13 de marzo de 2012

Circuito Camps: una familia devastada por la represión.

Circuito Camps: una familia devastada por la represión
Una testigo recordó el secuestro de sus hermanas, una de ellas embarazada, el de sus cuñados, el bombardeo a su casa y su exilio durante una nueva audiencia del juicio por crímenes de lesa humanidad en La Plata.
12.03.2012
La testigo tras su declaración en el juicio por el Circuito Camps
Por Pablo Roesler
pabloroesler@gmail.com
Con el recuerdo de su familia devastada por la dictadura militar, Sara Rebeca Wichly comenzó su testimonio en el juicio por el Circuito Camps que se realiza en la Plata y relató cómo la dictadura secuestró, desapareció y asesinó a sus tres hermanos y sus dos cuñados, cómo le saquearon y bombardearon su casa, y la obligaron a exiliarse en Israel para salvar su vida junto a sus padres cuando sólo tenía 17 años.

La mujer contó que su familia, “hasta el año 1976, estaba constituida por mi padre, mi madre, mi hermana Marta Eleonor Santana Elías, mi hermano Alfredo Santana Elías, mi hermana Diana Beatriz Wichly Elías, yo, mi cuñado Alfredo Guillermo Martínez y mi otro cuñado Esteban Ivanich”.

Ese año la tragedia los sacudió: “El 22 de marzo de 1976, secuestran a mi hermano Alfredo en Tucumán. Con el correr de los meses, el 24 de diciembre de 1976 mi hermana Diana, mi hermana Marta y mi cuñado Esteban son secuestrados en una confitería de Constitución donde se habían encontrado porque por diversos motivos no podíamos juntarnos para celebrar la Navidad”.

Sara fue la primera testigo en hablar ayer ante los jueces del tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº1 que juzga a 21 policías, tres militares y un civil por crímenes de lesa humanidad cometidos contra 281 víctimas en seis centros clandestinos de detención que funcionaron bajo el mando de la Bonaerense.

La mujer dio su testimonio como familiar de cinco víctimas. Pero ella misma fue víctima de la dictadura. “Unos pocos meses antes de que ocurriera el secuestro de mis hermanas colocan una bomba en mi casa”, contó.

“Yo vivía en Bernal Oeste, en Yapeyú 824 –abundó Wichly-. Según nos contaron los vecinos después de ocho años que estuvimos en el exilio, fue bombardeada. Pero previamente vinieron camiones del Ejército, cerraron la cuadra y saquearon mi casa”.

Tras ese ataque, ella y sus padres deambularon por Capital Federal hasta que un compañero de trabajo de su papá les ofreció esconderlos en su casa. Allí llegó la Agencia Judía que les propuso que escaparan a Brasil donde podían ayudarlos. Así lo hicieron. Huyeron por Misiones y desde allí fueron enviados a Israel.

Hermana. La mujer recordó que por el testimonio de Adriana Calvo supo que su hermana Diana estaba embarazada cuando compartió cautiverio en la Comisaría Quinta de La Plata. La joven de 22 años, estudiante de Psicología en la UNLP y celadora en un colegio secundario, fue vista también en el centro clandestino conocido como el Infierno, que funcionó en la Brigada de Lanús, y en el destacamento de Arana.

En el centro clandestino que funcionó en la seccional de diagonal 74 entre 23 y 24, fue el último lugar donde la vieron.

Guillermo Martínez, el esposo de Diana, fue fusilado por la policía en 1977, recordó Wichly. Tenía 24 años, trabajaba en la Jefatura de Policía Bonaerense y estudiaba abogacía. Estaban casados, tenían hijos y vivían en La Plata.

De su otra hermana, Marta Wichly, la testigo supo qué le había ocurrido el año pasado, cuando el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) identificó sus restos y logró reconstruir que fue fusilada en su simulacro de enfrentamiento el 3 de febrero de 1977 en Ciudadela. De su marido nunca más tuvieron noticias.
Fuente:Diagonales                                         

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