PUROS-LA CÁMPORA
PRESENTA: Película Belgrano
El 16 de junio
a las 19hs.
En La Facultad de derecho - UNR
Fuente:PrensaPuros-LaCamporaPELICULAS DE CINEASTAS DESAPARECIDOS GLEYZER Y SZIR EN EL CONTI
03 de junio de 2011
Películas de los realizadores cinematográficos desaparecidos Raymundo Gleyzer y Pablo Szir se proyectarán en el marco del ciclo Cine Militante, que a partir de hoy se realizará todos los viernes de junio en el Centro Cultral Haroldo Conti que funciona en la ex ESMA (Avenida Del Libertador 8151).
El ciclo arranca hoy a las 19 con la proyección de "Los traidores" (1973), de Raymundo Gleyzer y continúa el viernes 10 con los cortometrajes "Diario de campamento" (1964, 16`) y "El bombero está triste y llora" (1965, 12`), ambas de Szir, la segunda en coautoría con Lita Stantic; y "La tierra quema" (1964, 12`) y "Swift" (1964, 12`), de Gleyzer.
Desaparecido en mayo de 1976, Raymundo Gleyzer lideró el colectivo Cine de la Base, mientras que Szir, miembro del Grupo Cine Liberación, desapareció en octubre de ese mismo año en Ramos Mejía cuando estaba concluyendo una película.
En la continuidad del ciclo que recorre la mirada de estos dos cineastas, se verá el viernes 17 "México, la revolución congelada" (1971, 65`), de Gleyzer; y el viernes 24 "Un día..." (1966, 10´), de Szir y Lita Stantic; "Es un árbol y una nube" (1968, 18´), de Szir; y "Banco Nacional de Desarrollo (BND) (Comunicado cinematográfico del ERP Nº 2, Arg. 1972, 8`) y "Me matan si no trabajo y si trabajo me matan" (1974, 18`), estas dos últimas de Gleyzer.
Las funciones comienzan todos los viernes a las 19 y son con entrada libre y gratuita que se deben retirar con una hora de anticipación.
Fuente:Telam
Ciclo de cine político Patria Grande, lo Nacional y Popular
04-jun-2011
Por Carlos Herrera
Escena - de la Patagonia Rebelde
Quebracho, La Patagonia Rebelde, La antena, Puente Llaguno y otros largos y cortometrajes políticos integran la programación del ciclo itinerante.
El Instituto Nacional de Cine y Artes Visuales (INCCA) de la Argentina realizó el lanzamiento oficial del ciclo de cine político latinoamericano denominado “Patria Grande, lo Nacional y Popular, como instrumento de Liberación”.
Este ciclo se llevará a cabo desde el 2 de noviembre y hasta el 20 de noviembre de 2011 con exhibiciones cinematográficas en los “cinemóviles” que recorrerán todo el país y también en las salas que integran el circuito “Espacios INCAA”.
Para garantizar que todas las personas que lo deseen puedan asistir a las proyecciones las entradas serán gratuitas.
Fuente:Suite101
LIBROS y ESCRITORES
La escritura en tránsito de Patricio Pron
Su último libro posiciona al rosarino Patricio Pron para jugar en las grandes ligas de la literatura en castellano. Radicado en Europa, el escritor da cuenta de ese universo atravesado por el “vivir afuera”.
30 may, 2011
Mondadori / 2010 218 páginas
Por Juan Aguzzi
El Mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan es un curioso título para un libro de relatos, pero más curioso resulta el relato mismo, que habla sobre una mujer que toma fotografías de niñitas orinando en los parques públicos y, luego de clasificarlas en una computadora, usa esas imágenes para masturbarse. Le alcanzan a Patricio Pron, su autor, apenas cinco páginas para condensar la frustración y la voluntad obstinada de esta mujer para acomodarse en su sordidez y para sentir que un Apocalipsis interior le respira en la nuca. Probablemente un relato que en otros escritores haría ruido, los aspectos formales de la escritura de Pron lo vuelven intenso e inspirado y el cuento se dispara, se repliega y se radicaliza en una forma que no sería exagerado describir como recursos de un método.
Y así ocurre con buena parte de El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan, reciente libro de relatos del escritor rosarino Patricio Pron, afincado en España en la actualidad, pero residente varios años en Alemania y ocasional viajero del viejo continente. Un escritor no exiliado, sino que “vive afuera”, como señala él mismo, algo que no le impide enriquecer la trama de los cuentos contemporáneos en castellano con una estrategia ficcional admirable. Para prueba, va el comienzo de “Dos huérfanos”, uno de los relatos de El mundo…: “No sentía nostalgia por los bosques oscuros, habitados por jabalíes, que había conocido en su juventud, durante las excursiones dominicales en las que el mayor placer y el mayor atrevimiento imaginables consistían en rozar las rodillas de una compañera de clases con la excusa de que el automóvil era muy pequeño, sino por un paisaje desolado que –puesto que su país se había limitado a olvidarlo todo, con un culpable encogimiento de hombros que siempre fue para él como una escupida en el rostro, suyo y de su padre y de todos los muertos durante los bombardeos– le pertenecía solamente a él, enriquecía una geografía personal que en nada se correspondía con los mapas que podían verse en Alemania, porque, para él, el país que se llamaba Alemania había terminado, había desaparecido de la faz de la tierra como un paraguas que en un día de tormenta es arrebatado de las manos y da un giro o dos en el aire y luego se pierde en la densa, sólida, pared de agua que, sin interrupciones, une momentáneamente el cielo con la tierra, el día en que terminó la guerra, o, mejor aún, el día que subieron los nazis al poder y aquello que había sido Alemania para su padre y para el padre de su padre, la idea que justificaba la existencia de un país entre las amplias fronteras que recorrían la llanura rusa y que cortaban los valles franceses, se convirtió en otra cosa, en un país en el que sólo la estupidez y el odio prosperaban”.
Antes Pron escribió los libros de relatos Hombres infames (1999) y El vuelo magnífico de la noche (2002), y las novelas Formas de morir (1998), Nadadores muertos (2001), textos que seguramente abonaron una primera etapa y que bastante se diferencian de Una puta mierda (2007) y El comienzo de la primavera (2008), también novelas, que de algún modo preanunciaban El mundo…, y que en su ejercicio generaron un sentido particularmente atento a una dimensión donde la ficción interpela a cierta conciencia de la realidad para disputarle sentido.
En la actualidad, Pron trabaja como traductor y crítico en Madrid. Entre la cosecha de distinciones, recibió el prestigioso premio Juan Rulfo de Relato en 2004 y sus cuentos aparecieron en publicaciones de peso de varios países.
En la conversación que sigue, Pron elabora algunas respuestas al misterio de escribir como parte de su carácter intrínseco y traza una línea de filiación que se hace tangible en la poética y en la curiosidad que hacen incandescentes los cuentos de El mundo….
—Hay en estos relatos ciertos espacios donde parecen cruzarse ficción y verdad; ¿dirías que toda la realidad puede devenir ficción?
—Quizás; por otra parte (y esto tal vez sea más interesante) la ficción también puede devenir realidad; de hecho, algunos de los relatos de El mundo… precedieron a experiencias similares que acabé teniendo, sin saberlo, en Alemania y en otros lugares.
—Y siguiendo esta línea, ¿cuándo sentís que esa materia real (la vivencia, el recuerdo) puede volverse literatura?
—No lo sé. A menudo no es más que una impresión poco específica de que lo que me ha sucedido puede tener alguna relevancia para alguien, no sólo para mí, pero se trata más bien de un impulso y no de un cálculo razonado o de una especulación.
—Los relatos de este libro se mueven entre la rigurosidad técnica y una suerte de estrategia de provocación; ¿se trata de un método o de la construcción de una voz particular, de un estilo?
—A menudo el descubrimiento de cuál es la voz de un autor resulta del hallazgo previo de un método; en ese sentido, los cuentos de El mundo… son el resultado de un cierto descontento con las técnicas más habituales en el cuento contemporáneo en español, de modo que los relatos tienen dos temas, por decirlo de algún modo: un tema visible, que es el asunto del que tratan, y un tema subterráneo u oculto que es el de la forma en que tienen que ser narrados. En el caso de que no haya cometido demasiados errores al hacerlo, todos los cuentos reúnen en sí mismos las instrucciones para ser contados, y esas instrucciones son válidas para mí pero también para aquellos lectores a los que les interesen cosas como el hallazgo de la voz narrativa y el método.
—¿A partir de qué ilusión o actitud positivista surge el relato “Contribución breve a un diccionario biográfico del expresionismo”?
—Ay, podríamos estar horas hablando de ese relato. “Contribución breve…” puede intrigar a algunos lectores, pero también es un misterio para mí, que lo escribí convencido de que alguien debía procurar darle un uso productivo a ciertas ideas recurrentes en literatura, pero aún no sé qué decir sobre ese relato que no esté dicho en el relato mismo.
—¿Cómo funciona literariamente tu exilio voluntario?; ¿sirven en tus construcciones los restos del pasado?
—Naturalmente, pero no soy particularmente nostálgico; sí, acaso, el pasado funciona como repositorio de situaciones y temas que, eventualmente, pueden convertirse en material narrativo, pero estoy mucho más interesado en el presente que en el pasado o en el futuro, que directamente no me interesa. En cualquier caso, déjame aclarar que no me considero exiliado; yo, simplemente, vivo fuera.
—“Exploradores del abismo” aparece como un texto a la manera de (el escritor francés Michel) Houllebecq; ¿cómo surge esa forma “explícita” o menos pudorosa ?
—A mí me interesan especialmente las sexualidades extremas como material narrativo, no para escandalizar (ya que no me parece nada escandaloso que alguna gente haga cosas con su cuerpo que la mayoría prefiere no hacer), sino para tratar de comprender qué lleva a cierta gente a ir más allá de lo establecido. Quizás todo se deba a que esa voluntad de ir más allá es una voluntad con la que puedo identificarme fácilmente, aunque en mi caso sólo afecte a lo que escribo y leo y no a mi sexualidad.
—Para el que lee hay una sensación que atraviesa los relatos y es que parecen trabajar con ciertos límites del lenguaje, con lo no dicho, como si fuera tan importante lo que se narra como lo que se calla; ¿lo ves así?
—Sí, absolutamente. Nunca me han interesado mucho los autores que se esfuerzan por contarlo todo (lo que, por cierto, es imposible), y no tengo ningún interés en el costumbrismo, en el color local o en cualquier otra manifestación de condescendencia con el lector. Me parece que éste merece algo mejor que eso.
—¿Cómo leés las críticas de tu obra y cuáles modalidades entre esas críticas te despiertan más interés?
—Las leo con curiosidad y, sobre todo, como textos que dicen mucho más acerca de las preferencias y los intereses intelectuales de sus autores que sobre mi propio trabajo, que apenas les sirve de excusa, y me pregunto si este fenómeno no se repite también cuando yo leo como crítico la obra de otros autores. A veces pienso que los textos son recipientes vacíos a los que los lectores dotan de verdad y de sentido a partir de su propia experiencia, de modo que el hecho de que nuestras experiencias sean diferentes (a excepción de un puñado de ellas vinculadas con la escolarización, nuestro consumo de los medios de comunicación, etcétera), hace que también nuestras opiniones sobre los textos lo sean y, en ese sentido, las críticas que más me interesan son las que realizan lecturas inesperadas y excéntricas de mi trabajo, las lecturas que hacen que mi trabajo sea productivo, en el sentido de que enriquezca la conversación sobre literatura en lugar de empobrecerla.
—Desde tu lugar de extranjero en otros países, ¿en relación a qué autores pensás tu escritura?
—A una buena centena de ellos, de varias tradiciones literarias nacionales, principalmente la alemana, la angloparlante y la española; de todos modos, y a pesar de ello, sigo leyendo con mucha atención la literatura argentina, de cuya tradición yo me siento parte a pesar de no vivir ya en Argentina.
—En la contratapa de “El mundo sin las personas…” se lee que con tu libro anterior dejaste de ser un escritor en la sombra; ¿cómo considerás esa afirmación?
—Bueno, es difícil para un escritor saber en qué situación se halla, más allá de esa sensación tan recurrente (y en algunos más que en otros) de que no se nos presta la atención que supuestamente mereceríamos. La inexistencia de una instancia objetiva que determine (por ejemplo, a la manera de las tablas de clasificación y de los rankings de deportistas de élite) dónde se encuentra cada escritor hace que la impresión de estar “en la sombra” sea una impresión familiar incluso entre los escritores más exitosos. A mí, en cualquier caso, siempre me ha parecido que el éxito en literatura no está determinado por la cantidad de lectores que uno tiene sino por su calidad y, en ese sentido, yo siempre me he considerado particularmente exitoso y afortunado. El resto es simplemente una cuestión de percepciones, pero esas percepciones están siempre más allá del alcance del escritor.
Fuente:ElCiudadanoyLaGente
Mario Casalla y el devenir latinoamericano desde una perspectiva histórico-literaria
En “América Latina en perspectiva. Dramas del pasado, huellas del presente”, el ensayista y profesor Mario Casalla analiza el devenir del continente desde una perspectiva histórico-literaria que se manifiesta dentro de la tradición conocida como “pensamiento nacional”.
El libro, publicado por la casa Ciccus, es una lectura culturalmente situada de los dramas del pasado, muchos de los cuales se mantienen como huellas de un presente que empieza a ‘curar’ sus males, gracias a políticas que contrarían una historia de sumisión o sometimiento que estas páginas estudia y complejiza.
Casalla es Doctor en Filosofía, profesor e investigador en la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires (UBA); en la Facultad de Filosofía de la Universidad del Salvador y presidente de la Asociación de Filosofía Latinoamericana y Ciencias Sociales.
Escribió, entre otros libros, “Razón y liberación”; “Crisis de Europa y reconstrucción del hombre. Un estudio sobre Martin Heidegger”; “Tecnología y pobreza”; y “América en el pensamiento de Hegel”.
El investigador cree que “acaso no sea por mera casualidad que la tercera edición de este libro aparezca ahora –en esta segunda década del siglo XXI- en que la mayoría de las naciones de origen iberoamericano recuerdan los bicentenarios de sus procesos independentistas”.
Y agrega que “estos Bicentenarios nos toman a ambos –españoles y latinoamericanos- en eso: a suerte y verdad.
Necesitando volver a olfatear la historia para no repetirla y mirando hacia delante para no tropezar”.
“Acaso eso –y no otra cosa- sea tener un proyecto, un lugar adonde ir, una casa diferente donde reposar. Además de planes de gobierno, presupuestos, computadoras, gobiernos honestos e inteligentes y actos oficiales”, dice Casalla.
Precisamente, la oportunidad de reeditar este libro, corregido y aumentado, sea la de contar esa historia de encuentros y separaciones: “el que va desde fines del siglo XV hasta comienzos del XX en que (los países latinoamericanos) organizan sus flamantes estados nacionales”.
Si los colonizadores europeos conocían (y explotaban hombres y riquezas) de Asia y África desde hacía tiempo, quedaba América, esa especie de quimera conjetural que se suponía estaba en algún punto entre el fin del mundo y las Columnas de Hércules (el actual estrecho de Gibraltar).
“América Latina…” se deja leer también como una novela política de aventuras. El pulso de narrador no le tiembla al también historiador que combina, a un tiempo, los mundos macro y micro, la historia grande y la historia menuda de esa conquista, los trabajos y los días de los futuros sojuzgadores y de sus eventuales vasallos, sus costumbres; incluso la colisión cultural que muchas veces termina de la peor manera.
Españoles, portugueses, ingleses, holandeses, franceses: ellos son los que llegan a las costas del continente, algunos al norte, otros al centro, otros al sur. En todas las regiones hay pueblos originarios. A todos se los intentará explotar, probar la ‘inferioridad teológica’ de sus cosmovisiones, masacrar y robar, además de evangelizar: protestantes en el norte, inquisidores en sur.
Sin embargo, recuerda Casalla, el ‘trabajo sucio’, excepto en el norte, lo hacen los latinos. Cuando los ingleses se introducen en los negocios que se hacen en el sur, el poder de los lugareños está vaciado o debilitado por la connivencia con los conquistadores o sus hijos, todos vendidos al oro del imperio, que no tiene patria.
Escribe el ensayista: “Nadie como el argentino Raúl Scalabrini Ortiz (1898-1969) para poner al descubierto la trama de los intereses ingleses en la historia argentina y latinoamericana, y la forma como estos influyeron en la conformación de nuestras jóvenes (y dependientes) nacionalidades”.
“Tal cual hiciera su contemporáneo boliviano Sergio Almaraz respecto de la explotación minera en el altiplano, Scalabrini Ortiz supo ver –detrás del desarrollo de las ubérrimas pampas argentinas- la mano oculta de la diplomacia y el comercio inglés”, sostiene.
Si los aborígenes, para los españoles, carecían de alma, la filosofía europea, su carácter expansionista, está tramada en el caso de Edmund Husserl, que continúa la tradición colonialista que había inaugurado la Iglesia de Pedro unos cuantos siglos antes.
“Es que para el padre de la fenomenología, Europa no representaba una cultura más sino ese télos, ideal e infinito, en el que toda cultura aspiraba a reflejarse. Por lo tanto, europeizarse no implicaba para él motivo alguno de aculturación sino el abandono de la barbarie y el ingreso en la auténtica cultura”, explica Casalla.
Algo similar era lo que pensaba Hegel: “Las relaciones entre el norte y el sur de América serán de un ‘extraordinario contraste’ y ello se expresa en las dos ‘direcciones divergentes en la política y en la religión’”.
Así las cosas, el filósofo alemán “se detendrá en lo que podríamos denominar las causas básicas del ‘progreso’ norteamericano y del ‘atraso’ sudamericano. Lo primero se apoya en cuatro pilares: ‘el crecimiento de la industria y la población; la existencia de un orden civil; una atmósfera de libertad; y la federación de un solo Estado y un único centro político”.
En cambio, al dirigir la mirada hacia el sur “descubre que la precaria estabilidad está basada en ‘el poder militar’ y que su ‘historia es una continua revolución y que las uniones y desuniones políticas entre los Estados (que también atribuye a revoluciones militares) son cosa de todos los días”.
“Todo ello –concluye Casalla- produce un Norte constante y progresista y un Sur dislocado e infradesarrollado, a partir de lo cual es clara la opción de su sistema por el primero”.
Esos prejuicios intelectuales y políticos se combinarán con una estructura de clases dominantes que –educadas en el norte o simples imitadoras- se apropiaran de los excedentes para componer sociedades donde las diferencias educativas y la discrecionalidad de los ingresos será brutal.
Ese es el punto al que este libro llega. Y desde donde finaliza con una reflexión optimista respecto del nuevo escenario latinoamericano, donde la autonomía política tiene una traducción más educativa que intelectual (los europeos contemporáneos sospechan que las reservas culturales latinoamericanas pueden renovar su búsqueda y alimentar su curiosidad, como en otra época pasó con el Lejano Oriente).
Pero la clave es la organización económica, articuladas sus ventajas comparativas después de años de servidumbre a los protocolos impuestos por los organismos de crédito internacionales, educada manera de nombrar la plusvalía que se extrajo endeudando a países que al llegar el bicentenario descubrieron que la unidad en la diversidad era la mejor forma de ubicarse en un mundo donde la renta estaba distribuida, todavía, según las convenciones foráneas.
Casalla lo dice con claridad: “en la construcción de una auténtica comunidad de naciones (que de esto y no sólo de ‘globalizar’ se trata), es necesario ir por partes y de abajo hacia arriba”. Ese proceso viven ahora muchas naciones latinoamericanas.
Fuente:Telam
PARANÁ
Realizan la primera Feria del Libro Independiente
La primera Feria del Libro Independiente con la presentación de libros, revistas, charlas, mesas de debate y proyección de cortos, se llevará a cabo este fin de semana en Santos Domínguez 964 de la ciudad de Paraná.
Además habrá música en vivo, teatro, juegos callejeros, mesa de lectura y charlas, cuentacuento, poesías, micrófono y radio abierta.
El objetivo es crear un espacio alternativo, abierto y horizontal para impulsar y generar otra forma de hacer, vivir y compartir cultura.
Las actividades están previstas para las 15 del sábado con juegos callejeros para toda la familia, circo y batucada.
A las 17, se presentará el libro: "Tratados de la distancia", del autor correntino Eduardo Heilbron. La obra de teatro: El Solitari" se presentará a las 18, y una hora más tarde está previsto un taller de redacción para adolescentes.
A las 19.30 se darán a conocer los libros: "La desaparición de los Dioses" de Sergio Bergallo, y "¿Dónde está Julio López?.
Prácticas estéticas en relación al reclamo de aparición con vida" de Pablo Russo.
La proyección de cortos dará comienzo a las 20.30. En tanto, bandas en vivo alegrarán la noche de los más jovenes, en tanto para los adultos la feria organizó una noche de Peña.
La tarde del domingo comenzará a las 15 con cortos de animación infantil. A las 16 se realizará el taller "Creación de susurradores", mientras que a las 16.30 habrá un espectáculo musical en vivo.
A las 17 se presentara el libro: "Las hojas. Antología de poesía social argentina de ayer y de hoy", de Luis Vilchez, y a las 18 se realizará una mesa de lectura y debate sobre el libro "El Maestro Ignorante" de Jacques Ranciere.
Fuente:Telam
Presentación del libro "Argentina Originaria"
El martes 7 de junio el Colectivo Tinta Verde invita a la presentación de “Argentina Originaria”, un libro periodístico de Darío Aranda que aborda las luchas de los pueblos originarios y la vigencia de las prácticas estatales a lo largo de los últimos 200 años: represión y despojos. Además hace hincapié en los procesos organizativos de las comunidades indígenas, las conquistas sociales y legislativas, las resistencias que interpelan a los gobiernos de turno.
El libro fue editado por la Cooperativa La Vaca y contó con el apoyo del Grupo Internacional de Trabajo sobre Asuntos Indígenas (IWGIA).
La presentación será a las 17:30 hs. en el en Aula del Consejo Académico de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP.
Contaremos con la presencia de su autor, Darío Aranda, y se podrán adquirir los libros en la presentación.
Los esperamos!
Fuente:Colectivo Tinta Verde
La novela del peruano Roncagliolo ganó en Londres el Premio Independiente de Ficción Extranjera
La novela "Abril rojo" del peruano Santiago Roncagliolo ganó en Londres el Premio Independiente de Ficción Extranjera (Independent Foreign Fiction Prize) como la mejor novela traducida publicada en el Reino Unido durante el 2010.
Este trabajo, según informó el portal Europa Press, se impuso a otras obras destacadas como "El museo de la inocencia" del escritor turco Orhan Pamuk, y "Yo maldigo el río del tiempo" escrita por el noruego Per Petterson.
Este galardón es uno de los premios ingleses más prestigiosos que concede el diario británico The Independent y el Consejo de las Artes del Reino Unido.
El thriller político "Abril rojo", ganadora del Premio Alfaguara de novela 2006, es una radiografía de Perú como un país sumido en una crisis perpetua. El autor cuenta, por un lado, una historia de asesino en serie y, por otro, ofrece el brutal contraste entre la inocencia y la corrupción.
Roncagliolo es uno de los escritores más versátiles en español. Entre sus obras se encuentran "Pudor" (Alfaguara, 2004) que fue llevada al cine y "La cuarta espada" en la penetró en la mente del terrorista más peligroso de la historia americana.
El autor de "Memorias de una dama" y "Tan cerca de la vida" lleva vendidos más de 150.000 ejemplares y sus novelas se han traducido a trece idiomas.
Fuente:Telam
Javier Marías: el amor y la muerte como "una rifa de verano"
El escritor español Javier Marías volvió al ruedo con "Los enamoramientos", una novela en la que "ni la narradora ni los lectores van a saber exactamente qué pasó", advirtió durante una videoconferencia que ofreció ayer desde España para Argentina, México, Perú, Colombia y Chile.
La historia -"compleja en su simplicidad", según el madrileño- parte de un asesinato y reflexiona desde la voz de María Dolz, su protagonista, sobre el estado de enamoramiento, la impunidad de los que aman y la fragilidad de la idea de una verdad única, entre otros tópicos filosóficos universales.
El libro que lleva cinco semanas entre los más vendidos de España, sorprendió a Marías quien creyó que "ya no tenía nada más para escribir en ese campo" después de la novela anterior (de 1600 páginas), "Tu rostro mañana".
Para desarrollar esa voz femenina comenzó recordando el relato que una amiga le hizo, hace años, sobre cómo observaba a un matrimonio en el desayuno. Lo siguiente fueron invenciones, detalles de sus observaciones de otros y algo de sí mismo: "reflexiones que yo comparto con la narradora", confió.
"Era una historia que necesitaba a una mujer para ocurrir.
Podría haberla escrito en tercera persona, pero estoy tan acostumbrado a la primera que me reté a que fuera una mujer la que relatara y, si bien hay diferencias entre lo femenino y lo masculino, éstas no están en la mente del narrador", sentenció.
Dolz es una editora que habla bastante mal de los escritores.
"Entre las mejores personas que yo conozco hay algunos escritores, y entre las peores, también", respondió el novelista al ser consultado sobre posibles identificaciones.
Marías descree que sus novelas sean ensayísticas o filosóficas; lo que tienen es "pensamiento literario" explicó, "un pensamiento que se distingue del científico, psicológico o religioso con sus propias ventajas y particularidades como la posibilidad de contradecirse" de un libro a otro, señaló.
"Los enamoramientos" no son la excepción, y los tópicos que algunos críticos definen como filosóficos tienen que ver con el boyar creativo del escritor, la elección de recursos literarios y sus temas de interés.
"Me gusta hablar de las cosas que le ocurren a la gente, no a nivel superficial" y el amor o la muerte, como parte de la vida, son "una de esas cosas", ejemplificó.
"Por suerte -agregó- a las novelas no se las pueden resumir... precisan de las palabras que las cuentan... y ésta tiene muchas implicaciones y reflexiones".
Ahí entra "esa idea de los enamorados y la predestinación -graficó-, pero en el fondo creo que eso es un poco falso y que los enamoramientos son producto del azar y de lo que nos queda. Creo que los emparejamientos, en lo profundo, son resultados de una rifa al final del verano".
Admirador de Cervantes -referenciado en muchas de sus obras- Borges, Stevenson, Horacio Quiroga y Juan Rulfo entre otros, el proceso creativo es un enigma para este generador de best-sellers como "Corazón tan blanco" o "Mañana en la batalla piensa en mí".
"No sé muy bien cómo hago o dejo de hacer -señaló- (...) Escribo cuando puedo (...) La vida de escritor es un poco absurda, son tantas las actividades alternativas de hoy que los últimos libros los escribí a salto de mata".
"Ultimamente siento que publicar lleva más tiempo que escribir y que llevo la mitad de mi tiempo diciendo no", ironizó respecto a los seminarios, ferias, congresos y charlas que se presentan continuamente como estrategia de marketing.
Un tema recurrente vuelve en su último libro y es el de la imposibilidad de saber nada a ciencia cierta: "Si nos ponemos a pensar, en nuestra vida hallamos zonas de sombra... no sé si es una novela de intriga exactamente, pero bien puedo decir que ni la narradora ni los lectores van a saber exactamente qué pasó".
"Escribo porque así pienso mejor sobre cosas que de ninguna otra manera pensaría... de ahí a entender más sobre la muerte o el amor hay un abismo", sentenció.
"Creo en esto que decía (William) Faulkner", continuó, que la literatura logra lo mismo que una cerilla encendida en un campo nocturno: "no ilumina, permite entender cuánta oscuridad hay alrededor". La literatura tantea, orienta, "a lo más da respuestas que nunca son definitivas", concluyó.
Marías reafirma su "simpatía" por el M15
El escritor español Javier Marías manifestó ayer su "simpatía" por el `movimiento de los indignados` (M15), que hace dos semanas reclama en distintas plazas españolas "un cambio social justo para la mayoría" a través de la plataforma "Democracia real ya!".
"Algunas de las cosas que defienden son las que vengo diciendo hace tiempo" señaló Marías tras destacar el civismo y la sensatez de los manifestantes, durante una videoconferencia que ofreció desde Madrid con motivo del lanzamiento de su última novela, "Los enamoramientos".
Entre los reclamos del M15 figuran una reforma de la ley electoral que acabe con el bipartidismo, la eliminación de las candidaturas de políticos imputados en casos de corrupción y acceso a la formación y el empleo.
Pragmático, Marías añadió: "Lo que pasa es que estas cosas no tienen fácil solución... está muy bien un mundo sin bancos (como también demandan desde ese movimiento, generado con ayuda de Internet) ¿Pero quién puede concretar eso?".
"Lo que no sé muy bien es cómo esto puede continuar más allá de la manifestación de un descontento" ni cómo hacer para que "no acabe como algo meramente folclórico", señaló el escritor, aunque confió en que "los más preparados" en ese ecléctico movimiento "puedan resolver" la cuestión.
El "movimiento de los indignados" irrumpió el 15 de mayo último en España exigiendo un cambio del modelo político, que descolocó a los partidos políticos en medio de la campaña electoral que culminó con los comicios del 22 de mayo en municipios y comunidades autónomas.
Desde ese día, miles de personas se concentran a diario en plazas emblemáticas de unas 150 ciudades españolas, con la madrileña Puerta del Sol como centro de las protestas más multitudinarias.
Fuente:Telam
Ricardo Piglia ganó el premio Rómulo Gallegos
El argentino Ricardo Piglia fue distinguido ayer con el XVII premio Rómulo Gallegos, uno de los más destacados de las letras iberoamericanas, dotado con 100.000 dólares, por su novela "Blanco nocturno".
En ediciones anteriores se alzaron con este galardón el colombiano William Ospina, la mexicana Elena Poniatowska, el español Isaac Rosa, el colombiano Fernando Vallejos, el español Enrique Vila-Matas y el chileno Roberto Bolaño, entre otros.
Piglia había sido seleccionado finalista de este galardón junto a otros once escritores, entre ellos los argentinos Sylvia Iparraguirre, Andrés Neuman, Leopoldo Brizuela, María Teresa Andruetto y Eugenia Almeida.
El jurado de este prestigioso premio literario que comenzó sus deliberaciones el lunes pasado está compuesto por la mexicana Carmen Boullosa, el colombiano William Ospina -ganador de la XVI edición- y el venezolano Freddy Castillo.
“Estoy sorprendido y agradecido por este premio”
El escritor argentino Ricardo Piglia se manifestó "agradablemente sorprendido" y "orgulloso" por haber ganado con su novela "Blanco nocturno" el XVII Premio Rómulo Gallegos, uno de los más destacados de las letras iberoamericanas, dotado con 100.000 dólares.
“Me acabo de enterar. Es una sorpresa muy agradable. Este es un premio importante que ha mantenido su prestigio a lo largo de los años. Eso lo digo porque Venezuela vive un proceso de cambios y de transformaciones muy importantes, y siempre ha respetado a la literatura”, dijo en diálogo con Télam el escritor, horas antes de partir a España.
"Blanco nocturno" es un thriller psicológico publicado a fines del 2010 por la casa Anagrama, ambientado en la pampa argentina, narra varias historias que se entrecruzan en una serie donde imperan la traición (una de las obsesiones de Piglia) y la venganza, enmarcados en un cuadro familiar inestable, trabajada con el ritmo de sus mejores cuentos.
"Es indudable que esta novela gustó mucho. En este momento sólo puedo decir que estoy sorprendido y agradecido", señaló Piglia respecto al premio creado en 1964 por el entonces presidente venezolano, Raúl Leoni.
"Los premios son importantes, son una alegría, implican un reconocimiento. Pero también sabemos que suelen ser arbitrarios, contingentes, y que hay que tomarlos con precaución, porque la literatura no se organiza de acuerdo a jerarquías", sostuvo el autor de "Plata quemada", "Nombre falso", "La invasión" y "Prisión perpetua".
Estas distinciones, añadió, "sirven para que se conozcan libros, personas, proyectos. Y recibir este premio, para mí es un orgullo, mucho más sabiendo que entre los finalistas había compatriotas como Sylvia Iparraguirre, Eugenia Almeida y Leopoldo Brizuela; y Javier Vásconez, un escritor ecuatoriano extraordinario".
El jurado que tomó esta difícil decisión estuvo compuesto por la mexicana Carmen Boullosa, el colombiano William Ospina y el venezolano Freddy Castillo.
El autor de "Respiración artificial" y "La ciudad ausente" destacó que Venezuela “no sólo tiene ese galardón, sino que está a punto de poner en circulación la obra de Angel Rama y que mantiene cada vez más vivo el catálogo de la Biblioteca Ayacucho, un emprendimiento fenomenal desde todo punto de vista”.
En ediciones anteriores, se han alzado con el Rómulo Gallegos Ospina, Mario Vargas Llosa, Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez, Elena Poniatowska, Isaac Rosa, Fernando Vallejo, Enrique Vila-Matas y Roberto Bolaño, entre otros.
Fuente:Telam
Günter Grass y los diarios políticos de un inconformista
Durante 1990, el escritor alemán Günter Grass se dedicó a recorrer las dos mitades de su país que habían permanecido separadas desde el fin de la Segunda Guerra Mundial: de esa experiencia surgió el libro “De Alemania a Alemania”, con apuntes en los que el premio Nobel de Literatura ofrece sus impresiones sobre las consecuencias de la reunificación germana.
Poco más de veinte años después de la caída del Muro de Berlín, el sello Alfaguara decidió publicar esta obra en la que el autor de “El tambor de hojalata” ofrece su testimonio sobre “el gran cambio revolucionario y político” que se produjo en Alemania tras aquel hito producido el 9 de noviembre de 1989.
Grass fue recogiendo a lo largo de sus desplazamientos por territorio alemán distintas impresiones apuntaladas por sus encuentros con políticos y compañeros de ruta que incluyen apuntes y detalles sorprendentes.
El escritor, que se valió de unos cuadernos en blanco que su editor le había entregado para que llenara con los primeros borradores de sus textos, desliza en este período su convicción de que una reunificación rápida traería decepciones y desconfianza a largo plazo.
En los diarios, Grass se muestra partidario de un proceso menos invasivo y a su vez más respetuoso con la parte débil de la unificación: “El trato dispensado a los alemanes por los alemanes revela el tono imperativo que se empleará con los polacos”, sostiene en el libro.
“El viaje en tren, solo, en compartimento de primera clase. Las sucias ventanillas, el país gris y dejado de la mano de Dios, sus instalaciones industriales listas para el desguace, los pueblos agazapados, como dejados allí por azar”, desliza a su paso por la disuelta República Democrática Alemana.
La portada del libro está ilustrada con dos saltamontes dibujados por el propio Grass, que seguramente hacen alusión a una frase del actual presidente del Partido Socialdemócrata (SPD), Franz Müntefering, que comparó a cierto tipo de inversores con esos insectos, que llegan a un país como una plaga y, tras arrasar con todo, vuelven a marcharse.
Estos Diario permiten ver de cerca la vida diaria de un autor contemporáneo que, consciente del momento histórico, funde su vida cotidiana con el tiempo histórico arrollador que le toca en suerte, y del que da cuenta a partir de observaciones y reflexiones que ocultan el germen de las historias que contará después.
El 30 de enero de 1990, por ejemplo, Grass se pregunta si será posible hacer frente a "la presunta convicción popular" de que la reunificación debía realizarse lo más pronto posible.
"Al menos los políticos de cierto formato deberían saber que aunque una reunificación rápida es accesible, ésta tendría que pagarse con desconfianza y una larga brecha (entre las dos partes de Alemania)", apunta.
Más adelante, el autor de “Años de perro” y “El gato y el ratón” vaticina consecuencias negativas de la unión monetaria entre las dos Alemanias y asegura que los orientales gastarán sus marcos occidentales en viajes al oeste y en productos occidentales, lo que no apoyaría a la entonces castigada economía de la agonizante República Democrática Alemana.
"Por el contrario, los bienes producidos aquí se harán imposibles de vender y muchas empresas quebrarán, incluso algunas que de otro modo hubieran podido salvarse", escribe Grass.
En su obra, el ensayista admite no ser fanático del formato de “diario”, aunque la admite una herramientas necesaria cuando la realidad circundante supera lo excepcional: le ocurrió en 1969, según indica, cuando decidió abandonar su confinamiento de escritor para involucrarse en la campaña electoral a favor del partido dirigido entonces por Willy Brandt.
De aquella experiencia surgió “Del diario de un caracol” (1972), donde ya reflexionaba sobre la necesidad de distinguir entre los funcionarios de la literatura –proclives a la neutralidad permanente- e, y los escritores, siempre expuestos a las vicisitudes del tiempo que pasa.
En este caso, “De Alemania a Alemania” testimonia las vacilaciones de un hombre que si bien comprende que no hay alternativa al derrumbe comunista no puede dejar de tener una mirada desconfiada y crítica hacia un país que, “quién sabe, pueda sentir, un día, de nuevo, la tentación de dominar el mundo”.
Fuente:Telam
Viernes, 3 de junio de 2011
VISTO Y LEIDO
Costuras, tramados, géneros
Un libro en formato digital que compila experiencias sobre las relaciones familiares y sexuales en Latinoamérica.
Lejos de la frialdad de los escritos académicos, Hilvanando historias. Mujeres y política en el pasado reciente latinoamericano (Ediciones Luxemburg), el libro digital compilado por Andrea Andújar, Débora D’Antonio, Karin Grammático y María Laura Rosa trata las relaciones familiares y las sexualidades como algunos de los campos minados de las décadas del sesenta y setenta aquí y en Latinoamérica.
En el artículo más internacionalista de todos, la investigadora norteamericana Temma Kaplan eligió hablar de lo que suele quedar en la sombra cuando de crímenes de lesa humanidad se trata: la sexualidad en los campos de concentración y el abuso como moneda corriente. Esquivando el muro de vergüenza y de silencio que regula hasta dónde está permitido bucear en ese tabú, Kaplan parece estar diciendo “de eso sí que hablo”, hunde el dedo en la llaga y analiza la falta de referencias a la violencia sexual en los juicios a genocidas de todo el planeta, entre los que incluye testimonios de los juicios por el Holocausto, los crímenes de Bosnia, Ruanda y el régimen del apartheid en Sudáfrica.
Otros artículos revisan cómo el germen machista vegetaba en muchas de las organizaciones de la nueva izquierda latinoamericana y sacan a la luz tensiones entre los partidos y la experiencia feminista –muchas veces, mirada con recelo cuando despotricaba contra la doble explotación, la invisibilización del trabajo doméstico y pedía la ley de divorcio y la patria potestad–. Melina Alzogaray y Ana Laura Noguera, por ejemplo, analizan la militancia femenina en la Córdoba postcordobazo hasta el ‘76. En paralelo a la feminización de la matrícula universitaria, que crecía a los tumbos, las mujeres se fueron abriendo camino para ocupar más y mejores posiciones en el tablero de organizaciones que, en muchos casos, estaban creadas a imagen y semejanza del espacio doméstico: con una presencia femenina constante pero que brillaba por su ausencia en los niveles de conducción.
Las autoras también hablan de los (para entonces) nuevos modelos de pareja, las convivencias grupales y el amor intrapartidario, que intentaban echar por la borda la división tradicional de tareas. Cuentan cómo se “educaba” al/los compañero/s para que cocinen, cambien pañales y laven sus propios calzoncillos. Y describen también pequeñas delicias anecdóticas sobre cómo se aprovechaba la maternidad para reducir sospechas. Una militante del ERP comenta, por ejemplo, que era común llevar las armas escondidas entre la ropa mientras se cargaba al bebé, sacándole el jugo al prejuicio que supone que toda madre es –por su calidad de madre– inofensiva.
Maria Lygia Quartim de Moraes habla de la presencia femenina en la lucha armada de Brasil y en los movimientos de derechos humanos. También del desgaste de etiquetas como la de “coqueta”, “virgen” y “futura reina del hogar”. Reseña (raros) casos de libros escritos por mujeres cariocas y la importancia del exilio europeo como feedback para la formación del feminismo latinoamericano. Catalina Trebisacce, por su parte, analiza la liberación cultural y sexual argentina leyendo los llamados microrrelatos, contrahistorias y estudios sobre memorias. Las revoluciones morales por esos años iban copando la vida cotidiana local, que se subía al tren de la modernidad. Así lo reflejaban (aunque contradictoriamente) las revistas femeninas, que en una página festejaban la aparición de “la píldora” y en la siguiente machacaban con la importancia de, ante todo, seguir “respetando a tu hombre”.
Hilvanando historias, ya desde el nombre, se presenta como ejercicio de costura para desenredar a través de los distintos artículos, aunque sea, ciertos tramos de la historia de las mujeres dentro de una tradición llena de violencia estatal pero también de resistencias frente a ella. Traza una geografía de la revuelta en los años ’60 y ’70 en Latinoamérica y pasa el peine fino por la historia reciente de nuestro país para mostrar (desde la lupa de género) muchos de los tires y aflojes políticos que pulularon durante esas décadas vehementes como pocas.
Hilvanando historias. Mujeres y política en el pasado reciente latinoamericano se puede consultar en la página del Instituto Interdisciplinario de Estudios de Género de la Facultad de Filosofía y Letras, UBA y verá la luz en versión papel en la segunda mitad del año.
Fuente:Pagina12-Las12
Un regreso a la otra “operación masacre”
“La patria fusilada” es ya un texto clásico de la investigación, en el que Francisco Urondo analiza las circunstancias de los fusilamientos de Trelew en 1972.
POR OSVALDO AGUIRRE
DETENIDOS. Los presos políticos, en una doto del diario Jornada de Trelew del 15 de agosto de 1972.
El 24 de mayo de 1973, en la víspera de la liberación de los presos políticos por la amnistía de Héctor Cámpora, presidente electo, Francisco Urondo entrevistó en la cárcel de Villa Devoto a los tres sobrevivientes de la masacre de Trelew. El testimonio de María Antonia Berger, Alberto Miguel Camps y Ricardo René Haidar se publicó con el título de La patria fusilada y agotó varias ediciones en un año. Desde entonces hasta el presente, la historia volvió a atravesar a los protagonistas con el signo de la tragedia y el alcance de aquella conversación se resignificó y quedó, en parte, cancelado. Pero el libro sigue siendo de actualidad, tanto por la revaloración en curso de la obra de Urondo como por los juicios que se llevan adelante en torno a los sucesos.
La reedición de La patria fusilada pone otra vez en circulación un documento susceptible de producir nuevas revelaciones. En esa perspectiva los editores agregan notas al texto, completan la nómina de caídos (los cuatro protagonistas del diálogo fueron víctimas de la última dictadura), aportan referencias sobre los juicios que se realizan a propósito de la masacre y de la muerte de Urondo y corrigen las numerosas erratas de la edición original.
Los hechos comenzaron el 15 de agosto de 1972, cuando un centenar de presos políticos copó la cárcel de Rawson. Era el primer paso de un intento de fuga masiva. Seis líderes de organizaciones armadas lograron abordar un avión y escapar a Chile; otros veintidós fueron recapturados en el aeropuerto de Trelew y llevados a la base naval Almirante Zar. En la madrugada del 22 de agosto, los marinos fusilaron a los prisioneros; diecinueve murieron y tres sobrevivieron a graves heridas.
Urondo reconstruye el relato de Trelew y lo inserta en una tradición.
La patria fusilada remite a Operación Masacre , la denuncia de los crímenes de la Revolución Libertadora en los basurales de José León Suárez, en 1956: aquí también hay “fusilados que viven” y pueden contar la verdad oculta, como hizo Juan Carlos Livraga con Rodolfo Walsh. En la introducción, Urondo cuenta las circunstancias en que hizo el reportaje y dice que trató de intervenir lo menos posible, “como corresponde a todo entrevistador”. Sin embargo, cumple un rol activo en la constitución del relato. Había un interés político y al mismo tiempo periodístico por los hechos: era la primera vez que los sobrevivientes se reunían para elaborar en conjunto lo sucedido, y se trataba de que “el pueblo argentino sepa, realmente, cómo se está escribiendo su historia”.
Como buen cronista, Urondo se preocupa por mantener el orden de la narración, indagar los detalles de los sucesos y reintegrar los testimonios al cauce central del diálogo, cada vez que aparece una digresión. Y también propone las interpretaciones. Si los guerrilleros, como dice Rubén Bonet en la conferencia de prensa que dan antes de rendirse en el aeropuerto, son “hijos de las movilizaciones del 69”, Urondo pertenece a la generación del 50 y quizás por esa razón sitúa los acontecimientos en una secuencia más amplia. Saber en qué momento los militares pensaron en ejecutar la masacre es anecdótico, dice; el sentido profundo de los hechos es que encuadran “dentro de una política de exterminio concreto y de intimidación a través del asesinato” que remite a junio de 1955, cuando los aviones de la Marina bombardearon a la población civil en la Plaza de Mayo.
“Algunos comparan Trelew con Moncada. El Moncada nuestro”, dice Urondo, en alusión al frustrado asalto que, en 1953, inició la lucha que seis años después terminaría con la Revolución Cubana. Más allá de que la historia haya revertido la hipótesis, el señalamiento apunta a una cuestión central en la entrevista. Los sobrevivientes hacen una valoración contradictoria de la fuga: fue un triunfo, ya que los jefes guerrilleros consiguieron escapar y el gobierno de Lanusse sufrió un revés, y al mismo tiempo una grave derrota, porque el plan original contemplaba la evasión de 110 guerrilleros y hubo 19 muertos. Urondo resuelve esa ambivalencia con un nuevo compromiso político, ahora con la historia misma, que aparece como cierre del relato: “Si algo tenemos que hacer –dice Haidar–, si para algo sobrevivimos es para transmitir todo eso que los otros por haber muerto no pueden hacer”. El testimonio vale por lo que dice y por lo que calla. En ningún momento se analizan las razones del fracaso de la fuga, una pieza que faltaba hasta que Trelew (2004), el documental de Mariana Arruti permitió conocer el relato de Jorge Lewinger y las causas por las que los camiones que debían recoger a los guerrilleros no llegaron al penal. Esta reedición también podría servir para leer lo que todavía no se leyó: las salidas de tono de María Antonia Berger (“el sueño nuestro era irnos a la playa”), la súbita conciencia de Camps sobre la militancia y la cercanía de la muerte, aquello que disiente de los retratos convencionales de los años 70 y permite un acercamiento a la experiencia de los militantes de las organizaciones armadas.
Fuente:RevistaÑ
MÚSICA
DOMINGO 5/6 - CICLO DE CANTAUTORES - EDUARDO GIANNINI Y DAFNE USORACH
Cultura Latinoamericana
Ciclo de Cantautores "Con voz propia" presenta a:
EDUARDO GIANNINI y DAFNE USORACH
DOMINGO 5 de JUNIO - 21 hs - "CÍVICO CAFÉ" - San Lorenzo 1949 - Rosario - Entrada: $ 15 - Reservas: Tel. 440-3135
SOBRE EDUARDO GIANNINI:
Autor, compositor e intérprete nacido en la ciudad de Rosario. Sus inicios se remontan a los años 80, época en la que graba por primera vez junto al grupo Errante el disco “Días de vida”. En 1991, da a conocer su primer registro discográfico como solista, “Canto del alma”, editado por el reconocido y prestigioso sello Cosentino. Durante años recorre cientos de espacios de cultura, salas, bares y teatros de las provincias de Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires, Mendoza, así también como de la Capital Federal. En 2001 edita su CD “Miradas”, con Pablo Palumbo en arreglos y dirección musical.
En sus recitales, ofrece sus canciones, íntimas y potentes, poseedoras de una lírica urbana propia de su región. Su obra gira en torno de temas claves y constantes en su vasto camino como cantautor: la amistad, el amor, el testimonio social y el rumbo esperanzado de su trova. Además, para dar cuenta de su tiempo y de su paisaje sonoro y poético, interpreta logradas versiones de autores de la Trova Rosarina. Ha compartido escenarios con artistas como Jorge Fandermole, Adrián Abonizio, Lalo de los Santos y Sandra Mihanovich, entre otros. Desde hace dos años, difunde y promueve el trabajo musical de sus pares en programas como “Músicos con nombre propio” por Televisión Regional. Actualmente prepara su nuevo trabajo discográfico, “La ciudad de las canciones”.
http://es-la.facebook.com/people/Eduardo-Giannini/1603332824
SOBRE DAFNE USORACH:
Oriunda de Guatimozín (provincia de Córdoba), nacida en el año 1981 y radicada en la ciudad de Rosario desde el año 2000, realizó la carrera de Guitarra en la Facultad de Humanidades y Artes de dicha ciudad.
Su música refleja una mezcla de varias influencias y ritmos que es la base de su estilo, transitando el camino de la trova o también llamada música de autor, Dafne deja plasmada en sus composiciones la intención de tomar la música como un instrumento de transmisión de ideales, historias y sucesos que no deben quedar en el olvido, así como también, la sencilla apreciación de las cosas y momentos que nos rodean a todos día a día.
Dedicada a la música desde temprana edad, ha transitado a lo largo de su carrera como solista y también como parte del Dúo Jano, diversos y variados escenarios en varias provincias argentinas como Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, Mendoza, Salta, Jujuy, Tucumán, Buenos Aires y otras, y también escenarios internacionales como: Uruguay, Bolivia, Perú, Ecuador y Cuba. Actualmente se encuentra trabajando en la producción de lo que será su primer disco como solista y realizando recitales acompañada por el pianista rosarino Pablo Benso. En los que combina temas propios con algunas versiones de reconocidos cantautores como Silvio Rodríguez, Serrat, Sabina, y otros.
www.dafne-usorach.blogspot.com
Chucho Valdés: ‘La música cubana tiene la misma vitalidad’
El cubano estará junto a The Afrocuban Messenger el domingo 19 en el Parque España, entradas anticipadas a 125 pesos. Ganador de 7 Grammy, Valdés está considerado uno de los mejores pianistas del mundo y es la figura jazzística más importante de Cuba.
1 jun, 2011
Por Ricardo Salton
Hijo del legendario Bebo Valdés. Pianista, compositor, arreglador, director, maestro de músicos. Ex integrante de la Orquesta cubana de música moderna y fundador de Irakere, junto a Paquito DRivera y Arturo Sandoval, entre otros. Dionisio de Jesús «Chucho» Valdés Rodríguez nació en Quvicán, Cuba, en octubre de 1941. Ha grabado más de 80 discos y participado en otros 30, y ha compartido escenarios con Chick Corea, los hermanos Branford y Wynton Marsalis, Carlos Santana, Joe Lovano, Dizzy Gillespie, George Benson, Jack Dejonnette, Ron Carter, Eddie Gómez, Gato Barbieri, Tito Puente, Pablo Milanés, Diego El Cigala, Concha Buika o Charles Aznavour entre tantos otros.
El presente de «Chucho» se reparte en dos giras simultáneas, con las que está presentando sendos discos: una junto a Omara Portuondo y otra, que es con la que llegará esta vez a la Argentina, junto a los Afro-cuban Messengers, con quienes grabó «Chuchos Steps».
Su visita incluirá una única presentación en el teatro Gran Rex el jueves 16 de junio, y el domingo 19, a las 21 horas se presetará en el Teatro Príncipe de Asturias del Centro Cultural Parque de España.
Dialogamos con él:
Periodista: Nos sorprendió saber que está viviendo en España, siendo que usted siempre había hablado de su placer por vivir en Cuba. ¿Su mudanza tiene que ver con cuestiones políticas?
Chucho Valdés: No, para nada. Quería estar cerca de mi padre, que ya está muy mayor -tiene 93 años-. Finalmente, después de mucho tiempo de vivir en Suecia, decidió cambiar el frío del norte de Europa por el clima más amable de Málaga. Y por eso llegamos aquí también nosotros, con mi esposa y mi hijo más pequeño.
P.: En este momento, usted está en medio de dos giras simultáneas, ambas por muchos lugares. ¿Después de tantos años de trabajo, le sigue resultando placentero estar tanto tiempo fuera de su casa?
C.V.: Seguramente que es muy duro, pero también imprescindible. Es el modo que un artista tiene para desarrollar su banda, para mostrar lo que está haciendo, para no perder el contacto con el público. Y como tú dices, estamos con dos giras paralelas. Hicimos un disco con Omara, a quien conozco y admiro desde hace años, en la que tuvimos a Wynton Marsalis como invitado y estamos viajando con eso. A la vez, estamos llevando -como ocurrirá ahora con Buenos Aires- el disco que hicimos con The Afro-Cuban Messengers. Ése es un trabajo con una orquesta de siete músicos además de mi hermana, la cantante Mayra Caridad Valdés. Es un disco de jazz afrocubano, con una fuerte presencia del tambor batá -que lo toca Dreiser Durruthy Bombalé, un percusionista cubano que parece un pulpo más que un músico-, que tiene trompeta y saxo, y con el que están saliendo cosas buenísimas.
P.: Usted ha trabajado junto con los más grandes. ¿Ese placer por buscar en lugares tan distintos, tiene que ver con su afinidad con el jazz?
C.V: Puede ser. Pero de lo que estoy seguro es que me da mucho gusto. Con Omara hemos grabado juntos por primera vez en el 97, y siempre admiré su estilo intimista. Trabajé con Pablo Milanés que es otro cantante tremendo. Lo mismo que con Concha Buika, o con Charles Aznavour, al que «cubanizamos» en el disco que hicimos en 2006. Con El Cigala salí a cubrir una gira de presentación del disco que hizo con mi padre, porque ya estaba demasiado mayor para tanto viaje. Y como de tantos otros con que hemos tocado juntos, siempre he aprendido algo, he sacado una experiencia valiosa. Pero sobre todo, como te decía, me da mucho placer estar con grandes colegas sobre un escenario.
P.: La Argentina es un país que está ligado a su vida. ¿Qué le significa volver una vez más a nuestro país?
C.V.: Para mí es un país distinto por muchas razones. Por cuestiones familiares, por supuesto [su esposa y manager es la treintañera argentina Lorena Salcedo, con quien tiene un hijo de cuatro años]. Pero además porque el argentino es un público verdaderamente especial, que demuestra su afecto y su calor, y entonces uno toca mejor cuando siente esa respuesta de la gente. Así que voy, como siempre, con mucha emoción a presentar estos Afro-Cuban Messengers, y espero que les gusten.
P: ¿Vivir en España lo ha alejado de la realidad cultural y musical cubana?
C.V: No, para nada. Porque estoy permanente en contacto con Cuba y porque voy muy a menudo.
P.: ¿Puede decirme entonces, puesto que en la Argentina no se sabe mucho de lo que pasa allí, cómo ve el panorama actual de la música en su país?
C.V: La música cubana sigue teniendo la misma vitalidad que le hemos reconocido siempre. Wynton Marsalis, que anduvo por allí con su Lincoln Center Orchestra, se sorprendió al ver el grado de excelencia de los estudiantes de música en mi país. Por estos tiempos, los jóvenes parecen estar volcándose mayoritariamente hacia la timba, que es un género bailable muy popular -una especie de modernización del son- y, como es tradición, al jazz latino. En este sentido, hay una lista muy interesante de pianistas jóvenes que ustedes deberían descubrir. No hablaré ya de Gonzalo Rubalcaba porque ha alcanzado ya renombre internacional, pero sí puedo mencionar por ejemplo a Aldo López Gavilán, a Harold López Nussa, a Alexis Bosch, a Roberto Fonseca. Por allí está seguramente buena parte del futuro de la música de Cuba.
Fuente:ElCiudadanoyLaGente
Silvio Rodríguez prepara una cita con el público argentino
El trovador cubano Silvio Rodríguez, artista esencial de la canción iberoamericana interrumpirá en noviembre una ausencia de siete años de los escenarios argentinos para presentarse en Córdoba, Rosario y Buenos Aires, en el marco de una gira sudamericana que incluirá a Montevideo.
En estos recitales, el cantautor nacido el 29 de noviembre de 1946 en San Antonio de los Baños, hará foco en las canciones reunidas en su más reciente álbum “Segunda cita”.
La placa publicada hace poco más de un año constituyó una suerte de segunda parte de “Cita con ángeles”, un disco que editó en 2003, y fue un trabajo que en una entrevista con Télam dijo que “tiene como protagonistas a los ángeles de la guarda que velan por los cubanos”.
En aquel reportaje a través del correo electrónico, uno de los fundadores del Movimiento Nueva Trova Cubana explicó que "me propuse usar el mismo recurso de los ángeles de la guarda, que tratan de solucionar algunos problemas de los mortales” y confesó que esta continuidad entre ambos discos "es la primera vez que me la planteo".
Para la placa donde se rodeó de jóvenes instrumentistas, registró sus temas “Toma”, “Tonada del albedrío”, “Carta a Violeta Parra”, “San Petersburgo”, “Demasiado”, “Sea señora”, “El gigante”, “Huracán”, “Bendita (yo fui una vez)”, “Segunda cita”, “Trovador antiguo” y “Dibujo en al agua II”.
Aunque en el registro tomaron parte, entre otros, el pianista y director musical Robertico Carcassés junto a varios de los músicos que lo secundan en Interactivo, además del baterista Oliver Valdés, el trío Trovarroco y Niurka González, para estos cuatro conciertos sudamericanos acompañarán a Silvio el Trío Trovarroco, la flautista y clarinetista González y Valdés en la batería y la percusión.
El autor de gemas como “Mujeres”, "Hombre", "El necio", “Lo de más”, “En estos días” y "Ojalá", por citar apenas algunas, se presentará el jueves 10 de noviembre en el Orfeo Superdomo de Córdoba, dos días después en el Hipódromo de Rosario, el miércoles 16 en el Estadio Charrúa de Montevideo y el viernes 18 en el estadio de Ferro de Buenos Aires.
Las localidades para el recital porteño de Silvio se pondrán a la venta desde las 0 de mañana en el sitiowww.tuentrada.com y su valor mínimo es de 130 pesos.
De la música a internet, el presente del autor, guitarrista y cantante liga ambos mundos ya que desde el 10 del corriente inauguró su página www.zurrondelaprendiz.com donde como regalo a sus seguidores ofrece las poesías de más de un centenar de canciones inéditas agrupadas en el apartado denominado "En busca de un sueño" (que debe su nombre a otra obra de Silvio).
Allí vive otra parte de un cancionero notable que luce dividido en diferentes espacios denominados: De Música y estrellas, De Mientras tanto, Con el Grupo de Experimentación Sonora, Algunas colaboraciones, De algunos discos inéditos y, agrupadas en décadas, las que van del 60 al 90.
En esos subgrupos figuran títulos como "A los mártires del Granma", "La oscuridad", "La soledad, en esta madrugada", "Acta de confesión", "América, te hablo de Ernesto", "Bajo el arco del sol, la lucha armada", "Nana para un niño africano", "Canción de identidad", "Canción del pueblo", "Canción sin nombre", “Malapalabra” y "El hambriento quiere".
Entre ellos llama la atención, por caso, uno titulado “Rock de los fantasmas” que, se explica, fue la “primera canción escrita por Silvio, en 1962, cuando con 15 años trabajaba en el semanario Mella. Entonces sólo pudo concebir el texto y la melodía, pues aún no tocaba instrumento alguno. Fue Lázaro Fundora, un compañero de la publicación, quien la armonizó con su guitarra”.
Además de estas canciones desconocidas, la página se divide en otros rubros que en varios casos hacen alusión a otros temas del artista y que son “Vamos a andar (inicio)”, “Vida y otras cuestiones (biografía), “Te doy una canción (discografía)”, “Resumen de noticias (noticias y reportes)”, los testimonios (entrevistas), “Tu imagen (galería de fotos)” y palabras (otros textos).
"Siempre se me han acercado personas interesadas en textos, datos, información de distinta índole. Este zurrón pretende ser una fuente segura de la que se pueda beber de primera mano. Iremos agregando canciones inéditas, otros textos, quizá otros tipos de canciones", escribió el músico, de 64 años, en la nota de portada.
Buscando en esa página otras reflexiones con su sello, Rodríguez plasmó en “Introducción a mis canciones”, una notable manera de explicar su oficio.
“Empecé creyendo que las canciones podían ser compañeras de congojas y dichas. No mucho después, ya soñaba que podían ayudar al mundo a ser mejor. Desde aquellos días hasta hoy ha transcurrido algo más de cuatro décadas, lo que para muchos pudiera ser toda una vida. Desde hoy veo -repasó- que por haberme hecho cantor, me ha sucedido casi todo”.
El remate del cuento fechado en La Habana entre enero de 2006 y mayo de 2011, indicó: “Pero mi mejor suerte no consiste en haber acertado cuando decidí mi camino, sino en la calidad y cantidad de personas que han aprobado mi elección. Puede que existan muchas ilusiones, pero yo estoy seguro de una cosa: mis canciones han ido más allá y también más acá de lo que imaginé. Tanto, que, entre ellas y yo, a veces no se sabe quien imagina y quién realiza”.
Fuente:Telam
CUENTOS
CHORROS
El juez cerró el expediente, se quitó los anteojos y dijo:
–Les conviene arreglar.
El abogado, nuestro abogado, hizo un gesto como diciendo “yo se los dije”. Miré a Bernardo. Me pareció que yo estaba en mejores condiciones para negociar.
–Señor juez. El chico era un colaborador. Se acercó a nosotros diciendo que le gustaba el teatro, que quería aprender. Le tirábamos unos pesos...
–En el expediente no está claro. Hay datos que indican una relación de dependencia. Y como ustedes saben, en caso de duda, la Justicia decide a favor del trabajador.
–¡Qué trabajador! –explotó Bernardo.
Le pegué una patadita en el tobillo por debajo de la mesa. E insistí.
–Señor juez... Somos una sociedad sin fines de lucro, destinada a la divulgación del autor argentino. Ninguno de nosotros recibe un peso... hasta nos pagamos el café que consumimos.
Me pareció que no lograba conmoverlo.
–La Legislatura de la ciudad nos destacó como espacio de interés cultural, se nos reconoce internacionalmente, en noviembre cumplimos 80 años de existencia, somos el primer teatro independiente de América latina...
Ni parpadeó. Es más, me di cuenta de que empezábamos a fastidiarlo.
–El chico arregla por 18.000 pesos. La demanda es por 35.000 más las costas. Les conviene. Es un buen arreglo.
Cuando salimos del juzgado ya era de noche, garuaba y hacía mucho frío. Nos detuvimos por un instante en la vereda.
–¡Dieciocho mil pesos...! –me quejé.
–Tres puestas en escena –calculó Bernardo.
Bernardo y el abogado se metieron en un taxi. Yo estaba cerca de casa y preferí caminar, a pesar del frío y la garúa. Levanté la solapa del sobretodo, crucé la bufanda hasta los ojos y me calé la gorra hasta las orejas.
No podía sacarme de la cabeza al pendejo que con cara angelical y gestos tímidos decía que se sentía feliz de estar en el teatro. Recordé el día en que me trajo unas carillas. Quería escribir cine. Nos reunimos dos o tres veces. Escuchaba extasiado mis opiniones. Se le humedecían los ojos y decía gracias, mil gracias.
Justicia de mierda, me dije, como si fuera un descubrimiento. ¿Cómo trata a una entidad sin fines de lucro, generosa, como si fuera la Coca-Cola? ¿Por qué iguala el despido injusto de un trabajador con las mañas de un lumpen que traiciona la buena fe de la gente?
Llegué a Callao y me detuve para esperar el cambio de luz del semáforo, cuando de pronto apareció él. Lo primero fue la voz. Una voz rasposa, irritada.
–¡Dame guita!
Volví la cabeza y estaba ahí, a medio metro de mí. No tenía quince años. Vestía una remerita sin mangas, desteñida, unos vaqueros tajeados y unas zapatillas destartaladas. Metí la mano en el bolsillo y saqué una moneda.
–¡¿Qué me das?! ¡Dame guita en serio!
Avanzó la mano izquierda hacia mí. Algo relucía entre sus dedos. Un cuchillo o una faca. No dijo “esto es un asalto”, pero de eso se trataba. Dudé un instante. Me tomé un tiempo para observarlo. Temblaba y el rostro parecía el de un adulto cargado de rencor. Estaba drogado hasta las pestañas. Comprendí que debía salir de esa situación cuanto antes. Busqué en uno de los bolsillos y extraje unos billetes con la idea de darle diez pesos y terminar de una vez por todas. Actuó con rapidez. Me manoteó los cuatro o cinco billetes que tenía y salió corriendo a mis espaldas.
No me volví para mirarlo. Quedé plantado en esa esquina, como una estatua. Me sentí humillado, violado. Me llevó un tiempo reaccionar. Hasta que decidí irme a casa.
No podía abrir la puerta. La mano me temblaba y me costó embocar la cerradura. Pegué un portazo y lo primero que hice fue ir hacia la heladera. Necesitaba un trago. Estaba cargado de odio. Coloqué dos o tres cubitos en un vaso y decidí abrir la botella de Chivas que tenía guardada para alguna ocasión especial. Bebí sin respirar. Después del segundo vaso sentí que me calmaba.
Puse en marcha la calefacción, ocupé mi sillón del living y encendí el plasma. En la pantalla un alienígena millonario mostraba unos zapatos que le habían costado mil dólares y un reloj de cinco mil. La gente lo celebraba y le pedía autógrafos. Una mujer dijo que lo amaba. Cambié de canal. Aparecían mujeres casi desnudas que se contoneaban y tipos que lanzaban risotadas impúdicas. Y otro canal y más gente que se reía y decía que se sentía feliz. Y otro canal. No podía concentrarme. Hasta que en la pantalla apareció un periodista a quien conocí durante un viaje a Cuba. Era un tipo brillante. Viajaba invitado por una entidad de apoyo a la Revolución Cubana que lo consideraba un aliado. Compartimos varias trasnoches y me gustaba escuchar cómo analizaba, más allá de sus problemas, los logros de la Revolución. Me acordé de aquel viaje y le presté atención. Con expresión adusta advertía que el país marchaba hacia el caos y que la única salida era volver a privatizar las jubilaciones y Aerolíneas. Que de esa manera vendrían los capitales internacionales. Volví a recordar al periodista de aquellos tiempos y me pregunté cómo había cambiado tanto. Hace un tiempo alguien me dijo que estaba cobrando cien mil pesos por mes.
Apagué el televisor y me fui a la cama. Me costó dormirme. No me podía sacar de la cabeza al chorrito. ¡Pendejo hijo de puta! Me robó. Me humilló. Me violó. Recordé la imagen: zaparrastroso, drogado, temblequeante. ¿Por qué temblaba? ¿Por el frío o por el miedo?
¿Qué debí hacer? ¿Enfrentarlo? No me hubiera animado. ¿Gritar al ladrón cuando salió corriendo? Hubiera sido trasladarles a otros lo que yo debería haber hecho. ¿Hacer la denuncia policial? ¿Para qué?
El whisky había hecho lo suyo y me quedé dormido.
¿Qué debiste hacer con el pibe chorro?
Pedirle perdón.
(Roberto “Tito” Cossa, “Otro día de furia / Basado en hechos reales”, Página/12, domingo 07-02-10)
Nota del remitente:
Roberto Cossa, 75 años, dice que es un actor frustrado pero es un enorme dramaturgo argentino. Habiendo trabajado como periodista en Clarín, La Opinión de Jacobo Timmerman y El Cronista Comercial, cuenta que lo que sabe de ese oficio lo aprendió en los diez años, desde 1960, en que fue corresponsal clandestino en la Argentina de la agencia de noticias cubana Prensa Latina, fundada por su colega connacional Jorge Ricardo Masetti e integrada, entre otros, por los matados de la última dictadura argentina Rodolfo Walsh y Paco Urondo, el periodista Rogelio García Lupo, el escritor colombiano Gabriel García Márquez y el uruguayo Juan Carlos Onetti.
Cossa es autor de Los días de Julián Bisbal, El avión negro, La Nona, El viejo criado, Gris de ausencia, Tute cabrero, Yepeto, Angelito y Los años difíciles entre otras obras de teatro.
Vi el año pasado en Rosario Los días de Julián…, dirigida por Rody Bertol, y no pude entrar a Gris de ausencia porque el teatro era chiquito y estaba lleno cuando fui. Y me acuerdo que hace 20 años estuve en Yepeto en el Auditorio Fundación de esta ciudad. Con Ulises Dumont como el viejo profesor y Darío Grandinetti como el muchachito novio de la joven en círculo amoroso con ambos. Uf.
Uf fue el comentario que hizo la amiga que me acompañaba cuando Darío -que entonces portaba pelo, como yo- se desnuda totalmente de frente al público arriba de un banquito mientras discute con el profesor sobre la vida. O este último intenta convencerse a sí mismo de que le explica algunas cosas de ella.
Intentando indiferencia y superioridad de pensamientos dije luego uf yo en una de las mayores coincidencias epistemológicas (he notado que intelectuales usan esta palabra anexada a alguna nimiedad logrando realzarla notablemente) que he tenido con un concepto escuchado por allí: cuando el profesor le dice que el segundo gol de Maradona a los ingleses es la Novena Sinfonía de Beethoven.
Yo a los 14 o 16, después de venir de las confiterías bailables de los pueblos, solía despertarme los domingos al mediodía en mi casa sangenarina con la Novena o con Albinoni o Rachmaninoff (también con Yupanki, Ornella Vanoni o -lo he dicho en otro lado- Los trovadores del Norte). Más tarde, ya en Rosario, 23, en un ciclo de cine que tuve el honor se me delegara organizar en la JUP, pusimos –con Freiberg, que proveía los videos- La naranja mecánica de Kubrick, donde, con fondo a reventar del último movimiento de la sinfonía, le hacen una cura de regeneración al enfermo de Malcom McDowell, residuo tóxico resultante -y peligroso para sí misma- de la sociedad burguesa. Antes, también ya aquí, 20, 1980, fui a escucharla en El Círculo, gratis, tocada por la orquesta provincial dirigida por Juan Carlos Zorzi. El mismo –a quien yo todavía no sabía que algunos que lo conocían le decían el loco-, al final, desde su tarima y su levita de director, en medio de los aplausos de pie del mayor teatro rosarino, se golpea el pecho exclamando con su voz de lija soprano acatarrada: tocá esta camiseta sudada, tocala, que me digan loco ahora, que me digan loco por querer tocarla. Dije esto es rocanrrol y desde entonces yo he chiflado por las calles tecnicolor sus cuatro movimientos de acuerdo al estado del tiempo y del cuero de uno. (A propósito, nunca me gustó demasiado el nombre dado a la parte coral del cuarto, Oda a la alegría. Asumo que uno no es el tipo indicado para divertirte en una fiesta. Tal vez en ningún lado. Pero a mí me hubiese gustado más el nietzscheano Origen de la tragedia.)
Y al segundo gol de Maradona a los ingleses lo vi en el departamento del correntino Cachito Garavano, entonces estudiante como uno -pero más antiguo- de ingeniería. Ahora que existe esta cosa que se llama youtube con que a pesar de su fealdad lo puedo ver de nuevo, descubro que no tiene cuatro movimientos como la Novena sino once. Y cada toque con la zurda, que entonces no los había contado, sigue siendo un cambio de ritmo y un preludio que deja a piratas impotentes tirados en el piso. Nadie mostró mejor (está bien: como pocos lo mostró) la esencia del arte, la del creador mayor: el que enuncia algo distinto, el que dice algo más de lo ya dicho, el que suma sorpresa a lo esperable. La diferencia, futbolísticamente, con la incomparable potencia y eficiencia de los también hermosos Mario Alberto Kempes y Gabriel Omar Batistuta.
Cuando la mete adentro todavía no se sabe bien con qué pierna, ese departamento estudiantino se derrumbó. Los sapucais mesopotámicos eran aleteos de mariposa contra los alaridos santafesinos, almohadones en paredes, chillidos de las estudiantas de al lado, no existe este tipo está loco, uno mismo arrodillado en el piso, la Colo besando la pantalla (-Las piernas le besé morrongui, vos a la cabecita lo matás -dulce y sonriendo con hoyuelos en las mejillas más tarde.) Se cayó, se desplomó el edificio.
Y es que el gordo hacía un rato había hecho el primero, el mágico, el de mentira. Viene la pelota por arriba, salta junto al arquero inglés Shilton y la pelota está adentro del arco británico. Al terrenal guardameta, que le hace mímicas desesperadas al referí de que el argie se la llevó con la mano, no le creen sus compañeros. Al barrilete cósmico (así lo llamará dentro de un rato Víctor Hugo Morales al terminar de relatar el segundo gol mientras pide perdón a los oyentes por su llanto) le cree Dios y lo protege confesando que lo hizo con Su mano. Corre hacia la tribuna el pibe de la villa dando la espalda al juez, relojeándolo meneando la cabeza a ver si no se lo anula. Sus ojos pícaros lamiendo la travesura universal que ya se morfan, que ya les hago morfar. No se lo anula. Se las metí, se las metí con la mano a todos manga de guanacos. Acelera hacia el alambrado a abrazarse con la gloria, acelera hacia el amor. El pibe de Villa Fiorito que asaltó a Tito Cossa salvado por las gambas. Apura hacia el alambrado dando vuelta la cabeza mirando al rati que saca la roja y le apunta, sus ojos drogados que aún degustan el manojo de billetes se agrandan y afinan, van de niño a zorro en la milésima de segundo en que hay que saltar, pero el paco estaba duro, quemado, la bala le sale desde adentro del pecho hacia adelante, pasar el alambrado, ahí me pierdo.
-¡No le tirés más, no le tirés más, que sufra! –grita detrás del tejido Susana Giménez.
-¡Buenísimo, mirá como saca los ojos, qué pedazo de lengua, ídolo! –relata Marcelo Tinelli antes de hacer mueca de tentación tapándose la boca y mirando cómplice hacia el costado a su coro de muchachos que lo imitan.
-¡Bárbaro Giménez, pero vos nene usá la eléctrica de Mauricio, a ver si salta acá todavía! – asiente Moria Casán a su amiga imprecando al policía.
-Hay que castrarlos, hay que castrarlos –opina con suficiencia autofestejante un abogado especialista en crímenes de Hienas Barrios que almuerza con Mirta Legrand ante la impasividad sonriente del resto de los comensales incluida la del psicoanalista Gabriel Rolón (¿Qué pasó amigo? Yo leí tu libro Historias de diván. Lo recomendé e hice regalos con él. Yo no creo que el que calla otorga. El silencio también acusa. Puede hundir en sus aclaraciones no pedidas al desparramador de la basura. Siempre que éste cuente con un mínimo sentido de culpa. Pero el carente de escrúpulos suele no poseer tampoco esa saludable porción humanitaria. Y ese gliptodonte no tenía una cosa ni la otra. Yo no creo que vos compartas. Pero tu silencio –delante de miles de espectadores de una de las mayores usinas de sentido común reaccionario de la clase media argentina-, con la misma sonrisa políticamente correcta con que previamente respondías sobre tu éxito de taquilla en Mar del Plata, tu silencio, ahí, compartió.)
-Y sí, hay que sacarles las pelotas, estos de arriba tienen que oir a la gente de una vez -dice Mirta en el corte, compungida.
-¡Y apurate infeliz, que después vienen los derechos humanos y vas en cana vos! –se inquieta Moria por la calidad de vida del agente, ganándole la expresión a Susana, a quien se le quedó la idea en la punta de la lengua.
El ladrón reptando en el piso, el servidor público, aclamado por la barra, saca la faca, le abre las piernas y se las corta.
-¡Ahora sí creo en la justicia, ahora sí sos macho argentino, medio tragamoneda parecías vos! –se regocija y lo congratula Cacho Castaña.
Ricardo Fort, sin dejar de sonreír, dice algo pero no se le entiende bien. Algo como aoougrrr. Todos lo aplauden y él se pone a bailar. El pibe de Villa Fiorito lo observa, ya muy borroso, desde el piso:
-Con esas tetas no estoy tragando esta tierra de mierda acá…
El policía eleva su mano hacia las gradas con los trofeos sobre su palma.
-¡Para acá no tarado, tiráselas a los perros! –se cubre con los dos brazos Susana.
-¡O mejor morfátelas vos muerto de hambre, una al mediodía y la otra a la cena negro de mierda, si saliste de la misma villa! –se atolondra Graciela Alfano, recién llegada, haciendo méritos para asegurarse un lugar en el bailable de Fort. Y le apoya un poco de poliéster de ella en el polietileno del mentón de él.
-Ya vas a gritar en la parrilla vos, el doble que la yegua vas a saltar –masculla entredientes mientras baja el brazo y la cabeza el uniformado. Como que hay dios -agrega.
-Apenas pueda te la pongo mi vida, te lo juro -balbucea el delincuente echando un borbotón de sangre y cerrando los ojos sin querer.
Mientras tanto, dice Diego, me la chupan.
¿Qué?
-Que me la sigas chupando.
Bueno, dice la tribuna, apagá esa cámara querido, dice Graciela.
Disculpen mejores almas obscenidades. Vi tele. Y chicas que -si no necesariamente lo escriben bien por el orden de la hache- pronuncian hombre de estado con mayúsculas iniciales, la voz trémula y hasta trombones de fondo últimamente.
Remitente-Fuente:Juan Carlos Vimo (h) 14-02-10.
EL ASESINO SILENCIOSO
(5 de Junio, en defensa de la Naturaleza y los seres humanos)
Un tema urticante de actualidad, en una cola para tomar el ómnibus, en la de los jubilados frente a los bancos donde perciben sus magras asignaciones (los que cobran“grosso”no hacen cola), en las conversaciones de café o con los vecinos, se manifiestaban alarmados por la inseguridad y lo adjudicaban a los diferentes, a los más pobres que ellos, en general inmigrantes de países vecinos o habitantes de las villas miseria, borrachos y drogadictos. Además esa intranquilidad les venía de periquete a los medios de difusión, en su tiempo el Diario Crítica fue creador de un estilo sensacionalista y populachero, ilustraciones tremendistas, realizadas por buenos dibujantes, atrapaban desde su primera página, lo populachero no fue óbice para que apoyara políticas conservadoras, hasta impulsar, por ejemplo el golpe de Estado de 1930, que derribó a Hipólito Irigoyen, e instituyó la reiterada violación de las normas constitucionales y de la soberanía ciudadana. Los medios “serios” por entonces no copiaban ese modelo periodístico, pero luego en pos de atraer lectores tiraron la zapatilla y usaron la inseguridad con el mismo criterio mercantilista.
Esperamos que también interesen las peripecias de un investigador preocupado de verdad por el crimen, que como los protagonistas de la serie negra, arriesgó una cómoda posición y hasta su vida para descubrir los entresijos de la inseguridad.
Desde muy joven se sintió atraído por lo que se ocultaba tras la realidad. Aunque tenía facilidad para los números, las ciencias duras no eran su fuerte, por lo prefirió dedicarse a indagar sobre las finanzas y los emprendimientos económicos.
En los años noventa alcanzó la licenciatura en administración y entró por concurso a uno de los organismos que recaudan las rentas de la Nación. Para progresar había que cerrar los ojos. Prenderse y participar de la corrupción era lo corriente, pero al no aceptar vegetó relegado en un puesto oscuro.
Cuando un ex compañero de estudios al que estimaba, le ofreció incorporarse a la recién creada Policía Aeronáutica se le abrieron nuevas perspectivas.
En la policía federal, o en las provinciales, encargadas de combatir el delito, hay de todo como en botica. Algunos cumplen su función y hacen lo que pueden, otros no lo hacen y por supuesto existen quienes, como sucede en las demás actividades sociales, tratan de sacar ventaja infringiendo la ley, solos o pervirtiendo a sus laderos, al amparo de las inmunidades que les brinda el espíritu de cuerpo.
Eso no sucedió, o sucedió en menor medida, en la Policía Aeronáutica, que reemplazó en el control de los aeropuertos a la Fuerza Aérea.
Bajo la dirección de su amigo diseñaron un organigrama eficiente y lo pusieron en marcha con éxito, pese a lo cual luego lo renunciaron. Él no vaciló en solidarizarse y pedir el retiro.
Quería dedicarse a una investigación sobre las raíces del delito. Conocimiento que permitiría cortar los eslabones y actuar contra los principales causantes. Para subsistir instaló una agencia de averiguaciones y vigilancia, de las tantas que existen, que le permitiría encubrir su actividad principal.
Vestido humildemente, disfrazado de cualunque, vaquero desteñido y remera mersa deco-rada con tremenda lengua saliendo de gruesos labios, peinado a la moda, pelopinchos para-dos y endurecidos en medio de la cabeza, montado en una motito cachuza, comenzó a frecuentar el bajo Flores y algunas villas, haciéndose el interesado en comprar dosis de paco. Después de entrar en confianza pidió cocaína. Le preguntaron si tenía para pagarla, la dosis no costaba un peso ni cinco como el paco, y lo conectaron con un vendedor de papelitos.
Al cabo de unos días volvió con un autito, y los invitó a celebrar un viraje en su suerte. Desconfiaron ¿No sería un buchón? No lo apretaron con los fierros porque si de verdad había encontrado un fato les interesaba prenderse. Procuró beber poco y que ellos bebieran mucho a cuenta del “gil enriquecido”, entre los comentarios y la joda se les podían escapar algunas confidencias. Les preguntó si no resultaría invertir la guita en un par de kilos para distribuirla fraccionada en centros turísticos. Fruncieron la nariz como si olieran a yuta, pero finalmente mordieron el anzuelo, al calor de varios convites y atraídos por la posible comisión, o la devolución de favores, quedaron en presentarle un capo, con quien podría hacer negocio.
A todo esto su esposa con la que tenían tres hijos, mientras limpiaba la casa encontró los papelitos escondidos. No le había caído bien que él renunciara para realizar investigaciones personales, la pérdida del sueldo seguro con la que se mantenía el hogar la tenía en vilo, pe-ro se calló la boca, él marido siempre había enfrentado con seriedad sus obligaciones, al punto que el sueldo de ella como docente lo destinaban a gastos adicionales, ir al teatro y a cenar, o recorrer el país con los hijos durante los feriados puente.
Se calló pero el temor que sentía era tan evidente, que fue él mismo quien le preguntó que le pasaba. Cuando sacó algunos librotes pesados de la biblioteca tras los cuales aparecieron los papelitos, él sonrió. -¿No creerás que me volví drogadicto? Y le explicó detalles de la investigación que había emprendido. Siguió asustada. Lo único que le pedía era que se cuidara, ella seguía queriéndolo y sus hijos lo necesitaban, la familia era su mayor bien.
En algo debe haber influido esa recomendación porque en el encuentro con el capo se mos-tró dubitativo.
-¿Entonces para que carajo pediste verme? ¿Vos cres que estamos jugando?
- Yo tampoco juego, me parecen muchos los riesgos y el margen de ganancia no dá pa’ tanto.
-¿No me digas? Querés hacerte el grande y no sabés nada. Si los clientes son gente de guita desesperada por consumir podés exprimirlos como quieras.
Lo miraba con desconfianza. Le vio llevarse la mano al sobaco, respiró debía picarle y se rascaba.
-Bué si viniste al pedo, tenés que ir sabiendo que no acostumbro perder tiempo con perejiles. ¡tomátela!
Para no levantar la perdiz siguió comprándoles algunos papelitos como cualquier “logi”, hasta que pasado un tiempo se hizo humo sin llamar la atención.
Analizando el tema llegó a la conclusión que el paco hacía mucho daño a la salud pero movía poca guita, los delincuentes que se pichicateaban tal vez constituían una fuente de ingresos importantes para otros pesados, pero no en la comercialización de la droga, el toco debía provenir de la venta a consumidores con plata, gente de una capa social más elevada, y sobre todo del transito de la “merca” hacia países del primer mundo. Argentina les sentaba bien a los traficantes, veían simplificado el lavado del dinero por la gran cantidad de efectivo, acciones, títulos, joyas que se ocultaba en cajas de seguridad bancarias y otros “resquicios”. Además policías corruptos sobraban y cuando hay tantos interesados en ofrecer protección, o hacer la vista gorda, el precio de la protección baja, es menor al de otros lados. Y los narco-traficantes se especializaban en manejar los vaivenes de la oferta y la demanda, aparentar escasez para enloquecer a los viciosos y engrosar el negocio.
Cuando le comentó a su mujer que la investigación sobre la droga estaba acabada o había entrado en stand by, la paz pareció retornar a su hogar. Ella siguió alerta ¿Qué nueva variante se le ocurrirá ahora a éste? pero por el momento el incendio estaba sofocado o en vías de extinción. También contribuyeron a tranquilizar a la conyugue los beneficios más prosaicos de la agencia de averiguaciones, guardias con personal contratado, protección de edificios, ingresos que permitían mantener el nivel de vida de la familia.
El investigador tomó otro rumbo, cambió el autito por un furgón y se presentó a los comercian-tes de autopartes, usadas o disfrazadas de nuevas, como revendedor en pequeños pueblos del interior, por lo que se vio obligado a comprarles algo, un amigo que vivía en la Patagonia los colocaba a talleristas cambiando la plata. Poco a poco consiguió irse arrimando a los desarmaderos de autos, en algunos casos robados con empleo de violencia, asaltos, heridos y hasta muertos, pero en su mayoría levantados por descuidistas que recibían chauchas, costo al que había se agregaba la coima para que los dejaran trabajar “tranqui”
Los autos de precio que “exportaban” al Paraguay eran otra historia, se pagaban un fangote lo que atraía a miembros del hampa que ponían en juego la vida, o la muerte de los demás y hasta la de ellos mismos.
Después de compulsar las cifras que erogaban las aseguradoras por los coches robados, llegó a la conclusión que el costo en vidas y sacrificios humanos era preocupantes, pero los montos de ese delito ridículos en comparación a con los dividendos de los fabricantes de automóviles, elusión impositiva mediante en la importación de las autopartes, subsidios a la exportación de los terminados, sin contar la deformación económica y ambiental que la proliferación irracional de vehículos ocasionaba.
Entretenido en razonamientos, no había advertido que estaba siendo a su vez vigilado, los dueños de comercios y desarmaderos, tenían conexiones con la droga. Sus “afanes” por vehículos de precio para “exportar” los cobraban con droga, que los conectaba a su vez con los capos de la distribución.
La visita del investigador no había pasado desapercibida, a un operador entre los dos delitos le resultó sospechoso que del negocio del cocó se hubiera pasado al de los repuestos. Su integridad física comenzaba a correr peligro, y aunque procuraba disimular la (3 zozobra, los delincuentes olfateaban la falta de naturalidad, le hicieron una ratonera en la que como no cantó lo creyeron un busca más, pero el susto se lo había comido, por momentos le pareció que no volvería a contar el cuento.
Un domingo llevó a sus hijos al teatro infantil, compartió la alegría con la que se reían y disfrutaban ingenuamente, pero a la vez se sintió hondamente acongojado. Debía dejarse de joder con los repuestos si no quería ser boleta y conformarse con entresacar conclusiones
Pero no abandonó la investigación sólo cambió de objetivo, le tocó el turno a la prostitución y la trata de blancas, morenas, negras, lo que fuera, en ese medio resultaría más fácil pasar desapercibido, los clientes eran muchos y de diferentes idiosincrasias, el nerviosismo y los reviros cosa de todos los días.
A su esposa no le comentó nada, no quería que además de intranquila se pusiera celosa sin motivo, el no pensaba desfogarse, entre tantos clientes pasaría como uno más de los que tienen dificultades para concluir el acto y se conforman con menos, son voyeuristas, o a lo sumo franeleadores.
Empezó concurriendo a boliches de cuarta donde recalaban muchachitas a las que les ofrecían trabajo legal y terminaban esclavizándolas en el prostíbulo. Locales de diversión clase “C” atendidos por mujeres con poca vergüenza y mucha exhibición, donde se podía beber, charlar y bailar prologando el momento de cerrar trato para pasar a piezas, burdamente ocultas tras el negocio. En otros el expediente era más rápido. Pero también los había más distinguidos, una o dos mujeres que compartían departamentos bien puestos y hasta algunas bellezas cultas, estudiantes universitarias que se pagaban la carrera, coristas de espectáculos y figuras en decadencia, o momentáneamente sin cartel, incluyendo a las acompañantes de lujo de turistas, que estaban disponibles en los lobbys como un servicio más de los grandes hoteles. En todos los casos había organizaciones de macrós, cafishos, o como quiera llamárselos, que disciplinaban la actividad.
El se creía inmune a ese tipo de atractivos. Pagaba por la compañía y la conversación porque resultaba indispensable para investigar. Pero el diablo, o el instinto, metió la cola, el encanto y la perspicacia de una mujer lo mareó. Aunque sólo fue un par de veces, en la cama conyugal daba vueltas y vueltas avergonzado de la infidelidad. Recapacitaba sobre la fragilidad de su supuesto autodominio y de la animalidad que no pudo controlar. Lo peor que le podía pasar había sucedido, el exceso de confianza en si mismo lo había traicionado.
Justamente en ese momento lo citó el gerente de seguridad de su principal cliente, la empresa mundial líder en agroquímicos, herbicidas y semillas transgénicas, para la que su agencia rea-lizaba tareas de vigilancia en depósitos de Buenos Aires, Rosario y otros lugares del interior, quien le comunicó que habían decidido prescindir de sus servicios.
-Eso no es posible tenemos un contrato que vence a fin de año, en todo caso lo que pueden hacer es no renovarlo.
-Existe una cláusula de rescición inmediata ante conductas peligrosas.
- Nunca presentaron ninguna queja sobre la labor de nuestro personal, si tienen algo concreto hágamelo saber y lo voy a solucionar.
- No se trata del personal sino de usted.
-¿Cómo?
-Preferiría evitar escabrosidades.
-A ustedes les resulta muy fácil, piden personal a otras empresas para cubrir nuevas áreas y listo ¿Pero yo que hago con la gente? Los voy a tener que indemnizar.
-Ese es asunto suyo.
-No me obliguen a iniciarles juicio por incumplimiento de contrato, daños y perjuicios, lucro cesante.
-En ese caso se ocupará nuestra gerencia legal, pero le aconsejaría que no se apresure (le alcanza un sobre) mire una por una, si quiere se puede llevar las copias.
- ¿Y con esto qué? Son fotos de investigaciones que estuve haciendo sobre drogas, autos robados, prostitución.
-Por cuenta de quien? Usted renunció a la policía aeronáutica.
- Por cuenta mía, justamente renuncié para eso, quiero hacer un mapeo de los delitos según su importancia, para proponer formas de combatirlo.
- ¿Nos quiere hacer creer que invirtió dinero en drogas, vehículos, prostitutas, para combatirlo? Las películas con detectives recios e idealistas son viejas, en la realidad esos héroes nunca existieron. Creo que no tenemos más que hablar.
Le enviaremos el telegrama de rescición y sanseacabó.
- No invertí tanto dinero … ni alcanzaba al 10% de mis ingresos personales.
- Buenos días, debo atender otras urgencias.
Salió a la calle aún sorprendido por el triste papel de investigador investigado, buscó un bar para tomar algo fuerte. Si se le venía la agencia abajo, le quedaba el recurso de solicitar la reincorporación a la Policía Aeronáutica, aunque no le haría ninguna gracia. Al volver a la oficina se puso a diagramar el traslado del personal desocupado a la vigilancia en recitales, salas de espectáculos y deportivos, eso se cobraba menos pero tal vez le permitiera salir del paso.
Llegó a su casa a la misma hora de siempre y encontró a su mujer llorando, trató de averi-guar que le pasaba y solo recibió miradas despectivas.
-Todavía tenés el coraje de pedirme que te explique, fijate en la computadora el video que recibimos.
Mostraba la compra de papelitos, como cargaba autopartes en un desarmadero y con lujo de detalles su concurrencia a prostíbulos, deteniéndose en las caricias, manoseos, desnudeces, filmadas desde el interior del cuarto donde consumó su infidelidad.
Trató de explicarle pero se quedó sin palabras.
Ella no podía seguir viviendo en común, le había preparado la valija
Recaló provisoriamente en un hotelito de medio pelo. Le sobró tiempo para reflexionar, lo estaban extorsionando ¿pero quien? Su esposa, franca y directa, nunca hubiera encargado un seguimiento.
Tenían documentado fotos y filmaciones todo, desde sus primeras visitas al bajo de Flores, disfrazado de consumidor a bordo de la motito, hasta sus devaneos de gran señor en los prostíbulos lujosos.
Descartó a los narcotraficantes, porque no perdían el tiempo filmando a todos los perejiles que andaban por Flores Sur. Los cosos de los desarmaderos podía ser pero sus compras nunca llegaron a alcanzar un volumen significativo, le parecía difícil. En los prostíbulos de lujo en cambio, disponían de cámaras con las que filmaban a gente importante, para que ante una eventualidad se vieran obligados a protegerlos, Filmaciones con las que también extorsionaban a habitués adinerados, cuando dejaban de interesarles como clientes.
Diversos delincuentes podían disponer de filmaciones parciales, pero todas juntas solo un servicio de espionaje, a ellos vinculado.
Mientras tanto se dedicó a reorganizar la agencia, a algunos se vio obligado a indeminizarlos en cuotas, no disponía de fondos para pagarles al contado, pero la mayoría que lo conocía desde hacía tiempo, aceptó la reducción de tareas y de remuneración.
Mes a mes hacía llegar a su familia la misma suma que aportaba cuando vivía con ellos y los fines de semana se hacía cargo de sus hijos para compartir los habituales espectáculos infantiles o deportivos, como si no hubiese pasado nada.
Aconsejado por amigos abogados inició acciones contra la empresa multinacional por la rescición del contrato. Mientras no probaran que afectaban el trabajo contratado, deberían abstenerse de inmiscuirse en su vida privada y en sus investigaciones sobre delitos pues corrían el riesgo de engrosar la demanda con nuevos cargos.
Había llegado a la conclusión que ellos pudieron hacerse de todas las filmaciones, con la colaboración de la CIA el FBI o cualquier otro Servicio del país donde funcionaba la casa matriz, al que arribaban millones y millones en divisas, derivados de los negocios y patentes tecnológicas de la compañía en todo el planeta.
La extorsión les había salido como tiro por la culata, deberían meter violín en bolsa y llegar a un acuerdo económico, pero quien le devolvía su vida arruinada, lo habían dejado con la sangre en el ojo.
Y si les daba vuelta la tortilla? Algunas de las actividades que desarrollaban podrían conside-rarse delitos?
La venganza dicen que es el placer de los dioses, cautelosamente comenzó a moverse.
No le costó mucho tenían enemigos en todo el mundo, miles de denuncias. Enfrentarlos im-plicaba un riesgo, contaban con partidarios incondicionales que se enriquecían con los agro-negocios, cuando su sola importancia no los arredraba disponían de recursos ilimitados para comprar a funcionarios, y colaboraban generosamente con los periodistas, pagaban por la publicidad y se asociaban a los medios.
Sin embargo, tanto poder no había sido óbice para que científicos prestigiosos arriesgaran sus carreras denunciando tremendos daños.
El paquete tecnológico que vendían (semillas transgénicas, herbicidas, plaguicidas) afectaba seriamente a la población de los lugares donde se aplicaba. En una localidad del Chaco, con registros que databan de los diez años anteriores a la aplicación de ese paquete tecnológico, y de diez años posteriores, se comprobó que el uso del herbicida había incidido en el aumento de un 400% en los casos de cáncer y un 300% de malformaciones en los fetos, niños que al nacer carecían de brazos o presentaban serias deficiencias. En los países donde era usado intensivamente, se multiplicaban las enfermedades que provocaba su uso.
Según las normas Internacionales de Salubridad, era la empresa distribuidora de esos productos, tal como sucede con los medicamentos, quien debía demostrar su inocuidad y no los afectados, pero hecha la ley, hecha la trampa. Para equilibrar la balanza comercial externa y acrecentar los recursos fiscales, los países en desarrollo, aceptaban el incremento del peligroso agronegocio, e incluso la inversión del derecho de prueba sobre perjuicios a la salud.
Los millones de litros del herbicida desparramados en cada campaña anual provocaban además un gran desequilibrio ecológico, la desaparición de muchas especies enemigas de las plagas y el desmonte de millones de hectáreas, en fin un deterioro irreversible.
Y la producción transgénica requería mucha menor participación de mano de obra, desplazando a los campesinos que en esas tierras vivían, hacia las villas miserias de las conflictivas megaciudades.
Es decir que además de los daños a la salud y a la naturaleza que se derivaban de su uso, el desarraigo influía en el incremento de otros delitos, el uso de drogas, el robo de automóviles, la trata de mujeres, los asaltos y asesinatos, la agobiante sensación de inseguridad.
Eran responsables directos, o indirectos, de la mayor cantidad de muertes extemporáneas en los países en desarrollo. Uno de los mayores enemigos de la humanidad: El asesino silencio-so, al que le rendían pleitesía los círculos financieros, o los que se enriquecían.
Durante los meses que le había demandado reorganizar su agencia y adquirir conciencia de quienes eran sus enemigos, nuestro investigador se había resignado a la abstinencia sexual, Lo que no resultaba fácil a un hombre casado, habituado a practicar el coito varias veces por semana, pero a él no le demando mayor esfuerzo, el shock al que lo sometiera la pérdida de su familia y la ímproba tarea para reorganizar la modesta agencia de la que dependían sus ingresos, habían adormecido su impulso sexual.
Sin embargo no se resignaba a seguir vagando como un perro viudo. Un domingo al retirar del hogar a sus hijos, dejó como quien la olvida una copia detallada de sus investigaciones sobre la mesa del comedor.
Durante toda la semana esperó ansiosamente un llamado. Recién el viernes le habló su mujer.
-Por favor mañana vení a retirar los chicos un rato antes, tengo algo que comentarte- Y cortó.
Pasó la noche entre ascuas y llegó apichonado al nido.
-Te conozco bien, leí lo que dejaste haciéndote el olvidadizo. Si no se puede hacer nada para que sirve tu investigación?
-Les inicié juicio por la indeminización.
- ¿Y con eso te conformás? Sólo se trata entonces de un asunto de dinero?
- No es por el dinero, a otros los dejan sin trabajo, o los matan, pero a mí me cagaron la vida.
-Y entonces?
-Voy a tratar de difundirlo como hace otra gente, a lo mejor entre todos logramos frenarlos.
- Yo también me olvidé una nota sobre el aparador, si querés leéla.
- Es una carta de tu primer novio.
-Me la escribió apenas supo que me había quedado sola. No la contesté.
Seguían siendo los mismos personajes apasionados que una vez decidieron enfrentar juntos lo que les aconteciera.
El retorno al hogar significó para el investigador el aliento indispensable para continuar luchando.
Fernando Shifrin
Fuente:EdicionesAguaClara
MUESTRAS-EXPOSICIONES
La elección de Villar Rojas privilegia la obra de la nueva generación
El artista rosarino Adrián Villar Rojas da los últimos retoques a "El asesino de tu herencia", la instalación escultórica que representará este año a la Argentina en la 54ta edición de la Bienal de Venecia -desde el próximo viernes hasta el 27 de noviembre-, una elección orientada, según afirmó el curador Rodrigo Alonso, a privilegiar la obra de las nuevas generaciones.
"Frente a un espacio importante en esta edición de la Bienal y la firma del comodato por el cual la Argentina va a tener un pabellón propio, la idea fue tener un artista joven, dar un espaldarazo a la producción que puede dar frutos hacia adelante", analizó el curador del envío argentino en diálogo con Télam.
Considerado uno de los artistas argentinos más creativos de los últimos tiempos, Villar Rojas ha despertado la atención del arte local e internacional con una enorme imaginación y un volumen de obra que no pasa desapercibido.
El rosarino irrumpió en el escenario porteño luego de ganar a los 23 años el premio Curriculum 0 de la Galería Ruth Benzacar, que al año siguiente albergó su muestra "Incendio" integrada por 98 piezas (dibujos y collages) y dos enormes pinturas de dinosaurios).
En 2007 recibió el Premio ArteBa -Petrobas, con la instalación "Pedazos de las personas que amamos", seguida en 2008 por "Lo que el fuego me trajo", en los que Villar Rojas se afirmó en su desmesura y en una ficción con alusiones al fin del mundo y a lo que vendrá después, desde la perspectiva de un sobreviviente.
"Hago monumentos porque no estoy listo para perder nada", dijo entonces.
Una de las obras que hizo visible su trabajo fue una ballena de cinco metros construida en el bosque Yatana de Ushuaia, durante la II Bienal del Fin del Mundo (2009).
La producción del rosarino se presenta como una alternativa a la imagen tradicional de la región, con proyectos ambiciosos y a la búsqueda de entablar un diálogo con sus pares de distintas partes del mundo.
Este objetivo lo ha llevado ya a exponer en Suiza, Francia, Inglaterra, Alemania, Brasil, Colombia, México, Ecuador, Puerto Rico y los Estados Unidos.
A despecho de los recursos tecnológicos, Villar Rojas trabaja con materiales rudimentarios como la arcilla, el cemento, la madera y la arpillera que requieren sin embargo de complicados procesos de producción en los que participan expertos en diferentes oficios.
"Adrián, considero, es una persona de 31 años, con una actuación destacada que ha vuelto la mirada de curadores internacionales sobre su producción -como el suizo Hans Ulbrich- y no para de crecer y de crear de manera incansable. Por todo esto nos pareció la persona ideal para representar a la Argentina", subrayó Alonso.
La ciudad de Marco Polo no es desconocida para el artista, que asistió en 2005 a Jorge Macchi en el montaje del envío de ese año, exhibido en el Observatorio San Filippo Neri.
Al referirse a la obra que ocupa un espacio de 250 m2 en la zona de los Arsenales, el curador describió: "Es una instalación que ocupa todo el lugar, una instalación monumental de varias piezas escultóricas y trabaja sobre un tema que le interesa desde hace tiempo: las vías paralelas o los universos paralelos".
"Villar Rojas piensa que podrían existir muchos universos aparte del nuestro y que si eso fuera así, en esos universos las personas serían de otra manera. Entonces, fantaseando como serían es que surge la obra", explicó Alonso.
"El, además, escribe, y hace una especie de relato ficcional -apuntó- y de ahí emergen las piezas, como esta que se llama `Ahora estaré con mi hijo`".
Los materiales de esta instalación escultórica están hechos de arcilla y cemento, "y la monumentalidad de la obra incluye también al proyecto porque hay un grupo de personas trabajando desde hace dos meses en el lugar".
Al artista rosarino se suman diez personas que colaboran con la construcción de las piezas, más otras diez que apoyan desde la producción, la logística y el diseño, entre otros ítems. "Un esfuerzo tan grande como la obra, que lleva 45 toneladas de materiales", resumió el curador.
"El desafío -sostuvo- es principalmente confiar mucho en el trabajo de Adrián porque la obra se realiza in situ; desde el comienzo no había un plan de lo que exactamente se iba a hacer.
Podríamos decir que fue mutando a lo largo del desarrollo y la obra está muy relacionada con el espacio de la Bienal".
"En esta edición, el pabellón argentino -que se inaugura el próximo viernes- es un espacio histórico, un patrimonio, cosas que no se pueden tocar por lo que hay algunas limitaciones que se toman como punto de partida para pensar soluciones alternativas", contó el especialista.
"Creo que la elección de Adrián significa tomar el rumbo de la Bienal, porque es una bienal de arte contemporáneo, interesada en la producción joven. Estamos tratando de trabajar en la misma línea", remató Alonso, licenciado en arte contemporáneo y nuevos medios por la Universidad de Buenos Aires (UBA).
Fuente:Telam
“Es un año memorable para la Argentina en la Bienal de Venecia”
Por Nora Cordeu
”Este es un año memorable en la historia de la presencia argentina en la Bienal", afirmó Magdalena Faillace, directora de Asuntos Culturales de Cancillería, un día antes de la llegada de la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, a Venecia.
"Ahora, cuando se cumplen 110 años de la Bienal más importante del mundo -resaltó la embajadora a Télam-, los argentinos debemos sentirnos orgullosos de un liderazgo cultural mostrado en las buenas y en las malas, en las crisis y en las represiones militares".
"El arte argentino nunca se paró ni se silenció y ha tenido una constante presencia internacional", expresó.
Faillace destacó la actuación de artistas argentinos de "enorme talento", que pasaron desde un comienzo por esta Bienal, "muchos de los cuales estudiaron en París, Italia, o vivieron exiliados en esos países durante la dictadura militar".
Al término de un almuerzo que este mediodía ofreció a los artistas plásticos invitados a Venecia -en el marco de la visita de la Presidenta a Italia- la embajadora destacó que con la firma del comodato la "Argentina va a tener por 22 años un pabellón permanente".
"La Presidenta le otorga un lugar preferencial a la inauguración del Pabellón -subrayó-, que luego va a comenzar a ser restaurado por las autoridades de la Bienal".
Las actividades de mañana comenzarán a las 12 (hora de Italia) con la inauguración del pabellón alquilado en el predio de los Arsenales para el envío argentino, a cargo del artista rosarino Adrián Villar Rojas, "un joven artista que ya está triunfando en el exterior y lo hemos puesto en la vidriera del arte contemporáneo más importante del mundo", describió.
Desde la apertura de la Bienal, el miércoles pasado, hay curadores de centros prestigiosos culturales como la Tate Gallery o el Museo del Louvre que han visitado su obra "El asesino de tu herencia", informó Faillace.
En los Arsenales se alza también un edificio histórico que se remonta a 1570 -que será el futuro Pabellón argentino-, totalmente enmascarado y con una cartelería alusiva a su próxima apertura luego de un proceso de recupero.
"Esto implica un cronograma de desembolsos que se van a corresponder con un cronograma de obras, a partir de julio próximo", adelantó.
"En atención a todo este esfuerzo -no sólo por la cantidad de personas que han acompañado al artista invitado, sino también por la inversión económica de 1.900.000 euros- las autoridades del evento nos han hecho una deferencia inédita: nos ofrecieron el salón principal de la Planta Baja del Ca` Giustinian (palacio sede de la Bienal) para montar una muestra", apuntó la embajadora.
"Una muestra de arte argentino que se llama `Memoria y libertad en el arte argentino del siglo XX`, un tema central para los europeos como lo hemos constatado en las exposiciones montadas el año pasado en Alemania", añadió.
Se expondrán a lo largo de una semana obras de Roberto Aizenberg, Carlos Alonso, Luis Fernando Benedit, Antonio Berni, Oscar Bony, Juan Carlos Distéfano, León Ferrari, Raquel Forner, Nicolás García Uriburu, Carlos Gorriarena, Guillermo Kuitca, Marta Minujín, Luis Felipe Noé, Emilio Pettoruti, Xul Solar, Marcia Schvartz, Lino Enea Spilimbergo y Pablo Suárez.
El tema central -resaltó Faillace en relación a la exposición que será inaugurada mañana por la Presidenta y el canciller, Héctor Timerman- "abarca distintos momentos de la Argentina desde una perspectiva social y política".
"Nos han remarcado mucho las autoridades de la Bienal que este salón no se ha prestado nunca para exposiciones extranjeras, se utiliza para exposiciones de arte italiano. Es un reconocimiento a la enorme inversión que está haciendo la Argentina y a la enorme trayectoria de nuestro país en la Bienal", valoró la funcionaria.
Después de la inauguración, en el Salón de las Columnas, se firmará el comodato entre representantes de ambos países, y se le entregará a la Presidenta una llave con el león de San Marcos como un gesto simbólico de la cesión de ese espacio.
Faillace recordó que toda esta movida veneciana se inició en febrero cuando viajó a hablar con el presidente de la Bienal, Paolo Baratta, acompañada por Torcuato Di Tella.
"Antes no había ninguno de estos escenarios donde la Argentina se presentará mañana", manifestó.
Fuente:Telam
MENDOZA
Se inaugura “Rastros”, una muestra de arte rupestre
"Rastros", el proyecto que rescata el patrimonio indígena a través del arte, se podrá ver a partir de este lunes en el Museo provincial de Bellas Artes Emiliano Guiñazú-Casa de Fader de Mendoza.
Con fotografías, dibujos e instalaciones se reivindican las raíces en esta exposición dirigida por Laura Hart, y financiada por el Fondo Provincial de la Cultura de la Secretaría de Cultura de Mendoza.
Una de las muestras fotográficas es “El arte de la prehistoria. Diseños rupestres de Cuyo”, de Hart que con imágenes digitales realizadas se propone mostrar los diversos registros rupestres encontrados en la geografía cuyana.
Otra exposición es "De la Piedra al Papel”, una colección de dibujos de Magdalena Benegas, Alejandra Cabeza, Federico Calandria, Raúl Castromán, Cristian Delhez, Daniel Fernández, Gabriel Fernández, María Forcada, Marcela Furlani, Víctor Gallardo, Laura Hart, Estela Labiano, Leticia Burgos, Octavio Joaquín, María Pére, Bernardo Rodríguez, Lorena Rosas, Enrique Testaseca, Martín Villalonga e Yvonne Kaiser.
Por último, se presenta la instalación “Los vuelos del Chamán” de Leo Martí, Enrique Testasecca y Hart, completando así este homenaje a la cultura ancestral de los pueblos originarios.
La muestra se puede ver martes a viernes de 8.30 a 18 y los sábados y domingos de 14 a 19 en San Martín 3651, Mayor Drummond, Luján de Cuyo de la ciudad de Mendoza.
Fuente:Telam
Argentinos célebres en París durante los ’60 y ’70 según dos grandes fotógrafos
La exposición "Séjours Parisiens", de Alicia D’amico y Pepe Fernández, que acaba de abrir sus puertas en la galería Vasari, conforma un documento de valor sobre la presencia de importantes artistas e intelectuales argentinos en París durante los sesenta y setenta.
Alicia D’Amico fue una de las más importantes fotógrafas argentinas: residió en París y se formó como fotógrafa en el estudio de su padre Luis D’Amico y después con Annemarie Heinrich.
Pepe Fernández fue un notable fotógrafo argentino que llegó a París como corresponsal gráfico de la Editorial Abril y se convirtió en una especie de embajador informal para los compatriotas que llegaban a la capital francesa.
Además, fue autor de la famosa imagen de Jorge Luis Borges, de pie sobre el pavimento estrellado del vestíbulo de L´Hôtel Rue des Beaux Arts, en París, que integra esta muestra.
La exposición se prolongará hasta el viernes 1 de julio en galería Vasari, Esmeralda 1357, de lunes a viernes de 11 a 20.
Fuente:Telam
POESÍA
INTRANSIGENCIA.
No transijo:
permanezco en lo mío
-que es un fragmento del nosotros-
con los algunos que quedamos,
con igual convicción y el mismo ímpetu;
puedo cambiar de táctica,
tirar a la basura panfletos de queridos amores,
inservibles esquemas,
poner a punto las viejas consignas,
reaordenar las tácticas,
pero jamás cambiar la camiseta.
De pie en medio de la Historia
-renovado volcán de vendavales y tormentas-
azotado por ráfagas de mezquindad y odio,
libre de la mentira de un dios y otras falacias,
sin confundir ideología con doctrina,
sin doblegar la dignidad bien enseñada
y mejor aprendida,
y antes que nada;
vestido con la desnudez de América
antes que desnudo con el ropaje del Imperio.
Aun con terrones en la boca, frío y solo,
pero entero,
fiel a mis principios.
Rubén Derlis
Periodista, escritor y poeta.
de la:
Revista literaria Quemar las Naves.
Director: Carlos Arroyo.
permanezco en lo mío
-que es un fragmento del nosotros-
con los algunos que quedamos,
con igual convicción y el mismo ímpetu;
puedo cambiar de táctica,
tirar a la basura panfletos de queridos amores,
inservibles esquemas,
poner a punto las viejas consignas,
reaordenar las tácticas,
pero jamás cambiar la camiseta.
De pie en medio de la Historia
-renovado volcán de vendavales y tormentas-
azotado por ráfagas de mezquindad y odio,
libre de la mentira de un dios y otras falacias,
sin confundir ideología con doctrina,
sin doblegar la dignidad bien enseñada
y mejor aprendida,
y antes que nada;
vestido con la desnudez de América
antes que desnudo con el ropaje del Imperio.
Aun con terrones en la boca, frío y solo,
pero entero,
fiel a mis principios.
Rubén Derlis
Periodista, escritor y poeta.
de la:
Revista literaria Quemar las Naves.
Director: Carlos Arroyo.
Nota:Las fotos que no corresponden a las notas publicadas tienen como fuente la Web.


























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