25 de febrero de 2011

NOGOYÁ: EXHUMARON LOS RESTOS DE OMAR AMESTOY Y MARÍA DEL CARMEN FETTOLINI.

24/02/2011
La Justicia ordenó una autopsia para establecer las causas de muerte
Exhumaron en Nogoyá los restos de Omar Amestoy y María del Carmen Fettolini

Los militantes fueron asesinados en un operativo militar en San Nicolás.
Por disposición judicial fueron exhumados en Nogoyá los restos de dos militantes políticos asesinados en San Nicolás durante la última dictadura militar. El Tribunal Oral Federal Número 2 de Rosario ordenó que se realice una autopsia para establecer las causas de muerte de Omar Amestoy y María del Carmen Fettolini, haciendo lugar a un planteo efectuado por los abogados de los acusados de sus asesinatos, perpetrados el 19 de noviembre de 1976. Personal de Gendarmería Nacional encabezó el procedimiento del que también participaron dos peritos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, otro de parte de los imputados y un experto en representación del Ministerio Público Fiscal.
Los efectivos ingresaron a la bóveda en el cementerio de Nogoyá, retiraron los restos de Omar Amestoy y María del Carmen Fettolini y los trasladaron a la Morgue Judicial de Oro Verde, donde los peritos Luis Alberto Bosio y Norberto López Ramos practicaron la autopsia para determinar las causas de la muerte de ambos.

Según indicaron fuentes judiciales, el informe definitivo estaría listo en una semana y luego será remitido al tribunal e incorporado a la causa.

El 19 de noviembre de 1976, alrededor de las 6, militares y policías llegaron con tanques y camiones, cerraron el paso a tres cuadras a la redonda para impedir que los vecinos pudieran acercarse a la zona e irrumpieron en la casa de calle Juan B. Justo 668, de San Nicolás. Allí vivían Omar Amestoy, su esposa María del Carmen Fettolini, los hijos de ambos, María Eugenia, de 5 años, y Fernando, de 3; y una compañera de ellos, Ana María del Carmen Granada, con su hijo, Manuel Gonçalves, de cinco meses.
Tras un intenso tiroteo contra la vivienda, los militares y policías ingresaron y asesinaron a los tres mayores. Se cree que primero mataron a la pareja y luego a Granada.

Los chicos habían sido encerrados en el baño para protegerlos de las balas y el bebé en un armario, envuelto en unas sábanas. Los gases lacrimógenos que los militares tiraron por la claraboya del baño asfixiaron en forma inmediata a Fernando, mientras que María Eugenia murió horas después en el Hospital San Felipe.

El único sobreviviente de la masacre fue Manuel Gonçalves, que fue dado en adopción y recién recuperó su identidad en 1997. La abogada querellante Ana Oberlin explicó a El Diario que “la defensa pidió que se realice una autopsia porque pone en duda que Amestoy y Fettolini hayan muerto en forma violenta y cree que hay elementos para considerar que en realidad ambos se suicidaron. Siendo una medida tan importante que hace al derecho de defensa y que podría llegar a generar complicaciones más adelante en el proceso judicial, se hizo lugar al pedido”.

Oberlin reconoce que este tipo de medidas causa un profundo dolor en los familiares, pero consideró que “la pericia será positiva porque vinculará aun más a los imputados, que están acusados nada menos que por cinco homicidios” y aseguró que “desde lo técnico está claro cómo son las cosas y de ninguna manera se podrá opacar lo que ya está probado, que son los cinco homicidios bestiales y salvajes”.

“La familia aceptó que se exhumen los restos porque quiere que el juicio no se retrase más, que es lo que ellos pretenden”, explicó Alfredo Amestoy, hermano de Omar, en una entrevista concedida al diario La Acción, tras el procedimiento. “Para nosotros es muy feo todo esto, pero lo tomamos como un trámite, porque hace 35 años que esperamos por justicia y queremos que al fin llegue”, acotó.

Por su parte, Miguel Amestoy, otro de los hermanos, aseveró: “No tenemos odio ni rencor, pero sí queremos que se haga justicia y que los culpables sean condenados como corresponde”.

El juicio por la denominada “Masacre de Juan B. Justo” comenzará el 29 de agosto. Los acusados son el ex coronel Manuel Fernando Saint Amant, el ex policía Antonio Federico Bossie y el ex comisario general Jorge Muñoz.

Saint Amant, de 77 años, está imputado por 147 desapariciones de personas y 27 casos de secuestros, también tiene acusaciones por torturas, robos y apropiaciones de menores y está involucrado en el homicidio del obispo Carlos Ponce de León; mientras que Muñoz tenía especialización en temáticas de represión de guerrilla urbana y había dictado cursos sobre “Guerrilla urbana, sabotajes, emboscadas, golpes de mano, terrorismo, lectura y sistemática” en unidades militares.

Una vida militante
Omar Darío Amestoy era el mayor de cuatro hermanos nacidos en Nogoyá. A los 17 años terminó el secundario y se fue a estudiar a Santa Fe. Primero intentó con Ingeniería Química, pero enseguida abandonó la carrera y comenzó a estudiar Derecho. A los 23 años se recibió de escribano y se volvió a su ciudad, donde lo esperaba María del Carmen Fettolini, su novia desde la infancia y con quien se casó al poco tiempo. Ella era una de cinco hermanos de una familia que vivía sin sobresaltos, había sido una de las primeras maestras jardineras y trabajaba en el Colegio del Huerto.
En 1969, Amestoy se hizo cargo del Registro de la Propiedad del Automotor de Nogoyá. Para ese entonces, era también un activo militante barrial de Nogoyá.

A la llegada de la dictadura, huyeron primero a Paraná y luego cruzaron a Santa Fe, hasta que se instalaron en San Nicolás, donde fueron asesinados.
Cuentan que el entierro fue multitudinario, que camino al cementerio se fueron sumando autos y cada vez más bicicletas. Era la gente de los barrios en los que había trabajado Omar Amestoy.
FuentedeOrigen:AnalisisDigital
Fuente:Agndh                                               

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