mataron a lo mejor de la Argentina”
Declaró el testigo Julio Argentino Argañaraz quien tiene desaparecida a su mujer de entonces, Graciela Bustamante. Contó que ella comenzó su militancia en la Acción Católica pero se fue despegando para luego ser parte de la Acción Socialista Nacional. Entre sus amistades estaban Adriana Mitrovich y el hippie Torres Correa. Ambos desaparecidos, este último junto con Graciela.
Argañaráz indicó que gracias a Juan Martín Martín, por una carta, se enteró que Bustamante estuvo en Jefatura de Policía. El testigo también explicó que debido a la militancia católica de Graciela pudo entrevistarse con el cardenal Pio Lagui, “me recibió y rezamos un padre nuestro. Después con la democracia supe que el cardenal era un constante visitador de los centros clandestinos”, aseveró.
Antes de finalizar su exposición se tomó la licencia de leer un fragmento de la última novela de Tomás Eloy Martínez, ‘El Purgatorio’, un breve párrafo que se encuentra en la página 70 y detalla el horror y terror de aquellos años.
Hoy continúa la ronda de testigos
El único testigo que declarará, a partir de las 9.30, en la sala es Juan Carlos Clemente. El resto viven en Buenos Aires y lo harán por el sistema de teleconferencia, como es el caso de Magdalena Ruiz Guiñazú, Julio Alzogaray, Heriberto Auel.
Las pruebas contra el tuerto Albornoz son cada vez más irrefutables
El Jefe de Inteligencia de la Policía durante el proceso deberá someterse a una pericia caligráfica para determinar si una firma de un parte policial del 1977 le pertenece o no. Allí figura como Jefe de ese departamento, cosa que niega. Según la testigo Noemí Pastor, Albornoz capturó a su hermano ese año de la confitería ‘El Buen Gusto’.

El ex comisario Roberto Albornoz no merece otra cosa que la cárcel común. Según todos los testimonios, el Jefe de Inteligencia de la Policía de Tucumán durante el proceso, se cansó de matar y torturar personas. Incluso su oficina funcionaba frente a la sala de torturas.
Fue allí precisamente que recibió a Noemí Pastor en 1977, luego de que la mujer insista innumerables veces para saber el destino de su hermano Enrique quien fue capturado el 1 de febrero de 1977 de la mítica confitería ‘El Buen Gusto’. Su novia, según la testigo, por celos denunció que Enrique tenía un arma de fuego, que estaba en casa de la mujer. La policía no tardó en capturarlo. Según Noemí, ese comando estaba bajo el mando de González Nayar y Albornoz.
“Cuando me atendió, luego de tres días que fui sin éxito, me hizo pasar por un pasillo indescriptible donde escuchaba gritos constantes. Allí entramos a un recinto terrible”, explicó. La zona según la testigo se encontraba sobre calle Santa Fe, entre salta y Junín, donde funcionaba el centro clandestino, donde se torturaba, donde Albornoz tenía su oficina. “Lo único que me dijo fue que mi hermano no figura en ningún lugar”, relató.
Luego de la declaración el fiscal Terraf pidió que se exhiba un parte policial emitido en 1977. Allí está la firma de Albornoz como Jefe del Departamento de Inteligencia de la Policía y la de Albino Zimmermann como Jefe de Policía.
La prueba es reveladora porque el imputado cuando declaró al inicio del juicio, en febrero, negó ese cargo. Por este motivo deberá someterse a una pericia caligráfica.
Irregularidades
Hace dos semanas, un sábado, una testigo denunció a través de la querellante Laura Figueroa que Albornoz estuvo comprando en el supermercado Vea, a pesar de la detención domiciliar que está ‘cumpliendo’. Por eso el Tribunal pidió al establecimiento que informe sobre esta situación. Teniendo en cuenta que tiene cámaras de seguridad. Además se estima que Albornoz puede haber comprado con tarjeta de crédito o débito, por eso también solicitaron esa información. Pero el encargado de seguridad de Vea respondió que las cámaras no funcionan desde hace dos años y que no graban. El perito técnico del TOF corroboró que las cámaras estaban desenchufadas cuando hizo la inspección.
Esto causó la indignación de la querella, sobre todo de Laura Figueroa. “Aquí hay intencionalidad de encubrimiento”, disparó. Y fundamentó su postura diciendo que no es ninguna novedad que la mayor parte de las empresas de seguridad pertenecen a ex comisarios.
Sebastián Ganzburg
FuentedeOrigen:TucumanHoy
Fuente:Rdendh


Casación Penal confirmó condena a Bussi y Menéndez en Tucumán
Rechazó un planteo de los ex comandantes para que la Corte Suprema revise la sentencia que los había condenado a prisión perpetua, en el año 2008, por el homicidio del senador Guillermo Vargas Aignasse.

La Sala IV de la Cámara Nacional de Casación Penal declaró inadmisibles los recursos extraordinarios presentados por los ex comandantes Antonio Domingo Bussi y Luciano Benjamín Menéndez, contra la resolución de ese tribunal que, en marzo último, había ratificado la sentencia que en el año 2008 los condenó a prisión perpetua por la desaparición y muerte del senador Guillermo Vargas Aignasse.
Para los jueces Mariano González Palazzo, Augusto Diez Ojeda y Gustavo Hornos, “los agravios sostenidos por las defensas no constituyen cuestiones federales que los habiliten en los términos del art. 14 de la ley 48”.
“Las defensas se han limitado a cuestionar la forma en que fue valorada la prueba de los hechos, la atribución de responsabilidad a los encartados y su encuadre jurídico, en tanto dan sustento a las condenas impuestas, lo que remite al examen de aspectos de hecho, prueba y derecho común y, por ende, la forma en que se refleja su admisión en la subsunción legal y el quantum de la sanción, todo lo cual resulta ajeno a la instancia extraordinaria”, añadieron.
En cuanto al planteo de arbitrariedad de la sentencia, aseguraron que “sus argumentos no alcanzan para dar cabal respaldo a la pretensión de obtener por ese carril el acceso a los estrados de la Corte Suprema, sino que se limitan a expresar su disconformidad con lo decidido”.
FuentedeOrigen:www.cij.gov.ar
Fuente:Rdendh

No hay comentarios: