Fiscales brasileños dijeron el martes que presentarán cargos contra un coronel retirado por la desaparición de cinco guerrilleros durante la dictadura militar de 1964-1985, el primer caso de ese tipo contra un oficial militar de esa época.
El grupo defensor de los derechos humanos Human Rights Watch dijo que la decisión era 'un paso histórico para la rendición de cuentas en Brasil'.
Los cargos serán presentados contra el coronel Sebastián Curio Rodrigues de Moura, quien comandó a los efectivos que llevaron a cabo el secuestro y la tortura de cinco miembros del movimiento guerrillero Araguaia en el Amazonas, dijeron los fiscales federales en un comunicado.
El coronel, que entonces era un mayor y al que se conoce simplemente como Curio, fue una figura tristemente celebre y despiadada de la dictadura que comenzó después de un golpe militar.
El se hizo cargo de la gestión de la región en la Amazonía, donde sus tropas estaban estacionadas y ganó una fortuna que supervisando la minería artesanal.
Los fiscales dijeron que las tropas de Curio secuestraron a los combatientes de Araguaia en 1974 y los torturaron en bases militares bajo su mando. Los cinco nunca fueron vistos de nuevo.
'La conducta violenta de secuestro, agresión y ejecución de opositores al régimen del Gobierno militar, aunque llevados a cabo bajo el pretexto de que constituían medidas para restablecer la paz nacional, consistían en actos criminales, que violaban los derechos humanos y el orden legal', dijeron los fiscales.
Los cargos siguen una investigación de los presuntos delitos que se inició en el 2009.
Curio, de 77 años, más recientemente ejerció como congresista federal. Podría ser condenado a entre dos y 40 años de prisión si es declarado culpable.
La dictadura militar de Brasil cometió menos asesinatos que las de Argentina y Chile, pero los líderes del país han sido criticado por las tímidas medidas que han adoptado para arrojar luz sobre los crímenes de esa época y para llevar a los perpetradores ante la justicia.
'La decisión de los fiscales federales de presentar cargos contra un oficial militar retirado por los abusos graves cometidos en la década de 1970 es un paso histórico para la rendición de cuentas en Brasil', dijo Human Rights Watch en un comunicado. (Reporte de Peter Murphy. Editado en español por Carlos Aliaga).
Fuente:Telam
POR PRIMERA VEZ SE JUZGARA A MILITARES BRASILEñOS POR CRIMENES DE LESA HUMANIDAD
Demanda por crímenes de la dictadura
Cuatro procuradores públicos de Brasil anunciaron la primera demanda penal por delitos perpetrados por la dictadura militar. Se acusa al entonces coronel Sebastiao Curió Rodrigues por el secuestro de cinco militantes de la guerrilla del Araguaia.
La dictadura militar se extendió en Brasil entre 1964 y 1985; desde 1979 rige una ley de amnistía
Brasil dio un paso adelante en el tratamiento de delitos de lesa humanidad cometidos por el terrorismo de Estado. Ayer, cuatro procuradores públicos de ese país anunciaron la primera demanda penal por crímenes perpetrados por la dictadura militar, que se extendió entre 1964 y 1985. Según informó el fiscal y procurador de la república, Tiago Rabelo, en la presentación judicial elevada por el Ministerio Público fiscal vinculada con el secuestro de cinco guerrilleros brasileños, se acusa a Sebastiao Curió Rodrigues, coronel de la reserva del ejército de Brasil de Moura, conocido como Dr. Luchini, por el secuestro de cinco militantes que fueron capturados durante la represión a la guerrilla del Araguaia, en la década del ’70, y que se encuentran hasta hoy desaparecidos. La denuncia criminal será presentada hoy a la Justicia de la ciudad de Marabá, en el estado amazónico de Pará, en el que actuó esa guerrilla, adelantó Rabelo, que trabaja en esa jurisdicción, durante una rueda de prensa en la que participó junto a otros tres procuradores de San Pablo y Rio Grande do Sul, que acompañaron la denuncia contra el militar.
“Los secuestros son crímenes permanentes. No podíamos cerrar los ojos porque es necesario responsabilizar a los involucrados en un crimen que continúa y no puede ser abarcado por la Ley de Amnistía”, dijo el fiscal Rabelo. Después de tres años de investigación, los denunciantes sostienen que Célia Corrêa (Rosinha), Hélio Magalhaes (Edinho), Daniel Callado (Doca), Antônio de Pádua Costa (Piauí) y Telma Regina Corrêa (Lia), los cinco guerrilleros desaparecidos, “fueron secuestrados por tropas comandadas por el entonces mayor Curió, entre enero y septiembre de 1974 y, después de ser llevados a bases militares coordinadas por él y sometidos a grave sufrimiento físico y moral, nunca más fueron encontrados”.
“Las víctimas nunca fueron localizadas; el crimen de secuestro no termina. Por tanto, la Ley de Amnistía de 1979 no se aplica en este caso porque el delito sigue ocurriendo después”, señaló el fiscal Sergio Gardenghi Suiama, de San Pablo, argumentando los motivos de la demanda presentada contra Curió.
Los procuradores, que forman parte de un grupo que apoya la decisión de la Corte Interamericana, no descartaron la posibilidad de que puedan sumarse más denuncias civiles y penales. El presidente de la Orden de Abogados de Brasil, Ophir Cavalcante, expresó su simpatía por esta acción. Sin embargo, reconoció que sólo tendrá éxito en caso de que la Corte Suprema brasileña reconsidere su decisión de ratificar la validez de la Ley de Amnistía.
“La acción penal que estamos abriendo no enfrenta las decisiones de la Corte Suprema”, explicó Rabelo. Los procuradores basan su demanda en dos decisiones de la Corte Suprema, que aceptó extraditar a Argentina a dos ex militares por considerar que los delitos cometidos durante la dictadura, de los cuales el país los acusaba, no habían prescripto. Hasta el momento, el Estado brasileño ha reconocido a 400 muertos y desaparecidos durante la dictadura.
A diferencia del resto de los países del Cono Sur, no ha habido condenas penales en Brasil, ya que la Ley de Amnistía de 1979, cuya legitimidad fue ratificada recientemente por la Corte Suprema de ese país, protege a los represores y genocidas de ser castigados con cárcel o ser llevados a juicio. Más allá de la decisión de los Supremos, en varias ciudades del país familiares de víctimas y organismos de derechos humanos han presentado acciones civiles.
A fines de 2010, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) decidió declarar a la Ley de Amnistía sin efectos jurídicos y ordenó a Brasil que determine las responsabilidades penales correspondientes y aplique sanciones por la detención arbitraria, tortura y desaparición forzada de cerca de 70 personas de la guerrilla del Araguaia.
La denuncia elevada por los fiscales enciende la polémica en Brasil, que aprobó recientemente la creación de una Comisión de la Verdad destinada a esclarecer los delitos de la dictadura, una iniciativa del gobierno que, sin embargo, no conlleva acciones penales, pero que recientemente provocó la reacción de las fuerzas armadas en Brasil. La presidenta Dilma Rousseff, ex presa política que sufrió tortura y cárcel durante la dictadura, sancionó en noviembre la creación de la Comisión de la Verdad. A pesar de su formación, sus miembros aún no han sido nombrados.
Los responsables de los clubes de las fuerzas armadas brasileñas, que representan a los militares en retiro, publicaron en febrero una carta con duras críticas al gobierno y a la ministra de Derechos Humanos, Maria do Rosario, que dijo que en el futuro los militares podrían ser llevados ante la Justicia para responder por crímenes cometidos durante la dictadura.
Las dictaduras del Cono Sur latinoamericano comenzaron en Paraguay (1954-89) y siguieron en Brasil (1964-85), Uruguay (1973-85), Chile (1973-90) y Argentina (1966-73 y 1976-83), y se coordinaron en el denominado Plan Condor de persecución de opositores.
Fuente:Pagina12
LA PREMIAN POR SER LA PRIMERA JEFA DE ESTADO
Homenaje a Dilma en Brasil
Dilma con el premio Bertha Lutz.Imagen: EFE
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, recibió ayer el premio Bertha Lutz, que el Congreso otorga a quienes trabajan en favor de la igualdad de género. Fue en el marco de la celebración del Día Internacional de la Mujer, que se celebra cada 8 de marzo, pero en Brasil se festeja durante todo el mes. “Estoy convencida de que el siglo XXI será el siglo de la mujer”, afirmó Rousseff, la primera mujer jefa del Estado brasileño al recibir la distinción.
La mandataria aseguró que la lucha por los derechos de la mujer se complementa con “la búsqueda de la igualdad racial y muchas otras igualdades”. En su discurso subrayó que las conquistas alcanzadas por Brasil en torno de los derechos de la mujer “siempre demandaron unos enormes sacrificios”. Aseguró que en su mandato trabajará para lograr una sociedad más equitativa a través de un modelo basado en “el crecimiento económico, pero también en la distribución de la renta y el desarrollo social”. Rousseff congratuló en forma especial a sus diez ministras con las cuales comparte el gobierno del país. También saludó a los 27 ministros de su gabinete, quienes –dijo– comparten “las luchas de las mujeres por la igualdad de oportunidades”.
Durante la ceremonia, el presidente del Senado, José Sarney, recordó que hace 80 años se aprobó en esta nación el derecho de las brasileñas a votar, lo cual “permitió con mucho atraso que una mujer llegara a la Presidencia”. Sarney, presidente de Brasil entre 1985 y 1990, destacó que Rousseff, la argentina Cristina Fernández y la costarricense Laura Chinchilla “gobiernan a casi el 40 por ciento de la población de la región”. A su vez, el presidente de la Cámara de Diputados, Marco Maia, destacó el crecimiento de la participación de la mujer brasileña en la vida política del país, aunque admitió que todavía hay “un largo camino por recorrer” para que las mujeres tengan la misma representación política que los hombres.
El premio Bertha Lutz, entregado por el Senado, fue fundado en 2001. Lleva el nombre de una destacada líder en la lucha por los derechos del voto para las mujeres. Además de Dilma fueron premiadas Eunice Michiles, la primera senadora brasileña; Ana Alice Alcántara Costa, profesora de la Universidad Federal de Bahía; Rosali Sacalabrin, secretaria municipal de la Mujer de Río Branco, y María do Carmo Ribeiro, viuda del dirigente comunista Luiz Carlos Prestes.
Fuente:Pagina12


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